viernes, 10 de agosto de 2012

Rezar con la Palabra de Dios

Cómo orar con la Palabra de Dios
La lectura orante de la Palabra, más que una reflexión, es una experiencia de encuentro personal e íntimo con Dios, que te ama y sale a tu encuentro. Estos pasos te van llevando al mismo interior de la Palabra.
1. Invoca… 
al Espíritu Santo. Pídele que te ilumine y te abra a la comprensión de la Palabra y que te anime a la respuesta con tu vida.
2. Lee…
 muy despacio el texto bíblico. Vuelve a leerlo. Lee también algún comentario que te ayude a conocer mejor el sentido del texto. Dale tiempo al Señor y escucha el mensaje que Él quiere darte en esta Palabra.
3. Medita… 
qué te dice la Palabra que has leído lentamente. Una vez que hayas captado el sentido del texto, entonces puedes hacerte esta pregunta: qué me dice esta Palabra.
4. Ora… 
respóndele al Señor que te ha dado su mensaje en la Palabra meditada. Tu actitud sea la de la Virgen María: Hágase en mí según tu Palabra.
5. Contempla… 
quédate impresionado, fascinado, en silencio, en calma. Déjate animar por el ardor de la Palabra, como quien recibe el calor del sol.
6. Actúa….
 Haciendo un compromiso que brote de este encuentro con el Señor. Es el salto a la vida. Animado e invadido por la Palabra, regresa a la vida con otra actitud.

Recuerda. “El Evangelio es el libro de la vida del Señor y está escrito para que se convierta en el libro de nuestra vida… No sólo hay que leerlo, sino interiorizarlo. Cada Palabra es Espíritu y vida, y está esperando un corazón hambriento para entrar en él” (M Delbrel).

Si eres fiel a la oración con y desde la Palabra de Dios, tu vida irá cambiando. La Palabra te hará confrontar tus criterios, valores, sentimientos, actitudes y conducta con lo que ella misma te vaya inspirando. Ama la Palabra, estúdiala, déjala que moldee tu personalidad. Te lo deseo vivamente.

jueves, 9 de agosto de 2012

La Eucaristía

En la eucaristía tenemos la concentración de todos los misterios dela redención. Ysi quisiéramos profundizar aúna más en el significado del gesto del pan y del vino como cuerpo y sangre del sacerdote de la nueva alianza, del Hijo entregado, podríamos ver realizada esta actitud en los otros dos vértices del triángulo: Getsemaní ( No se haga mi voluntad, sino la tuya ) y la cruz ( En tus manos encomiendo mi espíritu ). Es decir, lo que la eucaristía expresa se verifica y se realiza en la expresión "No se haga mi voluntad, sino la tuya" y en el hecho de poner la vida en las manos del Padre. 

Hay que controlar juntos los tres vértices o puntas del triángulo, porque se iluminan y se esclarecen mutuamente formando la figura redentora del misterio, revelando el modo en que la Trinidad se manifiesta históricamente en Cristo: desde el cenáculo, pasando por Getsemaní, hasta la cruz se realiza la revelación definitiva del amor del Padre, expresada después en la resurrección.
Carlos María Martini


¡Remad mar adentro!

martes, 7 de agosto de 2012

Hoy te he sentido muy cerca, Señor

Hoy debo darte gracias, como cada día, pero hoy de una forma especial.
Hoy te he sentido muy cerca, tan cerca que casi podía tocarte.
Te he sentido en las olas que se acercaban a la orilla.
En la brisa que acariciaba mi cara.
En el calor del sol, en el azul del cielo y en el azul verdoso del mar.
En las risas de los niños, en la alegría de los abuelos y en el amor de las familias unidas.
He vaciado mi corazón de los problemas, de las angustias y de los miedos y has entrado tú con toda tu fuerza.
Me he sentido unida a ti y he sido feliz, soy feliz, pero con esa felicidad que sólo tú puedes dar.
Gracias Señor.
Pero, también te quiero pedir por todas esas personas que lo están pasando mal, que cambie pronto su vida.  ¡Ayúdales!
H. Carmen


lunes, 6 de agosto de 2012

La mirada del Señor


La Mirada del Señor es espectacular. Desborda Amor, Ternura, Comprensión… Es dulce y sonriente. Acogedora. Uno se siente arropado por ella sabiendo que ya nada malo puede pasar (pase lo que pase). Se queda uno atrapado por esa Mirada sin querer salir de ella, absorbiendo todo cuanto de Ella emana para, de forma inevitable, derramarlo más tarde sobre los demás.

