jueves, 27 de abril de 2017

Francisco envia un videomensaje a Egipto, antes de su viaje



El papa Francisco ha enviado un videomensaje al pueblo de Egipto, pocos días antes de su viaje programado para este viernes 28 y sábado 29. Allí el Pontífice participará también a un congreso interreligioso por la paz convocado por la universidad de Al Azhar, el principal centro sunita del mundo.
“Deseo –dice el Santo Padre– que esta visita sea como un abrazo de consuelo y de aliento para todos los cristianos de Oriente Medio; un mensaje de amistad y de estima para todos los habitantes de Egipto y de la Región; un mensaje de fraternidad y de reconciliación para todos los hijos de Abraham, de manera particular para el mundo islámico, en el que Egipto ocupa un lugar destacado” .
“Espero también que contribuya eficazmente al diálogo interreligioso con el mundo islámico y al diálogo ecuménico con la venerada y amada Iglesia Copto-Ortodoxa”.
A continuación el mensaje:
Querido pueblo de Egipto: ¡Al Salamò Alaikum! La paz esté con vosotros.
Con el corazón lleno de gratitud y rebosante de alegría visitaré dentro de pocos días vuestra amada Patria: cuna de civilización, don del Nilo, tierra de sol y hospitalidad, donde vivieron patriarcas y profetas, y donde Dios, Clemente y Misericordioso, Todopoderoso y Único, hizo resonar su voz.
Me siento realmente feliz de ir como amigo, como mensajero de paz y como peregrino al País que, hace dos mil años, dio refugio y hospitalidad a la Sagrada Familia, que huía de las amenazas del Rey Herodes (cf. Mt 2,1-16).
Me siento honrado de visitar la tierra en la que habitó la Sagrada Familia. Los saludo cordialmente y les agradezco la invitación para visitar Egipto, al que llaman «Umm il Dugna» / Madre del Universo.
Agradezco vivamente al señor Presidente de la República, a su santidad el Patriarca Tawadros II, al gran imán de Al-Azhar y al patriarca Copto-Católico por su invitación.
Doy las gracias a cada uno de vosotros que me reciben en vuestro corazón. Mi agradecimiento también a todas las personas que han trabajado, y están trabajando, para hacer posible este viaje.
Deseo que esta visita sea como un abrazo de consuelo y de aliento para todos los cristianos de Oriente Medio; un mensaje de amistad y de estima para todos los habitantes de Egipto y de la Región; un mensaje de fraternidad y de reconciliación para todos los hijos de Abrahán, de manera particular para el mundo islámico, en el que Egipto ocupa un lugar destacado.
Espero también que contribuya eficazmente al diálogo interreligioso con el mundo islámico y al diálogo ecuménico con la venerada y amada Iglesia Copto-Ortodoxa.
Nuestro mundo, desgarrado por la violencia ciega –que también ha golpeado el corazón de vuestra querida tierra– tiene necesidad de paz, de amor y de misericordia. Tiene necesidad de agentes de paz y de personas libres y liberadoras, de gente valiente que sepa aprender del pasado para construir el futuro sin encerrarse en prejuicios.
Tiene necesidad de constructores de puentes de paz, de diálogo, de fraternidad, de justicia y de humanidad.
Queridos hermanos egipcios, jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, musulmanes y cristianos, ricos y pobres…, les abrazo cordialmente y pido a Dios Todopoderoso que les bendiga y proteja vuestro País de todo mal. Por favor, recen por mí. ¡Shukran wa Tahiahì! Gracias y ¡viva Egipto!

A la misa del Papa en Egipto asistirán también ortodoxos y musulmanes

La preparación de la visita del Papa Francisco a Egipto “procede según lo planeado”, y la espera de la llegada del obispo de Roma “no es sólo para los cristianos, sino que afecta a todo el país”.
Lo confirma a la Agencia Fides Anba Antonios Aziz Mina, obispo copto católico emérito de Guizeh. Según Anba Antonios, una señal del interés de la visita papal se verá por la participación multiforme que se producirá en la misa celebrada por el Papa Francisco el sábado 29 de abril a las 10 de la mañana, en el estadio de la aeronáutica militar, en las afueras de El Cairo.
“Precedentemente” explica Anba Antonios “la misa se iba a celebrar en una estructura cubierta en el centro de El Cairo. Peor ha sido necesario un cambio de planes no sólo porque el estadio se puede gestionar mejor a nivel de seguridad, sino también para garantizar un mayor número de plazas disponibles para los que deseen participar.
Los fieles católicos podrían ser al máximo unos 5-6 mil, y ese estadio puede albergar más de 20 mil personas. Vendrán muchos coptos ortodoxos y cristianos de otras Iglesias y comunidades eclesiales, e incluso musulmanes, así como las delegaciones oficiales, tanto religiosas como civiles”. A su llegada, para saludar a los fieles y a todos los presentes, el Papa Francisco hará un recorrido por el estadio en golf car.

