lunes, 13 de julio de 2015

Estas son algunas de la frases más impactantes de Francisco en Latinoamérica:

LA ECONOMÍA
En Ecuador: "Un pobre que muere de frío y de hambre hoy no es noticia, pero si las bolsas de las principales capitales del mundo bajan dos o tres puntos se arma el gran escándalo mundial".
En Bolivia: "Digámoslo sin miedo: queremos un cambio real, un cambio de estructuras", una "economía al servicio de los pueblos", dijo, y condenó "el actual sistema" imperante, "que ya no lo aguantan los campesinos, los trabajadores, las comunidades y los pueblos".
En Paraguay: "Un desarrollo económico que no tiene en cuenta a los más débiles y desafortunados, no es verdadero desarrollo. La medida del modelo económico ha de ser la dignidad integral del ser humano, especialmente el más vulnerable e indefenso".
A empresarios, políticos, economistas, les pidió "no ceder al modelo económico idólatra que necesita sacrificar vidas humanas en el altar del dinero y la rentabilidad".
LOS JÓVENES
En Paraguay, durante un encentro ante cientos de miles de jóvenes reunidos en Asunción al cierre de su gira, dijo: "Necesitamos jóvenes con esperanza y fuertes de espíritu, no jóvenes debiluchos, que ni sí ni no (indecisos). No queremos jóvenes que se cansen rápido, y que estén con cara de aburridos".
"Hagan lío, pero organícenlo bien".
LA COLONIZACIÓN
En Santa Cruz, Bolivia, pidió "humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América".
"Se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América, en nombre de Dios".
GENOCIDIO


En Bolivia: "Hoy vemos con espanto como en Medio Oriente y otros lugares del mundo se persigue, se tortura, se asesina a muchos hermanos nuestros por su fe en Jesús. Eso también debemos denunciarlo: dentro de esta tercera guerra mundial en cuotas que vivimos, hay una especie de genocidio en marcha que debe cesar".
LAS IDEOLOGÍAS
En Paraguay: "Las ideologías terminan mal, no sirven, no asumen al pueblo. Por eso, fíjense, en el siglo pasado en qué terminaron las ideologías: en dictaduras siempre".
LA CORRUPCIÓN
En Paraguay, Francisco denunció la corrupción como "la gangrena del pueblo".
"Otro método que no da libertad es el chantaje y eso es siempre corrupción", agregó y recalcó que es un fenómeno que se repite "en todos los pueblos del mundo".
LAZOS IGLESIA-POBLACIÓN
En Bolivia, pidió a la Iglesia que no caiga en el "Alzheimer espiritual" y olvide sus orígenes modestos y se comporte como "casta" desconectada de los más pobres.
Llamó también a lanzar "una revolución" para evangelizar América, "un grito" para "sanar las heridas" y "construir puentes".
MEDIO AMBIENTE
En Ecuador: "Hay algo que es claro, no podemos seguir dándole la espalda a nuestra realidad, a nuestros hermanos, a nuestra madre Tierra".
"La explotación de los recursos naturales, tan abundantes en el Ecuador, no debe buscar beneficio inmediato. Ser administradores de esta riqueza, que hemos recibido, nos compromete con la sociedad en su conjunto y con las futuras generaciones, a las que no podremos legar este patrimonio sin un adecuado cuidado del medio ambiente".
LAS MUJERES
En Paraguay: "Quiero reconocer con emoción y admiración el papel jugado por la mujer paraguaya durante los momentos dramáticos de la Historia" de su país. "Han llevado el paso más grande, han sabido sacar adelante a sus familias y a su país", expresó en referencia a la Guerra de la Triple Alianza que enfrentó a Argentina, Brasil y Uruguay entre 1864 y 1870 y diezmó la población paraguaya.
LA CÁRCEL
En Bolivia, al dirigirse a los presos se presentó como "un hombre perdonado", "salvado de sus numerosos pecados".
 Fuente: Religión digital


"Solidaridad hermanos, para defender la fe", el Papa a los habitantes de Bañado Norte

