miércoles, 25 de febrero de 2015

Ayunar, orar y compartir

CUARESMA. No tiene que ser un tiempo molesto, negativo.

Tomar la palabra PENITENCIA en sentido malo es no saber que significa:


CAMBIO. Y vivir el proyecto de Jesús no puede traernos sino CALIDAD de vida y PLENITUD.
Entramos en una etapa de CUARENTA días para preparar la VIDA TOTAL. Hay que despertar toda nuestra mejor sensibilidad para poder captar lo mejor de la existencia.
Que no se nos pase ningún detalle para darnos cuenta de por dónde pasa la VIDA. Atentos-as a todo lo que nos pueda dar pistas para reconocer al RESUCITADO. Avivar los "fuegos interiores" para que "arda nuestro corazón" cuando Jesús vaya en nuestro caminar.

Y este trabajo debe cooperar nuestro ser ENTERO.

- AYUNAR. No es simplemente "dejar de comer". Es otra cosa. Es tener a nuestro cuerpo en "tensión" para que nos ayude a no compensar con los alimentos lo que tendríamos que incorporar de nuevo en la vida.
Alimentarse es necesario. Ser un "tragón" no nos ayuda a pensar en la nueva vida que nos llama. Ser comedido, comer lo conveniente y en su medida, sí que prepara al cuerpo para nuevas aventuras. Tener "grasas acumuladas" impide "volar". Lograr ser parco y austero en la mesa..sin exagerar,claro.

- LIMOSNA. Tampoco es dar unos euros a quien pide en la calle. Es tener sentido del COMPARTIR. Es darnos cuenta de que será nuestro todo lo que demos. Es "devolver" lo que es de los demás.
Y hacerlo de manera sencilla y fácil.La vida resucitada no se pueda captar con demasiadas cosas en la mochila. "Todo lo que me has dado ya era mío", decía un poeta chileno. Y tenemos mucho que es de los demás,lo tenemos solamente en depósito,no es nuestro. Repartir, donarse...

- ORACIÓN. No es estar charloteando todo el día con Dios. Es Él el que habla. Tenemos que SABER ESCUCHAR.
Destupir los canales que nos unen a la divinidad para que haya una comunicación perfecta. Los sonidos de la vida solo se oyen con el corazón... quitar ruidos e interferencias para captar la "música celestial" que el Dios de la vida siempre está emitiendo.

TRABAJAR estos tres medios durante CUARENTA días para estar muy sensibles a la vida resucitada.

" Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.
Señor,me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza" Salmo 50

Padre Vicente Casañas o.p.
Misionero Dominico en Chile.

Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.


Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19
Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, 
por tu inmensa compasión borra mi culpa; 
lava del todo mi delito, 
limpia mi pecado.
Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, 
renuévame por dentro con espíritu firme; 
no me arrojes lejos de tu rostro, 
no me quites tu santo espíritu.
Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.
Los sacrificios no te satisfacen: 
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. 
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; 
un corazón quebrantado y humillado, 
tú no lo desprecias.
Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias.

A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás

Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 29-32
En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
_ «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.»

Palabra del Señor.

martes, 24 de febrero de 2015

SI EL AFLIGIDO INVOCA AL SEÑOR, ÉL LO ESCUCHA


Del salmo 33: 

El Señor libra de sus angustias a los justos

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias.

 El Señor libra de sus angustias a los justos
Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
Él lo escucha y lo salva de sus angustias.

El Señor libra de sus angustias a los justos
Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.

El Señor libra de sus angustias a los justos

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.

El Señor libra de sus angustias a los justos

PERDONAR PARA SER PERDONADOS


Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,7-15):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: 

"Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." 

Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas.»

La Oración: Palabra interactiva, provocadora, interpelante.

