jueves, 28 de julio de 2016

Francisco emociona a los jóvenes polacos al asomarse desde el balcón "Ahora los despido. Ustedes hagan su deber, que es hacer lío toda la noche"


"Ahora los despido. Ustedes hagan su deber, que es hacer lío toda la noche". Manteniendo una tradición inaugurada por san Juan Pablo II, el Papa Francisco se ha asomado la noche del miércoles al balcón del palacio arzobispal de Cracovia para saludar a una multitud de jóvenes bulliciosos y entusiastas de verle.
Pero Francisco les ha sorprendido pidiéndoles silencio y adelantándoles que les hablaría de un tema serio. Sus palabras fueron unhomenaje a Maciej Szymon Cieśla el diseñador de 22 años «que se presentó voluntario a la JMJ y ha realizado los logotipos, las mochilas, y las imágenes de los patronos», san Juan Pablo II y santa Faustina Kowalska, que se ven por toda la ciudad.
El Papa les ha contado que «el pasado mes de noviembre le diagnosticaron un cáncer, y los médicos no pudieron salvarle la vida, ni siquiera mediante la amputación de una pierna».
Los chicos y chicas escuchaban en silencio.Muchos no sabían que ese muchacho, artísticamente genial, apenas era creyente pero se acercó a la Jornada Mundial de la Juventud con la esperanza de revitalizar su fe.
Francisco les dijo que Maciej quería vivir, «y tenía puesto reservado en el tranvía en que iremos el jueves al encuentro con los jóvenes».
Era un tema inesperado, que obligaba a meditar. El Papa les dijo que no lo mencionaba «para arruinar la noche» sino por otro motivo: «tenemos que acostumbrarnos a las cosas bonitas y a las feas. La vida es así».
Después de rezar todos juntos, Francisco desató de nuevo el entusiasmo asegurándoles que este muchacho, fallecido el pasado 2 de julio, «está ya con Jesús, y nos está mirando a todos nosotros. ¡Un aplauso para él!».
Les dijo también que era lógico que celebrasen ruidosamente por la noche «para mostrar vuestra alegría cristiana, la alegría de los jóvenes cristianos».
El consejo era innecesario. En cualquier calle de Cracovia se encuentran grupos de chicos y chicas que sonríen, cantan y bailan a la menor oportunidad. Da la impresión de que esta ciudad es la «capital mundial de la alegría».
(RD/Agencias)

Reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran


Evangelio según San Mateo 13,47-53. 

Jesús dijo a la multitud: "El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. 

Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. 

Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. 

¿Comprendieron todo esto?". "Sí", le respondieron. 

Entonces agregó: "Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo". 

Cuando Jesús terminó estas parábolas se alejó de allí.

miércoles, 27 de julio de 2016

El Papa invita al presidente polaco a "recibir a los que huyen de la guerra y el hambre"


No esperó ni un minuto. En su primer discurso, el Papa Francisco lanzó un misil a la línea de flotación del ultraconservador gobierno polaco. Ante las autoridades políticas, la sociedad civil y el cuerpo diplomático de Polonia, Bergoglio pidió al Ejecutivo "disponibilidad para recibir a los que huyen de la guerra y el hambre", para así "dar testimonio con los hechos de los valores humanos y cristianos" de los que presume, no sin razón, la nación polaca.
Hay que recordar que Polonia es uno de los países que se han opuesto con mayor crudeza a la acogida de los refugiados que huyen del Estado islámico. "Hace falta disponibilidad para recibir a los que huyen de la guerra y el hambre, y solidaridad con aquellos que sufren en sus derechos, incluidos los que tienen problemas para profesar su fe", añadió el Papa, quien abogó por generar "sinergias internacionales" para "encontrar soluciones a los conflictos y las guerrasque obligan a las personas a abandonar su hogar".
El camino del Papa desde el aeropuerto a su encuentro con las autoridades polacas está marcado por tres claves: la lluvia, el afecto de la multitud, y la seguridad. Hasta ocho motoristas abren la comitiva papal, cuyo automóvil está rodeado por media docena de furgonetas con policías y militares armados hasta los dientes. Nunca se había visto un servicio de seguridad tan obvio: Polonia se ha tomado en serio las amenazas.
El camino transcurre por largas avenidas, y cada cincuenta metros policías de a pie contienen a la multitud. Jóvenes de todos los rincones de la tierra han abandonado por unas horas el Campo de la Misericordia (sede de la JMJ) para, uniformados con sus banderas y chubasqueros, dar a Francisco la más cálida acogida. Jóvenes españoles, mexicanos, turcos, estadounidenses, rusos, brasileños, panameños (Francisco anunciará este sábado que Panamá será la sede de la próxima JMJ de 2019) acompañan al Papa en su camino hasta el castillo de Wawel, donde Bergoglio mantuvo un encuentro con el cuerpo diplomático y las autoridades, antes de una breve visita de cortesía al presidente Duda.