El tiempo se detiene, y uno querría que ese momento no terminara jamás. La Mirada del Señor transforma. Toca el corazón y llega a lo más hondo. Si el corazón está herido o dañado, lo sana.

 Si hay alguna mancha de rencor hacia alguna persona, la borra. Podría decirse que hace una limpieza general y cuando ya está del todo acondicionado, lo llena por completo de una Paz inmensa, de un Amor desbordante y de una Alegría profunda y duradera. La Mirada del Señor es poderosa, porque no sólo toca a quien la recibe sino a todos aquellos que más tarde se cruzan con el elegido. Su Mirada reconforta y alivia de cualquier dolor o pena. Todo lo comprende y todo lo perdona. Da esperanza. Es como un enorme abrazo amoroso, y perderse en ella, abandonarse a ella, supone sumergirse de lleno en el más grande de los amores, el Amor de Dios. 

Es difícil describir con palabras esa Mirada. Pero quienes la hemos sentido directamente sabemos que después ya nada vuelve a ser igual. Me siento tremendamente afortunado, y le doy gracias a Dios de todas las maneras posibles, sobre todo tratando de mirar a los demás como Él me mira a mí: con un Amor incondicional. ¡Gracias Señor por mirarme! Y no apartes de mí tus ojos.

De los Blogs de Religión en Libertad

domingo, 5 de agosto de 2012

Cuadrado mágico de Durero en la fachada de nuestra parroquia

Vanessa nos ha mandado el siguiente mensaje:
Buenas noches, quería saber cuál es el significado de los números que aparecen en el lateral de la parroquia. Gracias.

Esperemos que la explicación te sirva de ayuda. Y sobre todo: MUCHAS GRACIAS POR PARTICIPAR EN EL BLOG.
Todo empezó con:
El cuadrado mágico de Durero
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El cuadrado mágico de Alberto Durero, tallado en su obra Melancolía I está considerado el primero de las artes europeas. En el cuadrado de orden cuatro se obtiene la constante mágica (34) en filas, columnas, diagonales principales, y en las cuatro submatrices de orden 2 en las que puede dividirse el cuadrado, sumando los números de las esquinas, los cuatro números centrales, los dos números centrales de las filas (o columnas) primera y última, etc. y siendo las dos cifras centrales de la última fila 1514 el año de ejecución de la obra.

Algunas disposiciones particulares en el cuadrado mágico de Durero que suman la constante mágica.
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El cuadrado mágico de nuestra parroquia es como el que está en la fachada de la Sagrada Familia  de Barcelona.
Aquí la constante mágica es 33, la edad que 
tenía Jesús en su Pasión.

Algunas propiedades:





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Las horizontales suman 33
Las verticales suman 33
Las diagonales suman 33 ( números rojos y verdes)


                                   
En el siguiente, la suma de los cuatro números de cada cuadrado es también 33 y el del cuadrado central 7, 6, 10, 10 es también 33.
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Señor, ¡sálvame!

Cuando hayamos aguantado las largas horas de noche oscura que sobrevienen en los momentos de prueba, el Hijo de Dios se acercará a nosotros caminando sobre las olas y nos dirá inmediatamente; ¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!.

Es posible que estas palabras que nos dan seguridad hagan surgir en nosotros un Pedro en camino hacia la perfección que baje de la barca, seguro de haber escapado de la prueba que le sacudía.  Al principio, su deseo de salir al encuentro de Jesús le hará caminar sobre las aguas. Pero estando su fe poco segura y dudando de sí mismo, se dará cuenta de la fuerza del viento, tendrá miedo y empezará a hundirse.

Sin embargo, saldrá de ese peligro porque lanzará a Jesús este gran grito: Señor, ¡sálvame!. Entonces, el Verbo extenderá la mano para socorrerle, reprochándole su poca fe y sus dudas. Seguidamente, Jesús y 
Pedro volverán a subir a la barca, el viento amainará y los pasajeros, comprendiendo de qué peligro han sido salvados, adorarán a Jesús diciendo: Realmente eres Hijo de Dios. Estas palabras las dicen tan sólo los discípulos próximos a Jesús en la barca.
ORÍGENES

¡Cuántas veces pedimos ayuda al Señor!. A menudo nos sentimos fuertes, porque Jesús está con nosotros, sabemos que nos quiere y nos protege. Pero pasa el tiempo y no hay solución a nuestro problema, entonces empezamos a dudar, nuestra fe se debilita y entonces hay que gritar con todas nuestras fuerzas: "Señor, ¡sálvame!". Sálvame de mis dudas, ayúdame en seguir creyendo que tú me ofreces lo que más me conviene. ¡Gracias Padre!

jueves, 2 de agosto de 2012

Parábolas del tesoro escondido y de la perla fina


En la primera parábola, Jesús compara el Reino de los Cielos con un tesoro escondido en el campo, el que lo encuentra para poder poseerlo debe comprar el terreno que contiene el tesoro. Entonces, lo vuelve a enterrar, vende todo lo que tiene y compra el terreno.