No queremos hacer malabares con las palabras de Teresa, jugando a saberlas manejar, con el peligro de una familiaridad que deja intacto nuestro riesgo y a salvo nuestra seguridad. Toda la palabra de Teresa es oración, y la oración es su única palabra. Cuando habla de oración se dice a sí misma, y lo hace de forma directa, interpelante, candente. Mostrando el fuego que le arde, su más sagrado tesoro, su más íntimo secreto, invitando al lector a no conformarse con lo que ella cuenta, sino a recorrer el propio camino, a “arriscar” todo, como un esclavo que por comprar su libertad, entregara todo lo que tiene, sin dudarlo, por tornar a su tierra (17, 8): La puerta para llegar a nuestra tierra es la oración.
Hablar y escuchar de oración nos compromete, Teresa no habla sólo a nuestro entendimiento, su palabra -tomo prestada la metáfora bíblica-, es como espada de doble filo, que quiere alcanzar a la persona entera. Cuando se aprieta el INTRO no sólo se abre una pantalla sorprendente. Acostumbrados como estamos a tener bien a mano el SCAPE, por si las cosas se tuercen, o se nos bloquea el programa, incluso DESCONECTAR, en un momento dado, como solución última, fácil. Dar al intro de la oración, tal como Teresa la propone, supone aventurarse sin red (sin red de internet y sin red de circo), sin otra red que la confianza, la determinación y la humildad, a vivir una relación, no una práctica autocomplaciente o de búsqueda interesada de la propia salvación. En la oración no se busca la propia salvación. Se busca amar y dejarse amar.
Teresa ora sin pudor; diálogo natural y espontáneo que brota familiarmente. Esa oración que surge en tantos momentos del Libro de la Vida es la mejor escuela teresiana de oración. Jesús enseñó a los discípulos a orar el Padrenuestro, Teresa nos invita a estar con ella en su oración a Cristo, al Padre, a Dios…
Recordamos siempre a Cristina Kaufmann orando hace 25 años espontáneamente en televisión; en un ambiente en el que tal vez a muchos nos diera pudor, ella tuvo una salida muy teresiana, orar directamente; ese era su ámbito más familiar, su lengua materna. Siempre he pensado en la facilidad que tienen los cantantes para decir sin pudor sus sentimientos, sus amores, y lo dificultoso que resulta encontrar ese mismo lenguaje, en hombres y mujeres religiosos. Esa ha sido una de las claves teresianas, la ‘efabilidad’, la parresía para decirse y orar en voz alta.
Decía Hermann Hesse: Sueño con un mundo en el que al volver de cada esquina, pudiera continuar con el que me encuentro la conversación que llevo en el corazón.
A Dios nos atrevemos, con Teresa, para compartir y buscar la verdad de Él mismo, y, por tanto, la nuestra.

Este empeño en descubrirle, costase lo que costase, está a la base de la Sólo quien se atreve a explorar más allá de lo que conoce de oídas, podrá conocer lo que nadie le puede llegar a enseñar en esta vida. Hay algo de Dios que sólo pueden conocer mis ojos, saber mi corazón, experimentar mis entrañas porque es irreductible, es la forma que tiene de encarnarse en mi propia experiencia. Este es el gran reto de la oración teresiana, su gran ejemplo para nosotros, más allá de lo conocido de oídas, explorar los caminos de mi relación-oración con ese Tú vivo, empeñado en regalarme una historia viva de amistad. Otros hacían las Américas, Teresa se embarca en el descubrimiento de Dios en su interior, relación llena de paisajes y resonancias de vida.peripecia orante de Teresa de Jesús en la que nosotros queremos aprender a vivir nuestra propia aventura.
Por el Padre Miguel Márquez, Orden del Carmelo Descalzo.

LA ORACIÓN ES LUZ DEL ALMA por San Juan Crisóstomo.

El sumo bien está en la plegaria y en el diálogo con Dios, porque equivale a una íntima unión con él... 
Una plegaria, por supuesto, que no sea de rutina, sino hecha de corazón; que no esté limitada a un tiempo concreto o a unas horas determinadas, sino que se prolongue día y noche sin interrupción.

