sábado, 22 de agosto de 2015

OPCIÓN DE VIDA

(Jos 24, 1-2ª. 15-17.18b; Sal 33; Ef 5, 21-32; Jn 6, 60-69)
A lo largo de la vida, hay momentos en que surge la pregunta por qué camino tirar, cuál será la senda mejor, la dirección correcta, el paso a dar…
Las lecturas de este domingo nos ofrecen la oportunidad de optar de manera consciente y personal por Dios, de renovar la identidad cristiana, a pesar de que el contexto ambiental pueda estar invitando a una forma de vida descreída y presentista.
Josué, una vez que llegó con el pueblo a la tierra de la promesa, planteó a los israelitas la posibilidad de seguir a los ídolos de los otros pueblos. Él por su parte se confesó creyente y fiel al Señor: -«Si no os parece bien servir al Señor, escoged hoy a quién queréis servir: a los dioses que sirvieron vuestros antepasados al este del Éufrates, o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitáis; yo y mi casa serviremos al Señor.» (Jos 24, 15)

Algo parecido sucedió en Cafarnaúm, cuando Jesús pronunció el discurso del “Pan de Vida”, y al exponer a la multitud que Él era el verdadero Pan de Vida, y que quien comiera de ese pan viviría eternamente…, muchos lo abandonaron escandalizados, hasta el extremo de que Jesús se dirigió a los suyos: -«¿También vosotros queréis marcharos?» Simón Pedro le contestó: -«Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios» (Jn 6, 67-69).

Ambos ejemplos nos llevan a personalizar la fe en Jesucristo, la opción por Él, a pesar de que parezca algo trasnochado confesarse creyente. Sin embargo, es el momento de optar, de testimoniar la convicción de que seguimos al que se nos ha manifestado como Hijo de Dios.
Quienes caminan en la vida de forma creyente, afrontan las dificultades de otra manera, y aunque sientan dudas, como los demás, saben resolverlas desde una visión teologal, trascendente.
Una de las dificultades que se presentan en la actualidad con mayor fuerza es la crisis familiar, la ruptura de las relaciones entre esposos, la quiebra comunitaria, porque se interpone el individualismo como criterio. Aquí viene bien recordar el consejo del Apóstol: “Sed sumisos unos a otros con respeto cristiano” (Ef 5, 32).
Independientemente de la opción de vida, una determinación es decidir tener a Dios por Dios, como lo han hecho los santos. Así nos lo enseñan muchos que tomaron el camino de la fe.
Ángel Moreno, de Buenafuente.

¿Por qué nos quedamos?

Durante estos años se han multiplicado los análisis y estudios sobre la crisis de las Iglesias cristianas en la sociedad moderna. Esta lectura es necesaria para conocer mejor algunos datos, pero resulta insuficiente para discernir cuál ha de ser nuestra reacción. El episodio narrado por Juan nos puede ayudar a interpretar y vivir la crisis con hondura más evangélica.

Según el evangelista, Jesús resume así la crisis que se está creando en su grupo: «Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y, con todo, algunos de vosotros no creen». Es cierto. Jesús introduce en quienes le siguen un espíritu nuevo; sus palabras comunican vida; el programa que propone puede generar un movimiento capaz de orientar el mundo hacia una vida más digna y plena.
Pero, no por el hecho de estar en su grupo, está garantizada la fe. Hay quienes se resisten a aceptar su espíritu y su vida. Su presencia en el entorno de Jesús es ficticia; su fe en él no es real. La verdadera crisis en el interior del cristianismo siempre es esta: ¿creemos o no creemos en Jesús?

El narrador dice que «muchos se echaron atrás y no volvieron a ir con él». En la crisis se revela quiénes son los verdaderos seguidores de Jesús. La opción decisiva siempre es esa: ¿Quiénes se echan atrás y quiénes permanecen con él, identificados con su espíritu y su vida? ¿Quién está a favor y quién está en contra de su proyecto?

El grupo comienza a disminuir. Jesús no se irrita, no pronuncia ningún juicio contra nadie. Solo hace una pregunta a los que se han quedado junto a él: «¿También vosotros queréis marcharos?». Es la pregunta que se nos hace hoy a quienes seguimos en la Iglesia: ¿Qué queremos nosotros? ¿Por qué nos hemos quedado? ¿Es para seguir a Jesús, acogiendo su espíritu y viviendo a su estilo? ¿Es para trabajar en su proyecto?