 Este domingo 12 de julio el Papa Francisco se dirigió muy temprano a Bañado Norte, uno de los asentamientos más pobres de la capital, una zona pantanosa a causa de las periódicas inundaciones que sufre por el desbordamiento del cercano río Paraguay.
Allí, en el campo de deportes, ante la capilla de San Juan Bautista, el Sucesor de Pedro dirigió sus palabras a los miles de habitantes que esperaban su llegada con el corazón desbordante de alegría y la mirada llena de esperanza.
Con su pensamiento en la Sagrada Familia de Belén, el Papa se detuvo primero en las figuras de María y José, quienes tuvieron que dejar su lugar para ir a una tierra donde no conocían a nadie, sin casa ni familia, a merced de las inclemencias del tiempo, en donde tuvieron a Jesús. 
Cuando los pastores, “personas igual que ellas” supieron del nacimiento del niño, señaló el Papa, “se acercaron”, se hicieron “prójimos” “vecinos”, volviéndose también ellos “la familia de Jesús”.
Eso es lo que sucede “cuando Jesús aparece en nuestra vida” indicó el Santo Padre, es lo que “despierta la fe”, que, a su vez, despierta “el compromiso” y “la solidaridad”. 
“La fe que despierta Jesús es una fe con capacidad de soñar futuro y de luchar por eso en el presente”.
Sigan “siendo misioneros”, alentó finalmente el Vicario de Cristo, “contagiando con su fe esas calles y pasillos, haciéndose próximos en especial de “los más jóvenes y ancianos”, siendo “soporte de las familias” y de “todos aquellos que estén pasando por momentos de dificultad”. 

Jesús dame un corazón libre, solidaridad entre hermanos, esperanza y fortaleza, aliento del Papa a la juventud

Entusiasmo, alegría, diálogo, fe y oración compartida con el alma, en el encuentro del Papa Francisco en la fiesta multitudinaria con los jóvenes, broche de oro de su Viaje, en la Bahía del Río Paraguay, en la Costanera, que bordea la Ciudad de Asunción.

Empezó con cantos y bailes, luego el testimonio de dos jóvenes, Manuel y Liz, y el pedido de otro joven, Orlando, compartiendo con el Obispo de Roma sus anhelos y sus sueños, sus frustraciones y preocupaciones. Y, con las las suyas, las de todos los jóvenes. Todo adornado con la espontaneidad juvenil y con la espontaneidad llena de cariño paternal del Papa. Dejando de lado el discurso preparado les habló, dialogando con ellos y rezando con ellos.

Empezó con lo que le pidió Orlando, después de haber leído el Evangelio: «Te pido que reces por la libertad de cada uno de nosotros». «Es la bendición que pedimos ahora todos juntos: la libertad», dijo el Papa invitando a unirse a su ruego:

«Repitan conmigo: Señor Jesús, dame un corazón libre. Que no sea esclavo de todas las trampas del mundo. Que no sea esclavo de la comunidad, del engaño. Que no sea esclavo de la buena vida. Que no sea esclavo de los vicios. Que no sea esclavo de una falsa libertad, que es hacer lo que me gusta en cada momento”. Gracias, Orlando por hacernos caer en la cuenta de que tenemos que pedir un corazón libre. ¡Pídanlo todos los días!»

Luego, el Papa destacó el testimonio de Liz, que cuida a su mamá y a su abuela que están enfermas y dependen totalmente de ella, que las atiende con amor:
«Liz cumple el cuarto Mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Liz muestra su vida, ¡la quema!, en el servicio a su madre. Es un grado altísimo de solidaridad, es un grado altísimo de amor. Un testimonio. -“Padre, ¿entonces se puede amar?”. Ahí tienen a alguien que nos enseña a amar
Y el testimonio de Manuel, que a pesar de haber sufrido explotación, maltrato y soledad, en vez de salir a vengarse de la vida, robando o haciendo maldades, miró adelante. El Santo Padre invitó a los jóvenes más afortunados a dar gracias al Señor y rezar por los chicos y chicas que sufren. Sálvalos Señor:
«Todos juntos, los que tienen eso, digan: “¡Gracias Señor!”. “¡Gracias!”. Porque acá tuvimos un testimonio de un muchacho que desde chico supo lo que era el dolor, la tristeza, que fue explotado, maltratado, que no tenía qué comer y que estaba solo. ¡Señor, salvá a esos chicos y chicas que están en esa situación! Y para nosotros, ¡Señor, gracias! ¡Gracias, Señor! Todos: ¡Gracias!»

