sábado, 27 de mayo de 2017

Génova, el Papa en el Ilva: “No hay que temer a los empresarios sino a los especuladores”

 

Poco después de la llegada al aeropuerto Cristoforo Colombo de Génova, donde el papa Francisco fue recibido este sábado por el cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de la ciudad y por las autoridades civiles locales, se trasladó a la cercana empresa metalúrgica ILVA, donde llegó poco minutos después de las 8:30. Allí entró en un auto eléctrico y saludó a los varios miles de trabajadores que le esperaban y manifestaban con saludos calurosos.
Con un “Buon giorno a tutti“, el Papa inició sus palabras, interrumpido por un coro de “¡Francesco!”. Señaló con una cierta emoción: “Es la primera vez que estoy en Génova y tan cerca del puerto que me recuerda de dónde salió mi papá” hacia Argentina. Y concluyó este pensamiento con un “¡Gracias!”.
Estas preguntas sobre el mundo del trabajo, “quise pensarlas bien para responderlas bien”, dijo a la platea de trabajadores y empresarios, porque “hoy el trabajo está en riesgo, es un mundo en el que el trabajo no se considera con la debida dignidad que tiene y que da”.
“Hago una premisa: el mundo de trabajo es una prioridad humana” (aplausos) y por lo tanto es una prioridad cristiana, nuestra y también del Papa”, porque en el primer mandato, Dios  le dijo a Adán: ‘Trabaja la tierra y domínala'”. Y recordó que Jesús fue un trabajador.
Elogió las palabras que le dirigió un empresario a su llegada y la creatividad y la pasión por la propia empresa: “El empresario es una figura elemental de una buena economía”, “son necesarios buenos empresarios” con “vuestra capacidad de crear” y es importante que sepan “reconocer la virtud de los trabajadores y trabajadoras”.
Y “los trabajadores tienen que hacer el bien el trabajo, porque debe ser bien hecho”. A veces se piensa, indicó el Papa, “que el trabajador lo hace porque es pagado”, y “este es un error, porque se trabaja también por dignidad y por honor”. Señaló además que el buen empresario “conoce a sus obreros porque trabaja a su lado”.
El Papa describió que “el buen empresario es antes de todo un buen trabajador”, que  “comparte las fatigas del trabajo” y se esfuerza “para resolver problemas”. Y “si tiene que licenciar a alguien debe ser una decisión dolorosa”. Ningún buen empresario quiere licenciar a su gente, dijo, y “quien piensa en resolver el problema de su empresa licenciando gente no es un buen empresario, es un comerciante” que “hoy vende a su gente y mañana venderá su propia dignidad”.
“El empresario no va confundido con el especulador, son dos tipos diversos” aseguró e Pontífice. “El especulador es una figura similar a la que Jesús llama mercenario“, pues no aprecia a su empresa o a los trabajadores, solo “los ve como un medio para lucrar”.
“Licenciar, cerrar, desplazar una empresa no le crean problemas” al especulador, “porque usa y devora personas y medios”. Así, la economía pasa a ser “sin rostros” y “se vuelve una economía despiadada”. Francisco aseguró: “No hay que temer a los empresarios, porque hay tantos que son buenos, hay temer a los especuladores”. Aunque muchas veces “lamentablemente el sistema político favorece a los especuladores y no a los empresarios”.
Así, “las reglas pensadas para los deshonestos –indicó el Papa– acaban por penalizar a los honestos”. Aseguró que “hay tantos empresarios que aman a su empresa y a sus trabajadores”. Y concluyó con una advertencia: “Empresarios y trabajadores, estén atentos con los especuladores y con las reglas que favorecen a los especuladores y dejan a la gente sin trabajo”.
ZENIT

El obispo de Marawi confía en poder negociar la liberación de los católicos secuestrados




«Es demasiado pronto para enviar ayuda humanitaria. Todavía hay hombres armados por la calle, y tiroteos esporádicos», ha explicado a través del portavoz de la Conferencia Episcopal Filipina el obispo de Marawi, la ciudad filipina tomada el martes por un grupo cercano al Estado Islámico
La Iglesia en Filipinas confía en alcanzar una salida satisfactoria al secuestro del sacerdote Teresito Suganob, vicario general de la prelatura de Marawi, y de los otros 14 fieles que fueron apresados por islamistas el martes en esta ciudad de la isla de Mindanao.
Este jueves, el portavoz de la Conferencia Episcopal Filipina, Melo Acuna, explicó a Alfa y Omega que acababa de hablar con monseñor Edwin Angot de la Peña, responsable de la prelatura de Marawi. «Nos ha dicho que están esperanzados de que el padre Suganob y los demás estén seguros. Ya se ha puesto en contacto con personas que pueden actuar de intermediarios para lograr la inmediata liberación de los rehenes».
En cuanto a la ciudad de Marawi, que el martes fue tomada por militantes de Maute, una organización cercana al Daesh, «monseñor Angot añade que todavía hay hombres armados y que hay tiroteos esporádicos entre los Maute y las tropas del Gobierno», a pesar de que el ejército aseguró el miércoles que había recuperado el control de la ciudad. Por ello, «es demasiado pronto para enviar ayuda».
Ley marcial, pero con respeto a los derechos humanos
Los enfrentamientos comenzaron cuando miembros de los cuerpos de seguridad intentaron detener a Isnilon Hapilon, del grupo terrorista Abu Sayyaf, que presuntamente estaba en la ciudad para reunirse con miembros de Maute. En los enfrentamientos, han muerto 13 terroristas y ocho miembros de los cuerpos de seguridad. Todavía no hay un balance de víctimas civiles. En los dos últimos días, miles de personas han abandonado la ciudad, que tiene unos 200.000 habitantes.
Al estallar la lucha, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, implantó la ley marcial en la isla de Mindanao, de mayoría musulmana. Monseñor Martin Jumoad, obispo de Ozamiz, apoyó esta decisión, que ha recibido críticas de varios grupos. Pero agregó que su apoyo está sujeto a que «se establezca un mecanismo para que no se violen los derechos humanos».
El cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, ha enviado un mensaje al pueblo de Marawi: «No sabemos qué deciros. No hay palabras para expresar nuestro shock, confusión y tristeza. Lloramos por vosotros, por todos los filipinos y por todas las vidas arruinadas por la violencia. Apoyo el deseo de luchar por la paz».
María Martínez
Alfa y Omega

