domingo, 18 de diciembre de 2016

Esperanza




La esperanza puede ser una actitud positiva en quienes son optimistas por temperamento o porque en la vida han tenido suerte y todo les va bien. Pero esta esperanza, aunque ayuda, no es la virtud teologal que espera contra toda esperanza.
La esperanza cristiana se funda en la Palabra de Dios, en sus promesas, en la fidelidad que Él nos asegura con su Palabra dada. Desde esta referencia, aun en el caso de sufrir pruebas, oscuridades, tentaciones, el creyente soporta la intemperie y espera en silencio la salvación de nuestro Dios.
Tenemos en María, la Madre de Jesús, el mejor ejemplo de quien supo esperar y puso en Dios su confianza, cuando el Ángel le anunció su maternidad. Ella es portadora de la mayor esperanza, madre de la esperanza, del Hijo de Dios, Salvador del mundo.
El salmista nos invita a no desfallecer en la prueba: “Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor, que volverás a alabarlo” (Sal 26).
Hoy muchas personas celebran su onomástica, y la Iglesia en el rito hispano - mozárabe honra a la Madre de Dios con fiesta mayor y solemnidad. Nos sumamos a la felicitación de la Iglesia a María, al mismo tiempo que nos sentimos bendecidos por su próximo alumbramiento.
José Antonio Moreno de Buenafuente

Experiencia interior


El evangelista Mateo tiene un interés especial en decir a sus lectores que Jesús ha de ser llamado también «Emmanuel». Sabe muy bien que puede resultar chocante y extraño. ¿A quién se le puede llamar con un nombre que significa «Dios con nosotros»? Sin embargo, este nombre encierra el núcleo de la fe cristiana y es el centro de la celebración de la Navidad.
Ese misterio último que nos rodea por todas partes y que los creyentes llamamos «Dios» no es algo lejano y distante. Está con todos y cada uno de nosotros. ¿Cómo lo puedo saber? ¿Es posible creer de manera razonable que Dios está conmigo si yo no tengo alguna experiencia personal, por pequeña que sea?
De ordinario, a los cristianos no se nos ha enseñado a percibir la presencia del misterio de Dios en nuestro interior. Por eso muchos lo imaginan en algún lugar indefinido y abstracto del universo. Otros lo buscan adorando a Cristo presente en la eucaristía. Bastantes tratan de escucharlo en la Biblia. Para otros, el mejor camino es Jesús.
El misterio de Dios tiene, sin duda, sus caminos para hacerse presente en cada vida. Pero se puede decir que, en la cultura actual, si no lo experimentamos de alguna manera vivo dentro de nosotros, difícilmente lo hallaremos fuera. Por el contrario, si percibimos su presencia en nosotros podremos rastrear su presencia en nuestro entorno.
¿Es posible? El secreto consiste sobre todo en saber estar con los ojos cerrados y en silencio apacible, acogiendo con un corazón sencillo esa presencia misteriosa que nos está alentando y sosteniendo. No se trata de pensar en eso, sino de estar «acogiendo» la paz, la vida, el amor, el perdón... que nos llega desde lo más íntimo de nuestro ser.
Es normal que, al adentrarnos en nuestro propio misterio, nos encontremos con nuestros miedos y preocupaciones, nuestras heridas y tristezas, nuestra mediocridad y nuestro pecado. No hemos de inquietarnos, sino permanecer en el silencio. La presencia amistosa que está en el fondo más íntimo de nosotros nos irá apaciguando, liberando y sanando.
Karl Rahner, uno de los teólogos más importantes del siglo XX, afirma que, en medio de la sociedad secular de nuestros días, «esta experiencia del corazón es la única con la que se puede comprender el mensaje de fe de la Navidad: Dios se ha hecho hombre». El misterio último de la vida es un misterio de bondad, de perdón y salvación, que está con nosotros: dentro de todos y cada uno de nosotros. Si lo acogemos en silencio conoceremos la alegría de la Navidad.
José Antonio Pagola

COMENTARIO AL EVANGELIO DE HOY (evangelio según san Mateo 1,18-24) POR BENEDICTO XVI


 


“A la comunicación sobre la concepción del niño en virtud del Espíritu Santo, sigue un encargo: María «dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados» (Mt 1,21). Junto a la invitación de tomar con él a María como su mujer, José recibe la orden de dar un nombre al niño, adoptándolo así legalmente como hijo suyo. 

Es el mismo nombre que el ángel había indicado también a María para que se lo pusiera al niño: el nombre Jesús (Jeshua) significa YHWH es salvación. El mensajero de Dios que habla a José en sueños aclara en qué consiste esta salvación: «Él salvará a su pueblo de los pecados.»

