lunes, 23 de noviembre de 2015

Homilía del Papa: La Iglesia es fiel si su tesoro es Jesús

La Iglesia es fiel si su único tesoro y su único interés es Jesús, pero es tibia y mediocre si busca su seguridad en las cosas del mundo. Lo afirmó el Papa durante la Misa de la mañana celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.

El único tesoro de la Iglesia es Jesús

El Evangelio del día se refiere a la pobre viuda que echa en el tesoro del templo dos moneditas, mientras los ricos ostentan sus grandes donaciones. Jesús afirma que “esta viuda tan pobre ha dado más que todos”, porque los demás han dado de lo superfluo, mientras ella, en su miseria, ha dato “todo lo que tenía para vivir”.

El Papa Bergoglio comentó que “la viuda es la mujer sola, que no tiene marido que la cuide; la mujer que debe arreglárselas como pueda, que vive de la caridad pública. La viuda de este pasaje del Evangelio era “una viuda que tenía su esperanza sólo en el Señor”. “A mí me gusta ver en las viudas del Evangelio – afirmó el Santo Padre – la imagen de la ‘viudez’ de la Iglesia que espera el regreso de Jesús”:

“La Iglesia es esposa de Jesús, pero su Señor se ha ido y su único tesoro es su Señor. Y la Iglesia, cuando es fiel, deja todo en espera de su Señor. En cambio, cuando la Iglesia no es fiel o no es tan fiel o no tiene tanta fe en el amor de su Señor trata de arreglarse también con otras cosas, con otras seguridades, más del mundo que de Dios”.

Una Iglesia que llora y lucha por sus hijos

“Las viudas del Evangelio – observó el Papa Francisco – nos dan un hermoso mensaje de Jesús sobre la Iglesia”:

“Está aquella sola, única, que salía de Nain, con el ataúd de su hijo: lloraba, sola. Sí, la gente tan amable, ¡pero su corazón estaba solo! La Iglesia viuda que llora cuando sus hijos mueren a la vida de Jesús. Está aquella otra que, para defender a sus hijos, va del juez inicuo: le hace la vida imposible, llamando a su puerta todos los días, diciendo ‘¡hazme justicia!’. Al final le hace justicia. Es la Iglesia viuda que reza, intercede por sus hijos. Pero el corazón de la Iglesia está siempre con su Esposo, con Jesús. Está allá arriba. También nuestra alma – según los padres del desierto – se asemeja mucho a la Iglesia. Y cuando nuestra alma, nuestra vida, está más cerca de Jesús se aleja de tantas cosas mundanas, cosas que no sirven, que no ayudan y que alejan de Jesús. Así es nuestra Iglesia que busca a su Esposo, espera a su Esposo, espera aquel encuentro, que llora por sus hijos, lucha por sus hijos, da todo lo que tiene porque su interés es sólo su Esposo”.

La Iglesia fiel y la Iglesia mediocre

La ‘viudez’ de la Iglesia  – explicó el Papa – se refiere al hecho de que la Iglesia está esperando a Jesús: “Puede ser una Iglesia fiel a esta expectativa, esperando con confianza el regreso del marido o una Iglesia no fiel a esta ‘viudez’, que busca seguridad en otras realidades… la Iglesia tibia, la Iglesia mediocre, la Iglesia mundana”. Pensemos también en nuestras almas, fue su exhortación conclusiva: “¿Nuestras almas buscan seguridad sólo en el Señor o buscan otras seguridades que no gustan al Señor?”:
“En estos últimos días del Año Litúrgico nos hará bien interrogarnos sobre nuestra alma: si es como esta Iglesia que quiere Jesús, si nuestra alma se dirige a su esposo y dice: ‘¡Ven Señor Jesús! Ven’. Y que deja de lado todas estas cosas que no sirven, no ayudan a la fidelidad”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