El Centro de Escucha San Camilo, una propuesta desde la Iglesia



Cuando uno revisa la guía de autoayuda Prevención del Suicidio de la Comunidad de Madrid se encuentra que entre las cuatro instituciones propuestas para atender casos de urgencia está el Centro de Escucha San Camilo, dentro del Centro de Humanización de la Salud de los religiosos camilos. Atienden sobre todo las huellas que un suicidio dejan en los seres queridos, pues este tipo de muerte «es la menos aceptada», afirma el religioso camilo y experto en suicidio Arnaldo Pangrazzi. «Es un duelo mucho más dramático qué los demás», añade. También con este acompañamiento trabajan en la prevención de suicidios con los propios familiares.
Así, a través del Centro de Escucha, junto con la extensión de la Unidad Móvil de Atención en Crisis y Duelo, se ofrece apoyo, bien individual o grupal, para superar un duelo tan complejo. Se trabaja la asimilación de la pérdida, que se pueda hablar del ser querido sin angustia e incluso llegar a construir un recuerdo positivo del ser fallecido, que permita volver a disfrutar de la vida sin culpa o resentimiento. Todo ello con el poder de la escucha, que según el director del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo, «tiene un poder terapéutico». «La experiencia permite constatar que el encuentro en la verdad, la escucha serena y personalizada son uno de los mejores fármacos para aliviar el sufrimiento».
Alfa y Omega

El suicidio ya no es tabú, ¿y ahora qué?



