martes, 18 de julio de 2017

Te escucho


Escuchar es un arte que se aprende con la experiencia. Nadie te lo puede enseñar, solo se aprende escuchando. Y a todos los sacerdotes de parroquias nos ocurre con frecuencia lo mismo. 
Un ejemplo habitual: llega una señora que pide hablar contigo, o la trae una amiga suya, que la anima a hablar con el sacerdote. Te muestras amable y acogedor en un primer instante. 
Ella comienza a hablar. Va contando lo que oprime su corazón. Su pareja la desprecia, la insulta. Pero es que su hijo también. Ya no puede reprimir las lágrimas y se pone a llorar. Coge los pañuelos que tenemos en el confesionario. Pide perdón por llorar. Yo le sonrío y le digo que Dios la escucha como a una hija. 
Sigue narrando. No se perdona a sí misma haberse prostituido una temporada, y un par de abortos hace unos años. Hasta que llega a narrar los abusos que recibió de niña. Y sigue contando. 
Se abre ante mis ojos un abismo de terror, un pozo de miseria, una herida demasiado grande. Llevamos una hora hablando, exactamente una hora hablando ella y yo escuchando. Y sigue. De una cosa salta a otra y vuelve sobre sus heridas más dolorosas. Lo que ha hecho y lo que le han hecho. Se juntan demasiadas tragedias y demasiados sufrimientos. 
Y, ¿qué puede hacer uno? Escuchar. Una escucha atenta, comprensiva, compasiva. Al final, ¿qué consejos se le puede dar? ¿Cómo vas a analizar uno por uno sus dramas? No es posible. Simplemente la has escuchado. Cosas que nunca había contado a nadie. Pero ha funcionado: la escucha ha abierto una ventana de vida y de luz en su alma. La esperanza es posible. Queda mucho por hacer, pero el primer paso –decisivo y eterno– ya está dado. Esta alma ha sido rescatada.
José Manuel Horcajo
Párroco de san Ramón Nonato. Madrid

"VOY A SEGUIR" DE YOLANDA SALANOVA

Peregrinos de la ex-Unión Soviética en Fátima por el centenario del mensaje que habla de Rusia


- Una grupo de peregrinos procedentes de varios países de la ex Unión Soviética llegó a Fátima este jueves, con motivo del centenario de la aparición de Nuestra Señora en la que hizo una referencia directa a Rusia.  La evocación de las apariciones de julio de 1917 tiene como tema ‘La Virgen María, Reina de la Paz’.
Monseñor Clemens Pickel, obispo de la diócesis de San Clemente en Saratov, Rusia indicó a la agencia Ecclesia que “durante el comunismo, muchas personas en Rusia rezaban. Sabían de Fátima, pero era peligroso hablar de eso y si hablaban de Fátima o de los pastorcitos por ejemplo, podrían ser condenados a 10 años en los campos de trabajo forzado de Siberia”. Y añadió: “Era un sueño y ahora pudimos realizarlo”.
En estos días además de la peregrinación de los católicos de los países de idioma ruso, el Santuario recibe a unos 110 grupos de peregrinos, procedentes de 24 países.
También el arzobispo de Moscú Paolo Pezzi estuvo en Fátima, y recordó las persecuciones contra los cristianos en el siglo XX, alertando para las consecuencias de los totalitarismos en la vida de las sociedades.
Los videntes revelaron que en la aparición del 13 de julio de 1917, Nuestra Señora les dijo: “Para impedir la guerra, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados”.
“Si atienden a mis peticiones Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará “, así lo recordó Sor Lucía, fallecida en el 2005.
En esta aparición tuvo lugar la visión del infierno y la revelación del sufrimiento de la Iglesia y de un obispo vestido de blanco, la trilogía que constituye el llamado Secreto de Fátima.
ZENIT

