sábado, 23 de septiembre de 2017

El Papa a la Comisión para la Protección de los Menores: “La Iglesia lugar de piedad y compasión”

 “La Iglesia está llamada a ser un lugar de piedad y compasión, especialmente para los que han sufrido. Para todos nosotros, la Iglesia Católica sigue siendo un hospital de campo que nos acompaña en nuestro itinerario espiritual”, lo dijo el Papa Francisco en su discurso a los miembros de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, a quienes recibió en Audiencia el tercer jueves de septiembre.
En su discurso entregado, el Santo Padre saludó y agradeció a los miembros de esta Comisión Pontificia al comienzo de su Asamblea Plenaria, al mismo tiempo que les manifestó su aprecio por las reflexiones presentadas, ya que ellas, “han expresado muy bien el papel que pensé para la Comisión cuando la formé hace tres años – afirmó el Papa – un servicio que confío en que seguirá siendo de gran ayuda en los próximos años para el Papa, la Santa Sede, los Obispos y los Superiores Mayores de todo el mundo”.
El abuso sexual es un pecado horrible
Hoy, señaló el Pontífice, deseo compartir con ustedes el profundo dolor que siento en el alma por la situación de los niños abusados. “El escándalo del abuso sexual – precisó el Papa – es verdaderamente una ruina terrible para toda la humanidad, y que afecta a tantos niños, jóvenes y adultos vulnerables en todos los países y en todas las sociedades”. Sentimos vergüenza, agregó el Santo Padre, por los abusos cometidos por ministros sagrados, que deberían ser los más dignos de confianza. Pero también, dijo, hemos experimentado un llamado, que viene directamente de nuestro Señor Jesucristo: acoger la misión del Evangelio para la protección de todos los menores y adultos vulnerables. En este sentido, afirmó el Papa, “permítanme decir con toda claridad que el abuso sexual es un pecado horrible completamente opuesto y en contradicción con lo que Cristo y la Iglesia nos enseñan”. Por ello, los animo a seguir alimentando su compromiso personal de hacer todo lo posible para combatir este mal y eliminar esta ruina de entre nosotros.
El principio de “tolerancia cero”
“Hoy – reiteró una vez más el Obispo de Roma – que la Iglesia, en todos los niveles, responderá con la aplicación de las más firmes medidas a todos aquellos que han traicionado su llamado y han abusado de los hijos de Dios”. Las medidas disciplinarias que las Iglesias particulares han adoptado es responsabilidad primordial de los Obispos, sacerdotes y religiosos, de aquellos que han recibido del Señor la vocación de ofrecer sus vidas al servicio, incluyendo la protección vigilante de todos los niños, jóvenes y adultos vulnerables. “Por esta razón – afirmó el Papa – la Iglesia irrevocablemente y a todos los niveles pretende aplicar contra el abuso sexual de menores el principio de tolerancia cero”.
Esfuerzos de la Iglesia para proteger a todos los menores
Durante los últimos tres años, señaló el Papa Francisco, la Comisión ha enfatizado continuamente los principios más importantes que guían los esfuerzos de la Iglesia para proteger a todos los menores y adultos vulnerables. “Me llenó de alegría – dijo el Pontífice – saber que muchas Iglesias particulares han adoptado vuestra recomendación para una Jornada de Oración, y para un diálogo con las víctimas y supervivientes de abusos, así como con los representantes de las organizaciones de víctimas”. También es alentador saber cuántas Conferencias Episcopales y Conferencias de Superiores Mayores han buscado vuestro consejo con relación a las Directrices para la protección de menores y adultos vulnerables en todo el mundo.
La Iglesia lugar de piedad y compasión
Antes de concluir su discurso, el Papa Francisco alentó a seguir llevando adelante las diferentes oportunidades de aprendizaje, educación y formación que realiza la Comisión. En este sentido dijo el Papa, “la Iglesia está llamada a ser un lugar de piedad y compasión, especialmente para los que han sufrido. Para todos nosotros, la Iglesia Católica sigue siendo un hospital de campo que nos acompaña en nuestro itinerario espiritual”. Es el lugar donde podemos sentarnos con otros, escucharlos y compartir con ellos nuestras luchas y nuestra fe en la buena nueva de Jesucristo. Por ello, señaló el Pontífice, confío plenamente en que la Comisión seguirá siendo un lugar donde podamos escuchar con interés las voces de las víctimas y de los supervivientes. Porque tenemos mucho que aprender de ellos y de sus historias personales de coraje y perseverancia.
(Renato Martinez – Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)

viernes, 22 de septiembre de 2017

¿Vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 20, 1-16
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:
"Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido"
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
"¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?".
Le respondieron:
"Nadie nos ha contratado."
Él les dijo:
"Id también vosotros a mi viña".
Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:
"Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros."
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo:
"Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno."
Él replicó a uno de ellos:
"Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?".
Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
Palabra del Señor.