Conviene, en efecto, que elevemos la mente a Dios no sólo cuando nos dedicamos expresamente a la oración, sino también cuando atendemos a otras ocupaciones, como el cuidado de los pobres o las útiles tareas de la munificencia, en todas las cuales debemos mezclar el anhelo y el recuerdo de Dios, de modo que todas nuestras obras, como si estuvieran condimentadas con la sal del amor de Dios, se conviertan en un alimento dulcísimo para el Señor. Pero sólo podremos disfrutar perpetuamente de la abundancia que de Dios brota, si le dedicamos mucho tiempo.

lunes, 23 de febrero de 2015

'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?


Evangelio según San Mateo 25,31-46.

Jesús dijo a sus discípulos:
"Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso.

Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos,y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.

Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.

Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.

Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber;estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.

Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'.

Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.

Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna".
News. va

Cuaresma, tiempo fuerte para reaccionar ante la realidad del mal

Queridos hermanos y hermanas: 

Inicia hoy, el miércoles de Ceniza, el itinerario cuaresmal que nos conduce a la celebración del Triduo Pascual, memorial de nuestra salvación. La Cuaresma es un tiempo “fuerte” de conversión, para vivir con mayor profundidad el bautismo. En este tiempo somos invitados a tomar mayor conciencia de las maravillas que el Señor realiza por nuestra salvación, disponiendo nuestra mente y nuestro corazón para una actitud de agradecimiento hacia Dios, por cuanto nos da y realiza en favor nuestro. 

Vivir plenamente el bautismo nos ayudará a no acostumbrarnos a las difíciles situaciones de miseria, violencia, pobreza o indiferencia de Dios. Son comportamientos no cristianos y cómodos, que narcotizan el corazón. La cuaresma es un tiempo para recobrar la capacidad de reaccionar ante la realidad del mal; para la renovación personal y comunitaria que nos acerca a Dios; para adherirnos confiadamente a su Evangelio, para mirar con ojos nuevos a los hermanos y a los necesitados; es un tiempo propicio para convertirnos al amor del prójimo; un amor que genera una actitud de gratitud y de misericordia con el Señor, quien “se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”. 

Papa Francisco, 2014

Decálogo Cuaresmal del Papa Francisco

1.– El itinerario cuaresmal de cuarenta días que nos conducirá al Triduo pascual, memoria de la pasión, muerte y resurrección del Señor, corazón del misterio de nuestra salvación.

2.- La Cuaresma nos prepara para este momento tan importante, por ello es un tiempo «fuerte», un momento decisivo que puede favorecer en cada uno de nosotros el cambio, la conversión.

3.- Todos nosotros necesitamos mejorar, cambiar para mejor. La Cuaresma nos ayuda y así salimos de las costumbres cansadas y de la negligente adicción al mal que nos acecha.

4.- La consciencia de las maravillas que el Señor actuó para nuestra salvación dispone nuestra mente y nuestro corazón a una actitud de gratitud hacia Dios, por lo que Él nos ha dona-do, por todo lo que realiza en favor de su pueblo y de toda la humanidad.

5.- De aquí parte nuestra con-versión: la respuesta agradecida al misterio estupendo del amor de Dios. Cuando vemos este amor que Dios tiene por nosotros, sentimos ganas de acercar-nos a Él: esto es la conversión.

7.- La Cuaresma llega a nosotros como tiempo providencial para cambiar de rumbo, para recuperar la capacidad de reaccionar ante la realidad del mal que siempre nos desafía.

8.- Acción de gracias a Dios por el misterio de su amor crucificado; fe auténtica, conversión y apertura del corazón a los hermanos: son elementos esenciales para vivir el tiempo de Cuaresma.

9.- La Cuaresma es para vivirla como tiempo de conversión, de renovación personal y comunitaria mediante el acercamiento a Dios y la adhesión confiada al Evangelio. De este modo nos permite también mirar con ojos nuevos a los hermanos y sus necesidades.


