miércoles, 4 de octubre de 2017

HOY, FIESTA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS. BENEDICTO XVI NARRA SU VIDA



Queridos amigos, hoy nos alegramos celebrando la fiesta de Francisco de Asís, santo muy querido en todo el mundo. Les ofrecemos la historia de su vida contada por el Papa emérito Benedicto XVI: 

«Hoy quiero presentaros la figura de san Francisco, un auténtico "gigante" de la santidad, que sigue fascinando a numerosísimas personas de todas las edades y religiones. 
El nacimiento de Francisco tuvo lugar a finales de 1181 o a principios de 1182, en Asís. Francisco pertenecía a una familia rica —su padre era comerciante de telas— y vivió una adolescencia y una juventud despreocupadas, cultivando los ideales caballerescos de su tiempo. 

A los veinte años tomó parte en una campaña militar y lo hicieron prisionero. Enfermó y fue liberado. A su regreso a Asís, comenzó en él un lento proceso de conversión espiritual que lo llevó a abandonar gradualmente el estilo de vida mundano que había practicado hasta entonces. 

Se remontan a este período los célebres episodios del encuentro con el leproso, al cual Francisco, bajando de su caballo, dio el beso de la paz, y del mensaje del Crucifijo en la iglesita de San Damián. Cristo en la cruz tomó vida en tres ocasiones y le dijo: "Ve, Francisco, y repara mi Iglesia en ruinas". 

Este acontecimiento esconde un simbolismo profundo. En su sentido inmediato, san Francisco es llamado a reparar esta iglesita; pero el estado ruinoso de este edificio es símbolo de la situación dramática e inquietante de la Iglesia en aquel tiempo, con una fe superficial que no transforma la vida, un clero poco celoso, el enfriamiento del amor; una destrucción interior de la Iglesia que conlleva también una descomposición de la unidad, con el nacimiento de movimientos heréticos. 

Sin embargo, en el centro de esta Iglesia en ruinas está el Crucifijo y habla: llama a la renovación, llama a Francisco a un trabajo manual para reparar concretamente la iglesita de san Damián, símbolo de la llamada más profunda a renovar la Iglesia de Cristo, con su radicalidad de fe y con su entusiasmo de amor a Cristo...

Puesto que su padre le reprochaba su excesiva generosidad con los pobres, Francisco, ante el obispo de Asís, con un gesto simbólico se despojó de sus vestidos, indicando así que renunciaba a la herencia paterna: Francisco no tiene nada más que la vida que Dios le ha dado, a cuyas manos se entrega. 

Desde entonces vivió como un eremita, hasta que, en 1208, escuchando un pasaje del Evangelio de san Mateo —el discurso de Jesús a los Apóstoles enviados a la misión—, Francisco se sintió llamado a vivir en la pobreza y a dedicarse a la predicación. 

Otros compañeros se asociaron a él, y en 1209 fue a Roma para someter al Papa Inocencio III el proyecto de una nueva forma de vida cristiana. Recibió una acogida paterna de aquel gran Pontífice, que, iluminado por el Señor, intuyó el origen divino del movimiento suscitado por Francisco. El "pobrecillo" de Asís había comprendido que todo carisma que da el Espíritu Santo hay que ponerlo al servicio del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia...

Francisco y sus frailes, cada vez más numerosos, se establecieron en "la Porziuncola", o iglesia de Santa María de los Ángeles... También Clara, una joven de Asís de familia noble, se unió a la escuela de Francisco. Así nació la Segunda Orden franciscana, la de las clarisas, otra experiencia 
destinada a dar insignes frutos de santidad en la Iglesia. 

El sucesor de Inocencio III, el Papa Honorio III, sostuvo el desarrollo singular de los primeros Frailes Menores, que iban abriendo sus misiones en distintos países de Europa, incluso en Marruecos. 

En 1219 Francisco obtuvo permiso para ir a Egipto a hablar con el sultán musulmán Melek-el-Kâmel, para predicar también allí el Evangelio de Jesús... Las crónicas nos narran que el sultán musulmán le brindó una acogida benévola. Es un modelo en el que también hoy deberían inspirarse las relaciones entre cristianos y musulmanes: promover un diálogo en la verdad, en el respeto recíproco y en la comprensión...

En 1224, en el eremitorio de la Verna... Francisco recibe los estigmas; así llega a ser uno con Cristo crucificado: un don, por lo tanto, que expresa su íntima identificación con el Señor. 

La muerte de Francisco aconteció la tarde del 3 de octubre de 1226, en "la Porziuncola". Después de bendecir a sus hijos espirituales, murió, recostado sobre la tierra desnuda. Dos años más tarde el Papa Gregorio IX lo inscribió en el catálogo de los santos...

Se ha dicho que Francisco representa un alter Christus, era verdaderamente un icono vivo de Cristo... Del amor a Cristo nace el amor hacia las personas y también hacia todas las criaturas de Dios. 

Este es otro rasgo característico de la espiritualidad de Francisco: el sentido de la fraternidad universal y el amor a la creación, que le inspiró el célebre Cántico de las criaturas... Francisco nos recuerda que en la creación se despliega la sabiduría y la benevolencia del Creador...

Querido amigos, Francisco fue un gran santo y un hombre alegre. Su sencillez, su humildad, su fe, su amor a Cristo, su bondad con todo hombre y toda mujer lo hicieron alegre en cualquier situación. En efecto, entre la santidad y la alegría existe una relación íntima e indisoluble... 

Mirando el testimonio de san Francisco, comprendemos que el secreto de la verdadera felicidad es precisamente: llegar a ser santos, cercanos a Dios».

