viernes, 22 de abril de 2016

Guerra religiosa en 2016

El martirio de las religiosas Misioneras de la Caridad en Yemen descubre bajo la alfombra una guerra civil que tiene connotaciones políticas, religiosas y económicas de primer nivel. Poco se habla de Yemen en los medios occidentales y el martirio de estas religiosas obtuvo por desgracia poco eco informativo. Disculpen si comienzo casi con frivolidad este artículo, refiriéndome a este martirio, un martirio perpetrado en plena espoleta geo-política del Islam.
Se están dando los condicionantes ideales para el estallido de un conflicto que trasciende el ámbito local (Oriente Medio), y cuyo trasfondo es el conflicto secular entre suníes y chiíes, los recelos y miedos a las insurrecciones de las minorías religiosas chiíes o suníes en los Estados en conflicto, la bajada del precio del petróleo y la debilidad y torpeza de Occidente a la hora de intervenir en la zona. También existen disputas oportunistas por el liderazgo en la zona entre saudíes, iraníes y turcos, bajo el arbitraje rival de Rusia y EEUU. En el escenario ha entrado también un nuevo actor que se le ha descontrolado a Arabia Saudí y a EEUU, el Califato islámico.
La rivalidad geo-política entre Irán y Arabia Saudí y sus aliados (monarquías del Golfo), no es una rivalidad centrada en apoyar a sus respectivas comunidades de suníes y chiís en terceros países. Arabia Saudí e Irán han entrado en directo conflicto en Yemen. La condena a muerte del líder de la comunidad chií en Arabia Saudía, no sólo ha ocasionado la ruptura de sus relaciones diplomáticas, sino que ha convertido a ambos en Estados abiertamente beligerantes.
Para complicar más aún esta situación, persiste y se agrava una crisis económica global:
1. Crisis económica en Occidente con empobrecimiento generalizado de la clase media, que afecta a la oferta de producción de las economías emergentes (China, India y Sudeste asiático), y por tanto a su demanda de petróleo. Por eso los precios del petróleo han bajado tanto, pero no exclusivamente. Al petróleo le ha salido una fuente rival de extracción de gas, la fracturación hidráulica, y se están vendiendo millones de toneladas de crudo en el mercado negro (del Estado islámico gracias a la connivencia del corrupto gobierno turco).
2. Crisis económica global que ha llevado a los mercados financieros a sobre-exponerse al riesgo adquiriendo masivamente una Deuda Pública que amenaza por su volumen con no poder pagarse (Brasil, Venezuela, Grecia entre otros).
3. Crisis económica crónica pese a una oferta monetaria de los bancos centrales expansiva con pobres resultados. Se solicitan pocos créditos y éstos además dejan poco margen de beneficio a las entidades bancarias, porque los intereses están muy bajos.
Se podría decir que tenemos una clara espoleta en Oriente Medio y una mecha a punto de encenderse en Occidente, donde los desequilibrios presupuestarios motivados por una crisis persistente amenazan la estabilidad política que siempre ha garantizado la clase media, hoy en crisis.
El conflicto entre chiíes y suníes tiene razones religiosas. El origen de este conflicto se ubica en disputas por la legitimidad en el liderazgo de la comunidad musulmana. Los chiíes defienden que este liderazgo pertenece a los directos sucesores del profeta. Los suníes defienden que el liderazgo tiene que ser elegido y conferido por la comunidad musulmana. A ello se unen disputas raciales (unos son persas y otros árabes) y sobre todo geoestratégicas (su influencia en la zona). Los chiíes constituyen alrededor del 13% de la población musulmana mundial y existen fuertes minorías en Líbano (grupo terrorista Hezbolá), Siria (bajo dominio de la élite minoritaria chií de Bashar), Irak (donde ahora gobiernan), Bahrein, Afganistán, Yemen y lo que más inquieta a Arabia Saudí, también en el este de este país, que es donde se concentran sus principales yacimientos petrolíferos.
El conflicto de Siria tiene también origen en este conflicto religioso (Siria ha sido gobernada por una élite chií apoyada por Irán y Rusia que tiene base naval en Siria). Pero también coexisten conflictos de intereses económicos entre saudíes e iraníes. Con motivo de las malas relaciones entre la Unión Europea y Rusia, la UE buscó alternativas al suministro de gas de Rusia. Arabia Saudí ofreció al dictador sirio la construcción de un oleoducto que pasase por su país. El negocio del gas alternativo al de Rusia colisionaba con los intereses de esta potencia (a quien interesa presionar políticamente a la UE con el suministro de gas) y con los intereses de Irán que podía construir el oleoducto, entrando a competir con los saudíes.
Ante la negativa de Siria a los saudíes, tradicionales financiadores del wahabismo (islamismo suní radical), los saudíes financiaron y armaron a la oposición siria (suní), a la cual se unen también elementos del antiguo ejército de Sadam Hussein en Irak y suníes opuestos al gobierno chií de Irak (así nace el Estado Islámico financiado y armado por Arabia Saudí, pero también por EEUU tras su enfrentamiento con el régimen de Bashar).
Rusia y Occidente entran en este conflicto defendiendo sus intereses geoestratégicos y económicos en la zona. Rusia apoyando al régimen sirio y Occidente condenando a éste, y posteriormente con la entrada en el escenario, del Estado Islámico, cambiando su estrategia. Tanto que dos tradicionales enemigos, EEUU e Irán, aceptan normalizar relaciones y se levantan sanciones económicas a Irán. Irán ha pasado a ser para Occidente el aliado en la zona, y Arabia Saudí ha sido despechado. Supongo que las relaciones entre Arabia Saudí y EEUU (tradicionales aliados) no pasan por su mejor momento.
