jueves, 11 de junio de 2015

El Papa recuerda que la persona humana está en peligro

Ante la inminente presentación, el próximo jueves 18 de junio a las 11.00 de la mañana, en el Aula Nueva del Sínodo, de la Encíclica del Papa titulada “Laudato si, sobre el cuidado de la casa común”, en que Francisco aborda diversos temas relacionados con el medio ambiente, vamos a recordar algunos de los conceptos que el Santo Padre ya expresó al respecto.


En efecto, en el pasado el Papa Francisco ha hablado con frecuencia sobre el medio ambiente y la responsabilidad humana a través de homilías, conferencias de prensa y mensajes para expresar sus puntos de vista. Preparando la recepción y promulgación de la Encíclica sobre este tema, podría ser útil volver a leer esas reflexiones. Para ayudar a este objetivo les ofrecemos algunas de ellas ordenadas en torno a cinco hilos conductores que se pueden identificar en sus palabras.

El progreso económico, las nuevas tecnologías y el sistema financiero

¿Cómo afectan a los seres humanos y el medio ambiente? Los Papas han hablado de ecología humana, estrechamente ligada a la ecología medioambiental.  
“La persona humana está en peligro: esto es cierto, la persona humana hoy está en peligro; ¡he aquí la urgencia de la ecología humana!”. Lo decía el Papa Francisco en su catequesis de la audiencia general del 5 de junio de 2013.
El valor inherente y la dignidad de cada ser contra la cultura del descarte
Benedicto XVI recordó varias veces que esta tarea que nos ha encomendado Dios Creadorrequiere percibir el ritmo y la lógica de la creación. Nosotros en cambio nos guiamos a menudo por la soberbia de dominar, poseer, manipular, explotar; no la “custodiamos”, no la respetamos, no la consideramos como un don gratuito que hay que cuidar.
Estamos perdiendo la actitud del estupor, de la contemplación, de la escucha de la creación; y así ya no logramos leer en ella lo que Benedicto XVI llama “el ritmo de la historia de amor de Dios con el hombre”. ¿Por qué sucede esto? Porque pensamos y vivimos de manera horizontal, nos hemos alejado de Dios, ya no leemos sus signos. Lo decía el Santo Padre Francisco en aquella misma audiencia general.

Un debate abierto con todos los hombres de buena voluntad

En esa misma audiencia general del año 2013 el Papa Bergoglio afirmaba: “Invito a todos a reflexionar sobre el problema de la pérdida y del desperdicio del alimento a fin de identificar vías y modos que, afrontando seriamente tal problemática, sean vehículo de solidaridad y de compartición con los más necesitados”.

Una nueva forma de vida

“En definitiva, la naturaleza está a nuestra disposición, y nosotros estamos llamados a administrarla responsablemente”, tal como lo escribió el Papa Francisco en su  Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, del 1º de enero de 2014.
El Creador y las criaturas: la Biblia y la tradición de la Iglesia
“Cuando hablamos de medio ambiente, de la creación, mi pensamiento – decía el Papa Bergoglio en su catequesis del 5 de junio de 2013 – se dirige a las primeras páginas de laBiblia, al libro del Génesis, donde se afirma que Dios puso al hombre y a la mujer en la tierra para que la cultivaran y la custodiaran”. Y me surgen las preguntas: ¿qué quiere decir cultivar y custodiar la tierra? ¿Estamos verdaderamente cultivando y custodiando la creación? ¿O bien la estamos explotando y descuidando?”.
“Cultivar y custodiar la creación – afirmaba – es una indicación de Dios dada no sólo al inicio de la historia, sino a cada uno de nosotros; es parte de su proyecto; quiere decir hacer crecer el mundo con responsabilidad, transformarlo para que sea un jardín, un lugar habitable para todos”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).


