viernes, 16 de octubre de 2015

Homilía del Papa: La hipocresía es un virus en la sombra

Es necesario rezar mucho para no dejarse contagiar por el “virus” de la hipocresía, esa actitud farisaica que seduce con las mentiras estando en la sombra. Es el apremio de Jesús que el Papa Francisco invitó a acoger al comentar el Evangelio del día durante la homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.

El Santo Padre afirmó que la hipocresía no tiene color, sino que más bien juega con las tonalidades. Se insinúa y seduce en “claroscuro”, con “la fascinación de la mentira”. El Papa se detuvo a considerar la escena presentada en el pasaje evangélico de Lucas  Jesús y los discípulos en medio de una muchedumbre en la que se atropellaban unos a otros – poniendo de manifiesto la genuina advertencia de Cristo a los suyos: “Cuídense de la levadura de los fariseos”. Francisco observó que la levadura “es algo pequeñísimo”, pero Jesús habla como si quisiera decir “virus”. Como “un médico” que dice “a sus colaboradores” que estén atentos a los riesgos de un “contagio”:
“La hipocresía es ese modo de vivir, de obrar, de hablar, que no es claro. Quizás sonríe,  tal vez está serio… No es luz, no es tiniebla… Se mueve de una manera que parece no amenazar a nadie, como la serpiente, pero tiene el atractivo del claroscuro. Tiene esa fascinación de no mostrar las cosas claras, de no decir las cosas claramente; la fascinación de la mentira, de las apariencias… A los fariseos hipócritas, Jesús también les decía que estaban llenos de sí mismos, de vanidad, que a ellos les agradaba pasear por las plazas haciendo ver que eran importantes, gente culta…”.
Sin embargo Jesús tranquiliza a la multitud. “No tengan miedo”, afirma, porque “no hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido”. Como si quisiera decir – observó Francisco –  que esconderse “no ayuda”, si bien “la levadura de los fariseos” llevaba y lleva “a la gente a amar más a las tinieblas que a la luz”:
“Esta levadura es un virus que enferma y te hará morir. ¡Estén atentos! Esta levadura te lleva a las tinieblas. ¡Estén atentos! Pero hay uno que es más grande que esto: es el Padre que está en el Cielo. ‘¿Acaso cinco pájaros no se venden por dos monedas? Y sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. También los cabellos de su cabeza están todos contados’. Y después la exhortación final: ‘¡No tengan miedo! ¡Valen más que muchos pájaros!’. Ante todos estos temores que nos ponen aquí y allá, y allá, y que nos pone el virus, la levadura de la hipocresía farisea, Jesús nos dice: ‘Hay un Padre. Hay un Padre que los ama. Hay un Padre que los cuida’”.

Hay un solo modo para evitar el contagio – sostuvo el Papa Bergoglio –. Es el camino que indica Jesús: orar. La única solución – concluyó – para no caer en esa “actitud farisaica que no es ni luz ni tinieblas”, sino que está “a mitad” de un camino que “jamás llevará a la luz de Dios”:
“Oremos. Oremos tanto. ‘Señor, custodia tu Iglesia, que somos todos nosotros: custodia a tu pueblo, el que se había reunido y se apretujaba entre sí. Custodia a tu pueblo, para que ame la luz, la luz que viene del Padre, que viene de Tu Padre, que te ha enviado a Ti para salvarnos. Custodia a tu pueblo para que no se vuelva hipócrita, para que no caiga en la tibieza de la vida. Custodia a tu pueblo para que tenga la alegría de saber que hay un Padre que nos ama tanto”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 1-7
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros.
Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
-«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía.
Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse.
Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea.
A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más.
Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo.
¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios.
Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados.
Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»

Palabra del Señor.

jueves, 15 de octubre de 2015

HOY, FIESTA DE SANTA TERESA DE JESÚS: «ACORDÉMONOS DEL AMOR DE CRISTO»



Queridos amigos, hoy, fiesta de santa Teresa de Jesús (de Ávila), virgen y doctora de la Iglesia, les ofrecemos esta reflexión espiritual tomada del Libro de su vida (Cap. 22, 6-7. 12. 14):

"Con tan buen amigo presente —nuestro Señor Jesucristo—, con tan buen capitán, que se puso en lo primero en el padecer, todo se puede suf
rir. Él ayuda y da esfuerzo, nunca falta, es amigo verdadero. 