Arabia Saudí es responsable destacado en la financiación y expansión del islamismo más radical (wahabismo), que cree en un nuevo califato, en la expansión demográfica musulmana en Occidente y en una interpretación y aplicación rigurosas del Corán y la Sunna (las lecciones atribuidas al profeta que los chiíes rechazan).
El abaratamiento del petróleo está haciendo perder mucho dinero y valor a las compañías petroleras occidentales y a países como Irán, Arabia Saudí, Venezuela, que dependen mucho de la evolución del precio del crudo.
En una economía que fija además los precios del petróleo, en base a sus expectativas futuras de evolución (mercado de futuros), están generando una espiral de escepticismo acerca de una subida de los precios del crudo, que esta subida, a menos que se restringa la oferta drásticamente, se hace más que improbable en un futuro próximo. Las expectativas presionan en la fijación del precio presente.
Y ahí entran las más tristes y dramáticas hipótesis.
No son pocos los actores en el panorama mundial a los que beneficia la expansión de un conflicto local, el de Siria y Yemen. La expansión del conflicto entre chiís y suníes a nivel global puede elevar el precio del crudo. Los fracasados intentos de Rusia de reducir la producción de petróleo en el seno de la OPEP han fracasado por el intento de Arabia Saudí de forzar a Irán a reducir su producción. El motivo bien puede ser que Irán está haciendo toda la caja posible con la venta de petróleo para armarse y armar a las minorías chiís en otros países.
Las diplomacias europea y estadounidense se han mostrado torpes e ignorantes de la situación en la zona, y actúan tras el viraje dado por los atentados en París y Bruselas a salto de mata. Quizás EEUU ya se ha anticipado cerrando hostilidades con Irán. Europa se centra en este momento en los miedos (por una presión demográfica en sus fronteras que colapsaría su seguridad y sus servicios sociales) y por supuesto en los oportunismos, pues está vendiendo mucho armamento a los contendientes.
La ambigüedad diplomática europea presente es oportunista, y beneficia a la industria armamentística (incluida España con excelentes relaciones con los saudíes).
Tendremos guerra y será abierta.
Si Occidente se posiciona al lado de Irán, los musulmanes suníes radicales atribuirán de nuevo a las potencias occidentales los desequilibrios que puedan producirse en una guerra entre suníes y chiíes, tal como hicieron en el caso de la creación del Estado de Israel, que estará disfrutando al contemplar a sus enemigos enfrentados, pese a sus recelos iniciales con los EEUU por su acercamiento a Irán.
La torpe y miope diplomacia occidental debe medir mucho su apoyo, habrá de jugar entre la ambigüedad con los tradicionales aliados saudíes y la cooperación con la única potencia en la zona que puede frenar al islamismo radical, Irán.
Irán y Arabia Saudí se arman hasta los dientes y arman a sus comunidades foráneas. Sólo falta que estalle la chispa, y creo que lo hará este año.
Creo que se está buscando la excusa. Y podrá ser un gran atentado que divida a las potencias occidentales o una hostilidad militar abierta en frontera.
Este conflicto inmediato desaconseja a Europa poder dar acogida con generosidad a los refugiados musulmanes que huyen de la zona (hacia el oeste). Si Arabia Saudí pierde la guerra o ve amenazada su prevalencia, sin duda presionará a la UE con el voto e incluso el terrorismo de musulmanes radicales europeos.
Se abre una nueva etapa marcada por la pérdida de la ingenuidad europea y occidental. Sólo una posición diplomática unificada y sólida de Occidente podrá retrasar la guerra, porque saudíes e iraníes habrán de asegurarse de no tener a Occidente enfrente, o de dividirlo, y aquí Rusia y el futuro gobierno en EEUU tendrán mucho que decir, teniendo en cuenta que el animal descontrolado ISIS de los saudíes no empeore más la situación de éstos. Por ahora el ISIS evita a Irán, que es hueso muy duro de roer, pero si los saudíes entran en guerra con los iraníes, se expandirá el conflicto, y ello beneficiará al islamismo radical suní, que asumirá un liderazgo nada pacífico en los países musulmanes y en los países occidentales con fuerte presencia musulmana.
Sólo nuestro buen Papa puede sostener la esperanza en evitar un conflicto que se hace inevitable, y que bien sabe, ya ha estallado en las fronteras orientales de la UE. El problema es compaginar su esfuerzo por mantener la paz y la solidaridad con las víctimas del conflicto, con las violentas provocaciones que lanzan los fanáticos suníes contra los cristianos, cuya esperanza de expandir el conflicto de origen creen que garantizará su supervivencia, pues están perdiendo la guerra. La presión a la que se verá sometido nuestro Papa Francisco será difícilmente soportable, porque será provocado por unos e incomprendido por otros. Mucha soledad espera a nuestro Papa en este asunto.
La falta de una autoridad religiosa común entre los suníes no hace sino empeorar las cosas, todo lo contrario que entre los chiíes, nuevos y aptos interlocutores para Occidente.
Será un 2016 difícil que abrirá una puerta que nadie sabe cuándo y cómo se cerrará, pues el conflicto es también religioso, y esta razón fundamenta todo tipo de incertidumbres.