P. Lombardi: “El Papa Francisco visita África como mensajero de paz y de reconciliación”

“El Papa Francisco visitará el África como mensajero de paz y de reconciliación”, lo dijo el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede y Director de nuestra Emisora, el P. Federico Lombardi en la presentación del 11° Viaje Apostólico a Kenia, Uganda y República Centroafricana.
Entre los temas sobresalientes de este viaje, evidencia el P. Lombardi, se encuentran la paz, el testimonio de los mártires cristianos, el diálogo interreligioso y el encuentro con los últimos y marginados de las periferias.
El Continente africano, señaló el Director de la Oficina de Prensa, es ahora el protagonista de este viaje. Continente que también fue visitado por San Juan Pablo II, peregrinando por 42 Estados africanos, casi la totalidad del Continente. “El Papa había dicho una vez en la rueda de prensa regresando de Brasil que quería ir a Asia y África: a Asia ha ido, ha realizado dos grandes viajes a los cuales hemos participado y hemos seguido, y ahora ha llegado el momento de África”.
En Kenia, se debe resaltar, afirmó el Portavoz Vaticano, el discurso que el  Santo Padre pronunciará en la Sede de las Naciones Unidas para el Ambiente y el habitat. En este sentido, se espera un amplio discurso sobre los temas de la “Laudato Si”. Otro momento significativo será la visita a “Kangemi”, un barrio de la capital de este país. Aquí, dijo el P. Lombardi, el Papa pronunciará un discurso en continuidad con el que pronunció a los Movimientos Populares en Bolivia. Luego seguirá el encuentro con los jóvenes kenianos. “Son jóvenes que necesitan ser animados, ser alentados para mirar adelante, en una situación en la que no es fácil dar testimonio cristiano y buscar las vías para un desarrollo adecuado”.
El viernes 27 de noviembre, el Pontífice se transferirá a Uganda, donde el momento central será la Misa por los Mártires ugandeses, seguida de la visita a la obra de solidaridad de los jesuitas, la Casa de la Caridad de Nalukolongo. Se debe resaltar, dijo el Director de la Oficina de Prensa, que en Uganda existen 288 Instituciones sanitarias promovidas por la Iglesia católica. Recordando que fue el Beato Pablo VI el primer Papa en visitar este país en 1969. “En la visita a Uganda, el evento de los mártires ugandeses es central. Sabemos también cuánto importante es el tema del martirio para el Papa, lo hemos visto en Corea en especial, aquí lo volveremos a ver en Uganda”.
El domingo 29 finalmente se llegará a la República Centroafricana herida por la violencia, en donde el Pontífice testimoniara su cercanía y dará un fuerte signo de paz a partir de la visita a un Campo de prófugos, de una parroquia católica, donde se reciben a más de dos mil refugiados. “Sabemos que el objetivo por el cual el Papa va a la República Centroafricana es aquel de manifestar su cercanía al pueblo que sufre por los conflictos y las tensiones, pues la visita al Campo de prófugos es un primum para el Papa y es la primera cosa que hace después de haber encontrado a las Autoridades”.
En Centroáfrica, como en los otros dos países, el Santo Padre se trasladará en el papamóvil descubierto que le permitirá tener contacto directo con la gente. Es también importante, dijo el P. Lombardi, el encuentro con la Comunidad Musulmana Centroafricana, en la Mezquita de Bangui. Del mismo modo, se debe resaltar, afirmó el Portavoz Vaticano, la apertura de la Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia en la capital Centroafricana.
Antes de concluir su presentación y respondiendo a las preguntas de los periodistas, el Portavoz Vaticano afirmó que el Papa Francisco llevará un mensaje de paz y reconciliación a todo el Continente africano. Y concluyó diciendo que no cambiará el programa para la visita a Centroáfrica.
(Renato Martinez - Radio Vaticano)


Cristo es un rey que no domina sino que nos eleva a su dignidad, el Papa en la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo


Servir por amor es reinar”, “ésta es la realeza de Jesús”. En el domingo de la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, el Papa Francisco rezó el Ángelus dominical en la Plaza de san Pedro junto a los fieles y peregrinos llegados de diversas partes del mundo.

