martes, 11 de agosto de 2015

En el 42% de los países del mundo no hay libertad religiosa. Cristianos sufren persecuciones y judíos reacciones violentas

Las violaciones más graves se dan en los países musulmanes.
Una ciudad que hasta hace poco albergaba a 30 mil cristianos, de repente ya no tiene ninguno y tras 1600 años no hay misa
En cifras, se calcula que hay 55 países en donde la realidad de los fieles es crítica. En otras 26 naciones esta situación empeora, al punto que personas de un culto específico arriesgan su vida si hacen manifestaciones públicas de su religión.

Pese a que el informe destaca algunos avances de tolerancia con relación a la libertad religiosa, hay 20 países que generan preocupación media y alta, entre ellos: Irán, Emiratos Árabes Unidos, Cuba y Qatar; le sigue Zimbabue y Taiwán, que están en las categorías "preocupante" y "alarma baja", respectivamente.

Con relación a la influencia del islam extremista, ligada a la persecución religiosa, este fenómeno está presente en 14 naciones, de ellas sobresale: Afganistán, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Iraq, Libia, Maldivas, Nigeria, Paquistán, República Centroafricana, Somalia, Siria, Sudán y Yemen. Y en 6 Estados (Azerbaiyán, China, Corea del Norte, Eritrea, Birmania y Uzbekistán) los responsables de la persecución son los regímenes autoritarios.

Las violaciones más graves se dan en los países musulmanes. Contrario sucede en occidente, especialmente en naciones que históricamente han sido cristianas.

Según el informe, en América y Europa, principalmente, predomina un desacuerdo sobre el papel que debe representar la religión en la "vida pública" y la apertura a la libertad religiosa está amenazada por la creciente preocupación por el extremismo.

Respecto a los creyentes más perseguidos, en primer lugar están los cristianos, debido a su amplia difusión geográfica y a su elevado porcentaje; seguido por los musulmanes, quienes sufren un alto grado de persecución y discriminación, tanto a manos de otros musulmanes como de Gobiernos autoritarios; y de tercero los judíos, que son víctimas de violencia y otros malos tratos de baja intensidad. No obstante este tipo de problemas han aumentado, provocando una mayor emigración de esta comunidad hacia Israel.

El principal foco de preocupación está en Oriente Medio donde prevalece el Estado monoconfesional en el que solo puede existir una religión desconociendo la libertad de culto, explícita en el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. "En lugares en los que antes los cristianos y musulmanes llevaban siglos conviviendo, hoy se observa una tendencia creciente a que el grupo religioso dominante se empeña, a través de la imposición de la ley islámica o las "leyes de blasfemia" en la aceptación universal de su práctica religiosa", señala el informe.

Como anécdota, el documento resalta que en julio de 2014 los yihadistas expulsaron de Mosul, ciudad del norte de Iraq que habían tomado un mes antes, a todas las comunidades religiosas, incluidos los musulmanes no suníes. Obligaron a los cristianos a elegir entre convertirse o marcharse. Les impusieron una fecha límite y el Estado Islámico declaró que para quienes no cumpliesen la orden "solo quedaba la espada". Una ciudad que hasta hace poco albergaba a 30 mil cristianos, de repente ya no tiene ninguno y por primera vez en 1.600 años no se celebra misa o liturgia dominical.

Otros datos revelan la situación alarmante de los creyentes en Oriente Medio. Por ejemplo, el número de cristianos en Siria bajó de 1'750.000 a principios de 2011 a escasamente 1'200.000 en el verano de 2014, una reducción de un 30 por ciento en tres años. En Iraq la disminución es incluso mayor. Según ACNUR, el número de desplazados y refugiados es superior a 50 millones, indicador que por primera vez alcanza la cifra de la Segunda Guerra Mundial. 

Panorama en Europa

Según el Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos en Europa, existen actualmente 241 casos de persecución a creyentes, entre ellos la bomba que explotó en 2013 en la Basílica del Pilar de Zaragoza (España) y el cóctel molotov lanzado contra una iglesia recién reformada en Lucca (Italia).

