lunes, 10 de junio de 2013

Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo

En la vida espiritual de los cristianos y en su acción apostólica y pastoral debe prevalecer la imagen de Dios Padre de misericordia  tal como se nos ha revelado en Jesucristo su Hijo.


La aportación más decisiva de la misión de Jesús es que nos trae a Dios, Dios se revela así  para nosotros como Dios del Hijo: "Padre de nuestro Señor Jesucristo"

Por eso la relación única y singular de Jesús con Dios cambió el lenguaje de los discípulos y su conocimiento de Dios. Jesús nos muestra la posibilidad de nuestra relación de hijos respecto a Dios Padre. San Pablo nos indica que podemos de verdad llamar  Padre a Dios .

Unidos a Jesús y con la gracia del Espíritu Santo podemos sentirnos verdaderamente  hijo de Dios  que de algún modo participamos de la vida de Dios Padre.

La fe en el amor paterno de Dios nos lleva a una relación de confianza filial en Él y de entrega a su amor .

Un ejemplo elocuente: Santa Teresa de Lisieux , Doctora de la Iglesia.  Poniendo toda su confianza en Dios decía: "Comprendí que el amor encerraba en sí todas las vocaciones, que el amor lo era todo, que el amor abarcaba todos los tiempos y lugares....En una palabra, ¡que el amor es eterno...! ¡Al fin he encontrado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor!...En el corazón de la Iglesia, mi Madre yo seré el amor...Así lo seré todo..." (Santa Teresa del Niño Jesús, Obras completas, Burgos 1996, p. 261)

Elías Yanes  (Arzobispo Emérito de Zaragoza)

Eres preciosa ante los ojos de Dios

Quiero contarte una historia real... una historia que tú conoces bien... tú historia...!

Tú eres preciosa ante los ojos de Dios... única e irrepetible... fue por ti que Jesús decidió hacerse hombre y morir en la cruz... fue por ti que ÉL entregó hasta la última gota de su sangre... pero aunque le amas y aunque crees en ÉL... hay momentos que te alejas de su lado... el pecado... las heridas... esas experiencias por las que has pasado... llevas un gran lastre que no te deja entregarte completamente al Señor... y te dejas llevar por la soberbia... y por el orgullo... por el egoísmo... por la vanidad... por la envidia... por la ira... y de repente, te das cuenta que te has apartado de Dios... y quieres volver a lanzarte a sus pies... para recibir su perdón...

El Señor no quiere que sigas en este círculo vicioso que daña tu alma y tu corazón... y que no permite que seas plenamente feliz a su lado... ÉL te perdonará cuantas veces sea necesario... pero hoy quiere que pongas más de tu parte... que tomes la decisión de luchar con más fuerza contra la tentación... de mantener firme tu mirada en la Suya... y de dejarte alcanzar por ÉL... DTB!
De "Tengo sed de Ti"