(De la catequesis de Benedicto XVI el 27 de enero de 2010 )

Intelectuales catalanes promueven Cristianos por la Convivencia para tender puentes


Entre los impulsores figura el exvicepresidente del Tribunal Constitucional, Eugeni Gay
Cristianos por la Convivencia. Cataluña en España, abierta a Europa y al mundo es el título de un manifiesto que busca tender puentes ante la crisis política que se vive en Cataluña. El documento se ha hecho público en cuatro idiomas: castellano, catalán, inglés y francés.
Los firmantes se definen como «cristianos y cristianas que amamos Cataluña», que quieren «construir en este siglo XXI puentes y no muros entre las personas», que dan la bienvenida a las «personas venidas de todos los rincones del planeta» y rechazan que una identidad cultural o una lengua sea definida en contraposición a otra, puesto que «la diversidad cultural» es una riqueza que debe ser promovida.
Entre los impulsores de la iniciativa destaca el nombre del jurista Eugeni Gay, exvicepresidente del Tribunal Constitucional, que emitió un voto particular en la sentencia sobre el Estatut defendiendo la constitucionalidad de la mayor parte del texto, en contra de la mayoría de magistrados.
También figura Eudald Vendrell, presidente de Justícia i Pau de Barcelona, conocido por su labor como abogado de la acusación en el caso del Yak-42. Justícia i Pau fue una de las once entidades cristianas catalanas que recientemente manifestaron su «rechazo hacia las últimas actuaciones del Estado español contra la democracia y el estado de derecho» en Cataluña.
Aparecen también José Sols, director de la Cátedra de Ética y Pensamiento Cristiano en la Universitat Ramon Llull, o la escritora Julia Argemí. Se han adherido posteriormente al documento decenas de intelectuales catalanes, como la directora del máster en doctrina social de la Iglesia de la Universidad Pontificia de Salamanca, Teresa Compte.
Una Cataluña hermanada con España
Los firmantes se definen abogan por «preservar una Cataluña en España, hermanada de tú a tú y sin aires de superioridad con el resto de los españoles. Una Cataluña en una España dentro de la Unión Europea, intentando contribuir a una fraternidad europea que lamentablemente no hemos tenido en varios episodios del siglo XX, e incluso antes».
Se defiende, en definitiva, «una Cataluña dentro de una España y dentro de una Unión Europea» que no encuentre «su única seña de identidad en el enfrentamiento con España». Sobre este punto, el documento lanza una dura acusación al clima en que se ha formado a los niños y jóvenes: «Consideramos aberrante el hecho de que desde hace varias décadas se haya estado formando en Cataluña a sucesivas generaciones en la aversión a todo lo que sea español». Según el manifiesto, «la hispanofobia se sitúa en el mismo estercolero del antisemitismo, del racismo, de la islamofobia o del clasismo»
También se apela al respeto a la democracia y al marco político y legal vigente, en particular la Constitución. Desde esta premisa, «se puede debatir acerca de todo, siempre y cuando se respeten los derechos fundamentales y ese marco político, que puede ser reformado por el procedimiento que el mismo marco contempla, pero nunca por la simple imposición de un grupo sobre otro, tanto si ese grupo es minoritario como si es mayoritario». Se correría entonces de volver a «nefastos períodos del pasado, donde los debates se acabaron zanjando con la fuerza de la violencia en guerras civiles, guerras de religión, guerras entre países o revoluciones sociales». «Eso, nunca más», concluye el documento.
Ricardo Benjumea
Alfa y Omega

4 de octubre: san Francisco de Asís, una vida de Evangelio


Con 20 años, su pueblo y el de Perugia entraron en guerra. Él salió a combatir por su ciudad y cayó preso. Pasó un año en la cárcel. Fue en su periodo de reclusión cuando empezó su transformación. Se dio cuenta de que no podía seguir con la vida que llevaba. Al salir de la cárcel, regresó a Asís, se compró los utensilios militares más lujosos, y marchó de nuevo a combatir por su ciudad. De camino a la guerra se encontró con un pobre soldado desarmado. Le regaló todo su equipo recién comprado. Esa noche sintió en sueños que volvía a tener las mejores armaduras, mejores que las que él había comprado y que luego había regalado al pobre soldado; eran unas armaduras para enfrentarse a los enemigos del espíritu.
Volvió a Asís y cayó enfermo. Oyó una voz que decía: «¿Por qué dedicarse a servir a los jornaleros, en vez de consagrarse a servir al Jefe Supremo de todos?» Francisco cambió de vida. Dejó de salir con sus amigos y se volvió silencioso y reflexivo. La gente pensaba que estaba enamorado y él contestaba que así era, estaba enamorado «de la novia más fiel y más pura y santificadora que existe». Francisco se había enamorado de la pobreza, de la misma pobreza de Jesús.
De eremita a apóstol
En 1209, Francisco se sintió llamado a la evangelización y el eremita se convirtió en apóstol. Llevó el Evangelio más allá de las tierras cristianas. Intentó convertir a Malek-aL-Kamil que controlaba los santos lugares. El sultán quedó impresionado de sus palabras, no se convirtió pero permitió a Francisco visitar tierra santa.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

El arzobispo a los sacerdotes: «Las ideologías nos separan. Jesucristo nos une»