Y veo yo claro, y he visto después, que para contentar a Dios y que nos haga grandes dones, quiere que sea por manos de esta Humanidad sacratísima de su Hijo, en quien dijo su Majestad que se deleita. Muy muchas veces lo he visto por experiencia; me lo ha dicho el Señor. 

He visto claro que por esta puerta hemos de entrar, si queremos que la soberana Majestad nos muestre grandes secretos. Así que no queramos otro camino, aunque estemos en la cumbre de contemplación; por aquí vamos seguros. 

Este Señor nuestro es por quien nos vienen todos los bienes. Él nos enseñará, mirando su vida, el mejor modelo de virtudes y perfecciones. 

¿Qué más queremos que un tan buen amigo al lado, que no nos dejará en los trabajos y tribulaciones, como hacen los del mundo? 

Siempre que pensemos en Cristo, acordémonos del amor con que nos hizo tanto bien y cuán grande nos le mostró Dios en darnos tal prenda del amor que nos tiene: que amor saca amor. 

Procuremos ir mirando esto siempre y despertándonos para amar, porque, si una vez nos hace el Señor la gracia de que se nos imprima en el corazón este amor, todo ha de sernos fácil, y obraremos muy en breve y muy sin trabajo".
Fuente: News.va


No a los revisores de la salvación. Papa Francisco.

 Estar atentos ante los doctores de la ley que acortan los horizontes de Dios y empequeñecen su amor. Es uno de los pasajes de la homilía del Papa Francisco durante la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, centrada en el mandamiento del amor y en la tentación de querer ser revisores de la salvación.
“Una de las cosas más difíciles de entender, para todos nosotros los cristianos, es la gratuidad de la salvación en Jesucristo”. El Papa Bergoglio desarrolló su homilía subrayando que ya San Pablo se había enfrentado a grandes dificultades para hacer comprender a los hombres de su tiempo que ésta es la verdadera doctrina: “La gratuidad de la salvación”. “Nosotros – observó el Pontífice – estamos habituados a oír que Jesús es el Hijo de Dios, que ha venido por amor, para salvarnos y que murió por nosotros. Y “lo hemos oído tantas veces – dijo – que nos hemos acostumbrado”. A la vez que añadió que cuando entramos en el misterio de Dios de “este amor sin límites”, permanecemos “maravillados” y quizá “preferimos no entenderlo”.

No acortar los horizontes de Dios, puesto que su amor no tiene límites

Hacer lo que “Jesús nos dice que hagamos  – dijo también Francisco –  es algo bueno  que se debe hacer”, y ésta es “mi respuesta a la salvación, que es gratuita, porque proviene del amor gratuito de Dios”:
“También Jesús parece un poco obstinado contra estos doctores de la ley, porque les dice cosas fuertes. Les dice cosas fuertes y muy duras. ‘Ustedes  han quitado la llave del conocimiento, ustedes no han entrado, y a los que querían entrar ustedes se lo han impedido, porque se han llevado la llave’, es decir, la llave de la gratuidad de la salvación, de aquel conocimiento”.
Y estos doctores de la ley – prosiguió diciendo Francisco – “sólo pensaban que respetando todos los mandamientos podían salvarse, y que quien no hacía eso era condenado”. De este modo, “acortaban los horizontes de Dios y hacían el amor de Dios pequeño, pequeño” a la “medida de cada uno de nosotros”. Y añadió que ésta es “la lucha que tanto Jesús como Pablo hacen para defender la doctrina”.
No convertirse en revisores de la salvación