Series de televisión, juegos macabros e internet y las redes sociales sacan a la luz una realidad silenciada en nuestras sociedades, una circunstancia que entraña sus riesgos para adolescentes y jóvenes. La clave, para los expertos, es abordar el tema pero de manera correcta, sin sensacionalismos ni histerias
El suicidio empieza a dejar de ser un tabú, una palabra que no mencionar o una noticia que obviar. Sobre todo, por su impacto en los más jóvenes. Quizá por la fuerza con la que ha irrumpido la serie Por 13 razones, que muestra el camino hacia la muerte de una joven que sufre acoso escolar; quizá por internet y las redes sociales, a través de las que tienen acceso a todo tipo de información, también a la de «cómo quitarse la vida sin dolor»; quizá por macabros juegos como La Ballena Azul, que proponen una serie de retos que terminan con el suicido.
En un reciente informe el Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) analizaba la presencia en internet de contenidos de riesgo en relación con la muerte por suicidio. La conclusión es que «tienen una presencia muy importante en la red en diferentes formatos y plataformas». Si ponemos la palabra suicidio en Google encontramos un total de 21,5 millones de resultados, mientras que en YouTube son más de un millón, aunque en esta red social de vídeos el porcentaje de material susceptible de ser calificado de riesgo es mayor: el 58 % frente al 10 % del buscador. En ese mismo estudio, el CAC pedía la retirada de al menos 15 contenidos por animar al suicidio, al tiempo que los denunciaba ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Hoy algunos de esos contenidos y perfiles han sido eliminados, mientras otros permanecen, aunque restringidos a los mayores de edad.
Cifras que también han hecho saltar las alarmas son las de la Fundación ANAR, que en 2016 casi duplicó las llamadas atendidas relacionadas con ideación de suicidio o autolesiones con respecto al año anterior. De 704 a 1.158. Benjamín Ballesteros, director de Programas, lanza la alerta: «El fenómeno de la ideación suicida y las autolesiones sigue creciendo, en muchos casos alentado por contenidos a los que los menores de edad acceden libremente en la red. Se está produciendo un efecto llamada, con contenidos en los que se explican procedimientos para autolesionarse y suicidarse y en los que se justifican las causas para llevar a cabo estas actuaciones».
Según los últimos datos, del Instituto Nacional de Estadística, unos 300 jóvenes y adolescentes se quitaron la vida en 2015, una cifra muy similar a los años anteriores. En Europa es la principal causa de muerte en adolescentes, según la Organización Mundial de la Salud. En realidad, tal y como constata a este semanario Javier Jiménez Pietropaolo, psicólogo clínico y presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS), no ha habido un crecimiento significativo, pero reconoce que mientras las demás muertes –no naturales (accidentes, homicidios…) y naturales (enfermedades)– han descendido notablemente, las producidas por suicidio no lo han hecho.
Causas profundas
Si bien es cierto que los jóvenes pueden encontrar en la red motivos para suicidarse e incluso cómo hacerlo, que pueden encontrar en series o noticias modelos sobre suicidio, la experiencia dice también que es un problema complejo y que lo causan muchos factores. «Siempre hay una gota que colma el vaso, pero, en líneas generales, en adolescentes pueden estar propiciados, entre otras causas, por una ruptura de pareja, problemas entre iguales o problemas con la familia», apunta Javier Jiménez.
La familia, los amigos y los estudios son los factores más importantes para Pilar de Castro Manglano, médico especialista en Psiquiatría del Adulto, del Niño y del Adolescente en la Clínica Universidad de Navarra. «La familia, porque es el lugar donde nos sentimos aceptados y queridos; y los amigos, porque el adolescente busca ser aceptado y formar parte de un grupo, estar adaptado al entorno y a la sociedad. Conflictos entre los padres, dificultades con los amigos, dificultades académicas, ser víctima de acoso, meterse en problemas sociales, desengaños emocionales por establecer relaciones sentimentales de dependencia son causas externas que, solas o simultáneas, podrían ser el gatillo».
«Es un fenómeno multicausal –incide Irune López, responsable de Orientación de los colegios de la provincia salesiana de Santiago el Mayor–. Es difícil salvo en casos muy concretos determinar cuál es la causa de esa decisión en una persona. En muchos casos es fruto de una historia en la que gotita a gotita se ha llenado el vaso».
Cómo abordarlo