«Cristo nos ayuda a amarnos unos a otros, pero no desde las ideas. Las ideologías nos separan, nos rompen, pero Jesús nos une. Junto a Él estamos juntos los que somos diferentes, porque en la Iglesia no tenemos otro método que el que nos ofrece Jesucristo: la entrega de la propia vida. Tenemos que revisar si lo que nos mueve son las ideologías, o es solo la persona de Jesucristo», afirmó el cardenal Carlos Osoro durante el encuentro de oración para sacerdotes que cada primer lunes de mes se celebra en la capilla del Palacio Arzobispal.
«Desde que soy obispo, una de mis tareas principales es pedirle al Señor por los sacerdotes y solicitar la ayuda necesaria para poder llevar a cabo nuestro ministerio juntos. El único que nos une es Nuestro Señor, aunque tengamos ideas diferentes. La misión nos viene de la comunión sincera y abierta con Jesucristo. Por eso quiero dedicar una mañana al mes a orar y estar juntos», explica el arzobispo a Alfa y Omega.
Los encuentros consisten en la exposición del Santísimo y luego la lectura del Evangelio del domingo siguiente, seguida de una breve exhortación del arzobispo; luego hay un rato de silencio y oración, y se concluye con una breve comida juntos. «Tenemos estos encuentros los lunes porque es el día en el que los sacerdotes suelen descansar algo más. El descanso más grande es el que tenemos cuando inclinamos nuestra cabeza sobre el hombro de Cristo. Creo que es importante comenzar cada mes con este descanso, con esta comunión y esta unidad», añade.
Como complemento de esta actividad, cada día de la semana, en horario de 10 a 14 horas, acude al Palacio Arzobispal un sacerdote que se pone a disposición de aquellos curas que necesiten alguna ayuda o consejo. «Suele ser un director espiritual del Seminario o un confesor, que viene a atender a los sacerdotes que quieran y lo necesitan. Es una ayuda que les ofrecemos en un lugar discreto», explica el cardenal.
El próximo encuentro de oración será el lunes 6 de noviembre, en la capilla del Palacio Arzobispal (c/San Justo, 2-1º), desde las 10:30 hasta las 13:30 horas.
Alfa y Omega / Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

Te seguiré adondequiera que vayas


Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 57-62
En aquel tiempo, mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madriguera, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
Él respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».
Palabra del Señor.

Papa: Pedir a Jesús el coraje de seguirlo desde cerca

Jesús está en camino con sus discípulos hacia Jerusalén porque “se cumplían los días en que habría sido elevado en alto”. Se trata del inicio del Evangelio propuesto por la liturgia del día que refiere el aproximarse del momento de la pasión y de la cruz, ante el cual – como destacó el Papa –  en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el primer martes de octubre – Jesús realiza dos acciones: “Toma la firme decisión de ponerse en camino”; de manera que acepta la voluntad del Padre y va adelante; y después, “anuncia esto a sus discípulos”.
“Sólo una vez” – recordó Francisco – se permitió pedir al Padre que alejara un poco esta cruz: ‘Padre –en el Huerto de los Olivos – si es posible, aleja de mí este cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya’. Obediente: lo que el Padre quiere. Decidido y obediente y nada más. Y así, hasta el final. El Señor entra en la paciencia… Entra en la paciencia. Es un ejemplo de camino, no sólo morir sufriendo en la cruz, sino caminar en la paciencia”.
Sin embargo, ante esta decisión, y con la perspectiva del camino hacia Jerusalén y hacia la cruz, los discípulos no siguen a su Maestro, tal como lo relatan diversas páginas de los Evangelios que citó el Santo Padre. A veces los discípulos “no entendían lo que quería decir o no querían entender, porque estaban asustados”; mientras otras veces “escondían la verdad” o se distraían haciendo “cosas alienantes”; o, como se lee en el Evangelio, “buscaban una coartada para no pensar” en lo que le esperaba al Señor.
“Y Jesús solo. No estaba acompañado en esta decisión porque nadie comprendía el misterio de Jesús. La soledad de Jesús en el camino hacia Jerusalén: solo. Y esto, hasta el final. Pensemos después en el abandono de los discípulos, en la traición de Pedro… Solo. El Evangelio nos dice que se le apareció sólo un ángel del cielo para confortarlo en el Huerto de los Olivos. Sólo aquella compañía. Solo”.
Vale la pena – y fue ésta la sugerencia final del Papa, “tomarse un poco de tiempo para pensar” en Jesús que “tanto nos ha amado”, “que ha caminado solo hacia la cruz” en medio de la incomprensión de los suyos. “Pensar”, “ver”,  “agradecer” a Jesús, obediente y valiente, y “realizar un coloquio con Él”. Y Francisco sugirió las palabras con las que hacerlo:
“¿Cuántas veces yo trato de hacer tantas cosas y no miro, lo que Tú has hecho por mí? ¿Tú que has entrado en la paciencia – el hombre paciente, Dios paciente – que con tanta paciencia toleras mis pecados, mis fracasos? Y hablar con Jesús así. Él siempre está decidido a ir adelante, poner el rostro, y nosotros debemos agradecérselo. Transcurramos hoy un poco de tiempo, poco minutos – cinco, diez, quince – ante  el Crucifijo, tal vez, o con la imaginación ver a Jesús caminando decididamente hacia Jerusalén, y pedir la gracia de tener el coraje de seguirlo desde cerca”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

