martes, 14 de julio de 2015

Jesús no tiene buena memoria. Monseñor Francois-Xavier Nguyen van Thuan

Detenido en 1975 por su condición de obispo y encarcelado durante 13 años en las cárceles del Vietcong, nueve de ellos en completo aislamiento, en el año 2000 Juan Pablo II encarga a monseñor Van Thuan impartir los ejercicios espirituales de Cuaresma ante la curia vaticana.
 Al comienzo de los mismos, monseñor Van Thuan relata cómo a pesar de las duras condiciones de su prisión, su esperanza inquebrantable en Jesús despierta la admiración e incomprensión de sus compañeros de prisión y guardianes. He aquí el admirable testimonio que dio sobre su seguimiento a Jesús.
 En la cruz, durante su agonía, Jesús oyó la voz del ladrón a su derecha: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino» (Lc 23, 42). Si hubiera sido yo, le habría contestado: «No te olvidaré, pero tus crímenes tienen que ser expiados, al menos, con 20 años de purgatorio». Sin embargo Jesús le responde: «Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc 23, 43). Él olvida todos los pecados de aquel hombre.
 Algo análogo sucede con la pecadora que derramó perfume en sus pies: Jesús no le pregunta nada sobre su pasado escandaloso, sino que dice simplemente: «Quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor» (Lc 7, 47).
 La parábola del hijo pródigo nos cuenta que éste, de vuelta a la casa paterna, prepara en su corazón lo que dirá: «Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros» (Lc 15, 1819). Pero cuando el padre lo ve llegar de lejos, ya lo ha olvidado todo; corre a su encuentro, lo abraza, no le deja tiempo para pronunciar su discurso, y dice a los siervos, que están desconcertados: «Traed el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en la mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío había muerto y ha vuelto a la vida; se había perdido y ha sido hallado» (Lc 15, 22-24).
 Jesús no tiene una memoria como la mía; no sólo perdona, y perdona a todos, sino que incluso olvida que ha perdonado.
Fuente: Catholic.net

La Santa Sede considera positivo el acuerdo sobre el programa nuclear iraní

La Santa Sede considera positivo el acuerdo sobre el programa nuclear iraní que se trató este martes en Viena. Después de 20 meses de negociaciones entre Irán y el Grupo 5+1 (EEUU, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania) se ha obtenido un acuerdo histórico con el que se detendrá proliferación de armas nucleares.
Sobre esto, y preguntado por los periodistas en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el director de Radio Vaticano, el Padre Federico Lombardi ha asegurado que es un "gran logro", pero que son necesarios -agregó- "más esfuerzos".
Declaración completa del P. Federico Lombardi:
“Se trata de un resultado importante de las negociaciones llevadas a cabo hasta la fecha, pero que requiere la continuación del esfuerzo y del compromiso de todos para que dé frutos. Se espera que dichos frutos no se limiten solo al ámbito del programa nuclear, sino que se extiendan a otros sectores.
(MZ-RV)

MI ORACIÓN SE DIRIGE A TI, DIOS MÍO, QUE ME ESCUCHE TU GRAN BONDAD


Del Salmo 68:

Humildes, buscad al Señor,
y revivirá vuestro corazón

Me estoy hundiendo en un cieno profundo
y no puedo hacer pie;
he entrado en la hondura del agua,
me arrastra la corriente.

Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón

Pero mi oración se dirige a ti, Dios mío,
el día de tu favor;
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude.

Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el Nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.

Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos.

Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazó

LAS CIUDADES QUE NO SE CONVIRTIERON


Evangelio según San Mateo 11,20-24.

Jesús comenzó a recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido.

"¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.

Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.

Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría.

Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú".