Con esto se asigna al niño un alto cometido teológico, pues sólo Dios mismo puede perdonar los pecados. Se le pone por tanto en relación inmediata con Dios, se le vincula directamente con el poder sagrado y salvífico de Dios. 

Pero, por otro lado, esta definición de la misión del Mesías podría también aparecer decepcionante. La expectación común de la salvación estaba orientada sobre todo a la situación penosa de Israel: a la restauración del reino davídico, a la libertad e independencia de Israel y, con ello, también naturalmente al bienestar material de un pueblo en gran parte empobrecido. 

La promesa del perdón de los pecados parece demasiado poco y a la vez excesivo: excesivo porque se invade la esfera reservada a Dios mismo; demasiado poco porque parece que no se toma en consideración el sufrimiento concreto de Israel y su necesidad real de salvación.

En el fondo, en estas palabras se anticipa ya toda la controversia sobre el mesianismo de Jesús: ¿Ha redimido verdaderamente a Israel? ¿Acaso no ha quedado todo como antes? La misión, tal como Él la ha vivido, ¿es o no la respuesta a la promesa? Seguramente no se corresponde con la expectativa de la salvación mesiánica inmediata que tenían los hombres, que se sentían oprimidos no tanto por sus pecados, cuanto más bien por su penuria, por su falta de libertad, por la miseria de su existencia.

Jesús mismo ha suscitado drásticamente la cuestión sobre la prioridad de la necesidad humana de redención en aquella ocasión en que cuatro hombres, a causa del gentío, no podían introducir al paralítico por la puerta y lo descolgaron por el techo, poniéndolo a sus pies. La propia existencia del enfermo era una oración, un grito que clamaba salvación, un grito al que Jesús, en pleno contraste con las expectativas del enfermo mismo y de quienes lo llevaban, respondió con estas palabras: «Hijo, tus pecados quedan perdonados» (Mc 2,5). 

La gente no se esperaba precisamente esto. No encajaba con sus intereses. El paralítico debía poder andar, no ser liberado de los pecados. Los escribas impugnaban la presunción teológica de las palabras de Jesús; el enfermo y los hombres a su alrededor estaban decepcionados, porque Jesús parecía hacer caso omiso de la verdadera necesidad de este hombre.

Pienso que toda la escena es absolutamente significativa para la cuestión de la misión de Jesús, tal como se describe por primera vez en la palabra del ángel a José. Aquí se tiene en cuenta tanto la crítica de los escribas como la expectativa silenciosa de la gente. Que Jesús es capaz de perdonar los pecados lo muestra ahora mandando al enfermo, ya curado, que tome su camilla y eche a andar. No obstante, de esta manera queda a salvo la prioridad del perdón de los pecados como fundamento de toda verdadera curación del hombre.

El hombre es un ser relacional. Si se trastoca la primera y fundamental relación del hombre —la relación con Dios— entonces ya no queda nada más que pueda estar verdaderamente en orden. De esta prioridad se trata en el mensaje y el obrar de Jesús. Él quiere en primer lugar llamar la atención del hombre sobre el núcleo de su mal y hacerle comprender: Si no eres curado en esto, no obstante todas las cosas buenas que puedas encontrar, no estarás verdaderamente curado.

En este sentido, la explicación del nombre de Jesús que se indicó a José en sueños es ya una aclaración fundamental de cómo se ha de concebir la salvación del hombre, y en qué consiste por tanto la tarea esencial del portador de la salvación.

En Mateo, al anuncio del ángel a José sobre la concepción y nacimiento virginal de Jesús, siguen dos afirmaciones integrantes.



El evangelista muestra en primer lugar que con ello se cumple todo lo que había anunciado la Escritura. Esto forma parte de la estructura fundamental de su Evangelio: proporcionar a todos los acontecimientos esenciales una «prueba de la Escritura»; dejar claro que las palabras de la Escritura aguardaban dichos acontecimientos, los han preparado desde dentro. Así, Mateo enseña cómo las antiguas palabras se hacen realidad en la historia de Jesús. Pero muestra al mismo tiempo que la historia de Jesús es verdadera, es decir, proviene de la Palabra de Dios, y está sostenida y entretejida por ella.

Después de la cita bíblica, Mateo completa la narración. Refiere que José se despertó y procedió como le había mandado el ángel del Señor. Llevó consigo a María, su esposa, pero, «sin haberla conocido», ella dio a luz al hijo. Así se subraya una vez más que el hijo no fue engendrado por él, sino por el Espíritu Santo. Por último, el evangelista añade: «Él le puso por nombre Jesús» (Mt 1,25).

También aquí, y de modo muy concreto, se nos presenta de nuevo a José como «hombre justo»: su estar interiormente atento a Dios —una actitud gracias a la cual puede acoger y comprender el mensaje— se convierte espontáneamente en obediencia. Si antes se había puesto a cavilar con su propio talento, ahora sabe lo que es justo y lo que debe hacer. Como hombre justo, sigue los mandatos de Dios, como dice el Salmo 1”.

