domingo, 5 de marzo de 2017

El Papa en Sta. Marta: El verdadero ayuno es ayudar a los otros. ¿Le pagas a tu empleada según la ley?


De poco sirve el ayuno si uno es injusto, no rompe las cadenas injustas, no comparte el pan con los hambrientos, no da paga lo que indica la ley a los empleados o se da limosna “para hacerse ver”. Lo indicó este viernes el papa Francisco en la misa que celebró en la Casa Santa Marta en el Vaticano,
Basándose en la Primera lectura, en la que Dios reprende a los hipócritas que ayunan, se ocupan solo de sus negocios y oprimen trabajadores. Si de un lado hacen penitencia por el otro realizan injusticias con sus ‘negocios sucios’.
El ayuno es “el arrepentimiento que se nos pide en este tiempo de Cuaresma” y “del corazón que se siente pecador y sabe que es un pecador”. En cambio “el otro es el ayuno ‘hipócrita’ –una palabra usada mucho por Jesús– un ayuno para ser visto o sentirse bien, pero mientras tanto cometen injusticia, no están bien, explotan al pueblo.
“-‘Pero yo soy bueno, voy a hacer una buena ofrenda para la Iglesia’.
-‘Más bien dime, ¿pagas lo justo a tus empleados del hogar? ¿a tus empleados les paga en negro? ¿O como manda la ley, de manera que puedan alimentar a sus hijos?'”.

El Papa Francisco narró una historia que ocurrió poco después de la Segunda Guerra Mundial al padre jesuita Pedro Arrupe, cuando era misionero en Japón. Un rico hombre de negocios le dio una donación por su actividad evangelizadora, pero llevó consigo a un fotógrafo y un periodista. El sobre contenía sólo 10 dólares. “Esto es lo mismo que hacemos cuando no pagamos lo justo a nuestra gente”, dijo.
Por eso, precisó el Pontífice, Jesús dijo: “Cuando rezas, que sea en secreto, cuando das limosna, no toquen trompeta, cuando ayunes, no estés triste ‘, es lo mismo que si dijese: ‘Por favor, cuando hagan un buen trabajo no tomen como soborno esta buena obra, es sólo para el Padre'”.
También nos ayudará a pensar lo que un hombre siente después de una cena que le costó 200 euros, por ejemplo, y yendo a casa ve a un hambriento, lo mira y sigue caminando. Nos hará bien en pensar en esto”.
Zenit

DICCIONARIO DE CUARESMA LA TENTACIÓN


En todos los ciclos litúrgicos, los domingos del Tiempo de Cuaresma se abren con en el relato de las tentaciones de Jesús, cuando el Espíritu lo condujo al desierto, según el texto evangélico, “para ser tentado”.
La imagen de Jesús en el desierto durante cuarenta días es significativa no solo por la duración concreta de la cuarentena, sino porque indica la extensión de la prueba durante todo el curso de la historia. San Pedro nos advierte: “Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar. Resistidle, firmes en la fe” (1Pe 5, 8).

El Maestro nos enseña a pedir: “No nos dejes caer en la tentación”, que es distinto a no tenerla o sufrirla. La prueba siempre es buena para consolidar la determinación de seguir a Jesús y para objetivar la pertenencia creyente. Dicen que una amistad se acrisola por las crisis que se superan. La tentación es un tiempo del Espíritu, un tiempo precioso que debes interpretar como prueba de crecimiento. Un tiempo único que te da ocasión de ofrenda. Una concreción histórica de la salvación en tu vida. Es la hora de abrirte a la gracia y de acoger cada día su acompañamiento. No te ofendas si te digo que llegarás a agradecer la crisis.

La tentación no queda fuera del amor providente; es privilegio de los que son llevados al desierto por el Espíritu. Es tiempo de comunión y de apertura, de abrirte al universo, de relativizar la circunstancia que corres el peligro de convertir en ídolo; es tiempo de llamada y de escucha sensible. Su paso deja conocimiento y sabiduría.

Ya desde los primeros textos bíblicos se nos enseña el riesgo de dar paso a la insinuación tentadora. Eva entró en conversación con el Tentador, se puso a considerar sus argumentos aviesos, que la incitaron a mirar y a observar el fruto prohibido, ante el que comenzó a sentir gusto, que le abrió el deseo, le movió la voluntad y comió. Tengo por seguro que si no deseas hacer algo, es mejor que no lo pienses, o que bloquees el pensamiento adverso.
Jesús nos demuestra que no es irremediable la caída, y san Pablo nos asegura que no seremos probados más allá de nuestras fuerzas. “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea de medida humana. Dios es fiel, y él no permitirá que seáis tentados por encima de vuestras fuerzas, sino que con la tentación hará que encontréis también el modo de poder soportarla” (1Co 10, 12).
Un don del Espíritu Santo es el Temor de Dios, que significa pedirle al Abogado Defensor que nos libre de ser pretenciosos y temerarios, que nos defienda de nosotros mismos, y que nos haga avanzar por el camino de los mandatos del Señor sabiéndonos frágiles, débiles, necesitados de su fuerza para combatir las insinuaciones del Malo.
Àngel Moreno de Buenafuente

"Desde hace 4 años los mismos violentos que te cosieron a latigazos, se ensañan sobre mi pueblo"