Fuente: News.va

lunes, 13 de julio de 2015

Estas son algunas de la frases más impactantes de Francisco en Latinoamérica:

LA ECONOMÍA
En Ecuador: "Un pobre que muere de frío y de hambre hoy no es noticia, pero si las bolsas de las principales capitales del mundo bajan dos o tres puntos se arma el gran escándalo mundial".
En Bolivia: "Digámoslo sin miedo: queremos un cambio real, un cambio de estructuras", una "economía al servicio de los pueblos", dijo, y condenó "el actual sistema" imperante, "que ya no lo aguantan los campesinos, los trabajadores, las comunidades y los pueblos".
En Paraguay: "Un desarrollo económico que no tiene en cuenta a los más débiles y desafortunados, no es verdadero desarrollo. La medida del modelo económico ha de ser la dignidad integral del ser humano, especialmente el más vulnerable e indefenso".
A empresarios, políticos, economistas, les pidió "no ceder al modelo económico idólatra que necesita sacrificar vidas humanas en el altar del dinero y la rentabilidad".
LOS JÓVENES
En Paraguay, durante un encentro ante cientos de miles de jóvenes reunidos en Asunción al cierre de su gira, dijo: "Necesitamos jóvenes con esperanza y fuertes de espíritu, no jóvenes debiluchos, que ni sí ni no (indecisos). No queremos jóvenes que se cansen rápido, y que estén con cara de aburridos".
"Hagan lío, pero organícenlo bien".
LA COLONIZACIÓN
En Santa Cruz, Bolivia, pidió "humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América".
"Se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América, en nombre de Dios".
GENOCIDIO


En Bolivia: "Hoy vemos con espanto como en Medio Oriente y otros lugares del mundo se persigue, se tortura, se asesina a muchos hermanos nuestros por su fe en Jesús. Eso también debemos denunciarlo: dentro de esta tercera guerra mundial en cuotas que vivimos, hay una especie de genocidio en marcha que debe cesar".
LAS IDEOLOGÍAS
En Paraguay: "Las ideologías terminan mal, no sirven, no asumen al pueblo. Por eso, fíjense, en el siglo pasado en qué terminaron las ideologías: en dictaduras siempre".
LA CORRUPCIÓN
En Paraguay, Francisco denunció la corrupción como "la gangrena del pueblo".
"Otro método que no da libertad es el chantaje y eso es siempre corrupción", agregó y recalcó que es un fenómeno que se repite "en todos los pueblos del mundo".
LAZOS IGLESIA-POBLACIÓN
En Bolivia, pidió a la Iglesia que no caiga en el "Alzheimer espiritual" y olvide sus orígenes modestos y se comporte como "casta" desconectada de los más pobres.
Llamó también a lanzar "una revolución" para evangelizar América, "un grito" para "sanar las heridas" y "construir puentes".
MEDIO AMBIENTE
En Ecuador: "Hay algo que es claro, no podemos seguir dándole la espalda a nuestra realidad, a nuestros hermanos, a nuestra madre Tierra".
"La explotación de los recursos naturales, tan abundantes en el Ecuador, no debe buscar beneficio inmediato. Ser administradores de esta riqueza, que hemos recibido, nos compromete con la sociedad en su conjunto y con las futuras generaciones, a las que no podremos legar este patrimonio sin un adecuado cuidado del medio ambiente".
LAS MUJERES
En Paraguay: "Quiero reconocer con emoción y admiración el papel jugado por la mujer paraguaya durante los momentos dramáticos de la Historia" de su país. "Han llevado el paso más grande, han sabido sacar adelante a sus familias y a su país", expresó en referencia a la Guerra de la Triple Alianza que enfrentó a Argentina, Brasil y Uruguay entre 1864 y 1870 y diezmó la población paraguaya.
LA CÁRCEL
En Bolivia, al dirigirse a los presos se presentó como "un hombre perdonado", "salvado de sus numerosos pecados".
 Fuente: Religión digital


"Solidaridad hermanos, para defender la fe", el Papa a los habitantes de Bañado Norte

