jueves, 9 de julio de 2015

Inmigrantes acogidos en la catedral de Tánger: nota del arzobispo, el español Santiago Agrelo

El arzobispo de Tánger, el franciscano español Santiago Agrelo Martínez, ha enviado una nota explicando la situación en la que se encuentra el grupo de emigrantes subsaharianos que están acogidos en la catedral de la ciudad marroquí. Una situación difícil pero que, de alguna manera, entre todos, empezando por el mismo obispo franciscano intentan superar. 

“En días pasados, un cierto número de emigrantes fueron desalojados de los pisos que ocupaban en el barrio de Bujalef. El 1 de julio, entró en el atrio de la catedral un numeroso grupo de emigrantes que supusimos procedían de Bujalef. Esa noche se abrió la cripta para acoger a los desalojados y se buscó el modo de que todos tuviesen algo para comer. 

Al atardecer del día 2 se celebró una misa por David, un emigrante fallecido en la bahía de Tánger, cuando intentaba atravesar el Estrecho con otros compañeros de camino. 

Desde el día 3, el equipo del TAM (Tanger Accueille Migrants), de la Delegación Diocesana de Migraciones, que desde hace años se ocupa de atender diariamente a emigrantes que se alojan en Tánger, se hizo cargo de gestionar la situación, particularmente delicada por la desacostumbrada aglomeración de personas sin techo –sin nada-, y por las muchas mujeres y niños que había entre esas personas. 

Se diseñó un plan de acción: se atendería en primer lugar a las embarazadas, a las mujeres con niños, a las mujeres solas, a los menores de edad, y a dos varones con niños a cargo. Mientras esa primera parte del plan no estuviese completa, los hombres tendrían que esperar. 

Pero eso, que era una emergencia asumible, se transformó en una situación insostenible cuando a los emigrantes desalojados de Bujalef se unieron otros que no estaban en la misma situación de necesidad. 

No nos corresponde a nosotros investigar si esas personas lo hicieron por iniciativa propia o fueron empujadas por quienes tenían interés en sacar partido de una situación que se intentaba hacer manifiestamente mediática. Se corrió la voz de que la Iglesia daba cobijo y comida a todos, y de toda la ciudad comenzaron a llegar emigrantes. 

Entonces se hizo necesario clarificar el equívoco, y no solo se cerró la cripta de la catedral, sino que se dejó de celebrar el culto ordinario en la misma catedral: el sábado por la tarde, y el domingo no hubo misa. 

Fue un momento extremadamente delicado y duro para todos. 

En ese tiempo la Iglesia ofreció siempre acogida provisional a las mujeres y a los niños, y miembros del equipo de trabajadores del TAM hicieron un esfuerzo heroico para encontrar alojamiento según el plan establecido desde el principio. 

Lo consiguieron para 69 mujeres y niños, entro los que contamos a un viudo con dos niñas. Quedan por alojar 11 mujeres y un viudo con tres hijos pequeños. 

El día 6 de julio, hacia las 23:00 horas, vino a encontrarse con los emigrantes en el atrio de la catedral, el Sr. Alcalde de Tánger. Los líderes de los emigrantes –los de Bujalef y los de otros barrios, que no por estar alojados tienen pocas necesidades- expusieron al Sr. Alcalde sus problemas y pidieron que las autoridades les ayudasen a resolver al menos los que son de pura emergencia humanitaria. El Sr. Alcalde prometió tomar a pecho la cuestión, y que habría un nuevo encuentro con los interlocutores sociales para el próximo jueves o viernes. Al Sr. Alcalde, el Arzobispo le ofreció toda la ayuda que la Iglesia pueda prestar. 

En el encuentro con el Sr. Alcalde había en el atrio de la catedral unas 150 personas. Por la mañana, estaban allí 71. 

El Sr. Arzobispo los convocó y concordaron allí mismo un nuevo plan de acción: Hacer de inmediato la lista de los presentes. A partir de ahí, se volvía a empezar: El equipo del TAM se movería para encontrar lo antes posible alojamiento a las mujeres que estaban todavía en la calle (11 más un viudo con 3 niños). Los emigrantes se moverían para buscar ellos mismos dónde alojarse; quien lo encontrase, había de dirigirse al TAM para que alguien del equipo lo acompañase a firmar el contrato y pagar el alquiler. Y todos esperaríamos al próximo encuentro con el Sr. Alcalde para concretar una solución estable. 

Y ésta es la situación a día de hoy. 

En este momento, están trabajando, también los emigrantes, en la preparación de la cena”.