Con todos estos datos, queda más claro que el suicidio es una realidad que hay que tomar en cuenta. Pero… ¿cómo abordar esta cuestión con los jóvenes? «Siempre es mejor hablar claramente del tema sin miedo, en un clima de confianza para que dado el caso de que ellos o amigos se encuentren en situaciones difíciles puedan resolverlas sin miedo y pidiendo ayuda», explica Pilar de Castro. Cree, además, que es muy importante el acompañamiento en el proceso de crecimiento de cada joven y «ahí tenemos mucho que hacer los adultos para ayudarlos a ver en las dificultades retos, aunque conlleven sufrimientos, y no solo dificultades a evitar».
Irune López apuesta por hacerlo «sin sermones, sin sensacionalismos ni histerias», sino poniéndolos delante de situaciones y animarlos a pensar sobre ellas. «A través del diálogo personal que nos ayuda a identificar situaciones de malestar, ofrecer orientaciones respetuosas, dar a los adolescentes retroalimentación positiva que los ayude a verse como valiosos y dignos de aprecio. Es una labor, sobre todo, de los hogares, pero los profesores también podemos ayudar», explica. Y continúa: «Se trata de hacer a nuestros chicos y chicas fuertes, no sobreprotegiéndolos, permitiéndoles enfrentarse a los contratiempos y dificultades de la vida, para que no caigan con facilidad en situaciones depresivas ante frustraciones y reveses».
El presidente de AIPIS explica que «hay que hablar, pero de manera correcta». Si no se hace así, apunta, se corre el peligro de conseguir el efecto contrario. Por ejemplo, cuando se aborda la figura de un suicida, sobre todo cuando es famoso, como si fuera un héroe y que puede provocar un efecto contagio. O lo que es lo mismo, el efecto Werther, que toma el nombre del protagonista de la novela de Goethe, que sufre hasta tal punto por desamor que decide quitarse la vida.
Precisamente: el modo mostrar a la protagonista, como una heroína, es una de las críticas que Javier Jiménez hace a la serie Por 13 razones. También que muestre el suicidio de forma tan explícita. Para Pilar de Castro, esta serie como videojuegos, programas y noticias, novelas de amor romántico que no solo trivializan y utilizan el suicidio, sino que lo presentan como modo de venganza, «dejan mal la actuación de especialistas, distorsionan la realidad y las creencias de los jóvenes, porque el valiente no es el que se suicida, sino el que supera las dificultades aunque nadie pueda saber o imaginar el sufrimiento que ha conllevado superarlas». Y apostilla: «Estas series generan confusión y el impacto negativo en el entorno puede ser enorme si no informamos bien y educamos mentes sanas».
«Como educadora, lo que me preocupa son las corrientes de opinión que se generan en torno a determinados temas a través de los medios y las redes sociales, que hacen que los ciudadanos nos hagamos una composición de lugar que, al contrastarla, nos damos cuenta de que no es real», añade Irune López. En los centros educativos salesianos trabajan este tema desde dos ámbitos: el preventivo y el correctivo, siendo el primero el que mayor protagonismo tiene. «Se trabaja el desarrollo de actitudes, valores, capacidades que están en la base. Esto se trabaja mucho y, día a día, van poniendo muchos ladrillos que ayudan a niños y niñas a construirse bien como personas, para tener una buena salud emocional, un entorno positivo, capacidades de afrontamiento de situaciones, valores que den sentido a su vida, aprecio y respeto por los demás… Luego, más específicamente, se insiste en el tema concreto o en factores muy correlacionados en momentos de máxima vulnerabilidad».
Irune lanza otra alerta, un fenómeno «peligroso» como depositar en la escuela toda la formación de la persona. «Pero hay aspectos cuyo lugar principal de educación es la familia y la sociedad, no el aula. Los padres y madres no podemos renunciar a esto», añade.
Hay salida
Javier Jiménez lleva 24 años dedicado al suicidio y nadie como él para afirmar que quitarse la vida no es la solución, más bien «una solución radical para un problema temporal». «Al quitarse la vida no hace ningún favor a su familia como creen las personas que tienen ideas suicidas. Tienen una visión distorsionada de la realidad», añade. Insiste en esta idea Pilar de Castro: «Todas las decisiones que tomamos en la vida son modificables, pero la muerte es el final e irrevocable. El valiente es el que se supera». Y da razones para ello: como que la mayoría de personas que tenían razones para tener ideas autodestructivas cambian con el tiempo, que no hay situaciones que no se puedan resolver… «Es importante poner metas atractivas y asequibles a los adolescentes y acompañarlos en el proceso de encontrar el sentido de sus vidas. Salir al paso de aquellos que están tristes, no adaptados socialmente, les va mal en los estudios y facilitar la ayuda de especialistas sin hacer de eso un drama. Solucionar a tiempo es posible y todos podemos ser muy felices en medio de dificultades», concluye.
Fran Otero @franoterof

Alfa y Omega

El Padre os quiere, porque vosotros me queréis y creéis




Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 23b-28
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».
Palabra del Señor.

