martes, 21 de julio de 2015

Los cristianos ya no viven aquí

Ningún cristiano vive ya en Mosul. El 16 de julio del pasado año se tuvo la primera noticia de que las casas y propiedades de los cristianos de la ciudad iraquí eran marcados con la letra árabe Nun (N) por "Nazarenos". Ahora todos los cristianos se han ido y las iglesias de la ciudad están cerradas, aunque algunas han sido transformadas en mezquitas por el autoproclamado Califato Islámico, como la dedicada a san Efrén y la de san José.

Iraq, Siria, Tierra Santa: la presencia de los cristianos en todo Oriente Medio es hoy historia de sufrimiento. La geografía de los países que los acogen se adelgaza en los mapas. Los cristianos desaparecen de territorios enteros donde vivían desde la primera difusión de los discípulos de Jesús.
Con el título "La terra perduta. Nel cuore dei cristiani del Medio Oriente", el periodista Matteo Spicuglia cuenta las vicisitudes de un territorio desconocido para la mayoría, el Tur Abdin, corazón del sudeste de Turquía, en el confín con Siria e Iraq.

Tur Abdin es una parola aramea que en español se traduce "Montaña de los siervos de Dios", y que reúne a las decenas de aldeas cristianas, las dos mil iglesias y los ochenta monasterios activos en esta región desde los primeros siglos del cristianismo. ¿Cómo ha sucedido que esta tierra se despoblara de cristianos?

 Una lengua antigua como la de Jesús

El Tur Abdin es la región de referencia de los Siriacos, un pueblo antiquísimo, presente en la región desde hace cuatro mil años, y entre los primeros en convertirse al cristianismo. Aún hoy, los siriacos usan en los ritos y en el dialecto – el turoyo – una lengua que desciende directamente del arameo, la lengua usada en los tiempos de Jesús.

 A principios del siglo XX, los siriacos eran más de 500.000, hoy no superan los 2.500. "La cultura siriaca – explica Spicuglia - ha resistido a los árabes, a los Seleúcidas, a los turcos otomanos. E incluso a los cruzados, a los persas, a los mongoles, a los bizantinos. Ninguno consiguió acabar con este patrimonio antiquísimo.

Al menos hasta el siglo pasado, el siglo de la espada para todas las minorías cristianas de la región: los siro-ortodoxos y siro-católicos, pero también los armenios, los asirios, los caldeos. Las masacres y el genocidio cristiano de 1915 fueron un golpe durísimo".

Pero lo que supera definitivamente a los cristianos es la lucha entre el gobierno turco y la minoría kurda, sobre todo en los años 80: "Las revueltas por la independencia reprimidas con sangre, la militarización de toda la región, después el nacimiento del PKK, el Partido kurdo de los trabajadores y la guerra abierta para responder al terrorismo. Pagaron todos, pero los cristianos algo más porque se jugaban sus raíces, su tierra. Tierra amada y perdida".

Las presiones y las discriminaciones contra la minoría cristiana por parte de la mayoría musulmana se vuelven cada vez más fuertes y la gente comienza a irse. En Midyat, uno de los centros principales, al comienzo del siglo las familias eran 1.500, mientras que hoy no superan las 70. En Mardin, cuando se fundó la República turca en 1923, el 70% de los habitantes era cristiano: ahora han quedado 85 familias y solo 65 hablan arameo.