Papa: Los católicos que se escandalizan por la Misericordia

“La puerta para encontrar a Jesús es reconocerse pecador”. Lo dijo el Papa en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. En su reflexión del 21 de septiembre, Francisco se refirió a la conversión de San Mateo, en el día en que la Iglesia lo festeja.
Entre las etapas de la vicisitud: el encuentro, la fiesta y el escándalo. Jesús había curado a un paralítico y se encuentra con Mateo, sentado en el banco de los impuestos. Hacía pagar al pueblo de Israel para entregar después la recaudación a los romanos y por esta razón era despreciado y considerado un traidor de la patria.
Jesús lo miró y le dijo: “Sígueme”. Y él se levantó y lo siguió, tal como narra el Evangelio propuesto por la liturgia del día. Por una parte, la mirada de San Mateo, una mirada desalentada: miraba “de lado”, “con un ojo a Dios”, con el otro miraba “al dinero”, “aferrado al dinero como lo pintó Caravaggio”,  y también con una mirada hosca. Por otra parte, la mirada misericordiosa de Jesús que – dijo el Santo Padre – “lo miró con tanto amor”. La resistencia de aquel hombre que quería el dinero “cae”: se levantó y lo siguió. “Es la lucha entre la Misericordia y el pecado”, sintetizó el Papa.
El amor de Jesús pudo entrar en el corazón de aquel hombre porque “sabía que era pecador”, sabía que “nadie lo quería”, que era despreciado. Y precisamente “esa conciencia de pecador abrió la puerta a la Misericordia de Jesús”. Por tanto, “dejó todo y se fue”. Éste es el encuentro entre el pecador y Jesús.
“Es la primera condición para ser salvado: sentirse en peligro; la primera condición para ser curado: sentirse enfermo. Y sentirse pecador es la primera condición para recibir esta mirada de misericordia. Pensemos en la mirada de Jesús, tan bella, tan buena, tan misericordiosa. Y también nosotros, cuando rezamos, sentimos esta mirada sobre nosotros. Es la mirada del amor, la mirada de la misericordia, la mirada que nos salva. No tener miedo”.
Como Zaqueo, también Mateo sintiéndose feliz invitó después a Jesús a comer a su casa. La segunda etapa es, en efecto, precisamente “la fiesta”. Mateo invitó a sus amigos, “los del mismo sindicato”, pecadores y publicanos. Seguramente en la mesa, hacían preguntas al Señor y Él respondía. Al respecto el Papa puso de manifiesto lo que Jesús dice en el Capítulo XV del Evangelio de San Lucas: “Habrá  más fiesta en el Cielo por un pecador que se convierte que por cien  justos que permanecen justos”. Se trata de la fiesta del encuentro con el Padre, la fiesta de la Misericordia”.  En efecto, Jesús “derrocha Misericordia”, por todos, dijo Francisco.
Y el tercer momento: el del “escándalo”. Los fariseos ven que los publicanos y pecadores se sentaron a la mesa con Jesús. Y decían a sus discípulos: “¿Por qué su Maestro come junto a los publicanos y a los pecadores?”. “Siempre un escándalo comienza con esta frase: ‘¿Por qué?’”, destacó el Papa. “Cuando ustedes escuchen esta frase, sepan que huele mal” – subrayó – “detrás viene el escándalo”. Se trataba de la “impureza de no seguir la ley”. Conocían perfectamente “la Doctrina”, sabían cómo ir “por el camino del Reino de Dios”, conocían “mejor que todos cómo se debía hacer” pero “se habían olvidado del primer mandamiento del amor”. Y, por tanto, “fueron encerrados en la jaula de los sacrificios”, tal vez pensando: “Pero hagamos  un sacrificio a Dios”, hagamos  todo lo que se debe hacer, “así nos salvamos”. En síntesis, creían que la salvación venía de ellos mismos, se sentían seguiros. “¡No! Nos salva Dios, nos salva Jesucristo”, reafirmó Francisco.
“Ese ‘cómo es posible’ que tantas veces hemos oído entre los fieles católicos cuando veían obras de misericordia. ¿Por qué? Y Jesús es claro, es muy claro: “Vayan a aprender”. Y los ha enviado a aprender, ¿no? “Vayan y aprendan qué quiere decir misericordia – (aquello que) Yo quiero – y no sacrificios, porque Yo, en efecto, no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. Si tú quieres que Jesús te llame, reconócete pecador”.
Por último el Pontífice exhortó a reconocerse pecadores, no de modo abstracto sino con “pecados concretos”: con tantos, porque “todos nosotros los tenemos”, dijo. “Dejémonos mirar por Jesús con esa mirada misericordiosa y llena de amor”, pidió. Y deteniéndose una vez más en el escándalo, añadió:
“Hay tantos, tantos… Y siempre, también hoy en la Iglesia. Dicen: “No, no se puede, está todo claro, es todo, no, no… Son pecadores aquellos, debemos alejarlos”. También muchos santos han sido perseguidos y considerados sospechosos. Pensemos en Santa Juana de Arco, condenada a la hoguera porque pensaban que era una bruja. ¡Una santa! Piensen en Santa Teresa, a la que sospechaban de herejía; piensen en el Beato Rosmini. “Misericordia, Yo quiero, y no sacrificios”. Y la puerta para encontrar a Jesús es reconocer cómo somos, la verdad. Pecadores. Y Él viene, y nos encontramos. ¡Es tan hermoso encontrar a Jesús!”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

jueves, 21 de septiembre de 2017

'TRECE' cambia su imagen y apuesta por una televisión más social y menos apegada al PP