(Del libro de Benedicto XVI “La infancia de Jesús”)

JESÚS SALVARÁ A SU PUEBLO DE LOS PECADOS (EVANGELIO DE HOY)




Lectura del santo evangelio según san Mateo (1,18-24):

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto.

Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de los pecados.»

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

Palabra del Señor

El Papa pidió rezar para que su vejez sea "tranquila, religiosa y fecunda… Y también alegre"

17 de diciembre, cumpleaños del Sano Padre. Este sábado en el Vaticano no hay festejos especiales. Francisco inició sus actividades del día con una misa en la Capilla Paulina con los cardenales presentes en Roma.
El Evangelio según Mateo marcó la homilía del Papa. En el momento en el que la espera vigilante se hace más intensa en este trayecto del Adviento – dijo-   en este momento en el que la Iglesia se acerca a la Navidad, la Liturgia nos hace detenernos un poco. Dice: “Detengámonos” ¿Qué significa este detenerse en un momento que aumenta en intensidad? Simplemente, la Iglesia quiere que hagamos memoria: “Detente, y haz memoria. Mira hacia atrás, mira el camino”.  "Este es el significado de la jornada litúrgica de hoy: la gracia de la memoria. Es necesario pedir la gracia de no olvidar", reflexionó Francisco.
No olvidar es una propiedad del amor, puntualizó luego el Obispo de Roma: tener siempre presente todo lo bueno que hemos recibido. “Es una propiedad del amor mirar la historia, de dónde venimos, nuestros padres, nuestros antepasados, el camino de la fe… Y esta memoria nos hace bien, porque hace aún más intensa la vigilante espera de la Navidad”. 
Finalizando la celebración en la Capilla Paulina el Papa agradeció a los cardenales por “haber compartido este día”, y reflexionando en que la “vejez es sede de sabiduría”, Francisco se auguró que sea así también con él.
"La vejez no tiene que ser una palabra fea, que asusta", puntualizó Francisco. Se debe pensar en ella como una etapa de la vida en la que se da alegría, sabiduría, esperanza, en la que uno recomienza a vivir. Citando al poeta alemán Friedrich Hölderlin: «La vejez es tranquila y religiosa» – el Santo Padre pidió rezar por él para que su vejez sea así: "tranquila, religiosa y fecunda… Y también alegre".
Mientras tanto los fieles de Italia y del mundo no han dejado de saludar al Papa y mostrarle su afecto de muchas maneras. En estos días han llegado a Santa Marta presentes y felicitaciones de todas partes.Hasta la mañana del sábado Francisco ha recibido casi 50 mil saludos a través del correo electrónico. Los más numerosos son en español, inglés e italiano.
Ocho sin techo, dos mujeres y seis hombres llegaron a la Casa de Santa Marta para saludar al Papa. Estuvieron acompañados por Mons. Konrad Krajewski, Limosnero de Su Santidad, quien muy temprano los encontró en los alrededores de San Pedro: cuatro italianos, un moldavo, dos rumanos y un peruano.
A las 7.15 el Papa saludó afectuosamente a cada uno. Estas personas regalaron al Papa tres ramos de girasoles que Francisco hizo colocar inmediatamente en la capilla de Santa Marta. Luego el Pontífice los invitó a tomar desayuno con él.
El día de hoy en muchos comedores de Roma, al final de la comida se ofrece en nombre del Santo Padre un dulce de cumpleaños, mientras que los huéspedes de diversos dormitorios reciben una bolsa con un recuerdo de Francisco por Navidad y un pequeño presente.  
Gracias a todos por los saludos