Igualmente se han registrado 41 leyes que afectan negativamente a los cristianos, por ejemplo cuando los padres no pueden optar por sacar a sus hijos de una educación sexual obligatoria contraria a sus convicciones religiosas y cuando enfermeras y médicos se ven obligados a realizar acciones que consideran que atentan contra su moral. De hecho, las restricciones a las objeciones de conciencia por motivos religiosos son muy comunes en Francia, Noruega, Reino Unido y Suecia.
La violencia contra los musulmanes y los judíos también preocupa. Estos últimos han sido afectados, especialmente, por el lanzamiento de explosivos contra la sinagoga Bergische en la ciudad de Wuppertal (Alemania); la muerte de palestinos, con niños incluidos, durante los bombardeos israelís de Gaza; y por el asesinato del soldado Lee Rigby a manos de extremistas islámicos en 2013 como represalia a una serie de ataques continuados contra musulmanes y mezquitas en el Reino Unido.
Religión digital.

“Vence la indiferencia y conquista la paz”. El Papa anuncia el tema del Mensaje para la 49a Jornada Mundial de la Paz 2016

La indiferencia mal de nuestro tiempo

La indiferencia de nuestro siglo, se lee en el comunicado, “es a menudo, vinculada a diversas formas de individualismo que producen aislamiento, ignorancia, egoísmo y, esto lleva al desinterés”. Y “el aumento de las informaciones de por sí no es sinónimo de aumento de atención a los problemas, si no es acompañado de una apertura de las conciencias en sentido solidario; para obtener tal objetivo es indispensable la contribución que pueden dar todos los actores sociales”.

Tierra de conquista

El esfuerzo común demuestra como la paz va conquistada. “No es, precisa el Dicasterio Vaticano, un bien que se obtiene sin esfuerzos, sin conversión, sin creatividad y sin dialéctica”. “Se trata, se señala en el documento, de sensibilizar y formar al sentido de responsabilidad respecto a las gravísimas cuestiones que afligen la familia humana, como el fundamentalismo y sus masacres, las persecuciones a causa de la fe y de la pertenencia étnica, las violaciones de la libertad y de los derechos de los pueblos, el abuso y la esclavitud de las personas, la corrupción y el crimen organizado, las guerras que causan el drama de los refugiados y de los emigrantes forzados”. Actuando de este modo, se logrará tener acceso, también a las oportunidades y posibilidades para combatir estos males, en esta óptica se lee en el comunicado, la maduración de una cultura de la legalidad, de la educación al diálogo y a la cooperación, que en este contexto, son formas fundamentales de reacción constructiva”.

No más esclavos

El tema para la Jornada Mundial de la Paz 2016 está relacionado al del presente año, «No más esclavos, sino hermanos», con el cual el Papa Francisco habia evidenciado el dramático argumento de la esclavitud moderna. Continuando con la reflexión desarrollada el primero de enero pasado, el comunicado del Pontificio Consejo recuerda que “un punto de partida para que todos los hombres de buena voluntad, y en particular aquellos que operan en la instrucción, en la cultura y en los medios de comunicación, actúen cada uno de acuerdo a las propias posibilidades y de acuerdo a las mejores aspiraciones para construir juntos un mundo más consciente y misericordioso, y por tanto más libre y justo”. “La paz, concluye el documento, es posible allí donde el derecho de todo ser humano es reconocido y respetado, según la libertad y la justicia”.

(Renato Martinez - RV)

El Papa pide a los jóvenes del Encuentro de Ávila que "no se conformen con una vida mediocre"

El Papa Francisco envió un mensaje de ánimo a los participantes del Encuentro Europeo de Jóvenes, que se celebró en Ávila del 5 al 9 de julio y que reunió a más de 6.000 personas, donde les pedía que “no se conformarsen con una vida mediocre y sin aspiraciones».

El mensaje, firmado por el secretario de Estado de Su Santidad, el cardenal Pietro Parolin, fue leído durante la misa de clausura del evento por el secretario de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo.

Mensaje del Papa Francisco firmado por el cardenal Parolin:

«Señor cardenal Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid, presidente de la Conferencia Episcopal Española.
El Papa Francisco saluda cordialmente a los organizadores y participantes en el Encuentro Europeo de Jóvenes, que se celebra en Ávila, para crecer, profundizar y dar testimonio de su fe y de su amor a la Iglesia, siguiendo el ejemplo y la enseñanza de Santa Teresa de Jesús, en el V Centenario de su Nacimiento.