«¡Hagan lío! Pero también ayuden a arreglar y a organizar el lío que hacen», que sea un lío que nace después de conocer a Jesús, que tiene un plan para nosotros, un plan contracorriente, que nos dice ‘Felices los que tiene alma de pobre, los que son capaces de acercarse y comprender a los que sufren, les pidió también el Papa Francisco a los jóvenes:

«Cada uno desde su corazón, en voz baja, repita las palabras: Señor Jesús, te doy gracias por estar aquí. Te doy gracias porque me diste hermanos como Liz, Manuel y Orlando. Te doy gracias porque nos diste muchos hermanos que son como ellos. Que te encontraron, Jesús. Que te conocen, Jesús. Que saben que Vos, su Dios, sos su fortaleza. Jesús, te pido por los chicos y chicas que no saben que Vos sos su fortaleza y que tienen miedo de vivir, miedo de ser felices, tienen miedo de soñar. Jesús, enséñanos a soñar, a soñar cosas grandes, cosas lindas, cosas que aunque parezcan cotidianas, son cosas que engrandecen el corazón. Señor Jesús, danos fortaleza, danos un corazón libre, danos esperanza, danos amor y enséñanos a servir. Amén
Ahora les voy a dar la bendición y les pido, por favor, que recen por mí y que recen por tantos chicos y chicas que no tienen la gracia que tienen ustedes de haber conocido a Jesús, que les da esperanza, les da un corazón libre y los hace fuertes».(CdM – RV)


EL QUE PIERDA SU VIDA POR MÍ LA ENCONTRARÁ


Evangelio según San Mateo 10,34-42.11,1.

Jesús dijo a sus apóstoles:

"No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.

Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a Aquél que me envió.

El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.

Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".

Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región. 

domingo, 12 de julio de 2015

Los obispos griegos piden "responsabilidad" a la UE y al FMI. Piden "verdadera solidaridad" con el pueblo de Grecia

El presidente y el secretario general de la Conferencia Episcopal Griega, Franghiskos Papamanolis y Nikolaos Printezis, respectivamente, han enviado una carta a la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que les piden que estén a la altura ante la crisis griega y muestren "responsabilidad" y "solidaridad" a su pueblo, que en su mayoría siente que pertenece a la UE.
"Esperamos que los líderes de Europa y la zona Euro permanezcan unidos y, sin violar el espíritu de las leyes de las instituciones que representan, en cooperación con el FMI, estén a la altura para que los ciudadanos de este estado miembro, débil en términos financieros, sean comprendidos ya que la inmensa mayoría de los griegos piensan que pertenecen a la UE y que su moneda es el euro", subrayan en la misiva.
Concretamente, piden a las instituciones de la UE y al FMI que continúen mostrando "comprensión" y lleven a cabo "acciones concretas" para estar más cerca de estas personas que "tanto han contribuido a Europa pero ahora están viviendo bajo condiciones que no honran a Grecia ni a la UE".
También les reclaman "responsabilidad" y "verdadera solidaridad" con "toda su buena voluntad", dos pilares de la democracia, según recuerdan, "en los que se sostienen el presente y el futuro de la UE".
En cualquier caso, admiten que no es su trabajo atribuir responsabilidades por estas circunstancias, pero recuerdan que como Iglesia tienen el deber de estar con la gente que en este momento vive bajo condiciones "indecentes y adversas". No obstante, reconocen que fracasan en el intento porque "la Iglesia tampoco está exenta de la crisis financiera".
De esta forma, se suman a la llamada que hizo el Papa Francisco el pasado 1 de julio cuando mostró su cercanía al pueblo griego, especialmente a las familias golpeadas por la crisis y advirtió de que la dignidad humana debe estar en el centro de todo debate político o técnico y en la toma de decisiones.
También se unen así a la voz de los obispos católicos de Francia que el pasado 7 de julio señalaron que "cada país ha de llevar a cabo una gestión rigurosa y responsable que también sea justa con sus ciudadanos" y añadieron que los políticos de la UE deben asegurarse de que sus estados miembros se apoyan mutuamente.
(RD/EP) Fuente: Religión Digital