Papa: El cristiano tiene la mirada en el Cielo y los pies en el mundo

El lugar del cristiano es el mundo para anunciar a Jesús, pero su mirada está dirigida hacia el Cielo para estar unido a Él. Lo dijo el Santo Padre en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.
Galilea, lugar del primer encuentro con Jesús
El Papa observó que las Escrituras nos indican tres palabrastres lugares de referencia del camino cristiano. La primera palabra es memoria. El Señor resucitado dice a sus discípulos que lo precedan en Galilea: aquí se produjo el primer encuentro con el Maestro. Y “cada uno de nosotros – afirmó Francisco – tiene su propia Galilea”, allí donde Jesús se ha manifestado por primera vez, lo hemos conocido y “hemos tenido esta alegría, este entusiasmo para seguirlo”. Además, el Santo Padre recordó que “para ser un buen cristiano es necesario tener siempre la memoria del primer encuentro con Jesús y de los encuentros sucesivos”. Es “la gracia de la memoria” que “en el momento de la prueba me da certidumbre”.
La mirada hacia el Cielo y los pies en el mundo
El segundo punto de referencia es la oración. Cuando Jesús asciende al Cielo – explicó el Papa Francisco – no se separa de nosotros: “Físicamente sí, pero está siempre unido a nosotros para interceder por nosotros. Le hace ver al Padre las llagas, el precio que ha pagado por nosotros, por nuestra salvación”. Por lo tanto, “debemos pedir la gracia de contemplar el Cielo, la gracia de la oración, la relación con Jesús en la oración que en este momento nos escucha y está con nosotros”:
“Después hay un tercer punto: el mundo. Jesús antes de irse – lo hemos escuchado ayer en el Evangelio de la Ascensión – dice a los discípulos: ‘Vayan al mundo y hagan discípulos’. Vayan: el lugar del cristiano es el mundo, para anunciarle la Palabra de Jesús, para decirle que hemos sido salvados, que Él ha venido para darnos la gracia, para llevarnos a todos con Él ante el Padre”.
Memoria, oración y misión
El Pontífice observó a continuación que “ésta es la topografía del espíritu cristiano”, los tres lugares de referencia de nuestra vida: la memoria, la oración y la misión. Mientras las tres palabras para nuestro camino son: Galilea, el Cielo y el mundo:
“Un cristiano debe moverse en estas tres dimensiones y pedir la gracia de la memoria. Decir al Señor: ‘Que no me olvide del momento en que Tú me has elegido, que no me olvide de los momentos en que nos hemos encontrado’. Después rezarmirar hacia el Cielo porque Él está para interceder, allí. Él intercede por nosotros. Y después ir a la misión, lo que no quiere decir que todos deben ir al extranjero; salir en misión es vivir y dar testimonio del Evangelio, es hacer saber a la gente cómo es Jesús. Y esto, con el testimonio y con la Palabra porque si yo digo como es Jesús, como es la vida cristiana y vivo como un pagano, aquello no sirve. La misión no va”.
La vida cristiana es gozosa
Si en cambio vivimos en la memoria, en la oración y en la misión – concluyó el Papa Francisco su meditación – la vida cristiana será bella y también será gozosa:
“Y ésta es la última frase que Jesús nos dice hoy en el Evangelio: ‘Aquel día, el día en el que ustedes vivirán la vida cristiana así, sabrán todo y nadie podrá quitarles su alegría’. Nadie. Porque yo tengo la memoria del encuentro con Jesús, tengo la certeza de que Jesús está en el Cielo en este momento e intercede por mí, está conmigo, y yo rezo y tengo el coraje de decir, de salir de mí y decir a los demás, y dar testimonio con mi vida, de que el Señor ha resucitado, está vivoMemoriaoraciónmisión. Que el Señor nos dé la gracia de entender esta topografía de la vida cristiana e ir adelante con alegría, con esa alegría que nadie podrá quitarnos”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

viernes, 26 de mayo de 2017

“La columna vertebral de la Iglesia es el sufrimiento de las comunidades perseguidas”


Mons. Louis-Marie Ling Mangkhanekhoun, obispo de Paksé y administrador apostólico de la diocesis de Vientiane, capital de Laos, será creado cardenal por el papa Francisco el 18 de junio próximo junto a otros cuatro obispos, como anunciado el 21 de mayo pasado después de la oración del Regina Coeli.
El obispo de Paksé concedió una entrevista a ZENIT, el pasado mes de febrero, durante la visita ad límina que realizaron en Roma los obispos camboyanos en la que  ha explicado la situación difícil de su país que vive bajo un régimen comunista, los intentos de diálogo de la Iglesia de Laos con el gobierno, los proyectos de estudio para los seminaristas, y del ánimo que el Papa ha infundido a los obispos asiáticos durante su visita a Roma.
“La columna vertebral de la Iglesia es el sufrimiento de las pequeñas Iglesias”, declaró Mons. Ling, citando las palabras del Papa en la homilía del 30 de enero de 2017: “Él repitió esto: la fuerza y la pujanza de la Iglesia reside en las pequeñas Iglesias sufridoras”, y es gracia a esto “que nosotros vivimos en aquí en tranquilidad”.
Beatificación de los mártires de Laos
Mons. Ling estimó que “existe una espiritualidad realmente teológica” en este mensaje que el Papa hizo, aludiendo a la beatificación de 17 mártires en Laos, el 11 de diciembre de 2016 en Vientiane, de los cuales 11 eran misioneros franceses asesinados o muertos durante la guerrilla comunista, entre 1954 y 1970. Y consideró “un milagro” que el gobierno lo haya permitido.
Señaló que la misa de beatificación presidida por el cardenal filipino Orlando Quevedo, OMI, arzobispo de Cotabato, representando al papa Francisco, se celebró ante unas 6 mil personas y 15 obispos de Laos, Camboya, Tailandia y Vietnam.
“Quisimos fuera un cardenal asiático quien representara al Papa –explica Mons. Ling– porque hacemos juntos nuestras reuniones y conoce nuestros problemas”. Señaló que cuando prepararon la lista de obispos para presentar al Gobierno, les dijeron que no era necesario, sino simplemente una vista turística. El obispo de Paksé considera el gesto como “una apertura hacia el diálogo” por parte del gobierno.
Celebración en París: “Recen por nuestros mártires”
El 5 de febrero de 2017 se celebró en Francia una misa de acción de gracias por la beatificación, en Notre Dame de París, presidida por el cardenal Vingt-Trois quien aseguró que “debemos reconocer quienes construyeron la Iglesia con su sangre”.

