domingo, 5 de agosto de 2012

Cuadrado mágico de Durero en la fachada de nuestra parroquia

Vanessa nos ha mandado el siguiente mensaje:
Buenas noches, quería saber cuál es el significado de los números que aparecen en el lateral de la parroquia. Gracias.

Esperemos que la explicación te sirva de ayuda. Y sobre todo: MUCHAS GRACIAS POR PARTICIPAR EN EL BLOG.
Todo empezó con:
El cuadrado mágico de Durero
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El cuadrado mágico de Alberto Durero, tallado en su obra Melancolía I está considerado el primero de las artes europeas. En el cuadrado de orden cuatro se obtiene la constante mágica (34) en filas, columnas, diagonales principales, y en las cuatro submatrices de orden 2 en las que puede dividirse el cuadrado, sumando los números de las esquinas, los cuatro números centrales, los dos números centrales de las filas (o columnas) primera y última, etc. y siendo las dos cifras centrales de la última fila 1514 el año de ejecución de la obra.

Algunas disposiciones particulares en el cuadrado mágico de Durero que suman la constante mágica.
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El cuadrado mágico de nuestra parroquia es como el que está en la fachada de la Sagrada Familia  de Barcelona.
Aquí la constante mágica es 33, la edad que 
tenía Jesús en su Pasión.

Algunas propiedades:





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Las horizontales suman 33
Las verticales suman 33
Las diagonales suman 33 ( números rojos y verdes)


                                   
En el siguiente, la suma de los cuatro números de cada cuadrado es también 33 y el del cuadrado central 7, 6, 10, 10 es también 33.
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Señor, ¡sálvame!

Cuando hayamos aguantado las largas horas de noche oscura que sobrevienen en los momentos de prueba, el Hijo de Dios se acercará a nosotros caminando sobre las olas y nos dirá inmediatamente; ¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!.

Es posible que estas palabras que nos dan seguridad hagan surgir en nosotros un Pedro en camino hacia la perfección que baje de la barca, seguro de haber escapado de la prueba que le sacudía.  Al principio, su deseo de salir al encuentro de Jesús le hará caminar sobre las aguas. Pero estando su fe poco segura y dudando de sí mismo, se dará cuenta de la fuerza del viento, tendrá miedo y empezará a hundirse.

Sin embargo, saldrá de ese peligro porque lanzará a Jesús este gran grito: Señor, ¡sálvame!. Entonces, el Verbo extenderá la mano para socorrerle, reprochándole su poca fe y sus dudas. Seguidamente, Jesús y 
Pedro volverán a subir a la barca, el viento amainará y los pasajeros, comprendiendo de qué peligro han sido salvados, adorarán a Jesús diciendo: Realmente eres Hijo de Dios. Estas palabras las dicen tan sólo los discípulos próximos a Jesús en la barca.
ORÍGENES

¡Cuántas veces pedimos ayuda al Señor!. A menudo nos sentimos fuertes, porque Jesús está con nosotros, sabemos que nos quiere y nos protege. Pero pasa el tiempo y no hay solución a nuestro problema, entonces empezamos a dudar, nuestra fe se debilita y entonces hay que gritar con todas nuestras fuerzas: "Señor, ¡sálvame!". Sálvame de mis dudas, ayúdame en seguir creyendo que tú me ofreces lo que más me conviene. ¡Gracias Padre!