martes, 30 de abril de 2013

El Papa pide que se defiendan siempre la dignidad y la seguridad de los trabajadores



Al final de la misa celebrada con el rito de la Confirmación, el Santo Padre ha rezado el Regina Coeli con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. 

“Antes de concluir esta celebración -ha dicho- quiero confiar a la Virgen a las personas que he confirmado y a todos vosotros. La Virgen María nos enseña qué significa vivir en el Espíritu Santo y qué significa acoger la novedad de Dios en nuestra vida. Ella concibió a Jesús por obra del Espíritu, y cada cristiano, cada uno de nosotros, está llamado a acoger la Palabra de Dios, a acoger a Jesús dentro de sí y después a llevarlo a todos

 María invocó al Espíritu con los Apóstoles en el Cenáculo: también nosotros, cada vez que nos reunimos en oración, estamos sostenidos por la presencia espiritual de la Madre de Jesús, para recibir el don del Espíritu y tener fuerza para testimoniar a Jesús resucitado”. 

Después de saludar con afecto a los peregrinos venidos de los cinco continentes, el Papa ha recordado a las numerosas víctimas del derrumbe de un edificio en Dhaka (Bangladesh) el pasado 24 de abril. “Deseo elevar una oración por ellas.. Expreso mi solidaridad y mi profunda cercanía a las familias que lloran a sus seres queridos y dirijo desde lo más profundo de mi corazón un fuerte llamamiento para que se tutelen siempre la dignidad y la seguridad del trabajador”, ha concluido el Papa.