sábado, 17 de diciembre de 2016

Los Maristas Azules de Alepo se reafirman en su compromiso con el pueblo sirio



 Mientras escribo esta carta están siendo liberados la mayoría de los barrios de Alepo ocupados por los terroristas; se han despejado las calles de todo lo que impedía la comunicación entre las partes de la ciudad.
Mientras que muchos rebeldes armados aprovecharon la amnistía para rendirse y a pesar de todas las llamadas (mundiales y locales) para evacuar Alepo, un grupo de terroristas (especialmente del frente Al Nusra) se negó a rendirse. Siguen obstinados e intensifican el bombardeo de los barrios de la zona oeste de la ciudad.
Asistimos a un nuevo desplazamiento. Miles de familias abandonan la zona este de la ciudad y vienen a refugiarse en las zonas más seguras.
Se escuchan voces que hablan de que antes de Navidad toda la ciudad de Alepo estará reunificada. Esperamos que ello signifique el fin de las hostilidades, el fin de la pesadilla, el fin del terror y, especialmente, la instauración de la paz tan esperada desde hace casi cinco años (en Alepo).
En el aspecto humano de los habitantes de la ciudad, ¿quedará mucho trabajo por hacer? ¿Cómo ayudar a que la gente vuelva, se reinstale, confíe en el otro, acepte la reconciliación? ¿Qué decir a los padres de los mártires, de los heridos, de los que presenciaron la destrucción de sus casas? ¿Cómo dirigir la mirada cuando se sospecha que son nuestros enemigos? ¿Podremos confiar en un futuro de paz? ¿Qué garantía se puede ofrecer a los desplazados y a los refugiados que han dejado todo atrás y se han trasladado al extranjero donde han rehecho sus vidas? ¿Qué respuesta dar a los que desconfían, a los que tienen dudas, a los que anuncian nuevos males?
¿Estamos preparados para iniciar un nuevo camino? Si la esperada paz se establece entre nosotros, ¿cómo despertar en las personas sus responsabilidades, sus deberes cívicos y sociales?
Todas estas preguntas y muchas otras inundan nuestra mente. Tal vez sea pronto para darles una respuesta, pero hay que compartirlas y empezar a pensar.
Estos días, los habitantes de la zona oeste de Alepo salen a la calle y caminan por lugares antes peligrosos o que estaban prohibidos. Algunos van descubriendo la situación en que han quedado sus tiendas, sus casas, sus lugares de culto. La guerra pasó dejando su huella: todo ha sido robado, todo ha sido destruido, a veces todo ha desaparecido o está desfigurado.
Tomamos fotos, nos indignamos, lloramos... Miramos a ver si podemos recuperar algo: ¿un recuerdo, un libro, algo que no se han llevado los señores de la guerra? La gente se imaginaba el daño que se estaba causando pero la realidad supera muchas veces lo imaginado y les hace descubrir el horror de los crímenes cometidos.
Aún queda el trabajo de eliminación de las minas. Una docena de niños han empezado a jugar en un parque público. Una mina acabó con sus vidas... hay que evitar circular por zonas en las que ha habido combates.
Los barrios de la zona oeste de la ciudad continúan recibiendo su bombardeo diario de metralla, de cohetes, de morteros y de misiles. La muerte continúa causando estragos. El miedo no para de crecer.
Hace tres semanas, una escuela primaria fue alcanzada por un misil. Al menos 8 alumnos murieron y más de 100 personas fueron hospitalizadas mientras se producía un vergonzoso silencio de los grandes de este mundo y una breve y tímida alusión de los medios de comunicación.
Hace unos días, el Dr. Nabil nos invitaba a mantenernos vigilantes. La desinformación continúa: entre otras cosas, algunos medios de comunicación informan de "la caída de Alepo" en vez de decir que "Alepo ha sido liberada".
Cuando escuchamos a los desplazados que llegan desde el este de la ciudad, para los que estamos a su lado, la realidad de la liberación no es suficiente para expresar el fin de la pesadilla que viven. Estaban tomados como rehenes por personas armadas. Se les prohibió salir, abandonar el lugar. Cuando llegó el ejército se sintieron seguros. Querían marcharse cuanto antes. ¿Cómo conseguir que los medios de comunicación reflejen la realidad tal cual es?
El domingo 30 de octubre, durante su día "libre", el equipo de animación de los Maristas Azules fue a visitar a cuatro familias de las más pobres entre las que podemos atender. Dedicó un tiempo a compartir con ellos y a orar. Hemos insistido en la importancia de la escucha y del respeto a toda persona y nos estamos orientando cada vez más hacia las familias más pobres.
El día 12 de noviembre de 2016, en un programa especial "Ajrass Al Mashreq" -"Las campanas del levante"- de la cadena de TV Al Mayadin, el Dr. Nabil presentó "la profundidad y el sentido de la acción solidaria en tiempo de guerra".

Hoy el Papa Francisco cumple 80 años


 El papa Francisco cumple este sábado, 17 de diciembre, 80 años. Por eso presidirá una concelebración eucarística con los cardenales residentes en Roma, ese día a las 8 de la mañana, en la capilla Paulina.
Para el Santo Padre –informó la oficina de prensa de la Santa Sede– el resto de la jornada será “normal”, es decir, llena de compromisos. Recibirá al presidente de la república de Malta, al prefecto de la Congregación para los obispos, al obispo de Chur, Suiza y a la comunidad de Nomadelfia.
Además, quien quiera felicitar al Pontífice, puede hacerlo a través de estas direcciones de correo electrónico:
Papafranciscus80@vatican.va (Latín), PapaFrancesco80@vatican.va (Italiano),
PapaFrancisco80@vatican.va (Español / Portugués),
PopeFrancis80@vatican.va (Inglés),
PapeFrancois80@vatican.va (Francés),
PapstFranziskus80@vatican.va (Alemán), PapiezFranciszek80@vatican.va (Polaco)

