miércoles, 7 de septiembre de 2016

"Pidamos el don de la fe para ser instrumentos de misericordia", el Papa en la catequesis

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
Hemos escuchado un pasaje del Evangelio de Mateo (11,2-6). El intento del evangelista es aquel de hacernos entrar más profundamente en el misterio de Jesús, para recibir su bondad y su misericordia. El episodio es el siguiente: Juan Bautista envía a sus discípulos a Jesús –Juan estaba en la cárcel- para hacerles una pregunta muy clara: «¿Eres tú quien debe venir o debemos esperar a otro?» (v. 3). Era justo en el tiempo de la obscuridad…
El Bautista esperaba con ansias el Mesías y en su predicación lo había descrito con colores fuertes como un juez que finalmente habría instaurado el reino de Dios y purificado a su pueblo, premiando a los buenos y castigando a los malos. Él predicaba así: «El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: por eso el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego» (Mt 3,10). Ahora Jesús ha iniciado su misión pública con un estilo distinto; Juan sufre y en la doble obscuridad –en la obscuridad de la cárcel, en la obscuridad de la celda, y en la obscuridad del corazón no comprende este estilo y quiere saber si es Él el Mesías, o si más bien debe esperar a otro.
Y la respuesta de Jesús parece a primera impresión que no corresponde a la solicitud del Bautista. Jesús, de hecho, dice: «Vayan a contar a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos son purificados y los sordos oyen, los muertos resucitan, la Buena Noticia es anunciada a los pobres. ¡Y feliz aquel para quien yo no sea motivo de escándalo!». (Lc 7, 22-23). Esta es la respuesta de Jesús.
Aquí queda claro el intento del Señor Jesús: Él responde que es el instrumento concreto de la misericordia del Padre, que va al encuentro de todos llevando la consolación y la salvación, y de este modo manifiesta el juicio de Dios. Los ciegos, los paralíticos, los leprosos, los sordos recuperan su dignidad y no son más excluidos por su enfermedad, los muertos vuelven a vivir, mientras que a los pobres le es anunciada la Buena Noticia. Y esta se convierte en la síntesis del actuar de Jesús, que en este modo hace visible y tangible el actuar mismo de Dios.
El mensaje que la Iglesia recibe de esta narración de la vida de Cristo es muy claro. Dios no ha mandado a su Hijo en el mundo para castigar a los pecadores ni para aniquilar a los malvados. A ellos, en cambio, se les dirige la invitación a la conversión de modo que, viendo los signos de la bondad divina, puedan reencontrar el camino de regreso. Como dice el Salmo: «Si tienes en cuenta las culpas, Señor, Señor, ¿quién podrá resistir? Pero en ti se encuentra el perdón, para que seas temido» (Salmo 130,3-4).
La justicia que el Bautista colocaba al centro de su predicación, en Jesús se manifiesta en primer lugar como misericordia. Y las dudas del Precursor no hacen más que anticipar el desconcierto que Jesús suscitará a continuación con sus obras y sus palabras. Se comprende, entonces, la conclusión de la respuesta de Jesús. Dice: «Feliz aquel para quien yo no sea motivo de escándalo!». Escándalo significa “obstáculo”. Por eso Jesús advierte sobre un particular peligro: si el obstáculo a creer es sobre todo sus acciones de misericordia, eso significa que si tiene una falsa imagen del Mesías. Bienaventurados en cambio aquellos que, de frente a los gestos y a las palabras de Jesús, dan gloria al Padre que está en los cielos.
La amonestación de Jesús es siempre actual: también hoy el hombre construye imágenes de Dios que le impiden disfrutar su presencia real. Algunos se recortan una fe que “cada uno hace a su medida” y que reduce a Dios en el espacio limitado de los propios deseos y de las propias convicciones. Pero esta fe no es conversión al Señor que se revela, más bien, impide el provocar nuestra vida y nuestra conciencia. Otros reducen a Dios a un falso ídolo; usan su santo nombre para justificar los propios intereses o incluso el odio y la violencia. Para otros todavía Dios es solamente un refugio psicológico para ser tranquilizados en los momentos difíciles: se trata de una fe plegada en sí misma, impermeable a la fuerza del amor misericordioso de Jesús que empuja hacia los hermanos. Otros todavía consideran a Cristo solo un buen maestro de enseñanzas éticas, uno entre tantos de la historia. Finalmente, hay quien sofoca la fe en una relación puramente intimista con Jesús, anulando su impulso misionero capaz de transformar al mundo y la historia. Nosotros cristianos creemos en el Dios de Jesucristo, y su deseo es aquel de crecer en la experiencia viva de su misterio de amor.
Por lo tanto, comprometámonos a no interponer algún obstáculo al actuar misericordioso del Padre, pero pidamos el don de una fe grande para ser también nosotros signos e instrumentos de misericordia. Gracias.
(Traducción del italiano Mercedes De La Torre – RV).
(from Vatican Radio)

