viernes, 23 de octubre de 2015

El Sínodo de la Familia podría decepcionar a progresistas y conservadores

 El borrador final será votado este sábado y después entregado al pontífice
"Ambos extremos van a quedar muy decepcionados", sostiene Romilda Ferrauto, una de las portavoces del sínodo, la víspera de la clausura el sábado en el Vaticano de la asamblea de obispos de todo el mundo.

Durante tres semanas, unos 400 obispos y cardenales se reunieron ante la presencia del papa Francisco a puerta cerrada en el Vaticano para debatir sobre los retos de la familia moderna.
"No vamos a cambiar la doctrina de la Iglesia", adelantaron en varias ocasiones los prelados que asisten a la reunión.

Interrogados al margen de las labores, la mayoría de ellos coincide en decir que no hay que esperarse un "resultado sensacional" de la reunión.

Divididos sobre temas candentes que afectan a la familia moderna, como la homosexualidad y el divorcio, los llamados "padres sinodales" entregarán al papa un informe final con las conclusiones, el cual deberá ser votado el sábado.

Según uno de los portavoces del sínodo, es probable que el informe sea aprobado por la mayoría de la asamblea, pero no se sabe si el papa lo hará público como ocurrió hace un año.

Al abrir las labores, Francisco instó a los 270 obispos de todo el mundo presentes a oponerse a la "mentalidad de la conspiración" al referirse indirectamente a la divulgación de una carta firmada por 13 cardenales conservadores que lo criticaban por sus posiciones a favor de las reformas.

El clima de conspiración se agudizó este mes con la falsa noticia divulgada el miércoles por la prensa italiana en la que se aseguraba que el papa tenía un tumor benigno en el cerebro, una manera de desprestigiar sus palabras y sus gestos, ya que tendría algo anómalo en la cabeza.

"El momento elegido revela la intención manipuladora de la polvareda que se levantó", comentó irritado el diario del Vaticano, l'Osservatore Romano.

Divididos por grupos lingüísticos, los obispos han abordado algunos de los temas espinosos según su propia visión.

Más de dos tercios de los Padres Sinodales, se opone a la idea de otorgar la comunión a divorciados que se vuelven a casar, según fuentes internas.

El grupo alemán que asiste al sínodo, motor de la reunión por sus posiciones progresistas, propuso una serie de criterios para lo que llaman el "discernimiento", es decir la evaluación de cada caso según la propia conciencia, de manera de permitir a algunos divorciados acceder a la comunión.
Una comisión especial se encargará de seguir trabajando sobre el tema.

Este viernes el papa volvió a abordar el tema de las reformas durante la misa que ofició en la capilla de la Casa Santa Marta al animar a la Iglesia a "evaluar los tiempos y cambiar con ellos, permaneciendo firmes en el Evangelio".

Un llamado a "no ser conformistas" y a evitar "permanecer inmóviles" por comodidad, dijo.
Pese al escándalo este mes por la 'salida del armario' más clamorosa de la historia del Vaticano por parte de un prelado y alto funcionario de la curia, el tema de la homosexualidad no fue abordado.

Los obispos africanos se niegan en bloque a abordar el asunto, ya que lo consideran un fenómeno de las sociedades occidentales.

Buena parte de los prelados crecieron y se formaron bajo la influencia del papa Juan Pablo II (1978-2005) y consideran clave el documento "Familiaris consortio" de 1981, muy firme con la doctrina.
"La ley de hierro de la Familiaris consortio pesó", lamentó a la AFP un obispo progresista.

"El sínodo no puede concluirse teniendo como referencia un texto de hace 34 años como si el mundo no hubiera cambiado", comentaron algunos obispos, según informó Ferrauto.

El texto final insta a los católicos a vivir el matrimonio como algo positivo y optimista e invita a acompañar a las familias "heridas", las parejas separadas, las madres solteras, etc.
Los obispos aprobaron también la decisión de Francisco de simplificar los trámites para obtener la nulidad del matrimonio. que algunos conservadores tildaron en su momento de divorcio católico contrario al dogma.

Por otro lado El cardenal canadiense Gerald Cyprien Lacroix ha destacado la "ternura" que la Iglesia aplica en casi toda situación y respecto a todas las personas y ha expresado que se va del Sínodo de Obispos de la Familia que concluye este domingo "con mucha más esperanza" que cuando llegó
.
"La Iglesia tiene la capacidad de ofrecer a las familias algo maravilloso", ha aseverado durante el tradicional briefing informativo en el Vaticano sobre los avances de la asamblea sinodal.


