miércoles, 27 de julio de 2016

EL REINO DE LOS CIELOS ES EL MAYOR TESORO




Evangelio según San Mateo 13,44-46. 

Jesús dijo a la multitud:

"El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. 

El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró." 

martes, 26 de julio de 2016

26 de julio: santa Ana y san Joaquín, padres de la Virgen María

Como no los tiene paternos, Joaquín y Ana son los abuelos maternos de Jesús; aquellos por los que se hicieron verdad las promesas de futuro que hizo Dios a lo largo del tiempo, y que anhelaba el Pueblo de Dios conociéndolas, y toda la humanidad sin saberlo, quizá intuyéndolo y desde luego necesitándolo. Y es que Dios no improvisa; sabe lo que quiere; puede ver el incierto futuro-lejano-oscuro para el hombre en presente y actualizar el pasado –sin necesidad de moviola– en su existir divino permanente sin movimiento.
Había alentado por los Patriarcas y Profetas de Israel la sed de esperanza en el que había de poner remedio a la lejana-enemistad-distante que puso obstáculo insalvable entre el Amor y los amados por el orgullo primero culpable de tantas penas, males y desenfrenos. Eligió a Abrahán y le prometió hijos en número sin cuento que de Isaac salieron; luego repitió a Jacob la promesa del Hijo venidero que llegaría por Judá dando nombre a un Pueblo; David sería la familia regalante al cosmos del Don sin precio.
José hizo de eslabón último para que por María, la Virgen fecundada por el Espíritu Santo, nos diera Dios su Verbo, humanado, hecho hombre, cercano, amable, redentor, señuelo para el Cielo que se entregó en la cruz y resucitó para bien del mundo entero. Por eso, de José sabemos su árbol genealógico, expresado con cabezas que señalan hitos históricos, remontándose hasta el origen del tiempo y demostrando que lo prometido Dios lo cumple sin merma y en su momento.
Pero… siempre hay un «pero», ¿qué de los padres de María? ¿Qué se puede hablar de la genealogía de la Madre que engendra a la Vida y da a luz la Luz para que cada ser humano pueda gozarla en plenitud exuberante?
Poco. Tan poco que es nada. De la genealogía de María no se puede decir cosa segura. Ni un hilo, ni una huella hay en el Evangelio por fugaz que se quisiera. De los abuelos maternos de Jesús se sabe que existieron y es seguro que fueron buenos; pero no hay rastro de lugar, de nombres, de tiempo ni de condiciones existenciales que los humanos buscamos para identificarnos y conocernos. Dios ha querido cubrir con este velo la personalidad de quienes engendraron a María, diciendo nada sobre ellos.
Ciertamente que los Padres de la Iglesia Oriental echaron mano de antiguas tradiciones, de leyendas y recuerdos para saciar de algún modo la fina curiosidad de los cristianos que ansiaban conocer la línea materna silenciada en el Evangelio. San Epifanio y San Juan Damasceno quisieron decir algo; en el siglo IV ya había algún cuerpo escrito sobre Ana y Joaquín, pretendiendo firmarse en apoyos que se remontaban hasta el final del siglo II; luego, en la Edad Media, Jacobo Vorágine y Vicente Beauvais recogieron los trozos dispersos que pudieron y se encargaron de difundirlos por Occidente; pero el resultado de todo este legítimo y laborioso intento se esfuma como vaho, hálito inconsistente y nube blanda ante el rigor de la historia.
Es la literatura apócrifa, y concretamente el Protoevangelio de Santiago, la que sitúa en el espacio y tiempo a los padres de la Virgen, dándoles nombres, haciéndolos naturales de Nazaret y señalando minuciosamente la edad veinteañera de Joaquín al casarse; afirma el apócrifo que Joaquín era rico hacendado con muchos pastores a sus órdenes que cuidaban sus ovejas y, además, que solo de mayores –casi ancianos– tuvieron los esposos a la Virgen por la prolongada esterilidad de Ana que fue cambiada en fecundidad milagrosa por el impensado y repentino retiro de Joaquín al monte, donde pasó cuarenta días dedicado al ayuno y oración suplicante para que Dios les librara del oprobio que suponía no tener descendencia. Imaginación, mito, resonancias bíblicas vetero-testamentarias, fábula… todo lo propio de los apócrifos en mescolanza más o menos piadosa que traba mejor o peor lo verosímil con lo sobrenatural improbable, pero con ninguna señal de garantía histórica.
También los cruzados vinieron diciendo que había nacido Joaquín en el pequeño asentamiento humano de Séforis, en Galilea; incluso sobre el nombre supuesto Joaquín, el dado al padre de María, hay también otras versiones que prosperaron menos, llamándole Cleofás, Jonachir o Sadoch. El mismo Damasceno se aventuró a dar el nombre del padre de Joaquín, llamándole Barpanter.
Es una muestra más de los notables contrastes con los que Dios da lecciones a los hombres tan amigos de grandezas. No quiso que se consignara a la posteridad el perfil humano de los abuelos de Jesús. El Espíritu Santo no se tomó la molestia de hacérnoslos saber. Y quizá hasta se pueda descubrir en este silencio el subversivo pensamiento de Dios, dispar en tantas ocasiones del de los hombres; quizá este vacío de datos nos esté enseñando algo genuino de la tradición espiritual cristiana: la importancia de las personas –en este caso los que veneramos con los nombres de Joaquín y Ana– y su influjo beneficioso en los demás no están en dependencia del pensamiento de otros, ni siquiera del juicio de la historia.
Archimadrid.org