La expresión de Santa Teresa, “en tiempos recios, amigos fuertes de Dios”, tiene una resonancia especial cuando se dirige a los jóvenes y a su anhelo de verdad, bondad y belleza. Por eso, el Santo Padre les anima a no conformarse con una vida mediocre y sin aspiraciones, y a esforzarse en cambio crecer en una profunda vida de amistad con Cristo, a tomar cada día más conciencia del don inmenso recibido en el bautismo y la confirmación, que nos impulsa a llevar el amor de cristo a nuestros semejantes.Su santidad, al recordarles la necesidad de crecer siempre en el amor a la Iglesia y a los hermanos, les ruega que recen por él, a la vez que, con afecto los encomienda a la protección de la Virgen María y les imparte de corazón la implorada bendición apostólica.
Cardenal Pietro Parolin
Secretario de estado de su santidad»

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10. 12-14
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
-«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?»
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:
-«Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mi.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños.»
Palabra del Señor.


lunes, 10 de agosto de 2015

“Busquemos el ‘Pan vivo’ con animo abierto y sin prejuicios”, dijo el Papa en el Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En este domingo prosigue la lectura del capítulo sexto del Evangelio de Juan, donde Jesús, habiendo cumplido el gran milagro de la multiplicación de los panes, explica a la gente el significado de aquel “signo” (Jn 6,41-51).

Como había hecho antes con la Samaritana, a partir de la experiencia de la sed y del signo del agua, Jesús aquí parte de la experiencia del hambre y del signo del pan, para revelarse e invitarnos a creer en Él.

La gente lo busca, la gente lo escucha, porque se ha quedado entusiasmada con el milagro: ¡querían hacerlo rey! Pero cuando Jesús afirma que el verdadero pan, donado por Dios, es Él mismo, muchos se escandalizan, no comprenden, y comienzan a murmurar entre ellos: «¿Acaso este – decían - no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo puede decir ahora: «Yo he bajado del cielo»? (Jn 6,42). Y comienzan a murmurar. Entonces Jesús responde: «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió», y añade «Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna» (vv 44.47).

Nos sorprende, y nos hace reflexionar esta palabra del Señor: “Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el padre”, “el que cree en mí, tiene Vida eterna”. Nos hace reflexionar. Esta palabra se introduce en la dinámica de la fe, que es una relación: la relación entre la persona humana, todos nosotros, y la Persona de Jesús, donde un papel decisivo juega el Padre, y naturalmente, también el Espíritu Santo, que está implícito aquí. No basta encontrar a Jesús para creer en Él, no basta leer la Biblia, el Evangelio: esto es importante ¿eh? Pero no basta. No basta ni siquiera asistir a un milagro, como aquel de la multiplicación de los panes. Muchas personas estuvieron en estrecho contacto con Jesús y no le creyeron, es más, también lo despreciaron y condenaron. Y yo me pregunto: ¿por qué, esto? ¿No fueron atraídos por el padre? No: esto sucedió porque su corazón estaba cerrado a la acción del Espíritu de Dios. Y si tú tienes el corazón cerrado la fe no entra. Dios Padre siempre nos atrae hacia Jesús: somos nosotros quienes abrimos nuestro corazón o lo cerramos.

En cambio la fe, que es como una semilla en lo profundo del corazón, florece cuando nos dejamos “atraer” por el Padre hacia Jesús, y “vamos a Él” con ánimo abierto, con corazón abierto, sin prejuicios; entonces reconocemos en su rostro el Rostro de Dios y en sus palabras la Palabra de Dios, porque el Espíritu Santo nos ha hecho entrar en la relación de amor y de vida que hay entre Jesús y Dios Padre. Y allí nosotros recibimos el don, el regalo de la fe.

Así, con esta actitud de fe, podemos comprender el sentido del “Pan de la vida” que Jesús nos dona, y que Él expresa de esta manera: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo» (Jn 06:51). En Jesús, en su “carne” - es decir, en su concreta humanidad – está presente todo el amor de Dios, que es el Espíritu Santo. Quien se deja atraer por este amor va hacia Jesús, y va con fe, y recibe de Él la vida, la vida eterna.


