jueves, 3 de agosto de 2017

San Cayetano, la Paloma… El verano festivo de Madrid

Madrid se prepara para vivir un verano en fiesta. Como preparación a la fiesta de san Cayetano (7 de agosto), la parroquia de San Millán y San Cayetano celebrará un triduo los días 4, 5 y 6 de agosto a las 19 horas, con rosario y Misa predicada por los sacerdotes de la parroquia. A esa misma hora, el lunes 7, el vicario de la Vicaría V, Juan Pedro Gutiérrez Regueira, presidirá la Misa solemne, al término de la cual la imagen del santo saldrá en procesión por las calles adyacentes. San Cayetano, patrono del trabajo, es protagonista de una tradición popular por la cual, a quien le reza el día de su fiesta, coge una flor de su carroza y le acompaña en la procesión, el santo oye su petición. Por eso el párroco del templo, Clemente García, asegura que son muchos los que se acercan a la parroquia para agradecer el haber conseguido un trabajo.
La parroquia de San Lorenzo (10 de agosto), en el barrio de Lavapiés, festejará a su patrono con una Misa solemne a las 19 horas, al término de la cual la imagen del santo saldrá en procesión por las calles del barrio.
Por último, la fiesta de la Paloma (15 de agosto) arranca con la celebración de una novena desde el 6 al 14 de agosto, a las 19:30 horas, con rosario y Misa predicada por el párroco, Gabriel Benedicto. El lunes 14 se realizará la tradicional ofrenda de flores a la Virgen en la Misa conclusiva de la novena, y a las 22 horas comenzará una vigilia de oración con exposición del Santísimo. A partir de medianoche, los bomberos colocarán en un escenario en la plaza de la Paja un óleo de la Virgen de la Paloma. Al día siguiente, la Misa solemne, a las 13 horas, estará presidida por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, y a su término, se procederá al tradicional descendimiento del cuadro de la Virgen, a cargo de un miembro del cuerpo de bomberos, para su veneración hasta las 18:30 horas, en que saldrá en procesión por las calles de la capital. Más información en archimadrid.org.
J.L.V.D-M./Infomadrid