Cardenal venezolano retenido dentro de una iglesia por grupos armados


El cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, fue retenido en contra de su voluntad dentro de una iglesia por los “colectivos de Maduro” que asesinaron a una mujer, indicaron diversos medios, entre los cuales Radio Vaticano, que señala lo ocurrido, cuando en Roma el Papa dirigía “un saludo especial a la comunidad venezolana en Italia, renovando la oración por vuestro amado país”.
En Venezuela lo indicó el arzobispo Urosa, tras haber acudido a celebrar la misa con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen, cuando al terminar el oficio religioso a las 12:30 horas aproximadamente, junto a más de cuatrocientas personas quedó secuestrado por los colectivos violentos vinculados al Gobierno de Nicolás Maduro.
El arzobispo de Caracas fue elevado a cardenal el 24 de marzo de 2006 en una ceremonia en la Ciudad del Vaticano, formando parte del Colegio Cardenalicio, papable y elector de los cónclaves hasta el cumplimiento de sus 80 años, en agosto de 2022. En Roma tiene a su cargo la iglesia Santa María ai Monti, cercana al Coliseo romano.
El cardenal Urosa,  en la oficina de prensa del arzobispado de Caracas, narró la terrible experiencia en una iglesia ubicada al oeste de la capital de Venezuela.
“Cuando terminó la misa, vinieron unos colectivos y dispararon ocasionando varios heridos, y las personas que ahora se encuentran dentro de la iglesia, las cuales  eran sometidas bajo asedio”, añadió el purpurado venezolano.
Urosa dejó claro que “la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, no tuvo nada que ver con el punto electoral de afuera”.
De hecho en Venezuela se estaba realizando un plebiscito contra la gestión del presidente Nicolás Maduro, quien convocó una constituyente para modificar la Carta magna del país y eternizarse en el poder. La legalidad de la consulta del domingo es cuestionada por el gobierno de Maduro, pero la oposición sacó a más de siete millones de personas a las calles.
El cardenal Urosa añadió que desde las 15:30 que funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana sirvieron de mediadores con los colectivos violentos. El Urosa añadió: “Es importantísimo que se resuelva esta situación porque esto es gravísimo y es un atropello contra ciudadanos indefensos dentro de una iglesia. Es gravísimo”.
La retención de la máxima autoridad religiosa de Caracas concluyó a las 16:30 de la tarde, aproximadamente, tiempo en el que también comenzaron a salir del templo las demás personas.
En la Plaza de San Pedro, Radio Vaticano entrevistó a Assunta Maria Di Pino, dell’Associazione Latino-Americana Italia (ALI), quien dijo que “para el pueblo venezolano fue una gran emoción, porque ha dado un saludo y una esperanza espontánea, al rezar por Venezuela”. Y que el voto del domingo fue “un decir basta”. Porque aseguró, “el pueblo de venezolano quiere un cambio inmediato, quiere votaciones”.
ZENIT