"Toma, bendice y entrega", el Papa al pueblo boliviano

La mañana de este jueves vio al Papa Francisco dirigirse en Papamóvil hasta la Plaza de Cristo Redentor, distante un kilómetro y medio de la residencia del Arzobispo Emérito de Santa Cruz, el Card. Julio Terrazas Sandoval.
Miles de fieles se encontraban a lo largo de las amplias avenidas que convergen en la Plaza deseosos de encontrarse con su Pastor.
En la Santa Misa y Apertura del V Congreso Eucarístico Nacional, el Sucesor de Pedro habló de las muchas madres que pudo ver en estos días “cargando a sus hijos en las espaldas”, “llevando sobre sí la vida, el futuro de su gente, sus motivos de alegría y esperanzas”, pero también las “desilusiones, tristezas y amarguras”, “la injusticia que parece no detenerse y las cicatrices de una justicia no realizada”.
El Papa puso en guardia sobre “la tristeza que se vuelve individualista” que puede llegar en el “cansancio del camino”, haciendo “perder la memoria de pueblo amado”, afirmando asimismo que “para un corazón desesperado es muy fácil que gane espacio la lógica que busca transformar “todo en objeto de cambio”, “descartando a todos aquellos que no ‘producen’, que no se los considera aptos o dignos” porque - dijo -  haciendo alusión al pasaje del Evangelio, aparentemente ‘no dan los números’”.
Ante esto, afirmó el Obispo de Roma, Jesús una vez más vuelve a hablarnos para decir “No es necesario que se vayan, denles ustedes de comer” (Mc 8, 1-10). “Basta de descartes, denles ustedes de comer”.
Tres acciones, indicó el Vicario de Cristo, “toma, bendice y entrega” con las que Jesús, logra transformar una lógica del descarte, en una lógica de comunión, de comunidad.

(GM – RV)

"Hoy es el momento de la integración, busquemos el bien común", el Papa a las autoridades bolivianas

“Bolivia transita por un momento histórico: hoy puede ser el tiempo de la integración, hoy se puede crear nuevas síntesis culturales”, lo dijo el Papa Francisco en su discurso en el Encuentro con las autoridades civiles de este país del altiplano.
Este miércoles 8 de julio, el Santo Padre inició la segunda etapa de su Visita Apostólica a Latinoamérica. Después de haber saludado al pueblo ecuatoriano en el aeropuerto internacional
“Mariscal Sucre” de Quito, se dirigió rumbo a La Paz, la capital boliviana donde llegó alrededor de las 16.15 hora local. A su llegada, el Obispo de Roma fue recibido por el Presidente de la República de Bolivia, el Sr. Evo Morales, quien junto a las autoridades le dieron la bienvenida.
Posteriormente, el Sucesor de Pedro, se encontró con las Autoridades civiles de Bolivia en la Catedral de La Paz. En su discurso el Papa recordó la importancia de trabajar en la búsqueda del bien común. Es decir, en la búsqueda de: “el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plena y fácilmente de la propia perfección”.Por ello, señaló el Pontífice, es necesario que “la política no se deje dominar por la especulación financiera o que la economía se rige únicamente por el paradigma tecnocrático y utilitarista de la máxima producción, de este modo asegura el Papa, no podrán ni siquiera comprender, y menos aún resolver, los grandes problemas que afectan a la humanidad”.
 Ante este problema se necesita una cultura la cultura, de la que forma parte no solo el desarrollo de la capacidad intelectual del ser humano en las ciencias y de la capacidad de generar belleza en las artes, sino también las tradiciones populares locales, con su particular sensibilidad al medio de donde han surgido y al que dan sentido.
“La libertad siempre es el mejor ámbito para que los pensadores, las asociaciones ciudadanas, los medios de comunicación desarrollen su función, con pasión y creatividad, al servicio del bien común. También los cristianos, están llamados – afirmó el Obispo de Roma – a ser fermento en el pueblo, aportan su propio mensaje a la sociedad. La luz del Evangelio de Cristo no es propiedad de la Iglesia; ella es su servidora, para que llegue hasta los extremos del mundo”.

(Renato Martinez – RV)

Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis


Lectura del santo engelio según san Mateo 10, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
-«ld y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios.
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.
No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies.
Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo.»
Palabra del Señor

Giro rotundo de la Corte suprema de Israel: vía libre a la construcción del “Muro de separación” en el Valle de Cremisan


La Corte Suprema de Israel, con un con un pronunciamiento que ha sido muy sorprendente, este lunes 7 de julio, ha dado luz verde a la construcción del “muro de separación” entre Israel y Palestina en el tramo que discurre por el valle de Cremisan, según la intención que siempre ha perseguido el Ministerio de Defensa de Israel. Esta nueva disposición niega y contradice públicamente el pronunciamiento anterior, emitido por el órgano judicial supremo del Estado de Israel, que a principios de abril había emitido una sentencia - presentada como definitiva después de una disputa que ha durado casi ocho años – en la que se oponía a la ruta del Muro propuesta por el ejército y el Ministerio de Defensa israelí, e invitaba a las autoridades militares israelíes a encontrar otras alternativas, menos devastadoras para la población local. 