La respuesta de Pedro es ejemplar: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna». Los que se quedan, lo han de hacer por Jesús. Solo por Jesús. Por nada más. Se comprometen con él. El único motivo para permanecer en su grupo es él. Nadie más.


Por muy dolorosa que nos parezca, la crisis actual será positiva si los que nos quedamos en la Iglesia, muchos o pocos, nos vamos convirtiendo en discípulos de Jesús, es decir, en hombres y mujeres que vivimos de sus palabras de vida.
José Antonio Pagola

Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Sal 33,2-3.16-17.18-19.20-21.22-23  

Gustad y ved qué bueno es el Señor.


Bendigo al Señor en todo momento, 

su alabanza está siempre en mi boca;  
mi alma se gloría en el Señor:  
que los humildes lo escuchen y se alegren.


Gustad y ved qué bueno es el Señor.
Los ojos del Señor miran a los justos,  

sus oídos escuchan sus gritos;  
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,  
para borrar de la tierra su memoria.


Gustad y ved qué bueno es el Señor.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha  

y lo libra fe sus angustias;  
el Señor está cerca de los atribulados,  
salva a los abatidos.


Gustad y ved qué bueno es el Señor.
Aunque el justo sufra muchos males,  

de todos lo libra el Señor;  
él cuida de todos sus huesos,  
y ni uno solo se quebrará.


Gustad y ved qué bueno es el Señor.
La maldad da muerte al malvado,  

y los que odian al justo serán castigados.  
El Señor redime a sus siervos,  
no será castigado quien se acoge a él.

Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Tú tienes palabras de vida eterna.

 Lectura del santo evangelio según san Juan 6,60-69

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron:

-«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?»

Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:

-«¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»

Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo:
- «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.»

Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él.
Entonces Jesús les dijo a los Doce:

- «¿También vosotros queréis marcharos?»
Simón Pedro le contestó:

- «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»
Palabra del Señor.

El Estado Islámico destruye el monasterio católico de Mar Elian del siglo V

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Milicianos del grupo yihadista Estado Islámico han destruido este jueves el monasterio de Mar Elian, ubicado en la provincia de Homs, y han trasladado a más de un centenar de personas a la localidad de Raqqa, su principal bastión en Siria.
El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos ha detallado que la formación ha utilizado buldóceres para destruir el monasterio, ubicado en la ciudad de Qaryatain, que cayó en manos del grupo a principios de agosto.
El observatorio informó tras la captura de Qaryatin que un total de 230 personas habían sido capturadas, de las que 48 han sido puestas en libertad. Por contra, se desconoce el paradero de otras 70 personas.
El organismo, con sede en Londres y una importante red de informantes en el país árabe, ha asegurado que los trasladados a Raqqa tienen que elegir entre convertirse al Islam o pagar la «jizya», un impuesto a los no musulmanes.

Qaryatin se encuentra en la carretera que conecta Palmira con las montañas de Qalamun, situadas en la frontera con Líbano. El Ejército sirio ha lanzado una ofensiva para intentar recuperar el control de la ciudad. (RD/Ep)
Así era antes el monasterio: 

Carlos Osoro: «el católico y la Iglesia no tiene un partido determinado».