Con la Virgen María y Santa Teresa de Calcuta, misioneros de misericordia, pide el Papa a peregrinos del mundo

- En su primera audiencia general de septiembre, en la víspera del día en el que la Iglesia Universal celebra la Natividad de la Virgen María, el Papa Francisco invitó a los peregrinos de tantas partes del mundo a rogar la intercesión de la Madre de Dios, para que dejándonos asombrar por la misericordia de su Hijo, que transforma el mundo, seamos misericordiosos:
«Mañana festejaremos la Natividad de la virgen María. Los invito, por su intercesión, a asombrarse ante las obras de misericordia que Jesús cumple en nuestras vidas, para convertirnos y llegar a ser nosotros mismos artesanos de misericordia.
Encomendándolos al amor compasivo de Dios Padre, rezo para que colmados de paz y alegría, se conviertan en misioneros de la misericordia de Jesús hacia todos, en sus hogares y comunidades».
Una vez más el Papa hizo hincapié en el Jubileo de la Misericordia, con sus mejores deseos para los peregrinos jubilares:
«Queridos amigos, les deseo que esta peregrinación reavive en ustedes la fe en el Dios de Jesucristo, que nos enseña que la misericordia es más poderosa que cualquier pecado.
A todos deseo que su peregrinación jubilar sea rica en frutos espirituales, para que, pasando con fe por la Puerta Santa, obtengan la indulgencia para ustedes, para sus seres queridos y para los difuntos.
Hermanos y hermanas, en particular durante este Año del Jubileo extraordinario de la Misericordia, abramos nuestros corazones a los dones de la bondad divina, del amor y del perdón. Roguemos por el fortalecimiento de nuestra fe, para llegar a ser signos e instrumentos de misericordia».
Y en la alegría que sigue vibrando en los corazones por la canonización de la Fundadora de las Misioneras y de los Misioneros de la Caridad, el Papa saludó y alentó a los jóvenes a los enfermos y a los recién casados:
«El Domingo pasado celebramos la canonización de la Madre Teresa de Calcuta. Queridos jóvenes, sean como ella artesanos de misericordia. Queridos enfermos, sientan su cercanía compasiva, en especial en la hora de la cruz. Y, ustedes, queridos recién casados, invóquenla para que nunca falte en las familias el cuidado y la atención hacia los más débiles».
(CdM – RV)
(from Vatican Radio)

Papa Francisco recibe 3 millones de oraciones gracias a aplicación de móvil



La aplicación gratuita para teléfonos móviles (IOS y Android) Rezar por el Papa rompió el récord de más de 3 millones de oraciones provenientes de 120 países, las cuales fueron dirigidas al Papa Francisco.
Esta iniciativa nació de la red social MayFeelings.com, un lugar donde personas de distintas partes del mundo rezan las unas por las otras.
Rezar por el Papa permite rezar por el Santo Padre todos los días. Los creadores recuerdan que con esta aplicación buscan responder al constante pedido que hace el Papa Francisco desde el inicio de su pontificado, algo que también solicita a las personas con quienes se encuentra y que solía hacer cuando era arzobispo de Buenos Aires: «Recen por mí».
Para descargar la aplicación para rezar por el Papa se puede acceder a este enlace.

