martes, 19 de septiembre de 2017

El cardenal Osoro bendice la nueva capilla del Arzobispado


«Que esta capilla sea un lugar especial en este Arzobispado y que marque de verdad la dirección de nuestra vida», afirmó el cardenal Osoro este lunes durante la Eucaristía de bendición de la nueva capilla de las oficinas de la Curia en Madrid.
La nueva imagen de la capilla es obra de la pintora Nati Cañada, quien ha retratado a ocho santos que tienen una especial vinculación con la diócesis madrileña: san Dámaso, san Ildefonso, san Alonso de Orozco, san Simón de Rojas, santa Soledad Torres Acosta, santa Vicenta María López Vicuña, san José María Rubio y san Pedro Poveda. Además, ha realizado un completo vía crucis con 14 imágenes de la Pasión del Señor.
«Esta capilla ha de ser un lugar al que venir para pedir al Señor consejo ante las tareas que aquí se realizan. Porque es Jesucristo el que tiene que estar en el centro de todo. Si no es así, anunciaremos otras cosas, pero no al Señor», dijo el arzobispo de Madrid, quien señaló durante su homilía en que «el Arzobispado no está para mirarnos a nosotros mismos, sino para mirar las necesidades de todos los hombres de esta diócesis; y no solo de los que creen en lo mismo que nosotros, sino también de los que están lejos y no piensan como nosotros».
Junto a ello, consideró que «nosotros no ofrecemos una idea, sino que entregamos y regalamos a una persona: Jesucristo. Solo si tenemos una relación cercana con Él podremos salvar a la gente, no con teorías o reglas, sino con el mismo Jesucristo».
Todos los santos reflejados por la pintora están relacionados con Madrid, o bien por su origen o bien por su lugar de apostolado. Son un Papa, un obispo, dos frailes, dos monjas y dos sacerdotes diocesanos, pintados en óleo sobre tabla sobre un fondo que simula las vetas del mármol, la misma técnica empleada para el vía crucis. «He llorado en muchos momentos del trabajo, porque era todo real y muy emocionante», afirma Nati Cañada.
El Cristo que preside la capilla ha sido realizado por el escultor Jesús Arévalo a partir de un tronco de cedro, y como detalle característico presenta un nudo natural a la misma altura que la herida de la lanza. Además, la madera presenta una hendidura por delante, «de manera que al verla de lejos parece la sangre de Cristo manando directamente del corazón –señala el artista–. Con esa fractura abierta, y al estar encima del sagrario, evoca la entrega del Señor, que se parte y se deshace por nosotros».

Comentario de Benedicto XVI sobre la resurrección.




El evangelio de la resurrección de Lázaro (cf. Jn11, 1-45). Se trata del último gran "signo" realizado por Jesús, después del cual los sumos sacerdotes reunieron al sanedrín y deliberaron matarlo; y decidieron matar incluso a Lázaro, que era la prueba viva de la divinidad de Cristo, Señor de la vida y de la muerte.

En realidad, esta página evangélica muestra a Jesús como verdadero hombre y verdadero Dios. Ante todo, el evangelista insiste en su amistad con Lázaro y con sus hermanas Marta y María. Subraya que «Jesús los amaba» (Jn 11, 5), y por eso quiso realizar ese gran prodigio. «Lázaro, nuestro amigo, está dormido: voy a despertarlo» (Jn 11, 11), así les habló a los discípulos, expresando con la metáfora del sueño el punto de vista de Dios sobre la muerte física: Dios la considera precisamente como un sueño, del que se puede despertar.

Jesús demostró un poder absoluto sobre esta muerte: se ve cuando devuelve la vida al joven hijo de la viuda de Naím (cf. Lc 7, 11-17) y a la niña de doce años (cf. Mc 5, 35-43). Precisamente de ella dijo: «La niña no ha muerto; está dormida» (Mc 5, 39), provocando la burla de los presentes. Pero, en verdad, es precisamente así: la muerte del cuerpo es un sueño del que Dios nos puede despertar en cualquier momento.

Este señorío sobre la muerte no impidió a Jesús experimentar una sincera compasión por el dolor de la separación. Al ver llorar a Marta y María y a cuantos habían acudido a consolarlas, también Jesús «se conmovió profundamente, se turbó» y, por último, «lloró» (Jn 11, 33. 35). El corazón de Cristo es divino-humano: en él Dios y hombre se encontraron perfectamente, sin separación y sin confusión. Él es la imagen, más aún, la encarnación de Dios, que es amor, misericordia, ternura paterna y materna, del Dios que es Vida.