Un monasterio sin pueblo

La vida es difícil para los muchos monasterios de la "Montaña de los siervos de Dios". El monasterio de Mor Gabriel estuvo en el centro de una disputa judicial sobre la propiedad de las tierras que lo rodean que parece haberse resuelto positivamente solo en 2013, pero otros monasterios sufrieron restricciones de sus propiedades.
 A las puertas de Mardin está el monasterio Deyrülzafarân, uno de los lugares de espiritualidad más importantes para los siro-ortodoxos, con 1.500 años de historia. Está dedicado a san Ananías, pero se llama así porque según una leyenda, los constructores mezclaron el azafrán con la malta para obtener el color ocre que lo caracteriza.
Hasta 1932 hospedaba a centenares de monjes; después, a raíz de las revueltas kurdas, el patriarca se vio obligado a huir y se refugió primero en Mosul – la misma Mosul de donde el ISIS ha expulsado a los cristianos – y después en Damasco, que es la sede del actual patriarcado.
Hoy en el monasterio viven treinta personas, pero la comunidad religiosa está formada sólo por un monje y por el obispo de Mardin: mor Filuksinos Ozmen. "En un siglo – afirma – han cambiado muchas cosas. Los que han escapado encontraron refugio en los países vecinos. Nuestra gente ha conocido grandes sufrimientos. Basta mirar alrededor. El nuestro es ya un monasterio sin pueblo".

Anah, Naile y los demás

Los cristianos que dejaron el Tur Abdin están diseminados entre Suiza, Suecia, Alemania, Holanda, Estados Unidos, adonde hayan podido encontrar un lugar para empezar de nuevo. Las jóvenes generaciones nunca han estado en Turquía, en Mardin o Midyat, pero sus padres y madres llevan en el corazón el recuerdo de estos lugares a los que a veces vuelven de visita.
 Como Anah, que vuelve con sus nietas nacidas en Alemania a volver a la casa en la que 35 años antes fue una joven esposa y madre. La historia de los prófugos es igual en todo el mundo: la casa, el corral, todo lo que fue construido fatigosamente con las propias manos fue malvendido por la necesidad de huir, lo justo para pagar los gastos del viaje.

 Sabri, que era orfebre, tuvo solo tiempo para preparar de prisa una maleta: "Recuerdo que cerré la puerta y no lo pensé más. Primero Estambul, después Australia. ¡Fuera! En Midyat ya no era posible vivir, corrías riesgo a diario, lo más importante era salvar la piel. El resto no contaba".

Lo mismo para Naile, que ha rehecho su vida en Suiza, tras huir dejando atrás la vida acomodada de la familia de un comerciante, con una casa grande y un negocio boyante. Como afirma Naile: "Nuestra historia es increíble. Somos como un puñado de granos de trigo en las manos de un agricultor. Cuando lo esparces en un campo, no sabes qué va a ser de él. Un grano aquí, otro allá, uno comido por los pájaros, uno plantado. A nosotros nos ha pasado lo mismo. No somos otra cosa que granos de trigo".
Fuente: Aleteia

¿Qué es la contemplación?


René Voillaume define la vida contemplativa como “un conocimiento experimental y sobrenatural de Dios, percibido por connaturalidad de amor; bajo el influjo de los dones del Espíritu Santo” (R. VOILLAUME, Lettres aux Fraternités I, Cerf, Paris 1960, 178). 

Así, la contemplación sobrenatural, en sí misma, está fuera del alcance directo de la persona y responde a una gracia que sólo Dios puede otorgar. Pero existe, no obstante, todo un conjunto de actos que nos preparan y encaminan hacia ella, en cuanto que, normalmente, son necesarios para llegar a la contemplación, si bien la donación de esta gracia jamás estará exigida por la preparación, ella suele ser, sin embargo, su prolongación, y la continuación normal, aunque misteriosamente gratuita, de nuestro encaminamiento hacia Dios. Lo cierto es que, con frecuencia, muchas personas quedan privadas de la gracia de la contemplación, al carecer de la debida preparación para acoger este don


La gracia de la contemplación presupone la disposición última de la persona a “abandonar todo aquello que no es Dios”. Lo cual supone un desasimiento profundo de todo lo creado y, particularmente, de sí mismo. No significa esto que tal muerte esté totalmente en nuestro poder, porque las mismas gracias de contemplación habrán de consumarla en nosotros, al hacer penetrar el fuego acrisolador del amor en aquellas profundidades del alma en las que nada podemos por nosotros mismos. Con todo, ese desasimiento radical, aun cuando no podamos realizarlo actualmente sino de un modo imperfecto, ha de ser, al menos, intencional mente querido y deseado, a la espera de que sea consumado por la acción de Dios en nuestras personas (Ibid., 180).

Pero esta muerte por la que la persona va alcanzando la debida disposición, no ha de entenderse en un sentido sólo ni primariamente negativo. El movimiento de desprendimiento viene como fruto de nuestra adhesión a Dios por el amor. Esto implica que la contemplación cristiana es todo lo contrario de un asunto de técnica. La espiritualidad natural, como la de la India, por ejemplo, tiene técnicas bien determinadas. Y como bien dicen el matrimonio Maritain:
Este aparato de técnicas es lo primero que impresiona a quien comienza a estudiar la mística comparada. Pues bien, una de las diferencias más obvias entre la mística cristiana y las otras místicas es su libertad en lo que respecta a la técnica y a todas las recetas y fórmulas (J. y R. MARITAIN, Liturgie et contemplation, Brujas 1959, 64-65).
La meditación, la adoración, el retiro, el silencio son instrumentos al servicio del amor, y conservan toda su eficacia sólo en la medida en que conducen al desarrollo de la caridad. Pues es precisamente por relación a la caridad, por lo que pueden disponer a la contemplación. Esto explica que por falta de generosidad de la persona estas prácticas puedan ser ineficaces. Por esto, cuando falta la generosidad, las observancias, que debían favorecer el desapego del corazón para su dilatación en el amor, pueden pasar a ser refugio de una actitud mezquina para con Dios y para con el prójimo (R. VOILLAUME, Au cœur des masses, Cerf, París, 1950, 183-186).
José Luis Vázquez Borau

La pastoral del abrazo del Papa Francisco

Abrazos tiernos y fuertes a la vez, sin palabras, como los de Jesús a los niños de Palestina"

Por pastoral se entiende el cuidado de los fieles cristianos por parte de sus pastores para encaminarlos a la plena salvación del Reino de Dios; por esto podemos hablar de diversos métodos pastorales. En primer lugar hay que señalar la importancia de la palabra, oral o escrita, para anunciar el evangelio del Señor.

Pero junto a la palabra hay que añadir las imágenes y los signos sacramentales que hablan a nuestros sentidos. Y no podemos olvidar la música y los modernos medios de comunicación con todas las variedades informáticas recientes.

Sin embargo el Papa Francisco ha añadido a estos métodos pastorales un camino pastoral nuevo: la pastoral de los gestos significativos y en concreto la pastoral del abrazo.

Desde comienzos de su pontificado Francisco ha realizado gestos muy significativos (no residir en los Palacios apostólicos vaticanos, vestir y viajar sencillamente, ir a Lampedusa...), pero sobre todo ha ido abrazando a niños y enfermos, a ancianos y a mendigos, a gente con diferentes capacidades físicas, a emigrantes africanos y asiáticos...

Y en su reciente viaje a América Latina ha abrazado, además, a hombres y mujeres privados de libertad y a todos los que se le han acercado para manifestarle su testimonio y sus peticiones. Son abrazos tiernos y fuertes a la vez, sin palabras, como los abrazos de Jesús a los niños de Palestina, o como el abrazo de padre de la parábola a su hijo que llegaba a casa destrozado y dolorido.
La Iglesia quiere manifestarse de este modo, como una madre cariñosa no como una institutriz regañona que con su dedo alzado amenaza a todos los que se han desviado del buen camino...Como dijo Juan XXIII en la inauguración del Concilio Vaticano II, en nuestro tiempo la Iglesia prefiere usar la medicina de la misericordia más que la de la severidad.

No hay que ser especialmente culto o profesional para descubrir que el abrazo expresa cercanía, afecto, cariño, solidaridad, empatía, amor. El abrazo es sin duda algo común en la familia y en la sociedad, pero cuando se realiza en el ámbito religioso expresa con gestos concretos el amor y benevolencia de Dios Padre a sus hijos e hijas, sea cual sea su situación física, cultural, social o moral. Es un abrazo que anticipa el abrazo eterno del Padre a sus criaturas al final de los tiempos.
Por esto Francisco no se limita a hablar de los pobres o a optar por ellos, sino que se acerca a los pobres y los abraza. No es simplemente un abrazo pastoral sino algo más profundo, la pastoral del abrazo. Es un abrazo que tiene un profundo sentido profético de denuncia de un sistema que descarta y excluye. Por esto Francisco abraza sobre todo a los que no tienen quien les abrace, a los solos, a los marginados, a los descartados, a los heridos del camino. Y a estos les manifiesta la ternura y el cariño de Dios.

Seguramente la pastoral de abrazo necesita complementarse con otras mediaciones pastorales, pero es con seguridad el camino pastoral más impactante, en muchos casos el más necesario y el único posible cuando las palabras y los gestos son incapaces de expresar algo muy profundo. Los sectores populares son quienes mejor captan este tipo de pastoral. En cambio, el hermano mayor de la parábola no comprendió por qué su padre abrazaba al hijo descarriado.

El abrazo pastoral forma parte de la dimensión encarnatoria de la salvación y de la gracia. Dios no accede a nosotros a través de una especie de fluidos etéreos e invisibles, sino a través de mediaciones sensibles, físicas, corporales, sacramentales. El abrazo pastoral es como un sacramento que expresa la dignidad de cada persona y el amor misericordioso del Padre, que se nos ha revelado en Jesús y que el Espíritu actualiza en la historia.

Y por esto no basta el abrazo litúrgico de la paz en la eucaristía, hay que salir a la calle y abrazar al pobre, al enfermo, a la mujer abandonada, al anciano desamparado, al privado de libertad. Como afirma el Papa Francisco, en el abrazo al pobre estamos abrazando la carne de Cristo.
Francisco, en su reciente viaje por América Latina, ha intensificado sus abrazos y a través de esta pastoral del abrazo nos ha acercado la presencia y la ternura de Dios. Con sus abrazos nos ha manifestado y expresado el abrazo de Dios a su pueblo Y nos ha abierto un camino pastoral para que nosotros hagamos lo mismo: la pastoral del abrazo. ¿Seremos capaces de seguirla?
 (Víctor Codina sj, Bolivia)

A Jesús Buen Pastor le pedí que me guiara, dice el Papa. Entrañable recuerdo de su viaje a América Latina

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!Veo que son valientes con este calor en la plaza, ¡felicidades!

El Evangelio de hoy nos dice que los Apóstoles, después de la experiencia de la misión, regresaron contentos pero también cansados. Y Jesús, lleno de comprensión, quiere darles un poco de consolación; y entonces los conduce a otro lado, en un lugar apartado para que puedan descansar un poco (Cfr. Mc 6,31). «Muchos entre la gente, los vieron partir y entendieron… y se adelantaron» (v. 32). A este punto el evangelista nos presenta una imagen de Jesús de singular intensidad, “fotografiando”, por así decir, sus ojos y captando los sentimientos de su corazón, y dice así el evangelista: «Bajando de la barca, vio una gran multitud, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas» (v. 34).

Retomemos los tres verbos de este sugestivo fotograma: ver, tener compasión, enseñar. Los podemos llamar los verbos del Pastor. Ver, tener compasión, enseñar.  El primero y el segundo, ver y tener compasión, están siempre asociados a la actitud de Jesús: de hecho su mirada no es la mirada de un sociólogo o de un reportero gráfico, porque Él mira siempre con “los ojos del corazón”. Estos dos verbos, ver y tener compasión, configuran a Jesús como Buen Pastor. También su compasión, no es solamente un sentimiento humano, sino es la conmoción del Mesías en la cual se ha hecho carne la ternura de Dios. Y de esta compasión nace el deseo de Jesús de nutrir a la gente con el pan de su Palabra, es decir, de enseñar la palabra de Dios a la gente. Jesús ve, Jesús tiene compasión, Jesús enseña. ¡Esto es hermoso!

Y yo he pedido al Señor que el Espíritu de Jesús, Buen Pastor, este Espíritu, me guiara durante el Viaje apostólico que he realizado en los días pasados a América Latina y que me ha permitido visitar Ecuador, Bolivia y Paraguay. Agradezco a Dios con todo el corazón por este don. Agradezco a los pueblos de los tres países, por su afectuosa y calurosa acogida y entusiasmo. Renuevo mi reconocimiento a las Autoridades de estos Países por su acogida y colaboración. Con gran afecto agradezco a mis hermanos Obispos, a los sacerdotes, a las personas consagradas y a toda la población por el calor con el cual han participado. Con estos hermanos y hermanas he alabado al Señor por las maravillas que ha obrado en el Pueblo de Dios en camino, en camino en estas tierras, por la fe que ha animado y anima sus vidas y su cultura. Y también lo hemos alabado por las bellezas naturales con las cuales ha enriquecido estos Países. El Continente Latinoamericano tiene grandes potencialidades humanas y espirituales, conserva valores cristianos profundamente enraizados, pero también vive graves problemas sociales y económicos. Para contribuir a la solución, la Iglesia está comprometida a movilizar las fuerzas espirituales y morales de sus comunidades, colaborando con todos los componentes de la sociedad. Ante los grandes desafíos que el anuncio del Evangelio debe afrontar, he invitado a recibir de Cristo Señor la gracia que salva y que da fuerza al empeño del testimonio cristiano, a desarrollar la difusión de la Palabra de Dios, para que la sólida religiosidad de aquellas poblaciones pueda siempre ser testimonio fiel del Evangelio.
A la materna intercesión de la Virgen María, que toda América Latina venera como patrona con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, confío los frutos de este inolvidable Viaje apostólico.


sábado, 18 de julio de 2015

Como ovejas sin pastor

Los discípulos, enviados por Jesús para anunciar su Evangelio, vuelven entusiasmados. Les falta tiempo para contar a su Maestro todo lo que han hecho y enseñado. Al parecer, Jesús quiere escucharlos con calma y los invita a retirarse «ellos solos a un sitio tranquilo a descansar un poco».
La gente les estropea todo su plan. De todas las aldeas corren a buscarlos. Ya no es posible aquella reunión tranquila que había proyectado Jesús a solas con sus discípulos más cercanos. Para cuando llegan al lugar, la muchedumbre lo ha invadido todo. ¿Cómo reaccionará Jesús?

El evangelista describe con detalle su actitud. A Jesús nunca le estorba la gente. Fija su mirada en la multitud. Sabe mirar, no solo a las personas concretas y cercanas, sino también a esa masa de gente formada por hombres y mujeres sin voz, sin rostro y sin importancia especial. Enseguida se despierta en él la compasión. No lo puede evitar. «Le dio lástima de ellos». Los lleva a todos muy dentro de su corazón.

Nunca los abandonará. Los «ve como ovejas sin pastor»: gentes sin guías para descubrir el camino, sin profetas para escuchar la voz de Dios. Por eso, «se puso a enseñarles con calma», dedicándoles tiempo y atención para alimentarlos con su Palabra curadora.

Un día tendremos que revisar ante Jesús, nuestro único Señor, cómo miramos y tratamos a esas muchedumbres que se nos están marchando poco a poco de la Iglesia, tal vez porque no escuchan entre nosotros su Evangelio y porque ya no les dicen nada nuestros discursos, comunicados y declaraciones.

Personas sencillas y buenas a las que estamos decepcionando porque no ven en nosotros la compasión de Jesús. Creyentes que no saben a quién acudir ni qué caminos seguir para encontrarse con un Dios más humano que el que perciben entre nosotros. Cristianos que se callan porque saben que su palabra no será tenida en cuenta por nadie importante en la Iglesia.

Un día el rostro de esta Iglesia cambiará. Aprenderá a actuar con más compasión; se olvidará de sus propios discursos y se pondrá a escuchar el sufrimiento de la gente. Jesús tiene fuerza para transformar nuestros corazones y renovar nuestras comunidades.

José Antonio Pagola

Y se puso a enseñarles con calma


Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,30-34

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:

-«Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.»

Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado.

Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Palabra del Señor.

viernes, 17 de julio de 2015

Lluís Martínez Sistach: "Dios está en las personas que paran los desahucios y que buscan justicia"

Los políticos deben estar a la altura. Hay algunos que los están, y mucho, mientras que otros lo están menos"


 Nos dice cosas que son necesarias en la Iglesia, nos plantea cambios y sueños que son posibles. Pero también hay que tener claro que aquello que no se puede cambiar en la Iglesia. Francisco nunca cambiará la doctrina de la Iglesia.

(José Beltán, en Vida Nueva).- Una evangelización enraizada en las calles, en las plazas, entre los pasos de peatones y los atascos. Así nace La pastoral de las grandes ciudades, la obra editada por el cardenal arzobispo de Barcelona, que recoge las actas de del I Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades, celebrado en Barcelona en mayo de 2014.
Con motivo de la presentación de este libro, publicado en castellano, por PPC, y en catalán, por Claret, Vida Nueva mantiene una conversación con Lluís Martínez Sistach que tiene como punto de partida y estación de destino las dificultades y posibilidades que ofrecen las grandes concentraciones urbanas -y, por tanto, sus periferias- para el anuncio del Evangelio.
¿Dios está en el metro?
Dios está en las personas que buscan justicia, que dan sentido a la vida, quienes buscan la verdad y quieren hacer las cosas de otra manera, los que buscan ayudarse, quienes están al servicio de los más necesitados... En las visitas pastorales, cuando vas a las casas con dificultades y te encuentras con un enfermo, descubres inmediatamente que siempre tiene alguien a su lado. Ahí está Dios. También en toda esa gente que intenta parar los desahucios, que intentan evitar que le quiten la vivienda a alguien. Hay muchas manifestaciones de su presencia, más de las que nos pensamos. Muchas veces no lo vemos, pero habita dentro del corazón. Nos llevaríamos más de una sorpresa si las personas confesaran si sienten o no esta presencia; de alguna manera, también rezan. Por eso estamos llamados a evangelizar en las grandes ciudades.

Un torno que salva vidas.La iglesia de San Antón abre un servicio de apoyo y orientación para madres en situación difícil.

Padre Ángel: "Que sepan que no están solas. Todo menos la muerte de un bebé en un contenedor"
 Las mamás o las familias pueden venir a San Antón, con total confianza y confidencialidad. Aquí van a encontrar una mano amiga, alguien que les escuche y comprenda y que les ofrezca información sobre ayudas materiales y orientación legal
(Mensajeros de la Paz).- "El principal objetivo de este torno para bebés del siglo XXI es salvar las vidas de los niños y que las mamás sepan que no están solas; que hay ayudas y asesoramiento legal para ellas. Todo para evitar que un recién nacido muera abandonado en un contenedor", ha dicho elPadre Ángel, presidente de la ONG Mensajeros de la Paz.
La madrileña Iglesia de San Antón ha instalado en su nave una cuna con una imagen del Niño Jesús, el símbolo un nuevo servicio de atención a embarazadas, madres, o parejas que por atravesar una situación límite se ven superadas para poder atender al bebé que esperan o que acaban de tener.

 "Las mamás o las familias pueden venir a San Antón, con total confianza y confidencialidad. Aquí van a encontrar una mano amiga, alguien que les escuche y comprenda y que les ofrezca información sobre ayudas materiales y orientación legal", según explica el Padre Ángel, presidente de Mensajeros de la Paz y promotor de esta iniciativa, quien la resume así: "La idea del torno para bebés adaptado a los nuevos tiempos, la pusimos en marcha desde Mensajeros de la Paz hace más de 15 años en la Iglesia de las Reparadoras y ahora, ante los últimos acontecimientos, la hemos vuelto a relanzar en San Antón, con la colaboración de la Fundación Madrina, que ofrece alimentos, ayudas materiales y asesoramiento legal a futuras madres y familias en situación de grave riesgo social o de dificultad económica, que piensan que no van a poder afrontar la crianza de su hijo. No hay que culpabilizarlas, sino que debemos ofrecerles ayuda en esas situaciones desesperadas, que no vean en el abandono la única salida, que sepan que no están solas. Todo menos la muerte de un bebé en un contenedor".
San Antón se encuentra en la calle Hortaleza 63 y está abierta las 24 horas, todos los días del año. Se trata de una iglesia, que está, desde la primavera pasada, abierta siempre, y abierta a todos. Esta iglesia ha incorporado las ultimas tecnologías (Wi-Fi, Internet, pantallas de TV, etc. ) a un edificio declarado Bien de Interés Cultural con importantes piezas artísticas.
También existe un teléfono gratuito, el 900 649 198, de la Fundación Madrina, que atiende a mujeres o familias en estas situaciones.

 Religión Digital

«INSTRUCCIÓN A LOS RECIÉN BAUTIZADOS SOBRE LA EUCARISTÍA» San Ambrosio

Los recién bautizados, enriquecidos con tales distintivos, se dirigen al altar de Cristo, diciendo: Me acercaré al altar de Dios, al Dios que alegra mi juventud. En efecto, despojados ya de todo resto de sus antiguos errores, renovada su juventud como un águila, se apresuran a participar del convite celestial. Llegan, pues, y, al ver preparado el sagrado altar, exclaman: Preparas una mesa ante mí. A ellos se aplican aquellas palabras del salmista: El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. Y más adelante: Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.

Es, ciertamente, admirable el hecho de que Dios hiciera llover el maná para los padres y los alimentase cada día con aquel manjar celestial, del que dice el salmo: El hombre comió pan de ángeles. Pero los que comieron aquel pan murieron todos en el desierto; en cambio, el alimento que tú recibes, este pan vivo que ha bajado del cielo, comunica el sostén de la vida eterna, y todo el que coma de él no morirá para siempre, porque es el cuerpo de Cristo. [...]

Si te admira aquello que no era más que una sombra, mucho más debe admirarte la realidad. Escucha cómo no era más que una sombra lo que acontecía con los padres: Bebían -dice el Apóstol- de la roca que los seguía, y la roca era Cristo; pero la mayoría de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. Estas cosas sucedieron en figura para nosotros. Los dones que tú posees son mucho más excelentes, porque la luz es más que la sombra, la realidad más que la figura, el cuerpo del Creador más que el maná del cielo.

«Yo quiero misericordia y no sacrificios»

Evangelio según San Mateo 12,1-8.


Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas.

Al ver esto, los fariseos le dijeron: "Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado"

Pero él les respondió: "¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes?

¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta?

Ahora bien, yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo.

Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios, no condenarían a los inocentes.

Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado".

ALMA MÍA, RECOBRA LA CALMA PORQUE EL SEÑOR HA SIDO BUENO CONTIGO

Del Salmo 115:

Caminaré en presencia del Señor

Alma mía, recobra la calma,
porque el Señor ha sido bueno contigo.
Él libró mi vida de la muerte,
mis ojos de las lágrimas
y mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor

Yo caminaré en la presencia del Señor,
en la tierra de los vivientes.
Tenía confianza, incluso cuando dije:
«¡Qué grande es mi desgracia!».

Caminaré en presencia del Señor

¿Con qué pagaré al Señor
todo el bien que me hizo?
Alzaré la copa de la salvación
e invocaré el nombre del Señor.

Caminaré en presencia del Señor

Cumpliré mis votos al Señor,
en presencia de todo su pueblo.
Caminaré en presencia del Señor

miércoles, 15 de julio de 2015

«LA SABIDURÍA MISTERIOSA REVELADA POR EL ESPÍRITU SANTO.» San Buenaventura.


Cristo es el camino y la puerta. Cristo es la escalera y el vehículo, él, que es la placa de la expiación colocada sobre el arca de Dios y el misterio escondido desde el principio de los siglos. 

El que mira plenamente de cara esta placa de expiación y la contempla suspendida en la cruz, con la fe, con esperanza y caridad, con devoción, admiración, alegría, reconocimiento, alabanza y júbilo, este tal realiza con él la Pascua, esto es, el paso, ya que, sirviéndose del bastón de la cruz, atraviesa el mar Rojo, sale de Egipto y penetra en el desierto, donde saborea el maná escondido, y descansa con Cristo en el sepulcro, como muerto en lo exterior, pero sintiendo, en cuanto es posible en el presente estado de viadores, lo que dijo Cristo al ladrón que estaba crucificado a su lado: Hoy estarás conmigo en el paraíso.
[...]

Pasemos con Cristo crucificado de este mundo al Padre, y así, una vez que nos haya mostrado al Padre, podremos decir con Felipe: Eso nos basta; oigamos aquellas palabras dirigidas a Pablo: Te basta mi gracia; alegrémonos con David, diciendo: Se consumen mi corazón y mi carne por Dios, mi lote perpetuo. Bendito sea el Señor por siempre, y todo el pueblo diga: "¡Amén!"

De las obras de san Buenaventura, obispo.
(Opúsculo sobre el itinerario de la mente hacia Dios, 7,1,2,6: Opera omnia 5, 312-313)
Fuente: News.va

El Señor es compasivo y misericordioso.

Sal 102, 1-2. 3-4. 6-7 
El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice, alma mía, al Señor, 
 y todo mi ser a su santo nombre. 
 Bendice, alma mía, al Señor, 
 y no olvides sus beneficios.
El Señor es compasivo y misericordioso.
El perdona todas tus culpas 
y cura todas tus enfermedades; 
 él rescata tu vida de la fosa 
y te colma de gracia y de ternura.
El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor hace justicia 
y defiende a todos los oprimidos
enseñó sus caminos a Moisés 
y sus hazañas a los hijos de Israel.

 El Señor es compasivo y misericordioso.

Has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a la gente sencilla

Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-27
En aquel tiempo, exclamó Jesús:
-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»
Palabra del Señor

Los cristianos perseguidos de Siria ante la Virgen de Fátima



Este domingo 12 de julio tenía lugar en el Santuario de Fátima un acto en recuerdo de los cristianos perseguidos en Siria. Un grupo de monjas del monasterio cristiano de Qara, en Siria, presentaba una ofrenda en representación de los perseguidos por su fe. Las religiosas entregaron al obispo de Leiría-Fátima, como regalo a la Virgen, tres balas y una tela – un pañuelo para la cabeza-, traídos de la localidad siria de Maalula, símbolos materiales del triple martirio que tuvo lugar allí el 4 de septiembre de 2013. 

Por la tarde, en la Capilla de las Apariciones, el obispo, Mons. António Marto, leyó el testimonio del martirio, firmado por tres de las religiosas tras el relato de la familia de las víctimas, según informa la agencia portuguesa Ecclesia. 

Los jóvenes cristianos Sarkis Zaknem, de 19 años, y Antoun Taalab, de 28, primos, y el tío de ambos, Mikhail Taalab, fueron ejecutados a sangre fría en Maalula, a cuarenta kilómetros de Damasco, por no renuncia a su fe. El joven Sarkis, a las intimidaciones para que abjurara de su fe, respondió: “Yo soy cristiano y si quieres matarme porque soy cristiano, hazlo”. Se salvó la hermana de Antoun, Antoinete, que presenció escondida el asesinato de sus familiares. 

Tras la lectura del texto escrito por las religiosas, el rector del Santuario de Fátima, el padre Carlos Cabecinhas, mostró a los peregrinos presentes en la Capilla de las Apariciones, las tres balas y la tela ofrecidas a la “Reina de la Paz”. 

En el mensaje leído por el obispo, en el que se describe el escenario del martirio de los tres cristianos, las monjas explican el significado de la ofrenda hecha a la Virgen de Fátima: Las balas y el pañuelo “se han ofrecido a la Reina de la Paz, como un recordatorio perpetuo de la urgencia de la oración por los cristianos de Oriente Medio, para que permanezcan fieles a su Bautismo y para que, a través de su fe, sean verdaderos guardianes de los lugares santos”. El 10 de septiembre de 2013 se celebraron en Damasco las exequias de los mártires, asesinados por odium fidei, odio a la fe.
Fuente: Archidiócesis de Madrid