jueves, 19 de mayo de 2016

El Santo Padre recuerda la obligación de asistir a los migrantes

En papa Francisco invita a promover una integración que respete la identidad de los migrantes y preserve la cultura de la comunidad que les acoge.
Nuestros esfuerzos deben estar dirigidos a perseguir la paz, y que cada derecho natural individual y cada desarrollo humano integral pueda ser ejercitado y garantizado. Así lo ha indicado el Papa esta mañana en el discurso que ha realizado en su encuentro con varios embajadores extraordinarios y plenipotenciario, de Estonia, Malawi, Namibia, Seychelles, Tailandia y Zambia.
Así, ha asegurado también que mientras “nuestras iniciativas en nombre de la paz” deberían ayudar a las poblaciones a permanecer en la patria, “el momento presente nos llama a asistir a los migrantes y a los que cuidan de ellos”.
Vuestra presencia aquí hoy –ha precisado– es un fuerte reclamo al hecho de que, no obstante que nuestras nacionalidades, culturas y confesiones religiosas puedan ser diferentes, estamos unidos por la común humanidad y la compartida misión de cuidar la sociedad y la creación. Por esta razón, Francisco ha subrayado que este servicio ha asumido una urgencia particular, “en el momento en el que tantas personas en el mundo están sufriendo conflictos y guerras, migraciones y traslados forzosos, e incertidumbres causadas por las dificultades económicas”.
Estos problemas –ha aseverado el Pontífice– requieren no solo que reflexionemos sobre ellos y los discutamos, sino que expresemos también signos concretos de solidaridad con nuestros hermanos y hermanas en grave necesidad.
El Santo Padre ha asegurado que es necesario que trabajemos juntos “de forma eficiente y coordinada”, animando los miembros de nuestras comunidades a convertirse ellos mismos en artesanos de paz, promotores de justicia social y defensores del verdadero respeto por nuestra casa común.
Por otro lado, el Papa ha advertido de que muchas personas tienden a aislarse frente a la dureza de la realidad. “Tienen miedo del terrorismo y que la creciente afluencia de migrantes cambie radicalmente su cultura, su estabilidad económica y su estilo de vida”, ha observado. Al respecto ha reconocido que estos son temores que comprendemos y que no podemos pasar a la ligera, y por tanto “deben ser afrontados con sabiduría y compasión, de tal forma que los derechos y las necesidades de todos sean respetados y apoyados”.
El Santo Padre ha pedido ser resolutivos al dar a conocer al mundo las condiciones críticas de los que son golpeados por la tragedia de la violencia y la migración forzada. Para que su voz, demasiado débil e incapaz de hacer escuchar su grito, sea escuchada “a través de la nuestra”. De este modo ha señalado que “la vía de la diplomacia nos ayuda a amplificar y transmitir este grito a través de la búsqueda de soluciones a las múltiples causas que están en la base de los conflictos actuales”. Y esto se hace especialmente con los esfuerzos de “privar de las armas a quienes usan violencia”, como también “poner fin a la plaga del tráfico humano y del comercio de droga que a menudo acompaña este mal”.
El Santo Padre ha subrayado en su discurso que no “debemos permitir que malos entendidos y miedos debiliten nuestra determinación”. De este modo ha invitado a promover una “integración que respete la identidad de los migrantes y preserve la cultura de la comunidad que les acoge, y enriquezca a ambos al mismo tiempo”. Esto es esencial, ha precisado.
En esta línea ha afirmado que si prevalecen las incomprensiones y los miedos “algo de nosotros mismos es dañado” nuestras culturas, la historia y las tradiciones “se debilitan” y la paz misma se ve comprometida.
Mientras que si “favorecemos el diálogo y la solidaridad” es cuando experimentamos “lo mejor de la humanidad y aseguramos una paz duradera para todos”.
Finalmente, el Pontífice ha dedicado unas palabras especiales a los cristianos perseguidos por su fe, a quienes ha renovado su apoyo en la oración y su solidaridad.