Papa: Construir la civilización del amor a través del don

 El Papa Francisco recibió – el primer lunes de octubre en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano – a los participantes en el encuentro organizado por el Instituto italiano de la Donación, con ocasión de la Jornada del Don de este año que llega a su tercera edición. En efecto, el #DonoDay2017 – que se celebra cada 4 de octubre – es un día dedicado a quien hace del don una práctica cotidiana. De este modo, escuelas, ayuntamientos, asociaciones, empresas y ciudadanos se unen para construir el mapa de la Italia que dona, un país capaz de reaccionar ante las dificultades, poniendo en el centro la belleza del don en todos sus aspectos y de llevar adelante una reflexión acerca de la importancia de la buena donación.
Tras saludarlos con afecto, el Santo Padre les recordó ante todo que “el don más grande que Dios nos ha hecho a cada uno de nosotros es la vida”; y que la vida forma parte de otro don divino original que es la creación. De había que haya sugerido: “Todos deberíamos sentir la gran responsabilidad de custodiar adecuadamente la creación y cuidar de ella, protegiéndola de las diversas formas de degradación. Tenemos el deber de conservar y entregar el planeta íntegro a las futuras generaciones, que hemos recibido como don gratuito de la bondad de Dios”.
De ahí que el Papa haya afirmado que frente a la crisis ecológica che estamos viviendo, la perspectiva del don recibido y que debemos entregar a quienes vendrán después de nosotros “es motivo de empeño y de esperanza”.
“El don de la vida y el don de la creación provienen del amor de Dios por la humanidad; es más, a través de estos dones Dios nos ofrece su amor. Y en la medida en que nos abrimos y lo acogemos, podemos llegar a ser a nuestra vez, un don de amor para los hermanos”.
Francisco destacó que así lo recordó Jesús durante la Última Cena, cuando dejó a sus discípulos “el mandamiento nuevo de amor”. Es decir, que nos amemos recíprocamente como Él nos ha amado.
Y puso de manifiesto la novedad de esta consigna precisando que debe tratarse de: “Un amor que se traduce en el servicio a los demás”; “un amor que sabe abajarse, que rechaza toda forma de violencia, respeta la libertad, promueve la dignidad, rechaza toda discriminación. Un amor desarmado, que se revela más fuerte que el odio. Ésta es la regola del amor para cuantos quieren seguir a Jesús: dejarse aferrar por Él, amar con Él, modelar las propias acciones sobre su infinita generosidad”.
El Obispo de Roma  añadió que el don también es una experiencia educativa, que hace crecer humana y espiritualmente, abriendo la mente y el corazón a los amplios espacios de la fraternidad y del compartir. “¡Así se construye la civilización del amor!”.
El Papa Francisco se despidió animándolos a proseguir su camino con alegría y deseándoles que sean hombres y mujeres, chicos y chicas, defensores de la vida, custodios de la creación, y testigos del amor donado que genera frutos de bien para la colectividad.
“Los acompaño con mi oración. Y también ustedes, por favor, recen por mí. Los bendigo de corazón”.
(María Fernanda Bernasconi – RV).
(from Vatican Radio)

Respeto y protección del derecho de los trabajadores, pide el Papa en el mes de octubre

Derechos de los trabajadores y desempleados: es la intención de oración del Papa Francisco para este mes de octubre, reiterada por el Pontífice a través del Video del Papa.
En el Video, Francisco insta a “recordar siempre la dignidad y los derechos de los trabajadores, denunciar las situaciones en las que se violan estos derechos, y ayudar a que contribuya a un auténtico progreso del hombre y de la sociedad”.
Francisco invita asimismo a pedir “por el mundo del trabajo, para que a todos se pueda asegurar el respeto y la protección de sus derechos y se le dé a los desempleados la oportunidad de contribuir con el trabajo a la construcción del bien común”.
El Video del Papa es promovido por la Red Mundial de Oración del Papa al servicio de los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.

martes, 3 de octubre de 2017

Advertencia del Papa a Europa: «si miramos a los inmigrantes sin piedad, Dios puede mirarnos sin misericordia»


Durante su viaja a Cesena y Bolonia, en el norte de Italia, el Papa ha hecho un llamamiento a la solidaridad con refugiados e inmigrantes y ha condenado la corrupción política
Francisco ha visitado este domingo un polémico centro de refugiados en las afueras de Bolonia, conocido como El Eje. Dirigido por una organización benéfica, es el hogar de alrededor de 1.000 solicitantes de asilo, la mayoría de los cuales arriesgaron sus vidas cruzando el Mediterráneo de África y Oriente Medio. Allí viven en contenedores grises y otras formas de vivienda temporal mientras esperan decisiones sobre sus solicitudes de asilo para ser trasladados a otras ciudades de Italia.
Muchos de los refugiados e inmigrantes carecen de documentos y llevan una pulsera de plástico amarillo. El Papa llevaba una con su nombre y el número 3900003 en su muñeca derecha. Se la entregó un refugiado africano«Muchos que no os conocen os tienen miedo –les dijo el Pontífice–. Eso hace que piensen que tienen el derecho a juzgaros con frialdad y dureza», o a someterles a «terribles frases e insultos». Pero «si miramos a nuestros vecinos sin piedad, nos arriesgamos a que incluso Dios nos mire sin misericordia», advirtió.
El Papa se refería así a los problemas que afrontan buena parte de los 600.000 inmigrantes y refugiados que han llegado a Italia en menos de cuatro años, sin olvidar a aquellos que «nunca llegaron porque fueron devorados por el desierto o el mar». Más de 13.000 perdieron en este tiempo la vida en el Mediterráneo.
Para prevenir estas tragedias, Francisco reiteró su petición de que los gobiernos faciliten iniciativas como los «corredores humanitarios para los refugiados en las situaciones más difíciles». Se trata de una referencia a programas como los que se llevan a cabo la comunidad de paz Sant’Egidio para traer a refugiados sirios desde campos de refugiados hasta Italia o Francia. Con España todo está a punto de comenzar, sin coste alguno para la Administración, a falta solo del visto bueno del gobierno. Además de una vía de llegada segura, Sant’Egidio facilita después el aprendizaje del idioma, el alojamiento y la integración.
Condena a la corrupción.
Horas antes, el Papa criticó desde Cesena la corrupción, a la que se refirió como «la carcoma de la vocación política», que «no deja que la civilización crezca», y la contrapuso a la buena política, que es aquella que «trabaja por el bien común».
El Obispo de Roma comenzó la visita a Cesena y Bolonia con un encuentro con la población en la primera localidad, en la que habló de cómo «el buen político también tiene su propia cruz cuando quiere ser bueno». El Papa alabó la actitud de quien, sin abandonar sus propias ideas, «las pone en debate con todos para avanzar hacia el bien común». Y señaló que la buena política tiene «una razón de ser: un servicio inestimable al bien de la colectividad». Y abogó por una política que actúe «en nombre y en favor del pueblo, que se reconozca en una historia y en unos valores compartidos» y que fomente «tranquilidad de vida y desarrollo ordenado».
Agencias

lunes, 2 de octubre de 2017

La Iglesia en Cataluña pide «una salida pacífica y democrática»