En las redes sociales, el hashtag creado para la ocasión será #Pontifex80
El primer cumpleaños que Francisco pasó en el Vaticano, en el 2013, sorprendió con un gesto muy en la línea de su pontificado. Invitó a cuatro mendigos a desayunar y a la misa en Santa Marta.
Zenit

Forjar yunques



Dicen que están hechos de otra pasta pero, si les miras bien, reconoces perfectamente tras la sotana a tu compañero de universidad, al que jugaba al fútbol con tu hijo o a aquel trasto al que tenías que mandar callar en la Misa de los domingos. 
Si están ahí no es porque hayan acuñado méritos. Dios llama a quien quiere, como quiere y cuando le parece. La elección es suya, no lo olvidemos. De ahí que la Iglesia sea la primera interesada en que estén dentro los que realmente tienen que estar, y así, los que esperamos fuera, podremos amarrarnos, seguros, a auténticos yunques, con defectos, como todos, pero forjados por una aleación indestructible, fundida al calor de la Iglesia en sus seminarios. 
La Santa Sede lleva mucho tiempo trabajando en la redacción de la nueva Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis, el documento que va a marcar la formación que recibirán los seminaristas de todo el mundo en las próximas décadas, al que ya tuvo acceso Alfa y Omega hacia varios meses. 
El texto pone un acento especial en la formación integral de cada uno de los jóvenes y menos jóvenes que quieren ser sacerdotes. En muchos seminarios de todo el mundo se lleva tiempo trabajando a fondo para intentar fortalecer la inmadurez humana y afectiva de los candidatos. Ha sido el mismo Papa Francisco el que ha pedido a los obispos que formen sus corazones, ya que «de lo contrario creamos pequeños monstruos. Y después, estos pequeños monstruos formarán al pueblo de Dios».
Todos los esfuerzos son pocos con tal de asegurar la vocación de estos valientes para que libremente escojan el lugar donde realmente tiene que estar su corazón. Zaqueo, la Magdalena, la Samaritana, incluso Mateo y Pablo entraron en la historia sin buenas cartas de recomendación. Señal de que Dios hace el resto, tal como ya está haciendo dentro de los seminarios. Ahí se están forjando yunques. Auténticos por inexplicables.
Eva Fernández
Alfa y Omega

