lunes, 14 de marzo de 2016

Francisco: tres años al estilo de Jesús. "Está allí por obra del Espíritu Santo"


"Espíritu, magisterio y liderazgo indiscutido a nivel mundial"
Esa tarde memorable (13/3/2013), varios cardenales electores comentaron después de que eligieran, sorpresivamente, a Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa de la Iglesia Católica: que "algo nuevo" estaba aconteciendo allí mismo en el corazón operativo del catolicismo mundial.
Ya han pasado tres años desde ese memorable día en que los cardenales pusieron sus ojos y esperanzas en un cardenal no desconocido, pero sí alejado del mundo curial vaticano que tiene sus propios códigos, tiempos y estructura no tan solo burocrática sino también compleja y desconocida para muchos, aun siendo cardenales que no viven en la santa sede.
Como todos sabemos, ese mismo día se produjo otra gran sorpresa, el cardenal Bergoglio anuncia que su nombre pontificio será ¡Francisco! De esta forma comienza una serie de signos, palabras y hechos que tienen al mundo conmocionado por el ambiente que ha ido creando Papa Francisco en estos tres intensos años de espíritu, magisterio y liderazgo indiscutido a nivel mundial.
Francisco, marcó un claro sello desde el inicio al escoger el nombre del poverrello de Asís, todo un acontecimiento para este siglo XXI y para los tensos momentos que vive toda la humanidad. No solo la guerra que azota y castiga a millones de seres humanos, también, junto a la globalización económica y el sistema capitalista dominante está produciendo serios estragos a la madre tierra, se recrea a nivel planetario una especie de "muerte lenta" para la especie humana.
En este tiempo de Francisco, como consecuencia de sus palabras, praxis pontificia, documentos, exhortación Evangelii Gaudium, y encíclica Laudato Si, todos han tomado distintas posiciones y se configuró un claro liderazgo moral del Papa. Pero, es evidente que desde el principio hay sectores -no solo en la curia vaticana- que se resisten a los cambios expuestos por el líder y otros personajes, derechamente se han transformado en férreos opositores a su gestión.
En efecto, la prensa italiana especializada a menudo nos trae opiniones, cartas y artículos en que se exponen críticas desde diferentes ópticas, intentando dañar o mermar el notable liderazgo que el obispo de Roma ha alcanzado. Estos sectores tradicionalistas operan desde las sombras o por medio de articulistas de cierta prensa que, en su momento, también se resistieron al Concilio Vaticano II, calificándolo como una "calamidad".
Entre algunos cardenales curiales, es normal escuchar afirmaciones como: "habla demasiado... parece párroco de campaña...exceso de entrevistas... reitera críticas al sistema capitalista...". Pero, también en el entorno más cercano a Francisco se han detectado voces poco amigables para con el Pontífice, aunque se muestren muy deferentes cuando están frente a él. Es el caso de monseñor Georg Ganswein, ex secretario privado de Benedicto XVI y discípulo del cardenal Sodano, hoy muy cercano a Francisco, cuando señaló al periódico Die Zeit: "Me pregunto que será distinto a como era antes...".
Aparte de la oposición intra ecclesia, hay otra tanto o más peligrosa, es la de los delincuentes mafiosos. Recordemos que la mafia asesinó en 1993 al P. Pino Puglisi en su casa de Palermo, este sacerdote había denunciado irrefutablemente varias acciones delictuales de la camorra local. La respuesta de Francisco fue clarísima y fulminante; ya lo proclamó Beato de la Iglesia. Pero, Francisco fue más allá y durante la celebración de la Misa en Sibari (Calabria) el 21 de junio de 2014, Bergoglio, sin más y en un acto heroico decreta la excomunión contra la mafia, catalogándola como "la adoración del mal". Agregando que "Aquellos que en su vida siguen esta senda del mal, como son los mafiosos, no están en comunión con Dios; están excomulgados".
Otro flanco abierto a las críticas fuertes a Francisco son las referidas al ámbito de la economía que va ligada íntimamente a la moral cristiana. Es desde Italia y los Estados Unidos desde donde emergen virulentas acusaciones contra el romano pontífice. Han pasado de la crítica irrespetuosa a la descalificación por su "ignorancia en materias de la ciencia económica" (M.Novak P. Ryan)).
Pero fue la Evangelii gaudium y todo lo que se expresa allí, lo que detonó las iras no solo de algunos banqueros y directores de empresas transnacionales, también se integraron al coro de repudios; economistas, editorialistas de prensa especializada y más de algún cardenal experto en transacciones de capitales y/o divisas poco sanctas...
¿Por qué tanta crítica a esta exhortación apostólica, la primera de Francisco?
Simplemente porque el líder de la Iglesia Católica mundial dejó escritas aseveraciones interpelantes, como por ejemplo: "Hemos creado nuevos ídolos... dictadura de una economía sin rostro... mercado divinizado...crisis del hombre sometido al consumismo... defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera...la sed de poder y tener no conoce límites...No a un dinero que gobierna en vez de servir...
Por esto y más se desata esta ira opositora a Francisco. Es casi lógico que los defensores del capitalismo extremo y sus inhumanas consecuencias sociales en millones de personas levantes su voz, critiquen y descalifiquen a un pontífice que, claramente, está con los pobres y desheredados. Nadie debe sorprenderse, ya que Jorge Mario Bergoglio señaló desde el primer día de su pontificado: "Quiero una Iglesia pobre para los pobres". El punto es que casi nadie imaginó que esta frase no era solo un slogan o un lapsus, era sin duda una ruta, un camino que definió este hombre bueno desde el principio. Por esta consecuencia se le descalifica y, a veces, se le caricaturiza en ciertos medios de prensa influyentes y globales.
Para los cristianos, Papa Francisco está allí por obra del Espíritu Santo, cumpliendo la misión profética de hacer de esta, nuestra Iglesia, un instrumento del Evangelio para alcanzar el Reino y su justicia, desde la praxis concreta e histórica de Jesús el Nazareno.
"Esta no es una historia de otros tiempos. Es también una historia de hoy. De los poderosos que para tener más dinero explotan a los pobres, explotan a la gente. Es la historia de la trata de personas, del trabajo esclavo, de la pobre gente que trabaja en negro y con lo mínimo para enriquecer a los poderosos. Es la historia de políticos poderosos que quieren más, más, más".