La televisión de la Iglesia católica en España, 13TV, desde esta temporada TRECE, ha comenzado un 'lavado de imagen' para dejar esa imagen de "televisión-muralla con un discurso político cerrado que no propone el evangelio y convoca a un público cercano al PP y de edad elevada", tal y como los propios prelados asumieron en junio en un informe interno.
El plan aprobado es muy simple: menos política, más sociedad e información religiosa, menos gastos y aprovechar las sinergias con la cadena Cope. El encargado de llevarlo a cabo es Fernando Giménez Barriocanal, presidente del Grupo Cope y "hombre fuerte" de la comunicación de la Iglesia en España. No en vano, es el único español nombrado por el Papa Francisco para el recién creado dicasterio vaticano de la Comunicación.
Barriocanal ha impuesto sus tesis sobre una minoría episcopal, que pretendía proseguir con la "línea dura" en la programación, cuyos buques insignia eran "La Marimorena", dirigido por Carlos Cuesta ; "El Cascabel", de Antonio Jiménez; y los informativos. En cuanto al primer programa, ha desaparecido de la parrilla, mientras que el espacio nocturno ha visto reducida su tertulia política. Además, han desaparecido algunos de sus tertulianos, mientras que se han fichado otros colaboradores menos afines a la derecha más radical. En lo relativo a los informativos, pasan a depender del director de informativos de Cope, José Luis Pérez.
Junto a ello, se ha incrementado la presencia de la información de contenido social y religioso que, en puridad, son la esencia de una televisión propiedad de una institución que debería defender el Evangelio. Así, habrá mucha más información sobre la vida de los misioneros, Cáritas y la acción social de la Iglesia e, incluso, se fomentarán espacios sociales en prime time.
La primera muestra del viraje fue la entrevista que abrió el curso en "El Cascabel", con Carlos Osoro, cardenal de Madrid y hombre del papa Francisco en España. También, habrá mucha más presencia de la información vaticana, con conexiones en directo con el Centro Televisivo Vaticano y un mayor seguimiento de las actividades y viajes apostólicos del Papa Francisco. Ya se ha visto con la cobertura del reciente viaje de Bergoglio a Colombia.
Objetivo: la supervivencia económica
En definitiva, los obispos, en su reunión del pasado mes de junio, apostaron por menos política y más religión, y dieron manos libres a Barriocanal para hacer y deshacer a su antojo. ¿El plazo? Dos años. ¿El objetivo? La supervivencia económica de TRECE, que en sus cinco años de vida arrastra unas deudas de más de 60 millones de euros.
En este plan, cobra especial importancia las sinergias con la cadena Cope, tanto a nivel informativo como empresarial. Así, muchos de los corresponsales de Cope y delegados diocesanos de comunicación se convertirán, también, en activos de la televisión de la Iglesia, que ha reducido costes sin tener que asumir el número de despidos que preveía el primer plan presentado ante los obispos, y que asumía reducir el 80% de la plantilla. Finalmente, se ha apostado por la no renovación de los contratos de llegaban a su fin, y el despido de algunos colaboradores estrella, y de personajes como Alfredo Urdaci o Nieves Herrero, amén del mencionado Carlos Cuesta. Con esta operación, los responsables de TRECE esperan ahorrar en torno a dos millones de euros.
Con todo, el principal escollo sigue siendo el reparto de la tarta publicitaria. En reiteradas ocasiones, Barriocanal se ha quejado de que el duopolio (A3Media y Mediaset) impone condiciones leoninas para las cadenas minoritarias. Desde la cadena se asegura que si se obtuvieran los fondos vía publicidad que le corresponderían debido a su audiencia (en torno a un 2%), "TRECE daría beneficios". Este año, la cadena ha cambiado de empresa de gestión, y volcará a los responsables de márketing de Cope para intentar obrar un 'milagro' similar al que hace cinco años logró sacar de los números rojos a la emisora de radio.
Por el momento, Barriocanal cuenta con todo el poder para llevar a cabo su plan, aunque los prelados conservadores dudan de que eliminar los programas estrella, o reducir la parte política, podría hacer desplomar la audiencia. Sin embargo, la nueva dirección entiende que muchos católicos quieren más información social, y más moderada; y que el 'target' de televidentes de ultraderecha no tiene otro lugar donde irse, pues, aseguran, "Intereconomía es un cadáver andante".
Sea como fuere, lo cierto es que TRECE arranca curso con nuevo logo, y con una parrilla menos politizada y, en principio, menos sometida a la derecha. Falta por ver si ese 'lavado de cara' no se queda en pura imagen, y si se confirma o no que una televisión propiedad de la Iglesia, con temática social y moderada, tiene cabida en la parrilla española.
Jesús Bastante

Los obispos catalanes apuestan por el diálogo y la sensatez en un momento «delicado»



La Conferencia Episcopal Tarraconense emitió este miércoles un comunicado sobre la situación que vive Cataluña en los últimos días, al hilo del referéndum convocado por la Generalitat, en el que apuestan por el diálogo y el entendimiento frente a la confrontación.
«La Iglesia quiere ser fermento de justicia, fraternidad y comunión, y se ofrece para ayudar en este servicio en bien de nuestro pueblo. Animamos a todos, especialmente a los laicos cristianos, a ser responsables y comprometidos en la vida pública, para avanzar en el camino del diálogo y del entendimiento, del respeto a los derechos y las instituciones y de la no confrontación, ayudando a que nuestra sociedad sea un espacio de fraternidad, de libertad y de paz. Que la sensatez y el deseo de ser justos y fraternos nos guíe a todos», escriben.
Reclaman también a los católicos que recen y pidan la bendición de Dios sobre Cataluña que, añaden, «vive un momento delicado de su historia». «Pedimos también a Dios por todas las personas que tienen la responsabilidad en el gobierno de las diferentes administraciones públicas, de la gestión del bien común y de la convivencia social», concluye la nota.
Alfa y Omega

