martes, 7 de octubre de 2014

El cardenal Sistach pronuncia la homilía en la primera Congregación general sinodal


El arzobispo de Barcelona, el cardenal Lluís Martínez Sistach, quien intervino en la primera Congregación del Sínodo de los Obispos al realizar la homilía de la hora ‘terza’ de la Liturgia de las horas con la presencia del Papa Francisco, explica para Radio Vaticano su reflexión:

Lo que nos ha dicho San Pablo. Nos ha dado unas recomendaciones muy necesarias que han marcado o pueden marcar al estilo de nuestro trabajo en estos días de la Asamblea sinodal. Nos ha dicho que nos exhortemos mutuamente, que tengamos los mismos sentimientos de la misma fe, de ser miembros de la Iglesia una y única de Jesucristo extendida por todo el mundo, Oriente y Occidente, y que también vivamos en paz”.

“Entonces estas son las actitudes más importantes porque el Papa nos ha reunido justamente para trabajar en la Asamblea sinodal, es una institución de la Iglesia y por tanto, como toda la Iglesia tiene que ser para evangelizar. Recordemos que Pablo VI dijo la importancia de la Evangelización. La Iglesia existe para Evangelizar”.

Pero también nos ha dicho San Pablo que estemos alegres y aquí empalma totalmente conEvangelii Gaudium. El Papa Francisco nos exhorta a que estemos alegres y que evangelicemos con alegría, no con tristeza, no con ansiedad y realmente esto es lo que tenemos que hacer, Pablo nos lo pide el Papa Francisco también porque es característico de los cristianos la alegría, la alegría de la confianza plena en Dios en su misericordia que nos perdona nuestros pecados, nuestras omisiones y nuestras debilidades”.

“Pienso que de esta manera el Dios de la Paz y del Amor, como nos dice San Pablo, estará con nosotros y nosotros podremos elaborar algunas reflexiones, algunos consejos llenos de paz y de amor pensando en los matrimonios que viven intensamente su vida matrimonial como una íntima comunidad de vida y amor, pensando también en aquellos esposos que no han conseguido rehacer en su vida matrimonial y familiar esta íntima comunidad de vida y de amor para todos debemos de dar una palabra del Evangelio de la vida”.

Además, el cardenal arzobispo de Barcelona manda un mensaje a las familias de todo el mundo:
Que se quieran mucho, que entiendan que el matrimonio es para amarse mutuamente y que el amor no es difícil porque Dios nos ha creado y Dios que es Amor nos ha creado a su imagen y semejanza. Por tanto, nos ha dado un corazón no de piedra sino de carne, que procuren avivar este amor en su corazón y que lo tengan con los esposos y mutuamente con los hijos porque es el único camino que les dará plenamente felicidad”.

Para Radio Vaticano, MTC.

NO HAY NADA IMPOSIBLE PARA DIOS



Evangelio según san Lucas 1, 26-38.

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María. 

Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo".

Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y Él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin".

María le dijo entonces al ángel: "¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?"

El ángel le contestó: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios".

María contestó: "Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho".

Y el ángel se retiró de su presencia.

Francisco a los Padres Sinodales: ''Hablad claro, escuchad con humildad, acoged con el corazón abierto''

Ciudad del Vaticano, 6 octubre 2014(VIS).-Esta mañana, en presencia del Santo Padre, ha tenido lugar en el Aula del Sínodo la Primera Congregación General del Sínodo de los Obispos sobre ''Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización''.El Papa ha saludado a los Padres Sinodales y a todos los colaboradores del Sínodo desde los relatores, a los consultores, pasando por los traductores y a todas las personas que ''han trabajado con entrega, paciencia y competencia durante muchos meses, leyendo, evaluando y elaborando los temas, textos y tareas de esta Asamblea General Extraordinaria''.
''Os doy la gracias también a vosotros, queridos cardenales, patriarcas, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas -ha dicho- por vuestra presencia y por vuestra participación que enriquece los trabajos y el espíritu de colegialidad y sinodalidad por el bien de la Iglesia y de las familias ...Traéis la voz de las Iglesias particulares reunidas a nivel de Iglesias locales mediante las Conferencias Episcopales. La Iglesia universal y las Iglesias particulares son de institución divina; las Iglesias locales así entendidas son de institución humana. Vosotros traeréis esta voz en sinodalidad. Es una gran responsabilidad: llevar las realidades y las problemáticas de las Iglesias para ayudarlas a caminar por ese camino que es el Evangelio de la familia''.
''Una condición general de base es ésta: Hablad claro. Que nadie diga: ''Esto no se puede decir; pensarán de mí esto o lo otro... Hay que decir todo lo que se siente con parresía...Después del último consistorio (febrero de 2014) donde se habló de la familia, un cardenal me escribió diciendo: ''Que pena que algunos cardenales no hayan tenido valor de decir algunas cosas por respeto al Papa, creyendo que, a lo mejor, el Papa pensase algo distinto''. Esto no está bien. No es sinodalidad, porque hay que decir todo lo que en el Señor sentimos que tenemos que decir, sin respeto humano, sin miedo. Y, al mismo tiempo, se tiene que escuchar con humildad y acoger con el corazón abierto lo que dicen los hermanos. Con estas dos actitudes se ejerce la sinodalidad''
''Por eso os pido, por favor -ha insistido Francisco- que tengáis estas dos actitudes de hermanos en el Señor: hablad con parresía y escuchad con humildad. Y hacedlo con tanta tranquilidad y paz, porque el Sínodo se desarrolla siempre ''cum Petro et sub Petro'' y la presencia del Papa es garantía para todos y custodia de la fe. Queridos hermanos, colaboremos todos para que se afirme con claridad la dinámica de la sinodalidad''.