Aquella que ha vivido esta experiencia en modo ejemplar es la Virgen de Nazaret, María: la primera persona humana que ha creído en Dios recibiendo la carne de Jesús. Aprendamos de Ella, nuestra Madre, la alegría y la gratitud por el don de la fe. Un don que no es “privado”, un don que no es “propiedad privada”, sino que es un don para compartir: es un don «para la vida del mundo».

domingo, 9 de agosto de 2015

EDITH STEIN. TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ.

Celebramos hoy, 9 de agosto, la fiesta de una gran mujer, Edith Stein, Teresa Benedicta de la Cruz, judía, carmelita y mártir. Su vida y escritos son de una riqueza excepcional.
Quisiera destacar brevemente unos destellos de su vivencia espiritual, en relación con la figura de Teresa de Jesús, de quien Edith quedó profundamente fascinada al leer el Libro de la Vida.
Teresa y Edith vivieron tiempos convulsos, política, social y religiosamente; sin embargo, fueron capaces de dejarse interpelar por los acontecimientos, se implicaron de lleno en “hacer eso poquito que era en mí” (CV 1, 1), en palabras de Teresa. A ella, este impulso interior la llevaría a desgranar su vida por los caminos tortuosos y difíciles en su largo peregrinar por la geografía española. Y Edith acompañó e hizo suyo  el sufrimiento del pueblo judío, al que pertenecía, hasta el punto de entregar su vida en el campo de concentración de Auschwitz.
En una preciosa carta de Edith a una amiga le confiesa: “En el tiempo inmediatamente anterior a mi conversión y después, durante un cierto período, llegué a pensar que llevar una vida religiosa significaría dejar de lado todo lo terreno y vivir teniendo el pensamiento única y exclusivamente en cosas divinas. Pero, poco a poco, he comprendido que en este mundo se nos exige otra cosa, y que incluso en la vida más contemplativa no debe cortarse la relación con el mundo; creo, incluso, que cuanto más profundamente alguien está metido en Dios, tanto más debe, en este sentido, “salir de sí mismo”, es decir, adentrarse en el mundo para comunicarle la vida divina.” (A Calista Kopf. 12 de febrero de 1928)
Significativo y alentador mensaje de Edith que invita a todo ser humano a salir de uno mismo, vivir en actitud de “éxodo” para testimoniar el amor de Dios. Esta “empatía” con los hombres y mujeres de su tiempo llevó a Edith y a Teresa a ponerse en camino, dejarse guiar, dejarse recrear por Jesús, quien se les iba revelando como la auténtica Verdad, Bondad y Amor.
Asimismo, quisiera destacar un rasgo que caracterizó de forma extraordinaria la persona de Teresa al igual que la de Edith. Son dos mujeres que, desbordadas por la gracia de Dios y fiadas solo en Él, respiran agradecimiento. Viven la existencia como don, como regalo que gratuitamente se recibe y gratuitamente se ofrece. En una carta de Edith, escrita desde el Carmelo de Echt (Holanda) adonde tuvo que huir por la persecución antisemita, dice: “Desde que estoy aquí mi actitud fundamental es la gratitud. Gracias de que pueda estar aquí y de que la casa sea como es. Con ello siempre está presente en mí que aquí no tenemos morada permanente. No tengo otro anhelo sino que, en mí y a través de mí, se cumpla la voluntad de Dios. Él sabe cuánto tiempo me dejará aquí y qué sucederá después. En tus manos encomiendo mi espíritu. Ahí todo está a buen recaudo. Así que no necesito preocuparme de nada.” (A Petra Brüning. 16 abril de 1939).
También Teresa se sintió urgida a “cantar las misericordias del Señor”, con profundo agradecimiento por cuanto el Señor le había regalado a lo largo de su existencia.
Celebrar a Edith Stein es agradecer a Dios el don de su persona, de una vida, que por haberla entregado por amor, alcanzó su plenitud.


Nada te turbe de santa Teresa de Jesús por Juan Santamaría

«CON LAZOS DE AMOR». SANTA CATALINA DE SIENA.


Dulce Señor mío, vuelve generosamente tus ojos misericordiosos hacia este tu pueblo, al mismo tiempo que hacia el cuerpo místico de tu Iglesia; porque será mucho mayor tu gloria si te apiadas de la inmensa multitud de tus criaturas, que si sólo te compadeces de mí, miserable, que tanto ofendí a tu Majestad. [...]

