sábado, 29 de octubre de 2016

El Papa sobre su viaje a Suecia: “Voy para acercarme a mis hermanos y hermanas. La cercanía hace bien”



“No se puede ser católico y sectario”, lo dice el Papa Francisco en una entrevista concedida a la revista de los jesuitas suecos Sigrum, junto al director de la publicación La Civiltà Cattolica, a puertas de su viaje a Suecia el próximo 31 de octubre. El Obispo de Roma habló entre otras cosas, de sus amistades con fieles luteranos ya desde joven y también en los tiempos del ministerio episcopal.
El periodista pregunta al Papa por el evento de la conmemoración ecuménica de los 500 años de la Reforma, organizada por la Federación Luterana Mundial y por el Pontificio Consejo para la promoción de la Unidad de los Cristianos, y las esperanzas que tiene. El Papa responde: “A mí me viene solo la palabra ‘acercarme’. Mi esperanza y mi espera es la de acercarme más a mis hermanos y a mis hermanas. La cercanía hace bien a todos. La distancia en cambio nos hace mal. Cuando nos alejamos, nos cerramos dentro de nosotros mismos y nos convertimos en mónadas, incapaces de encontrarnos. Tomamos miedos. Es necesario aprender a transcender para el encuentro con los demás. Si no lo hacemos, también nosotros cristianos nos enfermamos con las divisiones. Mi espera es aquella de llegar a dar un paso de acercamiento, de ser más cercano a mis hermanos y a mis hermanas que viven en Suecia”.
A la pregunta sobre qué podría aprender la Iglesia Católica de la tradición luterana, el Papa dice “ reforma y escritura”. La primera palabra porque al comienzo lo de Lutero era un gesto de reforma en un momento difícil para la Iglesia.  Lutero quería poner un remedio a una situación compleja. Después este gesto, también a causa de la situación política- se ha convertido en un estado de separación, y no en un proceso de reforma de toda la Iglesia, que en cambio es fundamental, porque la Iglesia está siempre reformada. La segunda palabra es “Escritura”, la Palabra de Dios. Lutero ha hecho un gran paso para poner la palabra de Dios en las manos de pueblo. Reforma y escritura son las dos cosas fundamentales en las que podemos profundizar de la tradición luterana.
(MZ-RV)
(from Vatican Radio)

Cardenal Tagle: "La Iglesia tiene que abrazar continuamente la pobreza que enseña el Evangelio"



¿Por qué es cristiano? "Porque amo a Jesús". Sencillo, directo, firme, alegre. Así se nos presenta el cardenal filipino Luis Antonio Tagle en "He aprendido de los pobres" (Claretianas), la biografía en la que el presidente de Caritas Internationalis, considerado por muchos como un posible sucesor de Francisco, reflexiona sobre su fe, su visión del mundo, de la Iglesia y de la vida.
Un relato, fruto de entrevistas con Gerolamo y Lorenzo Fazzini, en la que el cardenal de Manila no obvia ningún tema, desde la excesiva riqueza de la Iglesia al papel primordial de los pobres, pasando por sus aficiones o crisis de fe. "Me gusta leer -confiesa Tagle-. Me gustan las novelas policíacas, Sherlock Holmes, Agatha Christie y las novelas históricas (...) Me fascina Mozart. También me gusta la música pop y los musicales contemporáneos".
También, pasear y fijar la vista. "Me gusta observar a la gente por la calle cuando voy en coche o cuando paseo. Me gusta observar lo que hacen los otros (...). Aprendo mucho de la gente sencilla que ha tenido que afrontar diferentes pruebas pero ha sabido mantener su propia dignidad y su fe".
Como cardenal, pero especialmente como presidente de Caritas, le ha tocado lidiar con algunas de las más graves crisis humanitarias de este siglo. Por ello, no es extraño que su sueño sea "que desaparezca la pobreza inhumana y deshumanizadora". Y es que "la emigración a la que estamos asistiendo exige una decisión estable por parte de la comunidad internacional. La violencia, la pobreza y la miseria son los males que obligan a las personas a escapar de sus países (...). Por tanto, es necesario que los jefes de gobierno garanticen cada vez más la paz y la serenidad en sus países si no quieren afrontar los problemas y malestares de las migraciones. Ofrezcamos a todos los pueblos una vida digna".
También desde una Iglesia a la que ama y de la que se siente parte, aunque no ahorre las ríticas cuando toca. "Debo admitir que la tentación de la riqueza y del poder sigue viva en la Iglesia. Por eso, la palabra del Papa es citada y tiene validez. Todas las personas de la Iglesia tienen que estar atentas y vigilantes sobre este tema, pidiendo perdón cuando los bienes que se les ha confiado para que los administren no se han utilizado bien y restituyendo lo que sea necesario en caso de malversación. La Iglesia tiene que abrazar continuamente la pobreza que enseña el Evangelio". Palabra de Tagle, un hombre que "ha aprendido de los pobres".
Zenit

