sábado, 25 de junio de 2016

Señor, no soy digno de que entres en mi casa


Evangelio según San Mateo 8,5-17.

Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole": 
"Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente". 

Jesús le dijo: "Yo mismo iré a curarlo". 

Pero el centurión respondió: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. 

Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: 'Ve', él va, y a otro: 'Ven', él viene; y cuando digo a mi sirviente: 'Tienes que hacer esto', él lo hace". 

Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: "Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. 

Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos", en cambio, los herederos del Reino serán arrojados afuera, a las tinieblas, donde habrá llantos y rechinar de dientes". 

Y Jesús dijo al centurión: "Ve, y que suceda como has creído". Y el sirviente se curó en ese mismo momento. 
Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, encontró a la suegra de este en cama con fiebre. 
Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo. 

Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y él, con su palabra, expulsó a los espíritus y curó a todos los que estaban enfermos, 

para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: El tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades.

viernes, 24 de junio de 2016

Papa a las Autoridades armenias: “es vital aislar a quien usa la religión para llevar a cabo la guerra"

Papa Francisco comenzó su discurso ante las Autoridades Políticas, la Sociedad Civil y el Cuerpo Diplomático de Armenia en el Palacio Presidencial de Ereván, destacando “la profundidad de la historia del país y la belleza de su naturaleza”. Después de saludar al Presidente de Armenia, Serj Sarkissian y de agradecerle su invitación al país caucásico, añadió que ésta era la ocasión para devolver la visita que ya hicieron las autoridades armenias el año pasado a Roma, cuando se celebró en la Basílica de San Pedro la misa por el centenario del Metz Yeghèrn, el “Gran Mal”, de 1915. “Aquella tragedia, por desgracia,inauguró la triste lista de las terribles catástrofes del siglo pasado, causadas por aberrantes motivos raciales, ideológicos o religiosos, que cegaron la mente de los verdugos hasta el punto de proponerse como objetivo la aniquilación de poblaciones enteras”, aseguró el Santo Padre.
Y en este sentido, la persecución cristiana que se ha vivido a los largo de la historia del mundo y que se sufre todavía activamente en muchos países, fue una parte importante del discurso del Papa Francisco. “Es indispensable que los responsables del destino de las naciones pongan en marcha, con valor y sin demora, iniciativas dirigidas a poner fin a este sufrimiento, y que tengan como objetivo primario la búsqueda de la paz, la defensa y la acogida de los que son objeto de ataques y persecuciones, la promoción de la justicia y de un desarrollo sostenible”.
Armenia ha sufrido a lo largo de su historia esta situación en primera persona y ahora ayuda activamente a los miles de ciudadanos sirios que han huido de su país por la guerra. Es por eso que el Obispo de Roma valora su actitud ante esta realidad, “animo a que no dejen de ofrecer su valiosa colaboración a la comunidad internacional”. Y aseguró que es “vital” que todos los que todos los que confiesan su fe en Dios unan sus fuerzas para “aislar a quien usa la religión para llevar a cabo proyectos de guerra, de opresión y de persecución violenta”.
Finalmente Papa Francisco recordó que la Iglesia Católica a pesar de estar presente en el país con recursos “humanos limitados”, contribuye en la ayuda dirigida a los más débiles tanto en el campo sanitario,  educativo y en la caridad, “como lo demuestra el trabajo realizado desde hace veinticinco años el hospital «Redemptoris Mater», en Ashotzk, las actividades del Instituto educativo a Ereván, las iniciativas de Cáritas Armenia y las obras gestionadas por las Congregaciones religiosas”.
(MZ-RV)