Me paro a mirar de frente el Cristo flagelado de la Veracruz de Rute, provincia de Córdoba. Navego en sus ojos. ¿Qué estarás pensando, Cristo mío, con esa mirada perdida, el cuerpo cosido a verdugones y una silenciosa súplica saliendo como una burbuja de tus labios? Me quedo callado e intento descifrar ese lamento mudo. Dejo en blanco mi mente. Como dice El santo cura de Ars: "cierra tu mente, cierra tu boca y abre tu corazón".
Esa mirada profundamente triste tiene mucho de memoria: ¿Qué estas recordando? Acabas de pasar la agonía del Huerto, el beso contaminado de Judas, el juicio inicuo de Pilatos y te han llevado al horrible suplicio de la flagelación. Es como si tus ojos se volvieran al pasado. Porque antes de la noche oscura hubo la Cena, la pascua, la Eucaristía, el gozo y el misterio compartido, tu mejor regalo. Tal vez tus ojos miren hacia atrás, algunas horas antes, memoria viva de pan roto y compartido, el milagro asombroso del Dios hecho pan para ser comido. Ya era noche.
Noche de alegría en la cena pascual, de cantos enraizados en la historia, de contemplación del pan del cielo... hasta que algo se rompió. Algo fue mal y rompió el encanto. Y la angustia emponzoñó esa noche única en la historia. ¿Estabas pensando en esto, Cristo de la Veracruz, la mirada desencajada y una súplica callada en tus labios yertos?
Recuerdo el principio de la segunda oración eucarística que leemos solo los curas: "La noche en que fue librado, tomó pan... lo partió y lo dio a sus discípulos..." Quizás pensabas en cómo en una sola frase pueden caber dos extremos tan alejados. Noche y pan. Traición y Eucaristía. Gozo y violencia salvaje. ¿En eso pensabas, Jesús? Cuando Juan vio salir a Judas del Cenáculo, vio "que era de noche". La noche en que fuiste traicionado fue una noche de apostasía y de venganza, de un entorno que se degrada a trozos, de lazos de amor que se rompen, de descomposición subterránea, de una comunidad que salta en pedazos, de palabras de perjurio, de disimulos y gestos clandestinos. La noche de las 30 monedas, de la negación errática de Pedro. Noche donde todos se esconden y te dejan solo, noche de la sangre derramada sobre la piedra del Getsemaní. Noche de derrota como colofón de un maravilloso regalo del cielo. Noche y pan del cielo, la noche de la Eucaristía.
Como tu, Cristo mío, hemos vivido noches parecidas en Centroáfrica, país olvidado que, dicen, no aparece ni en los GPS, noches de cuchillos rotos y de hachas de guerra, noches de agresiones y de pagar con sangre falsas facturas que otros gastaron. Desde hace 4 años los mismos violentos que te cosieron a latigazos, se ensañan sobre mi pueblo. Entonces mi mirada se encuentra con la tuya, Cristo de la Veracruz y te entiende. Miro como tu, mi pasado reciente y veo noches sin luna, noches de ráfagas de metralleta y violaciones en masa, noches de expolio y asesinatos, noches de miedo. Y no solo en Centroáfrica.

Nunca hemos conocido tanta violencia diseminada por cientos de lugares del planeta, como un nuevo holocausto que se está librando en el 2017 en que vivimos. Un holocausto que toca mujeres y niños, adultos y ancianos, culpables e inocentes, en Siria, en Afganistan, en Yemen, en Lesbos, en Libia o en Nigeria. Miles de Inmigrantes indocumentados, que no clandestinos, familias enteras huyendo de la guerra, atravesando el Sahara o el mediterráneo para escapar de la miseria, golpeados por los mismos latigazos que entonces cruzaron tu espalda y derramaron la sangre de tu cuerpo sobre las losas del Pretorio.
II.- No te he quitado la vista de encima. Mis ojos siguen clavados en los tuyos. Y pienso entonces que tal vez, la zozobra que sigo viendo en ellos es porque también miras adelante, no solo para atrás, imaginando todo lo que aún te espera por vivir: amanecer teñido de rojo, Anas, Caifás y Herodes trío de infames vendidos al mejor postor, Ecce homo pantomima del payaso, y el terrible Via Crucis.
Como cada viernes de cuaresma, los fieles de la Catedral de Bangassou se reúnen a las 15'00h (más o menos, cuando el sol está a una cierta altura y declinando...) para empezar el viacrucis. De la 7ª a la 14ª estación, es subida continua, que algunos hacen de rodillas. Es un pueblo angustiado por la macabra presencia de la LRA (los asesinos de Joseph Kony) en toda la región, unos fieles asustados por la presencia de una rama Seleka muy radical y violenta (los Peuls Mbororos), extremistas islámicos que merodean por los pueblos y aldeas de toda la diócesis.
Se juntan para revivir la pasión de Jesús, porque ya no nos queda más que eso, rezar. Tus ojos ya imaginan el horror de la pasión, de la cruz a cuestas, el encuentro con tu madre, las tres caídas. La subida al Calvario ya se refleja en tu rostro después de la flagelación, antesala del viacrucis.
Un día conté como una comunidad cristiana, rezando el viacrucis, escapó de un atentado en el mercado, en un pueblo 40% cristiano al norte de Nigeria, Djakana. El Boko-Haram quiso destruirlos con una bomba atada al pecho de una niña kamikaze drogada, pero ellos estaban en la 7ª estación, "Jesús cae por segunda vez", llegaron tarde al mercado y salvaron la vida.
A mí me gusta recitar el viacrucis todos los días del año (más o menos) porque me sintoniza al instante con el sufrimiento de tanta gente esparcida por todos los rincones de la tierra. Me decía mi padre Maestro hace 40 años: si estás contento piensa en Jesús multiplicando el pan y los peces; si estás triste piensa en el Jesús atado a la columna... No creo ser demasiado pesimista para pensar que hoy día, tal y cómo está el mundo, no hay mil razones para estar contentos. El mundo parece desgarrarse en cientos de pedazos y el volumen de sufrimiento del hombre de hoy, sobretodo en el África donde yo vivo y el Oriente Medio es para helar la sangre de las venas. Perlas de ternura fueron el Cirineo, la Verónica o las mujeres de Jerusalén. Gotas de cariño en un océano de acidez. Cristo atado a la columna, Cristo de la Veracruz: ¡lo que te queda aún por vivir!