“Recen a estos mártires pidiéndole un milagro que sirva para su canonización” pidió y señaló que la fiesta litúrgica será cada 16 de diciembre.
Laos, un país diferente
“Laos es un país muy diverso de los otros asiáticos, subraya Mons. Ling. Porque “está bajo un régimen comunista, con libertad religiosa y actividades restringidas” sin medios de comunicación o radio, con actividades sociales reducidas: solo un jardín de infantes y los primeros cursos de escuela primaria.
“Mientras en Camboya se permiten a los misioneros extranjeros”, indica Mons. Ling, en Laos tienen que ser nativos. En 1975 cuando Laos se volvió un estado socialista, con un partido único marxista-leninista “los misioneros extranjeros recibieron un gracias y fueron enviados a sus países” . Y de los 200 misioneros quedaron solamente 20 allí nacidos, para todo el país. De sus 6 millones de habitantes, “hay unos 50 mil católicos”.
Del centenar de monjas que hay en el país, “el gobierno aceptó” que ellas trabajen “en los centros de reeducación para los discapacitados”. Ellas pidieron un capellán, y el gobierno aceptó desde que haya nacido en Laos.
“Lo mismo vale para los jóvenes, hay al menos dos comunidades aceptadas”, son las hermanas salesianas. “Los salesianos de Vietnam fueron aceptados en Laos, he visto el otro día a dos o tres de ellos en Thakhek”.
Formación de los futuros sacerdotes
Es un tema importante, indicó Mons. Ling, que envió dos seminaristas a Francia, en Ars, “quienes fueron muy apreciados en el seminario”, si bien prefiere que vayan a países asiáticos, como en Vietnam, pero también en Filipinas donde se habla inglés. “La iglesia en Vietnam –añadió Mons. Ling– cuenta con 8 millones de católicos en una población de unos 95 millones de habitantes”
“Si me quieren criticar, ¡adelante!” dijo el Papa
La visita ad limina anterior fue hace siete años y en la actual, dijo, “el Papa nos invitó a hablar y dijo francamente: ‘Hablen de lo que quieran y si quieren criticarme, ¡adelante!”, a lo que Mons. Ling dijo riendo: es un poco fuerte.
Entrevista realizada por Anita Burdin

Monseñor Aguirre acoge a 2.000 musulmanes: «La situación puede volver a estallar»


«Los musulmanes alojados en la catedral están traumatizados por el asesinato de su imán. Pero han encontrado esperanza gracias al apoyo de monseñor Aguirre. Si no hubiera sido por el obispo español, todos habrían sido asesinados. La Iglesia católica ha dado ejemplo del amor de Dios», dice a Alfa y Omega el portavoz del Colectivo de Musulmanes Centroafricanos
«Aquí estamos todos con las botas puestas. Estos días son cruciales». Cuando monseñor Juan José Aguirre, obispo de Bangassou, habla con Alfa y Omega, esta ciudad de 35.000 habitantes al sur de la República Centroafricana vive un impasse después de los dramáticos acontecimientos de la semana pasada. La catedral, el seminario menor y hasta la casa del propio obispo acogen a 2.000 musulmanes, convertidos en refugiados en su propia ciudad tras el ataque de grupos de autodefensa antimusulmanes. Dos representantes del Gobierno visitaron la zona el martes para tomar una decisión. «Es excesivo dejar a tantas personas en el seminario. Pero parece ser que no quieren montar un campo de refugiados», cuenta el obispo cordobés, misionero comboniano.
El rebrote de la violencia en la República Centroafricana ha causado 11.000 desplazados en los últimos tres meses. Pero ahora «todo el país, sobre todo las zonas con más musulmanes, tienen su mirada puesta en Bangassou. Si mueren o hieren a muchos musulmanes, podría volver a estallar la situación en zonas que costó muchísimo aplacar [tras la guerra civil de 2013-2014]. Por ejemplo, el barrio PK5 de Bangui, donde está la mezquita que el Papa Francisco tuvo el coraje de visitar. Podrían pensar incluso en atacar Bangassou», añade el prelado.
El obispo, escudo humano
El 13 de mayo unos 2.300 hombres bien armados y organizados llegaron a la ciudad. Se definían como un grupo de autodefensa. Mayoritariamente cristianos, decían plantar cara a la violencia que desde comienzos de año siembra en la zona un grupo escindido de las milicias seleka, formadas sobre todo por musulmanes. «Estos grupos de autodefensa meten a todos los musulmanes en el mismo saco, y se han mostrado igual de criminales que los otros», lamenta Aguirre.
Los milicianos atacaron Tokoyo, un barrio musulmán. Sus habitantes buscaron refugio en la mezquita central, y comenzó el asedio. Al día siguiente, monseñor Aguirre se dirigió allí para negociar con los milicianos y proteger a los asediados. «Hice de escudo [humano] muchas horas. Nadie me disparó. Pero a los musulmanes les disparaban como a conejos», contó luego.
El presidente de la Conferencia Episcopal Centroafricana, el cardenal Dieudonné Nzapalainga, se desplazó hasta Bangassou el día 15 para prestar su apoyo. También una fuerza de intervención rápida de soldados portugueses reforzó durante unos días a los cascos azules de la MINUSCA, la misión de Naciones Unidas en la República Centroafricana. Cuando por fin evacuaron la mezquita y llevaron a quienes estaban en ella al seminario, el saldo según Cruz Roja era de más de cien muertos. Entre ellos, el imán.
«He hablado con los musulmanes que están en el seminario y están traumatizados por las masacres y especialmente por el asesinato de su líder –relata a Alfa y Omega Farah Mahamat, portavoz del Colectivo de Musulmanes Centroafricanos–. También el cardenal Nzapalainga estaba conmovido. Acababa de hablar con el imán, se fue a renegociar con los asediadores, y entonces se enteró de que había muerto. Dijo a la gente que esperara en oración y creyera en Dios».
En los últimos días, sus correligionarios «han encontrado esperanza gracias al apoyo material y psicológico de monseñor Aguirre, que estaba incluso dispuesto a sacrificarse para salvarlos. Dicen que si no hubiera sido por él, todos habrían sido asesinados. La Iglesia católica ha dado ejemplo del amor de Dios».
Desde el miércoles, monseñor Aguirre se esfuerza por atender a sus 2.000 huéspedes con la ayuda de la Iglesia local, de varias ONG y de la ONU. Alterna esta actividad con intervenciones en la radio llamando a la convivencia, y con el diálogo a tres bandas: con los milicianos, para que depongan las armas; con los cascos azules de la ONU, para evitar acciones que eleven el miedo y la tensión; y con los propios musulmanes, para ayudarlos a discernir su futuro.
«Sería un fracaso que los musulmanes se fueran»
Los grupos de autodefensa aseguran que no abandonarán la ciudad hasta que todos los seguidores del islam se hayan ido. «Algunos quieren quedarse, porque han nacido aquí. Otros quieren marcharse definitivamente», explica monseñor Aguirre. «Han perdido todo, han quemado sus casas, sus tiendas… Pero sería un fracaso enorme que se fueran. Desde que llegué aquí hace 35 años, Bangassou ha sido una sociedad pluricultural y plurirreligiosa».
Durante la guerra, Bangassou «fue una isla en medio del mar –explica Miguel Aguirre, hermano del obispo y presidente de la Fundación Bangassou–. Los conflictos se solucionaban sin violencia en los grupos de intermediación que creó [el obispo] con evangélicos y musulmanes. Observadores de la ONU quisieron verlo por si se podía reproducir en otros sitios».
Ahora, de nuevo, grupos llegados de fuera amenazan este trabajo al que tantos esfuerzos han dedicado tanto los líderes cristianos como musulmanes. Pero ellos siguen insistiendo en que «esta no es una guerra religiosa –afirma Mahamat–. Quienes fueron a matar a los musulmanes no lo hacían en nombre del cristianismo o de Jesús. Los dos grupos armados quieren manipular el conflicto haciendo creer que es religioso, pero eso es falso. No quieren que musulmanes y cristianos convivan, crean caos y más caos para saquear y apoyar sus movimientos rebeldes. Esta guerra es política y no se parará pronto. Es una guerra instrumentalizada por el control del poder y la riqueza».
María Martínez López
Alfa y Omega