Papa: Que el Señor los bendiga por su testimonio luminoso de fe

En la primera jornada de este viaje, el Papa Franciscorezó, poco después de las 15.30, hora local, en la Catedral Apostólica de Etchmiadzin, antes de visitar al presidente de la República, Serz Sargsyan. Posteriormente el Pontífice se reunirá con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático armenio. Por último, mantendrá un encuentro personal con el Patriarca supremo o Catholicós, Karekin II, quien guía a la Iglesia Gregoriana Apostólica armenia, la mayoritaria en el país que se separó de Roma desde hace mil quinientos años.
En el primer acto público del Obispo de Roma en Armenia, en la Catedral Apostólica de Etchmiadzin, el Catholicós y el Papa rezaron, alternándose, el Salmo 122, “Qué alegría cuando me dijeron vamos a la Casa del Señor…”. Después del saludo del Patriarca Karekin II, el Santo Padre, dirigiéndose a Venerado hermano, el Patriarca Supremo y Catholicós de Todos los Armenios, junto a los demás hermanos y hermanas en Cristo, comenzó diciendo:
“Crucé con emoción el umbral de este lugar sagrado, testigo de la historia de vuestro pueblo, centro que irradia su espiritualidad; y considero un don precioso de Dios el poder acercarme al santo altar desde el cual se difunde la luz de Cristo en Armenia. Saludo al Catholicós de Todos los Armenios, Su Santidad Karekin II, a quien le agradezco de corazón la grata invitación a visitar Santa Etchmiadzin, a los arzobispos y a los obispos de la Iglesia Apostólica Armenia, y doy las gracias a todos por la cordial y alegre bienvenida que me han deparado. Gracias, Santidad, por haberme acogido en su casa; este elocuente signo de amor dice, mucho más que las palabras, lo que significa la amistad y la caridad fraterna”.
En esta solemne ocasión, el Papa Francisco dio gracias a Dios por la luz de la fe encendida en esta tierra, la fe que confirió a Armenia su identidad peculiar y la hizo mensajera de Cristo entre las naciones. A la vez que les recordó que Cristo es su gloria, su luz, el sol que los ha iluminado y dado una nueva vida, que los ha acompañado y sostenido, especialmente en los momentos de mayor prueba.
“Me inclino – agregó – ante la misericordia del Señor, que ha querido que Armenia se convirtiese en la primera nación, desde el año 301, en acoger el cristianismo como su religión, en un tiempo en el que todavía arreciaban las persecuciones en el Imperio Romano”.
El Pontífice también afirmó que “a fe en Cristo no ha sido para Armenia como un vestido que se puede poner o quitar en función de las circunstancias o conveniencias, sino una realidad constitutiva de su propia identidad, un don de gran valor que se debe recibir con alegría, y custodiar con atención y fortaleza, a precio de la misma vida”. Y recordando cuanto escribió san Juan Pablo II, añadió:
“Con el “bautismo” de la comunidad armenia, [...] nació una identidad nueva del pueblo, que llegaría a ser parte constitutiva e inseparable del mismo ser armenio. Desde entonces ya no será posible pensar que, entre los componentes de esa identidad, no figure la fe en Cristo, como constitutivo esencial” (Carta. ap. En el XVII centenario del bautismo del pueblo armenio, 2 febrero 2001, 2).
De ahí que el Santo Padre haya manifestado su deseo de que el Señor los bendiga “por este testimonio luminoso de fe, que muestra de manera ejemplar la poderosa eficacia y fecundidad del bautismo recibido hace más de mil setecientos años con el signo elocuente y santo del martirio, que ha sido un elemento constante en la historia de su pueblo”.
Y tras dar gracias al Señor por el camino que la Iglesia católica y la Iglesia Apostólica Armenia han recorrido a través de un diálogo sincero y fraterno, con el fin de llegar a compartir plenamente la mesa eucarística, manifestó su esperanza en que “el Espíritu Santo nos ayude a realizar esa unidad por la cual pidió Nuestro Señor, para que sus discípulos sean uno y el mundo crea”.
Por otra parte, el Pontífice recordó el impulso decisivo dado a la intensificación de las relaciones y al fortalecimiento del diálogo entre ambas iglesias en los últimos tiempos por Su Santidad Vasken I y Karekin I, san Juan Pablo II y Benedicto XVI. Y añadió:
“El mundo, desgraciadamente, está marcado por las divisiones y los conflictos, así como por formas graves de pobreza material y espiritual, incluida la explotación de las personas, incluso de niños y ancianos, y espera de los cristianos un testimonio de mutua estima y cooperación fraterna, que haga brillar ante toda conciencia el poder y la verdad de la resurrección de Cristo. El compromiso paciente y renovado hacia la plena unidad, la intensificación de las iniciativas comunes y la colaboración entre todos los discípulos del Señor con vistas al bien común, son como luz brillante en una noche oscura, y una llamada a vivir también las diferencias en la caridad y en la mutua comprensión”.
Tras destacar que el espíritu ecuménico adquiere un valor ejemplar, incluso fuera de los límites visibles de la comunidad eclesial, y representa para todos una fuerte llamada a componer las divergencias mediante el diálogo y la valorización de lo que une, dirigiéndose a estos queridos hermanos, el Papa les dijo que cuando nuestro actuar está inspirado y movido por la fuerza del amor de Cristo, crece el conocimiento y la estima recíproca, se crean mejores condiciones para un camino ecuménico fructífero y, al mismo tiempo, se muestra a todas las personas de buena voluntad, y a toda la sociedad, una vía concreta y factible para armonizar los conflictos que desgarran la vida civil y producen divisiones difíciles de sanar.
“Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, por intercesión de María Santísima, san Gregorio el Iluminador, ‘Columna de Luz de la Santa Iglesia de los Armenios’, y san Gregorio de Narek, Doctor de la Iglesia, os bendiga a todos y a toda la Nación armenia, y la guarde siempre en la fe que ha recibido de los padres y que gloriosamente ha testimoniado a lo largo de los siglos”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Nacimiento de san Juan Bautista