 Duda y su esposa esperaban a las puertas de la empalizada al Papa. Dzwisz, en un discreto segundo plano, acompañaba varios pasos por detrás a Bergoglio. En su discurso, el presidente polaco calificó de "honor poderle dar la bienvenida" al país. "Le doy la bienvenida a la tierra polaca en Cracovia". "La JMJ será un gran banquete espiritual", subrayó Duda, quien recordó la memoria de Karol Wojtyla, que "fue a Roma para servir como un líder espiritual a toda la Iglesia universal". Duda reivindicó a san Juan Pablo II como el creador, desde Cracovia, de las jornadas mundiales de la juventud, y su papel en el fin del comunismo. "Mirando lo que sucede ahora, también hoy necesitamos renovar la faz de la Tierra", concluyó.
En su discurso, el Papa agradeció la recepción de las autoridades civiles, educativas y políticas del país, y recordó que "es la primera vez que visito Europa central, y he querido iniciarlo por Polonia, tierra del inolvidable san Juan Pablo II".
"A él le gustaba hablar de una Europa que respiraba por dos pulmones", subrayó Bergoglio, quien reclamó las "raíces sólidas" del Cristianismo entre los polacos, quienes "libres de complejos de superioridad", pueden trabajar por una nueva sociedad "sobre la base de su patrimonio humano, político y religioso", manteniendo la tradición pero con la mirada abierta al futuro.
Tras recordar el 1050 aniversario de la cristianización del país, el Papa clamó por el "respeto de la identidad propia y de los demás", pues "no puede haber diálogo si cada uno no parte de su identidad" y sabe diferenciar entre los dos tipos de memoria: la buena y la negativa, "que está fijada obsesivamente en el mal, sobre todo en el cometido por otros".
En este punto, el Papa reivindicó "el perdón ofrecido y recibido entre el episcopado polaco y el alemán, a los 50 años de la Guerra Mundial", o la declaración conjunta entre los católicos polacos y la Iglesia Ortodoxa de Moscú, "un proceso de fraternidad, no sólo entre las dos iglesias, sino también entre los dos pueblos".
Con esta intención, y sabiendo que "todo está implicado: la economía, el medio ambiente y el modo de gestionar el complejo fenómeno de la migración, que requiere un suplemento de sabiduría y misericordia para superar los temores y hacer el mejor bien posible", el Papa reclamó esa "disponibilidad" para acoger a los refugiados y para trabajar "por la justicia y la paz, dando testimonio con los hechos de los valores humanos y cristianos".
"Invito a la nación placa a mirar con esperanza el futuro, y los retos que ha de afrontar", en una "actitud de respeto y de diálogo constructivo", para crear las mejores condiciones para el presente y el futuro, señaló el Papa, quien defendió que "la vida siempre ha de ser acogida y protegida, ambas cosas juntas, desde la concepción hasta la muerte natural, y todos estamos llamados a respetarla y cuidarla".
"Es nuestra responsabilidad acompañar y ayudar concretamente, quien quiera que se encuentre en capacidad de dificultad, para que nunca sienta a un hijo como una carga, sino como un don, y no se abandone a los más pobres", concluyó el Papa, antes de reunirse en privado con el presidente polaco en lo que se presume un encuentro no exento de tensión. Y es que a Francisco no se le puede echar en cara que no diga las cosas como las piensa.
 Jesús Bastante

Francisco, en el vuelo a Polonia: "Estamos en guerra, pero no hablo de guerra de religión"



El Papa Francisco ya está en Polonia. Pocos minutos antes de las cuatro de la tarde, el vuelo de AirItalia aterrizó en el aeropuerto "San Juan Pablo II" de Cracovia, donde le esperaban el presidente de Polonia, Andrzej Duda, su esposa, y el cardenal Dziwisz, así como dos niños que le hicieron entrega de un ramo de flores. El Papa estaba relajado, seguramente porque antes, en el breve saludo a periodistas en el avión, habló, y fue rotundo: "Estamos en guerra, una guerra en serio y no hablo de guerra de religión. Todas las religiones queremos la paz".
Con el recuerdo del asesinato del sacerdote francés Jacques Hamel, Bergoglio apuntó que "la palabra que se repite es seguridad, pero la verdadera palabra es guerra". El Papa recordó que "desde hace tiempo que decimos que el mundo está en una guerra de a pedazos". Evocó las dos primeras Guerras Mundiales, "con sus métodos", y destacó que la guerra actual "quizás no es tanto orgánica, sí organizada, pero es guerra".
"Éste santo sacerdote murió justo en el momento en el que se recogía en las oraciones por la Iglesia", subrayó el Pontífice, quien también recordó a "cuántos cristianos, cuántos inocentes, cuántos niños! Pensemos en Nigeria, por ejemplo... Ah, pero éso es África". Aquí, en Cracovia, las medidas de seguridad son impresionantes, y el Papa ha sido casi introducido en un coche negro, rodeado de patrullas policiales.
"Es guerra, no tengamos miedo de decir esta verdad, el mundo está en guerra porque ha perdido la paz", agregó. Sobre la JMJ, Francisco mostró su esperanza en que los jóvenes "nos digan algo que nos dé un poco de esperanza en este momento".
"Hay guerra por intereses, hay guerra por el dinero, hay guerra por los recursos de la naturaleza, hay guerra por el dominio de los pueblos, esto es la guerra", concluyó el Papa. "Alguien puede pensar que estoy hablando de guerra de religiones. No. Todas las religiones queremos la paz. La guerra la quieren los otros. ¿Entendido?", insistió.
 Antes de partir para Cracovia, Francisco se dirigió a la Basílica de San Pedro, en donde se detuvo a orar en la tumba de San Juan Pablo II. Sucesivamente, el Pontífice saludó a ungrupo de niños enfermos con sus familias, acompañados por los miembros de la Asociación Peter Pan.
Asimismo, al salir de la residencia Santa Marta en el Vaticano, a las 13.30 horas, para emprender su viaje hacia Cracovia, el obispo de Roma recibió el saludo de quince jóvenes refugiados, nueve chicos y seis chicas, de diversas nacionalidades, llegados desde hace poco tiempo a Italia y aun sin documentos que les permitan ir al extranjero.
Comienza un viaje que se promete totalmente nuevo a lo que se preveía. El asesinato del sacerdote y la obsesión por la seguridad marcarán, a buen seguro, una jornada que debía estar marcada por la esperanza y la alegría. Veremos cómo este Papa logra, si puede, darle la vuelta. Una vez más.
Religión digital