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).-  

El Sumo Pontífice aboga por una "sana laicidad" que respete la libertad religiosa y la objeción de conciencia

El Papa Francisco: "Un Estado debe ser laico; los estados confesionales terminan mal"
Bergoglio denuncia "un sistema económico mundial que ha caído en la idolatría del dinero"
Para bien o para mal, el Papa Francisco nunca deja de sorprender. Justo después de haber solicitado, durante su discurso a los obispos italianos, que abandonen las propiedades materiales no dedicadas al culto, una entrevista con el diario francés La Croix arremete contra la confesionalidad del Estado y reclama una "sana laicidad" acompañada de "una sólida ley que garantice la libertad religiosa".
"Un Estado debe ser laico. Los estados confesionales terminan mal. Esto va contra la Historia", subrayó el Papa al diario católico francés. Preguntado por el modelo francés, Bergoglio apuntó que "cada uno debe tener la libertad de expresar su propia fe, y si una mujer musulmana quiere llevar el velo, debe poder llevarlo. De la misma manera que si un católico quiere ponerse una cruz".
Para el Papa, "las personas deben ser libres de profesar su fe en el corazón de sus propias culturas y no en los márgenes". Pese a todo, Francisco matiza y dirige una "modesta crítica" a Francia, a la que acusa de "exagerar con el laicismo", lo que "lleva a considerar las religiones como subculturas en lugar de culturas a título pleno y con sus derechos. Temo que este enfoque, un comprensible patrimonio de la Ilustración, sigue existiendo. Francia necesita dar un paso hacia adelante sobre este tema para aceptar el hecho de que la apertura a la trascendencia es un derecho para todos".

En la entrevista, el Papa defiende la autonomía de los estados para establecer las leyes que considere oportunas, pero también la libertad de los creyentes de hacer objeción de conciencia. "El Parlamento es el que debe discutir, argumentar, explicar, dar razones. Es así como crece una sociedad. Sin embargo, una vez que la ley ha sido aprobada, el Estado también debe respetar las conciencias. El derecho a la objeción de conciencia debe ser reconocido dentro de la estructura jurídica, porque es un derecho humano. También para un funcionario público, que es una persona humana".
Francisco también fue interrogado por el drama de los refugiados en Europa. Para Francisco, "la pregunta de fondo es por qué hay tantos migrantes ahora". La respuesta arremete contra el consumismo radical de Occidente: "Los problemas iniciales son las guerras en el Medio Oriente y en África, y el subdesarrollo del continente africano, que provoca el hambre. Si hay guerras es porque hay fabricantes de armas. Si existe todo este desempleo, no es por falta de inversiones capaces de llevar el trabajo que África tanto necesita".
"Más en general -insistió Francisco- esto plantea el problema de un sistema económico mundial que ha caído en la idolatría del dinero. Más del 80 por ciento de las riquezas de la humanidad está en manos del 16 por ciento de la población. Un mercado completamente libre no funciona. Los mercados en sí son un bien, pero exigen una parte tercera o un estado que los monitoree y equilibre. En otras palabras, lo que sirve es una economía social de mercado".
"Volviendo a los migrantes -continuó el Pontífice- la peor forma de acogida es la guetización. Al contrario, es necesario integrarlos. En Bruselas, los terroristas eran belgas, hijos de inmigrantes, pero que crecieron en un gueto. En Londres, el nuevo alcalde (Sadiq Khan, hijo de musulmanes paquistaníes, ndr.) prestó juramento en una catedral y seguramente se reunirá con la reina. Esto demuestra la necesidad de que Europa vuelva a descubrir su capacidad de integrar"
"Frente al terrorismo islámico, será mejor interrogarnos sobre la manera en la que un modelo demasiado occidental de democracia ha sido exportado a países como Iraq, en donde existía un gobierno fuerte anteriormente. O bien en Libia, en donde existía una estructura tribal. No podemos seguir adelante sin tomar en consideración estas culturas. Como dijo un libio recientemente: 'Estábamos acostumbrados a tener un Gadafi, ahora tenemos cincuenta'. La coexistencia entre cristianos y musulmanes todavía es posible. Yo provengo de un país en el que cohabitaban bien", concluye el Papa.


(J. Bastante).-

¡QUÉ GRANDES SON TUS OBRAS, SEÑOR, MI ROCA!


Del salmo 92:

Cantaré jubiloso las obras del Señor

Es bueno dar gracias al Señor,
y cantar, Dios Altísimo, a tu Nombre;
proclamar tu amor de madrugada,
y tu fidelidad en las vigilias de la noche.

Cantaré jubiloso las obras del Señor

Tú me alegras, Señor, con tus acciones,
cantaré jubiloso por la obra de tus manos.
¡Qué grandes son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!

Cantaré jubiloso las obras del Señor

El necio no entiende estas cosas.
Si los impíos crecen como la hierba
y florecen los que hacen el mal,
es para ser destruidos eternamente.

Cantaré jubiloso las obras del Señor

El justo florecerá como la palmera,
crecerá como los cedros del Líbano.
En la vejez seguirá dando frutos,
para proclamar qué justo es el Señor,
mi Roca, en quien no existe la maldad.


