sábado, 27 de mayo de 2017

Génova, el Papa en el Ilva: “No hay que temer a los empresarios sino a los especuladores”

 

Poco después de la llegada al aeropuerto Cristoforo Colombo de Génova, donde el papa Francisco fue recibido este sábado por el cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de la ciudad y por las autoridades civiles locales, se trasladó a la cercana empresa metalúrgica ILVA, donde llegó poco minutos después de las 8:30. Allí entró en un auto eléctrico y saludó a los varios miles de trabajadores que le esperaban y manifestaban con saludos calurosos.
Con un “Buon giorno a tutti“, el Papa inició sus palabras, interrumpido por un coro de “¡Francesco!”. Señaló con una cierta emoción: “Es la primera vez que estoy en Génova y tan cerca del puerto que me recuerda de dónde salió mi papá” hacia Argentina. Y concluyó este pensamiento con un “¡Gracias!”.
Estas preguntas sobre el mundo del trabajo, “quise pensarlas bien para responderlas bien”, dijo a la platea de trabajadores y empresarios, porque “hoy el trabajo está en riesgo, es un mundo en el que el trabajo no se considera con la debida dignidad que tiene y que da”.
“Hago una premisa: el mundo de trabajo es una prioridad humana” (aplausos) y por lo tanto es una prioridad cristiana, nuestra y también del Papa”, porque en el primer mandato, Dios  le dijo a Adán: ‘Trabaja la tierra y domínala'”. Y recordó que Jesús fue un trabajador.
Elogió las palabras que le dirigió un empresario a su llegada y la creatividad y la pasión por la propia empresa: “El empresario es una figura elemental de una buena economía”, “son necesarios buenos empresarios” con “vuestra capacidad de crear” y es importante que sepan “reconocer la virtud de los trabajadores y trabajadoras”.
Y “los trabajadores tienen que hacer el bien el trabajo, porque debe ser bien hecho”. A veces se piensa, indicó el Papa, “que el trabajador lo hace porque es pagado”, y “este es un error, porque se trabaja también por dignidad y por honor”. Señaló además que el buen empresario “conoce a sus obreros porque trabaja a su lado”.
El Papa describió que “el buen empresario es antes de todo un buen trabajador”, que  “comparte las fatigas del trabajo” y se esfuerza “para resolver problemas”. Y “si tiene que licenciar a alguien debe ser una decisión dolorosa”. Ningún buen empresario quiere licenciar a su gente, dijo, y “quien piensa en resolver el problema de su empresa licenciando gente no es un buen empresario, es un comerciante” que “hoy vende a su gente y mañana venderá su propia dignidad”.
“El empresario no va confundido con el especulador, son dos tipos diversos” aseguró e Pontífice. “El especulador es una figura similar a la que Jesús llama mercenario“, pues no aprecia a su empresa o a los trabajadores, solo “los ve como un medio para lucrar”.
“Licenciar, cerrar, desplazar una empresa no le crean problemas” al especulador, “porque usa y devora personas y medios”. Así, la economía pasa a ser “sin rostros” y “se vuelve una economía despiadada”. Francisco aseguró: “No hay que temer a los empresarios, porque hay tantos que son buenos, hay temer a los especuladores”. Aunque muchas veces “lamentablemente el sistema político favorece a los especuladores y no a los empresarios”.
Así, “las reglas pensadas para los deshonestos –indicó el Papa– acaban por penalizar a los honestos”. Aseguró que “hay tantos empresarios que aman a su empresa y a sus trabajadores”. Y concluyó con una advertencia: “Empresarios y trabajadores, estén atentos con los especuladores y con las reglas que favorecen a los especuladores y dejan a la gente sin trabajo”.
ZENIT

El obispo de Marawi confía en poder negociar la liberación de los católicos secuestrados