 Este domingo 12 de julio el Papa Francisco se dirigió muy temprano a Bañado Norte, uno de los asentamientos más pobres de la capital, una zona pantanosa a causa de las periódicas inundaciones que sufre por el desbordamiento del cercano río Paraguay.
Allí, en el campo de deportes, ante la capilla de San Juan Bautista, el Sucesor de Pedro dirigió sus palabras a los miles de habitantes que esperaban su llegada con el corazón desbordante de alegría y la mirada llena de esperanza.
Con su pensamiento en la Sagrada Familia de Belén, el Papa se detuvo primero en las figuras de María y José, quienes tuvieron que dejar su lugar para ir a una tierra donde no conocían a nadie, sin casa ni familia, a merced de las inclemencias del tiempo, en donde tuvieron a Jesús. 
Cuando los pastores, “personas igual que ellas” supieron del nacimiento del niño, señaló el Papa, “se acercaron”, se hicieron “prójimos” “vecinos”, volviéndose también ellos “la familia de Jesús”.
Eso es lo que sucede “cuando Jesús aparece en nuestra vida” indicó el Santo Padre, es lo que “despierta la fe”, que, a su vez, despierta “el compromiso” y “la solidaridad”. 
“La fe que despierta Jesús es una fe con capacidad de soñar futuro y de luchar por eso en el presente”.
Sigan “siendo misioneros”, alentó finalmente el Vicario de Cristo, “contagiando con su fe esas calles y pasillos, haciéndose próximos en especial de “los más jóvenes y ancianos”, siendo “soporte de las familias” y de “todos aquellos que estén pasando por momentos de dificultad”. 

Jesús dame un corazón libre, solidaridad entre hermanos, esperanza y fortaleza, aliento del Papa a la juventud

Entusiasmo, alegría, diálogo, fe y oración compartida con el alma, en el encuentro del Papa Francisco en la fiesta multitudinaria con los jóvenes, broche de oro de su Viaje, en la Bahía del Río Paraguay, en la Costanera, que bordea la Ciudad de Asunción.

Empezó con cantos y bailes, luego el testimonio de dos jóvenes, Manuel y Liz, y el pedido de otro joven, Orlando, compartiendo con el Obispo de Roma sus anhelos y sus sueños, sus frustraciones y preocupaciones. Y, con las las suyas, las de todos los jóvenes. Todo adornado con la espontaneidad juvenil y con la espontaneidad llena de cariño paternal del Papa. Dejando de lado el discurso preparado les habló, dialogando con ellos y rezando con ellos.

Empezó con lo que le pidió Orlando, después de haber leído el Evangelio: «Te pido que reces por la libertad de cada uno de nosotros». «Es la bendición que pedimos ahora todos juntos: la libertad», dijo el Papa invitando a unirse a su ruego:

«Repitan conmigo: Señor Jesús, dame un corazón libre. Que no sea esclavo de todas las trampas del mundo. Que no sea esclavo de la comunidad, del engaño. Que no sea esclavo de la buena vida. Que no sea esclavo de los vicios. Que no sea esclavo de una falsa libertad, que es hacer lo que me gusta en cada momento”. Gracias, Orlando por hacernos caer en la cuenta de que tenemos que pedir un corazón libre. ¡Pídanlo todos los días!»

Luego, el Papa destacó el testimonio de Liz, que cuida a su mamá y a su abuela que están enfermas y dependen totalmente de ella, que las atiende con amor:
«Liz cumple el cuarto Mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Liz muestra su vida, ¡la quema!, en el servicio a su madre. Es un grado altísimo de solidaridad, es un grado altísimo de amor. Un testimonio. -“Padre, ¿entonces se puede amar?”. Ahí tienen a alguien que nos enseña a amar
Y el testimonio de Manuel, que a pesar de haber sufrido explotación, maltrato y soledad, en vez de salir a vengarse de la vida, robando o haciendo maldades, miró adelante. El Santo Padre invitó a los jóvenes más afortunados a dar gracias al Señor y rezar por los chicos y chicas que sufren. Sálvalos Señor:
«Todos juntos, los que tienen eso, digan: “¡Gracias Señor!”. “¡Gracias!”. Porque acá tuvimos un testimonio de un muchacho que desde chico supo lo que era el dolor, la tristeza, que fue explotado, maltratado, que no tenía qué comer y que estaba solo. ¡Señor, salvá a esos chicos y chicas que están en esa situación! Y para nosotros, ¡Señor, gracias! ¡Gracias, Señor! Todos: ¡Gracias!»