A la luz de los principios cristianos que la han inspirado, Polonia sepa avanzar en su camino, deseo del Papa a las Autoridades

Señor Presidente,
Distinguidas autoridades,
Miembros del Cuerpo Diplomático,
Rectores Magníficos,
Señoras y señores
Saludo con deferencia al Señor Presidente y le agradezco la generosa acogida y sus amables palabras. Me es grato saludar a los distinguidos miembros del Gobierno y del Parlamento, a los Rectores universitarios, a las autoridades regionales y municipales, así como a los miembros del Cuerpo Diplomático y demás autoridades presentes. Es la primera vez que visito la Europa centro-oriental y me alegra comenzar por Polonia, que ha tenido entre sus hijos al inolvidable san Juan Pablo II, creador y promotor de las Jornadas Mundiales de la Juventud. A él le gustaba hablar de una Europa que respira con dos pulmones: el sueño de un nuevo humanismo europeo está animado por el aliento creativo y armonioso de estos dos pulmones y por la civilización común que tiene sus raíces más sólidas en el cristianismo.
El pueblo polaco se caracteriza por la memoria. Siempre me ha impresionado el agudo sentido de la historia del Papa Juan Pablo II. Cuando hablaba de los pueblos, partía de su historia para resaltar sus tesoros de humanidad y espiritualidad. La conciencia de identidad, libre de complejos de superioridad, es esencial para organizar una comunidad nacional basada en su patrimonio humano, social, político, económico y religioso, para inspirar a la sociedad y la cultura, manteniéndolas fiel a la tradición y, al mismo tiempo, abiertas a la renovación y al futuro. En esta perspectiva, han celebrado recientemente el 1050 aniversario del Bautismo de Polonia. Ha sido ciertamente un momento intenso de unidad nacional, confirmando cómo la concordia, aun en la diversidad de opiniones, es el camino seguro para lograr el bien común de todo el pueblo polaco.
También la cooperación fructífera en el ámbito internacional y la consideración recíproca maduran mediante la toma de conciencia y el respeto de la identidad propia y de los demás. No puede haber diálogo si cada uno no parte de su propia identidad. En la vida cotidiana de cada persona, como en la de cada sociedad, hay, sin embargo, dos tipos de memoria: la buena y la mala, la positiva y la negativa. La memoria buena es la que nos muestra la Biblia en el Magnificat, el cántico de María que alaba al Señor y su obra de salvación. En cambio, la memoria negativa es la que fija obsesivamente la atención de la mente y del corazón en el mal, sobre todo el cometido por otros. Al mirar su historia reciente, doy gracias a Dios porque han sabido hacer prevalecer la memoria buena: por ejemplo, celebrando los 50 años del perdón ofrecido y recibido recíprocamente entre el episcopado polaco y el alemán tras la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa, que implicó inicialmente a las comunidades eclesiales, desencadenó también un proceso social, político, cultural y religioso irreversible, cambiando la historia de las relaciones entre los dos pueblos. En este sentido, recordemos también la Declaración conjunta entre la Iglesia Católica en Polonia y la ortodoxa de Moscú: un gesto que dio inicio a un proceso de acercamiento y hermandad, no sólo entre las dos Iglesias, sino también entre los dos pueblos.
La noble nación polaca muestra así cómo se puede hacer crecer la memoria buena y dejar de lado la mala. Para esto se requiere una firme esperanza y confianza en Aquel que guía los destinos de los pueblos, abre las puertas cerradas, convierte las dificultades en oportunidades y crea nuevos escenarios allí donde parecía imposible. Lo atestiguan precisamente las vicisitudes históricas de Polonia: después de la tormenta y de la oscuridad, su pueblo, recobrada ya su dignidad, ha podido cantar, como los israelitas al regresar de Babilonia: «Nos parecía soñar: [...] Nuestra boca se llenaba de risas, la lengua de cantares» (Sal 126,1-2). El ser conscientes del camino recorrido, y la alegría por las metas logradas, dan fuerza y serenidad para afrontar los retos del momento, que requieren el valor de la verdad y un constante compromiso ético, para que los procesos decisionales y operativos, así como las relaciones humanas, sean siempre respetuosos de la dignidad de la persona. Todas las actividades están implicadas: la economía, la relación con el medio ambiente y el modo mismo de gestionar el complejo fenómeno de la emigración.
Esto último requiere un suplemento de sabiduría y misericordia para superar los temores y hacer el mayor bien posible. Se han de identificar las causas de la emigración en Polonia, dando facilidades a los que desean regresar. Al mismo tiempo, hace falta disponibilidad para acoger a los que huyen de las guerras y del hambre; solidaridad con los que están privados de sus derechos fundamentales, incluido el de profesar libremente y con seguridad la propia fe. También se deben solicitar colaboraciones y sinergias internacionales para encontrar soluciones a los conflictos y las guerras, que obligan a muchas personas a abandonar sus hogares y su patria. Se trata, pues, de hacer todo lo posible por aliviar sus sufrimientos, sin cansarse de trabajar con inteligencia y continuidad por la justicia y la paz, dando testimonio con los hechos de los valores humanos y cristianos.
A la luz de su historia milenaria, invito a la nación polaca a mirar con esperanza hacia el futuro y a las cuestiones que ha de afrontar. Esta actitud favorece un clima de respeto entre todos los componentes de la sociedad, y un diálogo constructivo entre las diferentes posiciones; además, crea mejores condiciones para un crecimiento civil, económico e incluso demográfico, fomentando la confianza de ofrecer una buena vida a sus hijos. En efecto, ellos no sólo deberán afrontar problemas, sino que disfrutarán de la belleza de la creación, del bien que podamos hacer y difundir, de la esperanza que sepamos infundirles. De este modo, serán aún más eficaces las políticas sociales en favor de la familia, el primer y fundamental núcleo de la sociedad, para apoyar a las más débiles y las más pobres, y ayudarlas en la acogida responsable de la vida. La vida siempre ha de ser acogida y protegida —ambas cosas juntas: acogida y protegida— desde la concepción hasta la muerte natural, y todos estamos llamados a respetarla y cuidarla. Por otro lado, es responsabilidad del Estado, de la Iglesia y de la sociedad acompañar  y ayudar concretamente quienquiera que se encuentre en situación de grave dificultad, para que nunca sienta a un hijo como una carga, sino como un don, y no se abandone a las personas más vulnerables y más pobres.
Señor Presidente, la nación polaca puede contar, como ha ocurrido a lo largo de su dilatada historia, con la colaboración de la Iglesia Católica, para que, a la luz de los principios cristianos que han inspirado y forjado la historia y la identidad de Polonia, sepa avanzar en su camino en las nuevas condiciones históricas, fiel a sus mejores tradiciones y llenos de confianza y esperanza, incluso en los momentos más difíciles.
Le renuevo mi agradecimiento y expreso, a usted y a todos los presentes, mis mejores deseos de un sereno y provechoso servicio al bien común.
Que Nuestra Señora de Częstochowa bendiga y proteja a Polonia.
(Raúl Cabrera -Radio Vaticano)