Reflexionando sobre el Evangelio del día que nos hace contemplar a Jesús mientras se presenta a Pilatos como rey de un reino “que no es de este mundo”, el pontífice recalcó que se trata de una contraposición entre dos lógicas, aquella mundana y aquella evangélica, la de Jesús, que se expresa en la humildad y en la gratuidad.

“Jesús se reveló Rey en el evento de la Cruz” y quien mira la Cruz de Cristo, dijo Francisco, “no puede no ver la sorprendente gratuidad del amor”.

Un amor que permanece sólido y firme aun ante el rechazo y que es el cumplimiento de una vida pasada en el total ofrecimiento de sí en favor de la humanidad.

La fuerza del reino de Cristo es el amor y es por ese motivo que la realeza de Jesús no nos oprime sino que nos libera de nuestras debilidades y miserias, animándonos a ir por los caminos del bien, de la reconciliación y del perdón. Cristo es un rey que no domina sino quenos eleva a su dignidad y esto significa, servir a Dios y a los hermanos”. 

Antes de iniciar el rezo del Ángelus el pontífice invitó a pedirle a la Virgen María que nos sostenga en nuestro compromiso de imitar a Jesús, nuestro rey, haciendo presente su reino con gestos de ternura, comprensión y misericordia

(GM - RV)

A ti gloria y alabanza por los siglos.

Dn 3, 52. 53. 54. 55. 56

A ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, 
bendito tu nombre santo y glorioso.
A ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres en el templo de tu santa gloria.
A ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres sobre el trono de tu reino.
A ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres tú, que sentado sobre querubines 
sondeas los abismos.
A ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito eres en la bóveda del cielo.

A ti gloria y alabanza por los siglos.

Vio una viuda pobre que echaba dos reales.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 1-4

En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el arca de las ofrendas; vio también una viuda pobre que echaba dos reales, y dijo:

-«Sabed que esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Palabra del Señor.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Hay otro “reino” distinto de los de acá

“Mi reino no es de aquí. Si mi reino fuera de aquí mis guardias me hubieran defendido”, le responde Jesús a Pilato, que antes de abandonarlo en manos de los verdugos para que lo ejecuten a muerte le preguntó: “¿vos sos rey?”.

“Mi reino no es de aquí. Si mi reino fuera de aquí mis guardias me hubieran defendido”. En el padrenuestro repetimos: “venga a nosotros tu reino”. Vos y yo ¿pensamos alguna vez lo que significa?
Quiere decir, por lo menos, que hay otro reino distinto de estos de aquí infectados de violencia, gobernados por el pensamiento único, por dictadores que adoran el poder del dios dinero, los traficantes de armas, más los desesperados y fanáticos, que sumergen al mundo en una III guerra mundial a pedazos, mientras muchos seguimos en la burbuja blindada de la indiferencia.
¿Qué pensás y sentís?, o ¿estás anestesiado?
Después de responder a Pilato que su reino no es de aquí, Jesús habla de la verdad. Es que sin guardias armados, ni soldados, ni policías, el Reino de Jesús tiene sin embargo la más poderosa defensa y el arma más potente: la verdad del amor paciente y humilde de Jesús que las sombras de muerte del odio y la mentira; ni la ambición del poder que da el dinero podrán vencer jamás.
Dijo Francisco el domingo 15 de noviembre de 2015: “El triunfo de Jesús al final de los tiempos, será el triunfo de la Cruz; la demostración de que el sacrificio de sí mismo por amor del próximo, es el único poder victorioso y el único punto fijo en medio de la confusión y tragedias del mundo".
Vos y yo ¿nos escudamos en el poder de Cristo o estamos con Pilato y los reinos de acá que él representa?
  

REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz

El Señor reina, vestido de majestad

Del Salmo 92,1ab.1c-2.5

El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder.
El Señor reina, vestido de majestad

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y Tú eres eterno.
El Señor reina, vestido de majestad

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.