Así nosotros para llegar al Reino de los Cielos, debemos renunciar con alegría de las cosas mundanas por Jesús.

Pero sobre todo debemos renunciar de lo que nos aleja de él:  demasiado amor al dinero, "Ustedes no pueden servir al mismo tiempo a Dios y al dinero" (Mt 6-24), nuestro egoísmo, nuestro orgullo, nuestra falta de caridad...

Si vaciamos nuestro corazón de nosotros mismos, éste podrá ser ocupado de Dios.

La diferencia de esta parábola con la de la perla fina, es que el hallazgo de la perla supone una búsqueda esforzada, el tesoro se presenta de improviso. Hay personas que se encuentran con la llamada de Dios de improviso, sin embargo, hay otras personas que notan que algo les falta en su vida y llegan a Jesús después de una larga búsqueda.

 Una vez descubierta la perla o encontrado el tesoro, es necesario dar un paso más. La actitud que se ha de tomar es idéntica en ambas parábolas y está descrita con los mismos términos: va y vende cuanto tiene y lo compra; el desprendimiento, la generosidad, es condición indispensable para alcanzarlo.

martes, 31 de julio de 2012

La semilla y la cizaña


La semilla que el sembrador deposita en tierra, durante días, incluso semanas o meses, permanece escondida mientras se fecunda y fertiliza. Después, poco a poco, inicia una pequeña planta que con el tiempo acogerá a las aves del cielo, dará sombra al caminante cansado y lo alimentará con sus sabrosos frutos.

Cristo sembrador pasa junto al surco de nuestra vida y deja caer sus semillas de variadas virtudes. Aunque para nosotros es imperceptible, Él deposita en nuestros corazones el germen para ser caritativos, pacientes, humildes, fieles, sencillos, generosos. Con el sucederse de los meses y de los años nuestra personalidad se enriquece con las virtudes que afloran en nuestro comportamiento cotidiano en beneficio de los que nos rodean, familiares cercanos o personas con las que entramos en contacto.

Es inevitable que, junto con el buen fruto, surja en el campo de modo espontaneo abrojos y plantas silvestres que el buen agricultor quitará oportunamente para que los frutos se desarrollen con plenitud lozanía.

Discordias, malos entendidos, envidias, rencores, pereza, pasiones, deseos desordenados son las plantas silvestres que anidan en nuestra naturaleza y que afloran sin previo aviso. El buen cristiano acude a la confesión donde Cristo jardinero toma todas nuestras hierbas y actos malos y los arroja fuera de nuestra alma para que nuestro corazón brille como un campo limpio y abundante de frutos.
P. Clemente González

Señor, ayúdanos a quitar la cizaña que crece en nuestra vida, confiamos en tu ayuda  y en tu amor.

Saciar hambre de Dios


“Pidamos al Señor que nos haga redescubrir la importancia de nutrirnos no sólo de pan sino de verdad, de amor, de Cristo, del cuerpo de Cristo, participando fielmente y con gran consciencia de la Eucaristía, para unirnos cada vez más íntimamente a Él”.

El Papa expresó que “el alimento eucarístico no es el que se transforma en nosotros, sino que nosotros somos los misteriosamente transformados”, y recordó que a través del Misterio de la Eucaristía “Cristo nos nutre uniéndonos a sí; nos atrae dentro de sí’”.

Al explicar el milagro de los panes, el Santo Padre señaló que “Jesús no nos pide aquello que no tenemos, pero nos hace ver que si cada uno ofrece lo poco que tiene, el milagro puede cumplirse siempre de nuevo: Dios es capaz de multiplicar cada uno de nuestros pequeños gestos de amor y hacernos partícipes de su don”.


El Santo Padre señaló que la Eucaristía “es el permanente gran encuentro del hombre con Dios, en el que el Señor se hace nuestro alimento, y se da a sí mismo para transformarnos en Él”.
Benedicto XVI, 29 de julio de 2012

lunes, 30 de julio de 2012

Solo en Dios descansa mi alma


SOLO EN DIOS DESCANSA MI ALMA ( SALMO 62, 2 )

Estamos en verano , un tiempo para el descanso o, al menos,para un ritmo diverso al del resto del año.
Más allá de su lugar en el calendario, el reposo posee también un significado para el creyente, al qye se invita a vivir este tiempo no tanto como un simple "no hacer nada " sino como una auténtica oportunidad para el encuentro con Dios.