Ángel Manuel Sánchez

Papa: el cristiano no puede callar el anuncio de Jesús

Anuncio, intercesión, esperanza. Es el trinomio en el que el Santo Padre centró su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en el día en que el Papa Bergoglio cumple 43 años de profesión religiosa. El Pontífice subrayó que el cristiano es una persona de esperanza, “que espera que el Señor regrese”, e hizo una exhortación a tener el coraje del anuncio como los Apóstoles que testimoniaron la Resurrección de Jesús incluso a costa de su vida.
Tres dimensiones de la vida cristiana: “Anuncio, intercesión y esperanza”. El Papa Francisco se inspiró en las Lecturas del día para desarrollar su meditación sobre este trinomio que debe caracterizar la vida de un creyente. El corazón del anuncio para un cristiano – observó elObispo de Roma – es que Jesús ha muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvación.

Anunciar a Jesús incluso a costa de la vida, como los Apóstoles

“¡Jesús está vivo! El Papa recordó que éste es el anuncio de los Apóstoles a los judíos y a los paganos de su tiempo, y este anuncio también lo testimoniaron con su vida, con su sangre”.
“Cuando Juan y Pedro fueron llevados al Sanedrín, después de la curación del lisiado, y los sacerdotes les prohibieron hablar de este nombre de Jesús, de la Resurrección, ellos con todo el coraje, con toda sencillez decían: ‘Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído’, el anuncio. Y nosotros, los cristianos,  por la fe tenemos al Espíritu Santo dentro de nosotros, que nos hace ver y escuchar la verdad sobre Jesús, que ha muerto y resucitado por nuestros pecados. Éste es el anuncio de la vida cristiana: ¡Cristo está vivo! ¡Cristo ha resucitado! Cristo está entre nosotros en la comunidad, nos acompaña en el camino”.

Tantas veces – comentó el Pontífice  – “cuesta recibir este anuncio”, pero Cristo resucitado “es una realidad” y es necesario dar “testimonio de esto”, como afirma Juan.

Jesús intercede por nosotros mostrando sus llagas al Padre

Después de referirse a la dimensión del anuncio, Francisco dirigió su pensamiento a la intercesión. Durante la Cena del Jueves Santo – afirmó – los Apóstoles estaban tristes, y Jesús les dice: “Que su corazón no se sienta turbado, tengan fe. En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Voy a prepararles un lugar”:
“¿Qué cosa quiere decir esto? ¿Cómo prepara Jesús el lugar? Con su oración por cada uno de nosotros. Jesús reza por nosotros y ésta es la intercesión. Jesús trabaja en este momento con su oración por nosotros. Así como a Pedro le dijo una vez antes de la pasión: ‘Pedro yo he rezado por ti’, de la misma manera ahora Jesús es la intercesión entre el Padre y nosotros”.