 (Jaime Escobar, en RyL).-

"Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida".

Evangelio según San Juan 8,12-20. 

Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: "Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida". 

Los fariseos le dijeron: "Tú das testimonio de ti mismo: tu testimonio no vale". 
Jesús les respondió: "Aunque yo doy testimonio de mí, mi testimonio vale porque sé de dónde vine y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy. 

Ustedes juzgan según la carne; yo no juzgo a nadie,
y si lo hago, mi juicio vale porque no soy yo solo el que juzga, sino yo y el Padre que me envió.
 
En la Ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas es válido. 
Yo doy testimonio de mí mismo, y también el Padre que me envió da testimonio de mí". 


Ellos le preguntaron: "¿Dónde está tu Padre?". Jesús respondió: "Ustedes no me conocen ni a mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre". 
El pronunció estas palabras en la sala del Tesoro, cuando enseñaba en el Templo. Y nadie lo detuvo, porque aún no había llegado su hora. 

La mirada de Misericordia de Jesús desarma y salva, recordó el Papa a la hora del Ángelus

«¡Queridos hermanos y hermanas buenos días!
El Evangelio del V Domingo de Cuaresma (cfr. Jn 8,1 -11) es muy bello: me gusta tanto leerlo y volverlo a leer. Presenta el episodio de la mujer adúltera, destacando el tema de la misericordia de Dios, que no quiere nunca la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. La escena se desarrolla en la explanada del templo. Imagínense allí en el atrio, Jesús está enseñando a la gente y he aquí que llegan algunos escribas y fariseos arrastran ante Él a una mujer sorprendida en adulterio. Esa mujer se encuentra así en medio, entre Jesús y la muchedumbre (cfr. 3), entre la misericordia del Hijo de Dios y la violencia, la rabia de sus acusadores. En realidad, ellos no fueron a donde el Maestro para pedirle su parecer, - era gente mala - sino para tenderle una trampa. En efecto, si Jesús seguía la severidad de la ley, aprobando la lapidación de la mujer, perdía su fama de mansedumbre de bondad que tanto fascinaba al pueblo; si, por el contrario quería ser misericordioso, tenía que ir contra la ley, que Él mismo había dicho que no quería abolir, sino cumplir (cfr. Mt 5,17). Y Jesús está allí…
Esta mala intención se esconde bajo la pregunta que le plantean a Jesús: «¿Tú qué dices?» (v 5). Jesús no responde, calla y cumple un gesto misterioso: «inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo» (v 6).  Quizá estaba dibujando, algunos dicen que escribía los pecados de los fariseos… quizá… escribía… estaba en otra… De este modo, invita a todos a la calma, a no actuar movidos por la impulsividad, y a buscar la justicia de Dios. Pero ellos, malos, insisten y esperan que Él responda. Parecía que tenían sed de sangre… Entonces, Jesús levanta la mirada y dice: «El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra». (v 7). Esta respuesta desconcierta a los acusadores, desarmándolos a todos en el verdadero sentido de la palabra: todos depusieron las ‘armas’, es decir, las piedras listas para ser tiradas, tanto aquellas visibles contra la mujer, como aquellas escondidas contra Jesús. Y, mientras el Señor sigue escribiendo en el suelo, haciendo dibujos, no sé…, los acusadores se van uno tras otro, comenzando por los más ancianos, con mayor conciencia de no estar sin pecado. ¡Qué bien nos hace tener conciencia de que también nosotros somos pecadores! Cuando hablamos mal de los otros y todas esas cosas que todos sabemos, ¿eh? Y qué bien nos hará tener la valentía de hacer caer al suelo las piedras que tenemos para tirarlas a los otros, y pensar un poco en nuestros pecados.