La reanudación de las obras autorizadas por el Tribunal prevé sólo una ligera variación del recorrido de la ruta del Muro previsto anteriormente. Según las nuevas disposiciones, la escuela y los dos conventos salesianos que surgen en la zona seguirán encontrándose en territorio palestino, accesible desde la ciudad de Beit Jala, mientras que el muro incorporará, en el lado israelí, las tierras agrícolas del valle de Cremisan que pertenecen a 58 familias palestinas en la zona. 

“Estamos sorprendidos por la increíble decisión de la Corte de autorizar los trabajos sin admitir una apelación - dice a Fides el Obispo William Shomali, vicario patriarcal del Patriarcado Latino de Jerusalén - y estamos tratando de entender las razones de este hecho. El cambio drástico de la sentencia anterior puede ser una reacción ante el reciente reconocimiento oficial del Estado de Palestina por la Santa Sede. No había habido ninguna reacción importante ante ese reconocimiento formal. Ahora tenemos la sensación de que, como en otros casos, la respuesta ha llegado con la política de los hechos consumados”. 

El vicario patriarcal para la ciudad de Jerusalén avanza también otras consideraciones: “La impresión es que nunca habían renunciado a apoderarse de esas tierras del valle de Cremisan, para tener un área en la que expandir los asentamientos israelíes de Gilo y Har Gilo, también construidas en tierras robadas a la ciudad palestina de Beit Jala. Esta era la intención desde el principio, la meta a la que se pretendía llegar, y que se desea conseguir a toda costa”. 

El valle Cremisan es el “pulmón verde” principal de la población que vive en la zona de Belén. La ruta del muro de separación construido por Israel, después de cortar el territorio de Belén, ahora se está preparando para devastar esa zona, conocida como uno de los más bellos entornos naturales de toda la Tierra Santa. “Es evidente - había declarado en el pasado Vera Baboun, alcalde de Belén – que el diseño del muro no responde a ninguna necesidad de seguridad, y sólo busca separar a las personas de sus tierras para confiscarlas y poder ampliar el área de los asentamientos israelíes que ya han ocupado en ese cuadrante la mayor parte de los territorios palestinos”. Según Vera Baboun, el efecto de la política israelí de confiscación de tierras en esa zona tan delicada de los territorios palestinos será que “en pocos años toda la zona se verá sofocada por las garras del Muro, y los primeros en marcharse serán los cristianos”. (GV)

Fuente: Archidiócesis de Madrid

miércoles, 8 de julio de 2015

"No caigan en el alzheimer espiritual", el Papa a los religiosos de Ecuador

El Santo Padre Francisco se encontró con el Clero, los religiosos y seminaristas de Ecuador en un emocionante encuentro en el Santuario de El Quinche, a quienes les explicó que la Virgen María “discipuleó toda su vida, fue la primera discípula de su Hijo”.
A pesar de tener un discurso preparado con anterioridad, el Papa aseguró que “no le apetecía leer” y que entregaría el texto que tenía escrito, pero que prefería hablar espontáneamente. Así entre continuos aplausos les habló de diferentes temas, y les aconsejó “como padre y hermano”, que todas las noches antes de dormir recen para que se resitúen en la “gratuidad”. Les pidió que no cayeran o que no se dejaran caer en una “enfermedad muy peligrosa”: elalzheimer espiritual, “no pierdan la memoria, la memoria de donde me sacaron (…) no renieguen las raíces”.
En el texto que había preparado el Papa explicaba que al igual que la Virgen, los religiosos han recibido una vocación, y su ejemplo es una invitación a servir como ella, y en este sentido escribió que los consagrados  “no hemos venido a ser servidos, sino a servir, y lo hacemos con pleno desprendimiento, sin bastón y sin morral”. En este contexto el Vicario de Cristo aseguró que la Presentación de la Virgen le evoca la perseverancia, “María no mira hacia atrás y, en una clara referencia a la admonición evangélica, marcha decidida hacia delante”, y esto supone unir nuestra suerte con la de Jesús hasta el final. Francisco pidió en su texto que caminaran juntos, sosteniéndose unos a otros y pidiendo con humildad el don de la perseverancia, “Qué lindo es cuando la Iglesia persevera en su esfuerzo por ser casa y escuela de comunión, cuando generamos esto que me gusta llamar la cultura del encuentro”.
Concluyendo el Obispo de Roma encomendó la vocación de todos a la Madre de Dios para que les dé la alegría de salir a llevar el Evangelio de su Hijo Jesús, hasta los confines, “hasta las periferias de nuestro querido Ecuador”.