Preguntémonos si Jesús verdaderamente es nuestra esperanza

El Papa Bergoglio se preguntó: “¿Y cómo reza Jesús?”.  A lo que respondió: “Yo creo que Jesús le muestra sus llagas al Padre, porque las llagas se las ha llevado consigo después de la Resurrección: le muestra las llagas al Padre y nos nombra a cada uno de nosotros”. “Ésta – dijo Francisco – es la oración de Jesús. En este momento el Señor intercede por nosotros: es la intercesión”.
Hacia el final de su homilía el Santo Padre se detuvo a considerar la tercera dimensión del cristiano: la esperanza. “El cristiano – dijo – es una mujer, es un hombre de esperanza, que espera que el Señor regrese”. “Toda la Iglesia – añadió –  está en espera de la venida de Jesucristo: Jesús regresará. Y ésta es la esperanza cristiana”:
“Podemos preguntarnos, cada uno de nosotros: ¿cómo es el anuncio en mi vida? ¿Cómo es mi relación con Jesús que intercede por mí? ¿Y cómo es mi esperanza? ¿Creo verdaderamente que el Señor ha resucitado? ¿Creo que reza por mí al Padre? Cada vez que yo lo llamo, Él está rezando por mí, intercede. ¿Creo verdaderamente que el Señor regresará, volverá? Nos hará bien preguntarnos esto acerca de nuestra fe: ¿Creo en el anuncio? ¿Creo en la intercesión? ¿Soy un hombre o una mujer de esperanza?”
(María Fernanda Bernasconi - RV).


Evangelio según San Juan 14,1-6. 

Jesús dijo a sus discípulos: 

"No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. 

En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. 

Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. 

Ya conocen el camino del lugar adonde voy". 

Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?". 

Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí." 

jueves, 21 de abril de 2016

Homilía del Papa: hacer memoria de las cosas bellas de Dios

Que el cristiano siempre “haga memoria” de los modos y de las circunstancias con que Dios se ha hecho presente en su vida, porque esto refuerza el camino de la fe. Fue la idea central que el Papa Francisco manifestó en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.
La fe es un camino que, mientras se va recorriendo, debe hacer memoria constante de lo que ha sido. De las “cosas bellas” que Dios ha realizado a lo largo del recorrido y también de los obstáculos, de los rechazos, porque Dios – aseguró el Santo Padre – “camina con nosotros y no se asusta de nuestras maldades”.

Hacer memoria de Dios que salva

Francisco se refirió nuevamente a un tema ya abordado, que le sugirió la Primera Lectura, en la que Pablo entra un día sábado en la sinagoga, en Antioquía, y comienza a anunciar el Evangelio partiendo de los albores del pueblo elegido, pasando por Abraham y Moisés, Egipto y la Tierra prometida, hasta llegar a Jesús.
El Papa subrayó que los discípulos plantean una “predicación histórica” que resulta fundamental, porque permite recordar los momentos sobresalientes, los signos de la presencia de Dios en la vida del hombre:
“Volver hacia atrás para ver cómo Dios nos ha salvado, recorrer el camino – con el corazón y con la mente –  con la memoria, y llegar así a Jesús. Es el mismo Jesús, en el momento más grande de su vida – jueves y viernes, en la Cena – en que nos ha dado su Cuerpo y su Sangre, y ha dicho: ‘Hagan esto en memoria mía’. La memoria de Jesús. Tener memoria acerca de cómo Dios nos ha salvado”.

“El Señor respeta”

La Iglesia llama, precisamente, “memorial” al Sacramento de la Eucaristía, así como – recordó el Pontífice –  en la Biblia el Deuteronomio es “el Libro de la memoria de Israel”. También nosotros – afirmó Francisco – “debemos hacer lo mismo” en “nuestra vida personal”, porque “cada uno de nosotros ha hecho un camino, acompañado por Dios, cercano a Dios” o “alejándose del Señor”:
“Hace bien al corazón cristiano hacer memoria de mi camino, de mi propio camino: acerca de cómo el Señor me ha conducido hasta aquí, cómo me ha llevado de la mano. Y las veces que yo le he dicho al Señor: ‘¡No! ¡Aléjate! ¡No quiero!’. El Señor respeta. ¡Es respetuoso! Pero hacer memoria, tener memoria de la propia vida y del propio camino. Retomar esto y hacerlo con frecuencia. ‘En aquel tiempo Dios me ha dado esta gracia y yo he respondido así, he hecho esto, aquello, aquello… Me ha acompañado…’. Y así llegamos a un nuevo encuentro, al encuentro de la gratitud”.

Memoria de las cosas bellas

El Santo Padre prosiguió explicando que del corazón debe nacer un “gracias” a Jesús, que jamás deja de caminar “en nuestra historia”. “Cuántas veces – reconoció Francisco – le hemos cerrado la puerta en la cara, cuántas veces hemos hecho de cuenta que no lo vemos, que no creemos en Él está con nosotros. Cuántas veces hemos renegado su salvación… Pero Él estaba allí”:
“La memoria nos acerca a Dios. La memoria de aquella obra que Dios ha hecho en nosotros, en esta re-creación, en esta re-generación, que nos trae más que el antiguo esplendor que tenía Adán en la primera creación. Yo les aconsejo esto, sencillamente: ¡hagan memoria! ¿Cómo ha sido mi vida, cómo ha sido mi jornada hoy, o cómo ha sido este último año? Memoria. ¿Cómo han sido mis relaciones con el Señor? Memoria de las cosas bellas, grandes que el Señor ha hecho en la vida de cada uno de nosotros”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Himno Jubileo Misericordia