Cantaré jubiloso las obras del Señor

VIVID EN PAZ UNOS CON OTROS


Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,41-50):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa.

El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.

Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Todos serán salados a fuego.

Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la sazonaréis? Que no falte entre vosotros la sal, y vivid en paz unos con otros.»

Palabra del Señor


miércoles, 18 de mayo de 2016

Una empresa británica desminará la zona donde fue bautizado Jesús.Israel impide el acceso a siete iglesias y monasterios desde la Guerra de los Seis Días

El coste del proyecto, que arrancará en breve, ascenderá a cuatro millones de euros
La zona de Qasr al-Yahud, que se extiende alrededor de la orilla occidental del río Jordán, a la altura del sitio que la tradición identifica como el lugar del bautismo de Jesús, se realizará la remoción de minas y otros artefactos que aún se encuentran dispersos, cincuenta años después de la Guerra de los
seis días (5-10 de junio de 1967).
Según reporta la prensa israelí, el área que será limpiada de minas se extiende aproximadamente por 100 hectáreas y es inaccesible desde 1967. El proyecto de remoción de minas se llevará a cabo bajo la supervisión del Ministerio de Defensa de Israel, y contará con la colaboración de lacompañía británica Halo Trust, que está especializada en la eliminación de minas y municiones bélicas sin explotar. El trabajo de remoción debe comenzar a finales de 2016.
Qasr el-Yahud, a pocos kilómetros de la ciudad de Jericó, se encuentra en los territorios palestinos ocupados por Israel en 1967, justo en la frontera con Jordania. El área cuenta con antiguas iglesias y monasterios que hasta ahora han sido considerados como inseguros debido a las minas. Desde 2011, Israel ha hecho accesible una única ruta directa a un lugar para las ceremonias cristianas, en la orilla del Jordán.
El acceso está permitido a los peregrinos hasta ahora bajo la supervisión del ejército israelí que controla la zona. El llamado Qaser al Yahud (Castillo de los Judíos) es un campo minado de 136 acres (unos 550 metros cuadrados) que ha impedido el acceso a siete iglesias desde que concluyó la Guerra de los Seis Días de 1967.
La retirada de las minas permitirá ahora que estas iglesias, que pertenecen a lasortodoxias copta, etíope, griega, católica romana, siria y rusa, sean restauradas y puedan ser visitadas por peregrinos y turistas. Asimismo, también está prevista la retirada de las minas de un lote de terreno perteneciente a la Iglesia Armenia Ortodoxa.

Según ha explicado HALO Trust en un comunicado, la Autoridad Nacional de Acción Contra Minas Israelí (INMAA) se puso en contacto con ellos tras su exitosa labor en la eliminación de este tipo de artefactos en otros puntos de Cisjordania.
La ONG ha estimado que el coste del proyecto de desminar el lugar del bautismo de Jesús ascenderá a unos 4 millones de dólares, por lo que ha invitado a organizaciones y donantes a hacer aportaciones.
Para el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, ha admitido que es "doloroso" que un lugar histórico como en el que fue bautizado Jesús "sea un sitio marcado por los escombros de la guerra". Su recuperación, ha añadido, "traerá un símbolo de esperanza a una región que lucha contra las profundas y arraigadas diferencias".
Por su parte, el arzobispo de la Iglesia Siria Ortodoxa en Jerusalén, monseñor Severios Malke Mourad, ha resaltado que "en un momento en el que muchos sitios religiosos están siendo destruidos en Oriente Próximo, las actividades de desminado en estas iglesias por parte de HALO Trust traerán un poderoso símbolo de esperanza".
El fraile Pierbattista Pizzaballa, custodio de Tierra Santa, ha reconocido que aunque los franciscanos siguen usando el lugar pero con un acceso limitado, esperan "con ansias el día en el que, gracias a HALO, podamos celebrar el Sacramento del Bautismo de Cristo en paz".



Para convertirnos no tenemos que esperar eventos prodigiosos. El Papa en la catequesis