Se quedaron allí sólo la mujer y Jesús: la miseria y la misericordia, una ante la otra. Y ello, ¿cuántas veces nos sucede también a nosotros, cuando nos detenemos ante el confesionario, con vergüenza, para hacer ver nuestra miseria y pedir perdón?  «Mujer ¿dónde están tus acusadores? (v 10) le dice Jesús. Y basta esta constatación y su mirada llena de misericordia y de amor, para hacerle sentir a aquella persona – quizá por primera vez – que tiene una dignidad; que ella no es su pecado, ella tiene una dignidad de persona, que puede cambiar de vida, puede salir de sus esclavitudes y caminar en una senda nueva.
Queridos hermanos y hermanas, aquella mujer nos representa a todos nosotros, es decir adúlteros ante Dios, traidores de su fidelidad. Y su experiencia representa la voluntad de Dios hacia cada uno de nosotros: no nuestra condena, sino nuestra salvación a través de Jesús. Él es la gracia, que salva del pecado y de la muerte. Él ha escrito en la tierra, en el polvo del que está hecho todo ser humano (cfr. Gn 2,7), la sentencia de Dios: «No quiero que tú mueras, sino que tú vivas». Dios no nos enclava en nuestro pecado, no nos identifica con el mal que hemos cometido. Tenemos un nombre y Dios no identifica este nombre con el pecado que hemos cometido. Nos quiere liberar y quiere que nosotros también lo queramos con Él. Quiere que nuestra libertad se convierta del mal al bien y ello es posible con su gracia.
Que la Virgen María nos ayude a confiarnos completamente en la misericordia de Dios, para llegar a ser criaturas nuevas.»
(Traducción del italiano: Cecilia de Malak)

domingo, 13 de marzo de 2016

V DOMINGO DE CUARESMA: LA MISERICORDIA DE JESÚS


AÑO JUBILAR DE LA MISERICORDIA
“Porque es propio de la festividad pascual que toda la Iglesia goce del perdón de los pecados, no sólo aquellos que nacen en el sagrado bautismo, sino también aquellos que desde hace tiempo se cuentan ya en el numero de los hijos adoptivos. Pues si bien los hombres renacen a la vida nueva principalmente por el bautismo, como a todos nos es necesario renovarnos cada día de las manchas de nuestra condición pecadora, y no hay nadie que no tenga que ser cada vez mejor en la escala de la perfección, hay que insistir ante todo para que nadie se encuentre bajo el efecto de los viejos vicios el día de la redención” (San León Magno).
V DOMINGO DE CUARESMA: LA MISERICORDIA DE JESÚS 
(Is 43, 16-21; Sal 125; Flp 3, 8-14; Jn 8, 1-11)

Hemos escogido el mosaico que representa a Jesús escribiendo en el suelo para no pronunciar juicio alguno contra la mujer pecadora, que es imagen de nuestra infidelidad al amor de Dios.
Texto bíblico: -«Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?» Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.» (Jn 8, 4)
Francisco, en la bula del Año Jubilar, describe a la persona de Jesús: “Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona gratuitamente. Sus relaciones con las personas que se le acercan dejan ver algo único e irrepetible. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia. En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión” (MV 8).
Pensamiento: En la mujer estamos incluidos todos los que somos infieles al amor de Dios, y sin embargo, nunca podremos decir que no se nos ofrece el perdón de Dios. La misericordia alcanza a todos.
ORACIÓN: “Misericordia, Señor, hemos pecado.” “Mira en la culpa nací, pecador me concibió mi madre”.