Lacroix ha detallado que su grupo lingüístico uno de los 13 círculos menores en los que se subdividía a los participantes del Sínodo ha pedido "que la preparación al matrimonio no sea cerca de la fecha del matrimonio, sino una preparación catecumenal". Además, ha precisado que "el trabajo sinodal no emana un texto legislativo" sino que pretende"presentar al Papa una reflexión" para que el pontífice ayude a seguir adelante.

Los Círculos Menores concluyen el examen del Instrumentum Laboris

Los Padres Sinodales abordaron en los Círculos Menores del pasado lunes y martes la tercera parte del Instrumentum Laboris que trata entre otros temas de la situación de las familias irregulares, de la admisión a la comunión de los divorciados que se han vuelto a casar, del acompañamiento de las personas homosexuales y de la paternidad responsable.
Los Círculos han analizado las necesidades especiales de las familias en situación irregular o difícil, reconociendo, -afirma el círculo de habla inglesa C cuyo relator es el arzobispo australiano Mark Benedict Coleridge- que las personas que cohabitan se encuentran en una situación diferente de los divorciados que se han vuelto a casar civilmente. Si bien afirman que la convivencia -aunque muy extendida en muchas culturas en nuestra época- no puede ser considerada como un bien en sí misma, reconocen que puede existir un bien entre los que conviven, más que en la convivencia de por sí.
''Sabemos -afirma por su parte el círculo francés cuyo relator es el obispo Laurent Ulrich- que hay tantas otras familias que se sienten alejadas de la ideal y otras que no piensan ni siquiera que esté más o menos hecha para ellas. Familias divididas, familias mixtas, familias monoparentales, familias sin matrimonio civil: No podemos descartarlas, no queremos pensar que su camino no las acerca a Dios que ama y atrae hacia sí a todos los seres humanos. Creemos que en ellas viva el Espíritu del Señor que inspira muchos comportamientos de sus vidas; y esto no quita nada de nuestro apoyo y aliento a las familias cristianas''.
Respecto a los divorciados y vueltos a casar civilmente hay un acuerdo general en que se necesita proporcionar un acompañamiento pastoral más eficaz para estas parejas, y, para sus hijos que también tienen derechos. En algunos círculos, suscita en cambio perplejidad lo que el Instrumentum Laboris llama "un camino penitencial". ''No se ve claro llamar "camino penitencial" -sostiene el círculo hispanohablante B cuyo relator es el arzobispo venezolano Baltazar Enrique Porras Cardozo- al itinerario de los divorciados y vueltos a casar; convendría, quizás hablar de itinerarios de reconciliacion, pues hay realidades irreversibles que no pueden ser sometidas a un camino penitencial sin posibilidad de superación''.
''Parece que, en el tema de la cercanía, estamos todos de acuerdo, pero ¿qué pasa cuando se plantea el acceso a los sacramentos? -dicen en el círculo hispanohablante cuyo relator es el cardenalde Panamá José Luis Lacunza Maestrojuan, O.A.R.- Sin duda, tenemos que plantear un movimiento generoso quitando del camino muchas trabas para que los divorciados vueltos a casar puedan participar más ampliamente en la vida de la Iglesia: no pueden ser padrinos, no pueden ser catequistas, no pueden dar clases de religión... Tenemos que dar muestras de que hemos escuchado el “grito” de tantas gentes que sufren y gritan pidiendo participar lo más plenamente posible en la vida de la Iglesia''.
''Sobre la disciplina con respecto a los divorciados vueltos a casar, hasta la fecha, no es posible establecer requisitos inclusivos de todos los casos, a veces muy diferentes unos de otros -observa el círculo italiano B cuyo relator es el cardenal Mauro Piacenza- Hay divorciados vueltos a casar que se aplican a caminar según el Evangelio, ofreciendo ejemplos significativos de caridad. Al mismo tiempo, no se puede negar que, en determinadas circunstancias, se presentan factores que limitan la capacidad de actuar de forma diferente. En consecuencia, el juicio de una situación objetiva no podría convertirse en juicio sobre la "imputabilidad" subjetiva. Los límites y las limitaciones se convierten entonces en una llamada al discernimiento, principalmente del obispo, preciso y respetuoso de la complejidad de estas situaciones''.