Quiero, por tanto, y te pido como gracia singular, que la inestimable caridad que te impulsó a crear al hombre a tu imagen y semejanza no se vuelva atrás ante esto. ¿Qué cosa, o quién, te ruego, fue el motivo de que establecieras al hombre en semejante dignidad? Ciertamente, nada que no fuera el amor inextinguible con el que contemplaste a tu criatura en ti mismo y te dejaste cautivar de amor por ella. Pero reconozco abiertamente que a causa de la culpa del pecado perdió con toda justicia la dignidad en que la habías puesto. 

A pesar de lo cual, impulsado por este mismo amor, y con el deseo de reconciliarte de nuevo por gracia al género humano, nos entregaste la palabra de tu Hijo unigénito: Él fue efectivamente el mediador y reconciliador entre nosotros y tú, y nuestra justificación, al castigar y cargar sobre sí todas nuestras injusticias e iniquidades. Él lo hizo en virtud de la obediencia que tú, Padre eterno, le impusiste, al decretar que asumiese nuestra humanidad. ¡Inmenso abismo de caridad! ¿Puede haber un corazón tan duro que pueda mantenerse entero y no partirse al contemplar el descenso de la infinita sublimidad hasta lo más hondo de la vileza, como es la de la condición humana?

Nosotros somos tu imagen, y tú eres la nuestra, gracias a la unión que realizaste en el hombre, al ocultar tu eterna deidad bajo la miserable nube e infecta masa de la carne de Adán. Y esto, ¿por qué? No por otra causa que por tu inefable amor. Por este inmenso amor es por el que suplico humildemente a tu Majestad, con todas las fuerzas de mi alma, que te apiades con toda tu generosidad de tus miserables criaturas.

JESÚS ES EL PAN VIVO BAJADO DEL CIELO


Evangelio según San Juan 6,41-51.

Los judíos murmuraban de Él, porque había dicho: "Yo soy el pan bajado del cielo". Y decían: "¿Acaso este no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo puede decir ahora: 'Yo he bajado del cielo'?".

Jesús tomó la palabra y les dijo: "No murmuren entre ustedes. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en el libro de los Profetas: Todos serán instruidos por Dios. Todo el que oyó al Padre y recibe su enseñanza, viene a mí.

Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: sólo él ha visto al Padre. Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna.

Yo soy el pan de Vida. Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron. Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquél que lo coma no muera.

Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo". 

Fuente: News.va

Una veintena de cristianos lleva un mes en el tejado de una iglesia para defender la cruz

En medio de una campaña de retirada de cruces públicas
 Las autoridades han detenido a siete de ellos y los que continúan acampados están debilitados por la humedad
lítica intolerante
Una veintena de creyentes cristianos llevan un mes subidos en el tejado de una iglesia de la ciudad de Huzhou (provincia oriental china de Zhejiang) para evitar que las autoridades retiren la cruz del campanario, informó la ONG de derechos humanos China Aid.
El grupo de protesta, que el miércoles vio cómo la policía militar china rodeaba la Iglesia Jinjiaer con la intención de desalojarla y retirar la cruz, ha pasado día y noche en el tejado desde principios de julio, cuando sus miembros emitieron un comunicado en el que prometieron defender el recinto religioso.
Los manifestantes se han ido turnando las últimas semanas en el tejado, y algunos de ellos han llegado a amenazar con saltar al vacío si el gobierno local continúa con sus planes de retirar la cruz.
Las autoridades han detenido al menos a siete de ellos, pertenecientes a una comunidad protestante denominada Amor Sagrado, mientras que los que continúan en lo alto están cada vez más débiles a causa del fuerte calor, la humedad y las duras condiciones de la acampada, señalaron portavoces del grupo.
La protesta se produce en un momento de intensa campaña de retirada de cruces públicas por parte de las autoridades de Zhejiang, una de las provincias chinas con mayor número de comunidades cristianas protestantes. El gobierno provincial defiende que la retirada de estos símbolos, que ya comenzó el pasado año, se debe únicamente a razones de seguridad, mientras que grupos cristianos aseguran que se trata de un ataque a la libertad religiosa.
Se calcula que en China hay unos 60 millones de creyentes, aunque más de la mitad de ellos (unos 37 millones) se agrupan en congregaciones no afiliadas al Gobierno, por lo que en ocasiones se consideran perseguidos.

