miércoles, 25 de noviembre de 2015

Francisco aterriza en Nairobi, primera etapa de un viaje que le llevará a Uganda y Centroáfrica

El Papa valiente ya está en África: "En realidad, le tengo más miedo a los mosquitos"
Casi 30.000 efectivos policiales y militares garantizarán la seguridad de Bergoglio
Francisco ya está en África. Pocos minutos antes de las tres de la tarde, Bergoglio aterrizaba en el aeropuerto de Nairobi, donde le esperaba el presidente de Kenia. Bajo un impresionante círculo de seguridad -por momentos no se veía el alba blanca del Pontífice-, el Papa fue recibido por varios grupos de música étnica.
Cientos de miles de fieles, provenientes de todos los rincones de África, acompañarán al Papa argentino, muchos de ellos cantándole el ya famoso "Karibú Papa Francisco". Y es que el africano es, seguramente, el pueblo más acogedor sobre la faz de la Tierra.
Antes de aterrizar, Bergoglio visitó brevemente a los periodistas del vuelo papal, a quienes expresó su deseo de que este viaje "dé los mejores frutos, tanto espirituales como materiales".
"Voy con alegría al encuentro de kenianos, ugandeses y de los hermanos centroafricanos" declaró el Papa, visiblemente muy relajado, quien reconoció que "hay una razón" para haber elegido viajar a Centroáfrica, pero que no lo revelará hasta la entrevista que concederá el próximo lunes, en el viaje de vuelta.
Cuando un periodista le preguntó si estaba nervioso por las amenazas de ataques terroristas lanzadas antes de partir, el pontífice argentino, que nunca ha pisado tierra africana, respondió con una sonrisa: "En realidad le tengo más miedo a los mosquitos", dijo.
El papa también declaró que esperaba que una "aurora de paz" se eleve en Colombia tras el acuerdo de tregua entre el gobierno de Bogotá y las guerrillas de las FARC.
Cerca de 25.000 agentes de Policía -la mayoría de ellos pertenecientes a unidades paramilitares- y 3.000 cascos azules velarán por la seguridad durante la visita del papa Francisco a África, que comienza hoy en Nairobi.
En la capital keniana, el Gobierno ha establecido un dispositivo de 10.000 policías apoyados por otros 10.000 voluntarios del Servicio Nacional de Juventud, y ha previsto el cierre del tráfico en las principales avenidas.
Kenia vive desde hace años bajo la permanente amenaza del grupo yihadista somalí Al Shabab, que ha matado a centenares de personas en decenas de atentados como respuesta a la presencia de tropas kenianas en Somalia.
Algunos de ellos fueron especialmente graves, como el asalto de cuatro días a un centro comercial de Nairobi en septiembre de 2013, en el que murieron 67 personas, o el ataque del pasado mes de abril a la Universidad de Garissa, donde hubo 147 víctimas mortales.
La amenaza yihadista propició una planificación de los traslados del papa por Nairobi en un vehículo oscuro y blindado, opción que finalmente descartó el propio pontífice, según fuentes del Gobierno keniano.
Hace dos días, la multinacional de vehículos encargada de fabricar el "papamóvil" desveló el modelo a través de Facebook: será prácticamente abierto, con cristal blindado únicamente en la parte frontal y en el techo.

El gran despliegue de Nairobi se mantendrá en Kampala, segunda escala del viaje papal y ciudad amenazada también por Al Shabab debido a la presencia de tropas ugandesas en Somalia.
(J. Bastante/Agencias

Dios dirige mi vida

De un modo sencillo y casi misterioso, Dios dirige mi vida. Lo hace con su gracia, que me acompaña desde el bautismo. Lo hace con su Palabra, acogida y explicada en la Iglesia católica. Lo hace con las inspiraciones continuas del Espíritu Santo.

Lo hace, de un modo sorprendente, a través de la historia. Nada escapa a su Providencia. Si algo ha ocurrido, incluso el pecado, es porque Él lo tenía ya previsto. No quiso el mal, pero tampoco impidió que algunos de sus hijos abusasen de la libertad.

