Este blog se crea con el objetivo de que todos los que formamos parte de de la comunidad cristiana, podamos expresar nuestras opiniones, consultar nuestras dudas y, sobre todo, ayudarnos unos a otros en este caminar con Jesús y hacia Jesús. Anímate y participa
viernes, 1 de abril de 2016
Juan Carlos Pérez: "En España no hay odio a la religión, pero sí indiferencia"
Los salesianos
en España gozan de buena salud, a pesar de la "sequía vocacional" que
padecen como otras muchas congregaciones, preparan la visita de su Rector
Mayor, el español Ángel Fernández Artime, y reivindican su papel y el de la
Iglesia católica en nuestra sociedad. "En España no hay odio a la
religión, pero dí indiferencia", explica el nuevo inspector (provincial) de
la provincia de Santiago el Mayor, el sevillanoJuan Carlos Pérez Godoy.
Eso sí, el
superior salesiano reconoce que, en algunos sectores sociales, siguen vigentes
los "prejuicios anticlericales del siglo XIX", en forma de
revanchismo o de "querer quitar a Dios de en medio". Cuando la verdad
es que"la Iglesia en España nunca ha estado tan bien" y
"tanto la Iglesia en general como la vida religiosa viven un momento
precioso, con el único handicap de la escasez de vocaciones".
De ahí que el
inspector salesiano se queje de"la falta de
reconocimiento de la enorme aportación social, cultural, educativa y religiosa
que está haciendo la Iglesia española". Una falta de reconocimiento
que, a juicio del hermano Pérez Godoy, se plasma, por ejemplo, en el
cuestionamiento actual de la enseñanza concertada. "Tenemos que ponernos
las pilas para defender la educación concertada, no sólo ni sobre todo porque
sea más barata para el Estado, sino porque es un derecho fundamental de los
padres". Y añade que, en estos momentos de incertidumbre, "estamos
dispuestos a defender el derecho aquilatado de los padres".
Un sistema, el
de la educación concertada, que ha dado pruebas sobradas de ser
"posible y adecuado" y al que se le suele criticar sin fundamento.
Una de las críticas falsas es que acoge a pocos emigrantes en sus aulas, cuando
la verdad es que atiende al 25% de los alumnos emigrantes, con un porcentaje
que se sitúa en el 6,7% de esta población frente al 7,3% atendido por el sector
público.
Ante esta
situación, el inspector salesiano pide a la sociedad y, especialmente, a los políticos, "un mayor conocimiento de lo que somos y
hacemos los religiosos". Y, sin querer poner a su congregación de ejemplo,
el hermano Pérez Godoy enumera algunas de las aportaciones que está haciendo en
el mundo y, sobre todo, en España.
El hermano Tom sigue
vivo
Los salesianos
están trabajando nada menos que en 132 países de todo el mundo. Incluso, en
zonas de alto riesgo para sus propias vidas, como El Oriente Medio, Asia o
Yemen. Precisamente es actualidad, en estos momentos, el hermano Tom Uzhunnalil, secuestrado el 4 de marzo en
Aden (Yemen) por hombres armados no identificados.
"Tenemos razones
para creer que sigue vivo", explica el superior salesiano y no quiere añadir
más para no poner en peligro su vida. Sí explica que el hermano Tom es uno de
los dos salesianos que permanecían en Yemen y que se había refugiado en el
convento de las monjas de la Madre Teresa porque "había sufrido un ataque
en su parroquia".
El religioso,
que se encuentra en Yemen desde 2012, estaba rezando en la capilla, cuando
entraron los terroristas, que le secuestraron y mataron a cuatro monjas de la
Madre Teresa. Hoy por hoy, "no hay fundamentos para
decir que esté muerto", pero Pérez Godoy se queja del "escaso
eco que su caso o el de los cristianos masacrados en Pakistán tienen en los
medios".
En España, no
corren peligro las vidas de los salesianos, pero, también aquí, dedican sus
vidas no sólo a dar clases en sus colegios que gozan de un merecido prestigio
social, sino a ayudar a los sectores juveniles más
desfavorecidos.