18 de julio: Sinforosa y sus siete hijos, mártires


Sinforosa, la mujer de Getulio, formó con generosidad una familia numerosa, aunque nunca dispuso de carné, ni obtuvo beneficios económicos en los transportes o en los colegios de los hijos.
Bien puede mostrarse como ejemplo de tantas madres cristianas que han encontrado en la propia familia el campo natural donde Dios las ha querido apóstoles; allí hacen recia la fe de los suyos, entre los suyos desparraman a manos llenas –como el sembrador– las bondades evangélicas con olvido de sí mismas, y desde dentro del hogar facilitan el crecimiento del bien entre las malas yerbas del egoísmo.
Sinforosa intenta hacer en su casa lo que Dios quiere y de este modo, al tiempo que realiza su vocación personal, se santifica y contribuye al bien de la sociedad y de la Iglesia. Supo descubrir que el bien para sus hijos no había de consistir en proporcionarles las vacaciones, oportunidades o bienes materiales que los padres anhelaron en su día y no tuvieron; con la luz de Dios conoce que no tenía que educarlos para que llegaran a ser «triunfadores» en la sociedad competitiva con la que habían de toparse en el tiempo futuro. Bien claro tuvo que su función de madre no había de consistir en facilitar a sus hijos todos los caprichos y gustos que apetecieran, ni siquiera procurarles como bien absoluto la salud del cuerpo. Con una sensatez digna de monumento y sin que estuviera de moda, sí se ocupó en prepararlos a servir, proporcionándoles una escala de valores en la que Dios ocupara el lugar primero; acertó cuando les daba motivaciones serias para obrar y cuando les inculcaba responsabilidad para que la cacareada libertad no fuera solo una palabra bonita sin contenido. Hicieron falta y vinieron bien las palabras; pero, cuando llegó el momento, les mostró el camino con la entrega de su vida. No hay mejor medio, ni más efectivo, en la pedagogía o didáctica.
Ella fue cuñada, mujer y madre de mártires. La familia vivió en Roma un tiempo, yendo y viniendo a las propiedades que el padre de familia, el tribuno Getulio –llamado también Zotico–, tenía en Tívoli. Dios les ha dado siete hijos; son familia cristiana y, en una casa bien dispuesta, llenan las horas del día viviendo en paz y armonía entre trabajos y aprendizajes mezclados con juegos, gritos y rezos.
El supersticioso emperador Adriano se ha convertido en un perseguidor cruel de los cristianos. Entre otros muchos, aprisiona a Getulio y a Amancio, su hermano y también militar. Prisioneros primero, acaban con la cabeza cortada en la orilla del Tíber.
Durante todo el tiempo de la persecución, Sinforosa ha salido con los suyos de Roma hacia Tívoli y allí procura preparar a sus hijos para la amenaza presente que se promete larga y que ya ha acabado con la vida de su padre. Les habla del amor de Dios y del premio, de fortaleza y fidelidad, de lealtad a Dios con las obras hasta la muerte como ha sido la actitud de su propio padre. Tuvo que pasar oculta siete meses con sus hijos, escondiéndose en una cisterna seca por el temor a ser descubiertos, cuando arreciaba la persecución. Sin fingimiento inútil, los prepara hablándoles del peligro que corren, de los bienes futuros prometidos a los que son fieles y de la confianza en Jesucristo; también les pone al corriente de la dureza que supone el martirio y confiesa sus miedos ante la posibilidad de que claudique alguno de ellos. La familia responde haciéndose una piña en torno a la madre y se conjuran para estar dispuestos a la muerte antes que adorar a los ídolos.
Llegaron un día los guardias a por la madre y los hijos. Sinforosa es clara y firme en el juicio: «No queremos adorar falsos dioses; seremos fuertes como mi marido y mi cuñado; mis hermanos cristianos están dispuestos a la muerte y lo mismo haré yo con mis hijos». El juez quiere colgarla por los cabellos junto al templo de Hércules; pero, comprendiendo que el espectáculo contribuirá a afianzar la fe de los cristianos que permanecen ocultos entre el pueblo, cambia el propósito, disponiendo que sea arrojada al río Teverone, próximo a Tívoli, con una pesada piedra atada al cuello.
Sus hijos Crescente, Juliano, Nemesio, Primitivo, Justino, Estacteo y Eugenio, jóvenes y algunos niños, se resisten firmemente a sacrificar y aseguran con claridad ante el juez que se ha ofrecido con promesas a hacer de padre y madre para ellos: «No seremos menos fuertes ni menos cristianos que nuestros padres». Entonces es el potro alrededor del templo de Hércules el que entra en juego. A fuerza de ser estirados les descoyuntan los miembros, pero ellos bendecían a Dios en medio del tormento. Luego vienen los garfios que van rompiendo las carnes y, por último, vencido y humillado el juez por no poder torcer la voluntad de los fuertes y jóvenes reos, manda que los verdugos terminen con sus vidas atravesándoles con espadas y puñales.
Enterraron sus cuerpos en una fosa común que los paganos llamaron luego «Biothanatos», queriendo expresar el desprecio a la muerte que mostraron al juzgarles. Cuando se calma de furia de Adriano en cosa de año y medio, los cristianos pudieron dar digna sepultura a los que llamaban ya, distinguiéndolos, como «Los Siete Hermanos» y levantaron una pequeña y pobre iglesia a Sinforosa. Posteriormente, sus reliquias se trasladaron a Roma y se pusieron, junto a las de Getulio, en la Iglesia de san Miguel.
Esto es lo que dicen contando la vida y la muerte de una familia cristiana de los primeros tiempos. Quizá nunca se pueda comprobar cada paso de ella y, posiblemente, haya adorno en el relato, como si fuera un bonito y bien tramado cuento; pero no cabe duda de que quienes adornaron el hecho, si es que adornaron, sabían bien qué cosa decían y cuánto importaba el testimonio de los que murieron.
Archimadrid.org

Seis claves del Papa Francisco a los catequistas



La semana pasada tuvo lugar en Buenos Aires un encuentro internacional de catequesis, al que el Papa Francisco hizo llegar un mensaje en el que da a los catequistas seis claves para su misión:
1. «La catequesis no es un «trabajo» o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se «es» catequista y toda la vida gira en torno a esta misión».
2. «El catequista debe volver constantemente al primer anuncio o kerygma».
3. «El catequista camina desde y con Cristo, no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por él, por esa mirada que hace arder el corazón».
4. ¿Cuál es el modelo de un catequista? «El ejemplo nos lo da Jesús mismo: se retiraba para rezar al Padre e inmediatamente salía al encuentro de los hambrientos y sedientos de Dios, para sanarlos y salvarlos».
5. «El catequista es además creativo; busca diferentes medios y formas para anunciar a Cristo. Hay que saber cambiar, adaptarse, para hacer el mensaje más cercano».
6. «En la búsqueda creativa de dar a conocer a Jesús no debemos sentir miedo porque él nos precede en esa tarea. Él ya está en el hombre de hoy, y allí nos espera».
Alfa y Omega

El patriarca caldeo a los cristianos: «Volved a vuestras tierras en vez de pelearos»