“Queridos hermanos y hermanas. La parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro presenta dos modos de vivir que se contraponen. El rico disfruta de una vida de lujo y derroche; en cambio, Lázaro está a su puerta en la más absoluta indigencia, y es una llamada constante a la conversión del opulento, que este no acoge”.
Si excluimos al pobre, excluimos a Dios. En la catequesis impartida en italiano, el pontífice nota un particular en la parábola: el rico no tiene nombre, mientras el nombre del pobre se repite cinco veces. Lázaro significa “Dios ayuda”, dice Francisco, e indica que al excluir a Lázaro, el rico no está considerando ni al Señor ni a su Ley:
“La situación se invirtió para ambos después de la muerte. El rico fue condenado a los tormentos del infierno, no por sus riquezas, sino por no compadecerse del pobre. En su desgracia, pidió ayuda a Abrahán, con quien estaba Lázaro. Pero su petición no pudo ser acogida, porque la puerta que separaba al rico del pobre en esta vida se había transformado después de la muerte en un gran abismo”.
He aquí la clave de lectura. Porque bienes y males fueron distribuidos de modo de compensar la injusticia terrena, aquella puerta que separaba al rico del pobre en la tierra, después de la muerte se convierte en “un abismo”, explicó Francisco, al señalar que es el mismo Abrahán quien da la clave de lectura en la parábola, cuando declara imposible atender el pedido del hombre rico. “Mientras ambos estaban con vida, había posibilidad de salvación” afirma el Papa, a la vez que indica que la parábola nos pone claramente en guardia: “la misericordia de Dios está unida a la nuestra con el prójimo”. “Si yo no abro las puertas de mi corazón al pobre, esa puerta, permanece cerrada también para Dios. Y esto es terrible”.
“Esta parábola -continuó diciendo en nuestro idioma- ,nos enseña que la misericordia de Dios con nosotros está estrechamente unida a la nuestra con el prójimo;  cuando falta nuestra misericordia con los demás, la de Dios no puede entrar en nuestro corazón cerrado. Dios quiere que lo amemos a través de aquellos que encontramos en nuestro camino”.    
Para convertirnos no tenemos que esperar eventos prodigiosos. Concluyendo la catequesis en italiano, el Obispo de Roma hace referencia al final de la parábola, cuando el rico piensa en sus hermanos y pide a Abrahán que Lázaro regrese al mundo para advertirlos, y a aquello que Abrahán les responde: “tienen a Moisés y a los profetas, que los escuchen”. “Para convertirnos no debemos esperar eventos prodigiosos sino abrir el corazón a la Palabra de Dios, que nos llama a amar a Dios y al prójimo”. “Ningún mensajero y ningún mensaje podrán sustituir a los pobres que encontramos en el camino, porque en ellos viene a nuestro encuentro el mismo Jesús”. 
Por último, en la conclusión de la catequesis impartida en nuestro idioma, el Santo Padre nos invitó a todos “a no perder la oportunidad, que se presenta constantemente, de abrir la puerta del corazón al pobre y necesitado, y a reconocer en ellos el rostro misericordioso de Dios”.
(Griselda Mutual - Radio Vaticana)

EL QUE NO ESTÁ CONTRA NOSOTROS, ESTÁ CON NOSOTROS



Evangelio según San Marcos 9,38-40. 

Juan le dijo a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros". 

Pero Jesús les dijo: "No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros. 

Oración para pedir ser misericordiosos. Faustina Kowalska


Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarle. 

Ayúdame, oh Señor, a que mis oídos sean misericordiosos, para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus sufrimientos y quejas. 

Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa, para que jamás hable negativamente de mi prójimo, sino que siempre tenga una palabra de consuelo y perdón para todos. 

Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y estén llenas de buenas obras, para que sepa hacer a mi prójimo exclusivamente el bien y cargue sobre mí las tareas más difíciles y penosas. 

Ayúdame, oh Señor, a que mis pies sean misericordiosos, para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, venciendo mi propia fatiga y cansancio. 

El reposo verdadero está en el servicio al prójimo. Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso, para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. 

A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos que sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerraré en el misericordioso Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor, repose en mí. 

(Faustina Kowalska)

La misericordia en la comunidad cristiana. San Agustín


El que ama al prójimo debe hacer tanto bien a su cuerpo como a su alma, y esto no consiste sólo en acudir al médico, sino también en cuidar el alimento, la bebida, el vestido, la habitación, y proteger el cuerpo contra todo lo que pueda resultar molesto [...]. Son misericordiosos los que ponen cortesía y humanidad al proporcionar lo necesario para resistir males y dolores [...]. ¿No sabéis que tener misericordia significa hacerse uno mismo miserable, condoliéndose del otro? (San Agustín, Sobre las costumbres de la Iglesia Católica, 1, 28, 56).