(José M. Vidal).-
Los obispos catalanes invitan a los ciudadanos a presionar a la UE para que garantice la acogida de "todos los refugiados"
"Las políticas de la UE no se están mostrando a la altura de su
obligación legal y moral"
"Deben ser tratados como hermanos, respetando siempre su dignidad
humana"
Los obispos de
las Diócesis catalanas de Tarragona, Barcelona, Urgell, Sant Feliu, Terrassa,
Vic, Tortosa, Lleida, Girona y Solsona han firmado conjuntamente un comunicado
en el que expresan su solidaridad con los refugiados huidos
de Oriente Medios, Asia y África y lamentan las políticas que se están llevando
a cabo en Europa que "no se están mostrando a la altura de su obligación legal y moral de proteger y acoger a todos los
refugiados".
Los obispos de Cataluña queremos expresar nuestra
solidaridad con los millones de personas que han tenido que huir de
diferentes países de Oriente Medio, Asia y África a
consecuencia de los terribles conflictos armados y de las persecuciones.
También con los millones de personas que en el mundo se ven obligadas a emigrar
a causa de la pobreza.
En sus desplazamientos, los refugiados y emigrantes sufren a menudo situaciones
extremadamente precarias, abusos por parte de organizaciones que
trafican con las personas y, a veces, también rechazo social y trato inadecuado
por parte de algunas autoridades. No podemos olvidar que son miles, muchos de
ellos niños, los que han perdido trágicamente su
vida cruzando el Mediterráneo para llegar a Europa. Por todo
ello, los obispos imploramos a Dios con esperanza, para que todos los emigrantes y refugiados sean protegidos y
tratados de acuerdo con la dignidad que merece toda persona.
Desgraciadamente, nos duele profundamente constatar
que algunas políticas desarrolladas por los gobiernos de Europa y
la actitud de una parte de las poblaciones europeas no se están mostrando a la
altura de su obligación legal y moral de proteger y acoger a todos los
refugiados, lo que provoca aún mayores sufrimientos.
Con todo, son de alabar y agradecer los
gestos y esfuerzos de solidaridad de buena parte de
la ciudadanía y de organizaciones no gubernamentales
que se han multiplicado en todas partes. También en Cataluña hemos visto que
son muchas las personas y organizaciones que se han movilizado en iniciativas
de salvamento, asistencia humanitaria y sensibilización social. Las
instituciones públicas y entidades sociales se han preparado para la acogida e
integración de refugiados en nuestro país.
Los obispos apoyamos y alentamos todas estas acciones. Nuestras diócesis, a través de Cáritas y otras
entidades católicas, han ofrecido desde el primer momento diversos
equipamientos y recursos para la acogida y, de hecho, hace tiempo que atienden
a refugiados y ayudan a sensibilizar la opinión pública.
Los cristianos no tenemos que cansarnos de insistir
que los refugiados y los emigrantes deben ser tratados como hermanos,
respetando siempre su dignidad humana. Debemos hacer nuestro su
sufrimiento y superar la tentación de la indiferencia. Es el deseo, tantas veces
expresado, de ver una Europa unida y cohesionada, compartiendo los valores
democráticos que definen su identidad. El Papa Francisco ha mostrado
reiteradamente su preocupación por esta problemática, con múltiples gestos y
palabras de denuncia y de solidaridad.
Por todo ello, los obispos
de Cataluña queremos hacer un llamamiento a la sociedad catalana a continuar
movilizándose y a trabajar en favor de la acogida e integración de los
refugiados y también de todos aquellos que, por razones económicas u otras
dificultades, llegan a nuestro país con el deseo de poder emprender una vida
mejor. Y ofrecemos de nuevo la máxima colaboración de la Iglesia para hacerlo
posible.
Asimismo, invitamos a la ciudadanía y a
las instituciones a incidir sobre la Comunidad internacional para
que se garantice la acogida y protección de la vida y los derechos humanos de
todos los emigrantes y refugiados. Es necesario y urgente que se afronten
seriamente las causas de esta dura realidad, poniendo fin a los graves
conflictos armados, a la inseguridad y la pobreza que provocan la salida de
millones de personas de sus países de origen.
Por último, nos queremos dirigir a las comunidades
cristianas, pidiendo que intensifiquen la oración y los
esfuerzos concretos de solidaridad y hospitalidad ante todos los
inmigrantes y refugiados que llegan a nuestro país. El Papa Francisco, en este
Año Santo de la Misericordia, nos invita a «despertar nuestra conciencia,
muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y entrar todavía más en el
corazón del Evangelio» (MV 15).
Tarragona, 31 de marzo de
2016.
Jesús Bastante
SEÑOR, DANOS LA SALVACIÓN; SEÑOR, DANOS PROSPERIDAD
Del Salmo 117:
La piedra que
desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia.