(MZ-RV)  

«BUSQUE CADA UNO NO SÓLO SU PROPIO INTERÉS, SINO TAMBIÉN EL DE LA COMUNIDAD»

¿A qué vienen entre vosotros contiendas y riñas, banderías, escisiones y guerras? ¿O es que no tenemos un solo Dios y un solo Cristo y un solo Espíritu de gracia que fue derramado sobre nosotros? ¿No es uno solo nuestro llamamiento en Cristo? ¿A qué fin desgarramos y despedazamos los miembros de Cristo y nos sublevamos contra nuestro propio cuerpo, llegando a tal punto de insensatez que nos olvidamos de que somos los unos miembros de los otros?

Acordaos de las palabras de Jesús, nuestro Señor. Él dijo, en efecto: ¡Ay de aquel hombre! Más le valiera no haber nacido, que escandalizar a uno solo de mis escogidos. Mejor le fuera que le colgaran una piedra de molino al cuello y lo hundieran en el mar, que no extraviar a uno solo de mis escogidos. Vuestra escisión extravió a muchos, desalentó a muchos, hizo dudar a muchos, nos sumió en la tristeza a todos nosotros. Y, sin embargo, vuestra sedición es contumaz.
Tomad en vuestra mano la carta del bienaventurado Pablo, apóstol. ¿Cómo os escribió en los comienzos del Evangelio? A la verdad, divinamente inspirado, os escribió acerca de sí mismo, de Cefas y de Apolo, como quiera que ya desde entonces fomentabais las parcialidades. Mas aquella parcialidad fue menos culpable que la actual, pues al cabo os inclinabais a apóstoles acreditados por Dios y a un hombre acreditado por éstos. Arranquemos, pues, con rapidez ese escándalo y postrémonos ante el Señor, suplicándole con lágrimas sea propicio con nosotros, nos reconcilie consigo y nos restablezca en el sagrado y puro comportamiento de nuestra fraternidad. 
De la carta de san Clemente primero, papa, a los Corintios
(Caps. 46, 2-47, 4; 48,1-6: Funk 1,119-123)

Fuente: News.va

Es urgente no dar la espalda a los hermanos y a la tierra, llamamiento del Papa


¡Cultivar y cuidar! ¡Permanece siempre esta invitación y misión, que Dios le susurra al hombre ya desde el Génesis!

En el penúltimo encuentro, con el mundo de la escuela y de la universidad, de la intensa jornada del martes en Quito, en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, el Papa Francisco reiteró la importancia de escuchar la invitación del Creador al hombre. «No solo le da la vida, le da la tierra, la creación. No solo le da una pareja y un sinfín de posibilidades: le da una misión. Lo invita a ser parte de su obra creadora».

Haciendo hincapié en que la creación es un regalo de Dios para ser compartido y en la responsabilidad de hacer crecer la obra creadora, así como de custodiarla, el Papa enfatizó que «hoy esta invitación  se nos impone a la fuerza»«como una exigencia», por el daño causado, al «sentirnos que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados quizás a expoliarla… por eso entre los pobres más abandonados y maltratados que hay hoy en el mundo, está nuestra oprimida y devastada tierra». (Laudato si’ 2).

Tras destacar que existe una relación entre nuestra vida y la de nuestra madre la tierra, el Obispo de Roma señaló que es «una relación que guarda una posibilidad, tanto de apertura, de transformación, de vida como de destrucción, de muerte».

«Hay algo que es claro, no podemos seguir dándole la espalda a nuestra realidad, a nuestros hermanos a nuestra madre tierra», recordó, para luego subrayar que «no nos es lícito, más aún no es humano entrar en el juego de la cultura del descarte».


Después de recordar que Jesús no buscaba «doctorear», por lo contrario, quiere llegar al corazón del hombre, a su inteligencia a su vida, para que ésta dé fruto, el Santo Padre presentó una vez más la pregunta de Dios a Caín: «¿Dónde está tu hermano?» Pregunta que nos debemos plantear en todo momento, también en el contexto de la educación y de la universidad. Tanto por parte de los educadores como de los estudiantes.