10.– La Cuaresma es un momento favorable para convertirse al amor a Dios y al prójimo; un amor que sepa hacer propia la actitud de gratuidad y de misericordia del Señor, que «se hizo pobre para enrique-cernos con su pobreza». 

domingo, 22 de febrero de 2015

"Volver con todo el corazón a Dios"

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
El miércoles pasado, con el rito de las Cenizas, ha comenzado la Cuaresma y hoy es el primer domingo de este tiempo litúrgico que se refiere a los cuarenta días transcurridos por Jesús en el desierto, después del bautismo en el río Jordán. San Marcos escribe en el Evangelio de hoy: “En seguida el Espíritu lo llevó al desierto, donde estuvo cuarenta días y fue tentado porSatanás. Vivía entre las fieras y los ángeles lo servían” (1, 12-13). Con estas pocas palabras el evangelista describe la prueba afrontada voluntariamente por Jesús, antes de iniciar su misión mesiánica. Es una prueba de la cual el Señor sale victorioso y que lo prepara a anunciar el Evangelio del Reino de Dios. Él, en aquellos cuarenta días de soledad, enfrentó a Satanás “cuerpo a cuerpo”, desenmascaró sus tentaciones y lo venció. Y en Él hemos vencido todos, pero nos toca a nosotros proteger en nuestro cotidiano esta victoria.
La Iglesia nos hace recordar tal misterio al comienzo de la Cuaresma, porque ello nos da la perspectiva y el sentido de este tiempo, que es tiempo de lucha – en la Cuaresma se debe luchar – un tiempo de lucha espiritual contra el espíritu del mal (cfr Oración colecta del Miércoles de Cenizas). Y mientras atravesamos el ‘desierto’ cuaresmal, tenemos la mirada dirigida hacia la Pascua, que es la victoria definitiva de Jesús contra el Maligno, contra el pecado y contra la muerte. He aquí entonces el significado de este primer domingo de Cuaresma: volver decididamente al camino de Jesús, el camino que conduce a la vida. Mirar a Jesús, qué ha hecho Jesús e ir con Él.
Y este camino de Jesús pasa a través del desierto. El desierto es el lugar en el cual se puede escuchar la palabra de Dios y la voz del tentador. En el rumor, en la confusión, esto no se puede hacer; se escuchan sólo las voces superficiales. En cambio, en el desierto, podemos bajar en profundidad, donde se juega verdaderamente nuestro destino, la vida o la muerte. ¿Y cómo escuchamos la voz de Dios? La escuchamos en su Palabra. Por esto es importante conocer las Escrituras, porque de otra manera no sabemos responder a las insidias del Maligno. Y aquí quisiera volver a mi consejo de leer cada día el Evangelio: cada día leer el Evangelio, meditarlo un poquito, diez minutos; y llevarlo también siempre con nosotros: en el bolsillo, en la cartera… Tener siempre el Evangelio a mano. El desierto cuaresmal nos ayuda a decir no a la mundanidad, a los ‘ídolos’, nos ayuda a hacer elecciones valientes conformes al Evangelio y a reforzar la solidaridad con los hermanos.
Entonces, entremos en el desierto sin miedo, porque no estamos solos: estamos con Jesús, con el Padre y con el Espíritu Santo. Es más, como fue para Jesús, es precisamente el Espíritu Santo que nos guía en el camino cuaresmal, aquel mismo Espíritu descendido sobre Jesús y que nos ha sido donado en el Bautismo. La Cuaresma, por lo tanto, es un tiempo propicio que debe conducirnos a tomar siempre más conciencia de cuánto el Espíritu Santo, recibido en el Bautismo, ha obrado y puede obrar en nosotros. Y al final del itinerario cuaresmal, en la Vigilia Pascual, podremos renovar con mayor conciencia la alianza bautismal y los compromisos que de ella derivan.
La Virgen Santa, modelo de docilidad al Espíritu, nos ayude a dejarnos conducir por Él, que quiere hacer de cada uno de nosotros una “nueva creatura”.
A Ella confío en particular, esta semana de Ejercicios Espirituales que iniciará esta tarde y en la cual tomaré parte junto con mis colaboradores de la Curia Romana.  Recen para que en este ‘desierto’ que son los Ejercicios podamos escuchar la voz de Jesús y también corregirtantos defectos que todos nosotros tenemos, y hacer frente a las tentaciones que cada día nos atacan. Les pido, por lo tanto, que nos acompañen con su oración.
(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual – RV)

DEJÁNDOSE TENTAR POR SATANÁS.

