viernes, 28 de agosto de 2015

Porque no muero

"Vivo sin vivir en mí Y tan alta vida espero Que muero porque no muero".

Del disco Clásicos in versos (Saga, 89)de El silbo vulnerado. Música: Luisfelipe Alegre. Canta Carmen Orte. Carátula: Germán Díez 


La oración: el amor es el que habla

Esta frase del libro de la vida de Santa Teresa nos ayuda a comprender lo que es la oración. Ella encuentra en Toledo a un Padre dominico conocido que no ve desde hace mucho tiempo. Le cuenta bajo secreto de confesión todo lo que le pasa a su alma y las penas sufridas por la reforma del Carmelo.
 El religioso la escucha, la consuela y le pide que no deje de pedir por él. Teresa, agradecida, confía al Señor el alma de este sacerdote. Ella va al lugar a donde solía orar y allí se queda "muy recogida, con un estilo "abovado" que muchas veces, sin saber lo que digo, trato". Y añade: "que es el amor que habla" (Libro de la Vida, 34, 8).

 Orar es dejar que hable el amor. ¡Cuántas veces le tenemos miedo al amor, no dejamos que el amor hable! Sino que preferimos que hable sólo nuestra razón o nuestra mera capacidad humana de entender las cosas. Muchas veces reprimimos el amor como si fuera muestra de debilidad como si también en la oración tuviéramos que demostrar los fuertes e inteligentes que somos. Sin embargo la oración, sin dejar impedirnos usar nuestro entendimiento, es el momento explayar el corazón, y de dejar que el Amor divino nos inunde y nos queme con sus rayos. En una sociedad más racionalista y secularizada, nos da vergüenza de liberar la parte más noble de nosotros mismos, nuestra capacidad de amar y ser amados. Y vivimos como mutilados, no respirando a pleno pulmón, caminando sólo al ritmo que nos permite nuestras convenciones humanas o nuestro miedo de amar demasiado.

 Orar, "es el amor que habla". Santa Teresa cuenta que, dejando al religioso, comenzó a hablar con Dios con toda sencillez, como ella solía hacer, dejando que el amor hablase. No sólo el amor que su alma nutría hacia Dios, sino también "comprendiendo el amor que Dios le tiene a ella". La oración usa un lenguaje de amor. Y el lenguaje de amor es especial, es único, tiene su lógica, su gramática y su sintaxis. Lo entienden los que aman. Basta un gesto, una mirada, un movimiento, una sonrisa. Dejemos que el amor hable en nosotros. Dejemos que el Amor nos hable. Dejémonos conducir por el Espíritu Santo que es la persona de la Trinidad que es el Amor del Padre al Hijo y del Hijo al Padre.

Cuando aprendamos el lenguaje del amor que nos enseña el Espíritu Santo, lenguaje hecho de sencillez y espontaneidad, que cualquiera que tenga un corazón puede aprender, entonces comprenderemos que la oración no es sino un ejercicio de amor, es una expresión de amor, es un grito de amor, es una súplica de amor.


La mística Teresa continua diciendo que el Amor que Dios tiene al alma hace que ésta se olvide de sí y "le parece está en Él". Nada la separa de Él. La sencillez del amor logra el mejor estado de unión. Entonces el alma orante "habla desatinos". Comienza a usar el lenguaje más elevado y puro, el lenguaje del amor, porque, como diría San Juan de la Cruz, "ya sólo en amar es mi ejercicio" (Cántico Espiritual, 95).