El Señor reina, vestido de majestad

Solemnidad de Cristo Rey

Quizá nos da pudor utilizar esta palabra y llamar “rey” a nuestro Dios, pues puede parecer una proclama triunfalista, al modo en que los humanos rendimos homenaje a los ganadores, a los que tienen el poder, y que tantas veces obedece a un movimiento arribista y un tanto especulador.
Hay quienes por ideología se pueden sentir violentos ante algunos términos con los que invocamos a Jesucristo. A quien le es grato tratar con Jesús como con un amigo, como compañero de camino y humano, le puede violentar el tratamiento de Señor y de Rey aplicado al Nazareno.
Ante la revelación bíblica, que nos muestra a Jesucristo como Rey del universo, no debemos interpretar esta denominación real con los parámetros políticos y protocolarios humanos, sino desde las mismas Sagradas Escrituras.
Es verdad, y nos da alegría, la afirmación de que “el Señor reina, vestido de majestad, el Señor, vestido y ceñido de poder” (Sal 92). A la vez, también es verdad que el momento en el que Jesús acepta ser proclamado rey es justamente el momento en el que es juzgado ante Pilato, quien manda poner sobre la Cruz: “Este es el Rey de los judíos”.
Así describe el Evangelio la escena: “Pilato le dijo: -«Conque, ¿tú eres rey?» Jesús le contestó: -«Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz»” (Jn 18, 37). En Cristo se cumplen las profecías: “Vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán (Dn 7, 14).
La fiesta de hoy, desde la enseñanza teresiana, nos invita a tratar a Jesús con consideración, por más que Él ha pasado por este mundo como un hombre cualquiera, y ha tomado la condición de esclavo. “Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el príncipe de los reyes de la tierra” (Ap 1,5). Jesucristo es el príncipe de la Paz, el Rey de Reyes, y a su nombre doblan la rodilla los cielos y la tierra, y hasta los abismos. Él es el Señor del universo. A Él la gloria, y el honor por los siglos de los siglos.
Santa Teresa de Jesús no tiene reparo en tratar a Jesucristo como Hombre, y así se lo representaba siempre ella, pero a la vez lo considera como a su Rey y Señor, el primero en el padecer, por lo que ella enseña: “¡Oh Hijo del Padre Eterno, Jesucristo, Señor nuestro, Rey verdadero de todo! ¿Qué dejasteis en el mundo? ¿Qué pudimos heredar de Vos vuestros descendientes? ¿Qué poseísteis, Señor mío, sino trabajos y dolores y deshonras, y aun no tuvisteis sino un madero en que pasar el trabajoso trago de la muerte? En fin, Dios mío, que los que quisiéremos ser vuestros hijos verdaderos y no renunciar la herencia, no nos conviene huir del padecer. Vuestras armas son cinco llagas” (Fundaciones 10, 11).

 Ángel Moreno de Buenafuente

El miércoles comienza el viaje a Kenia, Uganda y Centroáfrica. El Papa encontrará una Iglesia africana es ascenso pero azotada por el extremismo