Hoy la Iglesia celebra el nacimiento de Juan el Bautista… y son muchas las cosas que podríamos decir sobre él… sin duda alguna, una figura importantísima… pues Juan es el eslabón entre el Antiguo y Nuevo Testamentos… es aquel que anuncia a Jesús… el testigo de la Luz… la voz que clama en el desierto… pero de todo lo que podemos aprender de su persona, hay una cosa que sigue siendo muy actual, especialmente en la sociedad que vivimos… porque Juan nos enseña que la VERDAD—con mayúsculas—no se negocia…

Fíjate… en nuestro tiempo existe la tendencia a relativizarlo todo… por eso se rechaza la idea de una Verdad absoluta, mucho menos que esa Verdad tenga a Dios como referencia… y ese relativismo nos empuja a la permisividad de todo… cada cuál tiene su pequeña verdad que, convenientemente, excluye el pecado de predilección… como consecuencia, vemos que la moral ha alcanzado su nivel más bajo en la historia de la humanidad…

Juan, en cambio, se paró delante de la autoridad de su época… sin miedo… sin “paños tibios”… sin buscar excusas ni pretextos… sin pretender torcer la Verdad para buscar una forma de justificar los pecados… esto le costó la vida… pero con su acción dio testimonio de Dios…

Hoy, más que nunca, los cristianos estamos llamados a ser pequeños Juanes… poniéndolo en palabras de Benedicto XVI, la vida cristiana “exige, por decirlo de alguna manera, el ‘martirio’ de la fidelidad cotidiana al Evangelio, es decir, el valor de dejar que Cristo crezca en nosotros y sea Él quien oriente nuestro pensamiento y nuestras acciones”

Fuente: Tengo sed de Ti

COMENTARIO AL EVANGELIO según San Lucas 1,57-66.80 POR BENEDICTO XVI


Hoy, 24 de junio, celebramos la solemnidad del Nacimiento de san Juan Bautista. Con excepción de la Virgen María, el Bautista es el único santo del que la liturgia celebra el nacimiento, y lo hace porque está íntimamente vinculado con el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. 

De hecho, desde el vientre materno Juan es el precursor de Jesús: el ángel anuncia a María su concepción prodigiosa como una señal de que «para Dios nada hay imposible» (Lc 1, 37), seis meses antes del gran prodigio que nos da la salvación, la unión de Dios con el hombre por obra del Espíritu Santo. 