Este martes arranca la JMJ de Cracovia Cardenal Dziwisz: «Esperamos que los jóvenes comprendan el mensaje de la Divina Misericordia»

Ya está todo listo en Cracovia para la inauguración de la JMJ en el Año de la Misericordia. Este martes por la tarde, el cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia, presidirá en el parque Blonia la Misa de apertura de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, en vísperas de la llegada del Papa Francisco. La ceremonia de apertura del evento estará dedicada a san Juan Pablo II, artífice de las JMJ.
Antes de la Misa celebrada por su exsecretario, tendrá lugar la peregrinación de la «llama de la Misericordia» que llegará hasta Blonia desde Łagiewniki, lugar que recuerda a santa Faustina Kowalska.
Recorrido por la vida de Juan Pablo II
En su recorrido, la «llama de la Misericordia» tocará todos los lugares significativos de la vida de san Juan Pablo II: desde la Iglesia de San Florián en Cracovia donde fue un joven sacerdote, hasta la catedral sobre la Colina de Wawel, que desde 1963 a 1978 fue su iglesia cuando era pastor de la arquidiócesis de Cracovia.
En la Misa, en la cual está prevista la participación de más de 500 mil jóvenes, estarán presentes los símbolos de la Jornada Mundial de la Juventud: la Cruz y el Icono de la Virgen, mientras que algunos jóvenes vestirán las camisetas con los logos de las ediciones pasadas de la JMJ.
Con la ceremonia de apertura de esta tarde se hará visible el «mosaico del misericordia y armonía» del cual Francisco habló hace pocos días en el video mensaje a Polonia. Un mosaico que se completará mañana con la llegada del Pontífice, que en este Año Santo, en Cracovia, la capital de la Divina Misericordia, vivirá junto a ellos el Jubileo de los Jóvenes.
La capital de la Divina Misericordia
Este lunes, en una rueda de prensa, el cardenal Dziwisz explicó que su deseo para la Jornada es «que los jóvenes comprendan el mensaje espiritual de la Jornada Mundial de la Juventud: el misterio de la Divina Misericordia». En la rueda de prensa también estaba monseñor Damian Muskus, obispo auxiliar de Cracovia y responsable de la organización de la Jornada; y los representantes del gobierno de Cracovia: el gobernador Józef Pilch, el alcalde Jacek Krupa y el presidente de Cracovia Jacek Majchrowski.
«Hoy llega a Cracovia una juventud llena de alegría. Los jóvenes llegan a la capital de la Divina Misericordia. Queremos que ellos se familiaricen con la Divina Misericordia, tema de gran importancia en Europa y el mundo entero. Jesús dijo que necesitamos confiar en la Divina Misericordia para que haya paz en la Tierra. Es posible que esta sea la razón por la cual Dios convirtió a Cracovia, la tierra de la Divina Misericordia, en el lugar de encuentro para la juventud en este año jubilar» explicó el Cardenal Stanisław Dziwisz, presidente del Comité Oganizador de la JMJ.
«Santa Faustina escribió en su diario que desde Cracovia brotará la chispa que preparará al mundo para la última venida de Jesucristo. Queremos compartir este secreto de la Divina Misericordia con los jóvenes, para que puedan apropiarse de esta chispa de paz que caracteriza a Cracovia En este momento, en Europa se vive un clima de mucha ansiedad, la paz está en peligro, hay terrorismo y este terrorismo es brutal. Es por esto que deseamos crear un ambiente de paz, reconciliación, solidaridad y benevolencia mutua que empiece aquí en Cracovia y llegue al mundo entero», continuó el cardenal Dziwisz.
Aprender a rezar la coronilla
Monseñor Damian Muskus subrayó la importancia del mensaje del Papa Francisco: «Todo sucede bajo el signo de la Misericordia». «Esta frase resume los eventos que se llevarán a cabo en los próximos días. El centro espiritual de estos días será Łagiewniki, en Cracovia, lugar donde están ubicados dos santuarios: el de la Divina Misericordia y el de Juan Pablo II» explica el obispo Muskus.
El obispo invitó a los jóvenes a una peregrinación jubilar hacia los dos santuarios: «Ansiamos que los jóvenes no solo conozcan estos lugares, sino que también aprendan algo mucho más importante: a rezar la Coronilla de la Divina Misericordia. Deseamos que vuelvan a sus hogares y puedan usar esta oración en su vida», añadió el obispo Muskus.
«En Cracovia se respira un aire distinto: la ansiedad y frialdad hacia la JMJ han sido sustituidas por satisfacción y deseo de los habitantes por hospedar a los jóvenes en sus hogares», subrayó el cardenal Dziwisz. Los representantes del Gobierno de Cracovia hablaron con orgullo sobre las preparaciones para la JMJ. «Nos aseguraremos de que cada peregrino se sienta seguro en Cracovia», aseguró el gobernador Plich. El alcalde Jacek Krupa subrayó la enorme contribución de la JMJ a la promoción de la región: «Los peregrinos serán nuestros embajadores, elogiarán a Małopolska en el mundo».
«La puerta en el escudo de Cracovia está abierta y anima a todos a entrar por ella», afirmó el alcalde Jacek Majchrowski mientras evocó las tradiciones multiculturales de la ciudad e invitó a los jóvenes a que estudien en las universidades de Cracovia.
Alfa y Omega