ESCOGIDOS Y ENVIADOS

Una referencia que ayuda a saber si uno está donde Dios quiere o quizá se busca a sí mismo, es si ante la pregunta: “¿Por qué haces los que haces y estás donde estás?”, puede responder “Porque me han llamado”, o “Porque me han enviado”, a la manera del profeta Samuel: “Aquí estoy porque me has llamado”.
Todos los textos de este domingo coinciden en la esencia del discipulado, que consiste en saberse llamado y enviado, y no hacer otra cosa que obedecer, incluso a pesar de la posible conciencia de limitación, como le sucedió al profeta Amós: -«No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo de Israel."» (Am 7, 14).
San Pablo lo afirma con total claridad cuando dice la razón de su identidad y de su ministerio: “Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos” (Ef 1, 4-5).
El Evangelio señala explícitamente la doble dimensión identificativa, la llamada y el envío. “Llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto” (Mc 6, 7-8).
Si nos detenemos un poco más en el texto evangélico, descubrimos de qué manera debemos realizar la misión recibida. Jesús recomienda a sus discípulos que lleven bastón. Se puede interpretar que los envía sabiendo que pueden necesitar apoyo porque el camino sea largo o empinado. El cayado es símbolo de peregrinación, y sirve también de defensa, pero es posible intuir el apoyo mejor, en el que debe sostenerse todo discípulo: la Cruz de Cristo.
El maestro parece severo al marcar las condiciones en que deben ir los discípulos: sin alforja, ni dinero, ni pan. Habría que interpretar este requerimiento a la luz de otros textos, y bien se puede entender que la aparente exigencia es confesión de lo que el mismo Jesús será para los suyos, el verdadero tesoro y el verdadero Pan de Vida.
En contraste con el Evangelio de san Mateo, el texto de san Marcos permite que los discípulos vayan calzados, aunque sin túnica de repuesto. Las sandalias fueron distintivo de la providencia generosa de la que gozó el pueblo de Israel durante la travesía del desierto. Los israelitas guardan en su memoria lo que les dijo el Señor: “Durante cuarenta años os he hecho caminar por el desierto, sin que se hayan gastado los vestidos sobre vosotros ni las sandalias en vuestros pies” (Dt 29,5). Con ello, al discípulo se le pide mantener la confianza en la provisión divina.
Sin duda que Jesús no va a exigir más de lo que los suyos puedan dar, por el contrario, el Señor se anticipa en regalar con creces aquello que después nos puede pedir.
Ángel Moreno de Buenafuente.


sábado, 11 de julio de 2015

"Contemplando la vida de la Virgen nos sentimos comprendidos", dijo el Papa en la Misa en Caacupé

