miércoles, 24 de junio de 2015

El amor está más en las obras que en las palabras, el Papa a los jóvenes

Una plaza repleta de jóvenes con Rosarios en las manos y entonando “Emanuel” acogieron en la tarde del pasado domingo al Papa Francisco, llegado a la Plaza Vittorio Veneto de Turín donde también se encontraba la cruz de la JMJ.
Amor, vida y amigos: fueron éstos los temas fundamentales del discurso del Papa, respondiendo a las preguntas que le dirigieron algunos jóvenes.
El amor es concreto, es diálogo, es casto, es sacrificio, es finalmente “servicio”: así definió el Papa el amor, respondiendo a la primera pregunta. El Obispo de Roma explicó que el amor se mueve en base a dos ejes fundamentales: el primero, es el ser concreto: “el amor está más en las obras que en las palabras”, dijo. El segundo eje, es el diálogo: “el amor se comunica, se hace en el diálogo, en comunión”, prosiguió. 
Francisco les invitó a vivir plenamente su vida, con amor, andando a “contra corriente”, siguiendo las palabras del beato Pier Giorgio Frassati: “vivir, no sobrevivir”. “A mí me da mucha tristeza y mucha pena ver a los jóvenes que se jubilan a las 20 años. Han envejecido rápidamente. Lo que hace que un joven no se jubile, son las ganas de amar”, dijo.

El Papa, quien habló sin papeles en la mano, quiso también que los jóvenes pensaran sobre los conflictos bélicos que se viven actualmente en el mundo, en Europa, en África, en Medio Oriente… “¿yo puedo tener confianza en una vida así de este modo?, ¿puedo confiar en los dirigentes mundiales? Cuando yo voy a votar a un candidato; ¿puedo confiar que no llevará mi país a la guerra?”. E insistió también en la hipocresía de hablar de paz y fabricar armas.

Nada te turbe. Juan Santamaría.

«Natividad de San Juan Bautista»


Juan viene a ser como la línea divisoria entre los dos Testamentos, el antiguo y el nuevo. 

Así lo atestigua el mismo Señor, cuando dice: La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Porque personifica lo antiguo, nace de padres ancianos; porque personifica lo nuevo, aún no ha nacido y, al venir la Virgen María, salta de gozo en las entrañas de su madre. Con ello queda demostrado de quién es precursor, antes de que él lo vea. 

Zacarías calla y pierde el habla hasta que nace Juan, el precursor del Señor, y abre su boca. 

El hecho de que en el nacimiento de Juan se abre la boca de Zacarías tiene el mismo significado que el rasgarse el velo al morir Cristo en la cruz. 

Si se desata su lengua es porque ha nacido aquel que es la voz; en efecto, cuando Juan cumplía ya su misión de anunciar al Señor, le dijeron: ¿Tú quién eres? Y él respondió: Yo soy la voz que grita en el desierto. Juan era la voz; pero el Señor era la Palabra que en el principio ya existía. Juan era una voz pasajera, Cristo la Palabra eterna desde el principio.

News.va

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo.

Evangelio según San Lucas 1,57-66.80. 

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. 

Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. 

A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; 
pero la madre dijo: "No, debe llamarse Juan". 

Ellos le decían: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre". 

Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. 

Este pidió una pizarra y escribió: "Su nombre es Juan". Todos quedaron admirados. 

Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. 

Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. 

Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: "¿Qué llegará a ser este niño?". Porque la mano del Señor estaba con él. 