Comentario del Papa Francisco al Evangelio según San Mateo 13,44-46.


Queridos hermanos y hermanas, 
Las breves semejanzas propuestas por la liturgia de hoy... nos dicen que el descubrimiento del reino de Dios puede llegar improvisamente como sucedió al campesino, que arando encontró el tesoro inesperado; o bien después de una larga búsqueda, como ocurrió al comerciante de perlas, que al final encontró la perla preciosísima que soñaba desde hacía tiempo. 

Pero en ambos casos, el dato primario es que el tesoro y la perla valen más que todos los demás bienes, y, por lo tanto, el campesino y el comerciante, cuando los encuentran, renuncian a todo lo demás para poder adquirirlos. 

No tienen necesidad de hacer razonamientos, o de pensar en ello, de reflexionar: inmediatamente se dan cuenta del valor incomparable de lo que han encontrado, y están dispuestos a perder todo con tal de tenerlo.

Así sucede con el reino de Dios: quien lo encuentra no tiene dudas, siente que es lo que buscaba, lo que esperaba y que responde a sus aspiraciones más auténticas. Y es verdaderamente así: quien conoce a Jesús, quien lo encuentra personalmente, queda fascinado, atraído por tanta bondad, tanta verdad, tanta belleza, y todo en una gran humildad y sencillez. Buscar a Jesús, encontrar a Jesús: ¡este es el gran tesoro!

Cuántas personas, cuántos santos y santas, leyendo con corazón abierto el Evangelio, quedaron tan conmovidos por Jesús que se convirtieron a Él. Pensemos en san Francisco de Asís: él ya era cristiano, pero un cristiano «al agua de rosas». Cuando leyó el Evangelio, en un momento decisivo de su juventud, encontró a Jesús y descubrió el reino de Dios, y entonces todos sus sueños de gloria terrena se desvanecieron. 

El Evangelio te permite conocer al verdadero Jesús, te hace conocer a Jesús vivo; te habla al corazón y te cambia la vida. Y entonces sí lo dejas todo. Puedes cambiar efectivamente de tipo de vida, o bien seguir haciendo lo que hacías antes pero tú eres otro, has renacido: has encontrado lo que da sentido, lo que da sabor, lo que da luz a todo, incluso a las fatigas, al sufrimiento y también a la muerte. 

Leer el Evangelio... Cada día leer un pasaje del Evangelio; y también llevar un pequeño Evangelio con nosotros, en el bolsillo, en la cartera, al alcance de la mano. Y allí, leyendo un pasaje encontraremos a Jesús. 

Todo adquiere sentido allí, en el Evangelio, donde encuentras este tesoro, que Jesús llama «el reino de Dios», es decir, Dios que reina en tu vida, en nuestra vida; Dios que es amor, paz y alegría en cada hombre y en todos los hombres. 

Esto es lo que Dios quiere, y esto es por lo que Jesús entregó su vida hasta morir en una cruz, para liberarnos del poder de las tinieblas y llevarnos al reino de la vida, de la belleza, de la bondad, de la alegría. Leer el Evangelio es encontrar a Jesús y tener esta alegría cristiana, que es un don del Espíritu Santo. 

Queridos hermanos y hermanas, la alegría de haber encontrado el tesoro del reino de Dios se transparenta, se ve. El cristiano no puede mantener oculta su fe, porque se transparenta en cada palabra, en cada gesto, incluso en los más sencillos y cotidianos: se trasluce el amor que Dios nos ha donado a través de Jesús. Oremos, por intercesión de la Virgen María, para que venga a nosotros y a todo el mundo su reino de amor, justicia y paz.
(Del Ángelus del Papa Francisco el 27 de julio de 2014)

EL REINO DE LOS CIELOS ES EL MAYOR TESORO




Evangelio según San Mateo 13,44-46. 

Jesús dijo a la multitud:

"El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. 