“Tengan los sentimientos de Jesús”, el Papa en la misa por la evangelización de los pueblos en Quito


El Papa Francisco durante la misa celebrada la tarde del martes en el Parque del Bicentenario de Quito y dedicada  a la evangelización de los pueblos, profundizó en dos conceptos fundamentales a la hora de llevar la Buena Nueva: la libertad y la unidad.
Explicó que la evangelización puede ser “vehículo de unidad, de aspiraciones, sensibilidades, ilusiones” y en este contexto animó a los fieles diciendo ¡Eso creemos, eso gritamos!. Y citó la exhortación Evangelii Gaudium: «Mientras en el mundo, especialmente en algunos países, reaparecen diversas formas de guerras y enfrentamientos, los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos “mutuamente a llevar las cargas”».
Francisco invitó a los fieles al desafío de dar a conocer la Palabra de Dios,  no con términos “altisonantes, ni con complicados, sino haciendo que nazcan de la alegría del Evangelio
Y volvió a la importancia del término ‘unidad’ para “que el mundo crea”. “La evangelización no consiste en hacer proselitismo, sino en atraer con nuestro testimonio a los alejados, en acercarse humildemente a aquellos que se sienten lejos de Dios y de la Iglesia, a los que son temerosos o a los indiferentes para decirles”:

«El Señor también te llama a ser parte de tu pueblo y lo hace con gran respeto y amor» (Evangelii gaudium 113). Porque nuestro Dios nos respeta hasta en nuestras bajezas y en nuestro pecado. Este llamamiento del Señor con qué humildad y con qué respeto lo describe en el texto del Apocalipsis: “Mira, estoy a la puerta y llamo, ¿si querés abrir? no fuerza, no hace saltar la cerradura, simplemente, toca el timbre, golpea suavemente y espera ¡ése es nuestro Dios! , aseguró.

El Santo Padre relacionó "el grito" de lo que creemos, con el lugar donde se celebró la misa, el Parque del Bicentenario que recuerda los dos siglos de independencia republicana, y explicó que evangelizar es tan urgente y apremiante como aquellos deseos de independencia.

Lo más bello para la familia está por venir. Papa Francisco

La familia también forma una pequeña Iglesia, una«Iglesia doméstica»que, junto con la vida, encauza la ternura y la misericordia divina.En la familia la fe se mezcla con la leche materna:experimentando el amor de los padres se siente cercano el amor de Dios. 

Y en la familia los milagros se hacen con lo que hay, con lo que somos, con lo que uno tiene a mano... muchas veces no es el ideal, no es lo que soñamos, ni lo que«debería ser».El vino nuevo de las bodas de Caná nace de las tinajas de purificación, es decir, del lugar donde todos habían dejado su pecado...«donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia»(Rm5,20). 

En la familia de cada uno de nosotros y en la familia común que formamos todos, nada se descarta, nada es inútil. Poco antes de comenzar el Año Jubilar de la Misericordia, la Iglesia celebrará el Sínodo Ordinario dedicado a las familias, para madurar un verdadero discernimiento espiritual y encontrar soluciones concretas a las muchas dificultades e importantes desafíos que la familia debe afrontaren nuestros días. Les invito a intensificar su oración por esta intención, para que aun aquello que nos parezca impuro, nos escandalice o espanta, Dios-haciéndolo pasar por su«hora»-lo pueda transformar en milagro. 

Todo comenzó porque «no tenían vino», y todo se pudo hacer porque una mujer-la Virgen-estuvo atenta, supo poner en manos de Dios sus preocupaciones, y actuó con sensatez y coraje. Pero no es menor el dato final: gustaron el mejor de los vinos. Y esa es la buena noticia: el mejor de los vinos está por ser tomado, lo más lindo, profundo y bello para la familia está por venir. 

Está por venir el tiempo donde gustamos el amor cotidiano, donde nuestros hijos redescubren el espacio que compartimos, y los mayores están presentes en el gozo de cada día. El mejor de los vinos está por venir para cada persona que se arriesga al amor. Y está por venir aunque todas las variables y estadísticas digan lo contrario; el mejor vino está por venir en aquellos que hoy ven derrumbarse todo. Murmúrenlo hasta creérselo: el mejor vino está por venir,y susúrrenselo a los desesperados o desamorados.

Dios siempre se acerca a las periferias de los que se han quedado sin vino, los que sólo tienen para beber desalientos; Jesús siente debilidad por derrochar el mejor de los vinos con aquellos a los que por una u otra razón, ya sienten que se les han roto todas las tinajas. 

Como María nos invita, hagamos «lo que él nos diga» y agradezcamos que en este nuestro tiempo y nuestra hora, el vino nuevo, el mejor, nos haga recuperar el gozo de ser familia. 

martes, 7 de julio de 2015

San Fermin

Según la leyenda, nació en Pompaelo (la actual Pamplona), hijo de un senador pagano de nombre Firmo, un alto funcionario de la administración romana que gobernó Pamplona en el siglo III. La predicación de Honesto, quien había marchado a la península tras ser milagrosamente liberado de su prisión en Carcasona, conmovió a sus padres, quienes sin embargo no se convirtieron hasta oír a san Saturnino de Tolosa. El santo habría bautizado a Fermín y a sus padres en el lugar que hoy se llama popularmente pocico de San Cernín.