El Estado Islámico reivindica el ataque en la iglesia de Francia donde se degolló a un sacerdote


El arzobispo de Ruán abandona la JMJ y pide "no ceder a la violencia"

El presidente francés, François Hollande, aseguró hoy que los dos autores de la toma de rehenes en una iglesia de Saint Etienne du Rouvray, junto a la ciudad normanda de Ruán, eran «terroristas que reivindicaron pertenecer a Daesh». Minutos después, la propia organización terrorista reclamaba su autoría.
Los dos terroristas degollaron «en un asesinato cobarde» al sacerdote de la parroquia e hirieron a dos personas, una de las cuales se halla muy grave, señaló en una declaración a la prensa tras llegar al lugar de los hechos, en la periferia de su ciudad natal de Ruán. De acuerdo con testigos citados por medios franceses, los dos asaltantes gritaron«Alahu akbar» («Dios es el más grande»)durante su ataque antes de ser abatidos por disparos de la policía.
Hollande se reunió con la familia del sacerdote y con los rehenes que fueron retenidos durante cerca de una hora en la iglesia, quienes le manifestaron su «dolor, pero también su voluntad de entender». El presidente agradeció la rapidez de las fuerzas de seguridad, que «intervinieron en un plazo extremadamente corto», lo que, a su juicio, evitó más muertes.
Hollande recordó que la amenaza «sigue siendo muy elevada», porque su país está ante una organización que le ha declarado una «guerra que hay que librar por todos los medios, pero respetando las leyes». «Lo que quieren hacer estos terroristas es dividirnos», dijo, antes de recordar que, junto a Francia, países como Alemania u otros también están amenazados.
Hollande recibirá esta tarde en el Palacio del Elíseo al arzobispo de Ruán, Dominique Lebrun -quien antes abandonará la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia para volver a su diócesis- y mañana reunirá a la Conferencia de Representantes de Cultos en Francia.
El primer ministro de Francia, Manuel Valls, ha condenado también el ataque y ha llamado a «hacer bloque» frente a este incidente, que ha concluido con la muerte de tres personas --entre ellos los dos asaltantes-- y un herido crítico. Valls ha lamentado el «horror» de este ataque en Saint-Etienne-du-Rouvray. «Toda Francia y todos los católicos están afectados. Haremos bloque», ha escrito el primer ministro en su cuenta de Twitter.
La líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, también ha condenado el ataque en redes sociales y ya ha apuntado a un posible trasfondo yihadista: «El 'modus operandi' hace temer evidentemente un nuevo atentado de terroristas islamistas».
El arzobispo de Ruán (Francia), Dominique Lebrun, abandonará hoy la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia para volver a su diócesis en Normandía tras el asesinato delsacerdote Jacques Hamel, de 84 años, en una toma de rehenes en una iglesia, que concluyó con los dos secuestradores abatidos.
"Esta noche estaré en mi diócesis, con las familias y la comunidad parroquial, que están en estado de shock", dijo Lebrun desde Cracovia, donde hoy comienza la JMJ.
"La Iglesia católica no puede esgrimir unas armas distintas de las de la oración y la fraternidad entre los hombres", añadió el arzobispo, quien lamentó las tres muertes que tuvieron lugar en la parroquia normanda de Saint-Etienne de Rouvray.
"Pido a los jóvenes aquí presentes, que son el futuro de la humanidad, que no cedan a la violencia y se conviertan en apóstoles de la civilización del amor", señaló Dominque Lebrun, que también invitó a los no creyentes a sumarse al llanto por esta tragedia.