Nigeria: la persecución de Boko Haram a los cristianos se extiende al sur



Acorralado en su santuario del noreste del país, Boko Haram se sirve de tribus musulmanas para expandir su persecución a los cristianos por el resto del país
«Los terroristas entraron en casa. A mi marido le ataron por no querer aprender árabe. Y cuando se negó a convertirse al islam le cortaron la cabeza», cuenta Esther. Al de Rose «le dispararon en la frente mientras lo veíamos mis hijos y yo. Les había dicho que nació cristiano y moriría cristiano». Agnes no pudo enterrar al padre de sus nueve niños, asesinado en la construcción donde trabajaba, porque «los terroristas no permitieron que nadie recuperara los cadáveres. Dejaron que los cuerpos se pudrieran allí mismo».
Esther, Rose y Agnes, cuyos testimonios ha recogido Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), son tres de las 5.000 cristianas de la diócesis de Maiduguri a las que la Boko Haram ha dejado viudas; una mínima muestra del rastro de muerte y destrucción que ha dejado en el noreste del país una organización leal al Daesh y que, según estimaciones del Gobierno del estado de Borno, ha causado unas 100.000 muertes y dos millones de desplazados. Por estos tristes méritos, Nigeria ocupó en 2016 el tercer puesto –detrás de Irak y Afganistán– del Ranking Global de Terrorismo del Instituto para la Economía y la Paz.
En los últimos años, se ha visto con optimismo un notable repliegue de los terroristas. Han contribuido a ello las luchas intestinas por el liderazgo en su seno, así como una coalición regional en la que participan Níger, Chad y Camerún, fronterizos con Nigeria. La llegada al poder, en 2015, del presidente Muhammadu Buhari también ha sido clave. «Aunque todavía hay ataques dispersos, en este último año están más controlados y su actividad se ha reducido –cuenta a Alfa y Omega el padre Peter Morba, director del único proyecto de los salesianos en el norte del país–. Un gran logro del Ejército fue expulsar a los terroristas de su escondite en el bosque de Sambisa (Borno). La Administración de Buhari ha avanzado mucho porque ha fortalecido a distintos cuerpos de seguridad», cambiando a sus responsables y dotándolos de más fondos.
Un vicepresidente cristiano
Los intentos del nuevo presidente de reducir la corrupción, que también afecta al Ejército, han sido de gran ayuda. Esta epidemia no es una cuestión baladí. El presidente de la Conferencia Episcopal Nigeriana, monseñor Ignatius Ayau Kaigama, la ha calificado de «tan peligrosa» como el terrorismo, pues perpetúa la pobreza y el descontento, que son su caldo de cultivo. Frente al anterior presidente, Goodluck Jonathan, cristiano pero permisivo con esta lacra, la Iglesia mira con buenos ojos a Buhari, más firme frente a los yihadistas a pesar de ser musulmán, y que tiene un vicepresidente cristiano.
Al verse acorralado, el grupo terrorista ha incrementado sus ataques utilizando como suicidas a algunos de los cientos de niños y niñas que sigue teniendo prisioneros. En el primer trimestre de este año –ha alertado UNICEF– ocurrieron 27 ataques así, casi tantos como los 30 de todo 2016.
Además, el brazo del Daesh en Nigeria ha encontrado una correa de transmisión para seguir atacando: los fulani, una etnia de pastores musulmanes enfrentada por la tierra con tribus de campesinos cristianos, disputa similar a las que existen en otros muchos lugares de África.
Pero últimamente «se aprecia claramente en ellos una motivación anticristiana», afirma el obispo de Kafanchan, monseñor Joseph Bagobiri. Los ataques se dirigen con toda precisión contra las iglesias, casas y tiendas de los seguidores de Cristo. En su diócesis, han atacado 53 aldeas, asesinado a un millar de cristianos, herido a 500, y destrozado 2.700 edificios y 16 iglesias. El peligro es tal que a las seis de la tarde se impone el toque de queda. Los fulani –denuncia el obispo– cuentan con armas sofisticadas y financiación, procedente del grupo islamista, y con combatientes infiltrados. «Hoy por hoy, son peores» que el Boko Haram debilitado del norte, se aventura a afirmar. Por ello en marzo pidió a Ayuda a la Iglesia Necesitada que denunciara ante el mundo este nuevo terrorismo.
Con esta estrategia, Boko Haram alarga su mano hacia el centro del país, por donde pasa la línea que lo divide entre el norte, de mayoría musulmana, y el sur, fundamentalmente cristiano. El grupo busca implantar un régimen islámico en todo el territorio; algo que haría temblar todo África. Con 190 millones de habitantes, Nigeria es el país más poblado del continente. Las previsiones demográficas pronostican que de aquí a 2050 pasará de ser el séptimo mundial al tercero. Tiene, además, la mayor reserva petrolífera del África subsahariana.
Misión bajo la sharía
Sin embargo, Boko Haram no es la única amenaza para los cristianos. En 12 de los 19 estados del norte rige la sharía y el control islámico es asfixiante, aunque no haya yihadistas. Es el caso del estado de Níger, donde desde 2015 viven el salesiano Peter Morba y su comunidad de Kontagora. Ya han construido una pequeña escuela para niños y jóvenes, y dan clases de alfabetización básica en 25 poblados cercanos. Algunas autoridades musulmanas los han acogido con tolerancia, cediéndoles tierras siempre que las usen solo para educación, no para evangelizar. Otros líderes y vecinos han sido claramente hostiles. «Un musulmán –cuenta– nos denunció ante el tribunal de la sharía por una disputa por unas tierras, pero apelamos, alegando que al ser cristianos esa corte no nos podía juzgar».
«El proselitismo está prácticamente prohibido –continúa el salesiano–. Si lo haces, pueden quemarte la iglesia o matarte». Hace dos años, un misionero fue secuestrado, y la catedral y residencia sacerdotal de Kontagora, donde están, quemada. Asimismo, la vida del musulmán que se convierte está en grave peligro. Con todo, a pesar de que su testimonio es, a la fuerza, silencioso, en solo dos años algunos musulmanes ya han querido convertirse. «La mayoría han huido a ciudades grandes del sur, como la capital, Abuja, o Lagos».
María Martínez López
Alfa y Omega