Los cuatro Evangelios dan gran relieve a la figura de Juan el Bautista, como profeta que concluye el Antiguo Testamento e inaugura el Nuevo, identificando en Jesús de Nazaret al Mesías, al Consagrado del Señor. 

De hecho, será Jesús mismo quien hablará de Juan con estas palabras: «Este es de quien está escrito: “Yo envío a mi mensajero delante de ti, para que prepare tu camino ante ti. En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él» (Mt 11, 10-11).

El padre de Juan, Zacarías —marido de Isabel, pariente de María—, era sacerdote del culto del Antiguo Testamento. Él no creyó de inmediato en el anuncio de una paternidad tan inesperada, y por eso quedó mudo hasta el día de la circuncisión del niño, al que él y su esposa dieron el nombre indicado por Dios, es decir, Juan, que significa «el Señor da la gracia». 

Animado por el Espíritu Santo, Zacarías habló así de la misión de su hijo: «Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación por el perdón de sus pecados» (Lc 1, 76-77). 

Todo esto se manifestó treinta años más tarde, cuando Juan comenzó a bautizar en el río Jordán, llamando al pueblo a prepararse, con aquel gesto de penitencia, a la inminente venida del Mesías, que Dios le había revelado durante su permanencia en el desierto de Judea. Por esto fue llamado «Bautista», es decir, «Bautizador» (cf. Mt 3, 1-6). 

Cuando un día Jesús mismo, desde Nazaret, fue a ser bautizado, Juan al principio se negó, pero luego aceptó, y vio al Espíritu Santo posarse sobre Jesús y oyó la voz del Padre celestial que lo proclamaba su Hijo (cf. Mt 3, 13-17). 

Pero la misión del Bautista aún no estaba cumplida: poco tiempo después, se le pidió que precediera a Jesús también en la muerte violenta: Juan fue decapitado en la cárcel del rey Herodes, y así dio testimonio pleno del Cordero de Dios, al que antes había reconocido y señalado públicamente.
Queridos amigos, la Virgen María ayudó a su anciana pariente Isabel a llevar a término el embarazo de Juan. Que ella nos ayude a todos a seguir a Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios, a quien el Bautista anunció con gran humildad y celo profético.
(Benedicto XVI, Ángelus del 24 de junio de 2012)

«LA VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO» La Natividad de San Juan Bautista por San Agustín.



La Iglesia celebra el nacimiento de Juan como algo sagrado, y él es el único de los santos cuyo nacimiento se festeja; celebramos el nacimiento de Juan y el de Cristo. Ello no deja de tener su significado, y, si nuestras explicaciones no alcanzaran a estar a la altura de misterio tan elevado, no hemos de perdonar esfuerzo para profundizarlo y sacar provecho de él. Juan nace de una anciana estéril; Cristo, de una jovencita virgen. 

El futuro padre de Juan no cree el anuncio de su nacimiento y se queda mudo; la Virgen cree el del nacimiento de Cristo y lo concibe por la fe. Esto es, en resumen, lo que intentaremos penetrar y analizar; y, si el poco tiempo y las pocas facultades de que disponemos no nos permiten llegar hasta las profundidades de este misterio tan grande, mejor os adoctrinará aquel que habla en vuestro interior, aun en ausencia nuestra, aquel que es el objeto de vuestros piadosos pensamientos, aquel que habéis recibido en vuestro corazón y del cual habéis sido hechos templo. Juan viene a ser como la línea divisoria entre los dos Testamentos, el antiguo y el nuevo. Así lo atestigua el mismo Señor, cuando dice: La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Por tanto, él es como la personificación de lo antiguo y el anuncio de lo nuevo. Porque personifica lo antiguo, nace de padres ancianos; porque personifica lo nuevo, es declarado profeta en el seno de su madre. Aún no ha nacido y, al venir la Virgen María, salta de gozo en las entrañas de su madre. Con ello queda ya señalada su misión, aun antes de nacer; queda demostrado de quién es precursor, antes de que él lo vea. Estas cosas pertenecen al orden de lo divino y sobrepasan la capacidad de la humana pequeñez. 