El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel. 
News.va

domingo, 21 de junio de 2015

Papa Francisco rezó y tocó el Santo Sudario en Turín

Dentro de la catedral de Turín en penumbras, el domingo 21 de junio de 2015, Francisco veneró en silencio la misteriosa sábana sepulcral en la que envolvieron a un crucificado, con todos los signos de la pasión de Jesús de Nazaret que refiere el Evangelio. El momento central de esta peregrinación del Papa, fue en absoluto silencio. Ni lecturas, ni discursos, ni cantos, ni  música. Solo varios minutos de contemplación y oración delante del Santo Sudario, con algunos enfermos en silla de ruedas en primera fila.
“El hombre de la Sábana Santa nos invita a contemplar a Jesús de Nazaret” dijo Francisco en un video mensaje en los días previos a su visita. “También yo me pongo con ustedes  ante la Sábana Santa… no se trata simplemente de observar, sino de venerar; es una mirada de oración. Y diría aún más: es un dejarse mirar. Este rostro tiene los ojos cerrados, es el rostro de un difunto y, sin embargo, misteriosamente nos mira y, en el silencio, nos habla. Esta imagen –grabada en el lienzo– habla a nuestro corazón y nos lleva a subir al monte del Calvario, a mirar el madero de la cruz, a sumergirnos en el silencio elocuente del amor."
"Así pues, dejémonos alcanzar por esta mirada, que no va en busca de nuestros ojos, sino de nuestro corazón. Escuchemos lo que nos quiere decir, en el silencio, sobrepasando la muerte misma. A través de la Sábana Santa nos llega la Palabra única y última de Dios: el Amor hecho hombre, encarnado en nuestra historia; el Amor misericordioso de Dios, que ha tomado sobre sí todo el mal del mundo para liberarnos de su dominio."
"Este rostro desfigurado se asemeja a tantos rostros de hombres y mujeres heridos por una vida que no respeta su dignidad, por guerras y violencias que afligen a los más vulnerables... Sin embargo, el rostro de la Sábana Santa transmite una gran paz; este cuerpo torturado expresa una majestad soberana. Es como si dejara trasparentar una energía condensada pero potente; es como si nos dijera: ten confianza, no pierdas la esperanza; la fuerza del amor de Dios, la fuerza del Resucitado, todo lo vence”.
El Obispo de Roma, sentado frente a la reliquia de Jesús miraba y bajaba la cabeza, en contemplación y oración, finalmente se persigno, se levantó y camino subiendo los escalones que lo separaban de la misteriosa sábana y tocó el vidrio que la protege.
Después de la misa y previamente a la oración del Ángelus dijo: “El Santo Sudario nos atrae hacia el rostro y el cuerpo martirizado de Jesús y, al mismo tiempo, nos empuja hacia el rostro de cada persona sufriente y injustamente perseguida. Nos empuja en la misma dirección del don de amor de Jesús. “El amor de Cristo nos apremia”.