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular
La piedra que desecharon
los arquitectos es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Éste es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular
Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios, Él nos ilumina.
La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular
LA UNCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO. CIRILO DE JERUSALÉN.
Bautizados en Cristo y revestidos de Cristo, habéis sido
hechos semejantes al Hijo de Dios. Porque Dios nos predestinó para la adopción,
nos hizo conformes al cuerpo glorioso de Cristo.
Hechos, por tanto, partícipes de Cristo, (que significa Ungido), con toda razón os llamáis ungidos y Dios mismo dijo de vosotros: No toquéis a mis ungidos.
Fuisteis convertidos en Cristo al recibir el signo del Espíritu Santo: pues con relación a vosotros todo se realizó en símbolo e imagen; en definitiva, sois imagen de Cristo.
Por cierto que Él, cuando fue bautizado en el río Jordán, comunicó a las aguas el fragante perfume de su divinidad y, al salir de ellas, el Espíritu Santo descendió substancialmente sobre Él como un igual sobre su igual.
Del mismo modo vosotros, después que subisteis de la piscina, recibisteis el crisma, signo del mismo Espíritu Santo con el que Cristo fue ungido.
De este Espíritu decía el profeta Isaías en una profecía ... que representaba al Señor: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido; me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren.
Cristo, en efecto, no fue ungido por los hombres, su unción no se hizo con óleo o ungüento material, sino que fue el Padre quien lo ungió al constituirlo Salvador del mundo, y su unción fue el Espíritu Santo, tal como dice san Pedro: 'Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo'; y lo anuncia también el profeta David: 'Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; cetro de rectitud es tu cetro real. Has amado la justicia y odiado la impiedad: por eso el Señor, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros'.
Cristo fue ungido con el aceite espiritual de júbilo, es decir, con el Espíritu Santo, que se llama aceite de júbilo porque es el autor y la fuente de toda alegría espiritual; pero vosotros, al ser ungidos con ungüento material, habéis sido hechos partícipes y consortes del mismo Cristo.
Por lo demás no se te ocurra pensar que se trata de un simple y común ungüento. Pues, de la misma manera que, después de la invocación del Espíritu Santo, el pan de la Eucaristía no es ya un simple pan, sino el cuerpo de Cristo, así aquel sagrado aceite, después de que ha sido invocado el Espíritu en la oración consacratoria, no es ya un simple aceite ni un ungüento común, sino el don de Cristo y del Espíritu Santo, ya que realiza, por la presencia de la divinidad, aquello que significa.
Por eso, este ungüento se aplica simbólicamente sobre la frente y los demás sentidos, para que mientras se unge el cuerpo con un aceite visible, el alma quede santificada por el santo y vivificante Espíritu.
Hechos, por tanto, partícipes de Cristo, (que significa Ungido), con toda razón os llamáis ungidos y Dios mismo dijo de vosotros: No toquéis a mis ungidos.
Fuisteis convertidos en Cristo al recibir el signo del Espíritu Santo: pues con relación a vosotros todo se realizó en símbolo e imagen; en definitiva, sois imagen de Cristo.
Por cierto que Él, cuando fue bautizado en el río Jordán, comunicó a las aguas el fragante perfume de su divinidad y, al salir de ellas, el Espíritu Santo descendió substancialmente sobre Él como un igual sobre su igual.
Del mismo modo vosotros, después que subisteis de la piscina, recibisteis el crisma, signo del mismo Espíritu Santo con el que Cristo fue ungido.
De este Espíritu decía el profeta Isaías en una profecía ... que representaba al Señor: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido; me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren.
Cristo, en efecto, no fue ungido por los hombres, su unción no se hizo con óleo o ungüento material, sino que fue el Padre quien lo ungió al constituirlo Salvador del mundo, y su unción fue el Espíritu Santo, tal como dice san Pedro: 'Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo'; y lo anuncia también el profeta David: 'Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; cetro de rectitud es tu cetro real. Has amado la justicia y odiado la impiedad: por eso el Señor, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros'.
Cristo fue ungido con el aceite espiritual de júbilo, es decir, con el Espíritu Santo, que se llama aceite de júbilo porque es el autor y la fuente de toda alegría espiritual; pero vosotros, al ser ungidos con ungüento material, habéis sido hechos partícipes y consortes del mismo Cristo.