¿Qué has dado sino lo que de mí recibiste? Das cosas terrenas, recibes cosas celestiales. De lo mío has dado, yo me entrego a ti. Si Cristo se te ha dado, ¿cómo no vamos a darnos también nosotros a Cristo, a quien encontramos en los necesitados? Cristo alimenta y pasa hambre por ti; da y está necesitado. Cuando da, quieres recibir; ¿y no vas a querer dar cuando está necesitado? Cristo está necesitado cuando lo está un pobre. Quien está dispuesto a dar a todos los suyos el bien de la vida eterna se ha dignado recibir bienes temporales en cualquier pobre. Deseas encontrar al Cristo que se sienta en el trono celestial. Pues espera encontrarlo durmiendo bajo un puente, espera encontrarlo hambriento y tembloroso de frío, espera encontrarlo como extranjero. (San Agustín, sermón 38,8) San Agustín Imágenes, expresiones y acciones bíblicas de la misericordia.

martes, 17 de mayo de 2016

Homilía del Papa: servicio humilde, no poder y dinero, pide Jesús a la Iglesia aún hoy

El camino que indica Jesús es el del servicio, aunque a menudo en la Iglesia se busca poder, dinero y vanidad. Fue el vibrante llamado del Papa Francisco, en la Misa matutina en la Casa de Santa Marta. Recordó que los cristianos deben vencer las ‘tentaciones mundanas’, que dividen a la Iglesia y puso en guardia contra los trepadores, tentados de destruir a alguien, con tal de trepar.
Jesús enseña a sus discípulos el camino del servicio, pero ellos se preguntan quién será el más grande entre ellos. El Papa reflexionó con el Evangelio del día sobre las tentaciones mundanas que aún hoy arruinan el testimonio de la Iglesia. Y reiteró que Jesús habla un lenguaje de humillación, de muerte,  de redención. Mientras ellos hablan un lenguaje de trepadores: ¿quién subirá más en el poder?
Los cristianos deben vencer la tentación de trepar, de tener más poder
Es una tentación que tenían ellos, estaban tentados por la forma de pensar mundana. Se preguntan quién será el más grande, mientras Jesús les dice que hay que ser ‘el último’, ‘el servidor de todos’:
«En el camino que Jesús nos indica para ir adelante, el servicio es la regla. El más grande es el que sirve, el que es más, está al servicio de los otros, no el que se vanagloria, que busca poder,  dinero… vanidad, orgullo. No, estos no son los grandes. Es lo que pasó aquí con los apóstoles, también con la mamá de Juan y Santiago. Es una historia que sucede cada día en la Iglesia, en cada comunidad. ‘¿quién es el más grande de nosotros? ¿quién manda?’ Las ambiciones. En cada comunidad – parroquias o instituciones – siempre estas ganas de trepar, de tener poder».
También en la primera lectura, con la Carta de Santiago, se pone en guardia contra las pasiones por el poder, la envidia, los celos que destruyen al otro.
Nunca chismes que embarran al otro con tal de mandar
Éste es el mensaje para la Iglesia también hoy. El mundo habla de los que tienen más poder para mandar. Jesús afirma que ha venido al mundo «para servir. No para ser servido»:
«La vanidad, el poder… Como cuando tengo esas ganas mundanas de estar con el poder. No de servir, sino de ser servido. No se ahorra nada, con tal de llegar: chismes, embarrar a los otros…La envidia y los celos hacen este camino y destruyen. Es algo que todos conocemos, todos. Sucede hoy en toda institución de la Iglesia: parroquias, colegios, otras instituciones, también en los obispados… todos. Es lo que quiere el espíritu del mundo, que es espíritu de riqueza, vanidad y orgullo».
«Dos formas de hablar», constató el Papa Francisco: Jesús enseña el servicio y los discípulos discuten sobre quién será el más grande entre ellos. Mientras Jesús enseña que el camino en la vida cristiana es el servicio y la humildad
El espíritu mundano es enemigo de Dios, divide a la Iglesia
Cuando los grandes santos decían que se sentían tan pecadores es porque habían comprendido este espíritu del mundo, que estaba dentro de ellos y tenían tantas tentaciones mundanas, señaló también el Papa, recordando que nadie puede asegurar que un santo:
«Todos estamos tentados por estas cosas, estamos tentados de destruir al otro para trepar. Es una tentación mundana, que divide y destruye a la Iglesia. No es el Espíritu de Jesús. Qué lindo, imaginemos la escena: Jesús dice estas palabras y los discípulos dicen ‘no, mejor no preguntar mucho, vamos adelante’. Y los discípulos prefieren discutir entre ellos sobre quién será el más grande. Nos hará bien pensar en las tantas veces que hemos visto esto en la Iglesia y en las tantas veces que hicimos esto. Y pedir al Señor que nos ilumine, para comprender que el amor al mundo, es decir este espíritu mundano, es enemigo de Dios».
(CdM – RV)