Carta del arzobispo de Madrid: Los medios caminan, edifican y confiesan


Hay una maestra en el arte verdadero de la comunicación: la Virgen María, que nos dio la noticia más importante que existe. La misión de la Iglesia es dar la gran noticia de Jesucristo a los hombres con hechos y palabras
Este domingo celebramos la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que el Papa Francisco ha convocado este año con el lema Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos. Creo que hay una maestra con el arte verdadero de la comunicación. Ella sabe dónde está el manantial de la esperanza y la confianza. Permitidme hablaros de la singularidad de esta artista que es la Virgen María. Ella nos dio la noticia más importante que existe y mantiene su vigencia, y también fue la que mejor comunicó la misma. La misión de la Iglesia es dar la gran noticia de Jesucristo a los hombres con hechos y palabras y, ahora que terminamos el mes de mayo, me parece oportuno poner a la Virgen como una propuesta de comunicadora que siempre construye y que nos une a los hombres. A un mundo que vive con una rapidez inusitada procesos de cambio y de transformación, Ella le puede entregar lo más necesario: a Jesucristo. Con los ojos de María vemos que esta época –mucho más que otros momentos– requiere un crecimiento en la cultura de la comunicación, que lo es de escucha y de diálogo. Atrevámonos a hacerlo todos y asumamos esta responsabilidad.
Cuando uno se pone a pensar en cómo la Iglesia debe hacer la comunicación, inmediatamente, por lo menos a mí, aparece la Santísima Virgen María. No es extraño que el Concilio Vaticano II, en la constitución Lumen gentium, diga sobre María: «Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra de la salvación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo hasta la muerte» (LG 57), «la Madre de Dios es figura de la Iglesia, como enseñaba san Ambrosio: en el orden de la fe, del amor y de la unión perfecta con Cristo» (LG 63). Es de Ella, por Ella y con Ella con la que debemos vivir el aprendizaje de la comunicación a todos los hombres. ¿Por qué será que a la Virgen todos la escuchan y atienden, hasta los que parece que están y son más distantes? ¿Qué es lo que provoca en el corazón?
Mucho me gustaría que ahora que termina este mes de mayo acogiésemos el regalo de María de la comunicación. ¿Cómo? Caminando como Ella, edificando como Ella y confesando como Ella. Que sea la Virgen quien nos regale la comunión que tenemos que tener con Cristo, esa que tan bellamente describe Ella en su vida, en los momentos más importantes de la vida del Hijo de Dios con los hombres. Hemos recibido y estamos estudiando y respondiendo al documento preparatorio del próximo Sínodo de los Obispos, dedicado a Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. Es oportuno pedir a María que nos regale su unidad y comunión con Cristo para ver, para poder descubrir que todos tenemos una vocación al amor que asumir y que tenemos que concretarla en la vida cotidiana a través de una serie de opciones que van a articular un estado de vida.
En esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales ofrezcamos el camino de María, que es tan sugerente para vivir y mantener en todas las circunstancias un encuentro de honda existencia, para comunicar una noticia que configura una manera de ser, estar, vivir y construir nuestra sociedad. Me agradaría que hiciéramos el mismo itinerario que María. Su capacidad de comunicación y de entrar en el corazón de los hombres llevando la noticia que hace al mundo diferente y a los hombres nuevos, se nos manifiesta y revela en su historia personal: a) desde el primer instante en que recibe la noticia de que va a ser Madre de Dios, se pone en camino; b) cuando nace Jesús en Belén, allí con los pastores y los magos, muestra a su Hijo; c) cuando presenta a Jesús en el templo y el anciano Simeón, tomándole en sus brazos, exclama: «Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos, luz para alumbrar a las naciones»; d) cuando, perdido Jesús en el templo de Jerusalén, lo encuentran sus padres y les dice que está «ocupado en las cosas de su Padre»; e) en las bodas de Caná, cuando, movida por compasión, pide a su Hijo que realice el primer milagro y promueva la alegría de la fiesta entre aquellas gentes; f) cuando oye cómo su Hijo pone y propone el Reino por encima de consideraciones y de lazos de la carne y de la sangre, diciendo que son felices quienes escuchan y guardan la Palabra de Dios; g) cuando el Señor nos la entrega como Madre de todos los hombres, y h) en los inicios de la Iglesia, cuando los discípulos perseveraban en la oración unidos, allí estaba Ella también.
Tres tareas
Al repasar esta trayectoria, podemos sacar tres tareas que nos da Santa María para ser comunicadores según el Evangelio:
1. Caminar como Santa María: no te pongas en el camino de la vida sin llevar noticias que dan vida y horizontes, formulan y construyen caminos de fraternidad, de unidad. Deseamos ser un pueblo, una familia única. ¿Qué llevamos en y para el camino? ¿Nos detenemos a dialogar con todos los hombres? ¿Somos capaces de formular con hechos la cultura del encuentro? Hay que saber decir a la Virgen que queremos ser un solo pueblo, no queremos estar peleados y divididos; deseamos ser familia, no hablamos de revanchas; deseamos cuidar unos de otros, necesitamos vivir como hermanos y por eso eliminar la envidia, la discordia, la violencia. Es necesario recuperar la memoria de cómo se vive como hermanos. En ti, Madre de todos los hombres, recuperamos esa memoria. Hay que caminar para encontrar al otro y hacerle experimentar la fuerza de Dios que se manifiesta en nuestras vidas, como lo hizo María: atravesó regiones montañosas, hizo saltar de gozo a un niño que aún no había nacido y prorrumpir de alegría a una mujer que sintió el gozo de la presencia de Dios.
2. Edificar como Santa María: se edifica escuchando a Dios, siguiendo la orientación que Él nos da con su Palabra. María es maestra en el arte de escuchar. Sepamos detenernos a escuchar al otro, detenernos en su vida, en su corazón, no pasar de largo. ¿Tenemos miedo a escuchar? ¡Cuántas cosas cambiarían si escuchásemos! Así se edifica sobre roca, sobre la realidad y no sobre arena. Dejemos que el otro entre en nuestra vida. Que sepamos sentir lo que tienen los demás en su corazón. ¡Cuánto cambiaría nuestro mundo! Que sepamos escuchar para recibir lo que otros tienen en sus vidas y necesitan contárnoslo. Que nunca seamos una ventanilla oficial que damos o nos entregan papeles, pero no nos dejan comunicar lo que más necesita el ser humano. Hay que edificar sobre un terreno que debemos saber cómo es y qué tiene.
3. Confesar como Santa María: se es testigo del Señor cuando se le confiesa con nuestra vida. Cuando sabemos que tenemos que vivir con las palabras que salieron de la boca de la Virgen María: «Haced lo que Él os diga». La alegría llega a la vida de cada uno de nosotros y a todos los hombres cuando hay coherencia y somos capaces de mantener la esperanza, sabiendo y teniendo la certeza de que el Señor siempre camina a nuestro lado y ni un instante nos abandona. Nunca apaguemos el corazón a esta confianza, seamos luz de esperanza como María. Comuniquemos esta luz. Dejémonos siempre sorprender por Dios, también cuando llegan las dificultades, ya que Él siempre nos sorprende con su amor. Alejados de Él nada podemos comunicar, ni alegría, ni esperanza. Fuera de Él nada podemos confesar. Como le gustaba decir al Papa Benedicto XVI, «el discípulo sabe que sin Cristo no hay luz, no hay esperanza, no hay amor, no hay futuro».
Con gran afecto, os bendice,
+Carlos Card. Osoro Sierra, arzobispo de Madrid