Autor: P. Pedro Barrajón

Con los refugiados sirios o iraquíes. Cardenal Rodríguez Maradiaga

Querido amigo:
Escapan de una matanza que amenaza la vida de su hijo pequeño. Hicieron un largo viaje desde su casa hasta un lugar seguro, pero un lugar de exilio, lejos de todo lo que conocían.
Como los refugiados sirios o iraquíes hoy —como la gente que escapa del conflicto en Sudán del Sur y la República Democrática del Congo —lo primero que necesitaba la Sagrada Familia era comida. Durante su difícil travesía y en su incierta vida lejos de casa, alguien se acercó a ellos. Alguien les ayudo a encontrar su pan de cada día.
Los refugiados viven hoy en la confusa espiral del exilio—cada día tienen que hacer frente a nuevas costumbres, nuevas dificultades. Para muchos, ya les resultaba difícil ganarse la vida incluso en su propio país. Por eso, en un sitio nuevo, sin contactos, luchan duramente por encontrar un trabajo. Porque de alguna manera deben encontrar un modo para dar de comer a sus hijos.
Caritas llega a familias que lo han perdido todo – hogares, medios de sustento, pertenencias. En todo el mundo, Caritas distribuye alimentos tras una emergencia y luego trabaja, con las personas, para ayudarlas a ayudarse a sí mismas.
Recientemente, en el Líbano, el personal de Caritas llevó comida a un campamento de refugiados, cerca de la frontera con Siria, devastada por la guerra. Muchos refugiados sirios, se deciden al final a desplazarse a pie a ciudades como Beirut. Recientemente, un programa de Caritas ayudó a las mujeres refugiadas a desarrollar una mini-empresa para preparar y vender platos de su cocina tradicional.
Por supuesto, Caritas también ayuda a las familias que, aunque se vieron obligadas a huir de sus hogares, se enfrentan cotidianamente a la pobreza extrema y el hambre. Por eso,en Beirut, las mujeres libanesas también forman parte del programa ayuda alimentaria.
Asegurarse de que los padres pueden alimentar a sus hijos es un objetivo clave para Caritas “Una sóla familia humana, alimentos para todos” es el tema de la campaña contra el hambre, lanzada por el Papa Francisco, en diciembre de 2013. Dicha iniciativa, de 18 meses de duración, es una ocasión para que el personal de Caritas y sus simpatizantes, de todo el mundo, se centren en lo que funciona para detener el hambre, y cómo podemos llegar a las familias más necesitadas y hambrientas, como la Sagrada Familia.
Durante todo este año, ha sido conmovedor ver la dedicación y creatividad del personal de Caritas, en su lucha contra el hambre. Entre los programas especiales de la campaña, podemos incluir proyectos de semillas, en Brasil, de capacitación agrícola, en Tailandia, comidas para niños de la calle, en África oriental, los bancos de alimentos, en Europa, y otros muchos.

La Sagrada Familia es nuestra familia. Así como usted habría ayudado a esa familia asustada, hace más de 2000 años, ahora está intentando ayudar a familias necesitadas de hoy, a través de su apoyo de Caritas. “Una sola familia humana” ya es realidad, hagamos que “alimentos para todos” también lo sea.
Cardenal Rodríguez Maradiaga

«¡No abandonemos Tierra Santa!

El custodio de Tierra Santa, fray Pierbattista Pizzaballa hace un llamado a los fieles 