San Isidro, un santo católico con influencias árabes

"No es muy importante saber si San Isidro o sus padres eran musulmanes, cristianos o mozárabes"
San Isidro vivió entre los siglos XI y XII, cuando la capital estaba todavía dominada por los árabes, lo que hizo que el patrón de Madrid recibiera el influjo de esta cultura, hasta el punto de que una investigadora del CSIC, Matilde Fernández, no descarta que pudiera llegar a ser musulmán.
Fernández considera que, dada la época en que vivió (aproximadamente de 1082 a 1172),el santo madrileño podría haber sido mozárabe -nombre adjudicado a los cristianos en territorio islámico que conservaban su religión- o bien musulmán.
Una teoría que ya expuso en su artículo'Isidro, el varón de Dios, como modelo de sincretismo religioso en la Edad Media', publicado en 1999, y que asegura que desde ese momento han compartido otros investigadores e historiadores.
"No es muy importante saber si San Isidro o sus padres eran musulmanes, cristianos o mozárabes, porque sus costumbres o sus vidas diferirían muy poco", cuenta en una entrevista con la Agencia Efe.
La doctora en geografía e historia, especializada en temas de Madrid y que trabaja en el centro de lengua, literatura y antropología del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) dice que la influencia árabe de San Isidro "es de sentido común".

Independientemente de la religión que profesara, sostiene que el Códice de San Isidro, del siglo XIII, que es el primer documento escrito que se conserva sobre la vida del santo, describe al actual patrón de Madrid como "un personaje cristiano con características islámicas".
Al respecto, afirma que el hecho de dar atributos de santidad a una persona sencilla que trabajaba como campesino es más propio en aquella época de santos musulmanes que cristianos, ya que por aquel entonces estos últimos solían ser mártires, nobles o religiosos de vida consagrada.
"Veo muchos elementos que le hacen un santo islámico, el mensaje es que se puede ser buen musulmán, buen cristiano y, sobre todo, buen madrileño", señala.
A su juicio, San Isidro es un "personaje legendario que cumple la función de un santo" en un momento de la historia en el que opina que su figura representaba "la conciliación entre ambas culturas", árabe y cristiana.
Sin embargo, el presidente de la Real Congregación de San Isidro, Luis Manuel Velasco, no duda en que San Isidro fue mozárabe, ya que "mantuvo su fe y sus prácticas cristianas en mitad de la dominación musulmana".
Además, recuerda que el Códice de San Isidro, que se conserva en la catedral de La Almudena, señala que el actual patrón de Madrid era un cristiano feligrés de la iglesia de San Andrés.
Lo que no descarta es la posibilidad de que jugara un papel conciliador entre las dos religiones monoteístas: "Era una persona tan buena que puede que fuera un modelo en ese sentido", dice en una entrevista con Efe.
En el proceso de canonización en el siglo XVII tuvo mucho peso el códice y la tradición oral sobre San Isidro, al que se atribuyen cientos de milagros y que junto a su mujer, Santa María de la Cabeza, es uno de los pocos casos de matrimonios de santos católicos.
Patrón de Madrid desde 1212, el presidente de la Real Congregación de San Isidro destaca entre las virtudes del santo su religiosidad y caridad, así como el amor a la familia y al trabajo.
Todavía hoy, en cientos de localidades rurales de dentro y fuera de España los sacerdotes bendicen los campos en su nombre.
"Es un santo muy del pueblo", dice Velasco, abogado de profesión que siempre ha sentido una gran devoción por esta figura.
Representado habitualmente con sus aperos de labranza, San Isidro también se dedicó a cavar pozos. Según Velasco, tres de ellos todavía se conservan en Madrid: uno próximo a la Basílica de San Miguel, otro en la ermita de San Isidro (junto al cementerio del mismo nombre) y el tercero y más famoso en el interior del Museo de los Orígenes de Madrid o de San Isidro.

Según la tradición, en este lugar estuvo la casa de los Vargas, amos de San Isidro, donde vivió y murió el santo.
El actual edificio, del siglo XVI, alberga una reconstrucción del conocido como 'pozo del milagro', donde supuestamente San Isidro salvó a su único hijo de morir ahogado al hacer subir las aguas hasta el brocal.
"Hay personas que preguntan directamente por el pozo porque ya tienen referencias", cuenta a Efe María Victoria López Hervás, una de las trabajadoras del museo.
Este edificio es un punto de peregrinación fundamental para los que quieran conocer más detalles sobre la vida del santo, tanto por su archivo como por las esculturas, pinturas y demás objetos artísticos relacionados con el patrón de la capital.
Los más devotos acuden hasta la Real Colegiata de San Isidro, del siglo XVII, que fue la anterior catedral de Madrid y alberga en el altar una urna con el cuerpo incorrupto del santo y otra con las reliquias de su esposa, Santa María de la Cabeza.