Que los cristianos sirvan gratuitamente, homilía del Papa

Camino, servicio, gratuidad
(RV).- “Camino, servicio, gratuidad”. Son las tres palabras en torno a las cuales el Papa Francisco desarrolló su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice subrayó que un discípulo está llamado a caminar para servir y anunciar el Evangelio  gratuitamente, venciendo el engaño de que “la salvación viene de las riquezas”.
El Evangelio de la Salvación
“Camino, servicio, gratuidad”. El Santo Padre articuló su homilía sobre estos tres puntos, comentando el pasaje del Evangelio del día, en que Jesús envía a los discípulos a anunciar la Buena Nueva. Y recordó que el Señor los envía a hacer un camino que no es “un paseo”, sino que los envía con “un mensaje: anunciar el Evangelio, salir para llevar la Salvación, el Evangelio de la Salvación”.
Llevar la Buena Nueva a través de un recorrido interior
El Papa Bergoglio explicó que la tarea que Jesús da a los discípulos es llevar la Buena Noticia. Mientras si un discípulo se queda detenido y no sale, no da a los demás lo que ha recibido en el Bautismo, no es un verdadero discípulo de Jesús, puesto que le falta el carácter misionero, le falta salir de sí mismo para llevar algo bueno a los demás”:
“El recorrido del discípulo de Jesús es ir más allá para llevar esta buena noticia. Pero hay otro recorrido del discípulo de Jesús: el recorrido interior, el recorrido dentro de sí, el recorrido del discípulo que busca al Señor todos los días en la oración, en la meditación. También ese recorrido el discípulo debe hacerlo, porque si no busca siempre a Dios, el Evangelio que lleva a los demás será un Evangelio débil, diluido, sin fuerza”.
Un discípulo de Jesús que no sirve no es cristiano

“Este doble recorrido  – dijo el Papa– es el doble camino que Jesús quiere de sus discípulos”. Después está la segunda palabra: “Servir”. “Un discípulo que no sirve a los demás  – añadió Francisco – no es cristiano. El discípulo debe hacer lo que Jesús ha predicado en aquellas dos colonias del cristianismo: las Bienaventuranzas y después el ‘protocolo’ sobre el cual nosotros seremos juzgados, Mateo, (capítulo) 25”. Estas dos columnas – advirtió el Santo Padre – “son el marco propio del servicio evangélico”:
El servicio a Cristo en los demás
“Si un discípulo no camina para servir no sirve para caminar. Si su vida no es para el servicio, no sirve para vivir como cristiano. Y allí se encuentra la tentación del egoísmo: ‘Sí, yo soy cristiano, para mí estoy en paz, me confieso, voy a Misa, cumplo los mandamientos’. ¡Pero el servicio! A los demás: el servicio a Jesús en el enfermo, en el encarcelado, en el hambriento, en el desnudo. ¡Lo que Jesús nos ha dicho que debemos hacer porque Él está allí! El servicio a Cristo en los demás”.
Servir gratuitamente, contrastar el engaño de las riquezas
La tercera palabra es “gratuidad”. “Gratuitamente han recibido, gratuitamente den”, es la admonición de Jesús. “El camino del servicio es gratuito – subrayó Francisco  – porque hemos recibido la salvación gratuitamente, pura gracia: ninguno de nosotros ha comprado la salvación, ninguno de nosotros la ha merecido. Es pura gracia del Padre en Jesucristo, en el sacrificio de Jesucristo”:
“Es triste cuando se encuentran a cristianos que se olvidan de esta Palabra de Jesús: ‘Gratuitamente han recibido, gratuitamente den’. Es triste cuando se encuentran comunidades cristianas, ya sean parroquias, congregaciones religiosas, diócesis, independientemente de las comunidades cristianas que sean, que se olvidan de la gratuidad,  porque detrás de esto y debajo de esto está el engaño  (de presumir) que la salvación viene de las riquezas, del poder humano”.
Tres palabras – reafirmó el Papa  – “camino como un envío para anunciar. Servicio: la vida del cristiano no es para sí mismo, sino para los demás, como fue la vida de Jesús. Y tercera: “gratuidad. Nuestra esperanza está en Jesucristo que nos envía así una esperanza que no decepciona jamás”. Pero – advirtió – “cuando la esperanza está en la propia comodidad en el camino o la esperanza está en el egoísmo de buscar las cosas para sí mismos y no para servir a los demás, o cuando la esperanza está en las riquezas o en las pequeñas seguridades mundanas, todo esto se derrumba. El Señor mismo lo hace caer”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).