Ayer por la tarde estaba uno de los vicarios parroquiales preparando la homilía de hoy y, entre bautizo y bautizo, le dije: “Quién hable mañana de las tentaciones de convertir las piedras en pan, de tirarse del cenáculo o adorar a quien no sea Dios, no se ha preparado la homilía de este año.” Leemos el evangelio de las tentaciones en San Marcos, es muy escueto respecto a las tentaciones, no las enumera ni especifica, simplemente dice: “Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás.” No puede ser la homilía de los otros ciclos litúrgicos . la misma que haremos el año que viene al comenzar la cuaresma, es la de este año, cuando Dios llama a tu corazón.
El salmo de hoy nos dice (y esto se lo copio al coadjutor), “enseña el camino a los pecadores”. En el padrenuestro diremos: “No nos dejes caer en la tentación.” No hay que tener miedo a ser tentados. Podemos tener la tentación (nunca vino mejor esta palabra), de pensar que el cristiano perfecto, el bueno, el de auténtica caché es el que no tiene tentaciones. Es una especie de estatua de mármol, impasible ante lo que pasa sobre él o sucede sobre él. Da igual que pase por delante de una estatua una horda de caníbales o que le des un martillazo: La estatua no se inmuta. Dios no tiene buena relación con los impávidos, con aquellos que son indiferentes al mundo que les rodea o se aíslan en su burbuja. Si el Hijo de Dios se ha encarnado es para vivir nuestra vida, con sus tentaciones y sus bendiciones. El tener tentaciones no es signo de ser mal cristiano. Hay tentaciones burdas, groseras, vastas…, si caemos en ellas significa que todavía tenemos que afinar más en el amor a Dios y a los demás. Pero no te extrañe que cuanto más cerca estés de Dios tengas más tentaciones, mucho más sutiles pero mucho más abundantes. El afán de protagonismo, la soberbia encubierta, la falsa humildad, el juicio sobre los demás, la prepotencia…, seguirán apareciendo día tras día, jornada tras jornada. Sin duda el afinar el alma nos hace darnos cuenta de las tentaciones con las que antes convivíamos con naturalidad y ahora nos damos cuenta de su origen, y nos duelen.
Las tentaciones nos pueden hacer pensar que Dios no nos quiere suficiente, siempre nos tiene a prueba a ver si nos hace caer…, pero no es así. Si desbordante fue el pecado más desbordante fue la gracia. Mira al cielo, mira el arco iris que entre las nubes nos descubre los rayos del sol aunque encima tengamos la borrasca. En las tentaciones volvemos a escuchar las palabras de Dios a Noé: “Hago un pacto con vosotros: el diluvio no volverá a destruir la vida, ni habrá otro diluvio que devaste la tierra”. No habrá nada ni nadie que pueda romper esa alianza de Dios con su Iglesia y contigo si confías en la alianza de Dios, en la fuerza de Dios en ti.
“Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios.” Después de ser tentado Jesús no se marcha a llorar a su casa pensando en su debilidad, comienza a predicar, a anunciar la conversión. Cuando te sientas tentado no tengas miedo de tu debilidad sino confía en la fortaleza de Dios y te servirán los ángeles. Te lo aseguro. Las caricias de Dios se dan en la tentación y cuando en la caída nos levantamos. No es momento de hundirse por nuestra debilidad, es tiempo de levantarse desde las cenizas que recibimos el miércoles pasado para decir Cristo ha vencido… y yo soy de Cristo.