Por lo demás no se te ocurra pensar que se trata de un simple y común ungüento. Pues, de la misma manera que, después de la invocación del Espíritu Santo, el pan de la Eucaristía no es ya un simple pan, sino el cuerpo de Cristo, así aquel sagrado aceite, después de que ha sido invocado el Espíritu en la oración consacratoria, no es ya un simple aceite ni un ungüento común, sino el don de Cristo y del Espíritu Santo, ya que realiza, por la presencia de la divinidad, aquello que significa.
Por eso, este ungüento se aplica simbólicamente sobre la frente y los demás sentidos, para que mientras se unge el cuerpo con un aceite visible, el alma quede santificada por el santo y vivificante Espíritu.
De las Catequesis de
Cirilo de Jerusalén
(Catequesis 21 [Mistagógica 3],1-3: PG 33,1087-1091)
(Catequesis 21 [Mistagógica 3],1-3: PG 33,1087-1091)
¡ES EL SEÑOR!
Evangelio según San Juan 21,1-14.
Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades.
Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
Simón Pedro les dijo: "Voy a pescar". Ellos le respondieron: "Vamos también nosotros". Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.
Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era Él.
Jesús les dijo: "Muchachos, ¿tienen algo para comer?". Ellos respondieron: "No".
Él les dijo: "Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán". Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla.
El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: "¡Es el Señor!". Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.
Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.
Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.
Jesús les dijo: "Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar".
Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.
Jesús les dijo: "Vengan a comer". Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: "¿Quién eres", porque sabían que era el Señor.
Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.
jueves, 31 de marzo de 2016
"La alegría del amor", título de la exhortación papal post Sínodo. Se presentará el 8 de abril
Con Schonborn, Baldisseri y un matrimonio italiano
El Vaticano presentará la Exhortación Apostólica post-sinodal del Papa
Francisco, titulada 'Amoris laetitia' ('La alegría
del amor'), que sintetizará su visión sobre cómo el catolicismo
debe hacer frente a las amenazas que afligen la institución familiar en el
mundo actual, el próximo 8 de abril a las 11.30 horas en el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
En la presentación del texto pontificio sobre el amor
en familia intervendrán el secretario general del Sínodo de los Obispos,
cardenalLorenzo Baldisseri; el arzobispo de Wien, cardenal Christoph Schönborn; un matrimonio italiano formado por Francesco Miano, Docente de Filosofía Moral en la
Universidad de Estudios de Roma Tor Vergata y Giuseppina De Simone in Miano,
docente de Filosofía en la Facultad Teológica de Italia Meridional de Nápoles.
Según medios italianos, Papa firmó el documento el pasado 19 de marzo,
coincidiendo con la festividad de San José. El texto será el resultado de los
dos últimos Sínodos sobre la Familia en los que algunos padres sinodales
pidieron una apertura de la Iglesia católica a los divorciados para que pudiera
acceder al sacramento de la eucaristía. Según señalan los expertos en Vaticano,el texto no cambiará la doctrina de la Iglesia católica pero
tratará de conciliar posturas.
También es previsible que el documento señale la
necesidad de reforzar la catequesis pre-matrimonial así como la
estipulación de un curso que acompañe a los esposos durante el camino del
matrimonio. Una propuesta que fue reivindicada por la mayor parte de padres
sinodales.
El Papa introdujo el año pasado un cambio en los procesos de nulidad matrimonialque los hizo los hizo
más rápidos, eficientes y gratuitos y que otorgó más capacidad de decisión a
los obispos. Esta medida fue implementada en coherencia con el desarrollo de un
sistema cada más descentralizado en la Iglesia católica que el pontífice encargó
al grupo de nueve cardenales conocido como C9 que se encarga de la reforma de
la Santa Sede.
Los días 4 y 5 de abril, la catedral de La Almudena acoge funerales por las víctimas de Bruselas, Yemen y Pakistán
Presididas por Osoro y con la presencia de
representantes
La catedral de Santa María la Real de la
Almudena acogerá la semana que viene dos celebraciones en memoria de las víctimas de los últimos ataques terroristas y por la paz.
El próximo lunes, 4 de abril, a las 20 horas,se celebrará una Misa
funeral por las víctimas de los atentados del Martes Santo en Bruselas.
Al día siguiente, martes 5 de abril, a las 20 horas, habrá una Misa
funeral por las personas asesinadas en Yemen y Pakistán, teniendo especialmente
presentes en la oración a los cristianos que han dado su vida y a los que están
perseguidos.