Bajo la tutela de Honesto el joven Fermín aprendió la religión y el arte de la prédica. A los 18 años fue enviado a Tolosa, donde sería ordenado. Tras predicar en Navarra, marchó a Francia, donde se asentó en Amiens. Habiendo organizado la construcción de la iglesia local, fue nombrado obispo a los 24 años. La oposición oficial a la doctrina cristiana le granjeó la cárcel, donde, tras negarse a cesar su prédica, fue decapitado.
En 1186 el obispo Pedro de París llevó de Amiens a Pamplona una reliquia de la cabeza de Fermín.
Actualmente su santoral se celebra el 7 de julio. En Pamplona se conmemora con unas fiestas de fama internacional, los Sanfermines, en las que destacan los encierros.

Es además patrono de las cofradías de boteros, vinateros y panaderos.

Las mies es abundante, pero los trabajadores son pocos

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló.
La gente decía admirada:
-«Nunca se ha visto en Israel cosa igual.»
En cambio, los fariseos decían:
-«Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios. »
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias.
Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos:
-«Las mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
Palabra del Señor


Y yo ¿de qué me tengo que confesar?

Mucha gente se plantea esta pregunta.
Hay quien la dice como dando a entender que no tiene pecados, así que ¿de qué se tiene que confesar?, y hay quien la dice porque quiere confesarse pero no sabe de qué.

Para ambos hay semejante respuesta, pero antes de darla cabe aclarar que quien cree que no tiene pecados, suele considerar que ser católico consiste simplemente en ir a Misa dominical y si ha cumplido con eso, tiene ‘palomita’ de asistencia y está en orden. Se equivoca. Si la Iglesia nos pide ir a Misa no es para que pasemos ‘lista’, sino para que recibamos toda la ayuda celestial que necesitamos para poder cumplir el único mandamiento que nos dejó Jesús: que nos amemos unos a otros como Él nos ama (ver Jn 15,12).

Los católicos vamos a Misa no como un fin en sí mismo, sino porque allí nos encontramos con Jesús que nos abraza, nos perdona, nos habla, nos comunica Su paz y se nos da en alimento que nos fortalece y capacita para poder amar con el amor con que nos ama (de ahí que la Iglesia considere pecado grave faltar a Misa sin razón, dejarlo plantado, despreciar Su ayuda, y nos pide que la siguiente vez que asistamos a Misa no comulguemos si antes no le hemos pedido perdón en la Confesión).

Así pues, quien se pregunta de qué se tiene que confesar (sea porque cree que no tiene pecados o porque sabe que tiene pero no cuáles son) debe examinarse en el amor.

Hay que hacer un examen de conciencia y preguntarse si desde su última Confesión todo lo que ha pensado, dicho, hecho y dejado de hacer, ha sido sólo por amor, y si no es así, si a veces estuvo motivado por algo (o mucho) de egoísmo, soberbia, envidia, ira, rencor, pereza, gula, deseos de desquitarse, indiferencia hacia los sufrimientos ajenos, apego desordenado al placer, al dinero, al poder, , ... entonces debe pedirle perdón a Dios, confesarse.



Jesús instituyó la Confesión cuando les dio a Sus apóstoles el poder de perdonar los pecados (ver Jn 20,22-23; Mt 16,19 y 2Cor 5,18).Es un Sacramento, es decir, un signo sensible del amor de Dios, por medio del cual recibimos la gracia divina que necesitamos para santificarnos. Nos ayuda a reconocer nuestras miserias, desahogarnos confesándoselas al sacerdote de quien sabemos que nos comprende, porque él también comete faltas, nos aconseja, porque ha oído de todo y tiene más experiencia que nosotros, no se las puede contar a nadie porque está impedido por el secreto de Confesión, y tiene la autoridad para perdonarnos en nombre de Dios. ¡Es algo maravilloso, verdaderamente sanador, restaurador!

Hay quien dice que prefiere ‘confesarse directo con Dios’, pero desperdicia la ayuda que le ofrece el Señor y además queda siempre con la duda de si recibió Su perdón. ¡Nada se compara con escuchar las palabras de la absolución mientras el sacerdote traza sobre ti la señal de la cruz. Sales sintiéndote realmente perdonado, liberado!

Hay quien dice: ‘¿y por qué tengo que confesarme con uno que tal vez es igual o peor pecador que yo?’. A lo que cabe responder que no es a título personal que te perdona, sino en nombre de Dios; y el hecho de que sea pecador le permite comprenderte mejor. San Pedro, el primer Papa de la historia, cometió pecados, negó a su Señor, y sin duda sus caídas le permitieron ser más compasivo con otros que también cayeron.