El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró." 

martes, 26 de julio de 2016

26 de julio: santa Ana y san Joaquín, padres de la Virgen María

Como no los tiene paternos, Joaquín y Ana son los abuelos maternos de Jesús; aquellos por los que se hicieron verdad las promesas de futuro que hizo Dios a lo largo del tiempo, y que anhelaba el Pueblo de Dios conociéndolas, y toda la humanidad sin saberlo, quizá intuyéndolo y desde luego necesitándolo. Y es que Dios no improvisa; sabe lo que quiere; puede ver el incierto futuro-lejano-oscuro para el hombre en presente y actualizar el pasado –sin necesidad de moviola– en su existir divino permanente sin movimiento.
Había alentado por los Patriarcas y Profetas de Israel la sed de esperanza en el que había de poner remedio a la lejana-enemistad-distante que puso obstáculo insalvable entre el Amor y los amados por el orgullo primero culpable de tantas penas, males y desenfrenos. Eligió a Abrahán y le prometió hijos en número sin cuento que de Isaac salieron; luego repitió a Jacob la promesa del Hijo venidero que llegaría por Judá dando nombre a un Pueblo; David sería la familia regalante al cosmos del Don sin precio.
José hizo de eslabón último para que por María, la Virgen fecundada por el Espíritu Santo, nos diera Dios su Verbo, humanado, hecho hombre, cercano, amable, redentor, señuelo para el Cielo que se entregó en la cruz y resucitó para bien del mundo entero. Por eso, de José sabemos su árbol genealógico, expresado con cabezas que señalan hitos históricos, remontándose hasta el origen del tiempo y demostrando que lo prometido Dios lo cumple sin merma y en su momento.
Pero… siempre hay un «pero», ¿qué de los padres de María? ¿Qué se puede hablar de la genealogía de la Madre que engendra a la Vida y da a luz la Luz para que cada ser humano pueda gozarla en plenitud exuberante?
Poco. Tan poco que es nada. De la genealogía de María no se puede decir cosa segura. Ni un hilo, ni una huella hay en el Evangelio por fugaz que se quisiera. De los abuelos maternos de Jesús se sabe que existieron y es seguro que fueron buenos; pero no hay rastro de lugar, de nombres, de tiempo ni de condiciones existenciales que los humanos buscamos para identificarnos y conocernos. Dios ha querido cubrir con este velo la personalidad de quienes engendraron a María, diciendo nada sobre ellos.
Ciertamente que los Padres de la Iglesia Oriental echaron mano de antiguas tradiciones, de leyendas y recuerdos para saciar de algún modo la fina curiosidad de los cristianos que ansiaban conocer la línea materna silenciada en el Evangelio. San Epifanio y San Juan Damasceno quisieron decir algo; en el siglo IV ya había algún cuerpo escrito sobre Ana y Joaquín, pretendiendo firmarse en apoyos que se remontaban hasta el final del siglo II; luego, en la Edad Media, Jacobo Vorágine y Vicente Beauvais recogieron los trozos dispersos que pudieron y se encargaron de difundirlos por Occidente; pero el resultado de todo este legítimo y laborioso intento se esfuma como vaho, hálito inconsistente y nube blanda ante el rigor de la historia.
Es la literatura apócrifa, y concretamente el Protoevangelio de Santiago, la que sitúa en el espacio y tiempo a los padres de la Virgen, dándoles nombres, haciéndolos naturales de Nazaret y señalando minuciosamente la edad veinteañera de Joaquín al casarse; afirma el apócrifo que Joaquín era rico hacendado con muchos pastores a sus órdenes que cuidaban sus ovejas y, además, que solo de mayores –casi ancianos– tuvieron los esposos a la Virgen por la prolongada esterilidad de Ana que fue cambiada en fecundidad milagrosa por el impensado y repentino retiro de Joaquín al monte, donde pasó cuarenta días dedicado al ayuno y oración suplicante para que Dios les librara del oprobio que suponía no tener descendencia. Imaginación, mito, resonancias bíblicas vetero-testamentarias, fábula… todo lo propio de los apócrifos en mescolanza más o menos piadosa que traba mejor o peor lo verosímil con lo sobrenatural improbable, pero con ninguna señal de garantía histórica.
También los cruzados vinieron diciendo que había nacido Joaquín en el pequeño asentamiento humano de Séforis, en Galilea; incluso sobre el nombre supuesto Joaquín, el dado al padre de María, hay también otras versiones que prosperaron menos, llamándole Cleofás, Jonachir o Sadoch. El mismo Damasceno se aventuró a dar el nombre del padre de Joaquín, llamándole Barpanter.
Es una muestra más de los notables contrastes con los que Dios da lecciones a los hombres tan amigos de grandezas. No quiso que se consignara a la posteridad el perfil humano de los abuelos de Jesús. El Espíritu Santo no se tomó la molestia de hacérnoslos saber. Y quizá hasta se pueda descubrir en este silencio el subversivo pensamiento de Dios, dispar en tantas ocasiones del de los hombres; quizá este vacío de datos nos esté enseñando algo genuino de la tradición espiritual cristiana: la importancia de las personas –en este caso los que veneramos con los nombres de Joaquín y Ana– y su influjo beneficioso en los demás no están en dependencia del pensamiento de otros, ni siquiera del juicio de la historia.
Archimadrid.org

Este martes arranca la JMJ de Cracovia Cardenal Dziwisz: «Esperamos que los jóvenes comprendan el mensaje de la Divina Misericordia»