La cruz es lo primero que se restaura en los pueblos reconquistados al Daesh



En otras ocasiones, los terroristas se resisten a abandonar sus posiciones y luchan encarnizadamente. Sea de una forma u otra, cuando las tropas consiguen reconquistar cualquier localidad los soldados se apresuran a entrar en las iglesias para rezar y alzar las cruces que los terroristas habían intentado exterminar.
Es el caso de la localidad de Batnaya, situada a tan solo 24 kilómetros de Mosul -el último bastión del Daesh en Iraq-. Desde allí nos llegan unas fotografías del periodista Ferran Barber, colaborador de Alfa y Omega y que se encuentra en el país cubriendo la guerra para diversos medios de comunicación (Artículo de Ferran Barber: Así sobrevivieron tres ancianas cristianas al Daesh: «Sois viejas, no merece la pena gastar balas con vosotras»). En las fotografías se puede ver un pueblo casi totalmente en ruinas, unas imágenes que parecen sacadas de cualquier terremoto pero que en realidad revelan la barbarie del autoproclamado Estado Islámico.
Los terroristas se ensañan especialmente con los símbolos cristianos, especialmente con las cruces. A continuación vemos una inscripción en árabe presidida por una cruz, y a la que le han descerrajado cinco disparos.
También la Virgen sufre las consecuencias del paso del Daesh. A esta imagen le han cortado la cabeza y la han arrojado al suelo sin ningún tipo de consideración. Incluso se le intuye un disparo en la parte superior.
Pero una vez que las tropas de la coalición se hacen con el control de Batnaya, la cruz, derribada por las huestes del ISIS, vuelve a alzarse sobre la cúpula de su iglesia.

Alfa y Omega

El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido


Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 1. 7-11

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos le estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola:
«Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te diga:
"Cédele el puesto a éste".
Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga:
"Amigo, sube más arriba."
Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor.

viernes, 28 de octubre de 2016

Homilía del Papa: La piedra angular de la Iglesia es Jesús

El fundamento de nuestra vida de cristianos es que Jesús reza por nosotros. Lo afirmó el Papa en su homilía de la misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Francisco subrayó que cada elección del Señor, cada gesto suyo, e incluso el final de su vida terrenal en la cruz, se caracteriza por la oración. De ahí que el Santo Padre haya exhortado a los cristianos a confiar en la oración de Jesús:
El Señor, después de haber rezado intensamente, elige a sus discípulos. El Papa Bergoglio se detuvo en el pasaje del Evangelio del día para destacar el fundamento de nuestra vida cristiana.
La piedra angular de la Iglesia es Jesús ante el Padre que reza por nosotros
“La piedra angular  – subrayó el Pontífice partiendo de San Pablo – es el mismo Jesús”. Y dijo que “sin Jesús no hay Iglesia”, a la vez que observó que el pasaje evangélico de San Lucas añade un detalle que nos debe hacer reflexionar:
“‘Jesús se fue al monte a rezar y pasó toda la noche orando a Dios’. Y después viene todo lo demás: la gente, la elección de los discípulos, las curaciones, la liberación de los demonios… La piedra angular es Jesús, sí: pero Jesús que reza. Jesús reza. Ha orado y sigue orando por la Iglesia. La piedra angular de la Iglesia es el Señor ante el Padre, que intercede por nosotros, que reza por nosotros. Nosotros le rezamos a Él, pero el fundamento es Él que reza por nosotros”.
Nuestra seguridad es Jesús en oración por cada uno de nosotros
“Jesús  – agregó el Santo Padre – siempre ha rezado por los suyos”, incluso en la Última Cena. Jesús – prosiguió diciendo Francisco – “antes de hacer algún milagro, reza. Pensemos en la resurrección de Lázaro: reza al Padre”:
“En el Monte de los Olivos Jesús reza; en la cruz, termina rezando: su vida terminó en oración. Y ésta es nuestra seguridad, éste es nuestro fundamento, ésta es nuestra piedra angular: ¡Jesús que reza por nosotros! ¡Jesús que reza por mí! Y cada uno de nosotros puede decir esto: estoy seguro, estoy segura, de que Jesús reza por mí; está delante del Padre y me nombra. Ésta es la piedra angular de la Iglesia: Jesús en oración”.
Reflexionemos sobre el misterio de la Iglesia, fundada en Jesús que reza
“Pensemos en aquel pasaje – dijo el Papa al concluir – antes de la Pasión, cuando Jesús se dirige a Pedro, con aquella advertencia”: “Pedro… Satanás ha obtenido el permiso de zarandearlos como el trigo. Pero “yo he rogado por ti, para que no te falte la fe”:
“Es lo que dice a Pedro, te lo dice a ti, y a ti, y a ti, a mí, y a todos: ‘Yo he rogado por ti, yo rezo por ti, yo ahora estoy rezando por ti’, y cuando viene al altar, Él viene a interceder, a rezar por nosotros. Como en la cruz. Y esto nos da gran seguridad. Yo pertenezco a esta comunidad, firme, porque tiene como piedra angular a Jesús, pero Jesús que reza por mí, que reza por nosotros. Hoy nos hará bien pensar en la Iglesia; reflexionar sobre este misterio de la Iglesia. Somos todos como una construcción, pero el fundamento es Jesús, es Jesús que reza por nosotros. Es Jesús que reza por mí”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