(Juan José Aguirre, obispo de Bangassou)

Nuestra gran tentación


La escena de las «tentaciones de Jesús» es un relato que no hemos de interpretar ligeramente. Las tentaciones que se nos describen no son propiamente de orden moral. El relato nos está advirtiendo de que podemos arruinar nuestra vida si nos desviamos del camino que sigue Jesús.
La primera tentación es de importancia decisiva, pues puede pervertir y corromper nuestra vida de raíz. Aparentemente, a Jesús se le ofrece algo inocente y bueno: poner a Dios al servicio de su hambre. «Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes».
Sin embargo, Jesús reacciona de manera rápida y sorprendente: «No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». No hará de su propio pan un absoluto. No pondrá a Dios al servicio de su propio interés, olvidando el proyecto del Padre. Siempre buscará primero el reino de Dios y su justicia. En todo momento escuchará su Palabra.
Nuestras necesidades no quedan satisfechas solo con tener asegurado nuestro pan material. El ser humano necesita y anhela mucho más. Incluso, para rescatar del hambre y la miseria a quienes no tienen pan, hemos de escuchar a Dios, nuestro Padre, y despertar en nuestra conciencia el hambre de justicia, la compasión y la solidaridad.
Nuestra gran tentación es hoy convertirlo todo en pan. Reducir cada vez más el horizonte de nuestra vida a la satisfacción de nuestros deseos; vivir obsesionados por un bienestar siempre mayor o hacer del consumismo indiscriminado y sin límites el ideal casi único de nuestras vidas.
Nos engañamos si pensamos que ese es el camino que hay que seguir hacia el progreso y la liberación. ¿No estamos viendo que una sociedad que arrastra a las personas hacia el consumismo sin límites y hacia la autosatisfacción no hace sino generar vacío y sinsentido en las personas y egoísmo, insolidaridad e irresponsabilidad en la convivencia?
¿Por qué nos estremecemos de que vaya aumentando de manera trágica el número de personas que se suicidan cada día? ¿Por que seguimos encerrados en nuestro falso bienestar, levantando barreras cada vez más inhumanas para que los hambrientos no entren en nuestros países, no lleguen hasta nuestras residencias ni llamen a nuestra puerta?
La llamada de Jesús nos puede ayudar a tomar más conciencia de que no solo de bienestar vive el ser humano. También los hombres y mujeres de hoy necesitamos cultivar el espíritu, conocer el amor y la amistad, desarrollar la solidaridad con los que sufren, escuchar nuestra conciencia con responsabilidad, abrirnos al Misterio último de la vida con esperanza.
José Antonio Pagola

Jesús ayuna cuarenta días y es tentado


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.

El tentador se le acercó y le dijo: « Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le contestó: «Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios"».

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras"».

Jesús le dijo: «También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios"».

De nuevo el diablo lo llevó a una monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras».

Entonces le dijo Jesús:
«Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto"».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

Palabra del Señor.

sábado, 4 de marzo de 2017

COMENTARIO AL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (5,27-32) POR BENEDICTO XVI:



«Mateo está siempre presente en las listas de los Doce elegidos por Jesús (cf. Mt 10, 3; Mc 3, 18; Lc 6, 15; Hch 1, 13). En hebreo, su nombre significa "don de Dios". El primer Evangelio canónico, que lleva su nombre, nos lo presenta en la lista de los Doce con un apelativo muy preciso: "el publicano" (Mt 10, 3). 

De este modo se identifica con el hombre sentado en el despacho de impuestos, a quien Jesús llama a su seguimiento: "Cuando se iba de allí, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y le siguió" (Mt 9, 9). 

(...) Basándonos en estas sencillas constataciones que encontramos en el Evangelio, podemos hacer un par de reflexiones. La primera es que Jesús acoge en el grupo de sus íntimos a un hombre que, según la concepción de Israel en aquel tiempo, era considerado un pecador público. 

En efecto, Mateo no sólo manejaba dinero considerado impuro por provenir de gente ajena al pueblo de Dios, sino que además colaboraba con una autoridad extranjera, odiosamente ávida, cuyos tributos podían ser establecidos arbitrariamente. 

Por estos motivos, todos los Evangelios hablan en más de una ocasión de "publicanos y pecadores" (Mt 9, 10; Lc 15, 1), de "publicanos y prostitutas" (Mt 21, 31). Además, ven en los publicanos un ejemplo de avaricia y mencionan a uno de ellos, Zaqueo, como "jefe de publicanos, y rico" (Lc 19, 2), mientras que la opinión popular los tenía por "hombres ladrones, injustos, adúlteros" (Lc 18, 11). 

Ante estas referencias, salta a la vista un dato: Jesús no excluye a nadie de su amistad. Es más, precisamente mientras se encuentra sentado a la mesa en la casa de Mateo-Leví, respondiendo a los que se escandalizaban porque frecuentaba compañías poco recomendables, pronuncia la importante declaración: "No necesitan médico los sanos sino los enfermos; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores" (Mc 2, 17). La buena nueva del Evangelio consiste precisamente en que Dios ofrece su gracia al pecador. 