Desde hace tiempo, sobre todo a causa del miedo generado por las guerras en Oriente Medio y los atentados perpetrados por los grupos fundamentalistas que han golpeado incluso a los países de Occidente, las peregrinaciones a Tierra Santa han disminuido drásticamente. Se estima que, solo desde Italia, en el último año han caído más del 40 por ciento. A pesar de alguna tímida señal de reanudación, el temor a acercarse a esta Tierra bendita sigue siendo grande. Sabiendo interpretar la voz de las distintas comunidades cristianas que viven en Israel y Palestina, quisiera deciros: «No abandonéis a la Tierra Santa". No existe motivo razonable para no organizar una peregrinación a los Santos Lugares. La seguridad en los santuarios y en las zonas frecuentadas por los peregrinos está garantizada, y nosotros, los cristianos, necesitamos más que nunca de la presencia y apoyo de los peregrinos que se acercan hasta aquí en oración de todas las partes del mundo.
Vivir como cristianos en Tierra Santa significa tener una vocación particular y universal. Aquí la Iglesia latina se compone esencialmente de tres grupos: las comunidades de cristianos árabes locales, el antiguo grupo de palestinos que representan la presencia cristiana tradicional en estos lugares; la quehilá de lengua hebrea, una iglesia nueva, en fermento, que aglutina con sus propias especificidades a evangelistas, judíos mesiánicos y católicos y que celebra la liturgia en lengua hebrea; la comunidad internacional, que comprende a muchos trabajadores extranjeros, sobre todo filipinos, hispanoamericanos e indios, que residen establemente en Tierra Santa, y algunos otros grupos de distinta procedencia que, por múltiples razones y distintos motivos, transcurren aquí períodos más o menos largos. Junto a la Iglesia latina viven y operan otras importantes realidades cristianas, entre las que destaca la Iglesia greco-ortodoxa, la Iglesia armenia y la copta. Incluso dentro del mundo católico existen grupos con ritos distintos del latino.
Jerusalén y los Santos Lugares cristianos han sido hasta hoy un signo fundamental de la fe, testimonio de la vida, muerte y resurrección de Jesús que, precisamente aquí, realmente se han cumplido. Todos los cristianos, incluso los más alejados, miran a Tierra Santa para encontrar en estos signos sus propias raíces y el sentido auténtico de su misión en todo el mundo. En Tierra Santa se puede leer la vida de Jesús, escuela de Evangelio. Aquí se puede aprender a mirar, escuchar, meditar y saborear el silencio para alcanzar el significado profundo y misterioso de su paso. El ambiente que enmarca su estancia entre nosotros evoca lugares, costumbres, colores y perfumes; los mismos que Jesús conoció cuando se reveló al mundo.
En Tierra Santa los cristianos han sido siempre minoría, una presencia exigua pero de corazón ardiente, y jamás han desaparecido. Están llamados a dar un alto testimonio de fe, a ser una presencia viva, enamorada de su propia historia y de sus propias ideas, a no temer los cambios y los encuentros con la diversidad, sino a estar abiertos, serenos, libres, positivos y, al mismo tiempo, claros, enraizados en su propio sentido de identidad y pertenencia, caminando hacia el futuro, activos en la custodia de los Santos Lugares, que son depositarios de la tradición y la memoria de toda la cristiandad.
Precisamente para salvaguardar esta presencia (y si es posible reforzarla) invito una vez más a todas las diócesis, parroquias y movimientos a no abandonarnos, es más, a trabajar para que la peregrinación a Tierra Santa sea un testimonio de paz y diálogo. Estoy convencido de que este llamamiento será acogido por muchos fieles que aman Tierra Santa, y que pronto por las calles que Jesús recorrió pueda nuevamente crecer la presencia de quien se pone en camino para encontrarse con Aquél que vino para nuestra salvación.
Fray Pierbattista Pizzaballa - Custodio de Tierra Santa

De la carta de san Agustín , obispo, a Proba

Quizá me preguntes aún por qué razón dijo el Apóstol que no sabemos pedir lo que nos conviene, siendo así que podemos pensar que tanto el mismo Pablo como aquellos a quienes él se dirigía conocían la oración dominical.

Porque el Apóstol experimentó seguramente su incapacidad de orar como conviene, por eso quiso manifestarnos su ignorancia; en efecto, cuando, en medio de la sublimidad de sus revelaciones, le fue dado el aguijón de su carne, el ángel de Satanás que lo apaleaba, desconociendo la manera conveniente de orar, Pablo pidió tres veces al Señor que lo librara de esta aflicción. Y oyó la respuesta de Dios y el porqué no se realizaba ni era conveniente que se realizase lo que pedía un hombre tan santo: Te basta mi gracia: la fuerza se realiza en la debilidad.

Ciertamente, en aquellas tribulaciones que pueden ocasionarnos provecho o daño no sabemos cómo debemos orar; pues como dichas tribulaciones nos resultan duras y molestas y van contra nuestra débil naturaleza, todos coincidimos naturalmente en pedir que se alejen de nosotros. 

Pero, por el amor que nuestro Dios y Señor nos tiene, no debemos pensar que si no aparta de nosotros aquellos contratiempos es porque nos olvida; sino más bien, por la paciente tolerancia de estos males, esperemos obtener bienes mayores, y así la fuerza se realiza en la debilidad. 

Esto, en efecto, fue escrito para que nadie se enorgullezca si, cuando pide con impaciencia, es escuchado en aquello que no le conviene, y para que nadie decaiga ni desespere de la misericordia divina si su oración no es escuchada en aquello que pidió y que, posiblemente, o bien le sería causa de un mal mayor o bien ocasión de que, engreído por la prosperidad, corriera el riesgo de perderse. En tales casos, ciertamente, no sabemos pedir lo que nos conviene.

Por tanto, si algo acontece en contra de lo que hemos pedido, tolerémoslo con paciencia y demos gracias a Dios por todo, sin dudar en lo más mínimo de que lo más conveniente para nosotros es lo que acaece según la voluntad de Dios y no según la nuestra. De ello nos dio ejemplo aquel divino Mediador, el cual dijo en su pasión: Padre, si es posible, que pase y se aleje de mi ese cáliz, pero, con perfecta abnegación de la voluntad humana que recibió al hacerse hombre, añadió inmediatamente: Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres. Por lo cual, entendemos perfectamente que por la obediencia de uno todos se convertirán en justos.


¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!


Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 1-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
-«Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo.
Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas.
Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó una voz: - ¨¡ Que llega el esposo, salid a recibirlo!
Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.
Y las necias dijeron a las sensatas: - "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas."
Pero las sensatas contestaron: -"Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis."
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: - "Señor, señor, ábrenos."
Pero él respondió: - "Os lo aseguro: no os conozco."
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»
Palabra del Señor.

jueves, 27 de agosto de 2015

Me dio luz en todo’. Teresa de Jesús y fray Pedro de Alcántara

Con estas palabras, nos habla Teresa de Jesús la relación que tuvo con fray Pedro de Alcántara, reformador franciscano y consejero suyo:
Este santo hombre me dio luz en todo y me lo declaró, y dijo que no tuviese pena, sino que alabase a Dios y estuviese tan cierta que era espíritu suyo, que, si no era la fe, cosa más verdadera no podía haber, ni que tanto pudiese creer. Y él se consolaba mucho conmigo y hacíame todo favor y merced, y siempre después tuvo mucha cuenta conmigo y daba parte de sus cosas y negocios. Y como me veía con los deseos que él ya poseía por obra -que estos dábamelos el Señor muy determinados- y me veía con tanto ánimo, holgábase de tratar conmigo; que a quien el Señor llega a este estado no hay placer ni consuelo que se iguale a topar con quien le parece le ha dado el Señor principios de esto; que entonces no debía yo tener mucho más, a lo que me parece, y plega al Señor lo tenga ahora.

Libro de la Vida, 30, 5
Blog: Para Nos Nací
Lectura del santo evangelio según san Mateo 24, 42-51
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejarla abrir un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.
¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?
Pues, dichoso ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes.
Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, mandándolo a donde se manda a los hipócritas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes.»
Palabra del Señor

Santa Mónica, con su testimonio logró convertir a su marido, a su suegra y a su hijo, San Agustín

Mónica, la madre de San Agustín, nació en Tagaste (África del Norte) a unos 100 km de la ciudad de Cartago en el año 332. 

 Ella deseaba dedicarse a la vida de oración y de soledad pero sus padres dispusieron que tenía que esposarse con un hombre llamado Patricio. Este era un buen trabajador, pero de genio terrible, además mujeriego, jugador y pagano, que no tenía gusto alguno por lo espiritual. Tuvieron tres hijos : dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir por varias décadas. 

Patricio no era católico, y aunque criticaba el mucho rezar de su esposa y su generosidad tan grande hacia los pobres, nunca se opuso a que dedicará de su tiempo a estos buenos oficios.y Quizás, el ejemplo de vida de su esposa logro su conversión. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por su esposo y al fin alcanzó de Dios la gracia de que en el año de 371 Patricio se hiciera bautizar, y que lo mismo hiciera su suegra. Un año después de su bautizo, Patricio murió, dejando a la pobre viuda con el problema de su hijo mayor
Cuando murió su padre, Agustín tenía 17 años y empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez más preocupantes del comportamiento de su hijo. Adoptó las creencias y prácticas de una la secta Maniquea. Y Mónica, que era bondadosa pero no cobarde, ni débil de carácter, al volver su hijo de vacaciones y escucharle argumentar falsedades contra la verdadera religión, lo echó sin más de la casa y cerró las puertas, porque bajo su techo no albergaba a enemigos de Dios.

En Milán; Mónica conoce al santo más famoso de la época en Italia, el célebre San Ambrosio, Arzobispo de la ciudad. En él encontró un verdadero padre, lleno de bondad y sabiduría que le impartió sabios. Además de Mónica, San Ambrosio también tuvo un gran impacto sobre Agustín, a quien atrajo inicialmente por su gran conocimiento y poderosa personalidad. Poco a poco comenzó a operarse un cambio notable en Agustín, escuchaba con gran atención y respeto a San Ambrosio, desarrolló por él un profundo cariño y abrió finalmente su mente y corazón a las verdades de la fe católica. 

En el año 387, ocurrió la conversión de Agustín, se hizo instruir en la religión y en la fiesta de Pascua de Resurrección de ese año se hizo bautizar. 