Las mejores 25 frases del Papa sobre la esperanza


La esperanza cristiana es el tema elegido por el Papa para las catequesis de los miércoles. Desde que comenzaron, hace 28 semanas, Francisco ha citado una serie de ejemplos para explicar qué es la esperanza y abrir un camino para el diálogo y la reflexión entre los fieles. Estas son las 25 frases más relevantes seleccionadas por Radio Vaticana
1. «Podemos tener tantos problemas, tantas dificultades, pero cuando nos encontramos ante un niño nos surge dentro una sonrisa, la simplicidad, porque nos encontramos ante la esperanza: ¡un niño es la esperanza!».
2. «La esperanza no defrauda. ¡El optimismo defrauda, la esperanza no! ¿Entendido?».
3. «El mal no triunfará por siempre, existe un final para el dolor».
4. «Así es la esperanza, sorprende y abre horizontes, nos hace soñar lo inimaginable, y lo realiza».
5. «Para hablar de esperanza con quien está desesperado, se necesita compartir su desesperación; para secar una lágrima del rostro de quien sufre, es necesario unir a su llanto el nuestro».
6. «Cuantas veces las abuelas saben decir la palabra justa, la palabra de esperanza, porque tienen la experiencia de la vida, han sufrido mucho, se han encomendado a Dios y el Señor les da este don de darnos consejos de esperanza».
7. «La esperanza cristiana es tener la certeza que yo estoy en camino hacia algo que es y no lo que yo quiero que sea».
8. «Esperar significa e implica un corazón humilde, pobre. Solo un pobre sabe esperar. Quien está lleno de sí y de sus bienes, no sabe poner la confianza en ningún otro sino en sí mismo».
9. «La compasión es padecer con el otro, sufrir con el otro, acercarme a quien sufre… una palabra, una caricia, pero que salga del corazón, esto es la compasión».
10. «La ofensa se vence con el perdón; para vivir en paz con todos».
11. «Si no es fácil creer, mucho menos lo es esperar».
12. «Cuando se rompe la comunión con Dios, el hombre pierde su propia belleza originaria y termina por desfigurar alrededor de sí cada cosa».
13. «Estamos llamados al amor, a la caridad y esta es nuestra vocación más alta, nuestra vocación por excelencia».
14. «Los mafiosos piensan que el mal se puede vencer con el mal, y así realizan la venganza y hacen muchas cosas que todos nosotros sabemos. Pero no conocen que cosa es la humildad, la misericordia y la mansedumbre. ¿Y por qué? Porque los mafiosos no tienen esperanza. ¡Eh! Piensen en esto».
15. «Quien ama pierde poder, quien dona, se despoja de algo y amar es un don».
16. «Donar la vida, no poseerla: Esto es aquello que hacen las mamás, dan otra vida, sufren, pero luego son felices, gozosas porque han dado otra vida».
17. «El amor da a la luz la vida y da incluso sentido al dolor».
18. «Los lazos más auténticos no se quiebran ni siquiera con la muerte: hay quien sigue amando, aunque la persona amada se haya ido para siempre».
19. «En el fondo somos todos un poco como los dos discípulos de Emaús. Cuántas veces en la vida hemos esperado, cuántas veces nos hemos sentido a un paso de la felicidad, y luego nos hemos encontrado por los suelos decepcionados».
20. «Mientras haya vida, hay esperanza, dice un dicho popular; y es verdad también lo contrario: mientras hay esperanza, hay vida».
21. «Detrás de tantas formas de odio social y de vandalismo, se esconde con frecuencia un corazón que no ha sido reconocido».
22. «No existen los niños malos, como tampoco existen los adolescentes del todo malvados, existen personas infelices».
23. «La vida del ser humano es un intercambio de miradas: alguien que al mirarnos, nos arranca una primera sonrisa».
24. «Quien ama de verdad tiene la necesidad y el valor de decir “para siempre”. […] No como dicen algunos: “ mientras dure el amor”. No: ¡para siempre!. Si no, es mejor que no te cases. O para siempre o nada».
25. «El amor llama al amor, de un modo mucho más fuerte de cuanto el odio llama a la muerte».
Alfa y Omega

«¿Cuántos de ustedes recuerdan la fecha de su Bautismo?»


«¡Qué gracia cuando un cristiano se hace verdaderamente un cristóforo, ¿qué quiere decir cristóforo? Quiere decir, portador de Jesús al mundo!, sobre todo para aquellos que están atravesando situaciones de luto, de desesperación, de oscuridad y de odio», con estas palabras el Papa Francisco explicó en la Audiencia General del primer miércoles de agosto que el Bautismo es la puerta de la esperanza
Continuando su ciclo de catequesis sobre la esperanza, el Papa Francisco preguntó a los miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro: «¿Qué quiere decir ser cristianos?». Quiere decir, añadió, «mirar a la luz, hacer la profesión de fe en la luz, incluso cuando el mundo está envuelto por la noche y las tinieblas». La segunda pregunta fue: «¿Cuántos de ustedes recuerdan la fecha de su Bautismo?». La tarea que este domingo puso el Pontífice a los fieles fue «recordar la fecha del Bautismo, que es la fecha del renacer, la fecha de la luz, es la fecha en la cual hemos sido contaminados por la luz de Cristo».
El Papa definió como cristóforo a aquel que, contaminado por la luz de Cristo, la lleva por todo el mundo: «¡Qué gracia cuando un cristiano se hace verdaderamente un cristóforo. ¿Qué quiere decir cristóforo? Quiere decir, portador de Jesús al mundo! Sobre todo para aquellos que están atravesando situaciones de luto, de desesperación, de oscuridad y de odio«, explicó. Este portador se deja entrever en, según el Papa, «pequeños detalles: la luz que custodia en los ojos, la serenidad que no es quebrada ni siquiera en los días más complicados, el deseo de recomenzar a querer bien, y caminar incluso cuando se han experimentado muchas desilusiones».
El Papa también se refirió a «los antiguos ritos del Bautismo, que buscaban que los catecúmenos emitieran la primera parte de su profesión de fe dirigiendo la mirada a Occidente. En esa posición eran preguntados: “¿Renunciáis a Satanás, a su servicio y a sus obras?”. Y los futuros cristianos repetían en coro: “¡Renuncio!”. Luego se giraban hacia el ábside, en dirección a Oriente, donde nace la luz, y los candidatos eran nuevamente interrogados: “¿Creéis en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo?”. Y esta vez respondían: “¡Creo!”».
En los tiempos modernos, afirmó el Papa, «se ha perdido parcialmente el encanto de este rito, hemos perdido la sensibilidad del lenguaje del cosmos. Nos ha quedado naturalmente la profesión de fe hecha según la interrogación bautismal, que es propio de la celebración de algunos sacramentos. Ésta permanece de todos modos intacta en su significado».
Los cristianos «no están eximidos de las tinieblas, externas y también internas», recordó. «No viven fuera del mundo, pero, por la gracia de Cristo recibido en el Bautismo, son hombres y mujeres “orientados”: no creen en la oscuridad, sino en el resplandecer del día; no sucumben en la noche, sino esperan la aurora; no son derrotados por la muerte, sino anhelan el resucitar; no son doblegados por el mal, porque confían siempre en las infinitas posibilidades del bien. Y esta es nuestra esperanza cristiana».
Otro de los signos de la liturgia bautismal que recordó el Papa fue la entrega de la vela a los padres –si es un niño– o al mismo bautizado, si es un adulto. «La vida de la Iglesia es contaminación de luz. Cuanta más luz existe en la vida de la Iglesia, más viva es la Iglesia».
Alfa y Omega