La losa de la tumba de Jesucristo, retirada por primera vez en siglos


Científicos han expuesto la superficie original de lo que tradicionalmente se considera la tumba de Jesucristo por primera vez en siglos.
Situada en la Iglesia del Santo Sepulcro en la Ciudad Vieja de Jerusalén, la tumba ha estado cubierto por un revestimiento de mármol, al menos desde 1555, y probablemente desde siglos antes. National Geographic está filmando los trabajos de reestauración en curso en el que está considerado le lugar más sagrado para la cristiandad.
"El revestimiento de mármol de la tumba ha sido retirado, y nos sorprendió por la cantidad de material de relleno debajo de ella", dijo Fredrik Hiebert, arqueólogo de la National Geographic Society, un socio en el proyecto de restauración. "Será un análisis científico largo, pero finalmente seremos capaces de ver la superficie de la roca original en la que, según la tradición, se colocó el cuerpo de Cristo".
Según la tradición cristiana, el cuerpo de Jesúcristo fue colocado en un nicho excavado en la ladera de una cueva de piedra caliza después de su crucifixión por los romanos en el año 30 o 33. La creencia cristiana dice que Cristo resucitó después de la muerte, y que las mujeres que vinieron a ungir su cuerpo tres días después del entierro informaron de que no había restos presentes.
Esta plataforma de enterramiento está ahora cerrada por una pequeña estructura conocida como el Edículo, que se reconstruyó por última vez en 1808-1810 después de ser destruida en un incendio. El Edículo y la tumba interior se encuentran actualmente en proceso de restauración por un equipo de científicos de la Universidad Técnica Nacional de Atenas, bajo la dirección de Antonia Moropoulou.


La exposición del nicho está dando a los investigadores una oportunidad sin precedentes para estudiar la superficie original de lo que se considera el lugar más sagrado de la cristiandad. Un análisis de la roca original puede ayudar a comprender mejor no sólo la forma original de la cámara de la tumba, sino también cómo ha evolucionado como el punto focal de veneración desde que fue identificado por primera vez por Helena, madre del emperador romano Constantino, en el año 326.
"Estamos en el momento crítico para la rehabilitación de Edículo", dijo Moropoulou. "Las técnicas que estamos usando para documentar este monumento único permitirán al mundo estudiar nuestros hallazgos como si ellos mismos estuvieran en la tumba de Cristo". (RD/Ep)


28 de octubre: san Simón y san Judas, apóstoles de Cristo



Apóstoles de Cristo y amigos en la difusión del Evangelio. Ambos fueron martirizados en Persia después de una vida de entrega al Señor. San Judas fue aquél que preguntó al Señor en la última Cena por su manifestación. «El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él», le contestó Jesús.