“Estamos hoy como el Pueblo de Dios, a los pies de nuestra Madre a darle nuestro amor y fe”. Luego de visitar el Hospital pediátrico “Niños de Acosta Ñú” de Asunción, el Santo Padre se dirigió hacia la Explanada del Santuario mariano de Caacupé, donde miles de fieles esperaban deseosos y alegres la llegada del Padre y Pastor de la Iglesia Universal, y en donde el intendente de Caacupé entregó al Pontífice las llaves de la ciudad.
Posteriormente el Papa se dirigió al interior de la Basílica donde presidió la Santa Misa votiva de la Inmaculada Concepción de los Milagros.
“Estar aquí con ustedes es sentirme en casa, a los pies de nuestra Madre la Virgen de los Milagros de Caacupé” fueron las primeras palabras que el Sucesor de Pedro dirigió al pueblo paraguayo en su homilía; “en un  santuario los hijos nos encontramos con nuestra Madre y entre nosotros recordamos que somos hermanos”.
La reflexión del Obispo de Roma, que partió del episodio de la Anunciación, se centró en el «sí» de María. Aquel «sí» al sueño, al proyecto y a la voluntad de Dios. Un «sí» que “no fue fácil”, señaló el Pontífice, con la memoria presente en el nacimiento de Jesús, cuando «no había lugar para ellos», en la huida a Egipto, en la muerte en la cruz. El Vicario de Cristo explicó que “contemplando la vida de la Virgen nos sentimos comprendidos” y “podemos identificarnos en muchas situaciones de su vida”, porque con María, dijo, la primera discípula de Jesucristo, “que ha estado y está” en nuestros hospitales, en nuestras escuelas, en nuestras casas, trabajos y caminos, “en la formación de la Patria”, “sabemos que no vamos solos”, remarcó el Papa.
Dirigiéndose a las madres paraguayas el Santo Padre reconoció que también ellas, como María, “han vivido situaciones muy difíciles”, y que con su ejemplo supieron “levantar un País derrotado, hundido, sumergido por la guerra”. “Dios bendiga a la mujer paraguaya, la más gloriosa de América”, reiteró el Pontífice.
Aquel anuncio del Ángel, «Alégrate, el Señor está contigo» es “un llamado”, explicó el Papa, “a no perder la memoria, las raíces y los muchos testimonios que han recibido de pueblo creyente y jugado por sus luchas”. Y exhortando al pueblo paraguayo a “primerear en el amor” tal como lo hacía Jesús, a ser “portadores de esta fe” y “forjadores de este hoy y mañana paraguayo”, el pontífice finalmente los invitó a repetir todos juntos ante la imagen de María: «en tu Edén de Caacupé, es tu pueblo Virgen pura que te da su amor y fe». 

(GM - RV)

viernes, 10 de julio de 2015

“Jesús quiere levantarnos siempre”, el Papa a los detenidos del Centro de Rehabilitación Palmasola

El Centro de Rehabilitación Santa Cruz, “Palmasola”, en Bolivia es una de las realidades penitenciarias más duras y dolorosas de la región, y al mismo tiempo, un lugar en la que se practican con buenos resultados modalidades de convivencia entre los reclusos y sus familias.
En el encuentro con los detenidos y con el personal que cuida de ellos en la prisión, el Sucesor de Pedro se presentó como un “hombre perdonado”, un hombre “que fue y es salvado de sus muchos pecados”. “No tengo mucho más para darles u ofrecerles pero lo que tengo y lo que amo, sí quiero dárselos, sí quiero compartirlo: Jesucristo, la misericordia del Padre”.
Recordando que los discípulos de Jesús, Pedro y Pablo, también estuvieron presos y que fue la oración la que los sostuvo en aquellos momentos, porque “cuando Jesús entra en la vida uno no queda detenido en su pasado sino que comienza a mirar el presente de otra manera, con  otra esperanza”, el Papa los instó a charlar con los sacerdotes que van allí porque “Jesús quiere levantarnos siempre”, afirmó.
Asimismo el pontífice indicó que “reclusión no es lo mismo que exclusión”, porque “la reclusión forma parte de un proceso de reinserción en la sociedad”, y en ese sentido les recordó que la convivencia depende en parte de ellos mismos, y los exhortó a ayudarse mutuamente y a luchar para salir adelante.
Un saludo afectuoso quiso enviar también el Papa a las familias de los detenidos, ellos, les dijo, “nos recuerdan que merece la pena vivir y luchar por un mundo mejor”.
Por último una palabra de aliento al personal penitenciario, que tiene la importante tarea de “levantar y no rebajar; dignificar y no humillar; animar y no afligir”.
A todos el Papa pidió seguir rezando por él, “porque también yo –dijo - tengo mis errores y debo hacer penitencia”.

(GM – RV)