“El día de Santa Ana es la fiesta de la madre, de la abuela, es decir, la fiesta de la familia”

 “El día de Santa Ana s la fiesta de la madre, de la abuela, es decir, la fiesta de la familia”, con estas palabras el párroco de la parroquia pontificia de Santa Ana -Bruno Silvestrini- explica a Radio Vaticano que han celebrado un triduo de oración que comenzó el pasado sábado, en honor a la abuela de Jesús y de la Jornada Mundial de la Juventud. Además de celebrar este martes al medio día una misa presidida por el cardenal Angelo Comastri, Vicario General para la Ciudad del Vaticano y otra en la tarde presidida Mons. Georg Gaenswein, Prefecto de la Casa Pontificia.
Bruno Silvestrini, explica que esta parroquia fue encomendada por el Papa Pío XI,  en 1929, a los agustinos y a la archicofradía vaticana de Santa Ana de’ parafrenieri, que se trasladó a partir de aquel año a la iglesia romana de Santa Catalina de la Rota. Asimismo se recuerda que se debe a sus miembros la construcción, en el siglo XVI de esta pequeña iglesia. Mientras la devoción a la abuela de Jesús se remonta a los orígenes de la archicofradía,  cuando sus miembros se reunían en torno a un altar de la Basílica de San Pedro, dedicado a Santa Ana.
El párroco recuerda que a la pequeña iglesia de Santa Ana -que se encuentra dentro de las murallas vaticanas y a la que se tiene acceso desde la vía de Porta Angélica- pueden acudir todos los fieles que lo deseen sin ningún permiso especial.
Santa Ana es venerada en diferentes rincones del mundo, también en Notre Dame D'Auray, en la diócesis de Vannes y en Canadá, donde es la principal patrona de la provincia de Quebec, el santuario de Santa Ana de Beaupré es bien conocido. Santa Ana es patrona de las mujeres en parto. También es patrona de los mineros, Cristo siendo el oro y María la plata.
(MZ-RV)
(from Vatican Radio)

«Misericordes», un proyecto solidario para todos Aunque no vayas a la JMJ puedes entrar en el Campus Misericordiae virtual. ¡El Papa ya está!


Equipamiento para dos centros y clínicas móviles para Siria serán el legado de la JMJ de Cracovia, en el que todos pueden participar
Por primera vez en la historia de las Jornadas Mundiales de la Juventud, personas de todo el mundo que no acuden a la JMJ pueden participar virtualmente a la vez que hacen realidad que esta JMJ sea realmente una Jornada de misericordia. Esto es posible gracias al Campus Misericordiae Virtual que se ha puesto en marcha dentro del proyecto «Misericordes», y en el que ya aparece el Papa Francisco.
«Estoy seguro de que el Papa Francisco también quiere estar entre ellos, entre los que no podrán venir a Cracovia y decidieron unirse al proyecto “Misericordes” desde todos los continentes», dice el padre Bogdan Kordula, director de Cáritas en Cracovia, responsable de la preparación del lugar de la liturgia central de la Jornada Mundial de la Juventud.
Este proyecto de la archidiócesis de Cracovia pretende seguir la petición del Papa de que se levante un monumento al Año de la Misericordia en forma de hospitales, residencias, y escuelas. Por este motivo, en Campus Misericordiae, donde se celebrarán los actos centrales de la JMJ, se ha levantado el centro de Cáritas Pan de la Misericordia. También se ha creado el centro «Campus Misericordiae», en Brzegi, y se van a comprar clínicas móviles para lugares como el Líbano, Siria y Jordania.
El presupuesto total de los cuatro proyectos es de 980.000 euros, aunque si se consigue la mitad ya se podrá dotar el centro «Campus Misericordiae» y financiar una clínica móvil. Todo depende de la generosidad de los peregrinos de la Jornada… y de quienes no lo son pero quieren vivir este espíritu. Para aparecer en el Campus Misericordiae Virtual y apoyar la campaña basta con entrar en la plataforma de internet We4Charity.com, hacer un donativo y elegir uno de los 32 avatares que representan a peregrinos.
El Campus Misericordiae Virtual y la campaña funcionarán hasta el 15 de agosto. Hasta ahora, unos 40 peregrinos virtuales han aportado 650 euros.
Alfa y Omega

Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos




Evangelio según San Mateo 13,36-43. 

Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo". 

El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; 

el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, 

y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles. 

Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. 

El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, 

y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. 

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

lunes, 25 de julio de 2016

El presidente de la CEE preside una misa en Czestochowa ante 9.000 jóvenes españoles. Blázquez: "Deseamos una Europa de hombres libres y solidarios; Dios bendice la hospitalidad"


El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, el cardenal Ricardo Blázquez, ha reclamado, ante más de 9.000 peregrinos españoles congregados en la explanada al pie de la muralla del santuario de Czestochowa, compasión ante los últimos atentados y una Europa que no cierre sus fronteras.
Blázquez ha presidido una misa con jóvenes españoles, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia, que dará comienzo oficialmente mañana martes 26 de julio.
En el encuentro con los jóvenes, que ha comenzado a las 14,30 horas, el presidente de la Conferencia Episcopal Española ha concelebrado la misa con los también cardenales Antonio María Rouco Varela y Antonio Cañizares, junto a los responsables de juventud de la Conferencia Episcopal, monseñor Novell y monseñor Carlos Escribano. En total, 51 obispos españoleshan estado presentes en el primer acto masivo de peregrinos españoles.
En la homilía, el Arzobispo de Valladolid ha señalado, en referencia al Año de la Misericordia proclamado en la Iglesia, que "la compasión debe guiar a la humanidad apesadumbrada por nuevas y antiguas inquietudes e incertidumbres, por el llanto de las víctimas en atentados y por la inseguridad diaria de los ciudadanos. "Sin respeto de las personas y sin la misericordia recibida y otorgada se hace inhóspito nuestro mundo", ha advertido.
Ante los más de 9.0000 jóvenes, según fuentes de la organización, congregados en la explanada del histórico santuario mariano de Jasna Gora, Blázquez ha reclamado que las fronteras no encierren a Europa en su egoísmo y nivel de vida, sino que sean una incitación para ir al encuentro de los demás y trabajar unidos a favor de la humanidad que en el proyecto de Dios es una sola familia.
"El humanismo cristiano, vivido por los padres fundadores de Europa, debe promover los derechos de cada uno sin olvidar los deberes de todos. En los cimientos del edificio europeo está el reconocimiento de todo ser humano con la dignidad de persona, que Dios custodia", ha advertido.
Así, ha pedido una Europa de hombres libres y solidarios, acogedores de las personas, porque han comprendido que Dios bendice la hospitalidad. "No colma nuestras aspiraciones una Europa que se atrinchera en su prosperidad y se cierra al clamor de quienes llaman a sus puertas y de quienes a distancia contemplan nuestro bienestar postrados en la pobreza y la desesperanza. Queremos una Europa cuyos jóvenes puedancompartir con otros jóvenes la esperanza en el futuro desde el Atlántico hasta los Urales, desde el Mar del Norte hasta el Mediterráneo", ha añadido.
En la fiesta del patrón de España, el Apóstol Santiago, el cardenal ha querido recordarle como "el maestro de la fe cristiana", como aparece en el parteluz del Pórtico de la Gloria en la catedral de Compostela. "Santiago es también peregrino y aliento de peregrinos; nos enseña recorrer como evangelizadores y pacificadores los caminos de Europa", ha recordado.
El presidente de los obispos españoles también ha recordado la primera Jornada Mundial de la Juventud celebrada en España: "En 1989 en la IV Jornada Mundial de la Juventud escuchamos muchos el mismo Evangelio en el Monte del Gozo, a las puertas de Santiago de Compostela. Unimos también así la Galicia de España con la Galicia de Polonia. Celebramos este acontecimiento extraordinario justamente en la patria y en la diócesis de Cracovia, donde ejerció el ministerio episcopal el Papa Juan Pablo II, con quien están íntimamente unidas las Jornadas Mundiales de la Juventud; a él, en efecto, se debe esta iniciativa pastoral".
El arzobispo de Valladolid ha destacado que es saludable peregrinar para desentumecer los cuerpos y despertarse del sopor espiritual. Finalmente, ha expresado su deseo de que la Jornada Mundial de Cracovia sea un foco de fe y de esperanza, de evangelización y humanización.
A la celebración religiosa, han asistido varias autoridades de la Embajada española en Polonia. El embajador, Agustín Núñez, ha manifestado a Europa Press su satisfacción "por esta manifestación de fervor comunitario y religioso de miles de españoles y por este acto maravilloso".
El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, ha afirmado antes de comenzar la misa que hay que dar gracias a Dios. "Resulta evidente que los jóvenes tienen unas antenas especiales para captar la presencia de Dios y las necesidades de los demás", ha añadido.
Religión digital

SANTIAGO APÓSTOL


Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano.

"Poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban en una barca arreglando las redes; y los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras él." (Marcos 1, 19-20)

Tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5, 21-43).

Fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor.. (Marcos, 9)

"Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos,aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos, y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos,tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo. Se les aparecieron Elías y Moisés y conversaban con Jesús"

También estuvo presente en la oración en el Huerto de los Olivos, junto a Simón Pedro y a su hermano Juan .

- Van a una propiedad, llamada Getsemaní, y dice a sus discípulos:

"Seantaos aquí, mientras yo hago oración".

Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan , y comenzó a sentir pavor y angustia. Y les dice: " Mi alma está triste hasta el punto de morir, quedaos aquí y velad"



Santiago el Mayor


El hijo de Zebedeo (q.v.) y Salomé (Cf. Mateo 17:56; Marcos 15:40; 16:1). Zanh consigna que Salomé era la hija de un sacerdote. Santiago es designado "el Mayor" para distinguirlo del Apóstol Santiago "el Menor," quien probablemente era más corto de estatura. No sabemos nada de los inicios de la vida de Santiago. Era hermano de Juan, el amado discípulo, y probablemente el mayor de los dos. Sus padres al parecer eran personas acomodadas como consta en los siguientes hechos:

Zebedeo era un pescador del Mar de Galilea, que probablemente vivió en o cerca de Betsaida (Juan, I, 44), tal vez en Cafarnaúm; y disponía de algunos remeros o peones como sus asistentes comunes (Marcos, i, 20).


Salomé era una de las devotas mujeres que en adelante siguieron a Cristo y "cuidaban de su asistencia " (cf. Mateo, xxvii, 55, sq.; Marcos, xv, 40; xvi, 1; Lucas, viii, 2, sq.;xxiii, 55-xxiv,1).

San Juan era conocido del sumo sacerdote (Juan,xviii,16); y tuvo que haberse encargado de ahí en adelante de proveer por la Madre de Jesús (Juan, xix,27).

Es probable que, de acuerdo Hechos 4:13, que Juan ( y por consiguiente su hermano Santiago) no hayan recibido la formación técnica de las escuelas rabínicas; en este sentido carecían de preparación y de ninguna posición oficial entre los Judíos. Mas sin embargo, de acuerdo al rango social de sus padres, debieron ser hombres de educación promedio, en los ámbitos comunes de la vida Judía. Tuvieron oportunidad frecuente de estar en contacto con la cultura Griega y su lenguaje, que para entonces estaban ampliamente difundidos a lo largo de las riberas del Mar de Galilea.

Mi cáliz lo beberéis


Lectura del santo evangelio según san Mateo 20, 20-28
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición.
Él le preguntó:
-¿«Qué deseas?»
Ella contestó:
-«Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda».
Pero Jesús replicó:
- «No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber? »
Contestaron:
-«Lo somos».
Él les dijo:
-«Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre».
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos.
Pero Jesús reuniéndolos, les dijo:
-«Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos».
Palabra del Señor.

LA ORACIÓN DE INTERCESIÓN


En el marco del Año de la Misericordia, este domingo podemos meditar de manera especial, desde las lecturas que se proclaman, acerca de la obra espiritual de orar por los vivos y por los difuntos.
El texto del Génesis, en el que se presenta a Abraham en un diálogo un tanto mercantil con Dios para obtener el perdón para las ciudades de Sodoma y Gomorra, nos revela que Dios escucha la súplica del patriarca y que está abierto a conceder el perdón para todos, si encuentra, al menos, diez justos. “Abrahán continuó: -«Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más. ¿Y si se encuentran diez?» Contestó el Señor: -«En atención a los diez, no la destruiré».”
El Evangelio nos ofrece la enseñanza de Jesús sobre la oración, y para demostrar la receptividad divina hacia nuestras súplicas, pone de ejemplo nuestro comportamiento ante la necesidad de aquellos que más queremos, como sucede con un padre respecto a su hijo pequeño. Y el argumento es contundente: “Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?”
Desde ambas lecturas, la del Génesis y la del Evangelio, se nos hacen dos llamadas: en la primera, ante la fuerza que Dios concede a la oración, y el favor que se puede derivar de hacerla en favor de los demás, se nos invita a orar; y en la segunda, a no dudar nunca de la misericordia divina.
Podríamos refutar el argumento que pone Jesús para demostrar la misericordia divina al ver el comportamiento de algunos progenitores con sus criaturas, pero no es lo normal. Tenemos en nuestras manos y en nuestros labios la gran posibilidad de ayudar de manera gratuita a la sociedad, pidiendo por la paz, por la convivencia, por el bien común. Puede parecernos inútil, y sin embargo, nada se pierde.
El salmista se suma a valorar la eficacia de la oración cuando reza: “Daré gracias a tu nombre, por tu misericordia y tu lealtad. Cuando te invoqué, me escuchaste, acreciste el valor en mi alma”.
Gracias a la oración de Jesucristo, a su ofrenda, gozamos del perdón: “Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz”.
Ángel Moreno de Buenafuente

