lunes, 31 de diciembre de 2012

Oración ante un año que termina


Mi buen Jesús… en este día, entre un año que termina y otro que comienza, quiero hacer un alto y mirar hacia atrás… reconozco que sin Ti no hubiera sido capaz de dar ni un solo paso… y aunque en algunos momentos me he apartado de Ti y no he hecho lo que Tú me pedías… sé que Tú siempre has estado a mi lado… sosteniéndome… confortándome… fortaleciéndome… guiándome… e impulsándome a seguir adelante… por todo eso… y por tu paciencia conmigo… este día quiero darte gracias…

Gracias por el don de la vida… y el deseo de vivirla por Ti y para Ti… gracias porque aunque a Ti te pertenece la vida de todas tus criaturas, a mí me has concedido la gracia de saber que la mía está en tus manos… te pido que me ayudes a vivir este próximo año con la conciencia de que Tú eres mi Creador… y que todo lo que soy y tengo te pertenece solamente a Ti…
Gracias por el don de la familia… en especial por Noemí, por Maldy y por mis padres… por todas las bendiciones que me has concedido a través de ellos… y por la oportunidad de encontrarme contigo a través de sus palabras, de sus gestos, de sus sueños y sus emociones… te pido que en este nuevo año pueda amarlos más… amarlos con Tu Amor… y así pueda llegar a ser ese esposo, padre e hijo que Tú me pides que sea…

Gracias por el don de la alegría, de la perseverancia, de la fe… gracias porque me has dado la oportunidad de servirte con mi trabajo y esfuerzo, tanto en la parroquia, como en los distintos proyectos y apostolados en los que nos hemos lanzado juntos… te ruego que en este nuevo año me des la fortaleza para seguir trabajando en todos los lugares y proyectos donde Tú me llames… y que mis humildes esfuerzos, aunque vanos e insuficientes, puedan dar los frutos que Tú deseas sacar ellos…

Pero sobre todo, quiero darte muchas, muchas gracias por el don de la Paz… Paz que no viene de la ausencia de pruebas o dificultades… sino de la gracia de saberme amigo tuyo… y de la confianza que da saber que Tú deseas lo mejor y más importante para mí: mi salvación… que en este año pueda ser instrumento dócil del Espíritu Santo para llevar a mis hermanos esta Paz que Tú pones en mi corazón…
En este día quiero pedirte por esta humanidad tan necesitada de Ti… que este nuevo año traiga un renacer en la fe, en la esperanza y en la caridad en los corazones de todos los hombres…
Por los que terminan de nacer y de fenecer,
por los angustiados y turbados,
por los pobres y por los ricos,
por los agraviados por el hambre,
por los que viven en la calle,
por los punzados con frío y fuego,
por los totalitarios y por los déspotas,
por los terroristas y por los aterrorizados,
por los que lo han perdido todo,
por los que no se les enseñó a amar,
por los que no aceptan razonar,
por los que desprecian la ley natural y su orden,
por los violentos y por los mentirosos,
por los que odian y por los vengativos,
por los enfermos y por los que consuelan,
por los solitarios y por los que carecen de justicia,
por los que ofrecen una copa de agua fresca,
por los que nadie se acuerda de ellos,
por los niños moralmente atacados en sus propias familias,
por los no autorizados a nacer asesinándoseles con el aborto,
por los esposos abandonados por sus esposas,
por las esposas heridas por sus esposos,
por los hijos despreciados por sus padres,
por los padres ignorados por sus hijos,
por los ancianos olvidados y por los tratados como estorbos,
por las madres solteras y por las mujeres violentadas,
por los infantes y doncellas escandalizados,
por los magnánimos y abnegados,
por los esclavos de las drogas, prostitución, egoísmos e ideologías,
por los maestros, profesores y catedráticos,
por los presos y refugiados,
por los calumniados y los difamadores,
por los crucificados y los crucificadores,
por los que perdieron toda esperanza,
por los tristes y por los alegres,
por los profetas y por los sabios,
por los que siembran la paz y en ella viven,
por los que luchan por la Justicia y la Verdad,
por los que padecen injusticias o desprecios,
por los humildes y por los abatidos,
por los que perdonan y por los que dividen,
por los que dan vida gratuitamente, sin mirar atrás,
por la Iglesia Santa de Dios,
por los que proclaman Evangelio,
por los catequistas, enfermeros, médicos, colaboradores,
por los monjes y monjas de clausura,
por los que lo dan todo y te siguen,
por todo el Colegio Episcopal,
por el Obispo de Roma, Benedicto XVI,
por nosotros, por nuestros sueños, por nuestro corazón…
por mi familia y por mis amigos,
por mis ancestros y descendientes,
por mis compañeros y mis conocidos,
por mis enemigos y por mis antagonistas,
por mi comunidad cristiana que en el bautismo me recibió,
por todos los hombres de buena voluntad,
y por todos aquellos que necesitan tu Luz y tu Salvación.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos.
Amén.

Una carta preciosa sacada de la página "Tengo sed de ti", refleja perfectamente todo lo que siento y me imagino que otras muchas personas, además muy bien escrita. Espero que os ayude. Muchas gracias a la persona que la ha escrito, por compartirla con los demás.
H. de Carmen