Finalmente, nace, se le impone el nombre, queda expedita la lengua de su padre. Estos acontecimientos hay que entenderlos con toda la fuerza de su significado. Zacarías calla y pierde el habla hasta que nace Juan, el precursor del Señor, y abre su boca. Este silencio de Zacarías significaba que, antes de la predicación de Cristo, el sentido de las profecías estaba en cierto modo latente, oculto, encerrado. Con el advenimiento de aquel a quien se referían estas profecías, todo se hace claro. El hecho de que en el nacimiento de Juan se abre la boca de Zacarías tiene el mismo significado que el rasgarse el velo al morir Cristo en la cruz. Si Juan se hubiera anunciado a sí mismo, la boca de Zacarías habría continuado muda. Si se desata su lengua es porque ha nacido aquel que es la voz; en efecto, cuando Juan cumplía ya su misión de anunciar al Señor, le dijeron: ¿Tú quién eres? Y él respondió: Yo soy la voz que grita en el desierto. Juan era la voz; pero el Señor era la Palabra que en el principio ya existía. Juan era una voz pasajera, Cristo la Palabra eterna desde el principio.
De los sermones de san Agustín, obispo
(Sermón 293,1-3: PL 38,1327-1328)
Fuente: News. Va.

EVANGELIO DE HOY: NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA


Evangelio según San Lucas 1,57-66.80. 

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. 

Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. 

A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: "No, debe llamarse Juan". 

Ellos le decían: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre". 

Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Éste pidió una pizarra y escribió: "Su nombre es Juan". Todos quedaron admirados. 

Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. 

Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. 

Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: "¿Qué llegará a ser este niño?". Porque la mano del Señor estaba con él. 

El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel. 

jueves, 23 de junio de 2016

PAPA FRANCISCO: LOS REFUGIADOS SON NUESTROS HERMANOS



PAPA FRANCISCO: LOS REFUGIADOS SON NUESTROS HERMANOS

6 claves para comprender el viaje del Papa Francisco a Armenia

Del 24 al 26 de junio el Papa Francisco realizará una visita apostólica a Armenia, un pequeño país de Asia Menor ubicado al norte de Irán y al este de Turquía, con una larga historia ligada al cristianismo y a las Sagradas Escrituras. A continuación te presentamos 6 claves que te servirán para comprender la importancia de este viaje:
1.       ¿Por qué el Papa Francisco va a Armenia?
El vocero vaticano, P. Federico Lombardi, explicó que una de las razones del viaje se debe a la relación entre el Papa Francisco y el Catholicós armenio, Karekin II, quien ya estuvo presente en Roma durante la elección del Santo Padre en marzo de 2013. Además, el Pontífice llega a la Tierra de Noé para abrazar a la minoría católica.
2.       Armenia es el primer país cristiano
La tradición cuenta que los apóstoles San Judas Tadeo y San Bartolomé fueron los primeros en llevar el cristianismo a Armenia; sin embargo, fue San Gregorio “El Iluminador” quien consolidó la evangelización al lograr la conversión del rey Tiridates III en el año 301. La tradición considera que en esta fecha ocurrió la declaración oficial del cristianismo como religión del país. Esto ocurrió mucho tiempo antes de que el emperador romano Teodosio -con un decreto en el año 380- convirtiera al cristianismo en la religión oficial del Imperio Romano. Por ello el lema del viaje de Francisco a Armenia es "Visita al primer país cristiano".
3.       Noé y Armenia
El libro del Génesis narra que cuando terminó el Diluvio, el arca de Noé se asentó sobre el monte Ararat, el cual, si bien se encuentra actualmente en Turquía, es parte de la Armenia histórica. Por ello el monte Ararat aparece en el centro del escudo de armas de Armenia.
4.       ¿Cuántos católicos hay en Armenia?
Armenia tiene cerca de 3 millones de habitantes y la gran mayoría pertenece a la Iglesia Apostólica Armenia, que se separó de la comunión con Roma en el siglo V, pero con la cual mantiene el diálogo ecuménico. La Iglesia Católica tiene en este país 280 mil fieles.
5.       El genocidio armenio
Luego de continuas conquistas y liberaciones, Armenia fue tomada por el Imperio Otomano en el siglo XVI, pero este perdió la parte oriental ante los rusos en 1829. Años después, en 1915 ocurrió el llamado “genocidio armenio”, que consistió en el asesinato de cerca de un millón y medio de armenios cristianos, muchos de los cuales murieron durante el destierro al que fueron empujados por los gobernantes turcos.
Hasta el momento Turquía se niega a usar el término “genocidio”, sin embargo, cerca de 20 países e instituciones han comenzado a utilizarlo, como por ejemplo Alemania y el Parlamento Europeo. En 2015 el Papa Francisco habló de “genocidio” al momento de recordar el primer centenario de esta masacre. Por su parte, la Iglesia Apostólica Armeniadeclaró mártires el año pasado a este millón y medio de víctimas.
6.       ¿Cuál es el lema y qué significa el logo de la visita?
El lema del viaje del Papa a Armenia es "Visita al primer país cristiano". Con respecto al logo, este consta de un círculo dividido en dos partes: uno violeta y el otro amarillo. Ambos reflejan los colores oficiales de la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica; además contiene el escudo de ambas.
El logo también presenta las siluetas del monte Ararat y del Monasterio Khor Virap, construido por San Gregorio “el Iluminador”, fundador y santo patrón de la Iglesia Apostólica Armenia.
Fuente: Arciprensa