En la capital se le ha visto incluso ejerciendo de peatón. «El otro día quise dar un paseo y me encontré a dos matrimonios con niños. Uno de los esposos me dijo: 'Oiga, ¿usted es el arzobispo de Madrid?'. Y le contesté: 'Hombre, si no han puesto a otro, creo que lo soy'. Y me acompañaron, todos andando, hasta mi casa», cuenta un arzobispo que asegura coger el Metro de vez en cuando.
Como Manuela Carmena, a la que conoció hace unas semanas.
«Fue un encuentro abierto, de colaboración y sincero. La veo con actitud conciliadora, de hacer bien y buscar lo mejor para Madrid, eso es lo que pude ver. Es verdad que puede hacer cosas en las que no esté de acuerdo. Pero yo estoy hablando de lo que veo y de lo que he percibido».
Cada uno a su manera, alcaldesa y arzobispo son símbolos de cambio. La investidura de Carmena acabó con 25 años de hegemonía del Partido Popular en el Ayuntamiento, casi tanto tiempo como el que pasó el cardenal Antonio María Rouco Varela al frente de la archidiócesis madrileña hasta ser relevado por Osoro, que admite cercanía con la nueva regidora de izquierdas.
Para el prelado, la presumible distancia ideológica no supone ningún obstáculo para el entendimiento. «Cuando uno no quiere poner muros, pues no se ponen. Los muros los hacemos nosotros, no nos los hace nadie. Yo a las personas nunca las miro por las ideas. En esa actitud vivo o intento vivir permanentemente».
Con esa actitud también ha pasado por alto que Rita Maestre, portavoz del nuevo Gobierno municipal de Ahora Madrid, irrumpiera en la capilla de la Universidad Complutense hace cuatro años, luciendo torso y sujetador, como protesta contra la presencia de la iglesia en la universidad.
«Vuelvo a decir que puede haber proyectos diferentes en las personas. Pero yo no puedo situarme entre los políticos por las ideas que tienen o los partidos a los que pertenecen. Yo no soy así, pero es que no puedo serlo, y ningún cristiano debería consentir que yo fuera así», insiste el arzobispo de Madrid, proclamando que «el católico y la Iglesia no tiene un partido determinado».
Gabilondo y López
El actual panorama político en la región corrobora esa afirmación: los principales candidatos de la izquierda en las últimas elecciones autonómicas guardan en su biografía una estrecha relación con la Iglesia. Como el socialista Ángel Gabilondo, «un hombre con profundas convicciones cristianas», según Osoro, que fue fraile más de una década.
Incluso el portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, José Manuel López, proviene de los movimientos de cristianos de base y trabajó durante años en Cáritas. «Es un cristiano de arriba abajo y con un compromiso singular y especial. Y no esconde ser cristiano, al contrario, lo manifiesta y lo demuestra con obras», opina el arzobispo sobre el candidato de Pablo Iglesias a la Comunidad de Madrid.
«Es grande que haya políticos cristianos donde sea», añade Osoro, que delata su sintonía con el Papa Francisco a lo largo de la conversación. Le cita al cuestionar el funcionamiento de Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) como el de Aluche, mientras reclama que «cualquier ser humano tenga su espacio». También para evitar pronunciarse sobre las recurrentes declaraciones homófobas del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla: «Yo practico esas estaciones que el Papa Francisco nos pide en el año de la misericordia: no condenar, perdonar siempre, no juzgar y dar. Y no soy nadie para juzgar».


MARÍA VIRGEN, REINA DEL UNIVERSO

"La Virgen Inmaculada ... asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial
fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que 
se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores 
y vencedor del pecado y de la muerte". 
(Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.59).


En vez de crear distancia entre nosotros y ella, el estado glorioso de María suscita una cercanía continua y solícita. Ella conoce todo lo que sucede en nuestra existencia, y nos sostiene con amor materno en las pruebas de la vida. Elevada a la gloria celestial, María se dedica totalmente a la obra de la salvación, para comunicar a todo hombre la felicidad que le fue concedida. Es una Reina que da todo lo que posee, compartiendo, sobre todo, la vida y el amor de Cristo.

Juan Pablo II

BENDITO SEA EL NOMBRE DEL SEÑOR AHORA Y SIEMPRE


Del Salmo 112: 

Bendito sea el Nombre del Señor, ahora y por siempre

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el Nombre del Señor,
ahora y por siempre.


Bendito sea el Nombre del Señor, ahora y por siempre

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el Nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.


Bendito sea el Nombre del Señor, ahora y por siempre

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono

y se abaja para mirar al cielo y a la tierra?

Bendito sea el Nombre del Señor, ahora y por siempre

Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo.



Bendito sea el Nombre del Señor, ahora y por siempre

EL QUE SE HUMILLA SERÁ ENSALZADO

Evangelio según San Mateo 23,1-12.
Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos:
"Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.
Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y oírse llamar 'mi maestro' por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar 'maestro', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A nadie en el mundo llamen 'padre', porque no tienen sino uno, el Padre celestial.
No se dejen llamar tampoco 'doctores', porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.

Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado".

viernes, 21 de agosto de 2015

SEÑOR ME CANSA LA VIDA. ANTONIO MACHADO.


Señor, me cansa la vida,
tengo la garganta ronca
de gritar sobre los mares,
la voz de la mar me asorda.

Señor, me cansa la vida,
y el universo me ahoga.
Señor, me dejaste solo,
solo, con el mar a solas.

O tú y yo jugando estamos
al escondite, Señor, 
o la voz con que te llamo
es tu voz.

Por todas partes te busco
sin encontrarte jamás,
y en todas partes te encuentro
sólo por irte a buscar.

DICHOSO EL QUE ESPERA EN EL SEÑOR

Del Salmo 145: 

Alaba, alma mía, al Señor

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él

Alaba, alma mía, al Señor

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos

Alaba, alma mía, al Señor

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos.

Alaba, alma mía, al Señor

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad.

Alaba, alma mía, al Señor

AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS, Y AL PRÓJIMO COMO A TÍ MISMO


Evangelio según San Mateo 22,34-40.


Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:

"Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?".

Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. 

Este es el más grande y el primer mandamiento.

El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas".

jueves, 20 de agosto de 2015

El Papa: “Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la misericordia

“Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la misericordia”, es el lema que el Papa Francisco ha elegido para la 102ª Jornada Mundial de los Emigrantes y Refugiados, que se celebrara el 17 de enero de 2016. El mismo que fue publicado por el Pontificio Consejo para la pastoral de los Emigrantes e Itinerantes.
La celebración de la Jornada Mundial en el contexto del Año de la Misericordia
El lema elegido por el Santo Padre se ubica en el contexto del Año de la Misericordia, y evidencia dos aspectos importantes de esta realidad. La primera parte del lema, “Emigrantes y refugiados nos interpelan”, nos presenta la dramática situación de muchos hombres y mujeres, obligados a abandonar sus propias tierras. Y no se debe olvidar, las recientes tragedias ocurridas en el mar, que han dejado varias víctimas entre los emigrantes.
Ante el evidente riesgo que este fenómeno sea olvidado, el Pontífice presenta el drama de los emigrantes y refugiados como una realidad que nos debe interpelar. En este sentido se ubica la Bula Misericordiae vultus cuando afirma: “no caigamos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio… Que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el egoísmo” (n. 15).
La segunda parte del lema, “La respuesta del Evangelio de la misericordia”, busca relacionar de modo explícito el fenómeno de la migración con la respuesta del mundo y, en particular, de la Iglesia. En este contexto, el Santo Padre invita al pueblo cristiano a reflexionar durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales, entre las que se encuentra la de acoger a los forasteros. Sin olvidar que Cristo mismo está presente entre “los pequeños”, y que al final de la vida seremos juzgados por nuestra respuesta de amor (Cfr. Mt 25,31-45).
Siendo discípula de Jesús, la Iglesia está llamada a “anunciar la liberación a cuantos son prisioneros de las nuevas formas de esclavitud de la sociedad moderna” (MV, 16), al mismo tiempo deberá profundizar en la relación entre justicia y misericordia, dos dimensiones de una única realidad (Cfr. MV, 20).
La Jornada Mundial del Emigrante y del refugiado
Esta Jornada tiene su origen en la Carta circular “El dolor y las preocupaciones”, que la Congregación Consistorial envió el 6 de diciembre de 1941 a los Ordinarios Diocesanos Italianos. En ella, se pedía por primera vez, instituir una jornada anual de sensibilización sobre el fenómeno de la migración y también para promover una colecta a favor de las obras pastorales para los emigrantes italianos y para la preparación de los agentes de pastoral. Como consecuencia de la misiva, el 12 de febrero de 1915 se celebró la Primera Jornada de los Emigrantes y Refugiados.
(Renato Martinez - RV)