En otro pasaje, con la famosa parábola del fariseo y el publicano que subieron al templo a orar, Jesús llega a poner a un publicano anónimo como ejemplo de humilde confianza en la misericordia divina: mientras el fariseo hacía alarde de su perfección moral, "el publicano (...) no se atrevía ni a elevar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!". Y Jesús comenta: "Os digo que este bajó a su casa justificado y aquel no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado" (Lc 18, 13-14). 

Por tanto, con la figura de Mateo, los Evangelios nos presentan una auténtica paradoja: quien se encuentra aparentemente más lejos de la santidad puede convertirse incluso en un modelo de acogida de la misericordia de Dios, permitiéndole mostrar sus maravillosos efectos en su existencia.

(...) Hay otra reflexión que surge de la narración evangélica: Mateo responde inmediatamente a la llamada de Jesús: "Él se levantó y lo siguió". La concisión de la frase subraya claramente la prontitud de Mateo en la respuesta a la llamada. 

Esto implicaba para él abandonarlo todo, en especial una fuente de ingresos segura, aunque a menudo injusta y deshonrosa. Evidentemente Mateo comprendió que la familiaridad con Jesús no le permitía seguir realizando actividades desaprobadas por Dios. 

Se puede intuir fácilmente su aplicación también al presente: tampoco hoy se puede admitir el apego a lo que es incompatible con el seguimiento de Jesús, como son las riquezas deshonestas. En cierta ocasión dijo tajantemente: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme" (Mt 19, 21). 

Esto es precisamente lo que hizo Mateo: se levantó y lo siguió. En este "levantarse" se puede ver el desapego de una situación de pecado y, al mismo tiempo, la adhesión consciente a una existencia nueva, recta, en comunión con Jesús. 

Recordemos, por último, que la tradición de la Iglesia antigua concuerda en atribuir a san Mateo la paternidad del primer Evangelio. (...) En el Evangelio griego que nos ha llegado seguimos escuchando todavía, en cierto sentido, la voz persuasiva del publicano Mateo que, al convertirse en Apóstol, sigue anunciándonos la misericordia salvadora de Dios. Escuchemos este mensaje de san Mateo, meditémoslo siempre de nuevo, para aprender también nosotros a levantarnos y a seguir a Jesús con decisión». 

(De la catequesis de Benedicto XVI el 30 de agosto de 2006)

Carlos Osoro: “Quien difama, quien insulta y rompe al otro, manifiesta desprecio a la Humanidad”