Trabajando como una sola voz. Misiones Diocesanas Vascas y Caritas Euskadi canalizarán la ayuda a Ecuador

En rueda de prensa se presentaron las acciones acordadas por las Procuras de Misiones Diocesanas y las Cáritas de las tres diócesis vascas. Desde el principio el deseo ha sido el de ofrecer una acción unitaria y coordinada de las tres diócesis y de las correspondientes delegaciones.
Durante la rueda de prensa se ha recordado cómo "en nuestras parroquias del País Vasco, hay muchos sacerdotes y seglares que han sido misioneros y misioneras y que han colaborado directamente en zonas que ahora son noticia por la desgracia ocurrida." Han explicado que las tres Diócesis del País Vasco, están trabajando ya en coordinación para mostrar su solidaridad ante esta catástrofe como una única voz.
En concreto, se han abierto varias cuentas bancarias desde Caritas y Misiones en las tres Diócesis para canalizar la solidaridad tanto en este momento de emergencia como en la posterior reconstrucción de las zonas afectadas, ya que según avanza el tiempo el trabajo es más difícil.
Se ha adquirido el compromiso de seguir apoyando coordinadamente los proyectos que surjan. Se ha hecho ya un primer envío de 100.000 € a la Archidiócesis de Portoviejo para colaborar en la emergencia que se suman a los 100.000 € enviados ayer por Cáritas española a Cáritas Ecuador.
Otro signo de encuentro y cercanía serán las celebraciones eucarísticas que se llevarán a cabo en cada una de las capitales vascas para rezar por las víctimas del seísmo y para solidarizarse con todo el pueblo latinoamericano que vive en el País Vasco.
La de Vitoria tendrá lugar este domingo, 24 de abril, en la parroquia de Ntra. Sra. de los Desamparados, de Vitoria a las 18:30 h., la de Bilbao, el domingo, 1 de mayo a las 19:00 horas, presidida por el obispo delegado de Misiones Diocesanas y Obispo de Bilbao, mons. Mario Iceta y la De San Sebastián, el domingo, 8 de mayo, en la catedral.
Además, este domingo, se recordará a todas las víctimas en la Misa Latinoamericana que tiene lugar en Bilbao los últimos domingos de cada mes en la parroquia de San Luis Beltrán a las 5 de la tarde, gesto que se llevará a cabo en la denominada misa de los pueblos que se celebra cada domingo a las 11:30 en la parroquia de santa María en el casco Viejo de Vitoria-Gasteiz.

En la rueda de prensa estuvieron presentes . Juan Ramón Etxebarría, sacerdote y misionero, más de 30 años en Ecuador; Fran Izquierdo, misionero seglar en Angola durante dos años y delegado de la Procura de Misiones Diocesanas Vascas en Vitoria-Gasteiz, y Santos Gil, presidente de Cáritas Euskadi, junto con la ex misionera en Ecuador, Arantza Basagoiti.
Números de cuenta (Bilbao)
FIARE Banca Ética: ES52 1550 0001 2000 0269 9726
Kutxabank: ES02 2095 0119 90 9109118774
Laboral Kutxa: ES42 3035 0502 88 5020001842
Números de cuenta (Vitoria)
Kutxabank ES97 2095 3150 22 1091093376
Laboral Kutxa: ES14 3035 0012 73 0120056770
Números de Cuenta (Gipuzkoa)
Kutxabank: ES85 2095 5001 07 1062435374
Laboral Kutxa: ES74 3035 0060 41 0600100001
Indicar en el ingreso: Ecuador
Non solum sed etiam
Poco que añadir al post anterior en el que informaba de los pasos que se estaban dando. Aun en la distancia, si se quiere se puede seguir estando muy cerca.

(Txenti García).-

Francisco se escapa del pelotón. "Acompañar a las personas en la toma de decisiones responsables en situación"