PROPUESTA
Reconoce que Dios mantiene su amor, a pesar de tu infidelidad. No te obstines en pensar que tú no tienes remedio. “Anda, y no peques más”.
Ángel Moreno de Buenafuente

Revolución ignorada

Le presentan a Jesús a una mujer sorprendida en adulterio. Todos conocen su destino: será lapidada hasta la muerte según lo establecido por la ley. Nadie habla del adúltero. Como sucede siempre en una sociedad machista, se condena a la mujer y se disculpa al varón. El desafío a Jesús es frontal: «La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras. Tú ¿qué dices?».

Jesús no soporta aquella hipocresía social alimentada por la prepotencia de los varones. Aquella sentencia a muerte no viene de Dios. Con sencillez y audacia admirables, introduce al mismo tiempo verdad, justicia y compasión en el juicio a la adúltera: «el que esté sin pecado, que arroje la primera piedra».

Los acusadores se retiran avergonzados. Ellos saben que son los más responsables de los adulterios que se cometen en aquella sociedad. Entonces Jesús se dirige a la mujer que acaba de escapar de la ejecución y, con ternura y respeto grande, le dice: «Tampoco yo te condeno». Luego, la anima a que su perdón se convierta en punto de partida de una vida nueva: «Anda, y en adelante no peques más».

Así es Jesús. Por fin ha existido sobre la tierra alguien que no se ha dejado condicionar por ninguna ley ni poder opresivo. Alguien libre y magnánimo que nunca odió ni condenó, nunca devolvió mal por mal. En su defensa y su perdón a esta adúltera hay más verdad y justicia que en nuestras reivindicaciones y condenas resentidas.

Los cristianos no hemos sido capaces todavía de extraer todas las consecuencias que encierra la actuación liberadora de Jesús frente a la opresión de la mujer. Desde una Iglesia dirigida e inspirada mayoritariamente por varones, no acertamos a tomar conciencia de todas las injusticias que sigue padeciendo la mujer en todos los ámbitos de la vida. Algún teólogo hablaba hace unos años de «la revolución ignorada» por el cristianismo.

Lo cierto es que, veinte siglos después, en los países de raíces supuestamente cristianas, seguimos viviendo en una sociedad donde con frecuencia la mujer no puede moverse libremente sin temer al varón. La violación, el maltrato y la humillación no son algo imaginario. Al contrario, constituyen una de las violencias más arraigadas y que más sufrimiento genera.

¿No ha de tener el sufrimiento de la mujer un eco más vivo y concreto en nuestras celebraciones, y un lugar más importante en nuestra labor de concienciación social? Pero, sobre todo, ¿no hemos de estar más cerca de toda mujer oprimida para denunciar abusos, proporcionar defensa inteligente y protección eficaz?


José Antonio Pagola

Vete, no peques más en adelante.


Evangelio según San Juan 8,1-11. 

Jesús fue al monte de los Olivos. 

Al amanecer volvió al Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y comenzó a enseñarles. 
Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: 

"Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. 
Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. Y tú, ¿qué dices?". 

Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. 

Como insistían, se enderezó y les dijo: "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra". 
E inclinándose nuevamente, siguió escribiendo en el suelo. 

Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, e incorporándose, le preguntó: 

"Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?".

Ella le respondió: "Nadie, Señor". "Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante". 

sábado, 12 de marzo de 2016

Feminismo católico frente al inmovilismo. ¿Y por qué no que mujeres y hombres pronuncien la homilía?