Por eso declaró solemnemente a Marta: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre». Y añadió: «¿Crees esto?» (Jn 11, 25-26). Una pregunta que Jesús nos dirige a cada uno de nosotros; una pregunta que ciertamente nos supera, que supera nuestra capacidad de comprender, y nos pide abandonarnos a él, como él se abandonó al Padre.

La respuesta de Marta es ejemplar: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo» (Jn11, 27). ¡Sí, oh Señor! También nosotros creemos, a pesar de nuestras dudas y de nuestras oscuridades; creemos en ti, porque tú tienes palabras de vida eterna; queremos creer en ti, que nos das una esperanza fiable de vida más allá de la vida, de vida auténtica y plena en tu reino de luz y de paz.
Encomendemos esta oración a María santísima. Que su intercesión fortalezca nuestra fe y nuestra esperanza en Jesús, especialmente en los momentos de mayor prueba y dificultad.

Ángelus 9 de marzo de 2008

¡Muchacho, a ti te lo digo, levántale!



Lectura del santo Evangelio según san Lucas 7, 11-17
En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, y caminaban con él sus discípulos y mucho gentío.
Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.
Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo:
«No llores».
Y acercándose al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:
«¡ Muchacho, a ti te lo digo, levántate!».
El muerto se incorporo y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.
Todos, sobrecogidos de temor, daban gloria a Dios, diciendo:
«Un gran Profeta ha surgido entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo».
Este hecho se divulgó por toda Judea y por toda la comarca circundante.
Palabra del Señor.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Teólogos alemanes piden que se retiren a futuros 'Papas eméritos' los signos del oficio pontificio


Un Papa "emérito". Otro "Santo Padre" que va vestido también de sotana blanca, y que lleva el anillo del Pescador. El professor Thomas Schüller y el padre Hubert Wolf, teólogos de la Universidad de Münster, son dos de las muchas personas que piensan que los títulos y vestimentas del jubilado Benedicto XVI causan "gran confusión" entre los fieles. Tal y como la ha causado el Papa Ratzinger al no cumplir con su promesa de que tras abandonar la cátedra de Pedro se dedicaría estrictamente a una vida discreta, retirada y callada.
Tal y como informa La Croix, las de Schüller y Wolf son las últimas voces que se han sumado al debate que se ha librado sobre las normas que debe seguir un obispo de Roma "emérito" tras la renuncia del pontífice alemán en 2013.
"Tiene que haber solo un Papa en la Iglesia católica romana y resulta, por lo tanto, sumamente desconcertante que cuando dimitió Benedicto XVI, se acuñara la nueva expresión de 'Papa emérito', ya que solo conduce a la confusión", lamentó Schüller en una entrevista televisada en la cadena WDR, añadiendo que cuando un Papa abdica, debe renunciar de forma visible a la sotana blanca y el anillo del Pescador, para hacer uso a su vez solo de la sotana negra y roja de los cardenales de la Iglesia.
"Las vestimentas blancas papales son reservadas exclusivamente para el Papa en el poder", dijo Schüller. "Si hay dos hombres -o quizás más en el futuro- vistiendo las prendas blancas del Papa, aquello puede causar una gran confusión entre los fieles".
Y es que esta "confusión" que ha habido por la coexistencia de dos Papas solo se ha acentuado, según Schüller, porque Benedicto XVI, "por desgracia", no siempre ha mantenido un perfil bajo desde que se jubiló hace ya cuatro años.
Una prueba de ello que citó el teólogo es la entrevista extendida que concedió Ratzinger al periodista y escritor alemán, Peter Seewald. Pero hay muchas más razones para preguntarse por qué el Papa "emérito" no se ha limitado a hablar solo en privado y dedicar su vida a rezar por su sucesor y por la Iglesia, tal y como afirmó que haría.
El hecho de que escribiera el prefacio para un libro del cardenal ultraconservador Robert Sarah, por citar otro ejemplo. Un proceder -el de hacerse presente en la vida de la Iglesia de forma mucho más activa de lo que una vida de retiro estricto parecería implicar- que Schüller calificó de "particularmente problemático".
El padre Hubert Wolf coincidió plenamente con los argumentos de Schüller cuando fue entrevistado, a su vez, por la radio de los obispos alemanes, domradio.de. "Solo hay un Papa y solo hay una persona que tiene derecho a ser tratado como 'Santo Padre' y a vestirse de blanco", declaró Wolf en aquella ocasión.
Así, el teólogo se hizo eco de sus propios argumentos expresados en el número de enero de la revista Christ&Welt, del prestigioso semanario alemán Die Zeit, al efecto de que "al nivel de la comunicación simbólica", el hecho de que haya dos Papas "es una catástrofe".
"La gente dice, 'hay dos hombres de blanco en la Plaza de San Pedro'", observó Wolf. Fenómeno que calificó como "mucho peor" que cualquier argumento teológico que pudiera justificar la coexistencia de dos Papas.
(Cameron Doody)