«¡Hagan lío! Pero también ayuden a arreglar y a organizar el lío que hacen», que sea un lío que nace después de conocer a Jesús, que tiene un plan para nosotros, un plan contracorriente, que nos dice ‘Felices los que tiene alma de pobre, los que son capaces de acercarse y comprender a los que sufren, les pidió también el Papa Francisco a los jóvenes:

«Cada uno desde su corazón, en voz baja, repita las palabras: Señor Jesús, te doy gracias por estar aquí. Te doy gracias porque me diste hermanos como Liz, Manuel y Orlando. Te doy gracias porque nos diste muchos hermanos que son como ellos. Que te encontraron, Jesús. Que te conocen, Jesús. Que saben que Vos, su Dios, sos su fortaleza. Jesús, te pido por los chicos y chicas que no saben que Vos sos su fortaleza y que tienen miedo de vivir, miedo de ser felices, tienen miedo de soñar. Jesús, enséñanos a soñar, a soñar cosas grandes, cosas lindas, cosas que aunque parezcan cotidianas, son cosas que engrandecen el corazón. Señor Jesús, danos fortaleza, danos un corazón libre, danos esperanza, danos amor y enséñanos a servir. Amén
Ahora les voy a dar la bendición y les pido, por favor, que recen por mí y que recen por tantos chicos y chicas que no tienen la gracia que tienen ustedes de haber conocido a Jesús, que les da esperanza, les da un corazón libre y los hace fuertes».(CdM – RV)


EL QUE PIERDA SU VIDA POR MÍ LA ENCONTRARÁ


Evangelio según San Mateo 10,34-42.11,1.

Jesús dijo a sus apóstoles:

"No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.

Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.

El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.

El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.

El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.

El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a Aquél que me envió.

El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.

Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".

Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región. 

domingo, 12 de julio de 2015

Los obispos griegos piden "responsabilidad" a la UE y al FMI. Piden "verdadera solidaridad" con el pueblo de Grecia

El presidente y el secretario general de la Conferencia Episcopal Griega, Franghiskos Papamanolis y Nikolaos Printezis, respectivamente, han enviado una carta a la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que les piden que estén a la altura ante la crisis griega y muestren "responsabilidad" y "solidaridad" a su pueblo, que en su mayoría siente que pertenece a la UE.
"Esperamos que los líderes de Europa y la zona Euro permanezcan unidos y, sin violar el espíritu de las leyes de las instituciones que representan, en cooperación con el FMI, estén a la altura para que los ciudadanos de este estado miembro, débil en términos financieros, sean comprendidos ya que la inmensa mayoría de los griegos piensan que pertenecen a la UE y que su moneda es el euro", subrayan en la misiva.
Concretamente, piden a las instituciones de la UE y al FMI que continúen mostrando "comprensión" y lleven a cabo "acciones concretas" para estar más cerca de estas personas que "tanto han contribuido a Europa pero ahora están viviendo bajo condiciones que no honran a Grecia ni a la UE".
También les reclaman "responsabilidad" y "verdadera solidaridad" con "toda su buena voluntad", dos pilares de la democracia, según recuerdan, "en los que se sostienen el presente y el futuro de la UE".
En cualquier caso, admiten que no es su trabajo atribuir responsabilidades por estas circunstancias, pero recuerdan que como Iglesia tienen el deber de estar con la gente que en este momento vive bajo condiciones "indecentes y adversas". No obstante, reconocen que fracasan en el intento porque "la Iglesia tampoco está exenta de la crisis financiera".
De esta forma, se suman a la llamada que hizo el Papa Francisco el pasado 1 de julio cuando mostró su cercanía al pueblo griego, especialmente a las familias golpeadas por la crisis y advirtió de que la dignidad humana debe estar en el centro de todo debate político o técnico y en la toma de decisiones.
También se unen así a la voz de los obispos católicos de Francia que el pasado 7 de julio señalaron que "cada país ha de llevar a cabo una gestión rigurosa y responsable que también sea justa con sus ciudadanos" y añadieron que los políticos de la UE deben asegurarse de que sus estados miembros se apoyan mutuamente.
(RD/EP) Fuente: Religión Digital