Días antes de que una milicia cristiana irrumpiera en una base de otro grupo paramilitar también cristiano, el líder de la Iglesia caldea propone la creación de un equipo de líderes «sabios y leales» que den voz a los cristianos por encima de intereses partidistas
Los iraquíes, especialmente los cristianos, «deben volver rápidamente a tomar sus tierras antes de que otros lo hagan, en vez de perder el tiempo esperando, peleándose y dividiendo a la comunidad». El patriarca caldeo Luis Rafael Sako lanzó la semana pasada este llamamiento a sus fieles, de cara a la nueva situación a la que se enfrenta el país tras la expulsión del Daesh de Mosul.
La petición parece más necesaria que nunca, pues se produjo pocos días antes de un nuevo encontronazo entre milicias cristianas. Las Unidades de Protección de la Llanura de Nínive (NPU por sus siglas en inglés) han acusado a las Brigadas Babilonia de irrumpir el sábado en una de sus bases y robar material militar.
Lo más sorprendente del caso es que las Brigadas Babilonia, formadas por cristianos pero vinculadas a las milicias chiíes de las Unidades de Protección Popular, supuestamente también liberaron a seis de sus milicianos, a los que las NPU habían arrestado por saquear casas e iglesias, incluido el monasterio de Mar Behnam.
La fragmentación de los combatientes cristianos preocupa a la Iglesia. En marzo de 2016, el patriarca Sako reiteró que la Iglesia caldea «no tiene ninguna conexión, ya sea directa o indirecta, con las denominadas Brigadas Babilonia o con ninguna milicia armada que se presente como cristiana». Por el contrario, siempre ha animado a los cristianos a alistarse en las fuerzas gubernamentales.
«Adherirse a la tierra de sus padres»
En este caso, el mensaje es más general y busca la unidad de toda la comunidad cristiana para «reconstruir lo que ha sido destruido, alcanzar paz, seguridad y estabilidad» y «adherirse de forma eficaz a la tierra de sus padres y abuelos, a su identidad, su historia y su patrimonio».
Por eso, y pasando a un terreno mucho más concreto, el patriarca considera necesario reclamar compensaciones por lo que los cristianos han perdido, obtener ayuda y asegurarse la protección de las fuerzas gubernamentales tanto del Gobierno central como de la región autónoma del Kurdistán y de la comunidad internacional.
Pide que se cree un equipo «pequeño y efectivo de siete a diez políticos sabios, capaces y leales, que actúen como portavoces de los cristianos», ya que son varios los partidos que los representan. Los que aspiren a liderar a sus hermanos en la fe deben «renunciar al interés personal y olvidar diferencias anteriores», así como cooperar con los musulmanes y otros grupos.
Por otro lado, el patriarca opina que debería crearse un centro mediático cristiano que, con una visión amplia y un trabajo profesional, haga que se escuche la voz de los cristianos.
Alfa y Omega

El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 11, 20-24

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
«¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».
Palabra del Señor.

Satisfacción del Cardenal Sandri tras su visita a Ucrania


Acaba de concluir la visita a Ucrania que comenzó el Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, que realizó por invitación del Arzobispo Mayor de Kiev, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, con ocasión de la Peregrinación nacional al Santuario de Zarvanytsia.
pasado 11 de julio el Cardenal
De los momentos más significativos destacamos el saludo a los jóvenes, la tarde del sábado 15; la reflexión que ofreció a los peregrinos al término de la procesión con las velas encendidas y el Moleben,  es decir, el servicio de intercesión y de súplica, que consiste en una liturgia típica de las Iglesias Ortodoxas Orientales dirigida a Jesucristo, a la Madre de Dios, a un santo o con ocasión de una fiesta religiosa que, en este caso, se realizó desde la noche del sábado y terminó el domingo en que el Purpurado argentino pronunció la homilía de la Divina Liturgia.
También visitó, en Leópolis, la Catedral greco-católica de San Jorge, a la vez que rezó ante las tumbas del Metropolita Andrey Sheptytsky y del Cardenal Joseph Slipyj, Padres de la Iglesia ucraniana.
Antes de regresar a Rina el Cardenal Sandri se detuvo para saludar brevemente al Arzobispo Latino de Kiev.
El Santo Padre Francisco le había pedido al Purpurado que llevara su saludo a todos los fieles católicos, greco-católicos y latinos, sin excluir a los hermanos y hermanas ortodoxos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, con su bendición.
El Papa Bergoglio, además, ha querido hacerse presente espiritualmente con un renovado gesto de afecto y cercanía por la población que padece sufrimientos y privaciones a causa de los conocidos conflictos y, al mismo tiempo, animar a todos a fin de que trabajen por la paz, la reconciliación, en el respeto del derecho, y por las obras de caridad y solidaridad para socorrer a los tantos desalojados e indigentes.
De ahí que la Peregrinación nacional al Santuario de la Virgen María de Zarvanytsia haya sido la ocasión para encomendar a la Madre de Dios las intenciones del Santo Padre, mediante el empeño de todos los participantes con la oración y con gestos de conversión personal y comunitaria.
Escuchemos el balance que el mismo Cardenal Leonardo Sandri ha trazado ante el micrófono de Sergio Centofanti:
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)