AIN denuncia la persecución de los cristianos nigerianos


La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada(ACN España) presenta su nueva campaña "Libres ante el terror" de apoyo a la Iglesia en Nigeria y las víctimas del grupo yihadista Boko Haram.
Tendrá lugar el próximo martes 19 de septiembre en la sede de la fundación (C/ Ferrer del Río,14. Madrid) a las 11:00h.
Contará con la presencia de Rebeca, madre de familia y católica que fue secuestrada por Boko Haram durante dos años.
También estará presente el padre Innocent Zambua, sacerdote de la diócesis de Maiduguri, en el noreste de Nigeria, cuna de Boko Haram y una de las zonas que más ha sufrido los ataques del grupo terrorista.
Ayuda a la Iglesia Necesitada quiere con esta campaña recaudar fondos para sostener a las viudas y huérfanos víctimas de Boko Haram en la diócesis de Maiduguri, para su escolarización y formación.
También quiere reconstruir las casas de aldeas cristianas quemadas por el grupo Fulani en el sur de Kaduna, entre otros proyectos relacionados con la formación de seminaristas, catequistas, y acciones a favor del diálogo interreligioso.
Para saber más acerca de la campaña, pincha aquí:
Ayuda a la Iglesia Necesitada

Rep. dem. del Congo: el nuncio deplora una situación humanitaria preocupante

 
La situación humanitaria en la región de Kasai en el centro de la República Democrática del Congo, que tiene más de 3 millones de personas, sigue siendo “alarmante”, dijo el nuncio apostólico de Argentina, Mons. Luis Mariano Montemayor, en una entrevista a radio Okapi la radio financiada por la misión de la ONU en Kinshasa, indica Radio Vaticano en francés (Olivier Bonnel), el viernes 15 de septiembre del 2017.
El nuncio ha efectuado una visita a las “poblaciones mas vulnerables” recoge la misma fuente que recuerda: “desde hace más de un año, la violencia en la región, tras el asesinato, de un jefe del ejército “coutumier” por la armada, se ha hecho endémica. Más de 3.000 personas han sido asesinadas y 1,5 millones de personas se han desplazado”.
Mons. Montemayor señaló la falta de ayuda humanitaria, especialmente de alimentos, y en la diócesis de Luisa en particular. Y lamenta los “bloqueos políticos” que denuncia.
En Luisa, “la Iglesia es a veces el único actor en el lugar, capaz de prestar asistencia, especialmente a través de centros de nutrición financiados directamente por el Papa Francisco” :”Por qué debería el Papa hacer llamamientos para salvar la población mientras que las autoridades locales permanecen en silencio?”. Denunció una política que “funciona a la inversa”: “ Impone su jurisdicción militar o fiscal, pero no se ocupa de prestar servicios esenciales a la población: educación, salud, seguridad. Y esta es una de las características del Estado congoleño, que es también un legado de la época colonial”.
Mons. Montemayor señala un “estado depredador de su propio pueblo”: “una sentencia significaría cuyo propósito es despertar las conciencias, pero que no se dirige a nadie en particular”, explica, una categoría de sociología política.”
Para el nuncio argentino, los congoleños viven en un país afectado por la “parálisis”, resume Radio Vaticano: Mons. Montemayor “exhorta así a la clase política de Kasai a cambiar de actitud, lo mismo que a la mas alta cima del estado a fin de poner fin al sufrimiento soportado por la población”.
El nuncio también recuerda que la visita del Papa Francisco a la República Democrática del Congo no puede estar en la agenda “mientras el diálogo político no haya dado lugar a elecciones”.
Traducción de Raquel Anillo          
 Zenit