Para un examen colectivo

(Marcos 6,7-13)
Jesús no envía a sus discípulos de cualquier manera. Para colaborar en su proyecto del reino de Dios y prolongar su misión es necesario cuidar un estilo de vida. Si no es así, podrán hacer muchas cosas, pero no introducirán en el mundo su espíritu. Marcos nos recuerda algunas recomendaciones de Jesús. Destacamos algunas.
En primer lugar, ¿quiénes son ellos para actuar en nombre de Jesús? ¿Cuál es su autoridad? Según Marcos, al enviarlos, Jesús «les da autoridad sobre los espíritus inmundos». No les da poder sobre las personas que irán encontrando en su camino. Tampoco él ha utilizado su poder para gobernar sino para curar.
Como siempre, Jesús está pensando en un mundo más sano, liberado de las fuerzas malignas que esclavizan y deshumanizan al ser humano. Sus discípulos introducirán entre las gentes su fuerza sanadora. Se abrirán paso en la sociedad, no utilizando un poder sobres las personas, sino humanizando la vida, aliviando el sufrimiento de las gentes, haciendo crecer la libertad y la fraternidad.
Llevarán solo «bastón» y «sandalias». Jesús los imagina como caminantes. Nunca instalados. Siempre de camino. No atados a nada ni a nadie. Solo con lo imprescindible. Con esa agilidad que tenía Jesús para hacerse presente allí donde alguien lo necesitaba. El báculo de Jesús no es para mandar, sino para caminar.
No llevarán «ni pan, ni alforja, ni dinero». No han de vivir obsesionados por su propia seguridad. Llevan consigo algo más importante: el Espíritu de Jesús, su Palabra y su Autoridad para humanizar la vida de las gentes. Curiosamente, Jesús no está pensando en lo que han de llevar para ser eficaces, sino en lo que no han de llevar. No sea que un día se olviden de los pobres y vivan encerrados en su propio bienestar.
Tampoco llevarán «túnica de repuesto». Vestirán con la sencillez de los pobres. No llevarán vestiduras sagradas como los sacerdotes del Templo. Tampoco vestirán como el Bautista en la soledad del desierto. Serán profetas en medio de la gente. Su vida será signo de la cercanía de Dios a todos, sobre todo, a los más necesitados.
¿Nos atreveremos algún día a hacer en el seno de la Iglesia un examen colectivo para dejarnos iluminar por Jesús y ver cómo nos hemos ido alejando sin darnos casi cuenta de su espíritu?
José Antonio Pagola

"Queremos y necesitamos un cambio", el Papa en el II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares en Bolivia

“Necesitamos un cambio, un cambio real, un cambio positivo, un cambio redentor”, lo dijo el Papa Francisco en el II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares en Santa Cruz de la Sierra.
En la segunda etapa de su Visita Apostólica a Latinoamérica el Santo Padre participó en el Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, evento organizado en colaboración con el Pontificio Consejo de Justicia y Paz y la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales. El Encuentro reúne a delegados de los movimientos populares de todo el mundo: indígenas, inmigrantes, campesinos “sin tierras”, “villeros”, etc.
En su discurso, el Pontífice recordó con alegría el primer Encuentro de los Movimientos Populares realizado en Roma en octubre de 2014, el que se vivió en un clima de “fraternidad, garra, entrega, sed de justicia”. En este segundo Encuentro, dijo el Papa, “invito a todos, a los Obispos, sacerdotes y laicos, junto a las organizaciones sociales de las periferias urbanas y rurales, a profundizar este encuentro”, con el fin de superar la graves situaciones de injusticia que sufren los excluidos en América Latina y en toda la tierra.
Asimismo, el Obispo de Roma señaló que ante los problemas comunes de los latinoamericanos y en general de toda la humanidad, necesitamos y queremos un cambio. “Un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los Pueblos… Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana Madre Tierra como decía San Francisco”. Por ello, afirmó el Papa, el mundo entero necesita “respuestas globales a los problemas locales. La globalización de la esperanza, que nace de los Pueblos y crece entre los pobres, debe sustituir esta globalización de la exclusión y la indiferencia”.

(Renato Martinez – RV)

"Sean testigos del amor misericordioso de Jesús", el Papa a los religiosos de Bolivia