"Los ojos en Él", disco de las carmelitas descalzas de Andalucía



Ver más

sábado, 20 de junio de 2015

Conversar. Teresa de Jesús

Teresa de Jesús es doctora de la Iglesia y maestra de espirituales, está reconocida como una de las grandes místicas de todos los tiempos, pero ha elegido un modo muy sencillo para enseñar y compartir su experiencia: conversar con quien desea crecer.
Era una mujer que se sentía hecha para la relación, que disfrutaba comunicando y que, a la vez, luchaba con las palabras, inmensas e insuficientes, para poder decir lo que quería. Por eso, había escrito: «¡Oh Dios mío, quién tuviera entendimiento y letras y nuevas palabras para encarecer vuestras obras como lo entiende mi alma!». Quería nuevas palabras, para decir algo del infinito amor que había descubierto.
Y para tanta grandeza, prefería un camino llano, para que fueran muchos los que lo transitaran. Por eso, Teresa conversaba. Quería «engolosinar» y a eso animaba a sus hermanas, cuando les pedía que aprendieran a conversar para «despertar a alguna alma para este bien»: el bien de vivir con el «amigo verdadero» que es Dios.
La escritora estadounidense, M. Wheatley decía que «la conversación humana es la forma más antigua y más fácil de cultivar las condiciones necesarias para cambiar, personal y comunitariamente, en las organizaciones y a nivel planetario». Teresa había experimentado algo de eso: que conversar puede hacer abrir los ojos, reorientar los caminos y abrir puertas selladas.
De joven, lo había comprobado en sí misma. Contaba que entre las agustinas del convento adonde la llevó su padre, para que se formase y madurase, había una monja cuya conversación caló en ella y decía: «Comenzando a gustar de la buena y santa conversación de esta monja, holgábame de oírla cuán bien hablaba de Dios, porque era muy discreta y santa… Comenzó esta buena compañía a desterrar las costumbres que había hecho la mala y a tornar a poner en mi pensamiento deseos de las cosas eternas».
Teresa tenía capacidad innata para la amistad, para crear lazos, para establecer redes de comunicación. Después de esta experiencia, a través de un largo camino, fraguará en ella la conciencia de que su don para la comunicación era una responsabilidad y lo pondrá al servicio de Dios y de las gentes.
Una buena parte de la conversación que lleva entre manos Teresa, al escribir sus grandes obras, tiene que ver con todo esto: con el imperioso deseo de comunicar lo que ha entendido, de clarificarlo también, y de compartir el camino que ha recorrido.
Sus textos están llenos de expresiones que reflejan la conversación: «Yo os digo… diréisme», «os diré, trataré, os pido yo… si decís que… ¿qué pensáis?». Y de recomendaciones, para animar a conversar, a tener trato unos con otros, los buenos amigos de Dios. Decía: «Grandísima cosa es tratar con los que tratan de esto» y aún añadía que quien mucho conversa con esos buenos amigos, crece y avanza más deprisa en el camino del amor.
Una de las primeras hijas de Teresa, María de san José, reconocía que la conversación de la «Madre» era lo que la había movido a comprometer su vida en el seguimiento de Jesús:«Tratando a nuestra Madre y a sus compañeras, las cuales movían a las piedras con su admirable vida y conversación, y lo que me hizo ir tras ellas fue la suavidad y gran discreción de nuestra buena Madre».
Ya no es solo Teresa, va a generar un estilo, un modo de vivir en permanente diálogo, es decir, en disposición de escuchar y de comunicarse. Quien conversa con ella, aprende a conversar: con Dios y con los demás.
Cuando habla del «amigo de amigos», dice: «Comenzóme mucho mayor amor y confianza de este Señor en viéndole, como con quien tenía conversación tan continua». Y aunque siga refiriéndose a este amigo, puede extenderse a toda buena compañía lo que poco antes había escrito: «Una compañía santa no hace su conversación tanto provecho de un día como de muchos; y tantos pueden ser los que estemos con ella, que seamos como ella».
Por todo eso, la maestra se sienta a conversar con quien quiere avanzar en la amistad con Dios y aconseja procurar «amistad y trato con otras personas que traten de lo mismo». Después, dejará para todos los creyentes una consigna clara: conversar es tender puentes, es un modo de enseñar, de compartir la sabiduría y de crear comunión. Por eso, escribe:

«Procurad ser afables y entender de manera con todas las personas que os trataren, que amen vuestra conversación y deseen vuestra manera de vivir y tratar, y no se atemoricen y amedrenten de la virtud. A religiosas importa mucho esto: mientras más santas, más conversables».
Gema Juan

¿Por qué somos tan cobardes?

«¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?». Estas dos preguntas que Jesús dirige a sus discípulos no son, para el evangelista Marcos, una anécdota del pasado. Son laspreguntas que han de escuchar los seguidores de Jesús en medio de sus crisis. Las preguntas que nos hemos de hacer también hoy: ¿Dónde está la raíz de nuestra cobardía? ¿Por qué tenemos miedo ante el futuro? ¿Es porque nos falta fe en Jesucristo?
El relato es breve. Todo comienza con una orden de Jesús: «Vamos a la otra orilla». Los discípulos saben que en la otra orilla del lago Tiberíades está el territorio pagano de la Decápolis. Un país diferente y extraño. Una cultura hostil a su religión y creencias.
De pronto se levanta una fuerte tempestad, metáfora gráfica de lo que sucede en el grupo de discípulos. El viento huracanado, las olas que rompen contra la barca, el agua que comienza a invadirlo todo, expresan bien la situación: ¿Qué podrán los seguidores de Jesús ante la hostilidad del mundo pagano? No solo está en peligro su misión, sino incluso la supervivencia misma del grupo.
Despertado por sus discípulos, Jesús interviene, el viento cesa y sobre el lago viene una gran calma. Lo sorprendente es que los discípulos «se quedan espantados». Antes tenían miedo a la tempestad. Ahora parecen temer a Jesús. Sin embargo, algo decisivo se ha producido en ellos: han recurrido a Jesús; han podido experimentar en él una fuerza salvadora que no conocían; comienzan a preguntarse por su identidad. Comienzan a intuir que con él todo es posible.
El cristianismo se encuentra hoy en medio de una «fuerte tempestad» y el miedo comienza a apoderarse de nosotros. No nos atrevemos a pasar a la «otra orilla». La cultura moderna nos resulta un país extraño y hostil. El futuro nos da miedo. La creatividad parece prohibida. Algunos creen más seguro mirar hacia atrás para mejor ir adelante.