Francisco pedalea con el pelotón de obispos sinodales y cita textualmente las propuestas mayoritarias de un consenso de compromiso expresado ambiguamente.
Pero Francisco se escapa del pelotón y acelera con las afirmaciones escuetas que añade de su propia pluma. (Lo comprobamos comparando La alegría del amor 296-300 con Relatio Synodi 2014, 25 y 52 y Relacion final 2015, 84-86 ).
Como vimos en el post anterior, Francisco opta por "acompañar, discernir e integrar", es decir, pedalear hacia la meta acelerando por la "cuarta vía" (ni inmovilismo, ni revolución, ni "tercera vía" de compromiso ambiguo, sino "cuarta vía": "acompañar a las personas en la toma de decisiones responsables en situación").
La frase siguiente del Sínodo, que Francisco hace suya, es un ejemplo de ambiguedad, de tercera vía, tímidamente abierta a un paso adelante:
"Acerca del modo de tratar las diversas situaciones llamadas ‘irregulares', los Padres sinodales alcanzaron un consenso general, que sostengo; ‘Respecto a un enfoque pastoral dirigido a las personas que han contraído matrimonio civil, que son divorciadas y vueltas a casar, o que simplemente conviven, compete a la Iglesia revelarles la divina pedagogía de la gracia en sus vidas y ayudarles a alcanzar la plenitud del designio que Dios tiene para ellas', siempre posible con la fuerza del Espíritu" (Amoris laetitia n.297, citando Relatio Synodi 2014, n. 25). Esta frase podría contentar a los partidarios de la norma estricta.
Pero Francisco, a continuación, se separa del pelotón, aclarando: "Si se tiene en cuenta la diversidad de situaciones concretas, puede comprenderse que no debía esperarse del Sínodo o de esta Exhortación una nueva normativa general de tipo canónico, aplicable a todos los casos. Sólo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral..." (Amoris laetitia, n.300).
Y por si acaso los más estrictos intentan limitar el reconocimiento por la iglesia de estas situaciones,condicionándolo (como apuntaba Juan Pablo II) a "convivir como hermanos", Francisco lleva mucho cuidado de contrastar esta opinión con la del Concilio Vaticano II, que decía: "Cuando la intinidad conyugal queda interrumpida, puede correr reisgos la fidelidad y quedar comprometido el bien de los hijos..." Gaudium et Spes. N.51 vs. Familiaris consortio,n. 84) ,
En la Relación final del Sínodo 2014 se ponían de manifiesto la primera vía (minoría retrógada) y la tercera vía (el pelotón moderadamente avanzado) antes citadas, pero en la exhortación de Francisco se da un paso más hacia la cuarta.
Decían los sinodales de la "tercera vía": "Algunos propusieron una acogida no generalizada a la mesa eucarística, en algunas situaciones particulares y con condiciones bien precisas... el eventual acceso a los sacramentos debería ir precedido de un camino penitencial bajo la responsabilidad del Obispo diocesano" (Relación final del Sínodo 2014, n. 52).
Pero Francisco opta por un discernimiento personal y pastoral, que es distinto de un proceso jurídico o administrativo. La "conversación con el sacerdote, en el fuero interno" no debe considerarse como si fuera acudir a una ventanilla burocrática de la administración eclesiástica para obtener un permiso, o a un tribunal que sancione con habilidad canonista sentencias justificadoras.
No se trata de utilizar el discernimiento, dice Francisco, "con la idea de que algún sacerdote puede conceder rápidamente excepciones, o de que existen personas que pueden obtener privilegios sacramentales a cambio de favores".
En vez de juridificar o burocratizar los sacramentos, redescubrir el papel de la conciencia personal y el acompañamiento eclesial. Se trata "de un itinerario de acompañamiento y de discernimiento", no de un trámite administrativo o un proceso judicial, ni mucho menos de un debate cuasi-parlamentario en Conferencias de Obispos...
Por eso, podemos decir que la clave de la reforma de Francisco está en este capítulo octavo sobre "acompañar, discernir e integrar la fragilidad". Si Pascal y los jansenistas levantasen la cabeza... no extrañaría que atacasen a Francisco... (Continuará)


(Juan Masiá sj).- 

SERÁN FELICES SI PRACTICAN LA PALABRA DE DIOS



Evangelio según San Juan 13,16-20. 

Después de haber lavado los pies a los discípulos, Jesús les dijo: "Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. 

Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí. Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. 

Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió". 