Los arzobispos de Barcelona y Tarragona consideran «deplorable» «la situación de violencia» vivida en Cataluña durante la celebración del referéndum ilegal
El cardenal arzobispo de Barcelona ha vuelto a apelar al «diálogo» y a la «plegaria», como respuesta a los choques con fuerzas de seguridad del Estado que han provocado varios centenares de heridos durante la celebración del referéndum ilegal convocado por la Generalitat de Cataluña.
El cardenal Juan José Omella pedía en la tarde del domingo «encontrar una salida pacífica y democrática a la situación que estamos viviendo», sumándose a la petición lanzada poco antes por el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, quien decía que «hace falta que pare ya la violencia y los enfrentamientos».
Omella hacía suya también la frase del arzobispo de Tarragona, según el cual «la situación de violencia que se ha vivido hoy en Cataluña es deplorable».
Agencias

2 de octubre: Santos Ángeles Custodios. Ángel de mi guarda, dulce compañía


«Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes solo que me perdería». Millones de niños en todo el mundo han recitado y recitan esta oración junto con sus padres antes de irse a dormir. El 2 de octubre se celebra la fiesta de los Santos Ángeles Custodios, una festividad que se universalizó en el siglo XVII, y que conmemora a los ángeles de la guarda.
Los custodios aparecen ya en el salmo 90: «No te alcanzará ningún mal, ninguna plaga se acercará a tu carpa, porque él te encomendó a sus ángeles para que te cuiden en todos tus caminos». Aunque los primeros vestigios de la fiesta aparecen en el siglo V, en España y Francia, donde ya se celebraba de forma particular.
La historia de los Santos Ángeles Custodios se fue extendiendo poco a poco y apareció de nuevo de forma generalizada en el año 800 en Inglaterra. Fue en 1670 cuando el Papa Clemente X estableció oficialmente el 2 de octubre como el día de la celebración de la fiesta para los Santos Ángeles de la Guarda, la fiesta de los ángeles particulares de cada persona.
Uno de los grandes santos que tuvo un especial peso en la difusión de la fiesta fue san Bernardo, quien en el año 1010 hizo un famoso sermón acerca del Ángel de la Guarda. San Bernardo asegura que los cristianos, sobre los ángeles de la guarda, respetamos su presencia, agradecemos sus favores y confiamos en su ayuda.
José Calderero @jcalderero
Alfa y Omega

«Habéis entregado lo mejor de vuestra vida para mejorar la de quienes son víctimas de trata, víctimas de la explotación y de la esclavitud organizada»