El misal habla así de los dos apóstoles cuya fiesta se celebra de forma conjunta: «Fiesta de san Simón y san Judas, apóstoles, el primero apellidado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Santiago, llamado también Tadeo, el cual, en la última Cena preguntó al Señor acerca de su manifestación recibiendo esta respuesta: El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él».
Simón y Judas fueron apóstoles de Cristo, por el que derramaron hasta su sangre. Su fiesta se celebra de forma conjunta el 28 de octubre porque se dice que siempre se les veía juntos predicando la palara de Dios.
Judas Tadeo evangelizó con gran celo a los paganos. Viajó hasta Mesopotamia para difundir la figura de Cristo. Regresó a Jerusalén para el Concilio de los Apóstoles. Posteriormente volvió a partir en dirección a Libia, donde junto a Simón, difundieron el Evangelio por toda aquella región.
Ambos apóstoles sufrieron el martirio en Persia, en la ciudad de Suanis. A san Judas le cortaron la cabeza después de golpearle con un garrote. Antes de morir Judas escribió una carta incluida en el Nuevo Testamento. Simón, por su parte, fue martirizado con una sierra, que cortó su cuerpo en dos.
Pero la historia de estos dos apóstoles no es solo la historia de su martirio, sino la historia de dos hombres que dejaron todo para seguir muy de cerca a Cristo y que difundieron su figura por muchos de los reinos conocidos entonces.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega


Carta semanal del arzobispo de Madrid: Generosos y entregados como María


La Virgen se presenta en nuestra vida como modelo de escucha, de generosidad, de entrega, de servicio y de plenitud. Con estas cinco connotaciones deseo situaros para la contemplación de su vida como misionera generosa y entregada
El mes de octubre, mes del rosario, es propicio para contemplar a la Virgen María como la primera misionera en la Iglesia. Los misterios del rosario nos ayudan a descubrir lo que quiere el Señor de sus discípulos. Y la mejor discípula ha sido su Madre, nuestra Madre. Por eso no quiero que termine el mes de octubre sin hablaros de María como discípula misionera.
A todos los que me leéis, muy especialmente, a los jóvenes, os llamo a descubrir en la fuente de la belleza que es Jesucristo, el más bello de los hombres, donde se alcanza de verdad vuestra belleza y donde está la clave del misterio de la vida de un discípulo misionero. ¿Queréis sanar las heridas de esta humanidad? ¿Queréis que este mundo sea para todos? ¿Queréis ayudar a los hombres a descubrir el proyecto desde el cual todos nos sintamos hermanos y unidos? ¿Deseáis ser ganados por esa belleza suprema manifestada en Jesucristo y que tiene las connotaciones de la entrega incondicional y sin límites, del servicio a todos, de mirar siempre al otro como el más importante? Tened el coraje y el atrevimiento para salvar a este mundo con la gracia y el amor del Jesucristo. Solo Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Por el Bautismo os habéis revestido de Cristo. Tenéis la vida de Cristo, de tal manera que se tiene que manifestar en la historia esa inundación en quien ha nacido de nuevo al recibir la vida de Él. La belleza suprema que Cristo nos otorga, dadla.
Descubrid el modo y la manera en que el Señor quiere y desea que seamos discípulos misioneros. La Virgen María se presenta en nuestra vida como modelo de escucha, de generosidad, de entrega, de servicio y de plenitud. Con estas cinco connotaciones deseo situaros para la contemplación de su vida como misionera generosa y entregada. Hay cinco textos del Evangelio que siempre han conmovido mi vida y que nos ayudan a descubrir precisamente estas connotaciones que tiene que tener el discípulo misionero:
1. Discípulo misionero como María en la escucha (cf. Lc 1, 26-38): En el silencio, en la atención a lo que pasa, en el camino corriente de la vida, María es llamada por Dios a la aventura más impresionante que se ha llevado en esta historia; nada más ni nada menos que a ser llamada para que sea Madre de Dios, es decir, para que preste su vida para que Dios tome rostro humano y todos los hombres podamos conocerlo. Sin un atisbo de duda, María responde inmediatamente: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu Palabra». ¿Escuchas como María? ¿A quién?
2. Discípulo misionero como María en generosidad (cf. Lc 39-45): La llamada de Dios lo es para la generosidad. Toda de Dios y toda para los demás. Porque así vive María. Atraviesa dificultades inmensas, una región montañosa, para ir a ver a su anciana prima Isabel que, por obra de Dios, a su edad, iba a tener un hijo. María iba a ayudarla, a darle alegría, a darle confianza en Dios. La entrada en su casa es expresión de la generosidad desbordante que Dios ha tenido con ella y que ella tiene para con los demás: por la presencia de Jesús en María, la criatura que llevaba Isabel salta de gozo y ella puede exclamar: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre». ¿Cómo es mi generosidad? ¿Hasta dónde doy mi vida?
3. Discípulo misionero como María en la entrega (cf. Jn 19, 25-27): Cuando estaba al pie de la Cruz, su mismo Hijo la convierte en modelo de entrega a Dios y a los demás. Jesús la presenta como la Madre y mujer entregada absolutamente, que acoge a todos los hombres, se ocupa de ellos, los acompaña como ha acompañado a su Hijo y da la vida por ellos: «Ahí tienes a tu hijo». Y por otro lado, Jesús la propone como modelo para vivir y para acompañarnos, por eso nos invita a que abramos la vida a ella: «Ahí tienes a tu Madre». Mujer entregada, gastada totalmente, enteramente de Dios y, precisamente por eso, enteramente para todos los hombres. ¿Cómo vivo mi entrega a los demás? ¿Cómo vivo en mi familia, en mi trabajo, en mis responsabilidades con los otros que encuentro en mi camino?
4. Discípulo misionero como María en el servicio a los demás (cf. Jn 2, 1-12): Descentrada de sí misma y centrada enteramente en Dios, vive mirando las necesidades de los demás. Cuando se da cuenta de que unas gentes estaban pasando apuros, asume toda la responsabilidad de la situación y les presenta a quien puede quitar todo lo que enturbia la vida y quita la serenidad, a su Hijo Jesucristo: «Haced lo que Él os diga». El primer servicio que se puede hacer a alguien es que tenga la posibilidad de encontrarse con quien es el Camino, la Verdad y la Vida. Ella es la primera misionera, el modelo de misionero: testigo de la presencia de Dios en su vida, presenta a este Dios en el mundo con la pretensión de que haga el primer signo que distorsiona las leyes de los hombres, para hacernos ver que «solo Dios basta» y que en Él está la salida a toda situación humana. ¿Sirvo o me sirvo de los demás?
5. Discípulo misionero como María de plenitud de confianza (cf. Hch 1, 12-14): Cuando las cosas aún están a oscuras, María se presenta como la mujer fuerte que mantiene a todos en el diálogo, la confianza y la cercanía a Dios. «Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo Espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de sus hermanos». Ella nos da la medida de la desmedida que hay que tener con respecto a Dios en todas las circunstancias de la vida. Él siempre da respuestas; Él siempre atiende al ser humano; Él siempre sale al encuentro; Él siempre da plenitud a todo. Y en esa confianza, que es realidad que ella vive, mantiene a los apóstoles.
Solamente desde esta estructura de existencia que tiene María, asumida en nuestra vida, somos discípulos misioneros. Sigue llamando el Señor hoy como ayer a formular la vida vocacionalmente, es decir, desde la llamada que a todos los bautizados nos hace, y a encontrar el lugar donde transparentar a Jesús con nuestro ser, decir y hacer. Generosos y entregados como María. Para construir la nueva ciudad son necesarios discípulos misioneros que vivan con alegría del Evangelio.
Con gran afecto, os bendice,
+Carlos, Arzobispo de Madrid
Alfa y Omega

SALÍA DE JESÚS UNA FUERZA QUE LOS CURABA A TODOS




Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,12-19):

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. 

Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. 

Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. 

Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de Él una fuerza que los curaba a todos.

Palabra del Señor

jueves, 27 de octubre de 2016

Amor y respeto por los difuntos

VER
Se acerca la memoria de nuestros difuntos. Es lamentable que la moda pagana y comercial del Hallowen se vaya difundiendo tanto, en vez de nuestras tradiciones tan llenas de contenido, no sólo sentimental, sino humano, familiar, social, cultural, religioso y trascendente.
En mi programa semanal de radio Pregúntale al Obispo, me han llegado estas y otras preguntas: ¿Es pecado celebrar el día los muertos? Nuestros padres están muertos, pero mis hermanas los visitan cada 8 días y nos han dicho que es malo; ¿es cierto? ¿Es posible volver a reencarnar en otro cuerpo, al morir? ¿La Iglesia permite la incineración?
Varias personas optan por conservar en su casa las cenizas de sus seres queridos difuntos, al menos durante el novenario posterior a su muerte, o en forma permanente. Aducen el cariño y la gratitud; dicen que quieren sentirlos muy cercanos y que no los pueden olvidar. En algunas comunidades indígenas, sepultan a sus muertos en la propia casa, sea en el patio, o en alguna de las habitaciones.
PENSAR
El Papa Francisco, en Amoris laetitia, dice: “A veces la vida familiar se ve desafiada por la muerte de un ser querido. No podemos dejar de ofrecer la luz de la fe para acompañar a las familias que sufren en esos momentos (253).
El duelo por los difuntos puede llevar bastante tiempo. En algún momento del duelo hay que ayudar a descubrir que quienes hemos perdido un ser querido todavía tenemos una misión que cumplir, y que no nos hace bien querer prolongar el sufrimiento, como si eso fuera un homenaje. La persona amada no necesita nuestro sufrimiento, ni le resulta halagador que arruinemos nuestras vidas. Tampoco es la mejor expresión de amor recordarla y nombrarla a cada rato, porque es estar pendientes de un pasado que ya no existe, en lugar de amar a ese ser real que ahora está en el más allá. Su presencia física ya no es posible, pero si la muerte es algo potente, «es fuerte el amor como la muerte» (Ct 8,6). El amor tiene una intuición que le permite escuchar sin sonidos y ver en lo invisible. Eso no es imaginar al ser querido tal como era, sino poder aceptarlo transformado, como es ahora. Jesús resucitado, cuando su amiga María quiso abrazarlo con fuerza, le pidió que no lo tocara (cf. Jn 20,17), para llevarla a un encuentro diferente (255).
Nos consuela saber que no existe la destrucción completa de los que mueren y la fe nos asegura que el Resucitado nunca nos abandonará. Así podemos impedir que la muerte envenene nuestra vida, que haga vanos nuestros afectos, que nos haga caer en el vacío más oscuro (256).
Una manera de comunicarnos con los seres queridos que murieron es orar por ellos. Dice la Biblia que «rogar por los difuntos» es «santo y piadoso» (2 M 12,44-45). (257).
No desgastemos energías quedándonos años y años en el pasado. Mientras mejor vivamos en esta tierra, más felicidad podremos compartir con los seres queridos en el cielo. Mientras más logremos madurar y crecer, más cosas lindas podremos llevarles para el banquete celestial” (258).
En cuanto a la cremación y depósito de las cenizas, la Congregación para la Doctrina de la Fe acaba de indicar: “Siguiendo la antiquísima tradición cristiana, la Iglesia recomienda insistentemente que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en los cementerios u otros lugares sagrados. Cuando razones de tipo higiénicas, económicas o sociales lleven a optar por la cremación, la Iglesia no ve razones doctrinales para evitar esta práctica, ya que la cremación del cadáver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina resucitar el cuerpo. La cremación no está prohibida, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la fe cristiana. Las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o en una iglesia. No está permitida la conservación de las cenizas en el hogar. Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersión de cenizas en el aire, en la tierra, en el agua o en cualquier otra forma” (Ad resurgendum cum Christo).
ACTUAR
Conservemos nuestras tradiciones del “día de muertos”, porque nos dan identidad, historia, valores y trascendencia. Que no nos domine el mercado, con sus ofertas engañosas. Oremos por nuestros difuntos. El altar tradicional en algunos lugares, con sus fotos, velas, flores y ofrendas alimenticias, es un signo de que los experimentamos cercanos, espiritualmente. ¡En Cristo, hay vida y resurrección!

Felipe Arizmendi Esquivel / Zenit



Papa: Dios llora por las calamidades naturales y las guerras


 También hoy ante las calamidades naturales, ante las guerras hechas para “adorar al dios dinero”, ante los niños asesinados, Dios llora. Lo subrayó el Papa en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.
“Hoy Dios llora – dijo Francisco – por la humanidad que no comprende “la paz que Él nos ofrece, la paz del amor”.
En el Evangelio del día, Jesús define a Herodes “zorro”, después de que algunos fariseos le han referido que quiere matarlo. Y dice lo que sucederá: “Se prepara a morir”. Después, Jesús se dirige a la “Jerusalén cerrada”, que mata a los profetas que le son enviados.
Entonces cambia de tono – subrayó el Santo Padre – y “comienza a hablar con ternura”, “la ternura de Dios”. Jesús “mira a su pueblo, ve la ciudad de Jerusalén”. Y aquel día “lloró por Jerusalén”. “Es Dios Padre el que llora aquí en la persona de Jesús: ‘¡Tantas veces he querido reunir a tus hijos como una clueca a sus polluelos bajo las alas y ustedes no han querido!’”:
Alguien dijo que Dios se ha hecho hombre para poder llorar, llorar por lo que habían hechos sus hijos. El llanto ante la tumba de Lázaro es el llanto por el amigo. Éste es el llanto del Padre”.
Y mientras el llanto ante la tumba de Lázaro – dijo Francisco – es por el amigo, “éste es el llanto del Padre”. Después su pensamiento fue al padre del hijo pródigo, cuando le pide la herencia y se va. Aquel padre no fue a lo de sus vecinos a decir: “¡Mira, mira qué cosa me ha sucedido! ¡Qué me he hecho este pobre desgraciado! Yo maldigo a mi hijo…”. No hizo esto, prosiguió diciendo el Pontífice. “Esto seguro de que tal vez haya ido a llorar solo a su habitación”:
“¿Y por qué digo esto? Porque el Evangelio no dice esto, dice que cuando el hijo volvió lo vio desde lejos: esto significa que el Padre continuamente subía a la terraza a mirar el camino para ver si el hijo regresaba. Y un padre que hace esto es un padre que vive en el llanto, esperando que el hijo vuelva. Éste es el llanto de Dios Padre. Y con este llanto el Padre recrea, en su Hijo, toda la creación”.
Por último, el pensamiento del Papa Bergoglio se detuvo en el momento en el que Jesús, con la cruz, va al Calvario, y dice a las mujeres piadosas que lloraban que no lo hicieran por Él, sino por sus propios hijos. Por tanto – dijo –  un “llanto de padre y de madre, y Dios también hoy sigue llorando”:
“También hoy ante las calamidades, ante las guerras que se hacen para adorar al dios dinero, ante tantos inocentes asesinados por las bombas que tiran los adoradores del ídolo dinero, también hoy, el Padre llora, también hoy dice: ‘Jerusalén, Jerusalén, hijitos míos, ¿qué están haciendo?’. Y lo dice a las víctimas, pobrecitas, y también a los traficantes de armas y a todos aquellos que venden la vida de la gente. Nos hará bien pensar que nuestro Padre Dios se ha hecho hombre para poder llorar, y nos hará bien pensar que nuestro Padre Dios hoy llora: llora por esta humanidad que no termina de entender la paz que Él nos ofrece, la paz del amor”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

COMENTARIO DEL PAPA FRANCISCO AL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (13,31-35)



“En las lecturas de hoy hay dos cosas que impresionan... El amor del Señor era el centro de la vida de san Pablo. En las persecuciones, en las enfermedades, en las traiciones, pero, todo eso que él vivió, todas estas cosas que le pasaron en su vida, nada de esto pudo alejarlo del amor de Cristo. Era el centro de su vida, la referencia: el amor de Cristo. 

Y sin el amor de Cristo, sin vivir de este amor, reconocerlo, nutrirnos de ese amor, no se puede ser cristiano: el cristiano, quien se siente mirado por el Señor, con esa mirada tan bella, amado por el Señor y amado hasta el final. 

El cristiano siente que su vida ha sido salvada por la sangre de Cristo. Y esto hace el amor: esta relación de amor. Eso es lo primero que me ha impactado mucho. 

La otra cosa que me impresiona es esta tristeza de Jesús cuando contempla Jerusalén. «Pero tú, Jerusalén, que no has comprendido el amor». 
No comprendió la ternura de Dios, con esa imagen tan bella, que dice Jesús. 

No entender el amor de Dios: lo contrario de lo que sentía Pablo. Sí, Dios me ama, Dios nos ama, pero es algo abstracto, es algo que no me toca el corazón y yo me arreglo como puedo en la vida. Allí no hay fidelidad. 

Y el llanto del corazón de Jesús por Jerusalén es este: «Jerusalén, tú no eres fiel; tú no te has dejado amar; y tú te has fiado de muchos ídolos que te prometían todo, te decían que te daban todo, luego te abandonaron». El corazón de Jesús, el sufrimiento del amor de Jesús: un amor no aceptado, no acogido. 

Estas dos imágenes hoy: por una parte, la de Pablo que permanece fiel al amor de Jesús hasta el final, allí encuentra la fuerza para seguir adelante, para soportar todo. Él se siente débil, se siente pecador, pero tiene la fuerza del amor de Dios, en ese encuentro que tuvo con Jesucristo. 

Por otra parte, la ciudad y el pueblo infiel, no fiel, que no acepta el amor de Jesús, o peor aún, ¿eh?, que vive este amor pero a mitad: un poco sí, un poco no, según las propias conveniencias. 