Los países ricos han acogido a menos del 3% de los refugiados sirios



Las personas refugiadas pagan el precio de la falta de voluntad política y la xenofobia en alza. España ha acogido sólo un 4% del total de refugiados que prometió recibir
Oxfam (Oxfam Intermón en España) ha publicado este viernes un nuevo informe en el que denuncia que de los casi cinco millones de ciudadanas y ciudadanos sirios refugiados en países vecinos, menos del 3% ha sido reasentado en países ricos. Por el contrario, en muchos países la falta de voluntad política y el aumento de la xenofobia han provocado una reacción negativa contra la población refugiada que huye de la guerra y la violencia.
Oxfam Intermón ha revisado las políticas de reasentamiento de ocho países (Alemania, Australia, Canadá, España, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido y Rusia) y ha concluido que en algunos países los largos procesos, los controles de seguridad y un clima político cada vez más hostil han retrasado la acogida de refugiados sirios. En otros países, sin embargo, se ha registrado un aumento de la voluntad política y de los recursos humanos y financieros, lo que ha favorecido el reasentamiento.
España se comprometió en marzo de 2016 a reasentar a 1.449 personas sirias refugiadas en dos años, pero en nueve meses sólo han llegado 289, es decir, el 20%, todas desde Turquía y Líbano. El Gobierno español tiene que facilitar los medios para acelerar el proceso y mostrar voluntad política. La cuota justa de personas refugiadas que España debería reasentar es de 16.031, según cálculos de Oxfam Intermón basados en la riqueza del país.
Es más, si tenemos en cuenta las dos vías principales para acoger refugiados sirios (reasentamiento y reubicación), los datos son aún peores: el Gobierno se ha comprometido a recibir a 17.387 personas refugiadas, pero hasta ahora sólo 687 han llegado a nuestro país, o sea, el 4%.
«En el caso de España», ha declarado José María Vera, director general de Oxfam Intermón, «es clarísima la falta de voluntad política. España ha presupuestado 200 millones de euros para financiar la llegada de estos refugiados, así que no estamos hablando de un problema económico, sino de una falta de empeño por parte del ejecutivo. No sólo incumple los tratados de Ginebra que nos obligan a ello, sino que además da la espalda a ciudadanía, abrumadoramente a favor de acoger a quienes huyen de la violencia y la persecución. Es una actitud inhumana e irresponsable que nos pasará factura en nuestra imagen internacional y que, más importante, atenta contra los derechos humanos de la población más vulnerable».
«España tiene cifras de acogida de refugiados sirios ridículas, sobre todo en comparación con los países vecinos de Siria que acogen como pueden a la casi totalidad de los cinco millones de personas que han huido de la guerra», añade Vera.
Además, Oxfam Intermón denuncia que desde España no se promueven vías seguras para que quienes huyen de la guerra y la persecución no tengan que jugarse la vida. Por un lado, nuestro país tiene criterios restrictivos para la reunificación familiar. Por otro, España ha desatendido la petición hecha en septiembre de 2015 por ACNUR, que solicitó a nuestro gobierno que facilitara visas a 500 estudiantes sirios. El Gobierno ha concedido sólo 10 visas y becas para universidades españolas, todas para estudiantes que ya estaban en nuestro país. España, por último, carece de un programa de admisión humanitaria, y ha recortado su ayuda humanitaria un 70% desde 2011.
Canadá, un ejemplo a seguir
La acogida es muy variable según los países. El pasado año, Canadá reasentó a cerca de 35.000 refugiados sirios, mientras que el Reino Unido apenas reasentó a 3.000. Si tenemos en cuenta el tamaño de la economía de cada país, esto significa que, desde el comienzo del conflicto sirio, Canadá ha recibido al 248% de la población refugiada que es capaz de acoger, mientras el Reino Unido apenas al 18%.
Jordania, Líbano y Turquía acogen a la gran mayoría de los cerca de cinco millones de personas sirias registradas como refugiadas y, junto con Irak y Egipto, han afrontado la crisis de refugiados con apenas apoyo financiero de otros Estados. En diciembre de 2016, el llamamiento humanitario para la crisis de refugiados sirios apenas ha recibido la mitad de los fondos solicitados.
Oxfam Intermón insta a la comunidad internacional a compartir de forma más equitativa la responsabilidad hacia la población refugiada, ofreciendo reasentamiento u otras formas de admisión humanitaria al menos al 10% más vulnerable de los refugiados sirios para finales de 2017, y a proseguir con otras vías de admisión como la reunificación familiar y las visas de estudiante.
Algunos países ricos deben mejorar los procesos para acoger refugiados en situación de vulnerabilidad y aprender de aquellas naciones que lideran la respuesta a esta crisis, además de combatir el miedo y los discursos políticos negativos –y en su mayor parte falsos– acerca de los refugiados.
Por ejemplo, en Países Bajos el proceso para reasentar a una persona refugiada lleva una media de seis meses, mientras que en otros países puede durar incluso hasta cinco años. Canadá ha desplegado a 500 trabajadores adicionales en sus embajadas en los países vecinos a Siria para acelerar los procesos de reasentamiento. Por su parte, Estados Unidos también ha enviado más personal y recursos a la región y, sin embargo, tan solo ha reasentado al 10% de los refugiados que le corresponderían.
Oxfam Intermón
Alfa y Omega


Genealogía de Jesucristo, hijo de David


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 1,1-17
Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés engendró a Esrón, Esrón engendró a Arán, Arán engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo catorce.
Palabra del Señor

Homilía del Papa: los cristianos con su testimonio allanen el camino a Jesús

 Los cristianos contemplen la grandeza de Juan Bautista y su modelo de humilde testimonio de Jesús, que se anonada hasta la muerte, para indicar la venida del Hijo de Dios. Fue la invitación del Papa Francisco, en la Misa matutina en la capilla de la Casa de Santa Marta, en la que participaron también algunas parejas de casados, religiosos y sacerdotes que celebraban, respectivamente, su 50 aniversario de matrimonio y de consagración.
Con las lecturas del día, prosiguiendo las de los días anteriores, el Obispo de Roma reflexionó sobre la figura de Juan Bautista, presentado como testimonio, como lámpara que arde y resplandece, para testimoniar a Jesús:
«Lámpara que indica dónde está la luz, da testimonio de la luz. Él era la voz. Él mismo dice de sí: ‘yo soy la voz que clama en el desierto’. Él era la voz que también da testimonio de la Palabra, indica la Palabra, el Verbo de Dios, la Palabra. Él sólo voz. La Palabra. Él era el predicador de la penitencia que bautizaba, el Bautista, pero deja claro, dice claramente: ‘Después de mí viene otro que es mayor que yo, es más grande, al cual no soy digno de desatar la correa de su calzado. Y él los bautizará en fuego y Espíritu Santo’»
Haciendo hincapié en que el modelo de Juan Bautista es lo provisorio que indica lo definitivo y que lo definitivo es Jesús, el Papa destacó que «ésta es su grandeza», la que demuestra cada vez que el pueblo y los doctores de la ley le peguntaban si era él el Mesías, a lo que él respondía claramente que no:
«Y este testimonio provisorio, pero seguro, firme, aquella llama que no se ha dejado apagar por el viento de la vanidad, aquella voz que no se dejó disminuir por la fuerza del orgullo, se vuelve siempre uno que indica al otro y abre la puerta al otro testimonio, el del Padre, el que Jesús dice hoy: ’Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan, es el del Padre’. Y se oye la voz del Padre: ‘Éste es mi Hijo’. Fue Juan el que abrió esta puerta. ¡Es grande este Juan, siempre se hace de lado».
«Juan es humilde, se disminuye, se anonada… por la misma senda de Jesús». Y lo hace «hasta morir decapitado, en la oscuridad de la cárcel, por el capricho de una bailarina, la envidia de una adultera y la debilidad de un borracho», dijo también el Santo Padre.
Y luego se dirigió a los fieles que participaron en la Misa, para celebrar según su condición, 50 años de casados, de consagración o de ordenación:
«Es un lindo día para preguntarse sobre la propia vida cristiana, si la propia vida cristiana le ha abierto el camino a Jesús. Si la propia vida ha estado llena de ese gesto: indicar a Jesús. Agradecer  por las tantas veces que lo hicieron, agradecer y volver a empezar, después de 50 aniversario, con esa vez joven o juventud envejecida - ¡como el vino bueno! – dar un paso adelante para testimoniar a Jesús. Que Juan, el gran testimonio, los ayude en este nuevo camino que empiezan hoy, después de la celebración del 50 aniversario de sacerdocio, de vida consagrada y de matrimonio».
(CdM – RV)
(from Vatican Radio)