El sacerdocio femenino es una cuestión cerrada y al parecer también lo es el diaconado para la mujer. Sin embargo el mismo suplemento femenino de "L'Osservatore Romano" da gran realce a una simpática religiosa dominica sueca, Madeleine Fredell, "feminista, exploradora de una teología creativa y viva, políticamente comprometida", que no esconde que se siente "llamada a ser también sacerdote" y que al no poder serlo concluye diciendo:

"Sin embargo, hay una sola cosa que me entristece y es no poder pronunciar la homilía durante la misa. Predicar es mi vocación como dominica y aunque puedo hacerlo casi en todas partes, a veces incluso en la iglesia luterana, estoy convencida de que escuchar la voz de las mujeres en el momento de la homilía enriquecería nuestro culto católico".

Y desde aquí surge el titular: No a la mujer sacerdote. Pero al menos que pronuncie la homilía. Para el experto Vaticanista Sandro Magister se explica en el suplemento del vaticano cuáles serían estos pasos para que la mujer pronunciara una homilía:
La primera condición, escribe Bianchi, (prior de Bose y consultor del consejo pontificio para la unidad de los cristianos), es el "mandatum praedicandi" que el obispo deberá conferir a los fieles, mujeres y hombres, que considere adecuados para pronunciar las homilías.
La segunda es la bendición que durante la misa, antes de la homilía, el sacerdote celebrante dará a la mujer u hombre a los que confíe la predicación, para demostrar queforma parte del propio culto.
La tercera condición es que el fiel, mujer u hombre, sea consciente del propio carisma pero también de la necesidad de ejercerlo con la autorización del obispo mediante una"imposición de manos que es una bendición, no un sacramento".
Sin embargo Sandro Magister nos recuerda para empezar, que está el código de derecho canónico que prohíbe al fiel laico, ya sea hombre o mujer, predicar la homilía.
De hecho, el canon 767 § 1 establece que: "Entre las formas de predicación destaca la homilía, que es parte de la misma liturgia y está reservada al sacerdote o al diácono".
Es decir que en palabras del vaticanista el suplemento femenino de L'Osservatore se ha metido en un territorio que ya ha sido acotado previamente. No obstante en la historia no faltan casos eminentes de mujeres predicadoras, también en las catedrales y bajo el mandato de obispos y Papas. "Donne Chiesa Mondo" da gran importancia a las 61 "homilías" que nos han llegado de Hildegarda de Bingen (1098-1179), proclamada doctora de la Iglesia por Benedicto XVI. Y Bianchi cita otros casos.
Como es obvio que el semanario femenino se haga eco de este hecho muestra una vez más que el feminismo católico sigue dispuesto a dar la batalla al inmovilismo de la Iglesia en campos, donde ya se ha experimentado con anterioridad y donde el Papa Francisco no muestra ninguna sensibilidad especial hacia el deseo de hombres y mujeres por predicar la homilía, sin necesidad de acceder al sacerdocio o al diaconado.
(Carmen Bellver).


Francisco proclama el "Evangelio del servicio" ante decenas de miles de fieles"Compartir con los que necesitan es un estilo de vida, un camino de auténtica humanidad"


El Papa reanuda sus audiencias jubilares animando a "amarnos unos a otros, dando la vida"
Decenas de miles de personas abarrotaban esta mañana la plaza de San Pedro para encontrarse con el Papa. Francisco venía con ganas de "ruido" después de una semana de ejercicios espirituales con la Curia. Y en su audiencia jubilar, la tercera de este Año de la Misericordia, Bergoglio quiso poner el foco en el "Evangelio del servicio", ejemplificado en la escena del lavatorio de los pies. "Jesús enseña a sus discípulos que el servicio es el camino que deben recorrer si quieren vivir su fe y dar testimonio del amor", subrayó el Pontífice.

Mañana soleada en Roma. Con algo de viento, que no impidió a fieles y Pontífice disfrutar de esta experiencia compartida de la audiencia jubilar. Un Papa que no se cansa de estar cerca de los suyos, que no son los curiales, sino el bendito Pueblo de Dios. Los amigos de Jesús, hoy, son los mismos que dos mil años atrás. La enseñanza, la misma: "el modo de actuar de Dios para con el hombre no va con palabras, sino con obras y en verdad".