¿Por qué viaja Papa Francisco a Armenia?


“En Armenia no se habla de otra cosa. Francisco para nosotros es una clave de alegría, esperanza y tranquilidad”, así lo ha asegurado Mons. Antraning Ayvazian de la iglesia armenio católica de Siria presente en la Oficina de Prensa de la Santa Sede este martes 21 en la presentación ante los periodistas del viaje del Papa a Armenia que se llevará a cabo del 24 al 26 de junio.
“Le quieren a pesar de que no son católicos”, explica el monseñor armenio mientras detalla que en este país del Cáucaso el 90% de la población son cristianos apostólicos y el 10% cristianos católicos.
Se trata del décimo cuarto viaje internacional del Papa y el país número 22 que visita en su Pontificado.  Un viaje al Cáucaso que tendrá dos etapas, la primera será Armenia y la segunda a principios de octubre, cuando visitará Azerbaiyán y Georgia, según explicó Federico Lombardi, director de la oficina de prensa del Vaticano.
Pero, ¿cuáles son los motivos de la visita de Papa Francisco a Armenia? Según explicó Padre Lombardi una de las razones se debe a la relación entre Padre Francisco y el Catholicos armeno, quien ya estuvo presenten en Roma durante la elección del Santo Padre en marzo de 2013. Además, y como un cuestión de peso, el Obispo de Roma llega a la Tierra de Noé para abrazar a la minoría católica. Tampoco se puede olvidar la misa que presidió Papa Francisco en abril de 2015 por el aniversario del genocidio armenio, en la que estuvieron gran parte de las autoridades religiosas y políticas del país.  
Armenia es una de las civilizaciones más antiguas del mundo. En el curso de sus más de dos mil años de historia los armenios han sobrevivido innumerables persecuciones, guerras y masacres que fueron superadas gracias a su gran identidad y orgullo nacional, fundado sobre la fe cristiana y sobre su lengua propia.
Dicen que en Armenia “las piedras gritan” por todo lo que han visto a lo largo de sus existencia, y en las iglesias y monasterios del país, llama la atención la cantidad de piedras que hay labradas con frases de la Biblia o diferentes momentos de la historia religiosa del país, ya que los innumerables invasores que han entrado en Armenia a lo largo de los años lo primero que hacían eran quemar los documentos de las bibliotecas, así como libros. Así que los armenios optaron por escribir en piedra.
“Visita al primer país cristiano” es el lema del viaje del Papa Francisco a la “Tierra de Noé”, ya que fue en el monte Ararat donde llegó -según explica la Biblia en el Génesis- el arca de Noé después del Diluvio Universal “El decimoséptimo día del séptimo mes, el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat”. Y en Yereván, la capital armenia, todo gira en torno a él. Mires donde mires la vista te lleva a él, siempre firme, con la nieve en lo alto permanentemente, la gran mayoría de los días con niebla otros no. Una montaña que aman pero que geográficamente pertenece a Turquía, el país vecino y con el que mantienen la frontera terrestre cerrada y no buenas relaciones. Hasta allí, hasta los pies del Ararat llegará Francisco para rezar en el monasterio de Khor Virap, donde vivió 13 años encerrados en un pozo, san Gregorio de Narek, el Iluminador, a quien el Santo Padre nombró el año pasado Doctor de la Iglesia.  
(Mónica Zorita- Radio Vaticano)
(from Vatican Radio)