Desafíos del laicismo, competencia de otras confesiones y la violencia
El papa Pablo VI se convirtió en el primer pontífice moderno en visitar África en 1969 y declaró al continente la "nueva patria" de Jesucristo. Durante su papado de un cuarto de siglo, San Juan Pablo II visitó 42 países africanos y se ganó el mote de "El africano". El papa Benedicto XVI dijo que ese continente era el de la esperanza.
La próxima semana, el papa Franciscoseguirá los pasos de sus antecesores y visitará una región cuyos católicos en aumento son vistos como el baluarte de una Iglesia que busca ampliar su atractivo ante los desafíos del laicismo, la competencia de otras denominaciones cristianas y el extremismo violento. Esta última amenaza, encarnada en los ataques del 13 de noviembre en París --que se adjudicó el grupo Estado Islámico-- y del viernes en Mali, será tema crucial en la gira de Francisco del 25 al 30 de noviembre por Kenia, Uganda y la República Centroafricana, y entraña peligro para la seguridad del mismo papa.
Cada uno de los tres países tiene su propia faceta de divisionismos étnicos y sectarios. En Kenia, la primera escala de su peregrinaje, Francisco tiene previsto ofrecer palabras de aliento a los cristianos aún afectados por el ataque que el grupo al-Shabab perpetró en abril y en el que murieron casi 150 personas en una universidad keniana cuyos estudiantes son cristianos en su mayor parte.
Francisco tenderá la mano a "personas que viven con miedo, que han sido aterrorizadas, que han afrontado numerosas revisiones en retenes de seguridad y todas esas cosas", dijo el padre Stephen Okello, un sacerdote católico keniano que también recordó el estallido de la violencia étnica tras las elecciones de 2007 y que dejó más de 1.000 personas muertas.
"Los kenianos realmente necesitan esa reconciliación", manifestó Okello, uno de los organizadores de la visita papal. Ante otros estallidos de violencia en el continente, la visita "podría ser un mensaje positivo para toda África", agregó. En efecto, extremistas islámicos irrumpieron el viernes en el hotel Radisson Blu en Mali y mataron por lo menos a 20 personas. Boko Haram, un grupo extremista islámico, ha escenificado durante años una insurgencia en Nigeria.
Y en una preocupación más inmediata para el Vaticano, la violencia entre musulmanes y cristianos en la República Centroafricana ha suscitado desasosiego en torno a la seguridad en la gira de Francisco. El desafío para el papa, que ha descrito los hechos de violencia en París y otras latitudes como parte de una "tercera guerra mundial" que se está librando de manera gradual, será exhortar a la gente a que "se eleve por encima de sus tendencias humanas" mediante su resistencia a la tentación de endurecer sus actitudes, dijo Jo-Renee Formicola, una experta papal y profesora de ciencias políticas en la Universidad Seton Hall en Estados Unidos.
"¿Cómo puede uno reconciliar la misericordia y la guerra?", dijo Formicola. Además de los conflictos que asuelan al continente, previsiblemente Francisco tocará temas cercanos a su corazón que también son de enorme importancia para África: la pobreza y el medio ambiente, así como la necesidad de un diálogo entre cristianos y musulmanes.
No obstante los desafíos, África es tierra promisoria para la Iglesia católica, la cual ha perdido terreno en Europa y en el continente americano debido al aumento del laicismo y el proselitismo de las iglesias evangélicas y protestantes. La proporción de católicos africanos en la población mundial católica aumentó de 7 a 16% de 1980 a 2012, según un informe difundido este año por el Centro de Investigación Aplicada al Apostolado, un centro de investigación afiliado a la Universidad Georgetown, en Estados Unidos.
Debido al crecimiento de la población y el aumento de la longevidad, los católicos en el continente duplicarán su número a 460,4 millones en 2040, agregó. Okello, uno de los organizadores de la visita papal a Kenia y que hizo lo mismo durante la que efectuó San Juan Pablo II en 1995, expresó confianza en que Francisco fomente la armonía a pesar de los temas a menudo polémicos que suceden en África. "Sabemos que su estilo no es el de condenar; él es una persona con mucha compasión", declaró Okello. "Quiere que uno comprenda cómo no hacer cosas al no hacerlas él".
Fuente: Religión Digital
(RD/Agencias)

sábado, 21 de noviembre de 2015

Examen ante el testigo de la verdad

Dentro del proceso en el que se va a decidir la ejecución de Jesús, el evangelio de Juan ofrece un sorprendente diálogo privado entre Pilato, representante del imperio más poderoso de la Tierra y Jesús, un reo maniatado que se presenta como testigo de la verdad.

Precisamente Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono:«¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.

«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.

Pero añade a continuación algo muy importante: «Soy rey... y he venido al mundo para ser testigo de la verdad». Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad» introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.

Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra... conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.
Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos.
¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el «Testigo de la Verdad»?
¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús?
¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza?
¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?

José Antonio Pagola


Mi reino no es de este mundo


 Lectura del santo evangelio según san Juan 18, 33b-37

En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: - «¿Eres tú el rey de los judíos?»