"Amigo de Dios" es aquel que duerme tranquilo porque se sabe en las manos providentes de Dios de quien todo lo recibe.

Todo tiempo de descanso es el momento de la contemplación agradecida del trabajo bien hecho; el de nuestras propias manos pero sobre todo el de Dios que obra a través de ellas.
Isabel

Multiplicaciones de panes y peces


El marco del evangelio de la multiplicación de los panes y los peces es significativo. El Bautista ha sido decapitado; Jesús está también en peligro (Lc 13,31ss) y se retira a un lugar tranquilo y apartado; la muchedumbre le sigue y a Jesús le da lástima de nuevo de ella: enseña y cura a todos los enfermos. Se hace tarde y los discípulos le recomiendan que despida ya a la multitud para que puedan ir a comprarse de comer. Jesús les responde: «Dadles vosotros de comer». Y como ellos replican que no pueden hacerlo, Jesús debe realizar otro prodigio. Las revelaciones de Dios en Cristo se insertan en las necesidades de la humanidad.

1. Demasiado poco, demasiado.
El tema atraviesa los evangelios de principio a fin: desde Caná, la primera revelación pública, el hombre tiene demasiado poco y Dios le ofrece demasiado. En la boda de Caná no tenían más vino, y después, por así decirlo demasiado tarde, hay vino en sobreabundancia. Ahora sólo hay cinco panes, y, después de haber comido hasta saciarse miles de personas, los discípulos recogen doce cestos llenos de sobras. Naturalmente la paradoja material no es más que un «signo», una parábola de lo espiritual: el Todopoderoso es manso y humilde de corazón; el revelador, rechazado por todos, obtiene el juicio total sobre el mundo; no se trata simplemente de la oposición entre la pobreza del hombre y la riqueza de Dios, sino de una paradoja mucho más profunda: Dios se hace pobre para que todos nosotros seamos ricos (2 Co 8,9); él, el perseguido, precisamente en esta situación, reparte entre nosotros su riqueza inconcebible.

2. Gratuitamente.
Esto supera toda relación de control humano; entre Dios y el hombre no hay más negocio que el descrito en la primera lectura: «oíd también los que no tenéis dinero: Venid, comprad trigo; comed sin pagar vino y leche de balde». Y sólo donde tiene lugar esta gratuidad de lo dado y lo recibido, el hombre sale ganando y queda satisfecho. Cuando hace cálculos y sus cuentas le cuadran de alguna manera, sale perdiendo y queda insatisfecho: «¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta? ¿Y el salario en lo que no da hartura?», pregunta la primera lectura. Esto significa simplemente que sólo la gratuidad del amor y de la gracia es capaz de saciar el hambre insondable del alma, lo que ciertamente presupone en ella la existencia de un sentido de esta gratuidad o al menos la obligación de engendrarlo. Nadie podría saciarse con el amor impagable de Dios, si recibiera este amor calculadamente para sí mismo y pretendiera acapararlo para sí. El hombre debe descartar todo cálculo si quiere entrar en la «eterna alianza» ofrecida por Dios.

3. Definitivamente.
El exuberante canto de victoria de Pablo en la segunda lectura nos muestra lo que sucede cuando el hombre entra en la alianza. Dios nos da absolutamente todo lo que tiene y por eso su alianza se convierte en «eterna». Y el que entra realmente en esta sobreabundancia del don divino, penetra personalmente en esta eternidad que está más allá de toda amenaza y agresión mundanas. «Nada podrá apartarnos», no porque nosotros tengamos la fuerza para «vencer» en todo; toda la fuerza requerida para esto proviene «del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor».
HANS URS von BALTHASAR

sábado, 28 de julio de 2012

El trigo y la cizaña

Jesús compara el Reino de los cielos con un campo de trigo para darnos a entender que dentro de nosotros se ha sembrado algo pequeño y escondido, que sin embargo tieneuna fuerza vital que no puede suprimirse.

 A pesar de los obstáculos, la semilla se desarrollará y el fruto madurará.

Este fruto será bueno sólo si se cultiva el terreno de la vida según la voluntad divina.


Por eso, en la parábola de la cizaña, Jesús advierte que, después de la siembra del dueño, "mientras todos dormían", aparece "su enemigo", que siembra la cizaña. Esto significa que tenemos que estar preparados para custodiar la gracia recibida desde el día del bautismo, alimentando la fe en el Señor, que impide que el mal eche raíces. 