Ambas Misas estarán presididas por el
arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro. Y
a ellas asistirán representantes de la sociedad civil, del cuerpo diplomático,
y de las distintas Iglesias y comunidades eclesiales presentes en Madrid, así
como todas aquellas personas que deseen unirse.
Las celebraciones podrán seguirse también
en streaming a través de la web del Arzobispado.
(Archimadrid).-
31 de marzo: san Amós, profeta
Amós era pastor de Tecoa, al límite del desierto de Judá. No era miembro de los clubes de profetas de Israel. Simplemente Dios le llama, sacándolo de sus labores pastoriles y lo manda a profetizar a Israel.
El marco en que desempeña su ministerio profético está situado junto al santuario de Betel.
Y la época particular de su función para «hablar en nombre de otro» –en este caso, de Dios– es en el reinado de Jeroboán II (783-743 a. C.). Es uno de los momentos gloriosos del pueblo de Israel, consideradas las cosas desde el punto de vista humano; se vive en paz y tranquilidad, el Reino del Norte se extiende y enriquece hasta el punto que el lujo de los grandes y poderosos es un insulto para la miseria en que está el pueblo. Incluso el esplendor del culto –con inusitado boato– encubre la ausencia de una religión verdadera.
Con un estilo sencillo y tan rudo como cabe esperar de un pastor que pasa su vida entre los animales que cuida en soledad, condena la vida corrompida de las ciudades, se indigna por las desigualdades sociales que claman al cielo como grita una injusticia y protesta por la falsa seguridad depositada por sus contemporáneos en los ritos religiosos que están vacíos porque no llevan a compromisos personales.
Dios castigará a los poderosos –clase dirigente– de Samaría que pecan maltratando a los pequeños del pueblo. Critica las idolatrías, violencias, injusticias, disolución y universal corrupción en la que está sumido el rebaño elegido.
Por primera vez emplea dos expresiones que luego serán utilizadas ampliamente en la literatura profética posterior. Habla del «día de Yahwéh», cargado de acentos terribles, para designar el momento en que Dios tomará justas decisiones reivindicativas; en medio de tinieblas, Yahwéh castigará a Israel por sus maldades, utilizando a un pueblo que, en la mente del profeta Amós, es Asiria sin llegar a mencionar su nombre.
Otra expresión novedosa es «el resto», término con el que se quiere designar a una porción de israelitas fieles al yawismo puro en quienes reposará la esperanza de una perspectiva de salvación posterior.
Desde siempre ambicionó el hombre las riquezas para poseer, el poder para dominar a los demás y la gloria para alimentar su soberbia; esto trae como directa consecuencia el oscurecimiento y eclipse de Dios. Amós, profeta, dijo en su nombre que Él mira y valora lo de «dentro».
Cumplió con valentía el encargo dificultoso de hablar claro y sin tapujos para clarificar actitudes, aunque le llevaran a sufrir las acusaciones de Amasías, sacerdote de Betel, y la persecución de su hijo Ozías.
¿Verdad que, a pesar de tantos años, aún no se aprendió la lección?
Fuente: Archimadrid
Pakistán, un campo de concentración para los cristianos
"El fanatismo es una enfermedad"
Ser
cristiano hoy en Pakistán es un fenómeno de alto riesgo. Los fanáticos musulmanes, que son enfermos mentales,
porque el fanatismo es una enfermedad de la que el sujeto no es consciente,
como sucede entre los enfermos mentales, están desplegando todo su potencial
contra esta minoría cristiana que no alcanza al tres por ciento de la
población.
Y todos los días (se dice
pronto) aparecen cristianos asesinados, degollados, quemados vivos,
en una barbarie que nos remonta a los campos de exterminio del nacional
socialismo alemán en tiempo de Hitler. Una barbarie que no conoce límite.
Hoy hemos sabido que también está llegando
a los niños. Un salvaje ha hecho
estallar una bomba en un parque donde muchas familias con sus niños, celebraban
la pascua. En total 72 muertos, la mayoría mujeres y
niños. Más aún que en el reciente atentado de Bruselas. Y apenas ha
sido noticia de portada en ningún periódico de importancia.
Nadie ha decretado el
estado de alerta máximo ni se ha establecido un control en el barrio para ver
si se puede localizar a ese salvaje. Todo ha ocurrido en un país que se está
destacando por la barbarie anticristiana. Es el país de Asia Bibi,
confinada a la cárcel y a la horca por opinar sobre sus creencias religiosas
cristianas y que se ha convertido ya en su símbolo de la intolerancia religiosa
en el mundo.