(ZENIT – Roma, 27 Abr. 2017).-

Evangelizar desde la belleza



Cuando el Papa dice que el cristianismo no crece por proselitismo, sino por atracción, alude a la via pulchritudinis en sentido amplio. 
El mensaje de salvación del Evangelio es bello, la conversión de vida que produce el encuentro con Cristo es bella. De esta experiencia surgió una estrecha alianza de la Iglesia con el arte, que los últimos pontífices están esforzándose por restaurar. 
Pero más allá de recuperar la interlocución con los artistas, el reto es volver a experimentar la fe no como carga sino como acontecimiento liberador que hace la vida más plena. 
Lo mejor de nuestra civilización tiene fundamentos cristianos, desde nuestro reconocimiento de unos derechos humanos universales, a la idea de que la cárcel debe ser un lugar de reinserción, no solo de castigo. 
Pero toda esa historia hay que conocerla. Y seguir escribiéndola, conscientes de que, en la medida en que vivamos la fe de forma atractiva, otros se interesarán por Jesús. No sorprende así que el Encuentro Madrid –organizado por el movimiento laical Comunión y Liberación– y la Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada –un referente para los religiosos– hayan coincidido en proponer el tema de la belleza. O lo que es lo mismo: la necesidad de proponer al mundo un cristianismo atractivo.
Alfa y Omega

27 de abril: Nuestra Señora de Montserrat


León XIII la proclamó patrona de las diócesis catalanas, ratificando una realidad histórica afirmada por sucesivas generaciones. Fue la primera imagen española distinguida con la coronación canónica, en el año 1881.
Probablemente no es la advocación de Montserrat la más antigua de las imágenes de Nuestra Señora en España. Pero consta que ya en el siglo IX se le rendía culto en una pequeña ermita que cedió el padre de Wifredo el Velloso al monasterio de Ripoll, junto con otras tres ermitas más. El famoso abad Oliva dará impulso a la devoción medio siglo más tarde y la dotará del servicio de una pequeña comunidad monástica.
Es cierto que la fábula y los buenos deseos del enfervorizado pueblo ha creado, como tantas veces sucede con los santos, una leyenda en torno a la imagen que algunos –así quedó escrito– supusieron esculpida en madera por san Lucas (al que otros hicieron igualmente pintor), con las herramientas de san José, tomando por modelo a la Virgen María y traída por san Pedro a Barcelona.
Acercándonos más a la posible verdad, parece que la imagen la escondieron los cristianos en una cueva de la montaña, cuando hubo peligro, y su encuentro en tiempos de la Reconquista dio origen a la actual devoción, al monumental templo y al monasterio. Románica del siglo XII; dorada; policromada; hierática en su trono como reina; con el Niño en sus rodillas, protegido por la mano izquierda y en la derecha una esfera; con la derecha bendice el Niño también, manteniendo una piña en la izquierda. De color negro, que se asegura tal por el humo de los siglos con tanta vela. ¡La Moreneta!
Está entre las más señaladas vírgenes negras. La devoción se extendió más y más en la península, pasó al centro de Europa al presidir la capilla palatina de la corte del emperador Carlos V en Viena, se hizo presente en Italia, y se extendió por Oriente, al paso que estuvo presente en los proyectos de conquista y expansión de la corona catalano-aragonesa. Cuando se descubre el Nuevo Mundo, ya no solo son tallas de madera, sino templos, pueblos y ciudades quienes veneran su nombre.
En Montserrat la visitaron poderosos: príncipes, reyes, emperadores, princesas, reinas, obispos, santos, los de leyes, los de ciencia, de armas y de letras.
Pasó a los libros en teatros, novelas y poemas con Cervantes, Lope de Vega, Goethe, Schiller y más, que escribiendo, ni la olvidan, ni la dejan.
Pero los no célebres, el pueblo sencillo, los fieles de toda la vida, las muchedumbres, han seguido consagrándole sus hijos, continúan dedicándole sonrisas, van a ofrecerle las lágrimas, acuden implorando protección, agradecen sus favores y gozan con sus consuelos. Honrándola, saben que honran a la Madre de Dios y ese culto cobra infinitud, porque el Dios y Padre común queda honrado en la Madre del Hijo que es la Esposa del Espíritu. La «llena de gracia», la mejor de las criaturas.
Así no sorprende la configuración peculiar del entorno que ayuda a la grandiosidad del majestuoso templo, con el culto atendido por los monjes benedictinos, cuyo canto suaviza la escolanía siempre renovada de los niños y jóvenes del entorno. Allí sigue habiendo gracias –unas sensibles, otras ocultas– mientras los monjes rezan, se entregan al estudio, investigan y difunden el saber por el mundo.
Archimadrid.org