Jesús nos puede sorprender a todos. El Resucitado tiene fuerza para inaugurar una fase nueva en la historia del cristianismo. Solo se nos pide fe. Una fe que nos libere de tanto miedo y cobardía, y nos comprometa a caminar tras las huellas de Jesús.
José Antonio Pagola

Tormenta

Coincide este domingo con la entrada del verano en el hemisferio norte, un cambio de estación, para muchos un tiempo de descanso, de cambio de actividad, de nuevas relaciones, circunstancias que se han podido desear, pero que cuando llegan, no siempre definen un tiempo sereno y pacífico, sino que cabe, como describe la Palabra de este día, que sobre él se cierna la tormenta, el huracán y la crisis.
Los que estudian los comportamientos humanos, suelen ofrecer estadísticas curiosas, en las que se señalan incidencias de violencia, tristeza, hasta depresión, como efecto del tiempo vacacional. No obstante la posible tormenta, la primera lectura afirma que “el Señor habló a Job desde la tormenta” (Jb 38, 1).
¡Cuántas veces un momento recio desahoga la tensión y libera la mente de fantasmas! Además, según la enseñanza que hoy nos ofrece la Liturgia de la Palabra, la secuencia no termina en el fragor del trueno o del huracán, sino que pasa la fenomenología atmosférica y acontece la experiencia del sosiego y de la calma, efecto del poder del Señor. “Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole:-«Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» (Mc 4, )
Si observamos otros pasajes bíblicos, el relato parece que obedece a un canon. Así se describe la travesía del Mar Rojo, cuando los israelitas llegaron al borde del mar, al atardecer, vieron venir sobre ellos los ejércitos de Faraón, creyeron morir, y gracias a la intervención divina, se abrieron las aguas, pasaron a pie enjuto, y al amanecer se vieron a salvo a la otra orilla.
Si la tormenta puede ser símbolo de crisis, también se puede contemplar como manifestación del poder del Creador, y ver en el rayo, en el trueno, en el relámpago, y en el chaparrón la fuerza divina. El salmista canta: “Contemplaron las obras de Dios, sus maravillas en el océano. Él habló y levantó un viento tormentoso, que alzaba las olas a lo alto” (Sal 106).
Más allá de una interpretación referida a efectos atmosféricos, el relato bíblico se puede aplicar a los acontecimientos humanos, a los procesos personales, que tantas veces atraviesan por situaciones dramáticas, en las que se cree que no hay remedio o que acontecerá lo peor, y después todo se resuelve felizmente.
Una actitud creyente es saber esperar, y aunque surja de nosotros el grito de auxilio, sabernos acompañados por la Providencia divina, que permite que lleguemos al límite de nuestras fuerzas para que se vea más claramente su intervención, y que no es nuestra pericia la que resuelve la tormenta, sino el favor del Señor

 Ángel Moreno de Buenafuente

viernes, 19 de junio de 2015

PAPA FRANCISCO: MEDITEMOS LAS SAGRADAS ESCRITURAS PARA REDESCUBRIR LA MISERICORDIA DE DIOS

"¡Cuántas páginas de la Sagrada Escritura pueden ser meditadas para redescubrir el rostro misericordioso del Padre! Con las palabras del profeta Miqueas también nosotros podemos repetir: «Tú, oh Señor, eres un Dios que cancelas la iniquidad y perdonas el pecado, que no mantienes para siempre tu cólera, pues amas la misericordia. Tú, Señor, volverás a compadecerte de nosotros y a tener piedad de tu pueblo. Destruirás nuestras culpas y arrojarás en el fondo del mar todos nuestros pecados (cfr 7,18-19)».