26 de mayo: san Felipe Neri, fundador


Nació en Florencia el 21 de julio de 1515. Su padre era notario; su madre murió pronto y lo educó su madrastra. En 1532 abandonó su casa; se marchó a San Germán, cerca de Montecasino con su tío, un comerciante rico, que quiso nombrarlo heredero y se quedó con las ganas.
Se fue a Roma en 1536, y ya no saldrá de allí; quería vivir como ermitaño laico. Vivió pobre de solemnidad; sobrevivió –entre penitencias, ayunos y mucha oración– gracias a la ayuda que le prestó durante catorce años su compatriota Galeotto Caccia, trabajador de la Aduana pontificia. Estudió filosofía en la Sapienza y teología con los agustinos. Al terminar los estudios se dedicó con todas sus energías al apostolado, montando curiosas y novedosas empresas que le dieron más de un disgusto grave.
Había que tener iniciativas porque la cosa estaba mal en la Iglesia. El Renacimiento había traído todos los ya sepultados cadáveres del paganismo, y aquellos vientos trajeron la tempestad de la herejía protestante y la Contrarreforma… de la cabeza a los pies hay ponzoña; hasta el papa Adriano VI lo ha dicho. Por todas partes hay gente pobre e ignorante, los jóvenes van y vienen sin guía. Felipe decide poner en juego toda su imaginación y optó por el camino de la alegría, llegando a ser el conversador más simpático, afable y divertido del viejo barrio de los peregrinos; se hace encontradizo con los jóvenes, es bromista y dicharachero; con su simpatía atrae a la gente que luego se queda pegada en el imán de su bondad; organiza actividades para ejercitar la caridad con visitas a las cárceles, ayudando a estudiantes pobres, y dando ánimo a los enfermos de los hospitales.
Entremedias, comienzan a rumorearse por Roma algunos resultados más llamativos de su afán apostólico, como cuando llevaban al cadalso al antiguo intelectual dominico Paleólogo, hereje convicto y confeso; Felipe le salió al encuentro y le habló con tal entusiasmo y convicción que se convirtió.
Con treinta y seis años, «Pippo Buono» –Felipe el Bueno– se decidió a hacerse sacerdote; tardó tanto en su decisión, por un pronunciado sentimiento de indignidad; era el 1551. Se retiró a la iglesia de San Girolamo della Caritá, –San Jerónimo de la Caridad–. Empezó bien para ganar más en humildad; un día, ya revestido con alba vieja no muy limpia y ornamentos de desecho le impidieron celebrar la misa porque se habían enterado de que animaba a los sacerdotes a celebrar diariamente la Eucaristía, y a los fieles a que comulgasen con frecuencia. Bonsignore Cassiaguerra, que acababa de ser elegido superior de la casa, lo ayudó porque compartía sus ideas; luego se les añaden Tarugi, senador romano que llegó a ser arzobispo de Avignon, y Baronio. Con estos apoyos, el apostolado cobra intensidad: interminables horas de confesonario, incremento de las visitas a enfermos en hospitales, y atención a la afluencia de discípulos, que se reúnen en una especie de desván habilitado para rezos, cánticos e instrucción religiosa.
Procura diversión sana para la juventud. ¡Organizó muchas y frecuentes procesiones populares! sin tumulto ni degeneración profana; rezando, cantando y caminando entre las siete Basílicas, con comida en pleno campo, y durando un día; aquellas manifestaciones multitudinarias adquirían especial solemnidad, folclore, y parafernalia con aditamentos juveniles expresivos, principalmente durante el carnaval romano. Claro que aquella manera de proceder no fue a gusto de todos. Hubo gente muy seria y conspicua a la que le pareció extraño en exceso aquel apostolado. La Inquisición se interesó por Felipe y menos mal que el papa Paulo IV se quedó prendado de él; con Pío V se le prohibieron las procesiones y vigilaron su predicación; les parecía que tanto éxito se basaba en la excentricidad.
Su principal obra fue la fundación del Oratorio. Lo nombraron rector de la iglesia de San Juan Bautista de los florentinos; el papa firmó una bula en 1575 por la que instituía en Congregación de sacerdotes y clérigos, dándole la iglesia de la Vallicella, en la Vía Giulia, y el nombre de Oratorio, al grupo de clérigos que habían ido agrupándose en torno a Felipe; se gobernarían por los sencillísimos estatutos que para el orden y vida en San Jerónimo había dejado escritos Felipe. Ni quiso, ni aceptó una extensión fuera de Roma, como tampoco permitió vincular una casa con otra, porque el único vínculo que él quería entre los sacerdotes del Oratorio era el de la caridad, tratando de santificarse sin votos especiales con los consejos evangélicos, y que la dirección de cada casa estuviera bajo el cuidado de un rector autónomo elegido cada tres años.
Con la oración, recibió abundantes gracias místicas y sufrió frecuentes éxtasis en la mejor hora, la de la acción de gracias después de celebrar. En una de esas trepidaciones, se le rompieron algunas costillas, como lo demostró la autopsia.
En 1595 se puso muy enfermo; recibió los últimos sacramentos y la comunión de manos de Carlos Borromeo. El día 26 de mayo murió.
Lo canonizaron en la misma ceremonia que a los españoles Isidro, Ignacio de Loyola, Francisco Javier y Teresa de Jesús.
Me cae especialmente simpático este hombre enamorado de Dios que supo ir contracorriente en tiempos muy difíciles, que se puso el mundo por montera, que vivió la caridad de modo eminente, que descubrió el camino a tantos con su alegría y buen humor, y que se preocupó por los sacerdotes. Sí, me gusta que haya sido canonizado con tanta gente española; es un buen contacto, y quizá una premonición, un presagio. Ya veremos.
Archimadrid.org

Nadie os quitará vuestra alegría




Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 20-23a

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «En verdad, en verdad os digo, vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.
También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada».
Palabra del Señor.

jueves, 25 de mayo de 2017

¿Por 'todos' o por 'muchos'?

 Ha causado estupor, por no decir escándalo, el cambio de las palabras de la consagración eucarística, ordenado por la Congregación del Culto y asumido por nuestros obispos, imponiendo el "entregado por vosotros y por muchos" en vez del "por todos" pacíficamente arraigado.
Si desde el principio se hubieran traducido así las palabras de Jesús en la institución de la Eucaristía, ya sería discutible, pero el cambio tardío no puede dejar de producir la impresión de que el "muchos" deroga el "todos", y de que Jesucristo no murió por todos los hombres. ¿Habrán nacido algunos predestinados a la condenación eterna?
Se ha alegado una traducción literal del latín tradicional "pro multis", pero detrás del latín está el griego "pollois", y detrás del griego está el hebreo "rabbim", que no es limitativo sino indefinido y significa multitud, número infinito, como en el Siervo de Yahvé de Is 53,13.
Puestos a revisar versiones tradicionales con afán de literalidad, con el mismo criterio habría que cambiar también la última petición del padrenuestro según Mateo. El "libera nos a malo" latino se ha traducido siempre, en la liturgia, el catecismo y la piedad, por "líbranos del mal", cuando literalmente deberíamos decir "líbranos del malo", es decir, del demonio.
En el original griego de Mateo 6,13, leemos "ponerou", traducido al latín por "malo", pero no es ablativo del neutro "malum", "el mal", sino del masculino "malus", "el malo", "el maligno". En Mateo es una explicitación de la petición anterior: "no nos dejes caer en la tentación, antes líbranos del tentador", "del maligno".
En el fondo de esta aparente fidelidad al texto original hay que ver una resistencia a la reforma litúrgica conciliar, de la que se han dado ya repetidas muestras.

(Hilari Raguer osb).