El gobierno paquistaní es un gobierno
débil, incapaz de mantener
la seguridad de su pueblo y, sobre todo, de las minorías, y si tuviera algo de
dignidad, lo mejor que podía hacer es marcharse y dedicarse a otra cosa. Es un
gobierno cómplice de asesinato, indigno de representar a su pueblo si no es
capaz de defender a las minorías que lo habitan con el mismo derecho que las
mayorías musulmanas.
El "yihadismo" está llegando a
límites intolerables para los hombres civilizados. Y tal vez estamos en el momento, unidos todos los
países civilizados que nos sentimos amenazados, de declarar una guerra en
legítima defensa porque ellos ya nos la han declarado y la están llevando a
cabo ante la mirada pasiva y torpe del resto del mundo. Hay veces en que
derrocar a un tirano es un bien que justifica la guerra. Y en este caso lo es.
Ayer París, hace unos días Bruselas; hoy, los niños y mujeres cristianos de
Pakistán ¿Y mañana? Cualquier objetivo puede ser posible. Callaremos hasta que
nos toque a nosotros muy de cerca.
(Alejandro Fernández Barrajón)
El padre Ángel pide un barco para acoger a los refugiados mientras arreglan su documentación
"No se está haciendo nada por ayudar a tantas familias que huyen del
horror"
"Hablamos de una crisis humanitaria, sin antecedentes desde la Segunda
Guerra Mundial"
"Acudo a tí como un 'verdadero Mensajero de la
Paz' para que nos ayudes a contactar con alguna empresa que nos pueda dejar un
crucero.
Por desgracia, y como bien
sabes, mientras existe y es una realidad, la grave crisis de los refugiados,
Europa mira a otro lado y los políticos no mueven ficha.
Mi idea es intentar llamar la atención tanto de las
autoridades, como de los medios de comunicación, con la disposición de un crucero que pudiéramos utilizar durante un mes para dar cobijo a
los refugiados.
Atenas está tan saturado de refugiados, en los campamentos no hay sitio físico para ellos, de
hecho incluso están viviendo mientras arreglan su documentación, en la calle,
en parques, en jardines, en descampados.... en unas condiciones infrahumanas,
que ningún ser humano se merece (sin agua, sin luz, sin cama, sin alimentos,
sin ropa, sin calzado...).
Sobre todo, yo que he viajado allí varias veces, te
prometo que lo que más te impacta es ver con tus propios ojos el número de menores de los que hablamos... más de 15.000 niños.
Mi idea es que por un
tiempo pudiéramos acoger a estas familias (priorizando las que tienen mayor
número de menores) y que pudieran estar alojados en un crucero mientras esperan
la tramitación de su documentación y se les concede la condición de refugiado.
Mensajeros de la Paz
correría con todos los gastos de mantenimiento de este barco durante el tiempo
que pudiera estar a disposición de estas personas que tanta ayuda necesitan y,
que no tenemos que olvidar que huyen de una guerra.
Te aseguro, que además de servir de cobijo a estas
personas, sería un gesto precioso para llamar la
atención de las autoridades, de los políticos y medios de
comunicación, porque por desgracia, tenemos que seguir sensibilizando porque hablamos de una crisis humanitaria, sin antecedentes desde la
Segunda Guerra Mundial. No se está haciendo nada por ayudar a tantas
y tantas familias que huyen del horror de una guerra y vienen a Europa buscando
un futuro para ellos y sus hijos.
Estamos en Jordania y
en las fronteras, fundamentalmente ofreciendo alimentación, ropa y en algunos
casos alojamiento con calefacción.
Los lugares donde llevamos a cabo nuestra labor son: Amán, Lesbos, Atenas, Croacia, Macedonia y Serbia. El
dinero que transferimos mensualmente es de 20.000 euros a Amán (Jordania) a
través de Mensajeros de la Paz Jordania y al resto de países, a nuestra
contraparte Fundación Remar SOS, enviando 45.000 euros/mes (cada uno de estos
pasos fronterizos tiene un presupuesto de 9.000 euros al mes en alimentación).
En este link podrá ver un video sobre nuestra labor en
las fronteras http://youtu.be/EOW_P1jEulg
Por supuesto, a la empresa
que nos cediera el crucero se le puede emitir un certificado de donación (por
el importe que ellos valoren esta cesión), del que luego pueden desgravarse del
Impuesto de Sociedades.