El Santo Padre observó que ciertamente existen los mandamientos, pero la síntesis de todo – dijo – es “amar a Dios y amar al próximo”. Y con esta “actitud de amor” – explicó el Papa – “nosotros estamos a la altura de la gratuidad de la salvación, porque el amor es gratuito”. “Si yo digo ‘ah, yo te amo’, pero tengo un interés detrás  – advirtió  – eso no es amor, eso es interés”:
“Y por esto Jesús dice: ‘El amor más grande es esto: amar a Dios con toda la vida, con todo el corazón, con toda la fuerza, y al prójimo como a ti mismo’. Porque es el único mandamiento que está a la altura de la gratuidad de la salvación de Dios. Y después Jesús añade: ‘En este mandamiento están todos los demás, porque llama – haz todo el bien – a todos los demás’. Pero la fuente es el amor; el horizonte es el amor. Si tú cerraste la puerta y te llevaste la llave del amor, no estarás a la altura de la gratuidad de la salvación que has recibido. Esta lucha por el control de la salvación  – sólo se salvan estos, estos, que hacen estas cosas – no ha terminado con Jesús y con Pablo”.
Este año – dijo también  Francisco – se celebran los 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Ávila que festejamos hoy. Una mística, una mujer – afirmó – a la que “el Señor le ha dado la gracia de comprender los horizontes del amor” y “también ella fue juzgada por los doctores de su tiempo”. Cuántos  “santos – dijo el Papa – fueron perseguidos por defender el amor, la gratuidad de la salvación, la doctrina. Tantos santos. Pensemos en Juana de Arco”.
No dejarse engañar por quien quiere limitar el amor de Dios
Esta lucha – reafirmó Francisco – “no termina, porque también es una lucha que llevamos dentro”. Y nos hará bien hoy preguntarnos: “¿Creo que el Señor me ha salvado gratuitamente?, ¿yo credo que no merezco la salvación? ¿Y si merezco algo es por medio de Jesucristo y de lo que Él ha hecho por mí?”
“Hagámonos hoy estas preguntas, sólo así seremos fieles a este amor tan misericordioso: amor de padre y de madre, porque también Dios dice que Él es como una madre con nosotros; amor, horizontes grandes, sin límites, sin limitaciones. Y no nos dejemos engañar por los doctores que limitan este amor”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso


Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, exclamó Jesús:

-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

Palabra del Señor.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Buscar… la felicidad


El joven rico se dirige a Jesús, es una persona en búsqueda, va hacia el Maestro para pedirle cómo puede ganar la vida eterna. Hoy día, en un mundo en el que hay cosas que importan muy poco, éste joven quiere y tiene el deseo de acercase a ese Jesús que puede calmarle su hambre y su sed. Jesús mira con misericordia al joven, conociendo, sin duda, lo que hay en su interior, pero confiando en que poco a poco podrá realizar ese paso, conocerse para cambiar. Creo que el ejercicio que debemos realizar es precisamente, el de dar el paso de acercarnos con sinceridad a Jesús, no sólo para pedir por nosotros sino para pensar en los otros. La respuesta de Jesús al joven fue muy clara: “no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre”, todo lo que le pide evidentemente, es un ejercicio personal pero que afecta al otro.

Finalmente, cuando afirma que cumple todo eso, Jesús le pide que deje todo lo que tiene, lo venda y se lo dé a los pobres… el desprendimiento de las cosas no significa establecer una contradicción entre las cosas y Dios, sino dejarnos, cambiar interiormente para poder ver ahí que las cosas pueden llevarnos a Dios y aún más, han de servirnos para llevarnos a Dios.


Marcha triste… porque en ese momento no es capaz de hacer lo que Dios le pide, el obstáculo muchas veces está en nosotros mismos, en saber dejar que Dios actúe en nuestras vidas, que las transforme y podamos aprender a percibir lo que es verdaderamente importante. Todo, todo lo que Jesús enseña siempre va en dirección a amar a los otros, sólo así, se alcanza la felicidad plena que buscaba el joven rico. Texto: Hna. Conchi García.
Fuente: Religión digital

Defendiendo a la familia, protegemos a la humanidad, dijo el Papa en la Catequesis