La madre Teresa y otras mujeres Nobel


Del 20 de septiembre de 2017 al 20 de marzo de 2018 Madrid acoge la exposición Mujeres Nobel, un homenaje a una selección de las 48 mujeres que han obtenido el afamado galardón
El mismo día que a la judía alemana Nelly Sachs le llegó una carta de deportación del régimen nazi, también recibió un salvoconducto de la familia real sueca para abandonar Alemania. Nelly abandonó Berlín con su madre en el último avión que salió desde la capital alemana. Fueron los dos únicos miembros de su familia que sobrevivieron al holocausto nazi. El resto fueron aniquilados. Pero a Sachs la salvó el salvoconducto y los libros. A los 15 años le regalaron La saga de Gösta Berling de Selma Lagerlöf, primera Premio Nobel de Literatura sueca. Le dejó tan impactada la novela que decidió escribir a su autora, con la que comenzó una relación epistolar y, con el tiempo, una profunda amistad. Con la persecución nazi, una amiga de Nelly viajó a Suecia para interceder por Sachs ante Lagerlöf. Selma, pocos meses antes de morir, habló con la familia real para mandarle el documento que le terminaría salvando la vida. La mujer judía se sintió culpable durante mucho tiempo de haberse salvado y se creyó con la responsabilidad de que el mundo no olvidara aquella barbarie. Por eso empezó a escribir. En 1966 terminó ganando también el Premio Nobel de Literatura. Los escritos de Sachs no piden venganza, ni olvido, sino perdón y reconciliación.
El minuto que me dedicó madre Teresa
Nelly Sachs y Selma Lagerlöf son dos de las 48 mujeres que han sido galardonadas a lo largo de la historia con un premio Nobel. Sus perfiles han sido seleccionados junto al de otras diez mujeres para incluirse en la exposición Mujeres Nobel, organizada por Rocaviva Eventos, el Museo Nacional de Ciencias Naturales y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Mujeres Nobel podrá verse en Madrid, en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, entre el 20 de septiembre de 2017 y el 20 de marzo de 2018.
Pero para las comisarias de la exposición –Sonia L. Rivas-Caballero y Belén Yuste–, si hay una de las Mujeres Nobel que destaca por encima del resto es la madre Teresa de Calcuta, premio Nobel de la Paz en 1979 por su labor entre los más pobres de entre los pobres. «Si tengo que elegir a una de ellas, es la madre Teresa, por la que siento un cariño especial y con cuya orden religiosa he podido colaborar», asegura Rivas–Caballero. Belén Yuste pudo conocer a la santa albanesa en persona. «Colaboraba con su obra y desde la orden me ofrecieron ir a Roma a conocerla». El encuentro se produjo al finalizar una profesión de votos perpetuos. La multitud rodeaba a la fundadora de las Misioneras de la Caridad pero «cuando me saludó, tanto para ella como para mí, despareció todo el mundo. Fue un minuto, pero me lo dedicó en exclusiva. Al irse, me puso sus manos en la cabeza y me vació por dentro». Yuste pudo asistir posteriormente a la beatificación de la religiosa, en 2003, y a la posterior canonización, de la que acaba de cumplirse el primer aniversario.
Mujeres, referentes mundiales
Con esta exposición, las dos comisarias se proponen «dar a conocer a mujeres que han luchado por un ideal y se han convertido en referentes mundiales en diversas disciplinas», así como destacar «los frutos del estudio, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la generosidad, el compromiso social, la solidaridad», explican. Todo ello, con la mirada puesta especialmente en «la gente joven» para que puedan «comprender que con esfuerzo, tenacidad e ilusión se pueden lograr cosas importantes. Las mujeres Nobel son ejemplo de ello. Han sabido pasar por encima de las dificultades y ser ejemplo de cómo hacer el bien».
José Calderero @jcalderero

Alfa y Omega

COMENTARIO DE SAN JUAN PABLO II AL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (7,1-10)





«”Señor, no soy digno de que entres en mi casa”.

Estas palabras nos resultan familiares. Las pronunciamos antes de la sagrada comunión cada vez que participamos en la Misa... Fueron pronunciadas por primera vez por un centurión romano, un hombre que militaba como soldado en la tierra de Israel. 

Aunque era extranjero y pagano, amaba al pueblo de Israel, y –como el Evangelio nos dice– incluso les había construido una sinagoga, una casa de oración (cf Lc 7, 5). Por esta razón, los judíos apoyaron con gusto la petición que él quería hacer a Jesús de curar a su siervo.

En respuesta a la petición del centurión, Jesús parte hacia su casa. Pero en ese momento el centurión, queriendo ahorrar a Jesús el esfuerzo, le dijo: “Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres en mi casa; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra y mi criado quedará sano”
. 
Cristo accedió al deseo del centurión, pero al mismo tiempo “se admiró” de las palabras de él; y dijo a la muchedumbre que lo seguía: “Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe”.

Si repetimos las palabras del centurión cuando nos acercamos a la sagrada comunión, lo hacemos precisamente porque estas palabras expresan una fe fuerte y profunda. Las palabras son sencillas, pero en cierto sentido contienen la verdad fundamental que expresa quién es Dios y quién es el hombre: Dios es el totalmente Santo, el Creador que nos da la vida y que hizo todo lo que existe en el universo. Nosotros somos creaturas y somos sus hijos, necesitados de curación a causa de nuestros pecados.

En una sociedad muy desarrollada... es fácil vivir como si Dios no existiera. En efecto, existe una poderosa atracción hacia esa actitud, pues puede dar la impresión de que reconocer a Dios como origen y fin de todo recorta la independencia humana y pone límites inaceptables a la acción humana. 

Pero cuando olvidamos a Dios, inmediatamente perdemos de vista el significado más profundo de nuestra existencia y ya no sabemos quiénes somos. ¿No constituye esto una causa importante de la insatisfacción que suele hallarse en las sociedades muy desarrolladas? ¿No es fundamental para nuestro bienestar sicológico y social escuchar la voz de Dios en la maravillosa armonía del universo? 

... Las palabras del centurión son la voz de la creatura que alaba al Creador por su generosidad y bondad. Efectivamente, estas palabras contienen el Evangelio entero: la entera Buena Nueva de nuestra salvación; y dan testimonio del maravilloso don de Dios mismo, expresado en la Palabra de vida. Dios regala a la humanidad un don totalmente libre: una participación en su naturaleza divina. Él dota a sus criaturas con la vida eterna en Cristo. El hombre ha sido adornado de gracia por Dios.

La fe del centurión romano era grande. Él era consciente de lo mucho que había sido “agraciado” por Cristo. Sabía que no era digno de tal don, y que este don iba más allá de todo lo que él, un mero hombre, podía alcanzar o incluso desear, pues el don es en verdad sobrenatural. Lo maravilloso de este don es que nos permite alcanzar el objeto de nuestros más profundos anhelos: vivir para siempre en íntima unión con Dios que es la fuente de todo bien.

... En Cristo –que es el don divino, el don del Evangelio–, la Eucaristía se nos ofrece a todos. Todos estamos invitados a hacernos “hermanos en la fe” . En la Iglesia no hay “extranjeros”. Incluso quien viene de “un país lejano”, desde muy lejos, está “en su casa” en la Iglesia.

... Hoy la Iglesia en todas partes canta estas palabras: dondequiera que se reúnan cristianos para celebrar la Eucaristía dominical…, se están repitiendo en tantas lenguas diferentes las palabras del centurión: “Señor, no soy digno”. Estas palabras ... nos hablan a todos de los dones de Dios: nuestra vida, nuestra familia, el progreso de nuestra sociedad, nuestra fe, y el más grande de todos los dones de Dios: su unigénito Hijo Jesucristo.
“Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme” .
(San Juan Pablo II, Homilía del 4-6-1989)

EVANGELIO DE HOY: SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA







Lectura del santo Evangelio según san Lucas (7,1-10):

En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar a la gente, entró en Cafarnaum. Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado, a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, para rogarle que fuera a curar a su criado.

Ellos presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: «Merece que se lo concedas porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga.»

Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió a unos amigos a decirle: 

«Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: "ve", y va; al otro: "ven", y viene; y a mi criado: "haz esto", y lo hace.»

Al oír esto, Jesús se admiró de él, y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo: «Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe.»

Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

Palabra del Señor

Ángelus del Papa: conscientes de la gratuidad del perdón que recibimos de Dios, seamos misericordiosos como Él

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
El pasaje del Evangelio de este domingo (Mt 18.21 a 35) nos ofrece una enseñanza sobre el perdón, que no niega el agravio sufrido, sino que reconoce que el ser humano, creado a imagen de Dios, es siempre más grande que el mal que comete. San Pedro le pregunta a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? »(V. 21). A Pedro le parece lo máximo perdonar siete veces a una misma persona; y tal vez a nosotros ya nos parece mucho hacerlo dos veces. Pero Jesús responde: «No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces» (v. 22), es decir, siempre. Tú debes perdonar siempre. Y confirma esto narrando la parábola del rey misericordioso y el siervo despiadado, en la cual muestra la incoherencia de aquel que fue perdonado antes y que luego se niega a perdonar.
El rey de la parábola es un hombre generoso que, tomado por la compasión, condona una deuda enorme - "diez mil talentos" - , enorme, a un siervo que le suplica. Pero ese mismo siervo, tan pronto como se encuentra con otro siervo que le debía cien denarios - es decir, mucho menos -, actúa sin piedad, haciéndolo aprisionar. La actitud incoherente de este siervo es también la nuestra cuando rechazamos el perdón a nuestros hermanos. Mientras que el rey de la parábola es la imagen de Dios que nos ama de un amor rico de misericordia tanto como para acogernos, amarnos y perdonarnos continuamente.
Desde nuestro Bautismo, Dios nos ha perdonado, condonándonos una deuda insoluble: el pecado original. Eso la primera vez. Luego, con una misericordia sin límites, Él nos perdona todas las culpas tan pronto como mostramos sólo un pequeño signo de arrepentimiento. Dios es así: misericordioso. Cuando tenemos la tentación de cerrar el corazón a quien nos ha ofendido y nos pide perdón, recordemos las palabras del Padre celestial al siervo despiadado: «Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?» (Versículos 32-33). Quien sea que haya experimentado la alegría, la paz y la libertad interior que viene del ser perdonado puede abrirse a la posibilidad de perdonar a su vez.
En la oración del Padrenuestro, Jesús quiso incluir la misma enseñanza de esta parábola. Puso en relación directa el perdón que le pedimos a Dios con el perdón que debemos conceder a nuestros hermanos, «Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores» (Mateo 6:12). El perdón de Dios es el signo de su abrumador amor por cada uno de nosotros; es el amor que nos deja libres de alejarnos, como el hijo pródigo, pero que espera nuestro regreso todos los días; es el amor emprendedor del pastor por la oveja perdida; es la ternura que recibe a cada pecador que llama a su puerta. El Padre Celestial, nuestro Padre, está lleno, lleno de amor y quiere ofrecérnoslo, pero no puede hacerlo si cerramos nuestro corazón al amor por los demás.
Que la Virgen María nos ayude a ser cada vez más conscientes de la gratuidad y la grandeza del perdón recibido de Dios, para volvernos misericordiosos como Él, Padre bueno, lento para la ira y grande en amor. Ángelus domini...
(Griselda Mutual - Radio Vaticano)
Palabras del Santo Padre tras rezar el Ángelus:

domingo, 17 de septiembre de 2017

Papa Francisco invita a contemplar a María sufriente bajo la Cruz

El Papa invitó a los fieles que participaron de la Misa a primera hora de la mañana en la Casa Santa Marta, a «contemplar a la Madre de Jesús» y observar su actitud al ver a Jesús en la cruz.
«Contemplar este signo de contradicción, porque Jesús es el vencedor, pero en la cruz, sobre la cruz. Es una contradicción, no se entiende. Se necesita tener fe para entender, al menos para acercarse a este misterio».
El Papa aseguró que María «vivió toda la vida con el alma traspasada» en parte porque seguía a Jesús y escuchaba los comentarios de la gente. «Por eso decimos que es la primera discípula».
Y ante la Cruz, «permaneció en silencio, observando a su Hijo. Quizás escuchó comentarios del tipo: ‘Mira, esa es la Madre de uno de los tres delincuentes’. Pero ella dio la cara por su Hijo».
«Esto que digo ahora –añadió el Santo Padre– son pequeñas palabras para ayudar a contemplar, en silencio, este misterio. En ese momento, Ella dio a luz a todos nosotros: dio a luz a la Iglesia. ‘Mujer’ –le dice el Hijo– ‘he aquí a tu hijo’. No dice ‘madre’, dice ‘mujer’. Mujer fuerte, valiente; mujer que estaba allí para decir: ‘Este es mi Hijo, no reniego de Él’».
Francisco afirmó que el Evangelio del día era más que para reflexionar, para contemplar y pidió «que sea el Espíritu Santo el que nos diga a cada unos de nosotros lo que necesitamos».
ACI/Álvaro de Juana

Las guerras y el cambio climático provocan un fuerte aumento del hambre en el mundo


No solo no mejoran las cifras, sino que empeoran. 815 millones de personas pasan hambre en el mundo. Son 40 millones más que el año anterior. La causa, las guerras y el cambio climático
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha alertado de que el número de personas que pasan hambre en el mundo aumentó en 38 millones en 2016, llegando hasta los 815 millones, en comparación con los 777 millones de 2015.
Así lo pone de manifiesto el informe anual del organismo sobre seguridad alimentaria y nutrición presentado el 15 de septiembre en Roma y que ha sido coordinado junto con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Las causas de este aumento son «el aumento de los conflictos, el cambio climático y el decrecimiento económico», según el director general de la FAO, José Graziano da Silva, quien destacó que, para acabar con el hambre, es necesario «garantizar sociedades pacíficas e inclusivas».
Cerca de 500 millones de personas que viven hambre viven en lugares de conflicto, donde se encuentra también a 122 de los 155 millones de niños con retraso del crecimiento.


El informe pone también de manifiesto que «el número de refugiados y desplazados internos ha aumentado significativamente con el creciente número de conflictos y se ha doblado entre 2007 y 2015 hasta alcanzar un total de aproximadamente 64 millones de personas». «Actualmente hay nueve países con más del 10% de su población clasificada como refugiada o desplazada; en Somalia y Sudán del Sur, más del 20% de su población son personas desplazadas y en la República Árabe Siria, más del 60%».
Se pone el foco particularmente en Sudán del Sur, donde hace un año se declaró una hambruna. Varios países, se advierte, atraviesan situaciones de alerta alimentaria con riego de convertirse en hambruna, como algunas zonas de Nigeria, Somalia y Yemen.
Otro motivo de preocupación son los estragos der el cambio climático, que ha intensificado el fenómeno de El Niño, con una oleada de sequías o inundaciones en varios países.
La desaceleración económica mundial es también, según el informe, causa del deterioro de la seguridad alimentaria y la nutrición.
Europa Press / Alfa y Omega

Pakistán: Un joven cristiano asesinado por beber agua del mismo vaso que sus compañeros musulmanes

La investigación policial ha dejado al descubierto una terrible historia de vejaciones y agresiones a un joven cristiano en un instituto por negarse a convertirse al islam. El asunto ha llegado a la Asamblea Nacional
La Asamblea Nacional de Pakistán estudiará cómo prevenir casos como el incidente que el 30 de agosto costó la vida a un estudiante de secundaria cristiano, acosado por varios compañeros musulmanes.
El parlamentario cristiano Khalil George, que ocupa uno de los asientos reservados por ley a las minorías del país, llevó su caso esta semana ante el parlamento, solicitando «que se introduzca el tema de la “armonía interreligiosa” como materia en todas las escuelas públicas de todos los niveles y cursos de estudio», según ha informado la agencia vaticana Fides.
Sharon Masih era un chico de 17 años que asistía al instituto en Model Boys School Burewala, al sur de Punjab, el único cristiano en una clase de 70 alumnos. Logró una beca para acceder a este centro de educación secundaria gracias a su buen expediente académico en primaria, pero allí se encontró con un verdadero infierno. Algunos de sus compañeros le sometieron a continuos hostigamientos y humillacionesYa en su primer día en el centro, Sharon Masih fue agredido, pero fue a él, y no a sus acosadores, a quien el centro impuso un castigo. El chico estaba esperando la respuesta a su solicitud para cambiarse de centro.
El 30 de agosto, el joven fue increpado por varios chicos, que una vez más le instaron a convertirse al islam. Le golpearon con tanta fuerza que se desplomó al suelo. La autopsia ha revelado que la causa del fallecimiento fueron los reiterados golpes recibidos en el cuerpo y en la cabeza.
Su familia afirma que el detonante de esta agresión fue haber utilizado para beber agua el mismo vaso que utilizaban los demás estudiantes, lo que, dijeron, constituía una ofensa debido a su condición de cristiano.
«Sharon fue golpeado y los maestros no hicieron nada para detener la violencia», ha denunciado un familiar, según recoge Fides. Interrogado por la policía, el profesor presente durante los hechos, Nazir Mol, aseguró no haber visto nada ya que estaba «ocupado leyendo un periódico», recoge la agencia iNews.
Un signo de humanidad y de esperanza
Hubo otros compañeros que sí le auxiliaron. Al ver la gravedad de su estado, le trasladaron al hospital, donde no pudieron salvarle la vida. El abogado cristiano que lleva su caso, Mushtaq Gill, agradeció el gesto de esos chicos como un significativo gesto de humanidad en medio de un episodio más de intolerancia religiosa contra los cristianos. «Esos estudiantes musulmanes que llevaron a Sharon al hospital son verdaderamente un signo de esperanza y un verdadero ejemplo de las enseñanzas de Dios y de la humanidad», dijo
Los obispos de Pakistán han exigido al gobierno de Punjab «justicia para la familia de Sharon Masih» y han pedido medidas para prevenir la intolerancia religiosa.
«Este episodio puede parecer una trivial pelea entre adolescentes, pero en realidad fue causada por la intolerancia, la discriminación y las actitudes inhumanas hacia las comunidades minoritarias y marginadas. Expresamos profunda preocupación por el nivel de negligencia extrema por parte de las autoridades escolares», ha dicho el abogado Mushtaq Gill.
 Alfa y Omega

Vivir perdonando

Los discípulos le han oído a Jesús decir cosas increíbles sobre el amor a los enemigos, la oración al Padre por los que los persiguen, el perdón a quien les hace daño. Seguramente les parece un mensaje extraordinario, pero poco realista y muy problemático.
Pedro se acerca ahora a Jesús con un planteamiento más práctico y concreto que les permita, al menos, resolver los problemas que surgen entre ellos: recelos, envidias, enfrentamientos y conflictos. ¿Cómo tienen que actuar en aquella familia de seguidores que caminan tras sus pasos? En concreto: «¿Cuántas veces he de perdonar a mi hermano cuando me ofenda?».
Antes de que Jesús le responda, el impetuoso Pedro se le adelantaa hacerle su propia sugerencia: «¿Hasta siete veces?». Su propuesta es de una generosidad muy superior al clima justiciero que se respira en la sociedad judía. Va más allá incluso de lo que se practica entre los rabinos y los grupos esenios, que hablan como máximo de perdonar hasta cuatro veces.
Sin embargo, Pedro se sigue moviendo en el plano de la casuística judía, donde se prescribe el perdón como arreglo amistoso y reglamentado para garantizar el funcionamiento ordenado de la convivencia entre quienes pertenecen al mismo grupo.
La respuesta de Jesús exige ponernos en otro registro. En el perdón no hay límites: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete». No tiene sentido llevar cuentas del perdón. El que se pone a contar cuántas veces está perdonando al hermano se adentra por un camino absurdo que arruina el espíritu que ha de reinar entre sus seguidores.
Entre los judíos era conocido el «Canto de venganza» de Lámec, un legendario héroe del desierto, que decía así: «Caín será vengado siete veces, pero Lámec será vengado setenta veces siete». Frente a esta cultura de la venganza sin límites, Jesús propone el perdón sin límites entre sus seguidores.
Las diferentes posiciones ante el Concilio han ido provocando en el interior de la Iglesia conflictos y enfrentamientos a veces muy dolorosos. La falta de respeto mutuo, los insultos y las calumnias son frecuentes. Sin que nadie los desautorice, sectores que se dicen cristianos se sirven de Internet para sembrar agresividad y odio, destruyendo sin piedad el nombre y la trayectoria de otros creyentes.

Necesitamos urgentemente testigos de Jesús que anuncien con palabra firme su Evangelio y que contagien con corazón humilde su paz. Creyentes que vivan perdonando y curando esta obcecación enfermiza que ha penetrado en su Iglesia.
José Antonio Pagola

COMENTARIO DE SAN JUAN PABLO II AL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO(18,21-35)



¡El perdón! Cristo nos ha enseñado a perdonar. Muchas veces y de varios modos Él ha hablado de perdón. Cuando Pedro le preguntó cuántas veces habría de perdonar a su prójimo, “¿hasta siete veces?”, Jesús contestó que debía perdonar “hasta setenta veces siete”. 

En la práctica, esto quiere decir: siempre. Efectivamente, el número “setenta por siete” es simbólico, y significa, más que una cantidad determinada, una cantidad incalculable, infinita. 

Al responder a la pregunta sobre cómo es necesario orar, Cristo pronunció aquellas magníficas palabras dirigidas al Padre: “Padre nuestro que estás en los cielos”; y entre las peticiones que componen esta oración, la última habla del perdón: “Perdónanos nuestras ofensas, como nosotros las perdonamos” a quienes son culpables con relación a nosotros (“a los que nos ofenden”).

Finalmente, Cristo mismo confirmó la verdad de estas palabras en la cruz, cuando, dirigiéndose al Padre, suplicó: “¡Perdónalos!”, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lc 32, 34).

“Perdón” es una palabra pronunciada por los labios de un hombre, al que se le ha hecho mal. Más aún, es la palabra del corazón humano. En esta palabra del corazón, cada uno de nosotros se esfuerza por superar la frontera de la enemistad que puede separarlo del otro, trata de reconstruir el espacio interior de entendimiento, de contacto, de unión. 

Cristo nos ha enseñado con la palabra del Evangelio y, sobre todo, con el propio ejemplo, que este espacio se abre no sólo ante el otro hombre sino, a la vez, ante Dios mismo. El Padre, que es Dios de perdón y de misericordia, desea actuar precisamente en este espacio del perdón humano, desea perdonar a aquellos que son capaces de perdonar recíprocamente, a los que tratan de poner en práctica estas palabras: “Perdónanos... como nosotros perdonamos”. 

El perdón es una gracia, en la que se debe pensar con humildad y gratitud profundas. (…) Cristo nos ha enseñado a perdonar. El perdón es indispensable también para que Dios pueda plantear a la conciencia humana los interrogantes sobre los que espera respuesta en toda la verdad interior.

En este tiempo, cuando tantos hombres inocentes perecen a manos de otros hombres, parece imponerse una necesidad especial de acercarse a cada uno de los que matan, acercarse con el perdón en el corazón y, al mismo tiempo, con la misma pregunta que Dios, Creador y Señor de la vida humana, hizo al primer hombre que había atentado contra la vida del hermano y se la habla quitado, había quitado lo que es propiedad sólo del Creador y del Señor de la vida.

Cristo nos ha enseñado a perdonar. Enseñó a Pedro a perdonar “hasta setenta veces siete. Dios mismo perdona cuando el hombre responde a la pregunta dirigida a su conciencia y a su corazón, con toda la verdad interior de la conversión.

Dejando a Dios mismo el juicio y la sentencia en su dimensión definitiva, no cesemos de pedir: “Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

(San Juan Pablo II, catequesis del 21 de octubre de 1981)