Ya está todo listo en Cracovia para la inauguración de la JMJ en el Año de la Misericordia. Este martes por la tarde, el cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia, presidirá en el parque Blonia la Misa de apertura de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, en vísperas de la llegada del Papa Francisco. La ceremonia de apertura del evento estará dedicada a san Juan Pablo II, artífice de las JMJ.
Antes de la Misa celebrada por su exsecretario, tendrá lugar la peregrinación de la «llama de la Misericordia» que llegará hasta Blonia desde Łagiewniki, lugar que recuerda a santa Faustina Kowalska.
Recorrido por la vida de Juan Pablo II
En su recorrido, la «llama de la Misericordia» tocará todos los lugares significativos de la vida de san Juan Pablo II: desde la Iglesia de San Florián en Cracovia donde fue un joven sacerdote, hasta la catedral sobre la Colina de Wawel, que desde 1963 a 1978 fue su iglesia cuando era pastor de la arquidiócesis de Cracovia.
En la Misa, en la cual está prevista la participación de más de 500 mil jóvenes, estarán presentes los símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud: la Cruz y el Icono de la Virgen, mientras que algunos jóvenes vestirán las camisetas con los logos de las ediciones pasadas de la JMJ.
Con la ceremonia de apertura de esta tarde se hará visible el «mosaico del misericordia y armonía» del cual Francisco habló hace pocos días en el video mensaje a Polonia. Un mosaico que se completará mañana con la llegada del Pontífice, que en este Año Santo, en Cracovia, la capital de la Divina Misericordia, vivirá junto a ellos el Jubileo de los Jóvenes.
La capital de la Divina Misericordia
Este lunes, en una rueda de prensa, el cardenal Dziwisz explicó que su deseo para la Jornada es «que los jóvenes comprendan el mensaje espiritual de la Jornada Mundial de la Juventud: el misterio de la Divina Misericordia». En la rueda de prensa también estaba monseñor Damian Muskus, obispo auxiliar de Cracovia y responsable de la organización de la Jornada; y los representantes del gobierno de Cracovia: el gobernador Józef Pilch, el alcalde Jacek Krupa y el presidente de Cracovia Jacek Majchrowski.
«Hoy llega a Cracovia una juventud llena de alegría. Los jóvenes llegan a la capital de la Divina Misericordia. Queremos que ellos se familiaricen con la Divina Misericordia, tema de gran importancia en Europa y el mundo entero. Jesús dijo que necesitamos confiar en la Divina Misericordia para que haya paz en la Tierra. Es posible que esta sea la razón por la cual Dios convirtió a Cracovia, la tierra de la Divina Misericordia, en el lugar de encuentro para la juventud en este año jubilar» explicó el Cardenal Stanisław Dziwisz, presidente del Comité Oganizador de la JMJ.
«Santa Faustina escribió en su diario que desde Cracovia brotará la chispa que preparará al mundo para la última venida de Jesucristo. Queremos compartir este secreto de la Divina Misericordia con los jóvenes, para que puedan apropiarse de esta chispa de paz que caracteriza a Cracovia En este momento, en Europa se vive un clima de mucha ansiedad, la paz está en peligro, hay terrorismo y este terrorismo es brutal. Es por esto que deseamos crear un ambiente de paz, reconciliación, solidaridad y benevolencia mutua que empiece aquí en Cracovia y llegue al mundo entero», continuó el cardenal Dziwisz.
Aprender a rezar la coronilla
Monseñor Damian Muskus subrayó la importancia del mensaje del Papa Francisco: «Todo sucede bajo el signo de la Misericordia». «Esta frase resume los eventos que se llevarán a cabo en los próximos días. El centro espiritual de estos días será Łagiewniki, en Cracovia, lugar donde están ubicados dos santuarios: el de la Divina Misericordia y el de Juan Pablo II» explica el obispo Muskus.
El obispo invitó a los jóvenes a una peregrinación jubilar hacia los dos santuarios: «Ansiamos que los jóvenes no solo conozcan estos lugares, sino que también aprendan algo mucho más importante: a rezar la Coronilla de la Divina Misericordia. Deseamos que vuelvan a sus hogares y puedan usar esta oración en su vida», añadió el obispo Muskus.
«En Cracovia se respira un aire distinto: la ansiedad y frialdad hacia la JMJ han sido sustituidas por satisfacción y deseo de los habitantes por hospedar a los jóvenes en sus hogares», subrayó el cardenal Dziwisz. Los representantes del Gobierno de Cracovia hablaron con orgullo sobre las preparaciones para la JMJ. «Nos aseguraremos de que cada peregrino se sienta seguro en Cracovia», aseguró el gobernador Plich. El alcalde Jacek Krupa subrayó la enorme contribución de la JMJ a la promoción de la región: «Los peregrinos serán nuestros embajadores, elogiarán a Małopolska en el mundo».
«La puerta en el escudo de Cracovia está abierta y anima a todos a entrar por ella», afirmó el alcalde Jacek Majchrowski mientras evocó las tradiciones multiculturales de la ciudad e invitó a los jóvenes a que estudien en las universidades de Cracovia.
Alfa y Omega

El Estado Islámico reivindica el ataque en la iglesia de Francia donde se degolló a un sacerdote


El arzobispo de Ruán abandona la JMJ y pide "no ceder a la violencia"