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!
Hoy como las previsiones del tiempo eran un poco inseguras, se esperaba la lluvia, esta audiencia se realiza contemporáneamente en dos lugares, nosotros en la plaza y 700 enfermos en el aula Pablo VI que siguen la audiencia en las pantallas, todos estamos unidos, saludamos a ellos con un aplauso.
La palabra de Jesús es fuerte hoy ¡Ay del mundo a causa de los escándalos! Jesús es realista y dice que es inevitable que vengan los escándalos pero ¡ay del hombre que causa el escándalo!
Yo quisiera antes de iniciar la catequesis, a nombre de la Iglesia, pedirles perdón por los escándalos que en estos últimos tiempos han ocurrido sea en Roma que en el Vaticano ¡les pido perdón!

Hoy reflexionaremos sobre un argumento muy importante: las promesas, las promesas que hacemos a los niños. No hablo de las promesas que hacemos aquí o allá, durante el día, para ponerlos contentos o para hacer que se porten bien (quizá con algún truco inocente, te doy un caramelo, esas promesas...), para intentar a que se comprometan en la escuela o para disuadirlos de algún capricho. Hablo de otras promesas, de las promesas más importantes, decisivas para lo que esperan de la vida, para su confianza en los seres humanos, para su capacidad de concebir el nombre de Dios como una bendición. Son promesas que nosotros les hacemos a ellos.
Nosotros adultos estamos listos para hablar de los niños como una promesa de la vida. Todos decimos los niños son una promesa de la vida. Y también fácilmente nos conmovemos diciendo que los jóvenes son nuestro futuro. Es verdad. Pero me pregunto, a veces ¡si somos también serios con su futuro! Con el futuro de los niños, con el futuro de los jóvenes. Una pregunta que debemos hacernos más a menudo es esta: ¿Qué tan leales somos con las promesas que hacemos a los niños, trayéndolos a nuestro mundo? Nosotros los hacemos venir al mundo y esta es una promesa. ¿Qué le prometemos a ellos?

Acogida y cuidado, cercanía y atención, confianza y esperanza, son también promesas de base, que se pueden resumir en una sola: amor. Nosotros prometemos amor, es decir, el amor que se expresa en la acogida, el cuidado, en la cercanía, en la atención, en la confianza, en la esperanza. Pero la gran promesa es el amor. Este es el modo más adecuado para acoger a un ser humano que viene al mundo, y todos nosotros lo aprendemos, incluso antes de ser conscientes. A mí me gusta mucho cuando veo a los papás y mamás, cuando paso entre ustedes, trayéndome a un niño, una niña pequeños, pero ¿cuánto tiene? tres semanas, cuatro semanas, pero busco que el Señor lo bendiga, esto se llama amor también.

La promesa, el amor es la promesa que el hombre y la mujer hacen a cada hijo: desde que es concebido en el pensamiento. Los niños vienen al mundo y esperan tener confirmación de esta promesa: lo esperan en modo total, confiado, indefenso. Basta mirarlos: en todas las etnias, en todas las culturas, ¡en todas las condiciones de vida! Cuando sucede lo contrario, los niños son heridos por un "escándalo", por un escándalo insoportable, más grave, en cuanto no tienen los medios para descifrarlo. No pueden entender qué cosa sucede.
Dios vigila sobre esta promesa, desde el primer instante. ¿Recuerdan qué dice Jesús? Los ángeles de los niños reflejan la mirada de Dios, y Dios no pierde nunca de vista a los niños (cfr Mt 18,10). ¡Ay de aquellos que traicionan la confianza, ay! Su confiado abandono a nuestra promesa, que nos compromete desde el primer instante, nos juzga.

