
El miércoles celebrábamos en la parroquia la festividad de Nuestra Señora de Europa.
Primero hubo una ofrenda de flores a la Virgen y después una misa concelebrada por los tres sacerdotes de nuestra parroquia y por tres sacerdotes más. Unos de ellos, presidía la Eucaristía, el párroco de Nuestra Señora de las Delicias.
Una homilía clara y entrañable, la misa estuvo amenizada por los dos coros de nuestra parroquia.
Se sentía que éramos una verdadera comunidad, hijos de María, y creo que todos nos emocionamos muchísimo cuando el coro cantó la oración de Santa Teresa: Nada te turbe, nada te falte, solo Dios basta....
Me imagino, que igual que yo otras personas, retrocedimos unos cuantos años, y volvimos al colegio cuando cantamos: Salve Madre que en la tierra de mis amores....... Cuando íbamos de casa en casa pidiendo flores para María y un coro de voces infantiles y juveniles cantábamos a la Virgen la misma canción con toda nuestra inocencia.
Han pasado unos cuantos años, para unos más y para otros menos, y seguimos cantando y rezando a nuestra Madre, quizás no con tanta inocencia, pero con el mismo Amor y la misma entrega.
¡ Madre, intercede por nosotros! y "si mi amor te olvidare, tú no te olvides de mí".
Os dejo esta cita:
“María dio Fe a las palabras del ángel y por la Fe concibió y fue escogida para que, por su medio, naciera entre los hombres nuestra Salud. María es bienaventurada porque oyó la palabra de Dios y la puso en práctica; por que más guardó la verdad en su mente que en su seno" San Agustín
MEMM