El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha celebrado este domingo una Misa en la parroquia San José de Las Matas con motivo del 75 aniversario de las Religiosas Auxiliares del Buen Pastor-Villa Teresita, que nacieron «para devolver, promover y respetar siempre la dignidad de la mujer».
«Habéis entregado lo mejor de vuestra vida para mejorar la de quienes son víctimas de trata, víctimas de la explotación y de la esclavitud organizada –ha continuado el purpurado–. Vuestra vida y vuestros programas son de redención y liberación. Tenéis un carisma profético: vividlo descubriendo que toda mujer es portadora de amor, maestra de misericordia, constructora de paz, comunicadora de calor y de humanidad en este mundo que con frecuencia juzga el valor de la persona con criterios fríos de explotación y de provechos. Gracias».
Homilía completa
Queridos hermanos sacerdotes, queridas hermanas RR. Auxiliares del Buen Pastor que celebráis el 75 aniversario de vuestra fundación, que desde su nacimiento quiso servir y devolver la dignidad a la mujer explotada. Hermanos y hermanas que estáis presentes aquí en esta parroquia y quienes estáis siguiendo esta celebración de la Misa por TVE:
Como os he dicho, este Domingo, Día del Señor, nos reúne la celebración del 75 aniversario de la fundación de las RR. Auxiliares del Buen Pastor (Villa Teresita) en esta comunidad parroquial a la que os sentís unidas. Doy gracias a Dios por esta celebración, en la que queremos hacer memoria de un instituto que nace en la Iglesia para devolver, promover y respetar siempre la dignidad de la mujer. Nacisteis para poner todos los medios que regala como gracia Jesucristo, para eliminar la explotación de mujeres tratadas como objetos y que sufren tantas faltas de respeto a su dignidad. Nunca podremos hablar de que la paz está asegurada mientras no superemos todas las formas de discriminación que laceran la dignidad personal inscrita por Dios en el ser humano desde el momento mismo de la Creación.
Gracias Auxiliares del Buen Pastor; son 75 años de servicio desde el Evangelio, en nombre de Cristo, a muchísimas mujeres. Habéis entregado lo mejor de vuestra vida para mejorar la de quienes son víctimas de trata, víctimas de la explotación y de la esclavitud organizada. Vuestra vida y vuestros programas son de redención y liberación. Tenéis un carisma profético: vividlo descubriendo que toda mujer es portadora de amor, maestra de misericordia, constructora de paz, comunicadora de calor y de humanidad en este mundo que con frecuencia juzga el valor de la persona con criterios fríos de explotación y de provechos. Gracias.
Habéis escuchado la Palabra de Dios, a todos nos llena de gozo escucharla, pero en vuestro caso parece que el Señor tenía especialmente preparada su Palabra para este día en el que, con solemnidad, celebráis el 75 aniversario de vuestra fundación.
Hermanos, como nos decía el salmo 24, «recuerda, Señor, tu ternura». Él nos la manifiesta siempre, enseñándonos sus caminos, instruyéndonos en sus sendas y haciendo posible que caminemos lealmente en el camino que nos propone y que se nos ha revelado con la máxima claridad en Jesucristo. ¡Qué bueno es ver al Señor caminando a nuestro lado! Contemplamos su ternura y su misericordia, nos perdona siempre, nos acerca su bondad y nos cambia el corazón. Con esa ternura nos enseña su camino. Gracias, Señor.
Hoy el Señor nos muestra tres aspectos de nuestra vida cristiana que son importantes y que deseo acercar a vuestro corazón para que todos juntos los pongamos en práctica en nuestra vida:
1. Invitados a la libertad y a la vida: vivir o morir: con qué fuerza el Señor nos preguntaba: «¿Es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder injusto?». ¿Puede ser injusto el proceder de un Dios que nos dice que su mandato principal es amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo? ¿Puede ser injusto un mandato que pone a la misma altura a Dios y al prójimo? Hermanos, el Señor nos ofrece y nos da la gracia para entrar en el camino de la vida, un camino para vivir, pero nos deja libertad total para elegir el de morir y hacer morir a los demás. Nos hace una oferta de libertad. Una libertad que se alcanza en la conversión, que es entrar en la vida y salir de la maldad, que es dejar de vivir desde nosotros mismos, por y para nosotros mismos, y vivir para los demás. Aceptemos esta oferta que el Señor nos hace, recapacitemos y entremos en el camino de la conversión, de dar una nueva versión a nuestra vida. La que viene de Dios, la que Él nos otorga, la que nos manifiesta en su Palabra. Dios ofrece la vida para que nosotros la ofertemos siempre a los demás. Eso es lo que vosotras, Auxiliares del Buen Pastor o Villa Teresita, hacéis.  
2. Recibiendo el regalo de su compasión, de su pasión por la persona: esta pasión con y por los hombres, queridos hermanos, la vemos en estas consagradas, en su dedicación total a devolver la dignidad de la persona. Sois mensajeras de la pasión que Dios tiene por el hombre y que se nos ha manifestado de tal manera en Jesucristo, que es el Señor, y la fuerza de su Espíritu quien nos impulsa a mantenernos unidos y concordes en buscar siempre el bien del otro y el bien para todos los hombres. Acojamos el regalo de la compasión, es gracia, es tener y vivir de un solo amor, el de Cristo. Un amor que impregna de tal manera toda nuestra vida que es medicina que elimina cualquier rivalidad y nos abre a los intereses de los demás para no cerrarnos en los nuestros. Asumamos los sentimientos de Jesucristo, que se despojó de su rango y se acercó a nosotros para traernos la gloria de Dios. La gloria del hombre es la gloria de Dios
3. Saliendo a anunciar a Cristo siendo testigos con obras y palabras: el Evangelio recoge en una parábola la historia de dos hijos. Ante la invitación de un padre a trabajar en su viña, el primero de los hijos dice: «No quiero», pero después rectifica y va; el segundo dice: «Voy señor», pero al final no va. La falsedad y la hipocresía, la mentira y la incoherencia, la infidelidad a la palabra dada, la doble vida o la doble moral no son aceptables ante Dios. Por eso dice el Señor: «Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevarán la delantera en el camino del Reino de Dios». Esta frase es de las más hirientes que pudo decir Jesús a los sacerdotes y fariseos de su tiempo. Eran las dos clases de personas más denigradas y odiadas por las instancias religiosas; Jesús sabía bien lo que decía. Los publicanos cobraban impuestos para los romanos y eran vistos como impuros. Las prostitutas eran consideradas como lo más bajo de la sociedad por poner en venta su cuerpo, tal vez por necesidad. Aunque eran judíos, no eran considerados miembros del Pueblo de Dios y eran rechazados por todos. ¿Por qué esta parábola? Los sacerdotes y fariseos representan al hijo que siempre dice sí a su padre, pero que nunca hace lo que su padre le encarga. Los publicanos y las prostitutas, que inicialmente dijeron no a Dios, son los que ahora acogen esta invitación a la conversión. Dejémonos cuestionar por esta parábola: lo que se opone a la verdadera fe no es la increencia sino la falta de testimonio de nuestra vida. Es una invitación a traducir en hechos la belleza y la alegría del Evangelio. Nuestra adhesión a Jesús necesita ser testimoniada con nuestra vida. San Agustín decía: «Ama y dilo con tu vida». La fe no es algo que se posee, no es conjunto de creencias, es un proceso interior que se traduce en actos, en obras. Gracias, hermanas, porque con vuestro carisma no hacéis distancia entre lo que a menudo decimos con palabras y lo que vivimos en la vida de cada día.
Que el Señor, que se hace realmente presente en el misterio de la Eucaristía, nos ayude a responder bien a la llamada que nos hace a salir a anunciarlo; que no digamos «sí, vamos» y nos mantengamos en la incoherencia de nuestra vida que niega y hace que otros nieguen al Señor. Que en nosotros se dé un proceso de conversión que nos una más y más a Cristo y podamos decir con obras: no soy yo, es Cristo que vive en mí; mi vida, mis obras son las de Cristo. Amén.
Infomadrid

Cardenal Osoro: Fátima manifiesta «la ternura y misericordia de Dios»