El Papa se encontró con los sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en el Coliseo de Don Bosco de Santa Cruz, la tarde de este jueves. Se vivieron emocionantes momentos acompañados de cantos y testimonios de diferentes fieles.
En el discurso, que el Papa había preparado con anterioridad para este momento, reflexionó sobre el Evangelio de Marcos donde se lee la experiencia del ciego y mendigo Bartimeo que llamó a Jesús a gritos y recuperó la vista. Y así analizó las diferentes respuestas frente a los gritos del necesitado: pasar, cállate, ánimo, levántate. “Pasar es el eco de la indiferencia, de pasar al lado de los problemas y que éstos no nos toquen”, observó el Santo Padre “pasa y pasa, pero no queda nada”.
“Cállate”, es la segunda actitud frente al grito de Bartimeo, según el Obispo de Roma, escuchan pero no oyen, ven pero no miran. Y finalmente se refirió al “ánimo, levántate” que según consideró es un grito que se transforma en Palabra, en invitación.
Concluyendo su discurso explicó que ésta es la lógica del discipulado, esto es lo que hace el Espíritu Santo con nosotros, “Un día Jesús nos vio al borde del camino, sentados sobre nuestros dolores, sobre nuestras miserias. No acalló nuestros gritos, por el contrario se detuvo, se acercó y nos preguntó qué podía hacer por nosotros”.

(MZ-RV)

EL SEÑOR PROTEJE Y SALVA A LOS JUSTOS


Del Salmo 36

El Señor es quien salva a los justos

Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y Él te dará lo que pide tu corazón.


El Señor es quien salva a los justos

El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre;
no se agostarán en tiempo de sequía,
en tiempo de hambre se saciarán.


El Señor es quien salva a los justos

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá.


El Señor es quien salva a los justos

El Señor es quien salva a los justos,
Él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados
y los salva porque se acogen a Él.


El Señor es quien salva a los justos

Fuente: News.va

¿Era necesario que Evo Morales le regalara al Papa Francisco un crucifijo ecléctico?

¿Inoportuno? ¿Irreverente? ¿Ingenuo? Quizás alguna de estas categorías se podrían aplicar al gesto que tuvo el presidente Evo Morales este miércoles 8 al recibir al papa Francisco en La Paz, cuando le regaló un crucifijo ecléctico, donde al Nazareno se le hace descansar sobre la hoz y el martillo, según diseño del jesuita Luis Espinal.

Esta particular entrega formó parte del intercambio de regalos que acostumbran a realizar los jefes de estado con el santo padre, y que en esta oportunidad incluyó también dos condecoraciones: el Cóndor de los Andes y la medalla Luis Espinal por parte del Ejecutivo y del Legislativo, respectivamente.

Según aclaró el padre Federico Lombardi en rueda de prensa hoy en Bolivia, este particular crufifijo fue diseñado por el jesuita asesinado Luis Espinal, pero no como signo ideológico, sino una reflexión intimista sobre el diálogo entre el cristianismo y el marxismo. El portavoz vaticano aclaró que este gesto del presidente no debe interpretarse "de forma ideológica", pues "este diseño forma parte de la medalla Espinal del Congreso boliviano".

Por su parte, Francisco le entregó sus últimos documentos, como son la Exhortación apostólica “La alegría del Evangelio” y la encíclica “Alabado seas”.

Al recibir el polémico presente, se oyó murmurar al Papa Francisco un "esto no está bien".

Signos contradictorios

En la iglesia boliviana están acostumbrados a que el presidente Morales mezcle las cosas en lo que respecta a las religiones, de lo que no se libra la católica.

Por ello esta vez llamó la atención que haya escogido una visita tan esperada por la Iglesia y el país, para armar una polémica con la entrega de un crucifijo artesanal de este tipo.

Morales, que se autodenomina un creyente de los “poderes” de la Madre Tierra, no tuvo reparo en mandar a elaborar una figura intimista del religioso asesinado, que fuera parte de sus reflexiones personales.

Origen del regalo 

Los obispos bolivianos conocen bien de la espontaneidad  del presidente Morales –y no habrían sido consultados sobre el regalo previsto, como tampoco lo fue el nuncio, según confirmó Lombardi-, quien mandó reproducir un diseño del padre Espinal, tal como lo relata su amigo y ex compañero, el jesuita español Xavier Albó.

En una columna publicada en el diario La Razón de Bolivia (21.06.15), Albó describe que, entre las pertenencias del asesinado padre Espinal, se habría encontrado “la nueva cruz que Lucho acopló al Cristo de sus primeros votos, con un martillo vertical y una hoz horizontal”.

Con esto, concluye el columnista, Espinal quería “expresar el necesario pero huidizo diálogo cristiano marxista, con los obreros y campesinos”. 

Aleteia

No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre

Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 16-23
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
-«Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán.
Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.