En cambio, el círculo inglés A cuyo relator es el arzobispo estadounidense Joseph Edward Kurtz opina que la práctica pastoral en relación con la recepción del sacramento de la Eucaristía por los divorciados y vueltos a casar civilmente no debe dejarse en manos de las conferencias episcopales porque se correría el riesgo de perjudicar la unidad de la Iglesia Católica, la comprensión del orden sacramental y el testimonio visible de vida de los fieles.
Por su parte el grupo de habla inglesa cuyo relator es el arzobispo irlandés Diarmuid Martin pediría que el Santo Padre, teniendo en cuenta el rico material que ha surgido durante este proceso sinodal, considere ''el establecimiento durante el año jubilar de la Misericordia de una Comisión Especial para el estudio en profundidad las formas en que las disciplinas de la Iglesia que se derivan de la indisolubilidad del matrimonio se aplican a la situación de las personas en las uniones irregulares, incluidas las situaciones derivadas de la práctica de la poligamia''.
En este argumento son numerosas las referencias a la encíclica de Juan Pablo II ''Familiaris consortio''.
La condición de las personas homosexuales se enfocó sobre todo desde la perspectiva del contexto familiar. El grupo inglés C insistió en que es un tema que se debe abordar como pastores que buscan comprender la realidad de la vida de las personas y no las cuestiones abstractas. También sus miembros pidieron que el documento final del Sínodo incluyese una afirmación clara de la enseñanza de la Iglesia de que las uniones del mismo sexo no son en modo alguno equivalentes al matrimonio.
Sobre el mismo tema el círculo inglés A reitera que ''la Iglesia como esposa de Cristo sigue las huellas de su Señor Jesús, cuyo amor universal se ofrece a todas las personas sin excepción. Los padres y hermanos de los miembros de la familia con tendencias homosexuales están llamados a amar y aceptar a estos miembros de su familia con un corazón indiviso y con comprensión''.
Algunos Padres Sinodales propusieron que el argumento se eliminase de la discusión del Sínodo sobre la Familia porque dada su importancia merecería un sínodo específico en materia.
El tema de la paternidad responsable y de la responsabilidad generativa fue objeto de rico intercambio, y se considera en los momentos actuales, de gran importancia para el respeto a la dignidad de la persona y de la vida. También trataron los círculos de los matrimonios mixtos y la disparidad de cultos solicitando enfoques pastorales que defiendan a las mujeres y a los hijos en condiciones de fragilidad.
Sobre la metodología del Sínodo, el grupo de habla francesa cuyo relator es el arzobispo canadiense Paul-André Durocher comentó : ''Como agrónomos que discuten diversos métodos de suministro de agua, discutimos el método de nuestro Sínodo. ¿Está bien ajustado a su propósito? Derrochamos una enorme cantidad de energía, desde todos los puntos de vista. Las personas se han agotado a fuerza de trabajo. ¿El resultado valdrá la pena? ¿Tal vez podríamos identificar algunos temas específicos que se abordarán entre los dos sínodos, y tendremos más tiempo para estudiar? ¿Se confiará a comisiones pontificias el trabajo que esperamos llevar a cabo?... El hecho es que hemos disfrutado del aumento del tiempo que se nos ha dado en los pequeños grupos. De nuestros intercambios emerge fuertemente el ministerio de comunión que nos corresponde como obispos''.
''El tema de la misericordia -concluye el círculo italiano B- ha atravesado el Sínodo, interpelando nuestro ministerio pastoral, conscientes de que el misterio de la Encarnación expresa con plenitud la voluntad salvífica de Dios. Esta determinación divina ha sido confiada también a nuestra misión y a los medios sacramentales que encuentran su adecuada hermenéutica en el significado de ser llamamiento a la conversión, apoyo, fármaco, socorro para nuestra salvación''.

 News.va

Si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?


Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 54-59
En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
-«Cuando veis subir una nube por el poniente, decís en seguida: "Chaparrón tenemos", y así sucede. Cuando sopla el sur, decís: "Va a hacer bochorno", y lo hace.
Hipócritas: si sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que se debe hacer?
Cuando te diriges al tribunal con el que te pone pleito, haz lo posible por llegar a un acuerdo con él, mientras vais de camino; no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues el último céntimo. »
Palabra del Señor