Y quisiera agregar otra cosa, con mucho respeto por todos, pero también con mucha franqueza. Su espontanea confianza en Dios no debería de ser nunca herida, sobre todo cuando eso ocurre con motivo de una cierta presunción (más o menos inconsciente) de ocupar el lugar de Dios. La tierna y misteriosa relación de Dios con el alma de los niños no debería ser nunca violada. Es una relación real que Dios la quiere y Dios la cuida. El niño está listo desde el nacimiento para sentirse amado por Dios, está listo para esto. Apenas está en grado de sentirse que es amado por sí mismo, un hijo siente también que hay un Dios que ama los niños.
Los niños, apenas nacidos, comienzan a recibir como don, junto a la comida y los cuidados, la confirmación de la cualidad espiritual del amor. Los actos de amor pasan a través del don del nombre personal, el lenguaje compartido, las intenciones de las miradas, las iluminaciones de las sonrisas. Aprenden así que la belleza del vínculo entre los seres humanos apunta a nuestra alma, busca nuestra libertad, acepta la diversidad del otro, lo reconoce y lo respeta como interlocutor.
Un segundo milagro, una segunda promesa: nosotros - papá y mamá - ¡nos donamos a ti, para donarte a ti mismo! Y esto es amor, ¡que trae una chispa de aquello de Dios! Pero ustedes papás y mamás tienen esta chispa de Dios que dan a los niños, ustedes son instrumento del amor de Dios y esto es bello, bello, bello.

Sólo si miramos los niños con los ojos de Jesús, podemos verdaderamente entender en qué sentido, defendiendo a la familia, protegemos a la humanidad! El punto de vista de los niños y el punto de vista del la tierra. Gracias.

Eliminar la pobreza impulsando la caridad de Cristo. Y oraciones por el Sínodo. Nuevos llamamientos del Papa

Una vez más la exhortación del Papa Francisco, afianzada en la caridad cristiana,  con su constante preocupación por los más pobres y el respeto de la dignidad humana y los  derechos fundamentales. En su audiencia general,  de la segunda semana del Sínodo de los Obispos sobre el tema de la familia,  - en la que señaló que reza por todas las familias, enespecial por los niños, con el anhelo de que se impulse la atención hacia los pequeños y se suscite en ellos el amor a Dios y a los hermanos - el Sucesor de Pedro reiteró su constante llamamiento a la lucha contra la pobreza, recordando la celebración de la Jornada  Mundial:
«El próximo sábado 17 de octubre tiene lugar la Jornada Mundial del Rechazo de la Miseria. Esta jornada se propone acrecentar los esfuerzos para eliminar la extrema pobreza y la discriminación y para asegurar que cada uno pueda ejercitar plenamente sus propios derechos fundamentales. Todos estamos invitados a hacer nuestra esta intención para que la caridad de Cristo alcance y alivie a los hermanos y hermanas más pobres y abandonados».
Con su bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, en especial a los de Oriente Medio y al grupo de refugiados iraquíes y sirios, el Papa invitó a ser leales con las promesas que se hacen a los niños y a no traicionar nunca su confianza.
Pidiendo a todos oraciones por los trabajos sinodales y alentando a testimoniar la presencia constante de Dios en el mundo, a través de la vida familiar, el Obispo de Roma exhortó asimismo a acompañar a los papás y mamás – dejándose guiar por el Espíritu Santo - a garantizar a sus hijos un futuro de vida y de fe. E invocó la ayuda de María:
«Les pido que acompañen con la oración el Sínodo en curso. Que la Virgen Madre nos ayude a seguir la voluntad de Dios, tomando las decisiones que convienen mejor para la familia ¡Recen también por mí! ¡Que el Señor los bendiga!
En el Año de la Vida Consagrada, en sus palabras a los numerosos peregrinos de Polonia, el recuerdo del Papa de la devoción mariana del Beato Honorat Ksminski, fundador de diversas congregaciones, invitando a pedir el espíritu de fidelidad para todos los consagrados, así como el don de santas vocaciones.
En el día de la memoria del Papa San Calixto mártir, al que están dedicadas las conocidas catacumbas romanas, el Santo Padre deseó a los peregrinos que llegan a Roma que el recuerdo de tantos valientes testigos de Cristo  fortaleza la fe de cada uno.
Con su especial saludo a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, el Papa Francisco recordó que, en particular  en el mes de octubre, todos estamos llamados asostener las misiones con la oración y la solidaridad:
«Queridos jóvenes, reciban con alegría la invitación del Señor a emplear sus mejores energías en el anuncio del Evangelio. Queridos enfermos, les agradezco el precioso ofrecimiento de su sacrificio por cuantos aún no conocen el amor de Dios. ¡Queridos recién casados, sigan proclamando con su vida el cariño fiel del Señor!»
(CdM – RV)

EL SEÑOR ES MI FORTALEZA: NO VACILARÉ

Del Salmo 61:

El Señor Dios es nuestro refugio

Sólo en Dios descansa mi alma,
porque de Él viene mi salvación;
sólo Él es mi roca y mi salvación,
mi fortaleza: no vacilaré.