«Es demasiado pronto para enviar ayuda humanitaria. Todavía hay hombres armados por la calle, y tiroteos esporádicos», ha explicado a través del portavoz de la Conferencia Episcopal Filipina el obispo de Marawi, la ciudad filipina tomada el martes por un grupo cercano al Estado Islámico
La Iglesia en Filipinas confía en alcanzar una salida satisfactoria al secuestro del sacerdote Teresito Suganob, vicario general de la prelatura de Marawi, y de los otros 14 fieles que fueron apresados por islamistas el martes en esta ciudad de la isla de Mindanao.
Este jueves, el portavoz de la Conferencia Episcopal Filipina, Melo Acuna, explicó a Alfa y Omega que acababa de hablar con monseñor Edwin Angot de la Peña, responsable de la prelatura de Marawi. «Nos ha dicho que están esperanzados de que el padre Suganob y los demás estén seguros. Ya se ha puesto en contacto con personas que pueden actuar de intermediarios para lograr la inmediata liberación de los rehenes».
En cuanto a la ciudad de Marawi, que el martes fue tomada por militantes de Maute, una organización cercana al Daesh, «monseñor Angot añade que todavía hay hombres armados y que hay tiroteos esporádicos entre los Maute y las tropas del Gobierno», a pesar de que el ejército aseguró el miércoles que había recuperado el control de la ciudad. Por ello, «es demasiado pronto para enviar ayuda».
Ley marcial, pero con respeto a los derechos humanos
Los enfrentamientos comenzaron cuando miembros de los cuerpos de seguridad intentaron detener a Isnilon Hapilon, del grupo terrorista Abu Sayyaf, que presuntamente estaba en la ciudad para reunirse con miembros de Maute. En los enfrentamientos, han muerto 13 terroristas y ocho miembros de los cuerpos de seguridad. Todavía no hay un balance de víctimas civiles. En los dos últimos días, miles de personas han abandonado la ciudad, que tiene unos 200.000 habitantes.
Al estallar la lucha, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, implantó la ley marcial en la isla de Mindanao, de mayoría musulmana. Monseñor Martin Jumoad, obispo de Ozamiz, apoyó esta decisión, que ha recibido críticas de varios grupos. Pero agregó que su apoyo está sujeto a que «se establezca un mecanismo para que no se violen los derechos humanos».
El cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, ha enviado un mensaje al pueblo de Marawi: «No sabemos qué deciros. No hay palabras para expresar nuestro shock, confusión y tristeza. Lloramos por vosotros, por todos los filipinos y por todas las vidas arruinadas por la violencia. Apoyo el deseo de luchar por la paz».
María Martínez
Alfa y Omega

El Centro de Escucha San Camilo, una propuesta desde la Iglesia



Cuando uno revisa la guía de autoayuda Prevención del Suicidio de la Comunidad de Madrid se encuentra que entre las cuatro instituciones propuestas para atender casos de urgencia está el Centro de Escucha San Camilo, dentro del Centro de Humanización de la Salud de los religiosos camilos. Atienden sobre todo las huellas que un suicidio dejan en los seres queridos, pues este tipo de muerte «es la menos aceptada», afirma el religioso camilo y experto en suicidio Arnaldo Pangrazzi. «Es un duelo mucho más dramático qué los demás», añade. También con este acompañamiento trabajan en la prevención de suicidios con los propios familiares.
Así, a través del Centro de Escucha, junto con la extensión de la Unidad Móvil de Atención en Crisis y Duelo, se ofrece apoyo, bien individual o grupal, para superar un duelo tan complejo. Se trabaja la asimilación de la pérdida, que se pueda hablar del ser querido sin angustia e incluso llegar a construir un recuerdo positivo del ser fallecido, que permita volver a disfrutar de la vida sin culpa o resentimiento. Todo ello con el poder de la escucha, que según el director del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo, «tiene un poder terapéutico». «La experiencia permite constatar que el encuentro en la verdad, la escucha serena y personalizada son uno de los mejores fármacos para aliviar el sufrimiento».
Alfa y Omega

El suicidio ya no es tabú, ¿y ahora qué?