viernes, 16 de diciembre de 2016

Con los cristianos de Pakistán



Los cristianos de Pakistán son los destinatarios de la campaña de Navidad de este año de Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), con el apoyo de Cope. Se trata de una pequeña gran minoría de cuatro millones de personas, apenas el 2 % en una población de cerca de 200 millones, sometida a continuo hostigamiento y sistemáticamente discriminada en todos los aspectos de la vida. Son noticia cuando ocurren episodios como el atentado que costó la vida a 78 personas en Lahore el pasado 27 de marzo, Domingo de Resurrección. Pero no basta. AIN anima a informarse sobre su situación, a rezar por ellos y a ofrecerles ayuda material. Obliga a ello un mínimo sentido de comunión eclesial, aunque ese apoyo beneficia también a la mayoría musulmana, que aspira como cualquiera a vivir en paz y a ofrecerles un futuro mejor a sus hijos. El problema en Pakistán es que una minoría fanática se impone al resto, con la ayuda de la ley de la blasfemia, que permite acusar a cualquiera de forma anónima y con presunción de culpabilidad. El amedrentamiento llega a las propias autoridades políticas, que no se atreven a derogar una ley que otorga un salvoconducto al peor fundamentalismo islámico y le hace la vida imposible a las minorías.
Alfa y Omega

El cardenal Tagle, presidente de Cáritas Internationalis, recuerda el drama de Siria en su mensaje de Navidad


El presidente de Caritas Internationalis, cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, ha dedicado a Siria su mensaje de Navidad. Este es el texto íntegro del mensaje:
«Nunca es Navidad en Siria
A veces parece que siempre es invierno en Siria, pero nunca Navidad.
Durante media década, la gente ha sufrido los crueles vientos de la guerra. Millones de personas carecen de hogar. Incluso aquellos que cuentan con algún refugio, no tienen calefacción ni electricidad. Nuestro propio personal de Caritas quema sus muebles para poder mantenerse calientes. Las escuelas que aún permanecen abiertas no pueden permitirse pagar el combustible y los niños utilizan pesadas mantas con las que se envuelven mientras están sentados en sus pupitres.
Yusra, madre de cuatro niños menores de 6 años, nos contaba lo que ha sido tener que huir de su hogar para llegar a pie hasta Damasco. Después de un tiempo caminando, llegaron a estar tan agotados para llevar su equipaje que tuvieron que abandonarlo en uno de las cunetas de la carretera. Y es que, en invierno, cada milla recorrida parecen dos. Ahora no tienen nada.
Pensamos en los pobres, los ancianos y los niños, apiñados en habitaciones de 10 en 10. Pensamos en aquellos que están viviendo a la intemperie, en aquellos que viven bajo el bombardeo constante, en quienes han emprendido el camino tras huir de sus hogares en busca de la seguridad.
Una parte del dinero que hemos recibido en Caritas Internationalis se ha destinado a repartir vales de ropa de abrigo y calzado para 500 niños en Damasco. Es una parte de la ayuda que ofrecemos, que incluye asistencia sanitaria, educación, refugio y asesoramiento.
Majida, con cuatro hijos, dice: “No pueden imaginarse la felicidad que sentí cuando Caritas me llamó y me dijo que les darían ropa para el invierno a mis hijos. Me aliviaron una gran carga. Los precios de la ropa son inasequibles y tener ropa nueva llegó a ser un sueño para mis hijos. Necesitan de verdad esta ayuda para poder ir a la escuela todos los días y estar un poco más abrigados en nuestro frio apartamento durante el invierno”.
Nada de lo que hacemos en Siria sería posible sin el compromiso de nuestros colegas sirios, quienes viven codo a codo con estas personas. “En medio de tanta devastación, es realmente heroico que hombres y mujeres hayan permanecido allí para ofrecer ayuda material y asistencia espiritual”, ha afirmado el Papa Francisco. “Cada uno de ellos está en nuestro corazón y en nuestras oraciones”.
Esta guerra, en sí misma, está siendo el invierno más crudo para Siria, pero sabemos que tras el invierno viene la primavera. Con su ayuda, todas las Caritas del mundo han estado trabajando por la paz en Siria. Y el Papa Francisco es uno de los patrocinadores de nuestra campaña Siria: la paz es posible. “Imploremos la gracia de la conversión de los corazones de quienes tienen la responsabilidad de los destinos del mundo, de esa región, y de todos los que intervienen en ella”, ha dicho el Papa.
Una paloma en el frio aire del invierno es una imagen de perfección blanca. La paz en Siria sería la mayor de las perfecciones en esta Navidad.
Les deseo una feliz y bendita Navidad a ustedes y a todos sus seres queridos».
+ Cardenal Luis Antonio Tagle, presidente de Caritas Internationalis
Cáritas