Osoro: "Santa Teresa de Calcuta fue portavoz del grito más necesario: 'Amaos los unos a otros'"


Cientos de madrileños han abarrotado este lunes la catedral de Santa María la Real de la Almudena para celebrar la fiesta de santa Teresa de Calcuta, canonizada el domingo por el Papa Francisco. Dirigiéndose especialmente a las misioneras de la Caridad presentes en el templo, quienes no pudieron acudir a Roma para celebrar el ascenso a los altares de su fundadora, y a una representación de las personas que estas acompañan en Madrid, el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, ha recordado que madre Teresa fue «portavoz del grito más necesario para los hombres de parte de Dios: "Amaos los unos a otros"».
«Nos dice con su vida y con sus obras que lo que más necesita el hombre es amar y ser amado» y al hacerlo cambiaba a todos los que se acercaban a ella, «sin distinción de ningún tipo». Nos mostró que «el amor es entrega, sangre derramada, paciencia, sonrisa, compañía, escucha, comprensión», palabras que «tantas veces ella utilizó» y encarnó «sin ningún límite».
Según ha incidido el prelado, madre Teresa se convirtió en «profeta del siglo XXI» al advertir de que «las fronteras, la división, los motivos de enfrentamiento, no son más que la consecuencia de que el hombre ha abandonado a Dios» y mostrar precisamente el rostro de este en su trabajo diario y el de la congregación que impulsó. «No hay alternativa a la caridad. Lo hemos escuchado en el Evangelio que hemos proclamado -dedicado a las obras de misericordia-, nuestra vocación de discípulos de Cristo es la caridad», ha abundado monseñor Osoro.
Por su parte, una misionera de la Caridad ha agradecido al arzobispo y a los numerosos asistentes a la celebración que hayan compartido con ellas la «alegría» que sienten tras la canonización de su fundadora. «Dejemos que el amor de Jesús posea nuestros corazones como a ella», ha aseverado.
Han concelebrado el arzobispo castrense, monseñor Juan del Río; el obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, SJ; el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo; un consejero de la Nunciatura en representación del nuncio de Su Santidad en España; varios vicarios episcopales y numerosos presbíteros.
En términos similares a los empleados por monseñor Osoro, hace unos días, en una entrevista en el programa El Espejo de la Cadena COPE, el coordinador del Movimiento Corpus Christi para sacerdotes en España, delegado diocesano de Misiones y capellán de las Misioneras de la Caridad en Madrid, José Mª Calderón, subrayó que «para la madre Teresa mucho más pobre que el que no tiene pan, es el que ha perdido el amor, y por lo tanto la misericordia es devolverle esa dignidad».