Jesús le contestó: - «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí? »

Pilato replicó: - «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?»

Jesús le contestó: - «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.»
Pilato le dijo: - «Conque, ¿tú eres rey?
»
Jesús le contestó: - «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»


Palabra del Señor.

Ante la masacre de París

Al caer la tarde, quisiera ser una lamparita de cera en la calle Voltaire de París, y arder o llorar o elevar una plegaria por todos los muertos y por todos sus vivos, sus seres queridos. Una plegaria silenciosa llena de piedad y de preguntas.
Las condenas se suceden, a porfía. Una masacre inhumana. Un atentado contra la humanidad. Una profanación, una blasfemia. Todas las palabras de condena llevan razón. Pero ¿por qué no reprobamos por igual cuando son otros los que mueren: en Alepo, en Bagdad, en Kabul, en el Mediterráneo, muertos sin número en lugares sin fin? ¿No valen, no duelen por igual todos los muertos? Pronto olvidaremos también a los muertos de París, y seguiremos condenando nuevas masacres. ¿De qué servirá si no nos preguntamos el por qué y el adónde? ¿Por qué estamos donde estamos?
Se suceden también las declaraciones de guerra. Me inquieta profundamente la primera reacción del gobierno francés: los bombardeos de Raqqa. ¿Acaso intimidarán nuestras demostraciones de fuerza a los que no conocen el miedo? “Es el combate de la civilización contra la barbarie.

Venceremos al terrorismo”, proclaman, mientras la industria de las armas se frota las manos.

Pero ¿cómo creeremos sus promesas de victoria si llevamos tantas décadas de guerra contra los terroristas, y los terroristas no cesan de aumentar y son cada vez más fuertes e incontrolables? ¿No es invencible un desesperado dispuesto a morir? Y nuestras guerras llamadas legítimas contra el terrorismo ¿acaso no tienen mucho de terrorismo, para coartada y soporte de aquellos a los que combatimos? La guerra lleva a la guerra. Así ha sido siempre y así seguirá. ¿Así querremos seguir?
Llamadas a la unidad europea frente al terrorismo, refuerzos policiales, fervores de la Marsellesa, cierre de fronteras… Por supuesto, serán necesarias medidas inmediatas para impedir atentados, para que la gente pueda pasear tranquila por la calle o asistir a un concierto o comer en un restaurante. Pero ¿cómo lo lograremos mejor para mañana y pasado mañana, cuando olvidemos los muertos de hoy?
Las acciones yihadistas hacen que aumente el odio contra el Islam, y el odio contra el Islam proporciona a la yihad pretextos y militantes enardecidos dispuestos a inmolarse matando. ¿Hasta cuándo seguiremos sumidos en esta locura? ¿Dónde están la Razón y las Luces proclamadas por París contra la sinrazón en todas sus formas? ¿Qué será de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad en Europa si las defendemos contra otros, los de fuera? ¿Hasta cuándo seguirá siendo verdad aquello que dijo Voltaire: “La civilización no suprimió la barbarie; la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara”?
Ardan las lámparas de cera en las calles de París en memoria de todos los muertos y en consuelo de los vivos. Suba la plegaria piadosa. Pero recordemos a todos los muertos, también a los de Raqqa, y no olvidemos la historia. Los atentados que estamos sufriendo y todo lo que sucede en el Oriente Medio ¿no es acaso el reflejo del mundo que los poderes occidentales hemos contribuido a construir o seguimos empeñados en destruir?
Recapacitemos sobre Afganistán, Irán, Irak, Libia, Egipto, Siria… Y Palestina, la sufrida Palestina. Recapacitemos sobre los cien últimos años de invasión y expolio de los poderes occidentales en Oriente Medio, sobre tantos derrocamientos de gobiernos legítimos cuando la democracia no servía a nuestros intereses, sobre tanta colaboración con los regímenes más corruptos y dictatoriales cuando convenía a nuestros intereses.