Las páginas del profeta Isaías podrán ser meditadas con mayor atención durante la próxima Cuaresma, este tiempo de oración, ayuno y caridad: 

«Este es el ayuno que yo deseo: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no abandonar a tus semejantes. Entonces despuntará tu luz como la aurora y tu herida se curará rápidamente; delante de ti avanzará tu justicia y detrás de ti irá la gloria del Señor. Entonces llamarás, y el Señor responderá; pedirás auxilio, y Él dirá: “¡Aquí estoy!”. 

Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna; si partes tu pan con el hambriento y sacias al afligido de corazón, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía. El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan» (58,6-11)".

"Francisco, obispo de Roma, siervo de los siervos de Dios, a cuantos lean esta carta: gracia, misericordia y paz".

(De la Bula Misericordiae Vultus -El rostro de la misericordia-, mediante la que el Papa convocó el Jubileo de la Misericordia el pasado 11 de abril)

Diez ideas que no te puedes perder sobre la nueva encíclica ‘Laudato Si'’ de Francisco


Se acaba de presentar la última encíclica del Papa Francisco sobre la Creación, titulada Laudato Si'. A continuación los diez puntos básicos del texto para tener un conocimiento general de su contenido.
1.- El medio ambiente es un bien colectivo patrimonio de toda la humanidad, el que tiene una parte ha de gestionarla en beneficio de todos.
2.- El cambio climático crea un impacto grave sobre lo creado que daña a la humanidad y especialmente a los países en vías de desarrollo.
3.- Confirma que el mundo está abocado a un problema con el agua potable y que esta es un derecho humano fundamental.
4.- Los combustibles fósiles son muy contaminantes, son un factor determinante del cambio climático. Hay que ir a energías alternativas y optar al mal menor con soluciones transitorias.
5.- El control de la población y el aborto no son soluciones sino problemas.
6.- Los mecanismos de control de población y de uso de aborto en países subdesarrollados son una forma de ocultar la raíz del problema de estos países: la pobreza y la desigualdad.
7.- Hace falta cambiar el estilo de vida. No se trata de volver a las cavernas pero sí de vivir con más austeridad. Esta actitud puede ejercer una sana presión sobre los que detentan el poder económico y político.
8.- El mercado está divinizado. No se puede justificar el actual sistema mundial en el que prevalece la especulación e ignorar unos efectos sobre la dignidad humana y el medio ambiente.
9.- Recuerda un punto tradicional de la Doctrina Social de la Iglesia que es que la propiedad privada está subordinada al principio de destinación universal de los bienes. Esto que puede provocar alguna polémica forma parte de la doctrina más tradicional de la Iglesia, que siempre ha sido muy crítica con el sistema capitalista y la propiedad concebida como uso y abuso.

10.- La deuda externa se ha transformado en un instrumento de control mientras que ladeuda ecológica no tiene la misma significación.
ForumLibertas.com