Lo rompedor y lo profundo


A lo largo de este curso hemos recordado parte de la historia, el arte y las tradiciones que forman parte de nuestra vida y costumbres. Quedan muchos temas por tratar, pero me gustaría terminar citando el panorama artístico actual. Hace unos meses referimos la obra del padre Rupnick en Madrid, pero también hay que mencionar a un grupo de artistas que con dificultades se abren paso en una sociedad compleja donde al arte sacro queda oculto, pues no suele aparecer en los medios.
En el año 2011, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, se realizó la exposición Arte + Fe, que aglutinaba a 35 artistas comprometidos con la fe cristiana. En dicha exposición se afirmaba que «lo rompedor y lo profundo no está reñido, y tampoco el arte contemporáneo y la fe». Era la primera vez en Europa que se organizaba una exposición internacional de este tipo.
Este año Pablo Delclaux, director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural, decidió que las jornadas formativas anuales girasen en torno al arte cristiano contemporáneo. Se desarrollaron en Pamplona y allí, los delegados y los que de una u otra forma están vinculados al patrimonio de la Iglesia, pudieron conocer de primera mano los proyectos y las obras que actualmente se están realizando. Cierto es que hay mucha obra y no toda, ya sea contemporánea o antigua, puede ser utilizada para el culto; pero también es cierto que debemos conocerla y acercarnos a ella con respeto. Para ello no tenemos que irnos muy lejos, pues en Madrid hay arte contemporáneo cristiano. Así podemos descubrir a Alberto Guerrero en la iglesia de Santa María de Majadahonda o en la en la cripta de la iglesia de Santa Soledad Torres Acosta, de Las Tablas; a María Taruella en las galerías de arte donde expone una pintura profunda que surge de su propia vivencia religiosa, o a los escultores Fernando Montero de Espinosa o Marco Augusto Dueñas.
Estos artistas y otros muchos trabajan para toda España. Así, por ejemplo, María José Ruiz, es una pintora cordobesa que ha realizado, entre otras cosas, el retrato para la catedral de Toledo del cardenal Antonio Cañizares. En él muestra su maestría con una pintura realista y meticulosa. Hay muchos estilos y diferentes formas de expresión, y todos ellos merecen nuestro reconocimiento.
Cristina Tarrero

Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 47-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gentío:
«El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran.
Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.
¿Habéis entendido todo esto?»
Ellos le responden:
«Sí».
Él les dijo:
«Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro lo nuevo y lo antiguo».
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.
Palabra del Señor.