Recibe un fuerte abrazo, Padre Angel García Rodríguez
Presidente Fundación Mensajeros de la Paz Ribera de Curtidores, 2
28005 Madrid
Teléfono: 91 364 51 12
Fax: 91 366 34 13
Presidente Fundación Mensajeros de la Paz Ribera de Curtidores, 2
28005 Madrid
Teléfono: 91 364 51 12
Fax: 91 366 34 13
(Padre Ángel, presidente y fundador de Mensajeros de la
Paz)
SEÑOR, ¡QUÉ ADMIRABLE ES TU NOMBRE EN TODA LA TIERRA!
Del Salmo 8:
Señor, Dios nuestro, ¡que admirable es tu Nombre en toda la tierra!
Señor, dueño nuestro,
¿qué es el hombre,
para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?
Señor, dueño nuestro,
¿qué es el hombre,
para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?
Señor, Dios nuestro, ¡que admirable es tu Nombre en toda la tierra!
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.
Señor, Dios nuestro, ¡que admirable es tu Nombre en toda la tierra!
Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
Señor, Dios nuestro, ¡que admirable es tu
Nombre en toda la tierra!
USTEDES SON TESTIGOS
Evangelio según San Lucas 24,35-48.
Los discípulos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes".
Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu,
pero Jesús les preguntó: "¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo". Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.
Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: "¿Tienen aquí algo para comer?".
Ellos le presentaron un trozo de pescado asado; Él lo tomó y lo comió delante de todos.
Después les dijo: "Cuando todavía estaba con ustedes, yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos".
Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto."
Los discípulos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes".
Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu,
pero Jesús les preguntó: "¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo". Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.
Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: "¿Tienen aquí algo para comer?".
Ellos le presentaron un trozo de pescado asado; Él lo tomó y lo comió delante de todos.
Después les dijo: "Cuando todavía estaba con ustedes, yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos".
Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y añadió: "Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto."
miércoles, 30 de marzo de 2016
Catequesis del Papa: la Misericordia borra el pecado
Miles de fieles y peregrinos de
diversos países volvieron a darse cita en la Plaza de San Pedro tras la
fiesta de Pascua para asistir, el último miércoles de marzo, a la tradicional
audiencia general del Papa Francisco,
quien propuso la meditación del Salmo 51, llamado “Miserere”, para reflexionar
sobre la Misericordia que borra el pecado, concluyendo así su serie de
catequesis sobre la misericordia en el Antiguo Testamento.
Hablando en italiano el Santo
Padre explicó que quien reza con este Salmo es invitado
a tener los mismos sentimientos de arrepentimiento y de confianza en Dios que
tuvo David cuando se arrepintió, y siendo rey, se humilló sin tener miedo de
confesar su culpa y mostrar su propia miseria al Señor, pero sin dudar de su
Misericordia.
Una invocación – explicó el Obispo
de Roma – que dirige al Dios de
la Misericordia movido por un amor grande como el de un padre o de una madre,
en que pide piedad, es decir, que le muestre su favor con benevolencia y
comprensión, porque Dios es el único que puede liberarnos del pecado. El Papa
Bergoglio también explicó que
mediante una serie de imágenes plásticas, en la oración de este Salmo se
manifiesta la verdadera necesidad del hombre, a saber, ser perdonados,
liberados del mal y de sus consecuencias de muerte.
El Pontífice concluyó
su catequesis recordando que el perdón de Dios, del que tenemos tanta
necesidad, es el signo más grande de su Misericordia. Y un don que todo pecador
perdonado está llamado a compartir con las personas que lo rodean – familiares,
amigos, colegas y parroquianos – porque todos, como nosotros – dijo el Papa –
estamos necesitados de la Misericordia de Dios. E invocó al Señor para que por
intercesión de María, Madre de la Misericordia, seamos testigos de su perdón
que purifica el corazón y transforma la vida.
(María Fernanda Bernasconi -
RV).
CRISTO, AUTOR DE LA RESURRECCIÓN Y DE LA VIDA
San Pablo, para celebrar la dicha de la salvación recuperada, dice: Lo
mismo que por Adán entró la muerte en el mundo, de la misma forma, por Cristo
la salvación fue establecida en el mundo; y en otro lugar: El primer hombre,
hecho de tierra, era terreno; el segundo hombre es del cielo.