Miremos a Pablo con su valor que viene de este amor, y miremos a Jesús que llora ante esa ciudad que no es fiel. Miremos la fidelidad de Pablo y la infidelidad de Jerusalén, y en el centro contemplemos a Jesús, su corazón, que tanto nos ama. ¿Qué podemos hacer por Él? 

La pregunta: ¿me parezco más a Pablo o a Jerusalén? Mi amor a Dios, ¿es tan fuerte como el de Pablo o mi corazón es un corazón tibio como el de Jerusalén? Que el Señor nos ayude a responder a esta pregunta. Así sea”.

(Papa Francisco, homilía del 31 de octubre de 2013)

Robo y profanación en la basílica del monte Tabor: «Parece delincuencia común»


Un grupo de desconocidos irrumpieron en la noche del domingo al lunes en la basílica de la Transfiguración del monte Tabor, en Israel. Los asaltantes robaron varios cálices y una caja con las ofrendas de los fieles. También esparcieron sagradas formas por el suelo y dañaron los iconos. Una imagen de la Virgen en bronce fue hallada en el jardín, presumiblemente después de que los ladrones la abandonaran por su peso.
Monseñor Giacinto-Boulos Marcuzzo, vicario patriarcal de Jerusalén, ha explicado a AsiaNews que no creen que la profanación y el robo sean parte de un ataque confesional. «Parece más probable que se trate de un caso de delincuencia común, sobre el cual por el momento hay sólo sospechas, pero nada más que eso».
Monseñor Marcuzzo hizo estas declaraciones después de desplazarse hasta la basílica para comprobar los daños. «Fue realmente una fuente de dolor y pena asistir a estos estragos», explicó. Subrayó que se trata de un incidente «grave» que muestra «la falta de sentido de lo sagrado, de lo divino», de los autores. Por el contrario, este respeto es algo que habitualmente está «muy presente en esta tierra», y no solo entre los cristianos, sino también entre los judíos y los musulmanes.
Sin pintadas judías
La hipótesis del robo desvincula este incidente de la violencia y los ataques de índole confesional realizados en el pasado por extremistas y colonos judíos. En los últimos años, estos radicales han atacado la iglesia cercana al Cenáculo, la basílica de Nazaret y otros lugares de culto católicos y ortodoxos, así como mezquitas. En estos casos, suelen dejar en las pareces dibujos y leyendas ofensivas, que no había en la basílica del monte Tabor.
«Ya hemos llevado a cabo una pequeña oración de reparación, con un nuevo acto de consagración» concluye el prelado, que anuncia «un acto oficial de reparación que se llevará a cabo en las próximas semanas. Un gesto que confirma nuestro amor por el lugar, nuestro sentido de lo sagrado y la devoción a la Virgen. Serán invitados todos aquellos que tienen un nexo con este lugar, incluyendo, obviamente, a los musulmanes».
Alfa y Omega

No cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén



Lectura del santo Evangelio según san Lucas 13, 31-35

En aquel día, se acercaron unos fariseos a decir a Jesús: «Márchate de aquí, porque Herodes quiere matarte». Jesús les dijo:
-«ld y decid a ese zorro: "Mira, yo arrojo demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día quedará consumada.
Pero es necesario que camine hoy y mañana y pasado, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén”.
¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían!
¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no habéis querido.
Mirad, vuestra casa va a ser abandonada.
Os digo que no me veréis hasta el día en que digáis: "¡Bendito el que viene en nombre del Señor!"».
Palabra del Señor.

Urge compromiso de los cristianos a acoger a quien huye de la guerra. El Papa en la catequesis

En la tradicional Audiencia General en el último miércoles de octubre, luego de reflexionar sobre el Evangelio de Mateo, Capítulo 2, versículos 13-15 que narra la huída del Señor a Egipto, el Santo Padre Francisco siguió meditando sobre las obras de misericordia. En esta ocasión, centró su catequesis en otras dos de las obras de misericordia corporales: dar posada al peregrino y vestir al desnudo. 
Después de saludar a los fieles y peregrinos presentes en la plaza de San Pedro y de anunciar la reflexión del día, Francisco recordó que el Señor nos ha entregado las obras de Misericordia "para mantener siempre viva y dinámica nuestra fe", y que ellas evidencian que nosotros, los cristianos, no estamos cansados ni perezosos en la espera del encuentro final con el Señor, sino que cada día vamos a su encuentro, "reconociendo en su rostro el de tantas personas que piden ayuda". "La historia de la humanidad es una historia de migraciones" dijo, y "el compromiso de los cristianos es urgente hoy como en el pasado".