Carlos Osoro organiza la "Fiesta del Perdón y la Misericordia" en Madrid

 Los días 22, 23 y 24 de septiembre tendrá lugar en Madrid la Fiesta del Perdón y la Misericordia; tres días de encuentros festivos y culturales, de oración y de celebraciones sacramentales en la plaza de la catedral de la Almudena para extender el abrazo de la Iglesia a todo el mundo y recibir la inmensa gracia de este Año Jubilar de la Misericordia.
Coincidiendo con la recta final del Año de la Misericordia y en el marco de los trabajos del Plan Diocesano de Evangelización, el Arzobispado invita a participar en la Fiesta del Perdón y la Misericordia. En su programación, cuenta con proyecciones de cine, conciertos musicales, teatro, talleres, así como encuentros y momentos de anuncio del perdón y la misericordia divina, de oración y de celebración, fundamentalmente del sacramento de la Reconciliación. Tres días de fiesta para «poner los ojos en Jesús y acoger de nuevo lo que desde lo más profundo de su corazón nos regala: su amor infinito, su ternura entrañable», afirma el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro.
Los días 22, 23 y 24, a las 20:00 horas, habrá un momento especial de cantos, testimonios y encuentros, mientras sacerdotes estarán disponibles para celebrar el sacramento de la Reconciliación con todos los que lo deseen. Las confesiones se atenderán en diferentes idiomas.
El jueves 22 de septiembre a las 21:30 horas, en la plaza de la Armería (entre la catedral de la Almudena y el Palacio Real), se instalará una inmensa pantalla para disfrutar de unatarde-noche de cine al aire libre con la proyección de la película Cartas de la Madre Teresa, protagonizada por Juliet Stevenson. Esla última cinta que se ha estrenado sobre la Santa recientemente canonizada; ha sido ganadora del premio del público en el Festival del Sedona y del premio a la mejor actriz y director en el Festival Mirabile Dictu del Vaticano.
Inspirados en la vida y obra de madre Teresa, los participantes de la Fiesta del Perdón y la Misericordia que lo deseen pueden llevar la tarde del jueves 22 alimentos no perecederos que recogerán los voluntarios y se donarán a Banco de Solidaridad, una asociación que asiste a familias en situación de necesidad.
El viernes 23, tras la Fiesta del Perdón, donde habrá cantos y testimonios, a las 21:00 horas, en el interior de la catedral de la Almudena, tendrá lugar el concierto Su amor infinito y su ternura entrañable. Música con orquesta, coro y la participación del coro rociero El Encuentro. Será una tarde-noche conmovedora. Entre pieza y pieza, se leerán hermosos textos sobre la misericordia.
El sábado 24, a lo largo de todo el día, se desarrollará la Fiesta del Perdón y la Misericordia. Por la mañana, están invitadas a participar especialmente las familias. Habrá para ellas diferentes actividades: a las 12:00 horas, un encuentro festivo; a las 12:30 horas, una suelta de globos con los deseos de los más pequeños; a las 12:45 horas, unespectáculo de magia y diferentes actividades; a las 13:15 horas, un flashmob y a las 19:00 horas, un taller de flamenco para bailar todos juntos.
La tarde-noche del sábado 24, los jóvenes del grupo de teatro Áncora representarán el musical Los miserables. Una adaptación de la obra de Víctor Hugo que, gracias a las imponentes voces y a la interpretación de los cincuenta miembros del grupo, nos hará disfrutar de esta gran historia que nos habla de perdón y misericordia.
«En este Año de la Misericordia, queremos cantar desde el corazón a todo Madrid que siempre, a pesar de que la oscuridad y las dificultades de la vida, siempre, Dios hace salir el Sol. Es la historia de un hombre que ve con odio al mundo, a Dios, sintiéndose profundamente miserable, que se encuentra con uno que es diferente, que no lo juzga, que se abaja hasta su miseria para levantarle y decirle: Yo te Amo y tras encontrar a Jesús a través de un sacerdote, se levanta y comienza una nueva vida, sembrando amor», explica Fran Pérez, director del musical.
Durante este «tiempo de gracia», los participantes en la Fiesta del Perdón y la Misericordiapueden obtener la indulgencia jubilar al realizar la peregrinación a la Puerta Santa en la catedral de la Almudena o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión. Es necesario, asimismo, recibir el perdón de los pecados -esto puedes ser unos días antes o después de haber realizado la peregrinación-, comulgar, hacer la profesión de fe (recitación del credo) en el templo jubilar y rezar por las intenciones del Papa.
¿Quieres ser voluntario en la Fiesta del Perdón y la Misericordia? Inscríbete en el siguiente enlace.

Dichosos los pobres por san Gregorio de Nisa



Dichosos los pobres”

      Puesto que casi todos los hombres son, naturalmente, víctimas del orgullo, el Señor comienza las Bienaventuranzas alejando el mal que origina la suficiencia y aconseja imitar al voluntariamente Pobre que es el verdadero bienaventurado –de manera que se le pueda asemejar por una pobreza voluntaria, según esté a nuestro alcance, para tener parte en su bienaventuranza, en su felicidad. “Tened entre vosotros los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo” (Flp 2,5-7).

      ¿Es que hay algo más miserable para Dios que tomar la condición de esclavo? ¿Algo más ínfimo para el Rey del universo que compartir nuestra naturaleza humana?. El Rey de reyes y Señor de los señores, el Juez del universo paga impuestos al César (1Tm 6,17; Hb12,23; Mc 12,17). El Amo de la creación abraza este mundo, entra en una gruta, no encuentra lugar para él en un hostal y se refugia en un establo, en compañía de animales faltados de razón. El que es puro e inmaculado toma sobre él las inmundicias de la naturaleza humana, y después de haber compartido toda nuestra miseria, llega hacer, incluso, la experiencia de la muerte. ¡Considera la desproporción de su pobreza voluntaria! La Vida gusta la muerte, el Juez es llevado ante el tribunal, el Señor de la vida de todos se somete a un magistrado, el Rey de los poderes celestes no se sustrae a las manos de los verdugos. Dice el apóstol Pablo que es con este ejemplo que se mide su humildad (Flp 2,5-7).

Bienaventurados los pobres. Ay de vosotros, los ricos


Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 20-26

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía:
«Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.
Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya habéis rcibido vuestro consuelo.
¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre!
¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas».
Palabra del Señor.