 El Señor Dios es nuestro refugio

Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque Él es mi esperanza;
sólo Él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.

El Señor Dios es nuestro refugio

Mi salvación y mi gloria
están en Dios:
Él es mi Roca firme,
en Dios está mi refugio.

El Señor Dios es nuestro refugio

Confíen en Dios constantemente,
ustedes, que son su pueblo,
desahoguen en Él su corazón,
porque Dios es nuestro refugio.

El Señor Dios es nuestro refugio
Fuente: News.va

HAY QUE DESCUIDAR LA JUSTICIA Y EL AMOR DE DIOS




Evangelio según San Lucas 11,42-46. 

«¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. 

¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas! 

¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!". 

Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: «Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros». 

Él le respondió: «¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!» 

martes, 13 de octubre de 2015

Obispo en el Sínodo: "Antes de juzgar a alguien, ponte en sus zapatos"

Vocación al matrimonio, tan "digna e importante" como la del sacerdocio

"Podemos cargar a las familias con fardos pesados que nosotros no podríamos llevar"

Varios obispos que participan en el sínodo del Vaticano sobre la familia han evocado entre viernes y sábado la necesidad de una mejor preparación para el matrimonio, al punto que uno de ellos propuso incluso instaurar un "noviciado" de seis meses para poder casarse.

Otro obispo evocó un proverbio oriental "Antes de juzgar a alguien, ponte en sus zapatos", para señalar una "paradoja": "La mayoría de nosotros somos célibes y, a veces, yo sufro por lo que nuestra madre Iglesia puede hacer cargar sobre los hombros a nuestras familias, fardos pesados que nosotros seríamos incapaces de llevar".

Varios de los 75 participantes en las últimas 24 horas han insistido sobre el hecho de quela vocación para el matrimonio debe ser reconocida tan "digna e importante" como la del sacerdocio o la vida religiosa, según comunicaron los observadores presentes en un informe brindado a la prensa.

Además, afirman, se necesitan años de formación en el seminario para convertirse en sacerdote, mientras que la preparación para el matrimonio, que la Iglesia considera sagrado e indisoluble cualquiera sean las vicisitudes de la vida, a veces se limita a un fin de semana.

Uno de los intervinientes propuso entonces rechazar la celebración de matrimonios en las parroquias "sin al menos seis meses de noviciado", reveló uno de los informantes.
Sin entrar de lleno en las modalidades de este "noviciado", el participante que lo propuso explicó que se trataría de practicar un acompañamiento para ayudar a las parejas a elaborar, antes del matrimonio, su propio proyecto de vida en común.
"¿Cómo crecer, cómo perdonar los errores y límites del otro, cómo mantener la alegría de la familia y, por encima de ello, cómo acompañar la tristeza, los sufrimientos, las crisis, cómo superar y soportar de manera creativa las eventuales aventuras del cónyuge?", explicó uno de los observadores.
"La única garantía del matrimonio y de la familia es un amor maduro entre personas radicalmente imperfectas", añadió.