Homilía de Mons. Osoro en la Ordenación de diaconos (18-06-2016)

Francisco hace una confidencia: 'También el Papa a veces tiene crisis de Fe'


El santo padre Francisco respondiendo a las preguntas que le hicieron en su visita a Villa Nazareth este domingo 19 de junio, señaló que en su vida tuvo crisis de fe, también siendo Papa, y que la tentación es un riesgo que debe transformarse en una oportunidad. Significa que no se está anclado en la orilla sino que se parte mar adentro.
Tras esta pregunta que le hicieron, una de las siete del encuentro, el Papa dijo: «Tú has hecho una pregunta muy personal, ¿he? Y yo tengo que elegir si respondo la verdad o si hago una telenovela che sea bella y basta», señaló.
Y tras responder la primera parte de la pregunta sobre el martirio de las comunidades cristianas en Oriente Medio, y del martirio diario de quien quiere ser fiel a su vocación, entró en esta parte de la respuesta.
Sonriendo y con tono de broma el Santo Padre dijo: «¡Es una pregunta desfachatada!», y repitió la pregunta: «¿Se ha encontrado alguna vez en crisis con su fe? ¡Esta es una pregunta que le hacen al Papa!, tienen coraje ¿eh? repitió. ¿Dónde y cómo encontró el coraje de retomar, de no cansarse y de proseguir en su mandato de laico antes y de consagrado hoy?».
«Tantas veces –confió Francisco– me encuentro en crisis con la fe. Algunas veces incluso tuve la desfachatez de reprender a Jesús: ‘¿pero por qué permites esto?’. Y también de dudar». Además de la tentación: «¿Pero, esto será la verdad o será un sueño?», tentación que se vuelve a proponer siendo «muchacho, seminarista, sacerdote, obispo y papa», dijo.
«¿Pero cómo el mundo sigue así, si tú has dado tu vida? ¿No será una ilusión, un pretexto para contentarse?» es la insidia que se repite y el Santo Padre explica que «a un cristiano que no ha sentido esto alguna vez, o que la fe no haya entrado en crisis, le falta algo, es un cristiano que se contenta con un poco de mundanidad y así va adelante en la vida».
«Me han dicho, porque yo no conozco el idioma chino, con los idiomas tengo tanta dificultad como pueden ver... Me dijeron que la palabra ‘crisis’ en chino se hace con dos ideogramas: uno es el de riesgo y el otro el de oportunidad».
«Es verdad uno entra en crisis, como cuando Jesús le dijo a Pedro que el diablo lo pondría en crisis como se hace con el grano. Y tantas veces el diablo, la vida, el prójimo, nos ponen a saltar como el grano. Existe un peligro en el sentido malo, pero es una oportunidad», dijo.
«El cristiano –señaló el pontífice– y esto lo he aprendido, no tienen que tener miedo de entrar en crisis, es un signo de que va adelante, que no se está anclado en la orilla del río o del mar, que se emboca el mar abierto y se va adelante».
Añadió además que están «las incoherencias y la crisis del propio pecado que nos avergüenza tanto». Y planteó cómo hacer para no cansarse: «Es una gracia y hay que pedirla al Señor: ¡Señor que no me canse. Dadme la gracia de la paciencia, de ir adelante, de esperar que venga la paz!».
Zenit/Sergio Mora