Ante los muertos de París y ante las lágrimas de los vivos, sigamos preguntando: ¿Quién creó, financió y entrenó a Al Qaeda para combatir a Rusia? ¿Y quién concibió y sigue sosteniendo en la sombra al Estado Islámico para desestabilizar todo el Oriente Medio y sacar mayor provecho? ¿No se sientan en el G 20 de los grandes del mundo algunos gobiernos amigos de países, Arabia Saudí en cabeza, en los que encuentran soporte ideológico y financiero los yihadistas que nos combaten y que decimos combatir? ¿No sonextrañamente coincidentes los intereses del Estado Islámico y los del poder financiero del mundo occidental, a los que están sometidos casi todos nuestros medios de comunicación que tanto nos mienten? No nos dejan respirar.
Y vosotros, dirigentes políticos de los países árabes, ¿a dónde conducís a vuestros pueblos, a esa inmensa mayoría de gente pacífica, con vuestras luchas fratricidas sin fin, con vuestro enfrentamiento secular entre sunníes y chiíes, con vuestros imposibles proyectos teocráticos, con vuestro sueño de califato confesional, medieval, absurdo? Y vosotros, los dirigentes religiosos de la ummah o comunidad musulmana universal, ¿a dónde conducís a esa multitud de gente creyente llena de bondad y de generosidad, empeñados como estáis en mantenerla encerradas en el pasado?
Amigos y amigas musulmanas, de vosotros depende en buena medida que en nuestro mundo se realicen la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad que también proclamó el Profeta, la paz sea con él, con vosotros, con nosotros. Somos hermanos. No os dejéis engañar por quienes –sean de los “vuestros” o de los “nuestros”– os quieren llevar al desastre por el camino de la sumisión o de la guerra. ¡Ojalá, insha-Allah, podáis vivir entre nosotros y ser plenamente de los nuestros sin dejar de ser vosotros, y podamos nosotros vivir plenamente en libertad, igualdad y fraternidad entre vosotros! Shalam aleikum.

José Arregi


Presentacion de la Virgen María en el Templo

Esta fiesta arranca desde el lejano año 543. Fue el tiempo en que se dedicó una basílica a “La Virgen María la Nueva”. Se levantó en el mismo monte Sión en la explanada del Templo. 

Las Iglesias orientales, muy sensibles ante las fiestas marianas, conmemoran este día la Entrada de María en el Templo para indicar que, aunque era purísima, no obstante, cumplía con los ritos antiguos de los judíos para no llamar la atención. 

La liturgia bizantina la trata como "la fuente perpetuamente manante del amor, el templo espiritual de la santa gloria de Cristo Nuestro Señor". 

En Occidente, se la presenta como el símbolo de la consagración que la Virgen Inmaculada hizo de sí misma al Señor en los albores de su vida consciente. 

Este episodio de la Virgen María no se encuentra en los cuatro evangelios. Sí que aparece, por el contrario, en un libro apócrifo, el “protoevangelio de Santiago”. 

Pero, como siempre, quien manda es el pueblo cristiano. Desde siempre la espiritualidad y la piedad popular han estado marcadas y han subrayado la disponibilidad de María la Virgen ante los mandatos e insinuaciones mínimas del Señor Dios. 

Por eso, tanto en Occidente como en Oriente esta fiesta tuvo en seguida un éxito resonante entre todos los cristianos. 

María estaba destinada a ser un templo vivo de la divinidad. Según este evangelio apócrifo, la escena no puede ser más sencilla:" Ana y Joaquín, en un acto de fe y de cortesía, quisieron darle gracias a Dios por el nacimiento de esta niña". 

No pensaron una cosa mejor que consagrársela de por vida. Cuando tenía tres años, la llevaron al Templo, la cogió un sacerdote mediante unas palabras que recuerdan el Magnificat, el himno del Virgen María en acción de gracias por lo que el Señor había hecho con ella. 

"Preparar los corazones para que el Señor se manifieste", el Papa a los educadores católicos

No hacer proselitismo en las escuelas
La primera pregunta que el Papa respondió trataba el tema de la Iglesia en contextos plurales, difíciles, donde los católicos son minoría. “No se puede hablar de educación católica sin hablar de humanidad - dijo - precisamente porque la identidad católica es Dios que se ha hecho hombre”. “Educar cristianamente no es solamente hacer una catequesis, esto es una parte. No es solamente hacer proselitismo; ¡nunca hagan proselitismo en las escuelas! Educar cristianamente es llevar adelante a los jóvenes, a los niños, en los valores humanos en todas las realidades y una de esas realidades es lo trascendente”.
"Falta la trascendencia"
Hoy en día, continuó, hay una tendencia a “un neopositivismo”, es decir, a educar en las cosas inmanentes, al valor inmanente de las cosas, y esto sucede en los países de tradición cristiana y en países de otras tradiciones. “Hay que preparar los corazones para que el Señor se manifieste, pero en la totalidad, es decir, en la totalidad de la humanidad que también tiene esta dimensión de trascendencia. Educar humanamente pero con horizontes abiertos. Todo tipo de cerrazón no sirve para la educación”.
No a la educación selectiva que aleja a los ricos de los pobres
Sobre la relación entre escuela y familia, el Papa señaló que “también la educación se ha vuelto demasiado selectiva y elitista”. Parece que tienen derecho a la educación sólo algunos pueblos que tienen un cierto nivel económico: “Esto sucede también en cosas menores”, puso en guardia el pontífice: “el pacto educativo entre familia y escuela se ha roto, es necesario volver a empezar”. Y también aquel entre familia y estado: “Entre los trabajadores peor pagados están los educadores”. “Esto significa que el Estado no tiene interés: simple. Si lo tuviera, las cosas irían así”. Hoy es necesaria una educación  de emergencia, hay que arriesgar en la educación informal, porque la educación formal se ha empobrecido debido a que es herencia del positivismo. Sólo concibe un tecnicismo intelectualista y el lenguaje de la cabeza. Y por esto, se ha empobrecido. Hay que romper este esquema”.
Que la enseñanza sea siempre inclusiva
“Hay que abrirse a nuevos horizontes, hacer nuevos modelos”. Hay tres lenguajes, el de la cabeza, el lenguaje del corazón y el lenguaje de las manos, y la educación debe ir por los tres caminos: “enseñar a pensar, ayudar a sentir bien y acompañar en el quehacer, es decir que los tres lenguajes estén en armonía, que el niño, que el joven, piense lo que siente y hace, sienta lo que piensa y hace y haga lo que piensa y siente.  De este modo la educación se vuelve inclusiva porque todos tienen un lugar, también inclusiva humanamente”. El pacto educativo se ha roto por el fenómeno de la exclusión, afirmó Francisco, y advirtió que “el mundo no puede ir hacia adelante con una educación selectiva”. “La verdadera escuela debe enseñar conceptos, costumbres y valores, y cuando una escuela no es capaz de hacer todo esto junto, esta escuela es selectiva y exclusiva y para pocos”.
Ir hacia las periferias
A la pregunta sobre cómo se puede ser educadores de paz en un tiempo marcado por lo que el mismo pontífice ha llamado “una guerra mundial por partes”, respondió que  “en un tiempo marcado por la guerra la tentación más grande son “los muros”, y que “el fracaso más grande que puede tener un educador es educar “dentro de los muros”.
Señalando que el primer desafío es dejar los lugares donde haya muchos educadores” para ir “hacia las periferias”, porque allí los jóvenes tienen “la experiencia de la supervivencia”, “una humanidad herida”, señaló que de dichas heridas debe partir el trabajo del educador: “No se trata de ir para hacer beneficencia, para enseñar a leer, para dar de comer: no. Esto es necesario, pero es provisorio. Es el primer paso. El problema - y ése es el desafío, y yo los animo – es ir allí para hacerlos crecer en humanidad, en inteligencia, en valores, en hábitos para que puedan ir hacia adelante y llevar a los otros experiencias que no conocen”.
(GM – RV)