jueves, 18 de junio de 2015

Somos débiles, pero con la ayuda de Dios tenemos la fuerza del perdón

Que el cristiano sea consciente de que, sin la ayuda del Señor, no puede caminar en la vida. Lo subrayó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en que también destacó que sólo podemos rezar bien si somos capaces de perdonar a los hermanos y tener el corazón en paz.
El Papa Bergoglio desarrolló su reflexión sobre tres puntos, a saber: debilidad, oración y perdón. Y recordó que, ante todo, somos “débiles”. Una debilidad que “todos tenemos después de la herida del pecado original”.
Sin la ayuda del Señor no podemos dar un paso
Somos débiles – reafirmó Francisco – “resbalamos en los pecados, no podemos ir adelante sin la ayuda del Señor”:
“Quien se cree fuerte, quien se cree capaz de desenvolverse solo por lo menos es ingenuo y, al final, sigue siendo un hombre derrotado por tantas, tantas debilidades que lleva en sí mismo. La debilidad que nos conduce a pedir ayuda al Señor puesto que hemos rezado: ‘En nuestra debilidad nada podemos sin tu ayuda’. No podemos dar un paso en la vida cristiana sin la ayuda del Señor, porque somos débiles. Y aquel que está de pie, esté atento a no caer porque es débil”.
También somos débiles en la fe –  añadió Francisco –, puesto que “todos nosotros tenemos fe – dijo  – todos nosotros queremos ir adelante en la vida cristiana pero si no somos conscientes de nuestra debilidad terminaremos todos vencidos”. Por esta razón –  añadió –  es bella aquella oración que dice: “Señor sé que en mi debilidad nada puedo sin tu ayuda”.
Nuestra oración no necesita demasiadas palabras
Dirigiendo un pensamiento a la “oración”, el Papa recordó que Jesús “enseña a orar”, pero no “como los paganos” que pensaban “ser escuchados a fuerza de palabras”. Y dijo, por ejemplo, que la madre de Samuel pedía al Señor la gracia de tener un hijo rezando, moviendo apenas los labios. A la vez que el sacerdote que estaba allí, la miraba y creía que ella estaba borracha por lo que le hizo un reproche.
“Sólo movía los labios porque no lograba hablar… Pedía un hijo. Así se reza ante el Señor. Y la oración, puesto que nosotros sabemos que Él es bueno y sabe todo de nosotros y sabe las cosas de las que tenemos necesidad, comenzamos a decir aquella palabra: ‘Padre’, que es una palabra humana, ciertamente, que nos da vida, pero en la oración sólo podemos decirla con la fuerza del Espíritu Santo”.
Francisco exhortó diciendo: “Comencemos la oración con la fuerza del Espíritu que reza en nosotros, rezar así, sencillamente. Con el corazón abierto ante la presencia de Dios que esPadre y sabe, sabe de qué cosas nosotros tenemos necesidad antes que las digamos”.
El perdón es una gran fortaleza, una gracia del Señor
En fin, el Obispo de Roma dirigió la atención al perdón, destacando que Jesús enseñó a sus discípulos que si ellos no perdonaban las culpas de los demás, ni siquiera el Padre los perdonaría a ellos:
“Sólo podemos rezar bien y decir ‘Padre’ a Dios si nuestro corazón está en paz con los demás, con los hermanos. ‘Pero, padre, éste me ha hecho esto; éste me ha hecho esto y me ha hecho aquello...’. ‘Perdona. Perdona, como Él te perdonará’. Y así la debilidad que nosotros tenemos, con la ayuda de Dios en la oración se transforma en una fortaleza porque el perdón es una gran fortaleza. Hay que ser fuertes para perdonar, pero esta fortaleza es una gracia que nosotros debemos recibir del Señor porque somos débiles”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).

CINCO CONSEJOS DEL PAPA FRANCISCO PARA USAR BIEN LA TELEVISIÓN E INTERNET

Queridos amigos, durante el encuentro con los jóvenes, este sábado en Sarajevo, el Papa Francisco habló con ellos sobre la televisión y los nuevos medios de comunicación: ordenador, tabletas, teléfonos móviles. … Y dio una serie de consejos para usarlos bien, que podemos sintetizar así: 

1-“En la época de la imagen hay que
 hacer lo que se hacía en la época de los libros: elegir lo que me hace bien”. Por eso, “hay que saber elegir los programas, y esta es una responsabilidad nuestra. Si veo que un programa no es bueno para mí, me echa por tierra los valores, me hace ser vulgar, incluso con cosas sucias, tengo que cambiar de canal. Como se hacía en mi época ‘de la piedra’: cuando un libro era bueno, lo leías; cuando un libro te hacía daño, lo tirabas”.

2- Cuidado con “la fantasía mala, la fantasía que mata el alma. Si tú, que eres joven, vives conectado al ordenador y te conviertes en un esclavo del ordenador, pierdes la libertad. Y si tú buscas en el ordenador programas sucios, pierdes la dignidad”. Tanto en la televisión como en internet “hay cosas sucias, que van de la pornografía a la semi-pornografía”.

3- Atención también “a los programas vacíos, sin valores: por ejemplo, programas relativistas, hedonistas, consumistas, que fomentan todas estas cosas. Nosotros sabemos que el consumismo es un cáncer de la sociedad. De eso hablaré en la próxima Encíclica, que saldrá este mes”.