Decenas de cristianos palestinos protestan contra el muro de separación israelí

Decenas de palestinos se han enfrentado este miércoles a las fuerzas de seguridad israelíes en Beit Jala, cerca de Belén, para intentar impedir que Israel construyera un muro de protección en un sector cristiano.
Los manifestantes, sobre todo cristianos palestinos, aunque también había activistas extranjeros y al menos tres curas, se reunieron para protestar contra la obra que comenzó el lunes, tras años de dura batalla legal.
Los curas intentaron ir a rezar entre los olivos que las excavadoras israelíes estaban arrancando, pero fueron detenidos por el amplio dispositivo policial desplegado en la zona. Un manifestante fue arrestado mientras intentaba plantar un olivo ante una de esas excavadoras.
Las fuerzas israelíes intervinieron para dispersar un grupo que había empezado a cantar "Israel es un Estado terrorista. No nos da miedo".
La construcción del muro comenzó en 2002, en plena Intifada, con el objetivo, según Israel, de proteger a la población de los ataques procedentes de Cisjordania. De momento se han erigido dos tercios de esa barrera, que debería alcanzar unos 712 kilómetros de largo. Los palestinos lo llaman el muro del "apartheid" y es uno de los símbolos del conflicto israelo-palestino.
La obra dificulta la vida diaria de los palestinos y se acusa a Israel de utilizarla para trazar nuevas fronteras de facto: el recorrido del muro se encuentra en un 85% en Cisjordania, aislando un 9,4% del territorio palestino, según la ONU.
Su paso por el sector de Beit Jala y el valle de Cremisan provocó una feroz resistencia de la comunidad cristiana local, que consiguió incluso el apoyo del papa. El caso suscitó muchas reacciones en la Iglesia, ya que el muro debería pasar entre un monasterio y un convento de los salesianos.
El Tribunal Supremo israelí decidió bloquear el 2 de abril la construcción del muro en esa zona y pidió al Estado que se planteará cambiar de trazado. El alto tribunal acabó autorizando la construcción del muro el 6 de julio, tras precisar que su dictamen de abril sólo se refería a unos centenares de metros cerca del monasterio y del convento. Los habitantes de Beit Jala se llevaron una sorpresa el lunes al comprobar que las excavadoras israelíes empezaban a arrancar los olivos al este del convento y del monasterio.
Los habitantes protestan contra la confiscación de sus tierras y la fragmentación de su espacio. Los palestinos también acusan a Israel de aprovechar el muro para extender aún más las colonias adyacentes de Gilo y Har Gilo, ilegales según la comunidad internacional.
El 9 de julio de 2004, la Corte Internacional de Justicia determinó que la construcción del muro es ilegal y exigió su desmantelamiento.

(RD/Agencias)

«AMO PORQUE AMO, AMO POR AMAR». SAN BERNARDO


El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consisteen su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la criatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da. En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí. 

El amor del Esposo, mejor dicho, el Esposo que es amor, sólo quiere a cambio amor y fidelidad. No se resista, pues, la amada en corresponder a su amor. ¿Puede la esposa dejar de amar, tratándose además de la esposa del Amor en persona? ¿Puede no ser amado el que es el Amor por esencia? Con razón renuncia a cualquier otro afecto y se entrega de un modo total y exclusivo al amor el alma consciente de que la manera de responder al amor es amar ella a su vez. Porque, aunque se vuelque toda ella en el amor, ¿qué es ello en comparación con el manantial perenne de este amor? No manan con la misma abundancia el que ama y el que es el Amor por esencia, el alma y el Verbo, la esposa y el Esposo, el Creador y la criatura; hay la misma disparidad entre ellos que entre el sediento y la fuente. [...]

Aunque la criatura, por ser inferior, ama menos, con todo, si ama con todo su ser, nada falta a su amor, porque pone en juego toda su facultad de amar. Por ello, este amor total equivale a las bodas místicas, porque es imposible que el que así ama sea poco amado, y en esta doble correspondencia de amor consiste el auténtico y perfecto matrimonio. Siempre en el caso de que se tenga por cierto que el Verbo es el primero en amar al alma, y que la ama con mayor intensidad.


De los sermones de san Bernardo, abad, sobre el libro del Cantar de los cantares (Sermón 83, 4-6: OPERA OMNIA, edición cisterciense, 2[1958], 300-302)


Fuente: News.va