Y añade: Nosotros, que somos imagen del hombre
terreno, o sea, del hombre viejo y de su pecado, seremos también imagen del
hombre celestial, esto es, del perdonado, redimido, restaurado; y, en Cristo,
alcanzaremos la salvación del hombre renovado, como dice el mismo apóstol:
Primero, Cristo, es decir, el autor de la resurrección y de la vida; después
los de Cristo, o sea, los que, por haber vivido imitando su santidad, tienen la
firme esperanza de la resurrección futura y de poseer, con Cristo, el reino
prometido, como dice el mismo Señor en el evangelio: Quien me siga no perecerá,
sino que pasará de la muerte a la vida. Por ello podemos decir que la pasión
del Salvador es la salvación de la vida de los hombres.
Para esto quiso el Señor morir por nosotros, para
que, creyendo en Él, llegáramos a vivir eternamente. Quiso ser, por un tiempo,
lo que somos nosotros, para que nosotros, participando de la eternidad
prometida, viviéramos con Él eternamente. Ésta es la gracia de estos sagrados
misterios, éste el don de la Pascua, éste el contenido de la fiesta anhelada
durante todo el año, éste el comienzo de los bienes futuros.
De una homilía pascual de un autor antiguo
(Sermón 35, 6-9: PL 17 [edición 1879], 696-697)
Fuente: News.va
Los discípulos de Emaús. Papa Francisco.
Estos eran dos discípulos de Jesús, los cuales, tras su muerte y
pasado el sábado, dejan Jerusalén y regresan, tristes y abatidos, hacia su
aldea, llamada precisamente Emaús. A lo largo del camino Jesús resucitado se
les acercó, pero ellos no lo reconocieron. Viéndoles así tristes, les ayudó
primero a comprender que la pasión y la muerte del Mesías estaban previstas en
el designio de Dios y anunciadas en las Sagradas Escrituras; y así vuelve a
encender un fuego de esperanza en sus corazones.
Entonces, los dos discípulos percibieron una extraordinaria
atracción hacia ese hombre misterioso, y lo invitaron a permanecer con ellos
esa tarde. Jesús aceptó y entró con ellos en la casa. Y cuando, estando en la
mesa, bendijo el pan y lo partió, ellos lo reconocieron, pero Él desapareció de
su vista, dejándolos llenos de estupor. Tras ser iluminados por la Palabra,
habían reconocido a Jesús resucitado al partir el pan, nuevo signo de su
presencia. E inmediatamente sintieron la necesidad de regresar a Jerusalén,
para referir a los demás discípulos esta experiencia, que habían encontrado a
Jesús vivo y lo habían reconocido en ese gesto de la fracción del pan.
El camino de Emaús se convierte así en símbolo de nuestro camino
de fe: las Escrituras y la Eucaristía son los elementos indispensables para el
encuentro con el Señor. También nosotros llegamos a menudo a la misa dominical
con nuestras preocupaciones, nuestras dificultades y desilusiones... La vida a
veces nos hiere y nos marchamos tristes, hacia nuestro «Emaús», dando la
espalda al proyecto de Dios. Nos alejamos de Dios. Pero nos acoge la Liturgia
de la Palabra: Jesús nos explica las Escrituras y vuelve a encender en nuestros
corazones el calor de la fe y de la esperanza, y en la Comunión nos da fuerza.
Palabra de Dios, Eucaristía. Leer cada día un pasaje del Evangelio. Recordadlo
bien: leer cada día un pasaje del Evangelio, y los domingos ir a recibir la
comunión, recibir a Jesús. Así sucedió con los discípulos de Emaús: acogieron
la Palabra; compartieron la fracción del pan, y, de tristes y derrotados como
se sentían, pasaron a estar alegres. Siempre, queridos hermanos y hermanas, la
Palabra de Dios y la Eucaristía nos llenan de alegría. Recordadlo bien. Cuando
estés triste, toma la Palabra de Dios. Cuando estés decaído, toma la Palabra de
Dios y ve a la misa del domingo a recibir la comunión, a participar del
misterio de Jesús. Palabra de Dios, Eucaristía: nos llenan de alegría.
Por intercesión de María santísima, recemos a fin de que cada
cristiano, reviviendo la experiencia de los discípulos de Emaús, especialmente
en la misa dominical, redescubra la gracia del encuentro transformador con el
Señor, con el Señor resucitado, que está siempre con nosotros. Siempre hay una
Palabra de Dios que nos da la orientación después de nuestras dispersiones; y a
través de nuestros cansancios y decepciones hay siempre un Pan partido que nos
hace ir adelante en el camino.
Papa Francisco
Papa Francisco
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