Muchas veces, con su gracia, me ayudó a evitar el pecado. Muchas otras veces me iluminó tras una caída, me inspiró confianza en su misericordia, me sacó de la fosa (cf. Sal 40,3) y me vistió un traje de fiesta cuando, arrepentido, volví a casa (cf. Lc 15,20-24).

A lo largo del camino, ha estado siempre a mi lado. Supo esperar cuando mi egoísmo cerró puertas y partí lejos de casa. Buscó una y mil veces cómo despertarme del mal y enseñarme el camino de la vida. Incluso estuvo dispuesto a morir en una cruz para rescatarme del pecado.

No pudo hacer más por mí. Todo está ofrecido en el Calvario. El cielo ha quedado abierto. La fuerza del Espíritu Santo actúa en los corazones. Desde que nació la Iglesia, los discípulos repiten la invitación de Cristo Maestro: convertíos y creed (cf. Mc 1,15; Hch 2,38; 3,19).

Con su ayuda es posible entrar en el buen camino. Basta con mantener encendida la lámpara de la fe, el entusiasmo de la esperanza, y el amor de Dios que "ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (cf. Rm 5,5).


Como un niño en brazos de su madre (cf. Sal 131), dejo que Dios dirija mi vida. Me llevará a verdes praderas, me conducirá a fuentes tranquilas (cf. Sal 23), viviré en paz. Porque sé que Él me ama, y eso me basta.
 P. Fernando Pascual 

El arzobispo de Madrid, en la VI Jornada Social Diocesana: «¿Soy servidor o me sirvo? Limpiemos nuestra vida para ver y servir a los pobres»


El cartel de la VI Jornada Social Diocesana era muy revelador: La Iglesia lava los pies a un mundo triste. Con ese mismo gesto quiso comenzar el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, el que calificó como «un día de gracia para la archidiócesis». Durante la Misa inaugural del encuentro, el pasado sábado, monseñor Osoro lavó los pies a cuatro representantes de la pastoral social diocesana: «Todos tenemos los pies sucios. El Señor nos lava los pies, no solo para quitar la suciedad de fuera, sino también la de dentro. Nos limpia nuestras pobrezas, que son muchas: nuestros egoísmos, tristezas, injusticias y desconfianzas», afirmó.
Con su gesto y su ejemplo, «el Señor nos da la pauta para lavar los pies al prójimo. Hay que hacer por los demás lo que Él hizo por nosotros hasta dar la vida. Servir, limpiar, proteger, construir y ponernos en la dirección de lajusticia. Hacer la cultura del encuentro», recalcó el arzobispo. Y pidió a los presentes, –que abarrotaban la capilla del Seminario diocesano–: «Lavaos los pies los unos a los otros».
Pero para lograrlo, hay que «ver cómo está nuestro corazón ante los nuevos retos de pobreza en la historia, y en concreto, en el lugar donde nosotros estamos viviendo». La clave para colocar nuestro corazón, prosiguió, es tener «el atrevimiento de conocer al Señor. Porque somos cristianos, leemos la Biblia, pero a veces no lo conocemos. Porque cuando conocemos a una persona de verdad, es cuando la dejamos entrar en nuestro corazón. Si no, esa persona es una desconocida».
Ese conocimiento de Dios cura las heridas «que a veces nos hacen no ver la realidad que nos rodea. Cuando se conoce al Señor, cambia tu mirada respecto a los demás, y se hace más profunda. Se ven cosas que antes no se veían», recordó monseñor Osoro. Y recalcó la importancia de no ser injustos «interpretando la vida de los demás y no mirando la nuestra».
El arzobispo de Madrid lanzó una reflexión a los representantes de la pastoral social diocesana: «¿Soy servidor o me sirvo? Limpiemos nuestra vida para ver a los pobres y servirlos de verdad».
Infomadrid / C. Sánchez


PAPA FRANCISCO EN ÁFRICA: VOY PARA PROCLAMAR EL MENSAJE DE JESUCRISTO, COMO MENSAJERO DE PAZ

Queridos amigos, mañana, a las 7.45 (hora de Roma) el Papa Francisco partirá para su viaje apostólico a Kenia, Uganda y la República Centroafricana. Con este motivo, el Papa invió estos mensajes a los pueblos que visitará:

«Queridos amigos,

Mientras me preparo para visitar Kenia y Uganda a fines de este mes, envío a ustedes y sus familias una palabra de saludo y de amistad. Espero el momento en el cual estaremos juntos.