Series de televisión, juegos macabros e internet y las redes sociales sacan a la luz una realidad silenciada en nuestras sociedades, una circunstancia que entraña sus riesgos para adolescentes y jóvenes. La clave, para los expertos, es abordar el tema pero de manera correcta, sin sensacionalismos ni histerias
El suicidio empieza a dejar de ser un tabú, una palabra que no mencionar o una noticia que obviar. Sobre todo, por su impacto en los más jóvenes. Quizá por la fuerza con la que ha irrumpido la serie Por 13 razones, que muestra el camino hacia la muerte de una joven que sufre acoso escolar; quizá por internet y las redes sociales, a través de las que tienen acceso a todo tipo de información, también a la de «cómo quitarse la vida sin dolor»; quizá por macabros juegos como La Ballena Azul, que proponen una serie de retos que terminan con el suicido.
En un reciente informe el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) analizaba la presencia en internet de contenidos de riesgo en relación con la muerte por suicidio. La conclusión es que «tienen una presencia muy importante en la red en diferentes formatos y plataformas». Si ponemos la palabra suicidio en Google encontramos un total de 21,5 millones de resultados, mientras que en YouTube son más de un millón, aunque en esta red social de vídeos el porcentaje de material susceptible de ser calificado de riesgo es mayor: el 58 % frente al 10 % del buscador. En ese mismo estudio, el CAC pedía la retirada de al menos 15 contenidos por animar al suicidio, al tiempo que los denunciaba ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Hoy algunos de esos contenidos y perfiles han sido eliminados, mientras otros permanecen, aunque restringidos a los mayores de edad.
Cifras que también han hecho saltar las alarmas son las de la Fundación ANAR, que en 2016 casi duplicó las llamadas atendidas relacionadas con ideación de suicidio o autolesiones con respecto al año anterior. De 704 a 1.158. Benjamín Ballesteros, director de Programas, lanza la alerta: «El fenómeno de la ideación suicida y las autolesiones sigue creciendo, en muchos casos alentado por contenidos a los que los menores de edad acceden libremente en la red. Se está produciendo un efecto llamada, con contenidos en los que se explican procedimientos para autolesionarse y suicidarse y en los que se justifican las causas para llevar a cabo estas actuaciones».
Según los últimos datos, del Instituto Nacional de Estadística, unos 300 jóvenes y adolescentes se quitaron la vida en 2015, una cifra muy similar a los años anteriores. En Europa es la principal causa de muerte en adolescentes, según la Organización Mundial de la Salud. En realidad, tal y como constata a este semanario Javier Jiménez Pietropaolo, psicólogo clínico y presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS), no ha habido un crecimiento significativo, pero reconoce que mientras las demás muertes –no naturales (accidentes, homicidios…) y naturales (enfermedades)– han descendido notablemente, las producidas por suicidio no lo han hecho.
Causas profundas
Si bien es cierto que los jóvenes pueden encontrar en la red motivos para suicidarse e incluso cómo hacerlo, que pueden encontrar en series o noticias modelos sobre suicidio, la experiencia dice también que es un problema complejo y que lo causan muchos factores. «Siempre hay una gota que colma el vaso, pero, en líneas generales, en adolescentes pueden estar propiciados, entre otras causas, por una ruptura de pareja, problemas entre iguales o problemas con la familia», apunta Javier Jiménez.
La familia, los amigos y los estudios son los factores más importantes para Pilar de Castro Manglano, médico especialista en Psiquiatría del Adulto, del Niño y del Adolescente en la Clínica Universidad de Navarra. «La familia, porque es el lugar donde nos sentimos aceptados y queridos; y los amigos, porque el adolescente busca ser aceptado y formar parte de un grupo, estar adaptado al entorno y a la sociedad. Conflictos entre los padres, dificultades con los amigos, dificultades académicas, ser víctima de acoso, meterse en problemas sociales, desengaños emocionales por establecer relaciones sentimentales de dependencia son causas externas que, solas o simultáneas, podrían ser el gatillo».
«Es un fenómeno multicausal –incide Irune López, responsable de Orientación de los colegios de la provincia salesiana de Santiago el Mayor–. Es difícil salvo en casos muy concretos determinar cuál es la causa de esa decisión en una persona. En muchos casos es fruto de una historia en la que gotita a gotita se ha llenado el vaso».
Cómo abordarlo