miércoles, 20 de abril de 2016

La sinceridad de nuestro arrepentimiento suscita en Dios su perdón incondicional

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy queremos detenernos en un aspecto de la misericordia bien representado en el pasaje del Evangelio de Lucas que hemos escuchado. Se trata de un hecho sucedido a Jesús mientras era huésped de un fariseo de nombre Simón. Ellos habían querido invitar a Jesús a su casa porque había escuchado hablar bien de Él como un gran profeta. Y mientras estaban sentados almorzando, entra una mujer conocida por todos en la ciudad como una pecadora. Ésta, sin decir una palabra, se pone a los pies de Jesús y rompe en llanto; sus lágrimas lavan los pies de Jesús y ella los seca con sus cabellos, luego los besa y los unge con un aceite perfumado que ha traído consigo.
Resalta la confrontación entre las dos figuras: aquella de Simón, el celoso servidor de la ley, y aquella de la anónima mujer pecadora. Mientras el primero juzga a los demás por las apariencias, la segunda con sus gestos expresa con sinceridad su corazón. Simón, no obstante habiendo invitado a Jesús, no quiere comprometerse ni involucrar su vida con el Maestro; la mujer, al contrario, se abandona plenamente a Él con amor y con veneración.
El fariseo no concibe que Jesús se deja “contaminar” – entre comillas ¡Eh! – por los pecadores. Así pensaban ellos, ¡eh! Él piensa que si fuera realmente un profeta debería reconocerlos y tenerlos lejos para no ser contaminado, como si fueran leprosos. Esta actitud es típica de un cierto modo de entender la religión, y está motivada por el hecho que Dios y el pecado se oponen radicalmente. Pero la Palabra de Dios enseña a distinguir entre el pecado y el pecador: con el pecado no es necesario hacer compromisos, mientras los pecadores – es decir, ¡todos nosotros! – somos como enfermos, que necesitan ser curados, y para curarse es necesario que el médico los vea, los visite, los toque. ¡Y naturalmente el enfermo, para ser sanado, debe reconocer tener necesidad del médico!
Entre el fariseo y la mujer pecadora, Jesús se pone de parte de ésta última. Libre de prejuicios que impiden a la misericordia expresarse, el Maestro la deja hacer. Él, el Santo de Dios, se deja tocar por ella sin temer ser contaminado. Jesús es libre, libre porque es cercano a Dios que es Padre misericordioso. Y esta cercanía a Dios, Padre misericordioso, da a Jesús la libertad. Al contrario, entrando en relación con la pecadora, Jesús pone fin a aquella condición de aislamiento al cual el juicio despiadado del fariseo y de sus conciudadanos – los cuales la explotaban, ¡eh! – la condenaban: «Tus pecados te son perdonados» (v. 48). La mujer ahora puede “ir en paz”. El Señor ha visto la sinceridad de su fe y de su conversión; por eso delante a todos proclama: «Tu fe te ha salvado, vete en paz» (v. 50). De una parte aquella hipocresía del doctor de la ley, de otra parte la sinceridad, la humildad y la fe de la mujer. Todos nosotros somos pecadores, pero tantas veces caemos en la tentación de la hipocresía, de creernos mejores de los demás. “Pero mira tú pecado…”. Todos nosotros miramos nuestro pecado, nuestras caídas, nuestras equivocaciones y miramos al Señor. Esta es la línea de la salvación: la relación entre “yo” pecador y el Señor. Si yo me considero justo, esta relación de salvación no se da.
A este punto, una sorpresa aún más grande invade a todos los comensales: «¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?» (v. 49). Jesús no da una respuesta explicita, sino la conversión de la pecadora está ante los ojos de todos y demuestra que en Él resplandece la potencia de la misericordia de Dios, capaz de transformar los corazones.
La mujer pecadora nos enseña la relación entre fe, amor y reconocimiento. Le han sido perdonados “muchos pecados” y por esto ama mucho; «Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor» (v. 47). Incluso el mismo Simón debe admitir que ama más aquel a quien se le perdona más. Dios ha puesto a todos en el mismo misterio de misericordia; y de este amor, que siempre nos precede, todos nosotros aprendemos a amar. Como recuerda San Pablo: «En Cristo, hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento» (Ef 1,7-8). En este texto, el término “gracia” es prácticamente sinónimo de misericordia, y es llamado “abundante”, es decir, más allá de nuestra expectativa, porque actúa el proyecto salvífico de Dios para cada uno de nosotros.
Queridos hermanos, ¡seamos gratificados por el don de la fe, agradezcamos al Señor por su amor tan grande y no merecido! Dejemos que el amor de Cristo se derrame en nosotros: de este amor el discípulo se nutre y en él se funda; de este amor cada uno de nosotros puede nutrirse y alimentarse. Así, en el amor agradecido que derramamos sobre nuestros hermanos, en nuestras casas, en la familia, en la sociedad se comunica a todos la misericordia del Señor. Gracias.
(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)

Un puñado de irreductibles franciscanos se mantienen en Alepo (Siria) atendiendo a pobres y enfermos cristianos que no pueden escapar.

El padre Ibrahim es uno de los trece franciscanos que aún permanecen en la castigada ciudad de Alepo, (Siria) y que ha contado en directo, vía videoconferencia como se vive en esta ciudad casi destruida por la guerra y dónde quedan muy pocos cristianos que no hayan huido de las matanzas del Daesh.  “Los cristianos en Alepo somos cada vez menos, pero dispuestos a resistir”: Fray Ibrahim.

Según informa el digital Religión Confidencial, una pequeña comunidad de franciscanos se enfrenta en Alepo al terror de la guerra y a sus consecuencias más nefastas. “No tenemos agua, llevamos cuatro días sin electricidad. No tenemos comida. Los bombardeos habían cesado pero han vuelto con fuerza”, ha relatado durante la clausura del Encuentro Madrid.

El franciscano ha afirmado que su misión es permanecer en un lugar en el que “los únicos que quedan son los pobres y los enfermos que no pueden escapar. Nosotros hemos decidido permanecer aquí y ayudar, en la medida de nuestras posibilidades, a los afectados por la guerra. Permanecer aquí es testimoniar a Cristo”.