ESCOGIDOS Y ENVIADOS

Una referencia que ayuda a saber si uno está donde Dios quiere o quizá se busca a sí mismo, es si ante la pregunta: “¿Por qué haces los que haces y estás donde estás?”, puede responder “Porque me han llamado”, o “Porque me han enviado”, a la manera del profeta Samuel: “Aquí estoy porque me has llamado”.
Todos los textos de este domingo coinciden en la esencia del discipulado, que consiste en saberse llamado y enviado, y no hacer otra cosa que obedecer, incluso a pesar de la posible conciencia de limitación, como le sucedió al profeta Amós: -«No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: "Ve y profetiza a mi pueblo de Israel."» (Am 7, 14).
San Pablo lo afirma con total claridad cuando dice la razón de su identidad y de su ministerio: “Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos” (Ef 1, 4-5).
El Evangelio señala explícitamente la doble dimensión identificativa, la llamada y el envío. “Llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto” (Mc 6, 7-8).
Si nos detenemos un poco más en el texto evangélico, descubrimos de qué manera debemos realizar la misión recibida. Jesús recomienda a sus discípulos que lleven bastón. Se puede interpretar que los envía sabiendo que pueden necesitar apoyo porque el camino sea largo o empinado. El cayado es símbolo de peregrinación, y sirve también de defensa, pero es posible intuir el apoyo mejor, en el que debe sostenerse todo discípulo: la Cruz de Cristo.
El maestro parece severo al marcar las condiciones en que deben ir los discípulos: sin alforja, ni dinero, ni pan. Habría que interpretar este requerimiento a la luz de otros textos, y bien se puede entender que la aparente exigencia es confesión de lo que el mismo Jesús será para los suyos, el verdadero tesoro y el verdadero Pan de Vida.
En contraste con el Evangelio de san Mateo, el texto de san Marcos permite que los discípulos vayan calzados, aunque sin túnica de repuesto. Las sandalias fueron distintivo de la providencia generosa de la que gozó el pueblo de Israel durante la travesía del desierto. Los israelitas guardan en su memoria lo que les dijo el Señor: “Durante cuarenta años os he hecho caminar por el desierto, sin que se hayan gastado los vestidos sobre vosotros ni las sandalias en vuestros pies” (Dt 29,5). Con ello, al discípulo se le pide mantener la confianza en la provisión divina.
Sin duda que Jesús no va a exigir más de lo que los suyos puedan dar, por el contrario, el Señor se anticipa en regalar con creces aquello que después nos puede pedir.
Ángel Moreno de Buenafuente.


sábado, 11 de julio de 2015

"Contemplando la vida de la Virgen nos sentimos comprendidos", dijo el Papa en la Misa en Caacupé