El presidente francés, François Hollande, aseguró hoy que los dos autores de la toma de rehenes en una iglesia de Saint Etienne du Rouvray, junto a la ciudad normanda de Ruán, eran «terroristas que reivindicaron pertenecer a Daesh». Minutos después, la propia organización terrorista reclamaba su autoría.
Los dos terroristas degollaron «en un asesinato cobarde» al sacerdote de la parroquia e hirieron a dos personas, una de las cuales se halla muy grave, señaló en una declaración a la prensa tras llegar al lugar de los hechos, en la periferia de su ciudad natal de Ruán. De acuerdo con testigos citados por medios franceses, los dos asaltantes gritaron«Alahu akbar» («Dios es el más grande»)durante su ataque antes de ser abatidos por disparos de la policía.
Hollande se reunió con la familia del sacerdote y con los rehenes que fueron retenidos durante cerca de una hora en la iglesia, quienes le manifestaron su «dolor, pero también su voluntad de entender». El presidente agradeció la rapidez de las fuerzas de seguridad, que «intervinieron en un plazo extremadamente corto», lo que, a su juicio, evitó más muertes.
Hollande recordó que la amenaza «sigue siendo muy elevada», porque su país está ante una organización que le ha declarado una «guerra que hay que librar por todos los medios, pero respetando las leyes». «Lo que quieren hacer estos terroristas es dividirnos», dijo, antes de recordar que, junto a Francia, países como Alemania u otros también están amenazados.
Hollande recibirá esta tarde en el Palacio del Elíseo al arzobispo de Ruán, Dominique Lebrun -quien antes abandonará la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia para volver a su diócesis- y mañana reunirá a la Conferencia de Representantes de Cultos en Francia.
El primer ministro de Francia, Manuel Valls, ha condenado también el ataque y ha llamado a «hacer bloque» frente a este incidente, que ha concluido con la muerte de tres personas --entre ellos los dos asaltantes-- y un herido crítico. Valls ha lamentado el «horror» de este ataque en Saint-Etienne-du-Rouvray. «Toda Francia y todos los católicos están afectados. Haremos bloque», ha escrito el primer ministro en su cuenta de Twitter.
La líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, también ha condenado el ataque en redes sociales y ya ha apuntado a un posible trasfondo yihadista: «El 'modus operandi' hace temer evidentemente un nuevo atentado de terroristas islamistas».
El arzobispo de Ruán (Francia), Dominique Lebrun, abandonará hoy la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia para volver a su diócesis en Normandía tras el asesinato delsacerdote Jacques Hamel, de 84 años, en una toma de rehenes en una iglesia, que concluyó con los dos secuestradores abatidos.
"Esta noche estaré en mi diócesis, con las familias y la comunidad parroquial, que están en estado de shock", dijo Lebrun desde Cracovia, donde hoy comienza la JMJ.
"La Iglesia católica no puede esgrimir unas armas distintas de las de la oración y la fraternidad entre los hombres", añadió el arzobispo, quien lamentó las tres muertes que tuvieron lugar en la parroquia normanda de Saint-Etienne de Rouvray.
"Pido a los jóvenes aquí presentes, que son el futuro de la humanidad, que no cedan a la violencia y se conviertan en apóstoles de la civilización del amor", señaló Dominque Lebrun, que también invitó a los no creyentes a sumarse al llanto por esta tragedia.

“El día de Santa Ana es la fiesta de la madre, de la abuela, es decir, la fiesta de la familia”

 “El día de Santa Ana s la fiesta de la madre, de la abuela, es decir, la fiesta de la familia”, con estas palabras el párroco de la parroquia pontificia de Santa Ana -Bruno Silvestrini- explica a Radio Vaticano que han celebrado un triduo de oración que comenzó el pasado sábado, en honor a la abuela de Jesús y de la Jornada Mundial de la Juventud. Además de celebrar este martes al medio día una misa presidida por el cardenal Angelo Comastri, Vicario General para la Ciudad del Vaticano y otra en la tarde presidida Mons. Georg Gaenswein, Prefecto de la Casa Pontificia.
Bruno Silvestrini, explica que esta parroquia fue encomendada por el Papa Pío XI,  en 1929, a los agustinos y a la archicofradía vaticana de Santa Ana de’ parafrenieri, que se trasladó a partir de aquel año a la iglesia romana de Santa Catalina de la Rota. Asimismo se recuerda que se debe a sus miembros la construcción, en el siglo XVI de esta pequeña iglesia. Mientras la devoción a la abuela de Jesús se remonta a los orígenes de la archicofradía,  cuando sus miembros se reunían en torno a un altar de la Basílica de San Pedro, dedicado a Santa Ana.
El párroco recuerda que a la pequeña iglesia de Santa Ana -que se encuentra dentro de las murallas vaticanas y a la que se tiene acceso desde la vía de Porta Angélica- pueden acudir todos los fieles que lo deseen sin ningún permiso especial.
Santa Ana es venerada en diferentes rincones del mundo, también en Notre Dame D'Auray, en la diócesis de Vannes y en Canadá, donde es la principal patrona de la provincia de Quebec, el santuario de Santa Ana de Beaupré es bien conocido. Santa Ana es patrona de las mujeres en parto. También es patrona de los mineros, Cristo siendo el oro y María la plata.
(MZ-RV)
(from Vatican Radio)

«Misericordes», un proyecto solidario para todos Aunque no vayas a la JMJ puedes entrar en el Campus Misericordiae virtual. ¡El Papa ya está!


Equipamiento para dos centros y clínicas móviles para Siria serán el legado de la JMJ de Cracovia, en el que todos pueden participar
Por primera vez en la historia de las Jornadas Mundiales de la Juventud, personas de todo el mundo que no acuden a la JMJ pueden participar virtualmente a la vez que hacen realidad que esta JMJ sea realmente una Jornada de misericordia. Esto es posible gracias al Campus Misericordiae Virtual que se ha puesto en marcha dentro del proyecto «Misericordes», y en el que ya aparece el Papa Francisco.
«Estoy seguro de que el Papa Francisco también quiere estar entre ellos, entre los que no podrán venir a Cracovia y decidieron unirse al proyecto “Misericordes” desde todos los continentes», dice el padre Bogdan Kordula, director de Cáritas en Cracovia, responsable de la preparación del lugar de la liturgia central de la Jornada Mundial de la Juventud.
Este proyecto de la archidiócesis de Cracovia pretende seguir la petición del Papa de que se levante un monumento al Año de la Misericordia en forma de hospitales, residencias, y escuelas. Por este motivo, en Campus Misericordiae, donde se celebrarán los actos centrales de la JMJ, se ha levantado el centro de Cáritas Pan de la Misericordia. También se ha creado el centro «Campus Misericordiae», en Brzegi, y se van a comprar clínicas móviles para lugares como el Líbano, Siria y Jordania.
El presupuesto total de los cuatro proyectos es de 980.000 euros, aunque si se consigue la mitad ya se podrá dotar el centro «Campus Misericordiae» y financiar una clínica móvil. Todo depende de la generosidad de los peregrinos de la Jornada… y de quienes no lo son pero quieren vivir este espíritu. Para aparecer en el Campus Misericordiae Virtual y apoyar la campaña basta con entrar en la plataforma de internet We4Charity.com, hacer un donativo y elegir uno de los 32 avatares que representan a peregrinos.
El Campus Misericordiae Virtual y la campaña funcionarán hasta el 15 de agosto. Hasta ahora, unos 40 peregrinos virtuales han aportado 650 euros.
Alfa y Omega