Reaprender la confianza

Lucas y Mateo han recogido en sus respectivos evangelios unas palabras de Jesús que, sin duda, quedaron muy grabadas en sus seguidores más cercanos. Es fácil que las haya pronunciado mientras se movía con sus discípulos por las aldeas de Galilea, pidiendo algo de comer, buscando acogida o llamando a la puerta de los vecinos.
Probablemente, no siempre reciben la respuesta deseada, pero Jesús no se desalienta. Su confianza en el Padre es absoluta. Sus seguidores han de aprender a confiar como él: «Os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá». Jesús sabe lo que está diciendo pues su experiencia es esta: «quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre».
Si algo hemos de reaprender de Jesús en estos tiempos de crisis y desconcierto en su Iglesia es la confianza. No como una actitud ingenua de quienes se tranquilizan esperando tiempos mejores. Menos aún como una postura pasiva e irresponsable, sino como el comportamiento más evangélico y profético de seguir hoy a Jesús, el Cristo. De hecho, aunque sus tres invitaciones apuntan hacia la misma actitud básica de confianza en Dios, su lenguaje sugiere diversos matices.
«Pedir» es la actitud propia del pobre que necesita recibir de otro lo que no puede conseguir con su propio esfuerzo. Así imaginaba Jesús a sus seguidores: como hombres y mujeres pobres, conscientes de su fragilidad e indigencia, sin rastro alguno de orgullo o autosuficiencia. No es una desgracia vivir en una Iglesia pobre, débil y privada de poder. Lo deplorable es pretender seguir hoy a Jesús pidiendo al mundo una protección que solo nos puede venir del Padre.
«Buscar» no es solo pedir. Es, además, moverse, dar pasos para alcanzar algo que se nos oculta porque está encubierto o escondido. Así ve Jesús a sus seguidores: como «buscadores del reino de Dios y su justicia». Es normal vivir hoy en una Iglesia desconcertada ante un futuro incierto. Lo extraño es no movilizarnos para buscar juntos caminos nuevos para sembrar el Evangelio en la cultura moderna.
«Llamar» es gritar a alguien al que no sentimos cerca, pero creemos que nos puede escuchar y atender. Así gritaba Jesús al Padre en la soledad de la cruz. Es explicable que se oscurezca hoy la fe de no pocos cristianos que aprendieron a decirla, celebrarla y vivirla en una cultura premoderna. Lo lamentable es que no nos esforcemos más por aprender a seguir hoy a Jesús gritando a Dios desde las contradicciones, conflictos e interrogantes del mundo actual.
José Antonio Pagola

"La oración no es palabrería para recordar a Dios las muchas carencias que sufrimos"

Los discípulos piden al Maestro: "enséñanos a orar". Y Jesús responde: "cuando oréis decid ´Padre, santificado sea tu nombre"
1. Jesús no habló nunca sobre métodos de oración, ni siquiera cuando los discípulos le pidieron que les enseñase a orar. Pero sí se refirió al contenido de la oración que por sí mismo incluye también un cambio de método. Y lo más novedoso del contenido es la palabra Padre, Abba, ternura infinita, cuya presencia de amor nos origina y continuamente nos alienta.
2. Por tanto la oración cristiana no es empeño trabajoso del ser humano para despertar y poner de su parte a una divinidad que reposa tranquila detrás de las nubes. Según el evangelio, la oración no es palabrería para recordar a Dios las muchas carencias que sufrimos y para convencerle de que arregle lo que debemos arreglar nosotros. Por ejemplo le pedimos que se preocupe de muchos trabajadores que hoy en la misma sociedad española sufren cada vez más la pobreza, la provisionalidad y la explotación irreverente, mientras nosotros cristianos, incluso a la hora de ir a las urnas electorales, o no vamos, o sencillamente votamos para seguir dejando las cosas como están ¡qué contradicción!
3. Más que despertar a una divinidad alejada y dormida, la oración tiene que ser un medio para despertarnos a la presencia de Dios que continuamente se está dando como amor en nosotros, en los demás y de modo especial en las víctimas. Porque las situaciones de nuestra existencia cambian, la oración será unas veces de acción de gracias: "Te doy gracias, Padre". Otras de petición: "hasta cuando, Seño, seguirás olvidándome", "que pase de m este cáliz". Pero siempre desde a confianza, porque suceden en el mundo muchas cosas que Dios no quiere, pero todo sucede en la presencia de su amor que nunca nos abandona. La oración es el espacio donde actualizamos esa confianza para seguir metiendo las manos en la masa del mundo en orden a su plena humanización.
 (Jesús Espeja, op)

"La oración es la primera herramienta de trabajo", el Papa a la hora del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El Evangelio de este domingo (Lc 11,1-13) se abre con la escena de Jesús rezando, solo, apartado; cuando termina los discípulos le piden: «Señor, enséñanos a orar» (v. 1); y Él responde: «Cuando oren, digan: Padre…» (v. 2). Esta palabra es el "secreto" de la oración de Jesús, es la llave que Él mismo nos da, para que podamos entrar también nosotros en esa relación de diálogo confidencial con el Padre, que ha acompañado y sostenido toda su vida.
Con el apelativo "Padre", Jesús asocia dos peticiones: «Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino» (v. 2). La oración de Jesús, y por lo tanto la oración cristiana, es ante todo hacer lugar a Dios, dejándole que manifieste su santidad en nosotros y haciendo avanzar su reino, a partir de la posibilidad de ejercer su señorío de amor en nuestras vidas.
Otras tres peticiones completan esta oración que Jesús nos enseña, el "Padre Nuestro". Son tres preguntas que expresan nuestras necesidades fundamentales: el pan, el perdón y la ayuda en las tentaciones (cf. vv 3-4.). No se puede vivir sin pan, no se puede vivir sin perdón, y no se puede vivir sin la ayuda de Dios en las tentaciones. El pan que Jesús nos hace pedir es aquel necesario, no el superfluo; es el pan de los peregrinos, el justo, un pan que no se acumula y no se desperdicia, que no sobrecarga nuestra marcha. El perdón es, ante todo, aquel que nosotros mismos recibimos de Dios: solamente la conciencia de ser pecadores perdonados por la infinita misericordia divina puede hacernos capaces de cumplir gestos concretos de reconciliación fraterna. Si una persona no se siente pecador perdonado, no podrá nunca hacer un gesto de perdón o de reconciliación. Se inicia en el corazón, en donde nos sentimos pecadores perdonados. La última petición, «no nos dejes caer en la tentación», expresa la conciencia de nuestra condición, siempre expuesta a las insidias del mal y de la corrupción. ¡Todos sabemos lo que es una tentación!
La enseñanza de Jesús sobre la oración continúa con dos parábolas con las que Él toma como modelo la actitud de un amigo con otro amigo, y la de un padre con su hijo (cf. vv. 5-12). Ambas nos quieren enseñar a tener plena confianza en Dios, que es Padre. Él conoce mejor que nosotros mismos nuestras necesidades, pero quiere que se las presentemos con audacia e insistencia, porque esa es la forma en que participamos en su obra de salvación. ¡La oración es la primera y principal "herramienta de trabajo" en nuestras manos! Insistir con Dios no sirve para convencerlo, sino para fortalecer nuestra fe y nuestra paciencia, es decir, nuestra capacidad de luchar junto a Dios por las cosas que son realmente importantes y necesarias. En la oración, somos dos: Dios y yo, que luchamos juntos por las cosas importantes. 
Entre ellas, hay una, la gran cosa importante que Jesús nos dice hoy en el Evangelio, pero que casi nunca le pedimos, y es el Espíritu Santo. ¡Dóname el Espiritu Santo!. Y Jesús lo dice: «Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan». (V. 13). ¡El Espíritu Santo! Debemos pedir que el Espíritu Santo venga a nosotros. Pero, ¿para qué sirve el Espíritu Santo? Sirve para vivir bien, para vivir con sabiduría y amor, haciendo la voluntad de Dios. Que bella oración sería, en esta semana, que cada uno de nosotros pidiese al Padre: "Padre, ¡dame el Espíritu Santo!". La Virgen nos lo demuestra con su existencia, completamente animada  por el Espíritu de Dios. Que ella nos ayude a orar al Padre unidos a Jesús, para vivir no en manera mundana, sino según el Evangelio, guiados por el Espíritu Santo.
(Traducción de italiano: Griselda Mutual - Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)