Agustín, ya convertido, dispuso volver con su madre y su hermano, a su tierra, en África, y se fueron al puerto de Ostia a esperar el barco. Pero Mónica ya había conseguido todo lo que anhelaba es esta vida, que era ver la conversión de su hijo. Ya podía morir tranquila. Murió a los 55 años de edad del año 387.


miércoles, 26 de agosto de 2015

En las internas entrañas…


La gracia del dardo o transverberación,  cuya fiesta litúrgica se celebra hoy, es narrada por la propia Teresa de Jesús en el Libro de la Vida (29, 13) y a ella le dedicó también el  poema “Ya toda me entregué y di”.
La plasticidad de la escena explica su éxito en ámbitos como el arte y la literatura. Hoy nos unimos a esta fiesta con un poema de una de las más más queridas discípulas de Teresa, María de San José, quizá la primera en continuar la estela del tema, a través de estos versos, de los que existe también una versión más extensa y con notables variantes:
En las internas entrañas
sentí un golpe peregrino:
el blasón era divino
porque obró grandes hazañas.
Con el golpe fui herida,
y aunque la herida es mortal
y es un dolor sin igual,
es muerte que causa vida.
Si mata, ¿cómo da vida?
Y si vida, ¿cómo muere?
¿Cómo sana cuando hiere
y se ve con él unida?
Tiene tan divinas mañas,
que en un tan acerbo trance
sale triunfante del lance
obrando grandes hazañas
María de San José (Salazar)
Fuente: Blog Para Vos Nací

El papado romano. "Acompañar al Papa Francisco en su difícil tarea de renovar la Iglesia"