La Iglesia nos invita a confesarnos cuando menos una vez al año, de preferencia durante la Cuaresma. Ojalá no nos atengamos a ese mínimo, sino acudamos con mayor frecuencia a recibir el abrazo del Señor que viene siempre a nuestro encuentro para perdonarnos y arroparnos en Su amor.

Artículo originalmente publicado por Desde la fe
  

Papa Francisco tampoco es un profeta bien visto en su tierra


El Papa es más profeta fuera de su tierra (fuera de la Iglesia) que en su propia casa. ¿Por qué?

¿Por qué Ezequiel es un profeta? ¿Por qué san Pablo es un profeta? ¿Por qué Jesús es “el profeta” por antonomasia? ¿Por qué los profetas incomodan? ¿Dónde esta su fuerza? ¿Por qué tu también eres profeta?

La misión del profeta esta clara en Ezequiel, y se repite a lo largo de toda la historia de la Salvación: “te hagan o no te hagan caso, sabrán que hubo un profeta en medio de ellos”. 

El profeta no es un vendedor ni un conseguidor, ni un embaucador, sino un testigo. En esta sociedad del éxito el profeta por tanto es un loco, un fracasado. Desde la fe el profeta además de auténtico y valiente, es un servidor fiel, que podrá decir a su Dios: “siervo inútil soy, he hecho lo que tenía que hacer”.

El profeta sólo pone su confianza en Dios. Todo lo demás, y todos los demás, le pueden fallar, pero Dios no falla nunca. El profeta, como reza el salmo 122, tiene sus ojos puestos en su Señor, y por eso puede soportar “el sarcasmo de los satisfechos y el desprecio de los orgullosos”.

Por eso el profeta sabe como san Pablo, que le basta la gracia de Dios. ¡Cuantos profetas cristianos a lo largo de los siglos habrán podido exclamar con las palabras de Pablo: “Vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades por Cristo, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte!” (2 Cor. 12, 10).

Por eso, como nos relata el evangelio de Marcos (6, 1-6), los paisanos de Jesús no dan crédito. Se hicieron con el Hijo de Dios lo mismo que con todos los profetas antes de Jesús y después de Jesús, las preguntas de rigor de quienes no quieren oír la verdad, y que se resumen a la postre en una: ¿Y éste quién se ha creído que es?

Seguramente por eso no nos atrevemos a responder a nuestra llamada de “ser profetas” que recibimos en el bautismo, cuando fuimos constituidos en Cristo sacerdotes, profetas y reyes: 

Sacerdotes porque todos somos “puente” entre Dios y los hombres a través de la oración por los demás y del amor al prójimo; 

Profetas porque todos estamos llamados a dar testimonio de Cristo de palabra y de obra, así como a transformar y mejorar este mundo en camino hacia el Reino de Dios, Reino de justicia, de amor y de paz. 

Y Reyes, porque el único título de un cristiano es el de hijo de Dios, que nos hace libres de todo vasallaje ante cualquier rey terrenal, y por tanto “reyes” por fraternidad con el “único Rey”, Cristo Jesús.

Y hablando de profetas, confieso que a muchos nos preocupa la ola de desafección interna con la que se le critica al Papa Francisco. Al igual que el Señor, el Papa es más profeta fuera de su tierra (fuera de la Iglesia) que en su propia casa. ¿Por qué?

En primer lugar porque cuando guiada por el Espíritu Santo la Iglesia eligió a un Papa iberoamericano, nos dejó bien claro que ella se toma muy en serio la igualdad de sus hijos. 

Y por eso muchos –y no sólo los que compaginan su pertenencia a la Iglesia con el llamar sudacas a los emigrantes latinos-, no han asimilado aún la procedencia y el estilo personal del Papa. Ninguno de los últimos papas ha sido un papa elitista, pero a este es imposible disfrazarlo.

En segundo lugar el Papa Francisco no tiene pelos en la lengua: pone en cuestión todos los dogmas de la mentalidad individualista reinante, como la idolatría de la economía de mercado. Y da testimonio de una tal sencillez, que pone en jaque tanto a honorables eclesiásticos que creen que seguimos en el Renacimiento, como a respetables cristianos acomodados que creen que solo pecan contra el sexto mandamiento. 

Y en tercer lugar, el Papa “profeta” Francisco es rechazado por el síndrome del hermano mayor de la Parábola del hijo prodigo, es decir, por el empeño del Papa en tender su mano a todos los alejados de la Iglesia y mostrarles el rostro de su misericordia que quiere curar sus heridas y no hurgar en ellas.

Porque, como reza el inicio de la constitución Gaudium et spes  del Concilio Vaticano II, “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón”.
 
Autor: Manuel Bru Fuente: Aleteia

Francisco: "La familia constituye la gran riqueza social, que debe ser ayudada y potenciada"

Misa de multitudes del Papa en Guayaquil, la "perla del Pacífico", en la inmensidad del Parque Samanes, que acoge a unas 600.000 personas. El Papa Francisco, ante esta marea humana, ensalza a María, intercesora ante el Hijo en las bodas de Caná. Y lanza un canto a la familia, que es "una gran riqueza social", la primera escuela, el primer hospital y la primera iglesia, donde "la fe se mezcla con la leche materna".
"Arriba corazon
es, ya viene el papamóvil", dicen los speakers. Y llega el Papa en su pequeño automóvil a una inmensidad de parque. "Francisco en Guayaquil, quedáte siempre aquí", gritan los animadores. "Francisco, amigo, estoy haciendo lío", añaden. Y "arriba las banderas".
Y el coro canta: "Bienvenido, Santo Padre, mensajero del Señor". Antes de la llegada del Papa, la animadora, entre canto y canto, señala que, para comulgar, hay que guardar al menos una hora de ayuno y que se comulgue con el debido respeto, a la hora de hacerlo.
El altar, coronado por una cruz con los colores blanco y amadillo del Vaticano. Elegante, pero recargado, al estilo ecuatoriano y al estilo litúrgico del arzobispo de lugar, monseñor Arregui, del Opus Dei. Incluso la casulla papal bordada en oro. Y la sede, un tanto fastuosa, con partes dorados.
En el centro del altar una curz con un Cristo realista. A la derecha, un gran cuadro de la Virgen con el niño en brazos.
Libro del Eclesiástico: "Hijo, cuida de tu padre en su vejez, aunque chochee...El bien hecho al padre no quedará en el olvido"
Lectura de San Pablo: "Mujeres respeten la autoridad de sus maridos...padres no exijan demasiado a sus hijos, para que no se depriman".

Se canta el pasaje evangélico de las bodas de Caná.
Homilía del Papa: 
El pasaje del Evangelio que acabamos de escuchar es el primer signo portentoso que se realiza en la narración del Evangelio de Juan. La preocupación de María, convertida en súplica a Jesús: «No tienen vino» y la referencia a «la hora» se comprenderá, en los relatos de la Pasión.
Está bien que sea así, porque eso nos permite ver el afán de Jesús por enseñar, acompañar, sanar y alegrar desde ese clamor de su madre: «No tienen vino».
Las bodas de Caná se repiten con cada generación, con cada familia, con cada uno de nosotros y nuestros intentos por hacer que nuestro corazón logre asentarse en amores duraderos, fecundos y alegres. Demos un lugar a María, «la madre» como lo dice el evangelista. Hagamos con ella el itinerario de Caná.
María está atenta en esas bodas ya comenzadas, es solícita a las necesidades de los novios. No se ensimisma, no se enfrasca en su mundo, su amor la hace «ser hacia» los otros. Y por eso se da cuenta de la falta de vino. El vino es signo de alegría, de amor, de abundancia. Cuántos de nuestros adolescentes y jóvenes perciben que en sus casas hace rato que ya no lo hay. Cuánta mujer sola y entristecida se pregunta cuándo el amor se fue, se escurrió de su vida. Cuántos ancianos se sienten dejados fuera de la fiesta de sus familias, arrinconados y ya sin beber del amor cotidiano. También la carencia de vino puede ser el efecto de la falta de trabajo, enfermedades, situaciones problemáticas que nuestras familias atraviesan. María no es una madre «reclamadora», no es una suegra que vigila para solazarse de nuestras impericias, errores o desatenciones. ¡María es madre!: Ahí está, atenta y solícita.
Pero María acude con confianza a Jesús, María reza. No va al mayordomo; directamente le presenta la dificultad de los esposos a su Hijo. La respuesta que recibe parece desalentadora: «¿Qué podemos hacer tú y yo? Todavía no ha llegado mi hora» (Jn 2,4). Pero, entre tanto, ya ha dejado el problema en las manos de Dios. Su premura por las necesidades de los demás apresura la «hora» de Jesús. María es parte de esa hora, desde el pesebre a la cruz. Ella que supo «transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura» (Evangelii gaudium, 286) y nos recibió como hijos cuando una espada le atravesaba el corazón, nos enseña a dejar nuestras familias en manos de Dios; rezar, encendiendo la esperanza que nos indica que nuestras preocupaciones son también preocupaciones de Dios.