(RD/Agencias)

El Papa pide al clero que abandone las propiedades no dedicadas al culto


El Papa ha pedido al clero italiano con el que se ha reunido en el Vaticano que abandone las propiedades materiales no dedicadas al culto y que mantengan solo aquellas que puedan "servir para la experiencia de fe y de caridad del pueblo de Dios".
En su discurso de apertura de los trabajos de la 69° asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), que se prolongarán hasta el 19 de mayo, Francisco ha pedido a los obispos que gestionen los bienes con "visión evangélica" y evitando que se vuelvan "pesados en una pastoral de conservación que se vuelve obstáculo a la apertura a la perenne novedad del Espíritu".
El pontífice argentino ha exhortado a los miembros de la Conferencia Episcopal Italiana a que tengan un estilo de vida "simple y esencial, siempre disponible" que vuelva a los sacerdotes una figura "creíble a los ojos de la gente" y lo acerque "a los humildes, en una caridad pastoral que los vuelve libres y solidarios".
Y ha añadido:"Así nuestro sacerdote no es un burócrata o un anónimo funcionario de la institución; no está consagrado a un rol de empleado, no está movido por los criterios de la eficiencia".
Por otro lado, ha manifestado que el sacerdote "sabe que el amor es todo" y por ello "no busca seguridades terrenas o títulos honoríficos que llevan a confiar en el hombre; no pide nada para sí en el ministerio que vaya más allá de su real necesidad, ni está preocupado de atar a sí a las personas que le han sido confiadas".
"Tiene que ser un siervo que se ha vuelto rico por frecuentar a los pobres, un hombre de paz y de reconciliación, un signo y un instrumento de la ternura de Dios, atento a difundir el bien con la misma pasión con la cual los otros se ocupan de sus intereses", ha proseguido.

Asimismo, ha llamado a ejercer el sacerdocio, no de manera "ocasional o por una colaboración instrumental" sino libre de "narcisismos y de los celos clericales, que haga crecer la estima, el apoyo, la benevolencia recíproca y la fraternidad concreta". (RD/Ep)

"El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado".


Evangelio según San Marcos 9,30-37. 

Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, 
porque enseñaba y les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará". 

Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. 

Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: "¿De qué hablaban en el camino?". 

Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. 

Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos". 

Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: 

"El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado". 

EL DIACONADO DE LAS MUJERES: LO QUE DIJO EL PAPA FRANCISCO

Queridos amigos, la semana pasada el Papa Francisco mantuvo un cordial encuentro con Superioras de religiosas de todo el mundo. Respondiendo a las preguntas de las religiosas, el Papa habló sobre la misión de las mujeres consagradas en la vida de la Iglesia.

Los medios de comunicación se han hecho eco de este encuentro centrando las noticias en la cuestión del diaconado femenino; y no siempre se han explicado las palabras del Papa con claridad.

Para hacer luz sobre este tema, publicamos tanto las palabras exactas del Papa Francisco, como parte de una nota del Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Lombardi.

Dice el P. Lombardi: “Ha suscitado mucho alboroto que el Papa haya hablado de una comisión para estudiar la cuestión del diaconado de las mujeres.

Es una cuestión de la que se ha hablado mucho en el pasado, y que nace del hecho de que en la Iglesia antigua había mujeres llamadas ‘diaconisas’, que desempeñaban algunos servicios en la comunidad.

Se han hecho algunos estudios históricos sobre este hecho, y el Papa se ha referido a ellos. Además, hay un documento importante del 2002, de la Comisión Teológica Internacional, que habla de ello.

El Papa dice que piensa constituir una comisión que retome la cuestión para verla con más claridad. Pero es necesario ser honestos: el Papa no ha dicho que tiene intención de introducir la ordenación diaconal de las mujeres, y menos aún ha hablado de ordenación sacerdotal de las mujeres.

Por el contrario, hablando de la predicación durante la celebración eucarística, ha dado a entender que no piensa en absoluto en esto”.

A continuación, publicamos las palabras del Papa Francisco a las religiosas:

-Pregunta de una religiosa: En la Iglesia existe el oficio del diaconado permanente, pero está abierto sólo a los hombres, casados o solteros. ¿Qué impide a la Iglesia incluir mujeres entre los diáconos permanentes, al igual que ocurría en la Iglesia primitiva? ¿Por qué no crear una comisión oficial que pueda estudiar el tema?