Frente a los autobuses tránsfobos (o las Vírgenes Drag), respeto y convivencia. "No olvidemos que podemos pensar diferentes, pero la convivencia se construye en el respeto, no en la difamación, ni en el insulto, ni en el reírse de los otros. Eso no tiene nada que ver con el Evangelio". El cardenal de Madrid, Carlos Osoro, defendió una sociedad tolerante, que abra corredores humanitarios para los refugiados y que defienda el derecho de todos a mostrar sus propias opiniones.
En su presentación en el Fórum Europa, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, mostró su apoyo a la continuidad de Ricardo Blázquez como presidente del Episcopado. "Yo sigo dando apoyo a don Ricardo, al que quiero, y con el que me une una gran amistad. Es la persona más bondadosa que ha pasado por este mundo. Su bondad conquista el corazón. Cada día le queremos más", apuntó Osoro, quien también defendió a capa y espada, frente a las críticas de los rigoristas, al padre Ángel y su misión.
El presidente de Mensajeros de la Paz estuvo presente en la mesa presidencial, en la que también se encontraba la presidenta de la CAM, Cristina Cifuentes; el arzobispo castrense, Juan del Río; o el secretario general de la CEE, José María Gil Tamayo. Todos los secretarios de las comisiones episcopales acompañaron a su actual vicepresidente que, como parece, no se postulará para suceder al cardenal de Valladolid.
"Yo quiero que me reconozcan como buena persona y como buen pastor, que es a lo que me han mandado aquí a Madrid", arrancó el arzobispo, quien abordó en su conferencia la importancia de "promover el humanismo-verdad y sanar la convivencia".
Aunque no quiso hablar directamente del autobús tránsfobo de HazteOir, o de la polémica por la Virgen Drag Queen, el cardenal de Madrid sí que clamó por construir una sociedad al estilo de Jesús, que "nunca rompió puentes, sino que los construyó; que nunca hizo muros sino que los derribó, para hacernos entender que la humanidad es una gran familia, que necesita todos los días revisar lo que está haciendo", y repasó lo vivido el pasado fin de semana en Roma, durante la toma de posesión de su parroquia en el Trastevere.
Así, Osoro enseñó un libro que le regaló un refugiado, "que llegó en una patera que llevaba a 130 personas. Murieron 120. Él es musulmán, pero entiende que lo que hicieron los cristianos con él es lo que él tiene que hacer por los demás. Me impresionaron sus palabras, su modo de estar, su compromiso". El cardenal también recordó su visita a la capilla de San Bartolomé, donde reposan las reliquias de mártires de todas las confesiones, y su encuentro con los jóvenes emigrantes de una escuela de la Comunidad de San't Egidio, y una residencia para personas sin hogar.
"¿Qué nos pasa para no saber lo que nos pasa?", la frase de Ortega fue la pregunta-eje de su intervención, en la que el arzobispo de Madrid alertó de las "tentaciones de ideologizar la fe, privatizar la Iglesia y su misión, y seleccionar páginas del Evangelio, haciendo un Jesús a nuestra medida".
En lo que pareció una respuesta a HazteOir (el cardenal se remitió a esta parte de la charla en las preguntas posteriores), Osoro denunció que "las ideologías no son la respuesta al hombre para construir una casa común". "Profanar la dignidad del hombre es blasfemar a Dios mismo. Cualquier clase de violencia, la que fuere, que no duda en atacar a personas sin ninguna distinción, a imponer chantajes que provocan enfrentamiento, desórdenes, pánicos, que obligan a grupos a favorecer sus planes, no tienen ninguna justificación", declaró. "Ninguna circunstancia justifica una actividad que no respete al otro, le elimine o se ría de él. Por eso, la infamia, a quien la realiza, siempre es reprobable, y cuando uno se apoya en la religión.... No es la religión que Jesucristo nos enseñó".
"Quien difama, quien rompe al otro, manifiesta desprecio a la Humanidad. Cuando esto se hace, se puede destruir todo. Es terrible estar en este mundo teniendo como arma el odio. Eso ultraja a Dios", clamó el arzobispo de Madrid, quien recordó que "debemos crear la cultura del encuentro, no la del descarte". Sin embargo, en las preguntas posteriores, Osoro se remitió a la pregunta de Ortega, y añadió que "no entro en autobuses. ¿Qué nos pasa para no saber lo que nos pasa? Este es el autobús que yo quiero, no quiero otro".
En otro orden de cosas, Osoro destacó a la familia y la educación como ejes fundamentales para construir la sociedad, y pidió "evitar la politización del derecho y la libertad de educación" y "aceptar al otro como parte de este mundo también cuando piensa distinto, pero nos respetamos". "¿Quién educa, el Estado o la familia? Según como contestemos tendremos dictadura o libertad".
En las preguntas, Osoro fue cuestionado sobre la ley del a CAM sobre identidad de género. El purpurado señaló haber hablado con Cifuentes en varias ocasiones, y aprovechó para defender al padre Ángel, injustamente atacado a cuenta del funeral por Pedro Zerolo en San Antón. "Al padre Ángel le quiero enormemente. Normalmente le digo que cuando suba ante el Señor, si es que no voy yo antes, le diga a Dios que lo que yo no hago lo hace él por mí".
"El padre Ángel hace cosas que nadie de los que estamos aquí son capaces de hacer. El padre Ángel también sabe pedir perdón, más que yo y mejor que yo". Cuestionado sobre si el sacerdote debe pedir perdón, Osoro dijo "no tiene que pedirlo. Hay gente que quiere tirar piedras permanentemente contra los demás, y eso no vale. Tengo una amistad y una admiración tremendas por el padre, porque no soy capaz de hacer lo que hace él. Todos ustedes conocen al padre Ángel, conocen su corazón. Es un paisano, es un gran paisano. Es un hombre que me ayuda a ser mejor obispo, y capaz de ver más allá de lo que a veces yo, con mis pobres ojos, puedo ver".
Sobre el pacto educativo, Osoro recordó que "el límite es tener en cuenta el derecho que tienen todos los padres a elegir para sus hijos la educación. El derecho es de los padres, no es de ningún político de turno, es de los padres".
Sobre el Tribunal de Cuentas, el cardenal de Madrid incidió en que "lo que recibe la Iglesia no lo da el Estado, lo dan muchos de ustedes, ponen la X porque quieren. No confundamos a la gente. Lo que recibe la gente no es regalo, es una decisión de la gente. Yo mañana mismo puedo entregar las cuentas. El día en que llegué a la diócesis, lo primero que hice fue una auditoría externa".
Sobre los corredores humanitarios de San't Egidio, Osoro consideró "urgente" que Europa asuma esta iniciativa, porque "Europa se muere, entre otras cosas, porque ha echado a Dios fuera". "Sé que habrá que regular el modo y la manera, pero se puede hacer. ¿Por qué san Egidio ha traído más gente emigrante que todos los países de Europa? ¿Qué pasa? ¿Queremos morir, queremos vivir? Yo lo defiendo. Son necesarios los corredores humanitarios, son urgentes". No quiso, sin embargo, contestar acerca de Donald Trump. "Estados Unidos es un gran país", se limitó a decir.
Sobre la pederastia en la Iglesia, Osoro defendió la actitud del Papa Francisco, "que la quiere eliminar de la vida de la Iglesia". "La Iglesia está siendo valiente en estos aspectos", incidió el cardenal de Madrid. "Esas miserias existen en la Iglesia, y se están tomando medidas para que no pase esto. El Santo Padre ha tenido una valentía impresionante para desterrar esto de la vida de la Iglesia".
Jesús Bastante

La Iglesia necesita más laicos comprometidos



La implicación de los laicos en la misión de las congregaciones religiosas es una realidad ilusionante que no deja de crecer en España, si bien de forma desigual. 
La IV Jornada de Laicos en Misión Compartida, organizada por la CONFER, buscará este sábado que más órdenes religiosas reconozcan un papel protagonista a seglares y familias que comparten su misma espiritualidad y carisma. 
No se trata de remediar por esta vía la escasez de vocaciones. El objetivo va mucho más allá de implicar al personal contratado en las escuelas y hospitales católicos. 
La misión compartida se corresponde plenamente con la visión del Concilio Vaticano II, que busca superar el clericalismo de siglos pasados. 
Por esa vía los religiosos ofrecen a toda la Iglesia un camino esperanzador de renovación, con profundas implicaciones, incluso jurídicas, que habrá que ir dilucidando en las próximas décadas. 
Los sacerdotes, las religiosas y los religiosos son y serán esenciales, pero para seguir llevando adelante la misión de la Iglesia es imprescindible la aportación de laicos comprometidos, laicos a los que no se puede relegar a una posición subordinada, ni tampoco pretender clericalizarlos, como si eso significara un ascenso en el escalafón.
Alfa y Omega

"HE VENIDO A LLAMAR A LOS PECADORES A QUE SE CONVIERTAN"



Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,27-32):

En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme».

Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»

Jesús les respondió: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan».

Palabra del Señor

La cruz revela de manera extrema la solidaridad de Jesús con los que han perdido la dignidad porque no cuentan con lo necesario, dice el Papa


Escribe FranciscPensemos solamente, a modo de ejemplo, en la obra de misericordia corporal de vestir al desnudo (cf. Mt 25,36.38.43.44). Ella nos transporta a los orígenes, al jardín del Edén, cuando Adán y Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos y, sintiendo que el Señor se acercaba, les dio vergüenza y se escondieron (cf. Gn 3,7-8). Sabemos que el Señor los castigó; sin embargo, él «hizo túnicas de piel para Adán y su mujer, y los vistió» (Gn 3,21). La vergüenza quedó superada y la dignidad fue restablecida".
o en el número 19 de Misericordia et Mísera; "...
"Miremos fijamente también a Jesús en el Gólgota. El Hijo de Dios está desnudo en la cruz; su túnica ha sido echada a suerte por los soldados y está en sus manos (cf. Jn 19,23-24); él ya no tiene nada. En la cruz se revela de manera extrema la solidaridad de Jesús con todos los que han perdido la dignidad porque no cuentan con lo necesario. 
Si la Iglesia está llamada a ser la «túnica de Cristo»[1] para revestir a su Señor, del mismo modo ha de empeñarse en ser solidaria con aquellos que han sido despojados, para que recobren la dignidad que les han sido arrebatada. "Estuve desnudo y me vestieron" (Mt 25,36) implica, por tanto, no mirar para otro lado ante las nuevas formas de pobreza y marginación que impiden a las personas vivir dignamente". @jesuitaGuillo
(from Vatican Radio)

viernes, 3 de marzo de 2017

Madrid regula los derechos de las personas al final de la vida


Es la octava región que legisla sobre el asunto, mientras que en el Congreso se podría debatir una Proposición de Ley tras presentarla PSOE y Podemos
La Asamblea de Madrid aprobó el jueves su primera ley para defender la dignidad del paciente en el proceso de la muerte. Un texto en el que se ha conseguido el consenso de todos los grupos políticos y que propone, entre otras medidas, habitaciones individuales para los enfermos terminales, el derecho a que reciban cuidados paliativos que les limiten al máximo sufrimiento y dolores, y la obligación de los médicos de atender a esta petición. La ley también pretende dar garantías a la actuación de los facultativos, y establece un informe anual que controle la efectividad de su aplicación.
El texto de esta norma, cuyo nombre completo es Ley de Derechos y Garantías de las Personas en el proceso final de la vida, incluye a Madrid entre las regiones que regulan el tratamiento médico en los casos de enfermedades terminales, algo que ya existe en regiones como Andalucía, Navarra, Galicia, Canarias, Aragón, Baleares o el País Vasco. Y podría existir una legislación estatal sobre el asunto, que incluso no descarta contemplar la posibilidad de conceder permisos laborales para familiares de pacientes a punto de morir.
Madrid cuenta en la actualidad con unidades de cuidados paliativos en sus hospitales y en la atención primaria. Concretamente, este servicio se presta desde el año 1991, y en la actualidad existen 539 profesionales de la sanidad dedicados de forma exclusiva a esta materia, en 17 equipos de soporte de atención primaria, 11 equipos en hospitales, y 11 unidades de hospitalización de media y larga estancia, además de una unidad pediátrica de cuidados paliativos en el Hospital del Niño Jesús. En el año 2015, atendieron a cerca de 22.000 pacientes.
Pero la ley que ayer se aprobó por unanimidad –y que surge de una propuesta del diputado socialista José Manuel Freire– va más allá, y normaliza el modo en que el sistema sanitario madrileño enfrenta los últimos momentos de la vida de los pacientes. Desde que la planteó en la Asamblea madrileña en mayo del año pasado, el texto ha sido objeto de varias modificaciones, con el objeto de consensuar una redacción que estuvieran dispuestos a apoyar tanto PP –incluidos los diputados provida que en otras ocasiones han votado en contra de la posición oficial del partido– como PSOE, Ciudadanos y Podemos. Del texto original se cayó, por ejemplo, la referencia a la eutanasia, que la formación morada quería despenalizar y los populares no tienen intención de abordar.
El resultado final es una ley «que ya es de todos», como señalaba ayer el diputado socialista José Manuel Freire, en la que se establece el derecho del paciente terminal a ser informado sobre sus posibilidades reales, tratamientos posibles y consecuencias de los mismos; a decidir sobre cómo quiere ser atendido médicamente al final de su vida; a recibir tratamientos paliativos que reduzcan su dolor y sufrimiento; y a que estos los pueda recibir tanto en el hospital como en su propio domicilio. Y a que, cuando llegue el momento del tránsito final, pueda vivirlo con la debida intimidad, en una habitación individual y rodeado, si lo desea, de su familia.
La norma recoge el derecho de los pacientes a suscribir un documento de instrucciones previas, que ahora solo puede realizarse en unas oficinas situadas en el centro de Madrid, y que de acuerdo con la ley podrá formalizarse en cualquier centro de salud de la región. Los médicos estarán obligados a respetar las instrucciones que contenga dicho documento.
Además, la nueva ley define la sedación paliativa como «administración deliberada de fármacos en las dosis y combinaciones requeridas para reducir la conciencia de un paciente con enfermedad avanzada o terminal, tanto como sea preciso para aliviar adecuadamente uno o más síntomas refractarios, con su consentimiento explícito».
Médicos de familia
Como garantía de que el texto legal se aplica con eficacia, la propia ley establece en sus disposiciones finales la obligación del Gobierno regional de presentar anualmente un informe a la Asamblea, así como realizar encuestas de satisfacción de los madrileños con el cumplimiento de la norma.
La normativa prevé que la Consejería de Sanidad deberá procurar «una formación específica de alta calidad a sus profesionales» en este ámbito, empezando por los médicos de familia. Y también establece medidas concretas relacionadas con los menores con enfermedades en fase terminal, que también tienen, por ley, derecho a «recibir información adaptada a su edad, madurez o desarrollo mental, y estado afectivo y psicológico», a ser atendidos «en la medida de lo posible por el mismo equipo de profesionales» y a contar con la presencia de sus padres «el máximo tiempo posible».
En el Congreso de los Diputados podría debatirse en los próximos meses una iniciativa parlamentaria, ya que tanto el PSOE como Podemos han presentado dos proposiciones de ley. Igualmente, Ciudadanos ha anunciado su intención de llevar también esta cuestión a debate. La propuesta será apoyada por la mayoría de la Cámara, ya que gran parte de la oposición se ha mostrado favorable a respaldar su aprobación.
ABC/Alfa y Omega