Yo voy como un ministro del Evangelio, para proclamar el amor de Jesucristo y su mensaje de reconciliación, perdón y paz. Mi visita tiene como finalidad confirmar la comunidad católica en la fe a Dios y en su testimonio al Evangelio, que es signo de la dignidad de todo hombre y mujer y nos manda abrir nuestros corazones a los demás, especialmente a los pobres y a aquellos que se encuentran en la necesidad.

Al mismo tiempo, deseo encontrar a toda la gente de Kenia y Uganda y ofrecer a cada uno una palabra de aliento. Estamos viviendo un tiempo en el cual donde quiera que los fieles de toda religión y las personas de buena voluntad son llamadas a promover la comprensión y el respeto recíproco, y a sostenerse los unos a los otros como miembros de la misma familia humana.

Un momento especial de mi visita estará representado por el encuentro con los jóvenes, que son el principal recurso y nuestra más grande esperanza para el futuro de solidaridad, paz y progreso.

Sé que muchas personas trabajan duro para prepararse a mi visita y yo les agradezco. Pido a todos que recen para que mi estancia en Kenia y Uganda sea fuente de esperanza y de aliento. ¡Invoco sobre ustedes y sus familias la bendición del Señor para que traiga la alegría y la paz!»

- Mensaje del Papa Francisco a Centroáfrica:

«Queridos hermanos y hermanas de la República Centroafricana,

A pocos días del viaje que me llevará entre ustedes, deseo hacerles saber la alegría que me llena, y saludar desde ahora a cada uno de ustedes con el más grande afecto, indiferentemente de la etnia o del credo religioso. Es la primera vez en mi vida que visito el Continente africano, tan bello y rico por su naturaleza, pueblos y culturas; y espero realizar bellos descubrimientos y encuentros enriquecedores.

Su querido país está atravesando desde hace tanto tiempo una situación de violencia y de inseguridad de las cuales muchos entre ustedes son víctimas inocentes. El motivo de mi visita es sobre todo llevarles, en nombre de Jesús, el consuelo de la esperanza. Espero con todo el corazón que mi vista pueda contribuir, de un modo u otro, a sanar sus heridas y a favorecer las condiciones para un futuro más sereno para Centroáfrica y todos sus habitantes.

El tema de este viaje es: "Pasemos a la otra orilla del lago". Es un tema que invita a sus comunidades cristianas a mirar adelante con determinación, y anima a todos a renovar la propia relación con Dios y con los hermanos para construir un mundo más justo y más fraterno.

Yo tendré la alegría de abrir para ustedes – con un poco de anticipación – el Año Jubilar de la Misericordia, que espero sea para cada uno una ocasión providencial de auténtico perdón, ocasión para recibir y donar, y de renovación en el amor.

Es en calidad de mensajero de paz que voy entre ustedes. Quisiera ayudar en el diálogo interreligioso para animar la pacífica convivencia en su país: sé que esto es posible, porque somos todos hermanos.

Les pido que recen por mí. Invoco la protección de la Virgen María y les digo: ¡hasta pronto!».


Ensalzadlo con himnos por los siglos.

Dn 3, 62. 63. 64. 65. 66. 67 

Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Sol y luna, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos.
Astros del cielo, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Lluvia y rocío, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Vientos todos, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Fuego y calor, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos
Fríos y heladas, bendecid al Señor.
Ensalzadlo con himnos por los siglos

Todos os odiarán por causa mía, pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 12-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.
Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.
Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía.
Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.»
Palabra del Señor.