21 de septiembre: san Mateo, Apóstol y evangelista


Fue piedra de escándalo para los fariseos y el pueblo. Tenía un oficio nada agradecido; recaudaba impuestos. Y ¡cómo va a agradar al paisano que le tomen su dinero para el fisco! Mucho menos si el cliente es judío y, además, si sabe bien que su contribución va a las arcas romanas y servirá para que sigan dominándoles. Y esto humillaba sobremanera al pequeño, pero soberbio pueblo. Además, él era un jefe, porque parece ser que el cuerpo de recaudadores gozaba de alguna organización, cosa propia, por otra parte, de cualquier actividad que mueve dinero. Se llamaba Leví.
La llamada que le hizo Jesús al apostolado rompía los esquemas de los israelitas piadosos y temerosos de Dios que no habían sido todavía capaces de soltar las amarras de los prejuicios sociales. Porque aquel recaudador estaba considerado a la altura que tenían las prostitutas. Pero él dejó de pronto su puesto, abandonó gozoso los dineros en la mesa y se marchó con el joven rabí; aquel abandono tenía el corte de lo definitivo. Después se confirmará su alternativa en la ladera de la Montaña.
Cuando el Señor marchó al cielo, Mateo se quedó en Palestina predicando a los judíos que Jesús vivía después que murió. Como los primeros cristianos son de la ciudad y sus contornos, va cuidando a la comunidad que surge vigorosa y agradecida. Llega el momento de notar las necesidades nuevas que poco a poco van apareciendo y decide poner por escrito los hechos y dichos de Jesús.
Va a ser el primer evangelista. Recoge las parábolas y sus explicaciones, los discursos, los milagros, los gestos y los mandatos; se recrea en recalcar a los que leerán aquellos pergaminos que Dios no rechaza a los pecadores, sino que los buscó siempre con verdadero apasionamiento y asegura de modo firme y seguro que Jesús llama a todos a su lado para que formen parte del Reino. Y lo hizo en arameo, la lengua vulgar que hablaba Jesús, aunque la versión que nos ha llegado está en griego; allí quedaba resumida la enseñanza de Pedro y Pablo, la de la primitiva Iglesia que estaba balbuceando y se abría paso –con dificultades– entre los judíos, y ya comenzaba a asentarse también entre los paganos.
Sus fieles son principalmente judíos. No rehúye hablar del culto, de las fiestas y mencionará los Libros Sagrados, a Moisés y a los profetas; y, lo que es más, se apoyará en ellos para afirmar que Jesús es el Mesías porque en Él se cumplen las antiguas profecías: la genealogía, su nacimiento de madre virgen, la pasión redentora, la muerte afrentosa con bienes espirituales universales. La misma resurrección de Jesús entra dentro del plan previsto por Dios afirmando que es, definitivamente, el prometido a los Patriarcas y recordado por los profetas. Ya no hay que esperar a otro.
Da una explicación congruente para aclarar por qué Jesús renunciaba a que en público se le llamara Mesías; y es que habían cambiado su misión confundiéndola con una esperanza temporal, política y terrena; solo en algunos pocos –piadosos y santos– se conservaba la verdadera esperanza de salvación que Él traía.
Siempre tuvo la preocupación de transmitir con absoluta fidelidad lo que Jesús hizo y dijo, dejando en penumbra su propia persona de testigo privilegiado, hasta el punto de dar la sensación al lector de que es un miembro gris del colegio apostólico por no transmitirse de él ninguna pregunta, ni queja, ni expresión, ni gesto. Hablará de la Iglesia, fundamentada sobre Pedro, como único camino, y de la necesidad del bautismo para ser cristiano y llegar a la salvación. Probablemente, Mateo tenía impresa en el alma, por su antigua profesión, «ir al grano y dejarse de cuentos».
A partir de estos datos, nada más se sabe como cierto. Entra el amplio e ilimitado campo de la leyenda múltiple diciendo cosas más verosímiles que ciertas. La que prosperó más lo hace presente en Etiopía a donde marchó desde Egipto; dice que confirmó su doctrina con milagros como la curación de una hija del rey etíope Egipo, que se convirtió con toda su familia; y dice también que murió mártir mientras celebraba la Eucaristía a manos del rey Hirtaco y sus sicarios por no conseguir casarse con Epigenia, la hija curada de su antecesor, que había consagrado a Dios su virginidad por consejo de Mateo.
Archimadrid.org

Sígueme. Él se levantó y lo siguió

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 9-13
En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
«Sígueme».
Él se levantó y lo siguió.
Y estando en la casa, sentado en la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
«¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?».
Jesús lo oyó y dijo:
«No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa "Misericordia quiero y no sacrificio": que no he venido a llamar a justos, sino a los pecadores».
Palabra del Señor.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Los obispos españoles se vuelcan con el dolor del pueblo mexicano

La tragedia de México ha calado hondo en el corazón de toda la Iglesia. También, en la española, que ha movilizado a sus entidades sociales para colaborar, en lo posible, con las víctimas del terremoto. En cabeza, el presidente de la CEE, Ricardo Blázquez, quien ha escrito al presidente del Episcopado hermano, José Francisco Robles, transmitiendo su "dolor por la catástrofe ocurrida, y esperanza en la pronta restauración".
En la carta, el cardenal se encomienda a la Virgen de Guadalupe, a quien piden "el pronto restablecimiento de los heridos, el descanso eterno para los difuntos, y el consuelo para quienes han perdido familiares y amigos, así como sus bienes materiales. Que el misterio de Cristo, muerto y resucitado, les ilumine la oscuridad de este difícil momento".
Junto a Blázquez, otros obispos han mostrado, a través de las redes sociales, su pesar por la tragedia en el país hermano. Así, en su cuenta de Twitter, el obispo de Mondoñedo-Ferrol, Luis Ángel Heras, cmf, apuntó que "oramos por México en estos momentos difíciles tras el terremoto. Nos duele todo el daño sufrido y cada tragedia personal".
Por su parte, el cardenal de Madrid, Carlos Osoro, subrayó que "rezo por nuestros hermanos afectados por el terremoto y acompaño en su dolor a los familiares de los fallecidos y a todo el pueblo mexicano".
"Que la Virgen de Guadalupe consuele las lágrimas de quienes han sufrido el azote de la naturaleza. Rezamos por vosotros", añadió el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, mientras que el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol,ofreció una oración "por los difuntos, familiares y amigos del terremoto de México. Que la Virgen de Guadalupe les consuele". Finalmente, el obispo de Albacete, Ciriaco Benavente, aseguró tener en "corazón y los labios al pueblo mejicano y les encomiendo a Ntra Sra de Guadalupe".
Mientra tanto, Cáritas Mexicana y la Unidad de Medio Ambiente, Gestión de Riesgo y Emergencia de Cáritas Latinoamericana y del Caribe se han movilizado para coordinar en el terreno las primeras acciones de respuesta a los damnificados por el fuerte terremoto de intensidad 7,1 que ayer golpeó los estados de Morelos, Puebla y México DF.
Hasta la capital mexicana se trasladó Wilfredo Cervantes, experto de Cáritas Honduras, quien ya se encontraba en el país para coordinar las repuestas de la red Cáritas al seísmo de hace dos semanas en Chiapas y Oaxaca, con objeto de valorar con el equipo local de Cáritas México la situación y las prioridades de los damnificados.
Los servicios públicos de emergencia están atendiendo a los afectados y movilizándose en las zonas de desastre. Las líneas de teléfono están saturadas, al igual que el tránsito viario. Mientras, continúan las alertas por las posibles réplicas y el estado precario de algunos edificios que puedan derrumbarse.
Cáritas Española ha transmitido ya a los responsables de Cáritas Mexicana su solidaridad ante este nuevo desastre natural y toda su disponibilidad para apoyar la respuesta a la emergencia en aquellas necesidades que se consideren prioritarias.