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos




Evangelio según San Mateo 13,36-43. 

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo". 

El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 

el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, 

y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. 

Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. 

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, 

y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. 

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

lunes, 25 de julio de 2016

El presidente de la CEE preside una misa en Czestochowa ante 9.000 jóvenes españoles. Blázquez: "Deseamos una Europa de hombres libres y solidarios; Dios bendice la hospitalidad"


El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, el cardenal Ricardo Blázquez, ha reclamado, ante más de 9.000 peregrinos españoles congregados en la explanada al pie de la muralla del santuario de Czestochowa, compasión ante los últimos atentados y una Europa que no cierre sus fronteras.
Blázquez ha presidido una misa con jóvenes españoles, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia, que dará comienzo oficialmente mañana martes 26 de julio.
En el encuentro con los jóvenes, que ha comenzado a las 14,30 horas, el presidente de la Conferencia Episcopal Española ha concelebrado la misa con los también cardenales Antonio María Rouco Varela y Antonio Cañizares, junto a los responsables de juventud de la Conferencia Episcopal, monseñor Novell y monseñor Carlos Escribano. En total, 51 obispos españoleshan estado presentes en el primer acto masivo de peregrinos españoles.
En la homilía, el Arzobispo de Valladolid ha señalado, en referencia al Año de la Misericordia proclamado en la Iglesia, que "la compasión debe guiar a la humanidad apesadumbrada por nuevas y antiguas inquietudes e incertidumbres, por el llanto de las víctimas en atentados y por la inseguridad diaria de los ciudadanos. "Sin respeto de las personas y sin la misericordia recibida y otorgada se hace inhóspito nuestro mundo", ha advertido.
Ante los más de 9.0000 jóvenes, según fuentes de la organización, congregados en la explanada del histórico santuario mariano de Jasna Gora, Blázquez ha reclamado que las fronteras no encierren a Europa en su egoísmo y nivel de vida, sino que sean una incitación para ir al encuentro de los demás y trabajar unidos a favor de la humanidad que en el proyecto de Dios es una sola familia.
"El humanismo cristiano, vivido por los padres fundadores de Europa, debe promover los derechos de cada uno sin olvidar los deberes de todos. En los cimientos del edificio europeo está el reconocimiento de todo ser humano con la dignidad de persona, que Dios custodia", ha advertido.
Así, ha pedido una Europa de hombres libres y solidarios, acogedores de las personas, porque han comprendido que Dios bendice la hospitalidad. "No colma nuestras aspiraciones una Europa que se atrinchera en su prosperidad y se cierra al clamor de quienes llaman a sus puertas y de quienes a distancia contemplan nuestro bienestar postrados en la pobreza y la desesperanza. Queremos una Europa cuyos jóvenes puedancompartir con otros jóvenes la esperanza en el futuro desde el Atlántico hasta los Urales, desde el Mar del Norte hasta el Mediterráneo", ha añadido.
En la fiesta del patrón de España, el Apóstol Santiago, el cardenal ha querido recordarle como "el maestro de la fe cristiana", como aparece en el parteluz del Pórtico de la Gloria en la catedral de Compostela. "Santiago es también peregrino y aliento de peregrinos; nos enseña recorrer como evangelizadores y pacificadores los caminos de Europa", ha recordado.
El presidente de los obispos españoles también ha recordado la primera Jornada Mundial de la Juventud celebrada en España: "En 1989 en la IV Jornada Mundial de la Juventud escuchamos muchos el mismo Evangelio en el Monte del Gozo, a las puertas de Santiago de Compostela. Unimos también así la Galicia de España con la Galicia de Polonia. Celebramos este acontecimiento extraordinario justamente en la patria y en la diócesis de Cracovia, donde ejerció el ministerio episcopal el Papa Juan Pablo II, con quien están íntimamente unidas las Jornadas Mundiales de la Juventud; a él, en efecto, se debe esta iniciativa pastoral".
El arzobispo de Valladolid ha destacado que es saludable peregrinar para desentumecer los cuerpos y despertarse del sopor espiritual. Finalmente, ha expresado su deseo de que la Jornada Mundial de Cracovia sea un foco de fe y de esperanza, de evangelización y humanización.
A la celebración religiosa, han asistido varias autoridades de la Embajada española en Polonia. El embajador, Agustín Núñez, ha manifestado a Europa Press su satisfacción "por esta manifestación de fervor comunitario y religioso de miles de españoles y por este acto maravilloso".
El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, ha afirmado antes de comenzar la misa que hay que dar gracias a Dios. "Resulta evidente que los jóvenes tienen unas antenas especiales para captar la presencia de Dios y las necesidades de los demás", ha añadido.
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