viernes, 13 de marzo de 2015

Campaña de emergencia para socorrer a los cristianos de Siria

En el cuarto aniversario del comienzo de la guerra de Siria y ante el aumento de violencia hacia la minoría cristiana, la fundación de la Santa Sede Ayuda a la Iglesia Necesitada ha decidido lanzar una campaña de emergencia para socorrer a los cristianos que permanecen en el país en condiciones de refugiados. La pequeña comunidad se encuentra alojada en las aldeas al norte del país, así como en Damasco. 

Todas las organizaciones humanitarias coinciden en señalar la guerra de Siria como una de las mayores catástrofes humanitarias desde la II Guerra Mundial por el elevado número de refugiados que está provocando: el 40% de la población siria ya no vive en el país. Siria se ha convertido en el país con mayor número de desplazados internos del mundo: cerca de 8 millones de personas han tenido que huir de sus casas. 

En este escenario, los cristianos sufren además las consecuencias de ser objetivo de persecución por parte de los terroristas del Estado Islámico, como se ha podido comprobar hace pocos días con el mayor secuestro masivo de cristianos en la región de Hasake. Los yihadistas tomaron varias aldeas de provincia, que contenía la mayor presencia cristiana de toda Siria, y secuestraron a más de 200 personas. 

Por ello, Ayuda a la Iglesia Necesitada lanza una campaña de emergencia para sostener a la pequeña comunidad cristiana que además de sufrir los traumas de la persecución no tiene como alimentar y alojar a sus familias. Los proyectos que esta institución va a apoyar en Siria son de carácter humanitario como medicinas, comida, ropa y alojamiento principalmente. Desde el inicio de la guerra, AIN a nivel internacional ha prestado ya ayuda de emergencia de 6,3 millones de euros. 

Oración por Siria: 15 marzo 

Además, esta institución se une al llamamiento a la oración del Patriarca Gregorio III de Antioquía, cabeza de la Iglesia Greco Melquita unida a Roma, para el próximo domingo 15 de marzo. Ese mismo día, hace cuatro años, comenzaron en la ciudad siria de Daraa las protestas contra el presidente Bashar Al Assad. 

"Desde las profundidades de nuestro sufrimiento y dolor en Siria, nos dirigimos a todo el mundo para exclamar junto con nuestra gente que sufre y que camina por la sangrienta vía de la cruz: ¡Basta! ¡Basta! ¡Basta de guerra en Siria! Creemos en la fuerza de la oración y el ayuno, por lo que llamamos a un día de solidaridad con Siria, a una jornada de ayuno y oración por la esperanza y la paz en Siria", ha señalado Gregorio III.
Fuente Archimadrid

Dos años con Francisco: La emoción de aquel día

Hoy festejamos el segundo aniversario de la elección del Papa Francisco. Revivamos brevemente la emoción de aquel día:

“Annuntio vobis gaudium magnum; habemus Papam: Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum, Dominum Georgium Marium Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Bergoglio qui sibi nomen imposuit Franciscum”.

En efecto, el miércoles 13 de marzo del año 2013, con gran emoción resonaban en todo el mundo las palabras del Cardenal protodiácono, Jean Louis Tauran, quien anunciaba la elección del nuevo Pontífice en la persona del Cardenal Jorge Mario Bergoglio, que decidió tomar el nombre de Francisco.
Tras la espera necesaria y ante una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles y peregrinos el Papa Francisco, antes de impartir su bendición Urbi et Orbi, es decir, a la ciudad y al mundo, saludaba con las siguientes palabras:
Hermanos y hermanas, buenas tardes.
Saben que el deber del cónclave era dar un Obispo a Roma. Parece que mis hermanos Cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo..., pero aquí estamos. Les agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su Obispo. Gracias. Y ante todo, quisiera rezar por nuestro Obispo emérito, Benedicto XVI. Oremos todos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo proteja.
(Padre nuestro. Ave María. Gloria al Padre).
Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad. Deseo que este camino de Iglesia, que hoy comenzamos y en el cual me ayudará mi Cardenal Vicario, aquí presente, sea fructífero para la evangelización de esta ciudad tan hermosa. Y ahora quisiera dar la Bendición, pero antes, antes, les pido un favor: antes que el Obispo bendiga al pueblo, les pido que ustedes recen para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la Bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de ustedes por mí....
Ahora daré les la Bendición a ustedes y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
(Bendición).
Hermanos y hermanas, los dejo. Muchas gracias por su acogida. Recen por mí y hasta pronto. Nos veremos pronto. Mañana quisiera ir a rezar a la Virgen, para que proteja a toda Roma. Buenas noches y que descansen.

(María Fernanda Bernasconi - RV).