COMENTARIO AL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN (3,31-36) POR SAN JUAN CRISÓSTOMO, PADRE DE LA IGLESIA:




«El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra...» Juan dice que habla de la tierra: se refería al hombre y a cuanto pertenecía a él. Y si habla algunas cosas divinas es porque está iluminado por Dios, como dice el Apóstol: "No soy yo, sino la gracia de Dios que está conmigo" ( 1Cor 15,10). Luego San Juan es de tierra y habla de la misma. Y si algo divino habéis oído de Juan, es porque ha sido inspirado y no porque lo ha recibido.

«El que viene del cielo –Cristo- está por encima de todos.» Esto es: Viene del Padre. De dos maneras "está sobre todos": primeramente sobre toda la humanidad, de la que procede antes de que ella pecase; y en segundo lugar según la altura del Padre, la cual comparte.

«De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio.» Cuando concibes la palabra que vas a pronunciar, quieres decir la cosa y la misma concepción de la cosa que constituye ya el verbo en tu mente. Así como tienes tú en tu mente la palabra que hablas, y ella está en ti, así Dios concibió su Palabra o, lo que es lo mismo, engendró al Hijo. Por lo tanto, siendo la palabra el Hijo de Dios, el Hijo nos ha hablado, no su palabra, sino la del Padre; quiso hablarnos lo que el Verbo del Padre hablaba. San Juan explicó cómo ocurrió esto y cómo debió suceder.

Había dicho San Juan: "Y lo que vio y oyó, testifica", como explicando para que no fueran consideradas falsas las cosas que Jesucristo dijese, porque habían de ser pocos los que creerían. Por esto añade: «Y nadie acepta su testimonio.», esto es, pocos; pues tenía discípulos que recibían su testimonio... Y asimismo manifiesta la insensibilidad de los judíos, como se había dicho en el principio del Evangelio: "Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron", porque especialmente los judíos eran los que le pertenecían.

«El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz.»... manifiesta que no de otra manera puede alguno dejar de creer en Cristo, sino llamando mentiroso a Dios que le envió, porque no habla cosa alguna que no corresponda al Padre. Y esto es lo que añade: «El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida.»

«El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida.» Espíritu quiere decir aquí la acción del Espíritu Santo, y quiere significar que todos nosotros recibimos las acciones del Espíritu Santo con su medida. Mas Jesucristo recibió la gracia del Espíritu Santo; ¿cómo, pues, podrá nadie creerle digno de sospecha? Nada dice que no sea de Dios, ni del Espíritu... fundamenta y confirma su doctrina en el Padre y en el Espíritu. 

«El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.» No dice aquí que es bastante creer en el Hijo para obtener la vida eterna, puesto que El dice en otro lugar: "No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos" ( Mt7,21). Y además, refiriéndose a la blasfemia contra el Espíritu Santo, la juzga suficiente por sí sola para llevar al infierno. 

Y si alguno cree en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, no pensemos que esto es bastante para alcanzar la salvación. Necesitamos también de una vida buena y de costumbres rectas. 

Además, conociendo que muchos no se dejan llevar tanto por la promesa de los beneficios como por el riesgo de sufrimientos terribles, concluye su discurso diciendo: "Mas el que no da crédito al Hijo, la ira de Dios estará sobre él". Véase cómo refiere al Padre lo que dice respecto del castigo, porque no dijo que la ira del Hijo de Dios (aun cuando éste sea juez), sino que citó al Padre como juez... Y no dijo "estará con él", sino "sobre él", dando a conocer que nunca se separará de él. Y para que no se crea que habla de la muerte temporal, dijo: "No verá la vida".
(S. Juan Crisóstomo, Sobre el Evangelio de san Juan)

EVANGELIO DE HOY: QUIEN CREE EN CRISTO POSEE LA VIDA ETERNA





Lectura del santo evangelio según san Juan (3,31-36):

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio. 

El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz. 

El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida. 

El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos. 

El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él. 

Palabra del Señor