La Virgen nos ayuda a mirar a los ojos a la tentación, a las alimañas, al pecado…y elegir la mirada de Cristo. Convertíos y creed en el Evangelio.
Archidiócesis de Madrid

sábado, 21 de febrero de 2015

Jorge Bergoglio... ¿quién es ese cardenal venido desde lejos?

Hoy se cumplen 14 años de su creación como cardenal por mano de Juan Pablo II: "Cada ascenso entraña un descenso: hay que descender para servir mejor", dijo entonces

Hoy 21 de febrero se cumplen justamente 14 años del consistorio en el que el entonces monseñor Jorge Mario Bergoglio fue creado cardenal por el papa Juan Pablo II.
 
Desde ese momento, la opinión pública empezó a preguntarse quién era ese ‘cardenal venido desde lejos y que no ama el trato principesco’ designado a los purpurados de la época.

El sacerdote y poeta Juan de la Cruz decía en el mil quinientos: “El alma que está enamorada de Dios es un alma gentil, humilde y paciente”. Y es esa idiosincrasia la que acompaña la vida de Jorge Bergoglio como peregrino, pastor, Papa y hombre hasta nuestros días. 
 
Antes del consistorio de su creación como purpurado, el futuro Papa era más conocido en el ámbito latinoamericano, pero ahora la birreta lo ponía bajo observación mundial como candidato a Pontífice. De hecho, en el año 2005 quedó segundo después de Ratzinger en la sucesión de Pedro.  
 
Para el Consistorio de febrero de 2001, Bergoglio no quiso ser acompañado por nadie desde Buenos Aíres e invitó a sus amigos a que el dinero que se gastarían en el billete de avión lo donaran a los pobres o a obras de caridad. Después del cónclave de 2013 hizo lo mismo.
 
Esquivo y conciso, el jesuita no concedió entrevistas por doquier, comentando la noticia de su inminente creación. Dijo: “Ser cardenales significa una mayor cercanía al Papa y a un servicio a la Iglesia universal. Estoy absolutamente seguro que se trata de una atención especial y un afecto particular del Papa hacia la sede de Buenos Aires”. 
 
En la única entrevista concedida antes de ser cardenal a Elisabetta Piqué, corresponsal en Italia de La Nación, Bergoglio cuenta cómo estaba viviendo esa espera.

“Yo lo vivo religiosamente. Es decir, rezo, hablo con el Señor, pido por la diócesis, y no lo vivo como haber llegado a algo. Según los criterios del Evangelio, cada ascenso entraña un descenso: hay que descender para servir mejor. Y quiero tomar esto con ese espíritu de servicio”, reveló.
 
Otro detalle que llamó la atención ha sido que el cardenal Bergogliono compró vestidos nuevos para tan prestigioso momento. Como buen religioso que se respete, atento al voto de pobreza, mandó arreglar el de su antecesor, Antonio Quarracino, muerto en 1998. Por lo demás, se dice que aún hoy usa la misma mitra desde su ordenación como sacerdote.
 

La tradición dice que después del consistorio, todo nuevo cardenal tenga encuentros con familiares, amigos y fieles. Tras la ceremonia, el cardenal Bergoglio recibió efusivamente y con atención particular a cada persona, sin contar quién fuera, era suficiente estar allí como fiel. No aceptó ninguna fiesta u homenaje, ni siquiera cuando regresó a Buenos Aires. Austeridad total.
 

En ese consistorio también se marcó otro hito. El papa Juan Pablo II creó 42 cardenales, un número jamás visto en la historia de la Iglesia, sumando al colegio de purpurados 11 electores de América Latina y nombres internacionales como Kasper (Alemania), Rodríguez Maradiaga (Honduras), Hummes (Brasil), Mejía (Argentina), Re (Italia), entre otros.
 