"¿Cuántos de ustedes rezan por los cristianos que son perseguidos?"


Como viene siendo habitual al comienzo de cada mes, se han hecho públicas las intenciones de oración del Papa Francisco. En este mes de marzo, el Santo Padre ha querido acordarse de "los cristianos perseguidos por su fe".
"¡Cuántas personas son perseguidas por motivo de su fe, obligadas a abandonar sus casas, sus lugares de culto, sus tierras, sus afectos!", se escucha al Papa en el vídeo de este mes, en el que Francisco denuncia cómo "son perseguidos y ejecutados por ser cristianos, sin que los persecutores hagan distinción entre las confesiones a las que pertenecen".
"Les hago una pregunta, ¿cuántos de ustedes rezan por los cristianos que son perseguidos? Anímense a hacerlo conmigo para que experimenten el apoyo de todas las Iglesias y comunidades, por medio de la oración y de la ayuda material", concluye el Papa.
La edición de este mes de 'El Vídeo del Papa', producido por la Red Mundial de Oración del Papa, ha contado en esta ocasión con el apoyo de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN). En el mismo se muestran imágenes de critianos de distintos ritos intercaladas con otras de iglesias destruidas.
Según el Informe Libertad Religiosa en el Mundo de Ayuda a la Iglesia Necesitada, el cristianismo es la religión más perseguida en el mundo y el derecho a la libertad religiosa está "amenazado gravemente" en 38 países del mundo, 23 de los cuales están clasificados como de persecución.

Junto a la oración, también se han publicado los desafíos para este mes. Son los siguientes:
  1. Dar a conocer, a los amigos y conocidos, a través de las redes sociales, los aspectos de la persecución de los cristianos que son silenciados por los medios de comunicación.
  2. Organizar, en nuestras comunidades, eventos de oración para unirnos en oración por los cristianos perseguidos.
  3. Enviar ayuda material a las instituciones que trabajan con estas situaciones de persecución.
Jesús Bastante

Francisco a los curas de Roma: "Si no tenemos una fe madura, podemos ser responsables de mucho mal"