San Agustín, comentando esta parábola, observa que "primero muchos son cizaña y luego se convierten en grano bueno". Y agrega: "si éstos, cuando son malos, no fueran tolerados con paciencia, no lograrían el laudable cambio".  Benedicto XVI, 17 de julio de 2011.

viernes, 27 de julio de 2012

Camino para seguir a Jesús. San Agustín

Nosotros veremos al Señor cara a cara.
Ahora, dice el apóstol, mi conocer es inmaduro: vemos como en un espejo de adivinar; entonces veremos cara a cara.

San Juan nos dice también en su carta: Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Ahí tienes la gran promesa que se te ha hecho; si amas, síguele.

Le amo, me dirás, pero, ¿cuál es el camino para seguirle? ¿Me preguntas el camino que debes tomar?

Escucha al Salvador y te lo dirá de una vez: Yo soy  el camino. Y, ¿adónde lleva ese camino? Yo soy la verdad y la vida.

No se te dice: esfuérzate por buscar el camino que conduce a la verdad y la vida; no, no se te dice esto. ¡Levántate, perezoso! Es el camino en persona quien te sale al encuentro.

Te despierta de tu sueño, y, oyes su voz cuando te dice: Levántate y anda.
San Agustín

martes, 24 de julio de 2012

Descanso para mi alma

Dios mío, mi corazón es como un ancho mar siempre agitado por las tempestades: haz que encuentre en ti la paz y el descanso. 

Tú has increpado a los vientos y a la mar para que se calmaran, y a tu voz se han apaciguado; ven a poner paz en las agitaciones de mi corazón, a fin de que todo en mí sea sosiego y tranquilidad, para que pueda poseerte, a ti mi único bien, y pueda contemplarte, dulce luz de mis ojos, sin turbación ni oscuridad.

Oh Dios mío, que mi alma, libre de los pensamientos tumultuosos de este mundo, se esconda a la sombra de tus alas. Que encuentre junto a ti un lugar de refrigerio y de paz, y toda transportada de gozo pueda cantar: Ahora puedo dormir y descansar en tu paz.

Que ella descanse, te lo pido, Dios mío, que ella descanse del recuerdo de todo aquello que está debajo del cielo, despierta sólo para ti, como está escrito: Yo duermo, pero mi corazón vela

Mi alma no puede gozar de paz y seguridad, Dios mío, si no es bajo la protección de tus alas. Que ella permanezca, pues, eternamente en ti y sea abrasada con tu fuego. Que elevándose por encima de sí misma, te contemple y cante gozosamente tus alabanzas.

Que en medio de las turbaciones que me agitan, tus dones sean mi dulce consolación, hasta que venga a ti, oh tú, la verdadera paz.
San Agustín. Fuente: Magníficat

sábado, 21 de julio de 2012

Siempre María


Nos hablaron de María en el sermón de la Iglesia: Bajaste los ojos tristes. ¡Qué Madre tan grande, tan maravillosa; Madre Purísima, Santísima,  tan desperdiciada!

No has  sabido ser buen hijo; ¡qué lejos de serlo! Has vivido a tu cuenta y riesgo la dureza de la orfandad; pero Ella sigue siendo tan buena madre como siempre: por Ella has logrado grandes cosas, sin  merecerlo, sin  saberlo, incluso, y sin haberlo agradecido.

Si antes no supiste o no quisiste hacerte digno de María Santísima, ahora, ¿cuál va a ser tu comportamiento con Ella?   De ahora en adelante..., siempre dices así cuando terminas unos ejercicios, y ahora también lo dices; pero ser santo requiere agallas más duras que las de quien dice:  "Ahora sí".   Renovarse, nunca jamás, a pesar de las caídas, las crisis, las sequedades, tan duras, eso es querer la santidad.   

Estás asustado de cómo te doblan, como a junco ribereño, los vientos débiles del norte; necesitas templarte y endurecerte a todos los vientos y tempestades; tienes que pasar la prueba del persistir como si tal cosa: la prueba del hastío, del no siento, del no tengo ganas, la dura prueba de la tentación insistente, que se enrosca en la sicología como pitón.  Tres veces rogaste al  Señor que se apartara de ti; más de tres y cuatro veces has rogado que el estigma de Satanás te sea retirado, pero el estigma sigue metido en la carne.

A Pablo le dijeron: "Te basta mi gracia, porque en la debilidad se perfecciona la virtud". Y a ti te  dicen lo mismo.

P Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net