"El amor se concreta en el servicio humilde, hecho en el silencio y en lo escondido", subrayó el Pontífice ante la multitud. "Como el mismo Jesús dijo, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha". La evangelización de la misericordia no a través de las leyes rígidas, sino del servicio, de los últimos que son los primeros a los ojos del Señor. Tal vez por ello haya decidido celebrar el tercer aniversario de su elección papal con los más desfavorecidos, cenando con los sin techo. "Yo estoy en medio de vosotros como el menor de los siervos", señaló Francisco.
"Que nuestra vida sea para nosotros un testimonio de su amor", añadió Bergoglio, quien incidió en la necesidad de poner "a disposición de la comunidad los dones recibidos del Espíritu Santo", los talentos, y compartirlos "para que nadie carezca de lo necesario".

Porque "el compartir con los que necesitan es un estilo de vida, un camino de auténtica humanidad, que Dios sugiere incluso a los que no son cristianos". Por último, el Papa pidió a los fieles que "no olvidemos que la invitación a lavarnos recíprocamente los pies significa vivir en nuestra vida el mandamiento nuevo del amor, confesando mutuamente nuestras faltas, perdonándonos de corazón y rezando los unos por los otros". "Aprendamos que ser misericordiosos como el Padre significa seguir a Jesús por el camino del servicio".

En el marco del Año Santo, el Obispo de Roma recordó que "Jesús antes de morir y resucitar por nosotros, realizó un gesto que se ha esculpido en la memoria de los discípulos: el lavatorio de los pies. Un gesto inesperado e impresionante, al extremo que Pedro no quería aceptarlo".

Comentando el pasaje bíblico del Evangelio de San Juan, del lavatorio de los pies, el Santo Padre explicó que, "de esta forma, Jesús señala a sus discípulos el servicio como el camino a recorrer para vivir la fe en Él y dar testimonio de su amor". Por ello, dijo el Papa, el mismo Jesús ha aplicado a si la imagen del "Siervo de Dios" utilizada por el profeta Isaías, y este gesto se ha convertido en el «mandamiento nuevo» de amarnos unos a otros como Él nos ha amado, es decir, dando la vida por nosotros.
 (Jesús Bastante)

DIOS MÍO, A TI ME ACOJO

Del Salmo 7:
Señor, Dios. mío, a ti me acojo
Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame,
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio.
Señor, Dios. mío, a ti me acojo
Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
¡Que se acabe la maldad de los impíos!
Tú que sondeas las mentes y los corazones,
Tú que eres un Dios justo, apoya al inocente.
Señor, Dios. mío, a ti me acojo
Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
y puede irritarse en cualquier momento.
Señor, Dios. mío, a ti me acojo
Daré gracias al Señor por su justicia
y cantaré al Nombre del Señor Altísimo.

Señor, Dios. mío, a ti me acojo

NADIE HABLÓ JAMÁS COMO ESTE HOMBRE



Evangelio según San Juan 7,40-53. 

Algunos de la multitud que lo habían oído, opinaban: "Este es verdaderamente el Profeta".

Otros decían: "Este es el Mesías". Pero otros preguntaban: "¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea?
¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David y de Belén, el pueblo de donde era David?". 

Y por causa de Él, se produjo una división entre la gente. Algunos querían detenerlo, pero nadie puso las manos sobre Él.

Los guardias fueron a ver a los sumos sacerdotes y a los fariseos, y estos les preguntaron: "¿Por qué no lo trajeron?". 

Ellos respondieron: "Nadie habló jamás como este hombre". 

Los fariseos respondieron: "¿También ustedes se dejaron engañar? ¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en Él? En cambio, esa gente que no conoce la Ley está maldita". 

Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo: "¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?". 

Le respondieron: "¿Tú también eres galileo? Examina las Escrituras y verás que de Galilea no surge ningún profeta". 

Y cada uno regresó a su casa. 

viernes, 11 de marzo de 2016

Monseñor Osoro a los internos de Soto del Real: «¡Qué abrazo os da Jesucristo!»


Este viernes por la mañana, el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, visita la cárcel de Soto del Real. A lo largo de la mañana, el prelado va a recorrer distintos módulos y mantener encuentros personales con los internos, con quienes luego va a compartir la comida. A las 17:00 horas, va a presidir una celebración de la Eucaristía, en la que se va a realizar un acto de la Misericordia.
Monseñor Osoro les va a hacer entrega de una imagen del lavatorio de los pies con el siguiente mensaje escrito de su puño y letra: «¡¡Qué abrazo te da Nuestro Señor Jesucristo!! Hoy quiere seguir dándote este abrazo a través de mi persona, como pastor y arzobispo que necesita también que Jesús me abrace. Con gran afecto y mi bendición».
En su visita, el arzobispo va a estar acompañado por la delegada de Pastoral Penitenciaria, María Yela, y el vicario episcopal de Pastoral Social e Innovación, José Luis Segovia.