Esa institución eclesiástica muy original y singular que hace historia sobre todo con su actual representante el papa Francisco. Jorge Mario Bergoglio, el primer papa latinoamericano que desde el comienzo ha llamado la atención por su originalidad y estilo sencillo tan en discordancia con la tradición de los papas romanos de la historia. Ha hecho historia su intervención para que el gobierno norteamericano termine con las sanciones impuestas a Cuba y últimamente ha tenido una larga entrevista con nuestra presidenta Michel Bachelet. Queremos explorar la tarea que tiene delante de sí nuestro papa Francisco. Así comprenderemos mejor muchas de sus actuaciones, algunas tan criticadas por elementos oponentes.
Ya Juan Pablo II, un predecesor tan distinto del Papa Francisco, se preguntaba cuál sería el “munus Petri” (“la tarea del sucesor de Pedro”). Tal vez estaría pensando en predecesores suyos como los Gregorios o los papas de la Edad Media o Moderna. El Papa Francisco, sin duda se ha hecho esta pregunta pero, según parece desde muy diversos planteamientos.
Encuentro enormemente significativo un gesto del Papa Francisco al comienzo mismo de su ministerio papal. Recién nombrado apareció en el balcón papal, quería dar la primera bendición a sus primeros súbditos, los fieles de Roma, porque al ser elegido Papa fue ante todo nombrado obispo de Roma. La plaza de San Pedro estaba llena de los fieles romanos que habían ido al llamado del humo blanco, anuncio de la elección papal y el papa Francisco en vez de darles la bendición, inclinó la cabeza y pidió al pueblo romano que el pueblo mismo lo bendijera. Ahí veo yo la expresión de toda una conciencia, de todo un programa, de toda una tarea que se imponía al haber sido elegido obispo de Roma. Francisco quiso que primero lo bendijera el pueblo. Hubiera querido tal vez que el pueblo le hubiera elegido “a mano alzada” como se hacía con los primeros papas y obispos. ¿Y por qué no se podría volver a lo mismo? La población de Roma era el “Pueblo de Dios”, era “la Iglesia”, lo normal es que la Iglesia escoja su Papa.
El fue elegido por electores escogidos por antecesores suyos, papas igualmente. ¿Es eso normal?, podría haberse preguntado razonablemente el Papa Francisco.
Linda tarea le espera, hacer que el pueblo romano y el pueblo de miles de diócesis sean realmente un pueblo de Dios consciente y responsable que pueda escoger en lo sucesivo a sus obispos y al mismo Papa.
Nos preguntamos qué podrá hacer el Papa Francisco atrapado en una situación no creada por él sino impuesta desde hace siglos. Desde siglos que la Iglesia lleva esa estructura de una sociedad dividida entre jerarquía arriba y fieles sin voz ni voto. ¿Cómo poner al día “aggiornar” una Iglesia tan sólidamente estructurada con esquemas ya establecidos en prácticas seculares?
El Papa había aceptado el desafío como la voluntad de Dios que lo embarcaba en una tarea casi imposible. Debía, como se ha dicho, saltar fuera de su propia sombra. Es decir como renegar de su ser para estructurarse nuevamente, lo que no hicieron los papas del concilio: Juan XXIII, Pablo VI y menos sus sucesores Juan Pablo II y Benedicto XVI. Esto sería su tarea en adelante. Nos preguntamos ahora cuáles podrán ser los colaboradores que puedan apoyar este camino del Papa Francisco. Los colaboradores espirituales tendrán como apoyo evidentemente el Espíritu Santo y el mismo evangelio de Jesús bajo la luz de un discernimiento espiritual.
En Evangelii Gaudium encontramos líneas trazadas bajo estas directrices. Los colaboradores sociales serán ante todo los que se comprometen con la meta propuesta por el Concilio Vaticano II en la creación de un Pueblo de Dios, de una Iglesia Pueblo de Dios conforme a una Iglesia construida desde las bases de un pueblo creyente y que se verifica como pueblo a partir de su fe. Un pueblo consciente de su misión que es el Reino de Dios ya desde este mundo respondiendo a las demandas de una humanidad que quiere ser libre, equitativa y fraternal.
Los pasos serán señalados y marcados por las realidades sociales que encontrará el Papa Francisco en su camino.
Habrá limitaciones muchas veces para lo que él se proponga hacer. Las limitaciones serían fundamentalmente las de la estructura eclesial en la que se encuentra metido el mismo papa Francisco. Sencillamente el de ser Papa con obispos nombrados por él y un clero que lo separa en cierta manera del pueblo fiel que es la Iglesia en su conjunto.
Creo que estamos empezando a ver cómo el Papa Francisco enfrenta estas coyunturas y las supera.
Algunos ejemplos de pasos típicos dados por el Papa Francisco: La convocatoria de los “pueblos postergados” en Roma hace dos años, el llamado a que se organicen; las iniciativas respecto al Sínodo sobre la Familia con sus reuniones de octubre a octubre; las intervenciones a favor de los pueblos de Cuba y el palestino; sus intervenciones a favor de los emigrantes del Africa.
Hemos de recordar que el Papa Francisco no es un avanzado ni menos un extremista, nunca lo ha sido. Recordemos que los cambios en la Iglesia han de ser procesos que toman tiempo. Advertimos que los mismos pasos que se han dado han sido cautelosos. Que el Sínodo de la familia ha tenido sus hándicaps y resistencias y que el mismo Francisco no ha sido insensible a ellas. A nosotros nos corresponde responder desde nuestra situación a los requerimientos del Espíritu y de la reforma del Concilio Vaticano II.
Finalmente derivemos de todo lo dicho nuestras conclusiones. ¿Cuál es en la presente coyuntura nuestra tarea? Acompañar al Papa Francisco en su difícil tarea de renovar la Iglesia desde una jerarquía marcada por estructuras antiguas y rígidas del pasado, y de nuestra parte cooperar al cambio de la Iglesia desde la libertad de los hijos de Dios.
José Aldunate, SJ
Residencia de San Ignacio en Santiago - 24 de junio de 2015


El espíritu de la oración devuelve el tiempo a Dios, dijo el Papa

Ni siquiera la muerte puede separarnos de la caricia de Dios
Tras haber reflexionado acerca de cómo vive la familia los tiempos de la fiesta y del trabajo, en su catequesis del último miércoles de agosto, y en el ámbito de la 100ª audiencia general desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco se detuvo a considerar, con los numerosos fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, el tiempo de la oración.

Hablando en italiano el Santo Padre destacó que los cristianos lamentan con sinceridad la falta de tiempo para rezar más porque el corazón humano siembre busca la oración, incluso sin saberlo. Y afirmó que está bien creer en Dios con todo el corazón y esperar que Él nos ayude en las dificultades, al igual que sentirse en el deber de darle gracias. Sin embargo, Francisco invitó a preguntarnos si queremos al Señor, y si el pensamiento de Dios nos conmueve, nos sorprende y nos mueve a la ternura.