Con todos estos datos, queda más claro que el suicidio es una realidad que hay que tomar en cuenta. Pero… ¿cómo abordar esta cuestión con los jóvenes? «Siempre es mejor hablar claramente del tema sin miedo, en un clima de confianza para que dado el caso de que ellos o amigos se encuentren en situaciones difíciles puedan resolverlas sin miedo y pidiendo ayuda», explica Pilar de Castro. Cree, además, que es muy importante el acompañamiento en el proceso de crecimiento de cada joven y «ahí tenemos mucho que hacer los adultos para ayudarlos a ver en las dificultades retos, aunque conlleven sufrimientos, y no solo dificultades a evitar».
Irune López apuesta por hacerlo «sin sermones, sin sensacionalismos ni histerias», sino poniéndolos delante de situaciones y animarlos a pensar sobre ellas. «A través del diálogo personal que nos ayuda a identificar situaciones de malestar, ofrecer orientaciones respetuosas, dar a los adolescentes retroalimentación positiva que los ayude a verse como valiosos y dignos de aprecio. Es una labor, sobre todo, de los hogares, pero los profesores también podemos ayudar», explica. Y continúa: «Se trata de hacer a nuestros chicos y chicas fuertes, no sobreprotegiéndolos, permitiéndoles enfrentarse a los contratiempos y dificultades de la vida, para que no caigan con facilidad en situaciones depresivas ante frustraciones y reveses».
El presidente de AIPIS explica que «hay que hablar, pero de manera correcta». Si no se hace así, apunta, se corre el peligro de conseguir el efecto contrario. Por ejemplo, cuando se aborda la figura de un suicida, sobre todo cuando es famoso, como si fuera un héroe y que puede provocar un efecto contagio. O lo que es lo mismo, el efecto Werther, que toma el nombre del protagonista de la novela de Goethe, que sufre hasta tal punto por desamor que decide quitarse la vida.
Precisamente: el modo mostrar a la protagonista, como una heroína, es una de las críticas que Javier Jiménez hace a la serie Por 13 razones. También que muestre el suicidio de forma tan explícita. Para Pilar de Castro, esta serie como videojuegos, programas y noticias, novelas de amor romántico que no solo trivializan y utilizan el suicidio, sino que lo presentan como modo de venganza, «dejan mal la actuación de especialistas, distorsionan la realidad y las creencias de los jóvenes, porque el valiente no es el que se suicida, sino el que supera las dificultades aunque nadie pueda saber o imaginar el sufrimiento que ha conllevado superarlas». Y apostilla: «Estas series generan confusión y el impacto negativo en el entorno puede ser enorme si no informamos bien y educamos mentes sanas».
«Como educadora, lo que me preocupa son las corrientes de opinión que se generan en torno a determinados temas a través de los medios y las redes sociales, que hacen que los ciudadanos nos hagamos una composición de lugar que, al contrastarla, nos damos cuenta de que no es real», añade Irune López. En los centros educativos salesianos trabajan este tema desde dos ámbitos: el preventivo y el correctivo, siendo el primero el que mayor protagonismo tiene. «Se trabaja el desarrollo de actitudes, valores, capacidades que están en la base. Esto se trabaja mucho y, día a día, van poniendo muchos ladrillos que ayudan a niños y niñas a construirse bien como personas, para tener una buena salud emocional, un entorno positivo, capacidades de afrontamiento de situaciones, valores que den sentido a su vida, aprecio y respeto por los demás… Luego, más específicamente, se insiste en el tema concreto o en factores muy correlacionados en momentos de máxima vulnerabilidad».
Irune lanza otra alerta, un fenómeno «peligroso» como depositar en la escuela toda la formación de la persona. «Pero hay aspectos cuyo lugar principal de educación es la familia y la sociedad, no el aula. Los padres y madres no podemos renunciar a esto», añade.
Hay salida
Javier Jiménez lleva 24 años dedicado al suicidio y nadie como él para afirmar que quitarse la vida no es la solución, más bien «una solución radical para un problema temporal». «Al quitarse la vida no hace ningún favor a su familia como creen las personas que tienen ideas suicidas. Tienen una visión distorsionada de la realidad», añade. Insiste en esta idea Pilar de Castro: «Todas las decisiones que tomamos en la vida son modificables, pero la muerte es el final e irrevocable. El valiente es el que se supera». Y da razones para ello: como que la mayoría de personas que tenían razones para tener ideas autodestructivas cambian con el tiempo, que no hay situaciones que no se puedan resolver… «Es importante poner metas atractivas y asequibles a los adolescentes y acompañarlos en el proceso de encontrar el sentido de sus vidas. Salir al paso de aquellos que están tristes, no adaptados socialmente, les va mal en los estudios y facilitar la ayuda de especialistas sin hacer de eso un drama. Solucionar a tiempo es posible y todos podemos ser muy felices en medio de dificultades», concluye.
Fran Otero @franoterof