Jesús Bastante

Iván, alumno de 12 años, al cardenal Osoro: «¿Le ha hablado Dios alguna vez?»


Este miércoles, 20 de septiembre, por la mañana, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha visitado el colegio diocesano San Jaime Apóstol, asentado en el distrito de Villaverde. El centro ofrece Educación Infantil, de 0 a 6 años, Educación Primaria y –desde este curso– Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). Durante la jornada, el prelado ha recorrido las aulas, ha saludado a los profesores y ha mantenido un encuentro con los alumnos del centro educativo
Acompañado por el vicario general, Avelino Revilla, el vicario de la V, Juan Pedro Gutiérrez, y el párroco de San Jaime Apóstol y titular del centro, Francisco Mora, el arzobispo de Madrid ha comenzado la visita rezando a los pies del Santísimo, en la parroquia que sustenta cada una de las columnas del colegio.
«Yo quiero ser amigo vuestro»
Tras el encuentro con el Señor, ha comenzado a recorrer, clase por clase, las distintas aulas que conforman el centro. Los primeros afortunados han sido los alumnos de 5º de Primaria, que se encontraban en clase de Matemáticas. Estos, atentos a todas y cada una de las palabras del cardenal, le han enseñado el temario que estaban tratando. «Yo quiero ser amigo vuestro», ha destacado, antes de impartirles la bendición, para animarlos a «escuchar a Jesús» y a «estar ratos a solas con Él», porque «se ha querido quedar con nosotros en el misterio de la Eucaristía, aunque –como pasa con algunas asignaturas– muchas veces no lo entendamos».
Para Jesús «todos somos iguales», ha confesado, mientras David enumeraba, uno por uno, los números ordinales. «Jesús os quiere a todos por igual, al primero, al quinto, al noveno…» Y vosotros, ha preguntado, «¿seríais capaces de hacer eso con todos?». En medio de los números cardinales y ordinales, ha concluido antes de despedirse de ellos, «para Él todos somos los primeros».
La siguiente aula en recibir al prelado ha sido la de 6º que, en ese momento, se encontraba cursando Lengua y, en concreto, los signos de puntuación. «¿Qué es un acento?», les ha preguntado. Tras la respuesta de Daniela, ha destacado que «el acento es importante en la vida de uno», y «ponemos el acento en aquello que nos gusta más». Sin embargo, «si no pongo acento en lo que creo, en que la gente conozca a Jesús, no me creen». Por tanto, para un cristiano, ha aseverado, «es importantísimo el acento».
«Jesús nos pide que nos amemos»
Así, clase a clase y alumno a alumno, el arzobispo de Madrid ha ido conociendo las distintas sensibilidades que conforman el colegio San Jaime Apóstol. 1º, 2º, 3º, 4º de Primaria, las sílabas, las palabras agudas, llanas y esdrújulas, el diccionario, el idioma inglés, niños, bebés… Y así, un sinfín de detalles que ha hallado su culmen con los alumnos de 1º de ESO, que se encontraban en la clase de Tecnología. Y hablando de incógnitas y teoremas, ha señalado que «los problemas están para resolverse y, de varias soluciones, tenemos que elegir la mejor». «¿Y cuál es?», ha sonado de fondo. Ante la atención de los presentes, el cardenal ha respondido que «Jesús identificó el problema», y «Él da una solución: que nos amemos», y «yo cuento con vosotros para que hagamos juntos ese proyecto de Jesús».
ván, pensativo, desde la quinta fila, ha levantado la mano para poner en el corazón del prelado aquello que más le inquietaba: «¿A usted le ha hablado Dios alguna vez?». Ante la atenta mirada de los compañeros, el arzobispo ha contestado que a todos nos habla: «A veces a gritos, otras en lo más profundo de nuestro corazón y sin escuchar su palabra, pero siempre nos habla a todos». «¿Y eso cómo lo sabemos?», ha apuntado Camila. «Nos habla en su palabra y también a través de personas». De hecho, ha continuado, «ahora mismo me está hablando a través de ti». «¿Solo?», ha insistido Héctor. «Y por medio de un hombre tirado en la calle que nadie se acerca a él, también nos está hablando Dios», ha destacado.
Antes de la despedida, se ha acercado a los más pequeños, ha jugado, ha rezado y ha cantado con ellos, para concluir firmando ¬–con una dedicatoria– una fotografía que ha dejado patente cada uno de los gestos de esta singular visita.
Infomadrid/Carlos González

El Papa en la catequesis: “Educar a la esperanza”