Lenguaje intensivo del amor

De ahí su invitación a pensar en el gran mandamiento que sostiene a todos los demás con su fórmula: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, que utiliza “el lenguaje intensivo del amor”. Por esta razón el Papa Bergoglio también formuló la pregunta de si logramos pensar en Dios como la caricia que nos mantiene en vida, antes de la cual no hay nada. Una caricia que ni siquiera la muerte interrumpe. O si pensamos en Él sólo como en el Omnipotente creador de todas las cosas, el Juez que controla todas la acciones, lo que también es verdad. Pero como dijo el Pontífice, sólo cuando Dios es el afecto de todos nuestros afectos, llega a ser pleno el significado de estas palabras. Entonces – añadió  el Papa – nos sentimos felices, y también un poco desconcertados, porque Él piensa en nosotros y, sobre todo – exclamó – ¡nos ama!

Se trata de algo impresionante, dijo Francisco, puesto que Dios podía  hacerse reconocer sencillamente como el Ser Supremo, impartir sus mandamientos y esperar los resultados. Y, en cambio, Dios ha hecho y hace infinitamente más que esto. Y, de hecho – prosiguió – un corazón en el que habita el afecto por Dios hace que también se vuelva oración un pensamiento sin palabras o una invocación ante una imagen sagrada o un beso hacia la Iglesia. Por eso es bello cuando las mamás enseñan a sus hijos pequeños a enviar un beso a Jesús o a la Virgen, porque en ese  momento – explicó el Santo Padre – el corazón de los niños se transforma en lugar de oración, que es un don del Espíritu Santo.

Por esta razón el Papa pidió que jamás olvidemos pedir este don para cada uno de nosotros, a fin de que el tiempo de la entera vida familiar esté envuelto en el amor de Dios con la búsqueda espontánea del tiempo de la oración.

Hacia el final de su catequesis el Pontífice afirmó que el espíritu de la oración devuelve el tiempo a Dios, y después de recordar el episodio evangélico de las hermanas de Lázaro, Marta y María, en que la primera aprendió que escuchar al Señor era verdaderamente lo esencial, la “parte mejor” del tiempo; Francisco sugirió leer en casa el Evangelio, meditándolo, en la familia, mientras se reza el Rosario, para que llegue a ser como un pan bueno que alimenta el corazón de todos.
Francisco concluyó invitando a descubrir la belleza de la oración en la familia para que rezando unos por otros seamos protegidos por el amor de Dios.

Después de su catequesis el Papa Bergoglio invitó a los presentes a participar, el próximo martes 1º de septiembre, en la Primera Jornada Mundial de Oración dedicada al cuidado de la creación, que el mismo Pontífice instituyó el pasado 6 de agosto, y que tendrá lugar en la Basílica Vaticana, a las 17.00, donde el Santo Padre presidirá la Liturgia de la Palabra.
Estas fueron sus palabras:
“El próximo martes, 1º de septiembre, se celebrará la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la creación. En comunión de oración con nuestros hermanos ortodoxos y con todas las personas de buena voluntad, queremos ofrecer nuestra contribución a la superación de la crisis ecológica que está viviendo la humanidad.
En todo el mundo, las diversas realidades eclesiales locales han programado oportunas iniciativas de oración y de reflexión, para hacer que esa Jornada sea un momento fuerte también con vistas a la asunción de estilos de vida coherentes.
Con los obispos, sacerdotes, personas consagradas y fieles laicos de la Curia romana, nos encontraremos en la Basílica de San Pedro a las 17.00 para la Liturgia de la Palabra, a la que desde ahora invito a participar a los romanos, a los peregrinos y a cuantos lo deseen”.
(María Fernanda Bernasconi - RV). 


Tarde os amé. San Agustín.


Señor, tú me sondeas y me conoces.

Sal 138, 7-8. 9-10. 11-12ab 

Señor, tú me sondeas y me conoces.
¿Adónde iré lejos de tu aliento, 
adónde escaparé de tu mirada? 
Si escalo el cielo, allí estás tú; 
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro.
Señor, tú me sondeas y me conoces
Si vuelo hasta el margen de la aurora, 
si emigro hasta el confín del mar, 
allí me alcanzará tu izquierda, 
me agarrará tu derecha.
Señor, tú me sondeas y me conoces
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, 
que la luz se haga noche en torno a mi»,
ni la tiniebla es oscura para ti, 
la noche es clara como el día.

Señor, tú me sondeas y me conoces

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados!


Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 27-32
En aquel tiempo, habló Jesús diciendo:
-« ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡ Colmad también vosotros la medida de vuestros padres! »
Palabra del Señor