(RD/Agencias)

sábado, 8 de agosto de 2015

SÍ PUEDES

Quiero ser capaz de dar comida a quien tiene hambre.
Quiero ser capaz de dar de beber a quien tiene sed.
Quiero poder calmar las penas de quien está intranquilo

Quiero ofrecer reposo a quien está cansado
Quiero abrir mis puertas y ofrecer amor a quien está solo
Quiero ser tu hermano, Señor.
Quiero ser realmente hermano de todos.
Quiero atreverme a ir a visitar a quien está en la cárcel.
Quiero saber cuidar a quien está enfermo.
Quiero acoger a quien viene de cerca o de lejos,
sea blanco o negro, que eso nunca me importe
Quiero estar dispuesto a tender mi mano
a todo el que la necesite.
 Quiero ser tu hermano, Señor.
 Quiero ser realmente hermano de todos.
Pero yo solo no puedo.
Ayúdame, Señor, dame el amor que necesito

para poder amar a los demás como tú los amas. 
Fuente: Reflejos de luz

El Estado Islámico secuestra a 230 civiles, entre ellos a 60 cristianos

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) secuestró a 230 civiles, entre ellos a unos 60 cristianos, en una ciudad del centro de Siria que había tomado, indicó este viernes una oenegé.
Según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), los civiles fueron secuestrados el jueves en la ciudad de Al Qaryatain, de la que el EI se apoderó el miércoles.
"Daesh secuestró a por lo menos 230 personas, entre ellas al menos 60 cristianos, durante una batida en Al Qaryatain", explicó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, usando el acrónimo en árabe del EI.
Muchos de estos cristianos habían huido de la provincia de Alepo, en el norte de Siria, para refugiarse en Al Qaryatain.
Según Abdel Rahman, el EI buscaba a los rehenes por "colaboración con el régimen" y sus nombres figuraban en una lista. Las familias que intentaron huir o esconderse fueron localizadas por los yihadistas, añadió.
Antes de la guerra, la ciudad de Al Qaryatain tenía 18,000 habitantes, entre ellos musulmanes sunitas y cerca de 2,000 católicos sirios y cristianos ortodoxos.

Según un testimonio en Damasco, ya sólo quedan unos 300 cristianos en la ciudad.

EL PAN DE VIDA

Siempre me sorprendo al contemplar una concurrencia tan exacta de pasajes del Antiguo Testamento y del Evangelio como la que hoy se nos ofrece en la Liturgia de la Palabra de este domingo. Cuando esto sucede, se pone de manifiesto la clave de lectura que debemos aplicar siempre para comprender la Biblia, y es leerla desde el acontecimiento de Jesucristo.
Si el libro del Éxodo revela el nombre de Dios -“Yo soy”- y nos relata la experiencia del pueblo de Israel de haber sido alimentado de manera providente en la travesía del desierto - “El Señor dijo a Moisés: -«Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día” (Ex 16, 4)-, la expresión en labios de Jesús “Yo soy el pan de vida”, revela su identidad divina, y la permanente opción de ser, para los que creen, el alimento en la travesía de la existencia.
El salmista, como eco de uno de los fenómenos más sobresalientes que vivió el pueblo de Dios, al haber sido alimentado durante cuarenta años de forma gratuita, eleva la memoria a cántico de alabanza: “El señor hizo llover sobre ellos maná, les dio un trigo celeste” (Sal 77).
Las palabras del discurso que Jesús pronuncia en Cafarnaúm: -«Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» -«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.» (Jn 6, 32.35)-, me llevan a una consideración sobrecogedora.
El Creador, que al tercer día hizo germinar las semillas sobre la faz de la tierra, y que después se manifiesta en Jesús, como el sembrador que esparce la semilla sobre el campo, y según sea la tierra, así da fruto, del 30%, del 60%, del 100%, se convierte Él mismo en cosecha y en pan partido, pan tierno, en el que se entrega totalmente para dar la vida por todos los hombres.
Y ante la figura holística, circular, tan propia de la literatura oriental, no solo me encuentro con el Sembrador que se hace semilla, cosecha abundante, pan en la cena, entrega total, sino que me sobrecogen otras muchas figuras, como la del viñador, que se hace viña, vid, copa brindada; el pastor que se hace Cordero y gracias a su inmolación somos redimidos. Pero aún es mayor la revelación cuando contemplamos al Creador hecho criatura, a Dios hecho hombre, para que el hombre alcance la filiación divina.
Quienes comen y beben del banquete del Señor, de su Cena Pascual, reciben vida y prenda de salvación eterna, si participan con fe en la Eucaristía.

No nos queda otra respuesta que el agradecimiento, la adoración y la entrega, porque como diría Santa Teresa de Jesús: “Amor saca amor”. O como nos dice san Pablo: “Renovaos en la mente y en el espíritu y vestíos de la nueva condición humana” (Ef 4, 24)
Ángel Moreno de Buenafuente

Atracción por Jesús

 El evangelista Juan repite una y otra vez expresiones e imágenes de gran fuerza para grabar bien en las comunidades cristianas que han de acercarse a Jesús para descubrir en él una fuente de vida nueva. Un principio vital que no es comparable con nada que hayan podido conocer con anterioridad.
Jesús es «pan bajado del cielo». No ha de ser confundido con cualquier fuente de vida. En Jesucristo podemos alimentarnos de una fuerza, una luz, una esperanza, un aliento vital... que vienen del misterio mismo de Dios, el Creador de la vida. Jesús es «el pan de la vida».

Por eso, precisamente, no es posible encontrarse con él de cualquier manera. Hemos de ir a lo más hondo de nosotros mismos, abrirnos a Dios y «escuchar lo que nos dice el Padre». Nadie puede sentir verdadera atracción por Jesús, «si no lo atrae el Padre que lo ha enviado».

Lo más atractivo de Jesús es su capacidad de dar vida. El que cree en Jesucristo y sabe entrar en contacto con él, conoce una vida diferente, de calidad nueva, una vida que, de alguna manera, pertenece ya al mundo de Dios. Juan se atreve a decir que «el que coma de este pan, vivirá para siempre».

Si, en nuestras comunidades cristianas, no nos alimentamos del contacto con Jesús, seguiremos ignorando lo más esencial y decisivo del cristianismo. Por eso, nada hay pastoralmente más urgente que cuidar bien nuestra relación con Jesús el Cristo.

Si, en la Iglesia, no nos sentimos atraídos por ese Dios encarnado en un hombre tan humano, cercano y cordial, nadie nos sacará del estado de mediocridad en que vivimos sumidos de ordinario. Nadie nos estimulará para ir más lejos que lo establecido por nuestras instituciones. Nadie nos alentará para ir más adelante que lo que nos marcan nuestras tradiciones.

Si Jesús no nos alimenta con su Espíritu de creatividad, seguiremos atrapados en el pasado, viviendo nuestra religión desde formas, concepciones y sensibilidades nacidas y desarrolladas en otras épocas y para otros tiempos que no son los nuestros. Pero, entonces, Jesús no podrá contar con nuestra cooperación para engendrar y alimentar la fe en el corazón de los hombres y mujeres de hoy.

José Antonio Pagola


viernes, 7 de agosto de 2015

No tengan miedo a las tensiones y conflictos, nos hacen crecer, el Papa a los jóvenes del MEJ

Tensión, dialogo, conflicto, respeto, encuentro con Jesús, estupor, paz, alegría, Eucaristía como memoria de lo que Jesús hizo por nosotros, palabras claves en el diálogo del Papa con los jóvenes del Movimiento Eucarístico juvenil.
Jóvenes del Movimiento Eucarístico Juvenil de la Compañía de Jesús, reunidos en Roma de diversas partes del mundo, en la celebración del centenario, dialogaron en Audiencia con el Papa, haciéndole preguntas y escuchando sus respuestas.
El encuentro se desarrolló en lengua italiana, salvo algunas preguntas que hicieron en otras lenguas. La Redacción de programas en español de Radio Vaticana les ofrece una síntesis de las palabras de Francisco, traducidas al español.

Tensión y conflicto Francisco inició las respuestas diciendo que le impresionaron algunas palabras de las preguntas: Tensión y conflicto. Solamente en el cementerio y en el Paraíso no hay tensiones y conflictos. Si hay tensiones y conflictos quiere decir que estoy vivo. No tengo que tener miedo de las tensiones y conflictos porque me hacen crecer. Pero ustedes tienen que discernir cuáles son las verdaderas tensiones y conflictos a los que hay que atender. Las tensiones se resuelven con el diálogo. No hay que pegarse demasiado a una tensión porque eso hace mal. Siempre buscando la armonía y la armonía se hace de tensiones y a su vez genera otras tensiones. Esto con respecto a la familia.
¿Qué hacemos frente a conflictos sociales y también culturales? También los conflictos pueden hacer bien porque nos hacen entender que hay cosas diversas. El conflicto para ser bien asumido debe ser orientado hacia la unidad en el respeto a cada identidad. El conflicto se resuelve con respeto a la identidad. Los conflictos que no se resuelven terminan en guerra. Y hay conflictos que son violencia. Se llama: “matar”. Hay lugares donde a los cristianos, no sólo no se les respeta su identidad; sino que se los mata. Si en un país hay tanta diversidad, sólo el respeto resuelve el conflicto.



La paz de Jesús y no la falsa paz del enemigo es el desafío A la pregunta sobre cuál ha sido para él el mayor desafío de su vida como religioso respondió: El mayor desafío ha sido encontrar la paz en el señor. Ha sido el mayor desafío de mi vida religiosa. Hay otro desafío: saber distinguir la paz de Jesús de la paz que no es de Jesús. Discernir la verdadera paz de la falsa paz. La verdadera paz viene siempre de Jesús. La paz superficial que solo me contenta un poco viene del enemigo. Saber conocer y distinguir cuál es la paz de Jesús y cuál la falsa paz del enemigo que me destruye. Te pone en medio de la calle y después te deja solo. Nosotros decimos que “el diablo es un mal pagador”, es un estafador que muestra una paz maquillada. Pero ¿cómo se que la paz es de Jesús? Por la alegría. El diablo solo me puede dar diversión, un poco de circo, te da felicidad un rato, pero nunca te da esta alegría. Mientras que Jesús es un buen pagador, paga muy bien.

Los abuelos son la memoria de la fe La familia es otra palabra importante de la que han hablado. No solamente están las tensiones generacionales entre los papás y entre mis padres y yo, sino que, también en las generaciones están los abuelos. Y los abuelos son los grandes olvidados de este tiempo. Yo me pregunto: ¿Ustedes hablan con sus abuelos? Los abuelos son fuente de sabiduría porque tienen la memoria de la vida, la memoria de la fe, la memoria de las tensiones, la memoria de los conflictos. ¡Son buenos los abuelos!

El signo de la amistad con Jesús Respondiendo a la pregunta sobre la amistad con Jesús, Francisco expresó: Jesús dice ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les digo. Jesús me habla con la paz y la alegría que me da en tantas maneras de encontrarlo. Lo encuentro en la oración, la Eucaristía y ayudando a los necesitados. “Encontrar a Jesús”, no se olviden de esta palabra. Pensemos en ese día que Jesús pasaba y que Juan y Andrés escucharon a Juan Bautista que les dijo: “Ese es…” … Que sucedió después: Andrés fue con su hermano lleno de alegría y estupor. El encuentro con Jesús da estupor, paz, alegría.

Para profundizar en la Eucaristía Le preguntaron qué les diría a los jóvenes con el fin de que descubran la profundidad de la Eucaristía. Respondió: Ayuda pensar en la Última Cena. Esas palabras que Jesús dijo cuando dio el pan y el vino: “hagan esto en memoria mía”. Es ahí que nos salva Jesús. La memoria de un amor tan grande que ha dado su vida por mí. La gracia de la memoria de lo que Jesús hizo por mí. No es un ritual, una ceremonia. Es otra cosa. Es la sangre de Jesús, el misterio de la Eucaristía. Es memoria de que Jesús ha dado su vida por mí. Si tú quieres profundizar, recuerda. San Pablo dice: Acuérdate de Jesucristo resucitado de entre los muertos... La memoria... Cada vez que vayan a rezar delante del sagrario, acuérdense de esto.
Piensen estas palabras tensión, diálogo, conflicto, respeto, Encuentro con Jesús, amistad con Jesús: paz y alegría. Profundizar en la eucaristía recordar lo que hizo Jesús por mí. Estamos en un mundo en guerra, hay muchas cosas feas, pero también hay muchas cosas lindas y buenas. Tenemos tantos motivos para ir adelante, tantos santos escondidos en el Pueblo de Dios. Dios está presente. ¡Animo y adelante!