Un auténtico pastor no puede confirmar la fe de los demás si no siente que progresa en la suya, pues nadie da lo que no tiene. "Pidamos confirmar nuestra fe, porque si no no podremos confirmar la de nuestros hermanos", pidió el Papa Francisco a los sacerdotes de Roma, a quienes recibió en la basílica de San Juan de Letrán. "Si no tenemos una fe madura, capaz de generar fe en los demás, podremos ser responsables de mucho mal", advirtió Francisco.
El Papa centró su reflexión -aunque estaba escrita, prefirió resumirla, y aderezarla con experiencias personales, anunciando que después entregaría el texto completo a cada uno, junto con un libro de un capuchino de Buenos Aires, titulado "No tengamos miedo de perdonar"- en dos temas. En primer lugar, "el progreso de la fe en la vida del sacerdote", y en segundo término, la experiencia de Simón Pedro, el pecador al que Jesús convirtió en roca sobre la que edificar la Iglesia.
"Nosotros, como sacerdotes, tenemos fe, pero esta fe tiene que crecer, ir hacia adelante, porque si la fe no crece, si no madura, se queda a mitad de camino. Nunca se deja de caminar en la fe", proclamó el Papa, quien recordó las palabras de la oración, "Señor, acrecienta en nosotros la fe". En ese punto, Francisco insistió en tres pilares a tener en cuenta: "La memoria, la esperanza y el discernimiento".
"Es importante recordar siempre la promesa del Señor, que nos ha puesto en camino. Estamos en camino: la esperanza me marca el camino, es el ancla que me sostiene en Cristo. En el momento de salir, debo discernir en el paso concreto, el amor que puedo dar, y el modo en que el Señor quiere que me ofrezca", reclamó Bergoglio, quien insistió en que "la esperanza nos abre a las sorpresas de Dios", un Dios que "es más grande de lo que podríamos imaginar". Porque "nuestra fe no es la fe delante de un muro: la fe nos lleva hacia el horizonte".
Al tiempo, el discernimiento, que "concretiza la fe, la hace operativa por medio de la caridad. Permite dar un testimonio creíble. Con mis obras te muestro mi fe".
En primer lugar, la memoria. "El encuentro con el Señor se muestra como un tesoro en nuestra vida", una "maduración constante", que "vale tanto para el discípulo como para el misionero, el seminarista, el sacerdote o el obispo". Es lo que el documento de Aparecida denominaba como "discípulos misioneros".
Siempre, teniendo un punto de apoyo que, "para nosotros, es la Cruz de Cristo, no es otra cosa". Y es que "la fe, el progreso y el crecimiento se fundan siempre sobre la cruz, ése es el escándalo de la cruz". Para ello, la memoria resulta fundamental. "Es muy importante ir a las raíces de nuestra fe, a las personas que nos han ayudado a acrecentar nuestra fe, nuestros maestros. A veces se trata de personas simples, vuestros vecinos, que os han iniciado en la vida de la fe. Los padres, la abuela.... El creyente es, fundamentalmente, alguien que hace memoria. No se puede creer sin hacer memoria".
"La fe se alimenta y se nutre de la memoria", recordó el Papa, pues Dios "es el Dios de nuestros abuelos y el nuestro, no es un dios que sólo responde a un nuevo paradigma". Y es que "ir a las raíces es lo verdaderamente revolucionario. El cristiano no tiene miedo de ir a las raíces", pues "cuanto más lúcida es la memoria del pasado, más clara es la visión del futuro".
En segundo lugar, la esperanza. "La fe se sostiene gracias a la esperanza, es el ancla que nos sujeta al Cielo. La esperanza nos lleva desde el tesoro de la memoria, y nos lleva al Dios que esperamos encontrar en el futuro, se extiende sin límites, en todo el espesor del presente inmediato".
En tercer lugar, el discernimiento, evitando "la tentación del primer impulso, el querer resolver cualquier cosa inmediatamente", y ahuyentando el "pesimismo estéril" que, como subraya Evangelii Gaudium "es una tentación que a nosotros los sacerdotes nos llega mucho". La tentación de la desconfianza, "que se transforma en un descontento pesimista".
"Nadie puede emprender una batalla si no confía plenamente en el triunfo. Quien lo hace sin confianza, pierde a mitad de la batalla, entierra sus talentos", denunció el Papa, quien animó a "caminar hacia adelante sin darse por vencidos", sabiendo de nuestra debilidad. Porque "el triunfo cristiano es siempre una cruz, que a la vez es un signo de victoria". "No dejemos que nos roben la esperanza".
"Es importante dar un paso hacia adelante", añadió. ¿Cómo? "Creciendo en la fe como un bien comunitario, llamado a conseguir el bien del otro. Un corazón misionero sabe que debe crecer en el Evangelio, no renuncia al bien posible, y sabe del riesgo de enfangarse con el barro del camino". "Creer que allí está Cristo es el primer paso para conseguir el bien de cada persona. No es un acto de beneficencia, sino progresar en la fe".
En la segunda parte del discurso, Francisco se refirió a la "paradoja" de la figura de Simón Pedro"el pescador pecador, y la roca sobre la que edificar la Iglesia". "Jesús ora por Simón, pero pensando en nosotros, en todos nosotros", porque si Pedro no está confirmado en la fe, no puede llevarla al resto.
"Así, vemos que la fe de Simón Pedro es una fe probada, y con ella, después de la tentación, él tendrá la misión de confirmar y consolidar la fe de sus compañeros, nuestra fe", apuntó Bergoglio. Y es que, en ocasiones, la fe de Pedro "es menor que la de tantos pequeños del pueblo fiel de Dios, o de los paganos como el Centurión", o "más lenta que la de María Magdalena o Juan".
Es una fe que tiene "grandes momentos junto a grandes errores, extrema fragilidad o desconcierto", desde la espada hasta la negación. Las pruebas de fe de Simón Pedro se manifiestan, primeramente, en sus dos nombres. "Es algo que hace el Señor en vista de una misión futura, la de ser piedra, fundamento sólido de fe sobre la que edificará su Iglesia. Pedro se moverá siempre en torno al perno del Señor, sintiendo el peso de sus dos nombres: Simón el pescador, el pecador, el amigo; y Pedro, la roca sobre la que se construye, el que tiene las llaves, el que dice la última palabra". Curiosamente, "aunque es Jesús quien le pone el nombre de Pedro, le sigue llamando Simón".
Mantenerse en esas dos "personalidades", la del pecador y la de la piedra, "le obligará a fiarse en torno a Cristo, el único centro". "Simón Pedro, en todas las situaciones límite, guiado por la fe en Jesús, discernirá siempre cuál es la mano que lo salva, con la certeza de que aunque no lo haga bien, puede decir que el Señor tiene palabras de vida eterna".
Jesús reza por Pedro, que sufre como nadie las tentaciones, el "eclipse de la fe". "El Señor quiere rezar iempre con insistencia, para no caer en la tentación y ser liberados del mal, porque nuestra carne es débil". Una estrategia muy de Jesús: "El Señor combate al demonio rezando".
"El progreso de la fe viene por pasar a través de las tentaciones y las pruebas. Toda la vida de Simón Pedro puede ser vista como un progreso de la fe, gracias al acompañamiento del Señor, que nos enseña a discernir qué es lo que viene del Padre y qué viene del Demonio", añadió.
El tercer paso es el gesto de amor de Jesús a Pedro en el lago del Tiberíades. "No es el perdón, porque Pedro ya fue perdonado con su llanto. Es otra cosa. El peso de nuestro pecado.... Pero el Señor es siempre fiel, siempre nos lleva adelante. No sólo te perdona, no sólo pregunta si le amas.... Pregunta a Pedro si es su amigo. El Señor va hacia adelante, y la fe de Pedro es plena. El pecador que lo ha negado, y el Señor lo ha hecho Papa. Y esta es la lógica del Señor".
 Jesús Bastante