
A nosotros también nos pasa muchas veces lo mismo. Nos sentimos tan decepcionados, tan golpeados por la vida y tan desilusionados de las cosas como para creer que Cristo ha resucitado y realmente vive en nosotros. Nos parece una utopía, una ilusión fantástica o un sueño demasiado bonito para que sea verdad. Y, como Tomás, exigimos también nosotros demasiadas pruebas para creer."
Son palabras del P. Sergio Córdova.
¡Y qué razón tiene!. ¡Cuánto nos cuesta creer, dentro de nuestro corazón, que Jesús ha resucitado!. ¡Que nos ama y que siempre nos acompaña!. ¡Que vela por nosotros y que hace lo más conveniente para nuestra salvación!. Si creyéramos hasta en lo más íntimo de nuestro ser, actuariámos de otra forma, confiaríamos totalmente en Él, porque para Él nada es imposible.
Pidamos que nuestra creencia en Cristo Resucitado sea totalmente sincera y que cuando digamos ¡Señor mío y Dios mío!, todo nuestro ser se una al Señor.
MEMM