Estos trece franciscanos de Alepo se centra en tres necesidades: el agua, la salud y la compañía. “Hemos abierto nuestro pozo que se ha convertido en un oasis en mitad del desierto: a él acuden niños y ancianos, hombres y mujeres, musulmanes y cristianos. Hemos conseguido traer medicinas, pero lo más importante que tenemos que ofrecer es nuestra paz”.

El problema es el islam que promueve un sistema político
Para Martino Diez, director científico de la Fundación Oasis, “el mayor conflicto se encuentra en la concepción del Islam: no es sólo una cuestión religiosa, sino que promueve un sistema político”.
Diez es un gran conocedor del mundo árabe, especialmente de Siria, y ha estudiado en profundidad los movimientos de las primaveras árabes. “Cuando comenzaron las revoluciones, había dos teorías sobre quién las llevaba a cabo: la primera dice que eran personas favorables a la democracia que querían acabar con los regímenes dictatoriales (por ejemplo, Siria); la segunda dice que eran, en realidad, terroristas, fundamentalistas, que querían implantar el Estado Islámico. La verdad está a medio camino entre ambas teorías”, afirma.
En septiembre de 2011 este movimiento de protesta se convirtió en un movimiento armado, y por lo tanto ha comenzado lo que es claramente una guerra civil en Siria.  Este devenir histórico y la post-revolución ha provocado que existan más de 60 millones de desplazados forzosos en el mundo y que seis de ellos sean sirios, explicó en el encuentro Pablo Llano, director de la ONG Cesal.
Desde Cesal, que trabaja especialmente en los 26 campos de refugiados existentes en el Líbano, se han centrado en dos puntos: en la educación, “para que pueda existir un futuro”, y en la creación depuestos de trabajo, “porque la gente necesita volver a sentirse útil, pensar que puede construir su propio futuro”.
En este sentido, ambos ponentes han expresado que “la religión, como punto de encuentro entre personas, forma parte de la solución, no del problema”.
VoxTempli 

«LA CRUZ DE CRISTO, SALVACIÓN DEL GÉNERO HUMANO»


Nuestro Señor fue conculcado por la muerte, pero Él, a su vez, conculcó la muerte, pasando por ella como si fuera un camino. Se sometió a la muerte y la soportó deliberadamente para acabar con la obstinada muerte. [...] 

La muerte, en efecto, no hubiera podido devorarle si Él no hubiera tenido un cuerpo, ni el abismo hubiera podido tragarle si Él no hubiera estado revestido de carne; por ello quiso el Señor descender al seno de una virgen para poder ser arrebatado en su ser carnal hasta el reino de la muerte. Así, una vez que hubo asumido el cuerpo, penetró en el reino de la muerte y lo destruyó. [...]

Llevó su cruz a las moradas de la muerte, que todo lo devoraban, y condujo así a todo el género humano a la mansión de la vida. Y la humanidad entera, que a causa de un árbol había sido precipitada en el abismo inferior, por otro árbol, el de la cruz, alcanzó la mansión de la vida. [...]

¡A ti la gloria, a ti que con tu cruz elevaste un puente sobre la misma muerte, para que las almas pudieran pasar por él desde la región de la muerte a la región de la vida!

¡A ti la gloria, a ti que asumiste un cuerpo mortal e hiciste de él fuente de vida para todos los mortales!... Los que te dieron muerte se comportaron como los agricultores: enterraron la vida en el sepulcro, como el grano de trigo se entierra en el surco, para que luego brotara y resucitara llevando consigo a otros muchos.

Venid, hagamos de nuestro amor una ofrenda grande y universal; elevemos cánticos y oraciones en honor de Aquél que, en la cruz, se ofreció a Dios como holocausto para enriquecernos a todos.

De los sermones de san Efrén, diácono (siglo IV)
Fuente: News. Va


EL SEÑOR TENGA PIEDAD DE NOSOTROS Y NOS BENDIGA

Del Salmo 66:

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben
Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se conozca su camino,
y su salvación entre las naciones.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben
¡Que los pueblos te den gracias, oh Dios,
que todos los pueblos te den gracias!
Que canten de alegría las naciones,
porque gobiernas a los pueblos con justicia
y guías a las naciones de la tierra.
Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben
¡Que los pueblos te den gracias, oh Dios,
que todos los pueblos te den gracias!
Que Dios nos bendiga,
y lo teman todos los confines de la tierra.

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben

YO SOY LA LUZ DEL MUNDO


Evangelio según San Juan 12,44-50. 

Jesús exclamó: "El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en Aquél que me envió. Y el que me ve, ve al que me envió.
 

Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas. 

Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. 

El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día. 

Porque yo no hablé por mí mismo: el Padre que me ha enviado me ordenó lo que debía decir y anunciar; y yo sé que su mandato es Vida eterna. 

Las palabras que digo, las digo como el Padre me lo ordenó".