Como menciona Il Sismografo, el blog de los vaticanistas, el papa Wojtyla había hecho el anuncio de los nombres de los futuros cardenales en dos ocasiones: en el Ángelus del 21 de enero, y luego, una semana después en el Ángelus del 28 de enero. En 9 consistorios, el futuro santo creó 231 cardenales de 69 diversos países y el del 2001 fue el penúltimo consistorio, que dio la birreta a monseñor Bergoglio. 
 ALETEIA


EMPUJADOS AL DESIERTO. José Antonio Pagola

Mc 1, 12-15

Marcos presenta la escena de Jesús en el desierto como un resumen de su vida. Señalo algunasclaves. Según el evangelista, «el Espíritu empuja a Jesús al desierto». No es una iniciativa suya. Es el Espíritu de Dios el que lo desplaza hasta colocarlo en el desierto: la vida de Jesús no va a ser un camino de éxito fácil; más bien le esperan pruebas, inseguridad y amenazas.

Pero el «desierto» es, al mismo tiempo, el mejor lugar para escuchar, en silencio y soledad, la voz de Dios. El lugar al que hay que volver en tiempos de crisis para abrirle caminos al Señor en el corazón del pueblo. Así se pensaba en la época de Jesús.

En el desierto, Jesús «es tentado por Satanás». Nada se dice del contenido de las tentaciones. Solo que provienen de «Satanás», el Adversario que busca la ruina del ser humano destruyendo el plan de Dios. Ya no volverá a aparecer en todo el evangelio de Marcos. Jesús lo ve actuando en todos aquellos que lo quieren desviar de su misión, incluido Pedro.

El breve relato termina con dos imágenes en fuerte contraste: Jesús «vive entre fieras», pero «los ángeles le sirven». Las «fieras», los seres más violentos de la creación, evocan los peligros que amenazarán siempre a Jesús y su proyecto. Los «ángeles», los seres más buenos de la creación, evocan la cercanía de Dios que bendice, cuida y defiende a Jesús y su misión.

El cristianismo está viviendo momentos difíciles. Siguiendo los estudios sociológicos, nosotros hablamos de crisis, secularización, rechazo por parte del mundo moderno... Pero tal vez, desde una lectura de fe, hemos de decir algo más: ¿No será Dios quien nos está empujando a este «desierto»? ¿No necesitábamos algo de esto para liberarnos de tanta vanagloria, poder mundano, vanidad y falsos éxitos acumulados inconscientemente durante tantos siglos? Nunca habríamos elegido nosotros estos caminos.

Esta experiencia de desierto, que irá creciendo en los próximos años, es un tiempo inesperado de gracia y purificación que hemos de agradecer a Dios. Él seguirá cuidando su proyecto. Solo se nos pide rechazar con lucidez las tentaciones que nos pueden desviar una vez más de la conversión a Jesucristo.

José Antonio Pagola

Jamás usar a Dios para cubrir la injusticia

Los cristianos, especialmente en Cuaresma, están llamados a vivir coherentemente el amor a Dios y el amor al próximo. Es uno de los pasajes de la homilía que el Papa Francisco pronunció
durante la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice puso en guardia contra quien envía dinero a la Iglesia y después se comporta injustamente con sus empleados.
El Papa comenzó su meditación partiendo del pasaje de Isaías de la primera Lectura, subrayando que es necesario distinguir entre “lo formal y lo real”. Y observó que para el Señor “no es ayuno no comer carne” pero después “pelear y explotar a los obreros”. “He aquí porqué – dijo – Jesús ha condenado a los fariseos porque cumplían “tantas observancias exteriores, pero sin la verdad del corazón”.

El amor a Dios y al hombre están unidos, hacer penitencia real

El ayuno que quiere Jesús, en cambio, es el que suelta las cadenas injustas, deja libres a los oprimidos, viste a los desnudos y hace justicia. “Éste  – reafirmó el Papa – es el ayuno verdadero, el ayuno que no es sólo exterior, una observancia externa, sino que es el ayuno que viene del corazón”:
“Y en las tablas de la ley está la ley hacia Dios y la ley hacia el próximo y ambas van juntas. Yo no puedo decir: ‘Pero, no, yo cumplo los tres primeros mandamientos… y los otros más o menos’. No, si tú no haces estos, eso no puedes hacerlo y si tú haces estos, debes hacer esto. Están unidos: el amor a Dios y el amor al prójimo son una unidad y si tú quieres hacer penitencia, real no formal, debes hacerla ante Dios y también con tu hermano, con el prójimo”.

Pecado gravísimo usar a Dios para cubrir la injusticia

Se puede tener tanta fe – prosiguió diciendo el Papa – pero, como dice el Apóstol Santiago, si “no haces obras está muerta, para qué sirve”. De este modo, a quien va a Misa todos los domingos y toma la comunión, se le puede preguntar: “¿Y cómo es tu relación con tus empleados? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿También depositas las contribuciones para la jubilación y para el seguro sanitario?”:
“Cuántos, cuántos hombres y mujeres de fe, tienen fe pero dividen las tablas de la ley: ‘Sí, sí yo hago esto’ – ‘¿Pero tú das la limosna?’ – ‘Sí, sí, siempre envío un cheque a la Iglesia – ‘Ah, bien, está bien. Pero en tu Iglesia, en tu casa, con aquellos que dependen de ti – ya sean hijos, o abuelos, o empleados – ¿eres generoso, eres justo?’. Tú no puedes hacer ofertas a la Iglesia sobre los hombros de la injusticia que haces con tus empleados. Este es un pecado gravísimo: es usar a Dios para cubrir la injusticia”.
“Y esto – explicó el Santo Padre  – es lo que el profeta Isaías, en nombre del Señor, hoy nos hace entender”: “No es un buen cristiano el que no hace justicia con las personas que dependen de él”. Y no es un buen cristiano – añadió el Papa – “el que no se priva de algo necesario, para dar a otro que tenga necesidad”. El camino de la Cuaresma – dijo también el Papa – “es éste, es doble, a Dios y al prójimo: es decir, es real, no es meramente formal. No es sólo no comer carne el viernes, hacer alguna cosita y después hacer crecer el egoísmo, la explotación del prójimo, ignorar a los pobres”.
El Papa relató que hay quien si tiene necesidad de curarse va al hospital y dado que tiene un seguro de salud, es visitado inmediatamente. “Es una cosa buena – comentó el  Papa –, da gracias al Señor. Pero  dime, ¿has pensado en aquellos que no tienen esta relación social con el hospital y cuando llegan deben esperar seis, siete u ocho horas, incluso por una cosa urgente?”.

En Cuaresma, hagamos espacio en el corazón para quien se ha equivocado

Y hay gente aquí, en Roma – advirtió Francisco – que vive así y la Cuaresma sirve “para pensar en ellos: ¿qué puedo hacer por los niños, por los ancianos, que no tienen la posibilidad de ser visitados por un médico?”, que tal vez esperan “ocho horas y después te dan el turno para la semana siguiente”.
“¿Qué haces por aquella gente? ¿Cómo será tu Cuaresma?” – preguntó el Santo Padre –. “Gracias a Dios yo tengo una familia que cumple los mandamientos, no tenemos problemas…” – “Pero en esta Cuaresma  – se preguntó una vez más el  Papa –  ¿en tu corazón hay lugar para aquellos que no han cumplido con los mandamientos? ¿Qué se han equivocado y están en la cárcel?”:
“‘Pero con aquella gente yo no…’  –  ‘Pero tú, él está en la cárcel: si tú no estás en la cárcel es porque el Señor te ha ayudado a no caer. ¿En tu corazón tienen lugar los encarcelados? ¿Tú rezar por ellos, para que el Señor los ayude a cambiar de vida?’ Acompaña, Señor, nuestro camino cuaresmal para que la observancia exterior corresponda a una profunda renovación del Espíritu. Así hemos rezado. Que el Señor nos dé esta gracia”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).