Infomadrid

Irak: El patriarca caldeo contrario a la formación de milicias cristianas

El patriarca caldeo Louis Raphael I ha tomado distancia de forma clara y definitiva de los grupos que en las comunidades cristianas sirias, asirias y caldeas apoyan la necesidad de luchar contra las fuerzas yihadistas a través de la formación de grupos armados organizados sobre una base confesional.
«Pensar que nuestra victoria pueda depender de la creación de facciones armadas aisladas para luchar en defensa de nuestros derechos podría dar lugar a otro ‘holocausto’», como ya ha sucedido en el pasado, cuando las milicias cristianas «han luchado las guerras de otros» dijo.
Mientras que el camino a seguir es el de «aprender las lecciones de la historia», y posiblemente apoyar a las fuerzas armadas regulares, añadió el patriarca elegido por el sínodo de la Iglesia católica reunido en Roma en el 2013.
Lo indicó esta semana la agencia de noticias Fides, indicando que el mensaje a todos los caldeos, difundido a través de los canales oficiales del Patriarcado, que esas milicias sectarias en realidad están «patrocinadas y apoyadas por los mismos poderes que desencadenaron el conflicto».
En cambio asegura que la única solución eficaz y legítima es alistarse en las fuerzas armadas regulares, como el ejército iraquí o el que pertenece a la región autónoma del Kurdistán iraquí, para «trabajar con ellos en la liberación de las tierras ocupadas».
Nosotros –continua el Primado de la Iglesia caldea– «tenemos que darnos cuenta de que nuestro destino está ligado al de todos los iraquíes, y esta es la única manera de asegurar nuestro futuro juntos, donde los chiíes están llamados a ofrecer su propia vida junto con los kurdos, sunitas, cristianos y turcomanos».
En el mismo discurso, el Patriarca caldeo define el extremismo islámico que está sacudiendo los escenarios de Oriente Medio como un fenómeno «anómalo y políticamente controlado a distancia» y repite con fuerza su certeza de que «nada va a expulsar al cristianismo de Oriente Medio, a pesar de las dificultades, mientras haya cristianos decididos a permanecer en su tierra natal, orgullosos de su identidad y misión en esta parte del mundo».
Zenit


Jesús mendiga nuestro amor y amistad. Ejercicios Espirituales del Papa y la Curia Romana

En la novena meditación de los Ejercicios Espirituales de Cuaresma del Papa Francisco y de la Curia Romana, a cargo del Padre Ermes Ronchi, el predicador reiteró que el amor de Dios por el hombre inflama y abre los ojos.
Recordó que entre Pascua y Pentecostés Jesús se manifestó nuevamente a los discípulos. Y esa noche en el lago de Tiberíades, «sin estrellas», «llena de amargura», hasta el «amanecer con Jesús». El Señor le dirige tres veces una pregunta de Amor a Simón Pedro. Pregunta que Jesús dirige a todo hombre y que abre caminos y procesos nuevos. El dinamismo del amor transformador de Jesús por el hombre, que impulsa la santidad:
«En esta página veo la descripción de la santidad. Santidad que no consiste en ausencia de pecados, en un campo sin malezas, sino en una pasión renovada. Consiste en renovar ahora mi pasión por Cristo y por el Evangelio. Ahora».
Haciendo hincapié en que el Amor de Dios reaviva los corazones y la pasión, el P. Ronchi destacó que la santidad no es una pasión «apagada», sino una «pasión convertida». Cuando hay amor no te puedes equivocar, es evidente, resplandeciente, indiscutible.
Es Dios el que «ama al hombre». Es Dios el que «colma las pobrezas». Dios no busca la «perfección», sino la «autenticidad». «No estamos en el mundo para ser inmaculados, sino encaminados». «Jesús mendiga amor, mendiga sin pretender». Jesús conoce mi pobreza y pide «la verdad de un poco de amistad». La fe tiene tres pasos: tengo necesidad, me fío y me confío:
«Creer es tener necesidad de amor, confiarse y fundarse en esto, como forma de Dios, como forma del hombre, como forma del mundo, del futuro, de vivir. Confiarse es fundar la vida en esta hipótesis: que más amor es bueno, menos amor es malo. Es abandonar la regla cada vez que la regla se opone al amor, decía la hermana María de la ermita de Campello. Mientras el mundo proclama su fe, su evidencia: más dinero es bueno, menos dinero es malo. Pero todo creyente es un creyente en amor: es decir un reanimador de lazos, uno que despierta lazos, uno que ayuda a los hombres a reencontrar la confianza en el amor. Nosotros hemos creído en el Amor».
«Creer es tener una historia con Dios, es caminar en el amor con una persona». Y la salvación está en la certeza de que es Él el que ama. «La crisis de fe hoy en el mundo occidental - afirmó también el P. Ronchi – comienza con la crisis del acto humano de creer». Porque «no se cree en el amor». Y el amor es dar:
«Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia que es la linfa vital que alimenta todo mal, la linfa secreta del pecado. La indiferencia que hace que el otro no exista para ti, que no cuente, no valga, no sea nada»
«Hoy debemos volver a enamorarnos. Amar a Dios con todo nuestro ser, cuerpo y alma». «Deja de amar a Dios como esclavo», alentó el P. Ronchi, para luego destacar que se debe volver a amar a Dios como enamorados, para que la vida y la fe se llenen de sonrisas.
(CdM – RV)