Para el cardenal Carlos Osoro, las apariciones de Fátima son una muestra especial de cómo «la ternura y la misericordia de Dios se manifiestan en la Santísima Virgen María». Así lo subrayó el arzobispo de Madrid el pasado sábado, al presidir la Eucaristía en la Capelinha de Cova de Iría, ante un nutrido grupo de peregrinos hispanoparlantes de diversos lugares de España y Latinoamérica. Entre ellos, destacaban los 300 fieles de la archidiócesis de Madrid que formaban parte de la peregrinación diocesana al santuario con motivo del centenario de las apariciones. El cardenal Osoro los acompañó durante el viernes y el sábado.
Al hablar sobre la llamada a la conversión contenida en las lecturas de este domingo, el cardenal Osoro afirmó que Dios «nos invita a dar una versión distinta de la vida», que es «la que la Virgen dio a los pastorcitos: salir de la maldad y el pecado y entrar en la justicia y el derecho» que Dios ha establecido «para que vivamos»María también es –continuó el arzobispo de Madrid– modelo de cómo «acoger el regalo de la compasión que el Señor quiere darnos»; así lo expresa en el canto del Magnificat. Y, al mismo tiempo, ella misma es uno de esos dones con los que Dios nos demuestra que tiene auténtica «pasión por el hombre».
Acoger la misericordia para vivir en unidad
Cuando las personas acogen esta compasión de Dios, pasan también a manifestarla a los demás. Ejemplo de ello son los apóstoles y los primeros cristianos, que vivían «unidos, unánimes y concordes» –recordó–. «La rivalidad no pertenece a la Iglesia fundada por Jesucristo. A esta Iglesia le pertenece la humildad» que manifestó Jesús al hacerse hombre –como canta la segunda lectura del domingo–; «el considerar a los demás superiores, el no encerrarnos en opiniones particulares por mucho que creamos que sabemos más».
En tercer lugar, el arzobispo de Madrid aludió a la parábola del hijo que promete al padre ir a la viña y no va y del que en un principio se niega pero luego acude. «La hipocresía, la doble vida y la moral no son aceptables ante Dios», subrayó. Él quiere que quienes quieran ser su «madre y hermanos» pongan por obra su palabra. «La fe no es algo que se posee, un conjunto de creencias, sino un proceso que se vive y se traduce» en acciones concretas.
Así lo hizo la Virgen, que «llevaba tan dentro al Señor que salió a un camino que no era fácil para anunciárselo a su prima e hizo saltar de gozo a un niño que aún no había nacido».
En relación con esto, cuando «Dios asegura que los publicanos y las prostitutas tienen la delantera» se debe a que son conscientes de lo errado de su modo de vivir. «Por eso, cuando escuchan que alguien les dice de parte de Dios que hay salida, restablecen su amistad con Él».
Cinco millones de madrileños en Fátima
Por la mañana, el cardenal Osoro había presidido el vía crucis que recorre el camino que los pastorcitos hacían al llevar a su rebaño de su aldea, Aljustrel, a Cova de Iría. Al concluir el trayecto, el arzobispo subrayó que «la misión nos lanza a construir siempre el reino de Dios». «En la medida que conocemos más a Jesús, que lo seguimos como María; en la medida en la que damos la mano a nuestra madre, tenemos la necesidad de salir y comunicar lo que hemos visto. ¡Fijaos si tenemos misión en Madrid!».
Este fin de semana en Fátima no están solo los 300 peregrinos madrileños, insinuó el cardenal. «Traemos a mucha gente: en Madrid somos casi cinco millones. No todos creen, pero tenemos la obligación de llegar a todos», y de hacerlo con la misma arma que Jesús y María: el amor. «María quiso a todos los hombres. Incluso a aquellos que veía que estaban matando a su hijo», concluyó.
El viernes, el arzobispo presidió el tradicional rosario y procesión de velas, en los que participaron unos 2.000 peregrinos de países tan diversos como Polonia, Estados Unidos, Uganda, Indonesia y Corea del Sur, además de los participantes en la peregrinación jubilar de sacerdotes portugueses. El estandarte de la Real Esclavitud de Santa María la Real de la Almudena, que encabezaba la hilera de fieles con sus velas.
Infomadrid / Texto y fotos: María Martínez

Sus ángeles están viviendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:
«¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:
«En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge en mí.
Cuidado con despreciar a uno estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial».
Palabra del Señor.

Homilía del Papa en Bolonia: «La Palabra, el Pan y los Pobres: las tres P de referencia para el cristiano»