REFLEXIÓN DE BENEDICTO XVI:Lectura del santo evangelio según san Juan (5,33-36)



“El Señor llama a los sacerdotes, a los religiosos, a las religiosas y a los laicos a entrar en el mundo, en su realidad compleja, para cooperar allí a la edificación del reino de Dios. 

Lo hacen de muchas y muy diferentes maneras: con el anuncio, con la edificación de la comunidad, con los diversos ministerios pastorales, con el amor concreto y con la caridad vivida, con la investigación y con la ciencia realizadas con espíritu apostólico, con el diálogo con la cultura de su entorno, con la promoción de la justicia querida por Dios y, en no menor medida, con la contemplación silenciosa del Dios trino y rindiéndole una alabanza comunitaria. 

(...) El centro de la misión de Jesucristo y de todos los cristianos es el anuncio del reino de Dios. Para la Iglesia, para los sacerdotes, para los religiosos, para las religiosas, al igual que para todos los bautizados, este anuncio en el nombre de Cristo implica el compromiso de estar presentes en el mundo como sus testigos. En efecto, el reino de Dios es Dios mismo que se hace presente en medio de nosotros y reina por medio de nosotros. 

Por tanto, la edificación del reino de Dios se hace realidad cuando Dios vive en nosotros y nosotros llevamos a Dios al mundo. (...) Queridos hermanos y hermanas, toda vuestra existencia debe ser, como la de san Juan Bautista, un gran reclamo vivo, que lleve a Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado. 

Jesús afirmó que Juan era "una lámpara que arde y alumbra" (Jn 5, 35). También vosotros debéis ser lámparas como él. Haced que brille vuestra luz en nuestra sociedad, en la política, en el mundo de la economía, en el mundo de la cultura y de la investigación. Aunque sea una lucecita en medio de tantos fuegos artificiales, recibe su fuerza y su esplendor de la gran Estrella de la mañana, Cristo resucitado, cuya luz brilla —quiere brillar a través de nosotros— y no tendrá nunca ocaso. 

Seguir a Cristo —y nosotros queremos seguirlo— significa asimilar cada vez más los sentimientos y el estilo de vida de Jesús. Es lo que nos dice la carta a los Filipenses: "Tened los mismos sentimientos de Cristo" (Flp 2, 5). (...) 

En los testimonios de las sagradas Escrituras no hay ningún momento de su existencia en que se pueda descubrir, en su comportamiento con los hombres, ningún rastro de interés personal o de egoísmo. Jesús amó a los hombres en el Padre, a partir del Padre; así, los amó en su verdadero ser, en su realidad. (...)

Todo ello se encuentra resumido en la oración de san Ignacio de Loyola, una oración que siempre me ha parecido demasiado grande, hasta el punto de que casi no me atrevo a rezarla. Sin embargo, aunque nos cueste, deberíamos repetirla siempre: "Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer; Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta" (Ejercicios Espirituales, 234)”. 

(Benedicto XVI, discurso en el santuario de Mariazzell, 8 de septiembre de 2007)

LAS OBRAS DE JESÚS TESTIMONIAN QUE EL PADRE LO HA ENVIADO (EVANGELIO DE HOY)





Lectura del santo evangelio según san Juan (5,33-36):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz.

Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que yo hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado».

Palabra del Señor