“Estamos hoy como el Pueblo de Dios, a los pies de nuestra Madre a darle nuestro amor y fe”. Luego de visitar el Hospital pediátrico “Niños de Acosta Ñú” de Asunción, el Santo Padre se dirigió hacia la Explanada del Santuario mariano de Caacupé, donde miles de fieles esperaban deseosos y alegres la llegada del Padre y Pastor de la Iglesia Universal, y en donde el intendente de Caacupé entregó al Pontífice las llaves de la ciudad.
Posteriormente el Papa se dirigió al interior de la Basílica donde presidió la Santa Misa votiva de la Inmaculada Concepción de los Milagros.
“Estar aquí con ustedes es sentirme en casa, a los pies de nuestra Madre la Virgen de los Milagros de Caacupé” fueron las primeras palabras que el Sucesor de Pedro dirigió al pueblo paraguayo en su homilía; “en un  santuario los hijos nos encontramos con nuestra Madre y entre nosotros recordamos que somos hermanos”.
La reflexión del Obispo de Roma, que partió del episodio de la Anunciación, se centró en el «sí» de María. Aquel «sí» al sueño, al proyecto y a la voluntad de Dios. Un «sí» que “no fue fácil”, señaló el Pontífice, con la memoria presente en el nacimiento de Jesús, cuando «no había lugar para ellos», en la huida a Egipto, en la muerte en la cruz. El Vicario de Cristo explicó que “contemplando la vida de la Virgen nos sentimos comprendidos” y “podemos identificarnos en muchas situaciones de su vida”, porque con María, dijo, la primera discípula de Jesucristo, “que ha estado y está” en nuestros hospitales, en nuestras escuelas, en nuestras casas, trabajos y caminos, “en la formación de la Patria”, “sabemos que no vamos solos”, remarcó el Papa.
Dirigiéndose a las madres paraguayas el Santo Padre reconoció que también ellas, como María, “han vivido situaciones muy difíciles”, y que con su ejemplo supieron “levantar un País derrotado, hundido, sumergido por la guerra”. “Dios bendiga a la mujer paraguaya, la más gloriosa de América”, reiteró el Pontífice.
Aquel anuncio del Ángel, «Alégrate, el Señor está contigo» es “un llamado”, explicó el Papa, “a no perder la memoria, las raíces y los muchos testimonios que han recibido de pueblo creyente y jugado por sus luchas”. Y exhortando al pueblo paraguayo a “primerear en el amor” tal como lo hacía Jesús, a ser “portadores de esta fe” y “forjadores de este hoy y mañana paraguayo”, el pontífice finalmente los invitó a repetir todos juntos ante la imagen de María: «en tu Edén de Caacupé, es tu pueblo Virgen pura que te da su amor y fe». 

(GM - RV)

viernes, 10 de julio de 2015

“Jesús quiere levantarnos siempre”, el Papa a los detenidos del Centro de Rehabilitación Palmasola

El Centro de Rehabilitación Santa Cruz, “Palmasola”, en Bolivia es una de las realidades penitenciarias más duras y dolorosas de la región, y al mismo tiempo, un lugar en la que se practican con buenos resultados modalidades de convivencia entre los reclusos y sus familias.
En el encuentro con los detenidos y con el personal que cuida de ellos en la prisión, el Sucesor de Pedro se presentó como un “hombre perdonado”, un hombre “que fue y es salvado de sus muchos pecados”. “No tengo mucho más para darles u ofrecerles pero lo que tengo y lo que amo, sí quiero dárselos, sí quiero compartirlo: Jesucristo, la misericordia del Padre”.
Recordando que los discípulos de Jesús, Pedro y Pablo, también estuvieron presos y que fue la oración la que los sostuvo en aquellos momentos, porque “cuando Jesús entra en la vida uno no queda detenido en su pasado sino que comienza a mirar el presente de otra manera, con  otra esperanza”, el Papa los instó a charlar con los sacerdotes que van allí porque “Jesús quiere levantarnos siempre”, afirmó.
Asimismo el pontífice indicó que “reclusión no es lo mismo que exclusión”, porque “la reclusión forma parte de un proceso de reinserción en la sociedad”, y en ese sentido les recordó que la convivencia depende en parte de ellos mismos, y los exhortó a ayudarse mutuamente y a luchar para salir adelante.
Un saludo afectuoso quiso enviar también el Papa a las familias de los detenidos, ellos, les dijo, “nos recuerdan que merece la pena vivir y luchar por un mundo mejor”.
Por último una palabra de aliento al personal penitenciario, que tiene la importante tarea de “levantar y no rebajar; dignificar y no humillar; animar y no afligir”.
A todos el Papa pidió seguir rezando por él, “porque también yo –dijo - tengo mis errores y debo hacer penitencia”.

(GM – RV)