4- Ordenadores y televisiones, mejor en un lugar común de la casa: “Hay padres muy preocupados que no permiten que haya ordenadores en las habitaciones de los niños: los ordenadores deben estar en un lugar común de la casa. Estas son pequeñas ayudas que los padres encuentran” para evitar que los hijos se expongan a todo este tipo de material del que hemos hablado antes. 

5- “Estar demasiado apegado a ordenadores, teléfonos móviles, etc. hace daño al alma y quita la libertad: te hace esclavo de esos medios. Es curioso, en muchas familias los papás y las mamás me dicen: estamos en la mesa con los hijos, y ellos con el teléfono móvil están en otro mundo”.

“Es cierto que el lenguaje virtual es una realidad que no podemos negar: debemos llevarla por el buen camino, porque es un progreso de la humanidad. 

Pero cuando nos lleva fuera de la vida común, de la vida familiar, de la vida social, y también del deporte, del arte… y nos quedamos pegados al ordenador, eso es una patología”. 

"Ver la televisión, usar el ordenador, pero para cosas buenas, cosas grandes, cosas que nos hagan crecer. ¡Esto es bueno!".

El Papa Francisco subrayó también “la responsabilidad que tienen los centros de televisión en hacer programas que ayuden, que sean buenos para los valores, que construyan la sociedad, que nos lleven hacia delante, que no nos tiren abajo. Y luego hacer programas que ayuden a que los valores, los verdaderos valores, sean cada vez más fuertes y nos preparen para la vida. Esta es la responsabilidad de los centros de televisión”.

LA NUEVA ENCÍCLICA DEL PAPA FRANCISCO, LAUDATO SI': TEXTO COMPLETO



Queridos amigos, hoy se ha presentado la Encíclica de Papa Francisco sobre el cuidado de la creación: "Laudato si', sobre el cuidado de la casa común".


En este documento de la doctrina social de la Iglesia, el Papa nos llama a cultivar y custodiar con responsabilidad la creación, con especial atención a los más pobres, que son los que más sufren las consecuencias de los daños ambientales.


Les dejamos el enlace al texto completo en español de la Encíclica, que pueden encontrar en esta página de nuestro sitio principal:


Fuente: News.va

Encíclica Laudato si’. Ecología integral, nuevo paradigma de justicia

“Laudato si”. Hoy ha sido presentada ante los medios de comunicación la Encíclica de Papa Francisco sobre el cuidado de la creación. Como él mismo informó públicamente durante el ángelus del 14 de junio y durante la audiencia general del pasado miércoles, en este documento de la doctrina social de la Iglesia, se llama a cultivar y custodiar con responsabilidad la creación, con especial atención a los más pobres, que son los que más sufren las consecuencias de los daños ambientales.
También el Papa Francisco antes de la publicación oficial quiso informar a cada uno de los obispos a través de una nota sobre la Encíclica, para que conocieran por anticipado su contenido y así pudieran informar a los periodistas y fieles de sus diócesis. En la nota se lee: “Querido hermano en el vínculo de la unidad, de la caridad y de la paz (LG 22) en el cual vivimos como obispos, te envío mi carta ‘Laudato sí’ sobre el cuidado de nuestra casa común, acompañada por mi bendición. Unidos en el Señor y, por favor, no te olvides de rezar por mí”. Y es que las Conferencias Episcopales de los cinco continentes contribuyeron con aportes y propuestas en un espíritu de colegialidad en el documento.

Así, llegó el momento de esta presentación con tanta expectativa mediática, periodistas de diferentes países del mundo y diferentes personalidades acudieron esta mañana al aula Nueva del Sínodo en el Vaticano para conocer  el documento “Laudato si’, sobre el cuidado de la casa común”. En la rueda de prensa participaron el cardenal Peter Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, el Metropolitano de Pérgamo John Zizioulas en representación del Patriarcado Ecuménico y de la Iglesia Ortodoxa, el Prof. John Schellnhuber, Fundador y Director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, y Carolyn Woo, presidenta de Catholic Relief Services y Decana del Mendoza College of Business, University of Notre Dame, U.S.A.
(Mónica Zorita - RV)

Texto completo de la Encíclica "Laudato si"