Signo de la variedad de las intervenciones fue la afirmación de otro obispo, quien dijo que la Iglesia no será creíble sino que con "una palabra profética", presentando la indisolubilidad del matrimonio religioso con "la mayor claridad y sin complejos".
El sínodo fue convocado por el papa Francisco para debatir durante tres semanas sobre los retos que encara la familia moderna.(RD/Agencias)

«ES GRANDE MI NOMBRE ENTRE LAS NACIONES» CIRILO DE ALEJANDRÍA

La venida de nuestro Salvador en el tiempo fue como la edificación de un templo sobremanera glorioso; este templo, si se compara con el antiguo, es tanto más excelente y preclaro cuanto el culto evangélico de Cristo aventaja al culto de la ley o cuanto la realidad sobrepasa a sus figuras. 
Con referencia a ello, creo que puede también afirmarse lo siguiente: El templo antiguo era uno solo, estaba edificado en un solo lugar, y sólo un pueblo podía ofrecer en él sus sacrificios. 
En cambio, cuando el Unigénito se hizo semejante a nosotros, como el Señor es Dios: él nos ilumina, según dice la Escritura, la tierra se llenó de templos santos y de adoradores innumerables, que veneran sin cesar al Señor del universo con sus sacrificios espirituales y sus oraciones.
Esto es, según mi opinión, lo que anunció Malaquías en nombre de Dios, cuando dijo: Yo soy el Gran Rey -dice el Señor-, y mi nombre es respetado en las naciones; en todo lugar ofrecerán incienso a mi nombre, una ofrenda pura. […]
Así lo declara el mismo Señor, cuando dice: En este sitio daré la paz a cuantos trabajen en la edificación de mi templo. De manera parecida, dice también Cristo en otro lugar: Mi paz os doy. 
Y Pablo, por su parte, explica en qué consiste esta paz que se da a los que aman, cuando dice: La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. 
También oraba en este mismo sentido el sabio profeta Isaías, cuando decía: Señor, Tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas Tú.
Del comentario de san Cirilo de Alejandría, obispo, sobre el libro del profeta Ageo
(Cap. 14: PG 71, 1047-1050)

 Fuente:News.va

El Padre Federico Lombardi precisa sobre una ''Carta al Papa de trece cardenales''


El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi SJ, ha precisado cuanto sigue a propósito de la publicación, ayer de una ‘’Carta al Papa de trece cardenales’’.

''Como sabemos al menos cuatro de los Padres Sinodales incluidos en la lista de firmantes lo han desmentido (Angelo Scola, André Vingt-Trois, Mauro Piacenza, Péter Erdő).

El cardenal Pell ha declarado que una carta que se había entregado al Papa era reservada y debía permanecer así y que lo publicado no correspondía, ni en el texto, ni en las firmas, a lo entegado.

Yo añado que, en sustancia, las dificultades expresadas en la carta se habían mencionado el lunes por la tarde en el Aula, como ya dije, si bien no tan amplia y detalladamente. Como sabemos el Secretario General y el Papa respondieron con claridad al día siguiente por la mañana.

Por lo tanto, el que ha difundido, dias después, este texto y esta lista de firmas para que se publicasen ha ocasionado un trastorno no deseado por los firmantes (al menos por algunos de los más autorizados).
Es necesario, pues, no dejarse condicionar.

No hay que maravillarse de que se puedan hacer observaciones sobre la metodología del Sínodo, que es nueva. Pero una vez establecida, hay que comprometerse a seguirla de la mejor manera posible. Es lo que está sucediendo. Hay una enorme colaboración para que el camino del Sínodo proceda bien.

Se puede notar, que algunos de los “firmantes” también son Moderadores elegidos por los Círculos y que trabajan intensamente. El clima general de la Asamblea es, sin lugar a dudas, positivo.
El cardenal Napier, por su parte, me ha pedido expresamente que desmintiera cuanto se ha publicado en una entrevista suya (Crux) donde hay una afirmación que no corresponde absolutamente a lo que piensa. Se trata de la siguiente:

A propósito de la composición de la ‘’Comisión de los 10” para el texto final se ha escrito erróneamente: ‘’…Napier said, adding that he would actually challenge ‘’Pope Francis’ right to choose that’’. El cardenal Napier me ha dicho que lo corriera afirmando precisamente lo contrario, es decir: ‘’…no one challenges Pope Francis’ right to choose that’’.

No tengo que añadir nada más''.

Dad limosna, y lo tendréis limpio todo


Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 37-41
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa.
Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
-«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades.
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro?
Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.»
Palabra del Señor.