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
La catequesis de hoy tiene por tema: “educar a la esperanza”. Y por esto yo la dirigiré directamente, con el “tú”, imaginando hablar como educador, como padre a un joven, o a alguna persona abierta a aprender.
Piensa, ahí donde Dios te ha sembrado, ¡espera! Siempre espera.
No te rindas a la noche: recuerda que el primer enemigo por derrotar no está fuera de ti: está dentro. Por lo tanto, no concedas espacio a los pensamientos amargos, oscuros, ¿no? Este mundo es el primer milagro que Dios ha hecho, ha puesto en nuestras manos la gracia de nuevos prodigios. Fe y esperanza caminan juntos. Cree en la existencia de las verdades más altas y más bellas. Confía en Dios Creador, en el Espíritu Santo que mueve todo hacia el bien, en el abrazo de Cristo que espera a todo hombre al final de su existencia; cree, Él te espera. El mundo camina gracias a la mirada de tantos hombres que han abierto brechas, que han construido puentes, que han soñado y creído; incluso cuando a su alrededor se oían palabras de burla.
No pensar jamás que la lucha que conduces aquí abajo sea del todo inútil. Al final de la existencia no nos espera el naufragio: en nosotros palpita una semilla de absoluto. Dios no defrauda: si ha puesto una esperanza en nuestros corazones, no la quiere truncar con continuas frustraciones. Todo nace para florecer en una eterna primavera. También Dios nos ha hecho para florecer. Recuerdo ese diálogo, cuando el roble pidió al almendro: “Háblame de Dios”. Y el almendro floreció.
¡Donde quiera que te encuentres, construye! ¡Si estas por los suelos, levántate! No permanezcas jamás caído, levántate, déjate ayudar para estar de pie. ¡Si estas sentado, ponte en camino! ¡Si el aburrimiento te paraliza, sácala con las obras de bien! Si te sientes vacío o desmoralizado, pide que el Espíritu Santo pueda nuevamente llenar tu nada.
Obra la paz en medio a los hombres, y no escuchar la voz de quien derrama odio y división. No escuchar estas voces. Los seres humanos, por cuanto sean diversos los unos de los otros, han sido creados para vivir juntos. En los contrastes, paciencia: un día descubrirás que cada uno es depositario de un fragmento de verdad.
Ama a las personas. Amalos uno a uno. Respeta el camino de todos, lineal o atormentado que sea, porque cada uno tiene una historia por narrar. También cada uno de nosotros tiene su propia historia por narrar. Todo niño que nace es la promesa de una vida que todavía una vez más se demuestra más fuerte que la muerte. Todo amor que surge es una potencia de transformación que anhela la felicidad.
Jesús nos ha entregado una luz que brilla en las tinieblas: defiéndela, protégela. Esta única luz es la riqueza más grande confiada a tu vida.
Y sobre todo, sueña. No tener miedo de soñar. ¡Sueña! Sueña con un mundo que todavía no se ve, pero que es cierto que llegará. La esperanza nos lleva a la existencia de una creación que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios será todo en todos. Los hombres capaces de imaginación han regalado al hombre descubrimientos científicos y tecnológicos. Han atravesado los océanos y han pisado tierras que nadie había pisado jamás. Los hombres que han cultivado esperanza son también aquellos que han vencido la esclavitud, y traído mejores condiciones de vida sobre esta tierra. Piensen en estos hombres.
Se responsable de este mundo y de la vida de cada hombre. Porque toda injusticia contra un pobre es una herida abierta, y disminuye tu misma dignidad. La vida no cesa con tu existencia, y en este mundo vendrán otras generaciones que seguirán a la nuestra, y muchas otras todavía. Y cada día pide a Dios el don de la valentía. Recuérdate que Jesús ha vencido por nosotros al miedo. Él ha vencido al miedo. Nuestra enemiga más traicionera no puede nada contra la fe. Y cuando te encuentres atemorizado ante cualquier dificultad de la vida, recuérdate que tú no vives sólo por ti mismo. En el Bautismo tu vida ha sido ya sumergida en el misterio de la Trinidad y tú perteneces a Jesús. Y si un día te asustaras, o tú pensarás que el mal es demasiado grande para ser derrotado, piensa simplemente que Jesús vive en ti. Y es Él que, a través de ti, con su humildad quiere someter a todos los enemigos del hombre: el pecado, el odio, el crimen, la violencia, todos nuestros enemigos.
Ten siempre la valentía de la verdad, pero recuérdate: no eres superior a nadie. Recuérdate de esto, ¡eh! No eres superior a nadie. Si tú fueras el último en creer en la verdad, no rechaces por esto la compañía de los hombres. Incluso si tú vivieras en el silencio de una ermita, lleva en el corazón los sufrimientos de toda creatura. Eres cristiano; y en la oración todo devuelves a Dios.
Y cultiva ideales. Vive por alguna cosa que supera al hombre. Y si un día estos ideales te pidieran una cuenta salda por pagar, no dejes jamás de llevarlos en tu corazón. La fidelidad obtiene todo.
Si te equivocas, levántate: nada es más humano que cometer errores. Y esos mismos errores no deben de convertirse para ti en una prisión. No estés enjaulado en tus propios errores. El Hijo de Dios ha venido no por los sanos, sino por los enfermos: pues ha venido también por ti. Y si te equivocas incluso en el futuro, no temer, ¡levántate! ¿Sabes por qué? Porque Dios es tu amigo. Dios es tu amigo.
Si te afecta la amargura, cree firmemente en todas las personas que todavía obran por el bien: en su humildad está la semilla de un mundo nuevo. Frecuenta a las personas que han cuidado el corazón como aquel de un niño. Aprende de las maravillas, cultiva el asombro. Cultiva el asombro.
Vive, ama, sueña, cree. Y, con la gracia de Dios, no desesperarse jamás. Gracias.
(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)

El Papa Francisco refunda el Instituto Juan Pablo II para la familia para relanzar Amoris Laetitia