ABRACÉMONOS AL SEÑOR, ESTEMOS DE SU PARTE CON TODA NUESTRA ALMA. SAN AMBROSIO.



Donde está el corazón del hombre allí está también su tesoro; pues el Señor no suele negar la dádiva buena a los que se la han pedido. 

Y ya que el Señor es bueno, y mucho más bueno todavía para los que le son fieles, abracémonos a Él, estemos de su parte con toda nuestra alma, con todo el corazón, con todo el empuje de que seamos capaces, para que permanezcamos en su luz, contemplemos su gloria y disfrutemos de la gracia del deleite sobrenatural. 

Conque si Dios es nuestro refugio y se halla en el cielo y sobre los cielos, es hacia allí hacia donde hay que huir, donde está la paz, donde nos aguarda el descanso de nuestros afanes y la saciedad de un gran Sábado. Pues la saciedad, el placer y el sosiego están en descansar en Dios y contemplar su felicidad. 

Huyamos, pues, como los ciervos, hacia las fuentes de las aguas. ¿Cuál es aquella fuente? Pues Dios es esa fuente. 

Del Tratado de San Ambrosio, Obispo. 
(CSEL 32, 192. 198-199. 204)

El Papa pide en su video mensaje mensual que se proteja a la familia y a los menores


"La familia es uno de los bienes más preciosos de la humanidad, pero ¿acaso no es el más vulnerable?"
El papa Francisco anima a los fieles de todo el mundo a rezar por "las familias en dificultad", para que reciban "los apoyos necesarios" que permitan a los niños crecer en "ambientes sanos", en un videomensaje publicado hoy.
"La familia es uno de los bienes más preciosos de la humanidad, pero ¿acaso no es el más vulnerable?", pregunta el pontífice.
Recuerda que, "cuando la familia no es protegida y empiezan las dificultades" de cualquier tipo, "los chicos crecen en cierta atmósfera de tristeza".
"Quiero compartir con vos, con Jesús, mi intención del mes. Para que las familias en dificultad reciban los apoyos necesarios y losniños puedan crecer en ambientes sanos y serenos", señala.
En la grabación, con una cuidada puesta en escena, se ve al papa hablar a cámara de manera sosegada.
Los planos del pontífice se alternan con imágenes de niños que viven en situación de precariedad y otros que, pese a gozar de ciertas comodidades, padecen las consecuencias de un clima familiar hostil.
Bergoglio habla en su lengua materna, el español, si bien el vídeo ha sido subtitulado en otros diez idiomas y será difundido por los perfiles que la Red Mundial de Oración del papa cuenta en distintas redes sociales.
"El vídeo del papa", como ha sido bautizada esta iniciativa, tiene como objetivo indicar a los fieles del mundo las intenciones de oración para cada mes.
En anteriores ocasiones, el papa instó a rezar por el fortalecimiento del diálogo interreligioso como medio para conseguir la paz y por la protección del medioambiente.