-Respuesta del Papa Francisco :

“Esta pregunta va en el sentido de ‘hacer’… Se toca el problema del diaconado permanente. Efectivamente sucedía en la antigüedad, hubo un inicio...

Recuerdo que era un tema que me interesaba mucho cuando venía a Roma para las reuniones... y había un teólogo sirio muy bueno al que un día pregunté sobre este tema y me explicó que en los primeros días de la Iglesia había algunos "diaconisas". Pero ¿quiénes eran esas diaconisas? ¿Estaban ordenadas o no?

Se habla en el Concilio de Calcedonia (451), pero es un poco oscuro. ¿Cuál fue el papel de las mujeres diaconisas en aquellos días? Parece -me dijo aquel teólogo- que el papel de las diaconisas era ayudar en el bautismo de las mujeres en la inmersión, las bautizaban ellas, por una cuestión de pudor; también para hacer las unciones en los cuerpos de las mujeres, en el bautismo.

Y una cosa curiosa: Cuando había un juicio matrimonial porque el marido golpeaba a su mujer, y ésta iba a quejarse al obispo, las diaconisas eran las encargadas de ver los hematomas en el cuerpo de la mujer causados por los golpes del marido e informar al obispo...

Hay algunas publicaciones sobre el diaconado en la Iglesia, pero no está claro cómo era. Creo que voy a pedir a la Congregación para la Doctrina de la Fe que me informe acerca de los estudios sobre este tema, porque os he respondido sólo en base a lo que había oído de este sacerdote que era un investigador erudito y válido sobre el diaconado permanente.

Y también me gustaría establecer una comisión oficial que estudiara el tema y creo que será bueno para la Iglesia aclarar este punto”.

Fuente: News. Va.


lunes, 16 de mayo de 2016

Pentecostés, Benedicto XVI, Homilía en la solemnidad de Pentecostés, Domingo 23 de mayo de 2010

En la celebración solemne de Pentecostés se nos invita a profesar nuestra fe en la presencia y en la acción del Espíritu Santo y a invocar su efusión sobre nosotros, sobre la Iglesia y sobre el mundo entero.

El Señor Jesús dijo a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre» (Jn 14, 15-16). Esta oración alcanza su cima y su cumplimiento en la cruz, donde la invocación de Cristo es una cosa sola con el don total que él hace de sí mismo, y de ese modo su oración se convierte —por decirlo así— en el sello mismo de su entrega en plenitud por amor al Padre y a la humanidad: invocación y donación del Espíritu Santo se encuentran, se compenetran, se convierten en una única realidad. En realidad, la oración de Jesús —la de la última Cena y la de la cruz— es una oración que continúa también en el cielo, donde Cristo está sentado a la derecha del Padre. Jesús, de hecho, siempre vive su sacerdocio de intercesión en favor del pueblo de Dios y de la humanidad y, por tanto, reza por todos nosotros pidiendo al Padre el don del Espíritu Santo.

Y ¿qué produce esta nueva y potente auto-comunicación de Dios? Donde hay laceraciones y divisiones, crea unidad y comprensión. Se pone en marcha un proceso de reunificación entre las partes de la familia humana, divididas y dispersas; las personas, a menudo reducidas a individuos que compiten o entran en conflicto entre sí, alcanzadas por el Espíritu de Cristo, se abren a la experiencia de la comunión, que puede tocarlas hasta el punto de convertirlas en un nuevo organismo, un nuevo sujeto: la Iglesia.

De esto, queridos hermanos, deriva un criterio práctico de discernimiento para la vida cristiana: cuando una persona, o una comunidad, se cierra en su modo de pensar y de actuar, es signo de que se ha alejado del Espíritu Santo. El camino de los cristianos y de las Iglesias particulares siempre debe confrontarse con el de la Iglesia una y católica, y armonizarse con él. Esto no significa que la unidad creada por el Espíritu Santo sea una especie de igualitarismo. Al contrario, este es más bien el modelo de Babel, es decir, la imposición de una cultura de la unidad que podríamos definir «técnica». La Biblia, de hecho, nos dice (cf. Gn 11, 1-9) que en Babel todos hablaban una sola lengua. En cambio, en Pentecostés, los Apóstoles hablan lenguas distintas de modo que cada uno comprenda el mensaje en su propio idioma. La unidad del Espíritu se manifiesta en la pluralidad de la comprensión. La Iglesia es por naturaleza una y múltiple, destinada como está a vivir en todas las naciones, en todos los pueblos, y en los contextos sociales más diversos.