"Relanzar la exhortación apostólica Amoris Laetitia". Éste es, según Vicenzo Paglia, el objetivo del motu proprio del Papa Francisco por el que se refunda el "Instituto Juan Pablo II para estudios sobre matrimonio y familia", transformándolo en "Instituto Pontificio". El propio Paglia será su canciller.
Un cambio profundo, que se inscribe dentro de la reforma de la Curia, y que mantendrá "una privilegiada relación" con la Congregación para la Educación Católica, con el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y con la Pontificia Academia para la Vida.
En rueda de prensa, Paglia afirmó que Amoris Laetitia supone un cambio en la dinámica de la Iglesia, después de "dos sínodos: el del 2014 dedicado a "Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización" y el del 2015 sobre "La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo".
Por ello, como sostiene el Papa en el motu proprio, los dos sínodos y Amoris Laetitia "han llevado a la Iglesia a una renovada conciencia del Evangelio de la familia y los nuevos desafíos pastorales a los que la comunidad cristiana tiene que responder".
El remozado Instituto apostará, como la exhortación papal, por la "conversión pastoral" y la "transformación misionera de la Iglesia", para prestar "atención a las heridas de la humanidad", la formación académica y la reflexión sobre el matrimonio y la familia.
En la presentación del mismo, monseñor Paglia destacó que Francisco toma en primera persona la responsabilidad de reflexionar sobre la familia y el matrimonio, de manera que todo lo que produjo el Sínodo "encuentre también desde el punto de vista científico las debidas respuestas".
El gran canciller del Instituto precisó que "no se contempla ningún cambio de consultores o profesores universitarios" si bien "se invitarán a profesores para nuevos cursos". Y que fue instituida la cátedra ‘Gaudium et spes‘, "de dirección, que puede gestionar diversos recorridos flexibles". En este caso el punto de interés central, "es el diálogo entre la familia y la Iglesia".
Se profundizarán diversos temas "de manera que la Amoris Laetitia se vuelva un instrumento pastoral, al lado de las familias y también de las ‘familias heridas' para que todas puedan redescubrir la Iglesia". Pero también para "ayudar a los responsables pastorales para que se preparen desde el punto de vista científico. Todo esto significa un desafío enorme".
"La iglesia en salida comporta un Instituto en salida, la familia es una institución no solo católica. Por lo tanto estaremos en diálogo con quienes aman a la familia y a la familia humana", añadió el arzobispo italiano.
Jesús Bastante

Francisco en Sta. Marta: Compasión que se traduzca en obras


El papa Francisco en la misa que celebró hoy en la Casa Santa Marta, invitó a pedirle al Señor la gracia de la compasión al ver tanta gente que sufre, pero no de modo pasivo sino dándole la dignidad que Dios quiere para ellos.
Partiendo del Evangelio de hoy, en el que san Lucas narra la resurrección del hijo de la viuda de Naín por obra de Jesús, el Papa precisó que en el Antiguo Testamento, los más pobres eran las viudas, los huérfanos, los extranjeros y los forasteros.
Explicó así que “la compasión es un sentimiento que involucra, es un sentimiento del corazón, de las entrañas, afecta todo. No es lo mismo que tener pena, o… ‘¡qué lástima, pobre gente!’: no, no es lo mismo. La compasión compromete. Es ‘padecer con’. Esto es la compasión. El Señor se compromete con una viuda y con un huérfano… Pero dime, tú tienes a toda una muchedumbre aquí, ¿por qué no hablas a la gente? Deja… la vida es así… son tragedias que suceden, suceden…”.
“No, para Él era más importante aquella viuda y aquel huérfano muerto, que la muchedumbre a la que le estaba hablando y que lo seguía. ¿Por qué? Porque su corazón, sus vísceras se implicaron. El Señor, con su compasión, se ha interesado en este caso. Tuvo compasión”, dijo.
La compasión significa “acercarse y tocar la realidad. Tocar. No mirarla desde lejos. Tuvo compasión –primera palabra– se acercó, segunda palabra. Después hace el milagro y Jesús no dice: ‘Hasta la próxima, yo prosigo el camino’: no. Toma al muchacho y ¿qué dice? ‘Lo devolvió a su madre’: restituir, la tercera palabra. Jesús hace milagros para devolver, para colocar en su propio lugar a las personas. Y es esto lo que ha hecho con la redención. Tuvo compasión –Dios tuvo compasión– se acercó a nosotros en su Hijo, y nos restituyó a todos nosotros la dignidad de hijos de Dios. Nos ha recreado a todos”.
El Santo Padre exhortó por ello a “hacer lo mismo”, a seguir el ejemplo de Cristo, acercarse a los necesitados, “no ayudarlos desde lejos, porque hay quien está sucio, no se ducha o huele mal”.
“Muchas veces miramos los telediarios o la primera página de los periódicos, las tragedias… pero mira, en aquel país los niños no tienen qué comer; en aquel país los niños son soldados; en aquel país las mujeres son esclavizadas; en aquel país… oh, ¡cuántas calamidades! Pobre gente… Giro la página y paso a la novela, a la telenovela que viene después. Y esto no es cristiano”.
“Y la pregunta que yo haría ahora, mirándolos a todos, y también a mí mismo: “¿Soy capaz de tener compasión? ¿De rezar? Cuando veo estas cosas, que me las llevan a casa a través de los medios de comunicación… ¿mis entrañas se mueven? ¿Mi corazón padece con aquella gente, siento pena, digo ‘pobre gente’, y así?… Y si uno puede tener compasión, hay que pedir la gracia: ‘¡Señor, dame la gracia de la compasión!’”,
Invitó por ello con la oración de intercesión y con nuestro trabajo de cristianos, a ser capaces de ayudar a la gente que sufre, a que “sea restituida a la sociedad, a la vida de la familia, del trabajo, o sea a la vida cotidiana”.
(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 19 Sept. 2017)