Celebro con ustedes el primer domingo de la Palabra: la Palabra de Dios hace el arder el corazón (cf. Lc 24,32), porque nos hace sentir amados y consolados por el Señor. También Nuestra Señora de San Lucas, el evangelista, puede ayudarnos a entender la ternura materna de la palabra "viva", y al mismo tiempo "aguda" como en el Evangelio de hoy: de hecho, penetra en el alma (Efesios 4:12) y saca los secretos y las contradicciones del corazón.
Hoy, nos apela a través de la parábola de los dos hijos, que ante el pedido del padre de ir a su viña responden: El primero no, pero luego va; el segundo sí, pero luego no va. Hay, sin embargo, una gran diferencia entre el primer hijo, que es perezoso, y el segundo, que es hipócrita. Intentemos imaginar lo que pasó dentro de ellos. En el corazón del primero, después de decir no, resonaba aún la invitación de su padre; en cambio en el segundo, a pesar del “sí”, la voz de su padre fue enterrada.
Pecadores en camino y pecadores sentados
El recuerdo del padre levantó al primer hijo de la pereza, mientras que el segundo, que tenía una buena predisposición contradijo "el decir con el hacer". De hecho, se había convertido enimpermeable a la voz de Dios y de la conciencia, que de esta forma había abrazado sin problemas la dualidad de la vida. Jesús con esta parábola pone dos caminos por delante de nosotros, que como experimentamos, no siempre estamos dispuestos a decir sí con palabras y obras, porque somos pecadores. Pero podemos elegir entre ser pecadores en camino, que permanecen escuchando al Señor y cuando caen se arrepienten y se levantan, como el primer hijo; o ser pecadores sentados, listos para justificarse siempre y sólo en palabras según aquello que les conviene. 
Estas palabras Jesús las dirije a algunos jefes religiosos de aquel tiempo, que se parecían al hijo de la “doble vida”, mientras que la gente común normalmente se comportaba como el otro hijo. Estos jefes sabían y explicaban todo, en un modo formalmente intachable, como verdaderos intelectuales de la religión. Pero no tenían la humildad de escuchar, el coraje de preguntarse, ni la fuerza de arrepentirse. Y Jesús es muy severo: dice que incluso los publicanos les preceden en el Reino de Dios. Es una reprensión fuerte, porque los publicanos eran los corruptos traidores de la patria. ¿Cuál era entonces el problema de estos jefes? No estaban equivocados en el concepto, sino en el modo de vivir y pensar delante de Dios: eran, en palabras y con los otros, custodios inflexibles de las tradiciones humanas, incapaces de comprender que la vida según Dios es “en camino” y requiere la humildad de abrirse, arrepentirse y recomenzar.
La palabra clave es "arrepentirse"
¿Qué nos dice ésto a nosotros? Que no existe una vida cristiana con reglas fijas, construida científicamente en la cual basta con cumplir algunas normas para tranquilizar la conciencia: la vida cristiana es un camino humilde de una conciencia que nunca es rígida y siempre está en relación con Dios, que sabe arrepentirse y confiarse a Él en su propia pobreza, sin presumir nunca de bastarse por sí misma.
Así se superan las versiones revisadas y actualizadas de aquel mal antiguo, denunciado por Jesús en la parábola: la hipocresía, la doble vida, el clericalismo que se acompaña del legalismo, el alejamiento de la gente. La palabra clave es arrepentirse: es el arrepentimiento lo que permite no endurecerse, el transformar un no a Dios...en un sí, y el sí al pecado...en un no por amor al Señor. La voluntad del Padre, que cada día delicadamente habla a nuestra conciencia, se cumple sólo en la forma del arrepentimiento y de la conversión continua. En definitiva, en el camino de cada uno hay dos caminos: ser pecadores arrepentidos o ser pecadores hipócritas. Porque lo que cuenta no son los razonamientos que justifican e intentan salvar las apariencias, sino un corazón que avanza con el Señor, que lucha cada día, se arrepiente y regresa a Él. Porque el Señor busca a los puros de corazón y no a los "puros por fuera". 
Buscar el encuentro hacia un nuevo equilibrio
Veamos ahora, queridos hermanos y hermanas, que la Palabra de Dios excava en profundidad, “discierne los sentimientos y los pensamientos del corazón” (Eb 4, 12). Pero es también actual: la parábola nos llama incluso a pensar en las relaciones, no siempre fáciles, entre padres e hijos. Hoy en día, a la velocidad con la que se pasa de una generación y a la otra, se advierte con mayor fuerza la necesidad de autonomía del pasado, a veces hasta llegar a la rebelión. Pero después de los encierros y los largos silencios de una parte a la otra, es bueno recuperar  el encuentro, aunque sea vivido entre conflictos ya que estos pueden convertirse en estímulo de un nuevo equilibrio. Como en la familia, así en la Iglesia y en la sociedad: nunca renunciar al encuentro, al diálogo, a la búsqueda de nuevas vías para caminar juntos.
Las tres "P" como referencia en el caminar cristiano
En el camino de la Iglesia surge a menudo la pregunta: ¿hacia dónde caminar, cómo caminar hacia adelante? Quisiera dejarles como conclusión de esta jornada, tres puntos de referencia , tres “P”: La primera es la Palabra, que es la brújula para caminar en la humildad, para no perder el camino de Dios y caer en la mundanidad.
La segunda es el Pan, el pan eucarístico, porque en la Eucaristía comienza todo. Es en la Eucaristía donde se encuentra la Iglesia: no en las habladurías y murmullos, sino aquí, en el Cuerpo de Cristo compartido por gente pecadora y con necesidad, pero que se siente amada  y por tanto desea amar. De aquí se parte y nos reencontramos cada vez; este es nuestro inicio irrenunciable del nuestro ser Iglesia. Lo proclama “ad alta voce”, el Congreso Eucarístico: la Iglesia se congrega así, nace y vive en torno a la Eucaristía, con Jesús presente y vivo para ser adorado, recibido y compartido cada día.
Por último, la tercera P: los Pobres. Aún hoy, lamentablemente muchas personas carecen de lo necesario. Pero también hay tantos pobres de afecto, personas solas, y pobres de Dios. En todos ellos encontramos a Jesús, porque Jesús en el mundo ha seguido el camino de la pobreza, del anulamiento, como dice San Pablo en la segunda lectura: “Jesús se abaja a sí mismo asumiendo una condición de siervo”(Fil 2,7). De la Eucaristía a los pobres, vamos a encontrar a Jesús. Ustedes han reproducido la frase que el cardenal Lercaro amaba ver puesta en el altar: “Si compartimos el pan del cielo, ¿cómo no compartir el pan de la tierra?”. Nos hará bien recordarlo siempre. La Palabra, el Pan y los Pobres: pidamos la gracia de no olvidarnos nunca de estos alimentos- base, que sostienen nuestro camino.
Más información en nuestro Facebook y Twitter
(SL-RV)
(from Vatican Radio)