Un video nos muestra las Huellas de Teresa sobre el mapa



Huellas de Teresa es una iniciativa que aúna a las 17 ciudades donde Teresa de Jesús fundó uno de sus conventos. Hermanadas con ocasión del V Centenario, formaron una ruta de peregrinación y turismo que nos recuerda permanentemente el legado de la santa andariega. A lo largo del Centenario, nos fuimos haciendo eco de todas las actividades que la red organizó para dar a conocer la ruta.
Fuente: Teresa, de la rueca a la pluma

Francisco: "Benedicto es un hombre de paz, un hombre de Dios"


El próximo martes, en un acto solemne en la Sala Clementina en el Palacio Apostólico, se celebrará el 65 aniversario del sacerdocio de Joseph Ratzinger, y en el curso de estas celebraciones el papa emérito será presentado con el primer volumen de una nueva serie de libros que tratará de los diferentes aspectos de su pensamiento. Este nuevo libro versa sobre su vocación y va acompañado de un prefacio de Francisco, su sucesor en el trono de Pedro.

"Cada vez que leo las obras de Joseph Ratzinger/Benedicto XVI, me parece más claro que lo que ha hecho, y hace, es "teología de rodillas"", escribe Francisco en su preámbulo. El papa reinante amplía el significado de esta expresión al observar que "antes de convertirse en un gran teólogo y maestro de la fe, se veía que [Benedicto] es un hombre que verdaderamente cree, que verdaderamente reza; se ve que es un hombre que personifica la santidad, un hombre de paz, un hombre de Dios".

Y con respeto a la ocasión inmediata que ha dado origen a esta primera entrega de la serie de libros sobre el pensamiento de Joseph Ratzinger -su aniversario del sacerdocio- el Papa Francisco elogia los dones de cura que posee el papa emérito.
Benedicto XVI no solo "encarna de modo ejemplar el corazón de todos los actos sacerdotales: un arraigo profundo en Dios, sin el cual todas las capacidades organizativas y la supuesta superioridad intelectual -todo el dinero y poder- resultan inútiles", sino que asimismo personifica "la relación constante con el Señor Jesús sin la cual nada es verdad: todo se vuelve rutinario -los curas, asalariados; los obispos, burócratas; y la Iglesia no es la Iglesia de Cristo, sino un producto nuestro, una ONG que es, al final, superflua".
Este nuevo compendio de las reflexiones del papa Ratzinger sobre el clero también le ha proporcionado a Francisco una oportunidad de meditar acerca de las implicaciones de la renuncia de Benedicto XVI.
"Al renunciar al ejercicio activo del ministerio petrino", observa Francisco, "Benedicto XVI ha decidido dedicarse totalmente al servicio de la oración. Desde este punto de vista, prosigue el papa, "quizás sea hoy, como el papa emérito, que ofrece de modo más claro una de sus mejores lecciones de "teología de rodillas"." Dicha lección consiste, para Francisco, en su testimonio a lo que llama el "factor decisivo" del curato, o al "núcleo íntimo del ministerio sacerdotal que los diáconos, curas y obispos nunca deberían olvidar".
La esencia del sacerdocio que nos recuerda Benedicto XVI es que "el primer y más importante servicio no es la gestión de los "asuntos actuales" sino la oración por los demás, sin interrupciones, alma y cuerpo". Como el papa emérito, sostiene Francisco, los clérigos tienen estar "constantemente sumergidos en Dios, con el corazón siempre orientado hacia él, como un amante que piensa en cada momento en su amado, haga lo que haga".
Para leer el prefacio de libro, pincha aquí:
(Cameron Doody)

La casa edificada sobre roca y la casa edificada sobre arena

Evangelio según San Mateo 7,21-29. 

Jesús dijo a sus discípulos: 

"No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 

Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?'. 

Entonces yo les manifestaré: 'Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal'. 

Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. 

Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. 

Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. 

Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande". 

Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza, porque él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas.