sábado, 1 de octubre de 2016

Francisco: “Jamás se debe hacer proselitismo, es un gran pecado contra el ecumenismo, somos hermanos”


Son muy pocos, apenas llegan a las doscientas personas. Son los sacerdotes, seminaristas, religiosos y agentes de pastoral de Georgia, que se han encontrado con el Papa Francisco en la iglesia de la Asunción. Una auténtica minoría que trabaja con dificultad, y que sintieron la visita del Papa como un bálsamo, como un vaso de agua fresca en mitad de la incomprensión y las dificultades.
Se trató de un encuentro recogido, pequeño, humilde, en el que algunos miembros de la Iglesia georgiana plantearon a Francisco algunos temas. Tras el saludo de Giuseppe Pasotto (administrador apostólico del Cáucaso), Kaká, un joven, le habló de los problemas de la juventud católica. El Papa iba apuntando en un cuaderno la apelación del joven, que hablaba de las incomprensiones que viven los jóvenes católicos, y la necesidad de seguir hacia adelante "con orgullo y sin miedo". Después, improvisó durante más de media hora, en familia, como a él le gusta. Como se aparece como auténticamente Francisco.
Irina, una madre de familia, habló de los retos, desde la educación de los hijos al divorcio, pasando por la ideología de género, los métodos anticonceptivos y todos los aspectos abordados en Amoris Laetitia. "Usted saben bien cuántas fuerzas luchan en contra de la familia", apuntó la mujer.
Un seminarista, por su parte, habló del crecimiento de las vocaciones, pese a vivir en la minoría, con el camino ecuménico como rumbo para el futuro en el país. "Me siento orgulloso de ser católico, y de convertirme en sacerdote católico georgiano", señaló.
Un sacerdote armenio, que acompañó al Papa en su visita a aquel país del Cáucaso, destacó la importancia de la espiritualidad y del testimonio. "Mantener viva la memoria del pasado, y tener la valentía de soñar un futuro", proclamó.

Tras estas intervenciones, el Papa habló, e improvisó. Esta es la transcripción de las palabras de Francisco.
Al final de la misa, ... yo hablaré a todos mezclando todas las preguntas que han hecho ustedes
En Armenia, al final de la misa invité a subir al papamóvil a Su Excelencia y al Obispo de la Iglesia apostólica armenia de la misma ciudad. Éramos tres obispos: el obispo de Roma, el obispo católico de Tumek, y el obispo armenio. Casi como si fuera ortodoxo (risas). Es una buena ensalada (macedonia)
Habíamos hecho el recorrido, y después descendimos. Cuando yo iba hacia el automóvil, una viejita me hizo gestos de acercarme. Tendría... ¡si tenía 80 no era vieja! (risas). Parecía que tenía bastantes más. Yo he sentido en el corazón la necesidad de acercarme a saludarla, porque estaba detrás de las vallas. Era una mujer humilde, muy humilde. Me ha saludado con amor, tenía un diente de oro..., y me ha dicho esto: "Yo soy armenia, pero vivo en Georgia. Y he venido de Georgia". Había viajado ocho horas en el bus para ver al Papa.
Al rato, cuando andábamos, me la encontré de nuevo, dos horas después. Y le dije: Señora, ¿pero usted vino más para encontrarme? Y me respondió. Sí, es la fe.
Has hablado de ser firmes en la fe. Estar firmes en la fe es el testimonio que ha dado esta mujer. Creía que Jesucristo, el hijo de Dios, ha dejado a Pedro sobre la tierra como su vicario, y ella quería ver a Pedro. Firmes en la fe significa capacidad de recibir de los otros la fe, conservarla y transmitirla
Has hablado de tener viva la historia del pasado, la historia nacional, y tener el coraje de buscar un futuro mejor. Firmes en la fe significa no olvidar aquello que hemos aprendido. Es más, hacerlo crecer. Darlo a nuestros hijos. Por eso, en Cracovia, les he dado como misión especial a los jóvenes, hablar con los abuelos. Son los abuelos los que nos han transmitido la fe, que tantos de vosotros tienen que enseñarles a escuchar a los abuelos, hablar con ellos. Para recibir el agua fresca de la fe. Elaborarla en el presente, hacerla crecer, no esconderla en un cajón como ése... Y transmitirla a nuestros hijos.
El Apóstol Pablo, hablando a su discípulo predilecto, Timoteo, les pedía conservar firme la fe que había recibido de su madre y de su abuela. Este es el camino que nosotros tenemos que seguir. Estos nos hará madurar tanto, recibir la herencia, hacerla germinar, y darla.
Una planta sin raíces no crece. Una fe sin raíces de la madre y de la abuela no crece. Pero una fe que me ha sido dada y no la doy a los otros tampoco crece. Así, para resumir, ser firmes en la fe, es necesario memoria del pasado, coraje en el presente, esperanza en el futuro.
No se olviden de esa señora georgiana, capaz de ir seis-ocho horas en el autobús, en Armenia. No se olviden, es una mujer armenia pero georgiana, y las mujeres georgianas tienen fama de ser mujeres fuertes, de fe, que llevan adelante la iglesia
Y tú, una vez has dicho a tu mamá, yo quiero hacer lo que hace ese sacerdote. Y al final de tu intervención dijiste que estabas orgulloso de ser católico y sacerdote georgiano. Es todo un camino. No has dicho lo que dijo tu mamá. ¿Qué te dijo tu mamá cuando se lo dijiste? (el joven responde: era un niño, y mi madre me dijo 'está bien, haz lo que hace ese hombre'). Otra vez, la madre, la mujer georgiana. Fuerte. La madre está perdiendo a un hijo, pero se lo daba a Dios, lo acompañó en su camino. Y tu madre ha perdido la oportunidad de convertirse en suegra (risas). En el inicio de una vocación siempre está la madre, la abuela... pero dijiste la palabra clave, memoria.

Conservar la memoria de la primera llamada. Custodiar ese momento, como tú custodias ese recuerdo. Mamá, yo quiero hacer como hace ese hombre. Eso no es una fábula que ha venido a tu mente, ha sido el Espíritu Santo que te ha tocado, y custodiar con la memoria ésto, es custodiar la memoria del Espíritu Santo. Estoy hablando a todos los religiosos y religiosas.
Todos nosotros, en nuestra vida, tenemos o tendremos momentos de oscuridad. También los consagrados tenemos momentos oscuros, cuando parece que las cosas no van adelante, cuando hay dificultades de convivencia. En ese momento, hay que detenerse y hacer memoria: memoria del momento en el que he estado tocado por el espíritu santo. Como ha dicho él. La perseverancia en la vocación está radicada en la memoria de aquella caricia que el Señor nos ha hecho, y nos ha dicho que viene con nosotros.
Esto es lo que yo os digo a todos vosotros, consagrados: no volver atrás cuando se encuentra la dificultad. Si quieren mirar atrás, la memoria de ese momento, lo único. Y así la fe permanece firme, la vocación permanece firme. Con nuestras debilidades, con nuestros pecados. Todos somos pecadores, todos necesitamos confesarnos, pero la misericordia, el amor de Jesús es más grande que nuestros pecados.
Ahora yo quisiera hablar dos cosas. ¿Es tan fuerte el frío en casa que están en invierno? Y vas adelante lo mismo. Irina: hemos hablado con el sacerdote, con el religioso, con los consagrados sobre la fe firme. ¿Pero cómo es la fe en el matrimonio? El matrimonio es la cosa más bella que Dios ha creado.
La Biblia nos dice que Dios hizo hombre y mujer semejantes a Él. Yo entiendo, Irina, cuando explicabas la dificultad que tantas veces hay en el matrimonio. Las incomprensiones, las tentaciones, buscar el camino del divorcio, yo me busco otro y él se busca otra y empezamos de nuevo... Irina, ¿tú sabes quién paga los gastos del divorcio? Dos personas. Los dos, y más, y paga Dios, porque cuando se separa lo que es una sola carne, ensucia la carne de Dios. Pagan los hijos, los niños.
No sabemos, queridos hermanos, cuánto sufren los niños pequeños cuando ven peleas y separación de sus padres. Se debe hacer de todo para salvar un matrimonio, pero es normal que en el matrimonio se pelee, es normal. Sucede que a veces vuelan los platos, es normal. Si hay verdadero amor, se hace la paz inmediatamente. Yo aconsejo a los matrimonios que peleen todo lo que quieran, pero no acaben el día sin hacer las paces. ¿Sabéis por qué? La guerra fría del día siguiente es peligrosísima. Cuántos matrimonios se salvan si tienen el coraje, de al final de la jornada, no hacer un discurso, sino una caricia, y se hace la paz.
Pero es verdad que hay situaciones muy complejas, cuando el diablo se mezcla y pone una mujer delante de un hombre que le parece más bella que la suya, o cuando pone a un hombre delante de una mujer que le parece mejor que el suyo. ¡Pidan ayuda inmediatamente cuando venga esta tentación, pidan ayuda inmediatamente! Esto es lo que tú decías de ayudar a las parejas. A las parejas se las ayuda recibiéndolas. La cercanía del acompañamiento, el discernimiento, la integración en el cuerpo de la Iglesia. Acoger, acompañar, discernir e integrar. En la comunidad católica se debe ayudar a salvar el matrimonio.
Hay tres palabras de oro en la vida del matrimonio: yo les preguntaría a un matrimonio ¿se quieren bien? Me responderán que sí, y cuando hay alguna cosa que uno hace por el otro, ¿saben decir gracias?. Y si alguno de los dos hace algo mal, ¿saben pedir perdón? Y si quieren llevar adelante un proyecto ¿saben pedir la opinión del otro?. Tres palabras: Puedo, Gracias, Perdón.
Si en el matrimonio se usan estas palabras, puedo, gracias, perdón, el matrimonio caminará bien, irá hacia adelante.
Tú, Irina, has mencionado a un gran enemigo del matrimonio, que es la teoría de género. Hoy hay una guerra mundial para destruir el matrimonio. Hoy no se destruye con las armas, se destruye con las ideas. Hay una colonización ideológica que destruye, hay colonizaciones ideológicas que destruyen. Por tanto, defenderse de las colonizaciones ideológicas. Si hay problemas, hacer la paz lo antes posible, y no olvidar las tres palabras: permiso, gracias y perdón.
Y tú, Kaka, has hablado de una Iglesia abierta, que no se cierra en sí misma, que esté abierta para todos. Una Iglesia madre, porque la Iglesia es así. Hay dos mujeres que Jesús ha querido para todos nosotros. Su madre, y su esposa. Las dos se asemejan: la madre de Jesús, que él ha dejado como madre nuestra; la Iglesia es la esposa de Jesús, y también es nuestra madre. Con la madre Iglesia, con la madre María se puede ir hacia adelante seguro, y ahí encontramos otra vez a la mujer. Parece que el Señor tiene una predilección para llevar adelante la fe con las mujeres. María, la Santa Madre de Dios, la Iglesia, la santa esposa de Dios, nosotros, pecadores, sus hijos. Y la abuela, la madre, que nos han dado la fe. Será María, la Iglesia, la abuela, la madre... las que defiendan la fe. Sus antiguos monjes decían esto, escuchen bien: cuando hay turbulencias espirituales, hay que refugiarse bajo el manto de la santa Madre de Dios. Y María es el modelo de la Iglesia, de la madre, de la mujer. De la mujer, porque la Iglesia es mujer, y María es mujer.
Una última cosa: ¿dónde la tengo? A ver... El problema del ecumenismo. Jamás pelear. Dejemos a los teólogos que estudien las cosas abstractas de la teología. ¿Qué debo hacer yo con un amigo, un vecino, una persona ortodoxa? Ser abierto. Ser amigo. ¿Debo esforzarme por convertirlo? Hay un grave pecado contra el ecumenismo: el proselitismo. Jamás se debe hacer proselitismo con los ortodoxos. ¡Son hermanos y hermanas nuestros, discípulos de Jesucristo! Que por las situaciones históricas tan complejas hemos terminado así. Sean ellos, seamos nosotros, creemos en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, creemos en la Santa Madre de Dios. ¿Qué tengo que hacer? No condenar, no puedo. Amistad, caminar juntos, orar unos por los otros, rezar, y hacer obras de caridad juntos, porque se puede. Esto es el ecumenismo. Pero jamás condenar a un hermano o una hermana, jamás dejar de saludarlo porque es ortodoxo.
Quisiera terminar, también con el pobre Kote... Has dicho que estás orgulloso de convertirte en un sacerdote georgiano. A ti, y a todos vosotros, católicos georgianos, les pido por favor defendernos de la mundanidad. Jesús nos ha hablado tan fuerte contra la mundanidad. En el discurso de la Última Cena, pidió al Padre que nos defendiera de la mundanidad. Pidamos esta gracia todos juntos. Que el Señor nos libre de la mundanidad, y nos haga hombres y mujeres de Iglesia. Firmes en la fe que hemos recibido de la abuela y de la madre. Firmes en la fe que es segura bajo la protección de la Santa Madre de Dios, y así, como estamos, recemos a la santa madre de Dios el Ave María.

Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo


Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 17-24
En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron muy contentos y dijeron a Jesús:
«Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre»
Él les contestó:
«Veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo el ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno.
Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo»
En aquel momento, lleno de la alegría del Espíritu Santo, exclamó:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla.
Si, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar».
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
«¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron».
Palabra del Señor.

viernes, 30 de septiembre de 2016

El Papa desea visitar Fátima en 2017 por el centenario de las apariciones


El Papa Francisco desea visitar el santuario portugués de Fátima en mayo de 2017 para conmemorar el centenario de las apariciones de la Virgen, según dijo hoy el obispo auxiliar de Lisboa, Nuno Brás.
En declaraciones a «Ecclesia», la agencia de la Conferencia Episcopal Portuguesa, Brás explicó que el Papa le confirmó su intención de ir a Fátima el pasado domingo en el Vaticano, en la clausura del Jubileo de los catequistas.
"Creo que podemos dar como seguro que, a no ser que tenga una enfermedad o que ocurra un imprevisto de agenda", el Papa ha decidido que viene a Fátima, señaló el obispo auxiliar lisboeta.
Si se confirma la visita, Francisco será el cuarto pontífice que visite Portugal, después de Pablo VI (1967), Juan Pablo II (1982, 1991 y 2000) y Benedicto XVI (2010).
Revelaciones de la Virgen
El culto a Fátima, situado a unos 130 kilómetros de Lisboa, tiene su origen entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, período durante el que tres niños portugueses -Lucía, Jacinta y Francisco- aseguraron que habían sido testigos de varias apariciones de la Virgen.
Los tres menores explicaron que la Virgen les hizo varias revelaciones -conocidas comolos tres secretos de Fátima- en estos encuentros, la primera sobre la muerte prematura de dos de ellos y la segunda sobre el final de la Primera Guerra Mundial, el inicio de la Segunda y el fin del comunismo.
Finalmente, el tercer secreto fue revelado en 2000 y en él se predecía el asesinato de un "obispo vestido de blanco" mientras atravesaba una gran ciudad, en lo que la Iglesia considera una profecía del atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981, cuando fue tiroteado por el terrorista turco Ali Agca. (RD/Agencias)

Francisco evita condenar la invasión rusa durante su primer discurso en Georgia


No va a ser fácil el viaje deFrancisco a Georgia. El conflicto-invasión entre Georgia y Rusia marcó la primera etapa de la visita, ya desde el primer momento en que el presidente del país, Giorgi Margelashvili, denunció que su país "sigue siendo víctima de una agresión militar por parte de otro estado", a poco menos de 40 kilómetros de Tiflis.
El presidente de Georgia agradeció al Papa su apoyo en todo momento, aunque no ahorró las críticas, poco diplomáticas, ante la "invasión de Rusia en 2008". Tras subrayar que la presencia de la Iglesia católica en el país se remonta al siglo XII. "Georgia es puente de civilizaciones", apuntó Giorgi Margelashvili. "Este país sigue siendo víctima de una agresión militar por parte de otro estado", denunció el presidente, subrayando que el 20% de los ciudadanos son refugiados. "El camino elegido por Georgia es el de la paz, la cooperación y la paciencia", culminó.
En sus palabras, el Papa agradeció la oportunidad de viajar a un país, "una tierra bendita, lugar de encuentro e intercambio vital de culturas y civilizaciones". Recordando la visita de Juan Pablo II, Bergoglio subrayó "el cristianismo se ha convertido en semilla del florecimiento de la cultura georgiana. Y esta semilla sigue dando sus frutos".
"Georgia es un puente natural entre Europa y Asia, una bisagra que facilita las relaciones entre los pueblos, y que durante siglos ha hecho posible el diálogo y la confrontación de ideas entre mundos diferentes", destacó Francisco, quien glosó la belleza del país y su significatividad para el entorno.
"Han pasado 25 años desde la proclamación de la independencia de Georgia, que durante este período ha consolidado sus instituciones democráticas y ha garantizado los caminos, todo esto no sin grandes sacrificios, que el pueblo ha afrontado valientemente para asegurarse la tan anhelada libertad", añadió el Papa, quien pidió "crear las condiciones de estabilidad, equidad y respeto a las leyes que favorezcan el crecimiento e aumenten las oportunidades para todos".
 Jesús Bastante

SEÑOR, GUÍAME POR EL CAMINO ETERNO


Del Salmo 138:

Guíame, Señor, por el camino eterno

Señor, Tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. 

Guíame, Señor, por el camino eterno

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás Tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro. 


Guíame, Señor, por el camino eterno

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha. 

Guíame, Señor, por el camino eterno


Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras. 

Guíame, Señor, por el camino eterno

Papa: Poner fin a la lógica de las armas en Siria e Irak

El trabajo de cuantos están comprometidos en ayudar a las personas que sufren y salvaguardar su dignidad es un reflejo de la misericordia de Dios y un signo de que el mal tiene un límite y no la última palabra. Es uno de los conceptos que el Papa Francisco expresó durante su encuentro, del último jueves de septiembre, al centenar de miembros de los Organismos caritativos católicos que trabajan en el contexto de la crisis humanitaria en Siria, Irak y en los países limítrofes.
Al darles su bienvenida el Santo Padre saludó de modo especial al Señor Staffan de Mistura –  Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para Siria – junto a MonseñorGiovanni Pietro Dal Toso, Secretario del Consejo Pontificio Cor Unum y a todos sus colaboradores, a quienes les expresó su aprecio por el apoyo atento y eficaz a cuanto la Iglesia está realizando para tratar de aliviar los sufrimientos de millones de víctimas de estos conflictos.
A un año de distancia del último encuentro celebrado con todos ellos, el Pontífice afirmó que hay que constatar, con gran tristeza, que a pesar de los muchos esfuerzos prodigados en diversos ámbitos, la lógica de las armas y del atropello, los intereses oscuros y la violencia, siguen devastando a estos países.
Al afirmar que hasta ahora no se ha sabido poner fin a los sufrimientos extenuantes y a las violaciones continuas de los derechos humanos, el Papa Bergoglio recordó que las consecuencias dramáticas de la crisis son visibles más allá de los confines de la región, tal como lo demuestra el grave fenómeno migratorio.
La violencia genera violencia y tenemos la impresión de encontrarnos envueltos en una espiral de prepotencia y de inercia de la que no parece que haya una salida. Este mal que atenaza a la conciencia y a la voluntad debe hacer que nos interroguemos. ¿Por qué el hombre, incluso al precio de daños incalculables a las personas, al patrimonio y al ambiente, sigue persiguiendo las prevaricaciones, las venganzas y las violencias?
Tras invitar a pensar en el reciente ataque contra un convoy humanitario de la ONU, Franciscodijo:
Es la experiencia de aquel mysterium iniquitatis, de aquel mal que está presente en el hombre y en la historia y que tiene necesidad de ser redimido. ¡Destruir para destruir! Por esta razón, en este Año Santo, durante el que fijamos más intensamente la mirada en Cristo, Misericordia encarnada que ha vencido el pecado y la muerte, me vuelven a la mente estas palabras de San Juan Pablo II: ‘El límite impuesto al mal, del que el hombre es artífice y víctima, es en definitiva la Divina Misericordia’ (Memoria e identidad). Es el único límite. Sí, la respuesta al drama del mal se encuentra en el misterio de Cristo.
Al dirigir su mirada a los tantos rostros que sufren en Siria, en Irak y en los países cercanos y lejanos donde millones de prófugos se ven constreñidos a buscar refugio y protección, elObispo de Roma destacó que la Iglesia ve en todos ellos el rostro de su Señor durante la Pasión. Y añadió que el trabajo de tantos operadores en este sector es signo  de que el mal tiene un límite y un signo de que el mal no tiene la última palabra:
Es un signo de gran esperanza, por el que quiero dar gracias, junto a ustedes, a tantas personas anónimas – ¡pero no para Dios! – quienes, especialmente en este Año Jubilar, rezan e interceden en silencio por las víctimas de los conflictos, sobre todo por los niños y por los más débiles, y así sostienen también su trabajo. En Alepo, ¡los niños están obligados a beber agua contaminada! Más allá de las necesarias ayudas humanitarias, lo que más desean hoy nuestros hermanos y hermanas de Siria y de  Irak es la paz. Por lo tanto, no me canso de pedir a la comunidad internacional mayores y renovados esfuerzos para llegar a la paz en todo Oriente Medio y de pedirles que no miren para otro lado.
Después de recordar que el hombre tiene la capacidad de poner fin a los conflictos, puesto que cada uno de nosotros puede y debe hacerse constructor de paz, porque toda situación de violencia e injusticia es una herida en el cuerpo de la entera familia humana Francisco afirmó que su petición se hace oración cotidiana a Dios para que inspire las mentes y los corazones de cuantos tienen responsabilidades políticas, a fin de que sepan renunciar a los intereses parciales para alcanzar el bien más grande: la paz.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

La encrucijada geopolítica que espera a Francisco en Georgia


Acercarse aún más a Rusia o apoyar los intereses opuestos de Georgia. Ésta es la encrucijada en la que Francis X. Rocca y Thomas Grove, en un artículo en el Wall Street Journal, han colocado al Papa Francisco antes de la visita apostólica al Cáucaso que emprende esta misma mañana.
El dilema pasa por lo que el Papa dirá sobre las regiones de Abjasia y Osetia del Sur: territorios reclamados tanto por Georgia como Rusia.
Aunque los dos países concluyeron la guerra en 2008, la presencia continua de tropas rusas en las dos zonas separatistas ha conducido a que haya actualmente 200.000 personas desplazadas por toda Georgia. Pero que el Papa -conocido defensor de los refugiados y migrantes- llame la atención al mundo sobre esta tragedia irritaría a Rusia, ya que la estabilización de los dos territorios implicaría que Moscú renunciara a su reivindicación de ellos.
Y dados los pasos que Francisco está tomando hacia una relación más estrecha con la Iglesia ortodoxa, parece improbable que quiera enfadar al Kremlin: un valioso aliado del patriarcado de Moscú bajo el mandato de Vladimir Putin.
Un caso análogo al de los escollos que el Papa tendrá que sortear en Georgia es el conflicto que se está viviendo en Ucrania, en la parte oriental de la cual, desde 2014, separatistas apoyados por Rusia han estado librando una guerra en la Crimea. En febrero del año pasado Francisco calificó las tensiones como una "violencia fratricida entre cristianos".
La etiqueta sentó mal a los católicos ucranianos -según denunció de inmediato Sviatoslav Shevchuk, primado de la Iglesia greco-católica del país- porque hizo parecer que se tratara de una guerra civil y no de una invasión. Perfecto ejemplo de los riesgos, y reproches, a los que el Papa se expone en caso de que midiera mal sus palabras en su visita a Georgia.
¿Cuál será, entonces, la estrategia que Francisco adoptará en Tiflis y Misjeta? Para Rocca y Grove, tres ocasiones en el pasado reciente arrojan luz sobre la incógnita.
La primera data de la audiencia general de este mismo miércoles, cuando el pontíficedenunció que los "responsables" de los reciente bombardeos en Siria "tendrán que rendir cuentas ante Dios". Lo importante es que el pontífice no mencionó explíctamente ni a Rusia ni al gobierno sirio -los verdaderos instigadores del ataque- para asegurarse de no levantar ningún rencor por parte de los agresores.
Y es que el Papa Francisco supo manejarse diplomáticamente también en sus visitas a Cuba y Uganda, al no mencionar ni la opresión política que se respira en el primer país ni la discriminación contra los homosexuales que se vive en el segundo.
"Se ha guardado silencio sobre los derechos humanos para avanzar otras prioridades estratégicas", aseveran Rocca y Grove. ¿Solidaridad, así pues, o diplomacia? ¿Preocupación humanitaria o geopolítica? Frente al interrogante sobre cuál será la política que el Papa adoptará en Georgia, la única certeza es que ésta tendrá implicaciones hasta, al menos, Moscú, si no incluso más allá.

HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO SOBRE EL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS (10,13-16):




En este pasaje del Evangelio, Jesús «parece algo enojado». Y «habla a la gente para hacerla razonar», diciendo: «Si en las ciudades paganas se hubieran hecho los milagros que se hicieron entre vosotros, se habrían convertido, vestidos de sayal y sentados en la ceniza. Y vosotros, no».

De este modo, Jesús hace «un resumen de toda la historia de la salvación: es el drama de no querer ser salvados; es el drama de no aceptar la salvación de Dios». Es como si dijéramos: «Sálvanos, Señor, pero a nuestro modo».

Jesús mismo recuerda muchas veces «cómo este pueblo rechazó a los profetas y apedreó a quienes le fueron enviados, porque eran incómodos». El pensamiento es siempre el mismo: «Queremos la salvación, pero a nuestro modo, no como la quiere el Señor».

Estamos ante el «drama de la resistencia a ser salvados». Se trata de «una herencia que todos hemos recibido», porque «también en nuestro corazón está esta semilla de resistencia a ser salvados como el Señor quiere salvarnos».

El contexto del pasaje evangélico de Lucas presenta a Jesús que «habla con sus discípulos que acaban de volver de una misión». Y también a ellos les dice: «Quien a vosotros escucha, a mí me escucha; quien a vosotros rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado. Lo mismo hicieron vuestros padres con los profetas». 

Precisamente «este es el drama de la historia de la salvación, desde el primer momento». Es, ante todo, «un drama del pueblo», porque «el pueblo, por ejemplo, se rebela muchas veces en el desierto». Pero «con las pruebas el pueblo madura: es más maduro». Y así «reconoce en Jesús a un gran profeta y también dice: Dios ha visitado a su pueblo».

Al contrario, «es la clase dirigente la que cierra las puertas al modo en que Jesús quiere salvarnos». En este sentido, «se comprenden los diálogos fuertes de Jesús con la clase dirigente de su tiempo: discuten con Él, lo ponen a prueba, tratan de hacerlo caer en un trampa», porque en ellos hay precisamente «una resistencia a ser salvados».

Ante esta actitud, Jesús les dice: «No os entiendo. Sois como esos niños: os hemos tocado la flauta y no habéis bailado, os hemos cantado lamentaciones, y no habéis llorado. ¿Qué queréis?». La respuesta sigue siendo: «Queremos la salvación a nuestro modo». Por tanto, vuelve «siempre esta cerrazón» ante el modo de obrar de Dios.

Pero «cuando el Señor va adelante, también en el grupo cercano a ellos comienzan las dudas». Lo refiere Juan en el sexto capítulo de su Evangelio, expresando la opinión de cuantos hablan de Jesús: «Este hombre es algo extraño, ¿cómo puede darnos de comer su cuerpo? Sí, quizá sea algo extraño». Incluso «sus discípulos comenzaron a echarse atrás». Así, «Jesús mira a los Doce» y les dice: «Si también vosotros queréis marcharos…».

Sin duda alguna «esta palabra es dura: la palabra de la cruz es siempre dura». Pero también es «la única puerta de salvación». Y «el pueblo creyente la acepta: buscaba a Jesús para curarse» y «para escuchar su palabra». En efecto, decía: «Este habla con autoridad. No como nuestra clase, los fariseos, los doctores de la Ley, los saduceos, que hablan con un lenguaje que nadie entendía». 

Para estos, la salvación estaba en el cumplimiento de los numerosísimos preceptos «que su fiebre intelectual y teológica había creado». Pero «el pobre pueblo no encontraba una salida de salvación». La encuentra, en cambio, en Jesús.

Sin embargo, al final, «hicieron lo mismo que sus padres: decidieron matar a Jesús». El Señor critica este modo de comportarse: «Vuestros padres mataron a los profetas, pero vosotros, para limpiaros la conciencia, les construís un hermoso monumento». Por eso «toman la decisión de matar a Jesús, es decir, de quitárselo de encima», porque, dicen, «este hombre nos traerá problemas: esta salvación no la queremos. Queremos una salvación bien disciplinada, segura. Esta no la queremos». 

«Con esta decisión, la clase dirigente quiere cancelar la omnipotencia de Dios». El «drama de la resistencia a la salvación» lleva a no creer «en la misericordia y en el perdón», sino en los sacrificios. E impulsa a querer «todo bien ordenado, todo claro».

Este es «un drama» que «también cada uno de nosotros tiene dentro». Por eso podemos hacernos algunas preguntas con vistas a un examen de conciencia: «¿Cómo quiero yo ser salvado? ¿A mi modo? ¿Al modo de una espiritualidad que es buena, que me hace bien, pero que está fija, tiene todo claro y no hay riesgo? ¿O al modo divino, es decir, siguiendo el camino de Jesús, que siempre nos sorprende, que siempre nos abre las puertas al misterio de la omnipotencia de Dios, que es la misericordia y el perdón?».

Jesús, «cuando ve este drama de la resistencia, incluso cuando ve la nuestra, llora». «Lloró ante la tumba de Lázaro, lloró contemplando a Jerusalén», y dijo: «Tú que matas a los profetas y apedreas a quienes te han sido enviados, ¿cuántas veces intenté reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas?». Y también llora «ante este drama de no aceptar su salvación, como la quiere el Padre».

Pensemos «que este drama está en nuestro corazón»; que cada uno de nosotros se pregunte a sí mismo: «¿Cómo pienso que es el camino de mi salvación? ¿El de Jesús u otro? ¿Soy libre de aceptar la salvación o confundo libertad con autonomía, y quiero mi salvación, la que yo creo que es justa? 

¿Creo que Jesús es el maestro que enseña la salvación, o voy por doquier siguiendo a gurús que me enseñan otra? ¿Me refugio bajo el techo de las reglas y de los tantos preceptos dados por los hombres? ¿Y así me siento seguro, y con esta seguridad —es algo duro decir esto— compro mi salvación, que Jesús da gratuitamente, con la gratuidad de Dios?».

Todas estas preguntas, que «nos hace bien formularnos hoy», culminan en esta última pregunta: «¿Resisto a la salvación de Jesús?».
(De la homilía del Papa Francisco en Santa Marta el 3 de octubre de 2014)

Quien me rechaza a mí rechaza al que me ha enviado



Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 13-16
En aquel tiempo, dijo Jesús:
-« ¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, vestidas de sayal y sentadas en la ceniza.
Por eso el juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras .
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno.
Quien a vosotros os escucha a mi me escucha; quien a vosotros os rechaza a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí rechaza al que me ha enviado».
Palabra del Señor.

30 de septiembre: san Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia


Doctor máximo en la exposición de la Sagrada Escritura. Habría que añadirle también el título de doctor en «ayunos y penitencias» y así de flaco y seco lo dejó pintado el Greco. Gran conocedor del latín, del griego y del hebreo, tanto que merecería otro «doctorado en clásicas» por esto.
Las cartas que escribió a sus amigos y a conocidos no tan amigos hicieron furor en la Edad Media y trajeron de cabeza a todos los que estaban empeñados en seguir de cerca de Jesucristo de modo radical. En ellas expone su ideal de perfección.
Fue un gran polemista. Las Vidas de Pablo, Malco e Hilarión son escritos que manifiestan su duro temperamento. ¿Era claro en el decir? Alguno dijo de él que era demasiado expresivo para ser santo. Y es verdad que maneja con maestría las invectivas escandalosas, las críticas mordaces y las frases ofensivas. Algún analista bondadoso termina diciendo, ante la evidencia de su dureza, que solo es una forma un tanto retórica de expresar el pensamiento, como quien dice enojado «ahora me vas a oír». Otros, menos generosos, se quedan perplejos ante la duda de si esas maneras eran secuelas del hombre viejo o signo de la libertad que suelen gozar los santos por no tener nada que perder ni apetecer gloria humana. También hay quienes acaban con la frase que suena a renuncia: «es santo para admirar y no para imitar».
Nació en Stridon (Dalamacia) en el siglo IV. Su padre, Eusebio, era rico y lo mandó a Roma a estudiar con los mejores maestros. Hizo retórica y filosofía. Aún no es cristiano, solo un catecúmeno que suele visitar las catacumbas. La mayor parte del tiempo que no dedica al estudio de Cicerón lo emplea en las fiestas y distracciones paganas en las que está tan enfrascado como los amigos y compañeros de academia. Y se ha despertado en él un desconocido afán por hacerse con libros y códices que comienza a coleccionar y copiar.
Recibió en bautismo. Pone fin a los estudios y comienza a viajar por Francia, convive con los monjes de Tréveris, y fue a Aquilea y Jerusalén, llevando como única compañía sus libros y ejercitándose en el ayuno tanto que cae enfermo grave. Con su recuperación física viene la decisión de abandonar a los filósofos paganos y dedicarse el estudio de la Palabra de Dios más acorde con su nueva condición cristiana. Comienza así el estudio del griego y encuentra un maestro judío que le enseña el hebreo.
Se curte con los rigores de la vida eremítica en el desierto de Calcis entre oración y las grandes penitencias que le llevan a golpearse el pecho con piedras a la hora de las grandes tentaciones carnales que tuvo que soportar. Es una etapa de maduración interior con la lucha entre el desaliento y la entrega. Escribe la Cartas, como la de Heliodoro, donde expone las excelencias de la vida solitaria y la Vida de Pablo, el primer ermitaño, donde cubre con abundante fantasía la falta de datos históricos.
Cuando tiene treinta años, lo ordenó sacerdote el obispo Paulino de Antioquía.
Otra etapa de su vida comienza en el año 382, cuando el papa Dámaso lo llama personalmente desde Roma con el ruego de que marche allá para revisar el texto bíblico y pudiera salir la Biblia para el pueblo que hoy llamamos Vulgata. Como secretario papal pasó tres años que fueron para él un verdadero calvario porque, aunque en la Ciudad Eterna crece su fama de santo, el hecho de que desarrollara un apostolado específico con un grupo de damas nobles a las que anima con vehemencia a vivir el más duro ascetismo no fue del agrado de todos, principalmente de los eclesiásticos, a los que les parecía locura enseñar el ayuno diario, abstenerse de vino y carne, dormir en el suelo y hacer otras penitencias con mucha oración. Tuvo que responder al clero romano con Cartas sobre la virginidad.
Entre sus fieles seguidoras destacan Marcela, Paula y su hija Eustoquio. Aunque organizó clases de Biblia para despertar amor al libro santo, no disminuyeron las críticas, sino que aumentaron por la incomprensión o rechazo del rigor ascético que proponía. La muerte de otra hija de Paula, Blesila, hace que se dispare contra él la animadversión, al señalarle como culpable por su extremada penitencia.
Decide abandonar Roma y marcha a Jerusalén, donde se le reunirán más tarde Paula y Eustoquio. Con ellas visitará piadosamente los Santos Lugares y la fortuna de Paula sirve, en el 386, para fundar monasterios de mujeres y de varones, levantar una hospedería para peregrinos y sacar adelante una escuela monacal donde Jerónimo enseña.
Más de treinta años vivió en Belén. Dispone de una magnífica biblioteca. Reza con penitencia, estudia y escribe. Es en Belén donde termina la traducción de la Biblia desde el hebreo y donde hace sus formidables y múltiples Comentarios a los textos santos. No le falta una nube de taquígrafos a los que dicta cuando la salud no le deja escribir.
El sabio Jerónimo tradujo también a Orígenes, Eusebio, Dídimo el Ciego y la Regla de San Pacomio. Su peleón espíritu se manifiesta en lengua afiladísima, temible y certera cuando polemiza contra Elvidio, defendiendo la perpetua virginidad de María, contra Joviniano que consideraba inútiles las prácticas ascéticas y sobrevaloró el matrimonio por encima de la virginidad, contra Vigilancio para defender el culto a las reliquias y a los santos, y contra los herejes pelagianos a los que lanza abundantes invectivas de las que no se vio libre ni el obispo Juan de Jerusalén. Supo emplear con la misma altura otro estilo literario diferente en sus homilías parenéticas, en los consejos a los monjes y en las cálidas y vehementes exhortaciones plagadas de serenidad, bondad, ternura y sensatez lanzando a las almas por las alturas de Dios. No es extraño que la iconografía lo represente con la legendaria figura del león que bien lo define.
Murió en el 420, cuando ya contemplaba –aburrido– la ruina del Imperio por las invasiones bárbaras y sin haber podido asimilar la muerte de Eustoquio.
Archimadrid.org

Nigeria: Desconocidos secuestran a rector de seminario y dejan heridos a dos sacerdotes



Un grupo de desconocidos atacó a tres sacerdotes de Nigeria, entre quienes se encontraba el P. Emmanuel Dim, rector del Seminario Mayor Iwene Tansi en Onitsha, Anambra, por quien los raptores han exigido un rescate de 2.5 millones de nairas (8.000 dólares aproximadamente).
En declaraciones a la prensa local, el director de comunicaciones de la Diócesis de Nnewi, P. Hygi Aghaulor, señaló que el hecho ocurrió el 26 de septiembre alrededor de las 7pm cuando los sacerdotes iban en un vehículo por la ruta Nkpologwu-Nimbo.
El P. Aghaulor señaló que se ha solicitado a las autoridades ayudar en la liberación del sacerdote y que la Conferencia Episcopal ha ordenado que no se pague ningún rescate.
Los otros dos sacerdotes que acompañaban al rector del seminario son el P. Jude Chukwuneke y el P. Jude Ezeokana, que estaban en el mismo vehículo y que escaparon con diversos grados de heridas de bala. El primero de ellos fue disparado en la cabeza, sin embargo, la bala no llegó al cerebro.
«Nuestro Señor hizo el milagro más grande para mí», afirmó el P. Chukwuneke. «Podría haber sido el final, pero Dios dijo que no es tiempo todavía», añadió, y pidió a los fieles que recen por la liberación del P. Dim y la recuperación del P. Ezeokana.
ACI

Federico Lombardi: «Conmueve ver cómo Benedicto XVI se prepara para el encuentro con Dios»


Cuando Francisco le anunció que dejaría la portavocía vaticana y se encargaría de la Fundación Ratzinger-Benedicto XVI, Federico Lombardi confiesa que le sorprendió. «¡No es mi trabajo organizar congresos teológicos!», pensó. Pero consideró al mismo tiempo «un privilegio» volver colaborar con Benedicto, a quien acudió a buscar consejo sobre cómo afrontar su nueva misión. Su antiguo jefe le dijo que el reto es hacer «una teología profundamente insertada en la Iglesia», desde la fe, algo que «puede ayudar verdaderamente en el mundo de hoy».
Así lo cree también Francisco, quien –en palabras de Lombardi– «conoce muy bien y aprecia el gran servicio que el Papa Benedicto ha hecho por la Iglesia». Del reencuentro con Joseph Ratzinger en el monasterio de Mater Ecclesiae, lo que más le llamó la atención al hasta hace unas semanas director de la Sala de Prensa vaticana fue ver cómo el Papa emérito «se está preparando para el encuentro con Dios en un clima casi monástico».
El jesuita Federico Lombardi, nuevo presidente de la Fundación Ratzinger, hacía estas revelaciones el lunes en la Sala Capitular de la catedral de La Almudena, en un acto junto al arzobispo de Madrid. El objetivo era doble: presentar las actas del congreso anual de la fundación, celebrado en octubre de 2015, en Madrid, en la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), y anunciar los premios Razón Abierta, iniciativa conjunta de la fundación y la UFV.
La oración, fuerza que cambia el mundo
En alusión al tema del congreso –y título del libro editado por la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), La oración, fuerza que cambia el mundo–, monseñor Carlos Osoro resaltó que atreverse a «vivir en diálogo con Dios» de forma permanente tiene «consecuencias reales, porque nos impide cerrarnos en nosotros mismos» y «nos lanza a vivir en el mundo». «El Señor nos envía para dar la buena noticia a los que sufren, a los que tienen heridas... Y no se puede dar la buena noticia si no tenemos un diálogo con Él», añadió el arzobispo. Esa oración nos transforma en «cristianos que no ponemos etiquetas en la Iglesia a nadie y vivimos con la alegría del Evangelio, a pesar de las múltiples dificultades que tenemos».
El tema de la oración es central en el pensamiento de Benedicto XVI, resaltó a continuación Carlos Granados, director de la BAC. «Para Ratzinger, la oración litúrgica es la clave del ser de la Iglesia». E incluso en la antropología ratzingeriana, «el hombre es el ser destinado a la alabanza».
Junto a Granados se sentaba el superior de los carmelitas en España, Miguel Márquez, en representación de la Fundación V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, coorganizadora del congreso celebrado en 2015. Al valorar la contribución carmelita a las jornadas, Federico Lombardi recordó el consejo que le dirigió un formador siendo todavía un joven estudiante jesuita: «Los horizontes de la oración en la Iglesia son teresianos».
Los Premios Razón Abierta
La UFV mantuvo tras el congreso un contacto estrecho con la Fundación Ratzigner. Uno de los frutos visibles de esos lazos serán los nuevos Premios Razón Abierta, que se entregarán por primera vez en septiembre de 2017.
La fundación ya otorga cada año unos prestigiosos premios de teología y ciencias sacra. De lo que se trata ahora es de premiar a profesores universitarios que promuevan el diálogo fe y razón, un tema central en el magisterio del ahora Papa emérito, a quien le preocupaba especialmente –recordó Lombardi– «la concepción positivista que niega el estatuto científico a la filosofía y a la teología», restringido a las ciencias experimentales. Benedicto XVI insistió a menudo en que, por esa vía, «se pierden los fundamentos de los derechos humanos y el reconocimiento de la dignidad de la persona», resaltó su antiguo portavoz. Y alertó del peligro de que «cuestiones fundamentales para el hombre, como vivir y morir», queden «excluidas del ámbito de la racionalidad» y se dejen «al ámbito de la subjetividad».
El rector de la UFV, Daniel Sada, explicó además que el reto de estos premios será «poner en red a muchos profesores que, quizá de manera aislada, en alguna universidad del mundo, están intentando pensar en otro tipo de derecho, en otro tipo de economía, en otro tipo de medicina... desde una cosmovisión cristiana».
R. Benjumea

jueves, 29 de septiembre de 2016

29 de septiembre: santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael


Dicen que, en tiempos atrás, los conspicuos teólogos tuvieron diatribas entre ellos discutiendo sobre el sexo de los ángeles. Entre bromas y veras, todavía hay gente en nuestro tiempo que no se ha enterado de que ellos son de otra naturaleza y, por tanto, lo que es propiedad de la nuestra no tiene por qué estar presente en la de ellos, de la misma manera que los árboles no necesitan corazón y es impropio del camello establecer las diferencias que se dan entre la permisividad y la tolerancia. ¿Varoniles y musculosos? Quizá sea un modo plástico de expresar una fortaleza superior a la de los pobres hombres. ¿Hermosos, leves y sutiles? A lo mejor los pintan de esa manera para indicarnos que su propio modo de ser –en espíritu– trasciende todo lo corpóreo y sus limitaciones. Porque, ¿cómo van a expresar los virtuosos del pincel las operaciones del entendimiento y de la voluntad, separándolas de la ubicación que lleva consigo la materia, sabiendo que para el ángel no cuentan las limitaciones del espacio y del tiempo? Lógicamente echan mano de antropomorfismos con la ilusión de transmitirnos a modo humano lo que se sabe que no tiene cuerpo, ni alas, ni plumas, ni mantos, ni nariz o cabellos.
Por eso, a pesar de su belleza, no deja de ser una reproducción burda y basta –en comparación con el original invisible– la que dejan en sus lienzos Denís, Beuron. Rohault, Fra Angélico, Rembrandt en el Louvre o Murillo en Sevilla; o las vidrieras de tantos ventanales catedralicios, por más que las atraviese el sol y jugueteen los colores en los días de la canícula.
La escenografía apocalíptica joánica descrita desde Patmos los presenta como ciudadanos de Dios y sus domésticos. Distribuidos en arcana jerarquía. Espíritus puros.
En Lucifer, o «el que lleva la luz», se describe la inaudita paradoja del ángel. No estaba confirmado aún en gracia; sí, en estado de prueba. Todo dependía de una libérrima, definitiva e irreversible decisión. Se ha enamorado de sí mismo y osa negar su culto, honor, obediencia, sumisión, respeto y adoración al Creador: «No lo quiero servir», fue su opción. División angélica en el Cielo. Está en juego el honor de Dios Creador. Pelea –a modo humano– de fidelidad con el grito que hace estandarte y divisa en el combate: MIKAEL –nombre de Arcángel– «¿Quién como Dios?». Desde entonces hubo Luz y Tinieblas Eternas. También defenderá el mismo honor de Dios en la futura vida de la Iglesia, que siempre recurrirá a él en su peregrinar.
Dos anunciaciones de niños con especial misión hará otro Arcángel que se llama GABRIEL, «Dios Fuerte» o «Fortaleza de Dios», que también se traduce por «Hombre de Dios» o «Varón de Dios». Una fue a Zacarías con referencia al Bautista; la otra, a María, la Madre de Dios. En Nazaret, el tiempo total se divide para el hombre entre el antes y el después. El mensajero celeste habla a la doncella nazarena del misterio insospechado de Dios de cara a salvar al hombre con una inefable felicidad donde no hay límite ni en tiempo ni en grado. Aquella comunicación, hecha en el olvido del pueblo y en el silencio, era primigenia demostración irrefutable del amor de Dios al hombre que rompió las barreras y acortó la distancia hasta confundir el Cielo con la Tierra en unidad y plenitud. Ante la Virgen, respeto; es la embajada angélica, pidiendo permiso en nombre de Dios; libertad de la que está favorecida hasta el punto de haber quedado «llena de gracia»; cierto desvelo de Trinidad por mención del Espíritu fecundante. Quedó santificada la familia sumergida en el misterio del amor divino.
«Dios sana», RAFAEL se lee como «Medicina de Dios». Acciones divinas sanantes en casa de Tobías: «Me envió a curarte a ti y a librar del demonio a Sara, esposa de tu hijo». Cuerpo y alma, ambos criaturas, aun en esta vida reciben premio, sin merma del futuro y definitivo, por las buenas obras hechas por amor a Dios. Largo era el camino de Tobías junior hasta Ragus de Media, cuando Tobías padre era ya viejo y ciego. Inexperto el joven, sin orientación y con mucho desconocimiento. El Arcángel hizo de guía anónimo, de maestro y de médico. Aquel pez voraz dio sus entrañas para el doble remedio; parte para echar de Raquel al demonio Asmodeo y la hiel para dar vista a los ojos ciegos de Tobías senior. ¿Cómo va a extrañar que Rafael sea invocado en los males del alma y las enfermedades del cuerpo? Los farmacéuticos lo tomaron por Patrón y lo mismo hicieron los caminantes. Los jóvenes que están para dejar por primera vez la casa de los padres bien hacen en acudir a su protección para los asuntos del cuerpo y del espíritu.
La reforma del santoral de Pablo VI los reúne en la misma fiesta. Los tres nos valgan para que demos el peso –en eso está la verdadera sabiduría– a la hora de ser medidos en la balanza, ante las muecas de rabia del Maligno.
Archimadrid.org

Veréis a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre


Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 47-51
En aquel tiempo, vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
-«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».
Natanael le contesta:
-«¿De qué me conoces?»
Jesús le responde:
-«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».
Natanael respondió:
-«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».
Jesús le contestó:
-«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».
Y le añadió:
-«Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».
Palabra del Señor