Alfa y Omega

El Padre os quiere, porque vosotros me queréis y creéis




Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 23b-28
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».
Palabra del Señor.

Papa: El cristiano tiene la mirada en el Cielo y los pies en el mundo

El lugar del cristiano es el mundo para anunciar a Jesús, pero su mirada está dirigida hacia el Cielo para estar unido a Él. Lo dijo el Santo Padre en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.
Galilea, lugar del primer encuentro con Jesús
El Papa observó que las Escrituras nos indican tres palabrastres lugares de referencia del camino cristiano. La primera palabra es memoria. El Señor resucitado dice a sus discípulos que lo precedan en Galilea: aquí se produjo el primer encuentro con el Maestro. Y “cada uno de nosotros – afirmó Francisco – tiene su propia Galilea”, allí donde Jesús se ha manifestado por primera vez, lo hemos conocido y “hemos tenido esta alegría, este entusiasmo para seguirlo”. Además, el Santo Padre recordó que “para ser un buen cristiano es necesario tener siempre la memoria del primer encuentro con Jesús y de los encuentros sucesivos”. Es “la gracia de la memoria” que “en el momento de la prueba me da certidumbre”.
La mirada hacia el Cielo y los pies en el mundo
El segundo punto de referencia es la oración. Cuando Jesús asciende al Cielo – explicó el Papa Francisco – no se separa de nosotros: “Físicamente sí, pero está siempre unido a nosotros para interceder por nosotros. Le hace ver al Padre las llagas, el precio que ha pagado por nosotros, por nuestra salvación”. Por lo tanto, “debemos pedir la gracia de contemplar el Cielo, la gracia de la oración, la relación con Jesús en la oración que en este momento nos escucha y está con nosotros”:
“Después hay un tercer punto: el mundo. Jesús antes de irse – lo hemos escuchado ayer en el Evangelio de la Ascensión – dice a los discípulos: ‘Vayan al mundo y hagan discípulos’. Vayan: el lugar del cristiano es el mundo, para anunciarle la Palabra de Jesús, para decirle que hemos sido salvados, que Él ha venido para darnos la gracia, para llevarnos a todos con Él ante el Padre”.
Memoria, oración y misión
El Pontífice observó a continuación que “ésta es la topografía del espíritu cristiano”, los tres lugares de referencia de nuestra vida: la memoria, la oración y la misión. Mientras las tres palabras para nuestro camino son: Galilea, el Cielo y el mundo:
“Un cristiano debe moverse en estas tres dimensiones y pedir la gracia de la memoria. Decir al Señor: ‘Que no me olvide del momento en que Tú me has elegido, que no me olvide de los momentos en que nos hemos encontrado’. Después rezarmirar hacia el Cielo porque Él está para interceder, allí. Él intercede por nosotros. Y después ir a la misión, lo que no quiere decir que todos deben ir al extranjero; salir en misión es vivir y dar testimonio del Evangelio, es hacer saber a la gente cómo es Jesús. Y esto, con el testimonio y con la Palabra porque si yo digo como es Jesús, como es la vida cristiana y vivo como un pagano, aquello no sirve. La misión no va”.
La vida cristiana es gozosa
Si en cambio vivimos en la memoria, en la oración y en la misión – concluyó el Papa Francisco su meditación – la vida cristiana será bella y también será gozosa:
“Y ésta es la última frase que Jesús nos dice hoy en el Evangelio: ‘Aquel día, el día en el que ustedes vivirán la vida cristiana así, sabrán todo y nadie podrá quitarles su alegría’. Nadie. Porque yo tengo la memoria del encuentro con Jesús, tengo la certeza de que Jesús está en el Cielo en este momento e intercede por mí, está conmigo, y yo rezo y tengo el coraje de decir, de salir de mí y decir a los demás, y dar testimonio con mi vida, de que el Señor ha resucitado, está vivoMemoriaoraciónmisión. Que el Señor nos dé la gracia de entender esta topografía de la vida cristiana e ir adelante con alegría, con esa alegría que nadie podrá quitarnos”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)