martes, 14 de marzo de 2017

El Papa en Santa Marta: El camino de conversión cuaresmal pide hacer el bien concretamente


Alejarse del mal, aprender a hacer el bien y dejarse llevar adelante por el Señor es el camino de conversión cuaresmal. Lo indicó el papa Francisco en su homilía de la misa celebrada este martes en la Residencia Santa Marta. Y precisó que “Convertirse no es ir donde una hada que con la varita mágica nos convierte” sino que se manifiesta en “cosas concretas”.
Francisco reflexionó acerca de las palabras del profeta Isaías en la Primera Lectura del día. “Cada uno de nosotros, cada día, hace algo malo”, y por eso dijo es necesario “no acostumbrarse a vivir en medio de las cosas malas” y alejarse de lo que “envenena el alma” y la hace pequeña, y aprender a hacer el bien.
Y si bien reconoció que “no es fácil hacer el bien. Debemos aprenderlo siempre. Y Él nos enseña. Pero aprendan. Como los niños. En el camino de la vida, de la vida cristiana, se aprende todos los días. Se debe aprender todos los días a hacer algo, a ser mejores que el día anterior. Aprender.
“Alejarse del mal y aprender a hacer el bien: esta es la regla de la conversión, porque convertirse no es ir donde una hada que con la varita mágica nos convierte. ¡No! Es un camino”.
Por tanto es necesario coraje para alejarse y humildad para aprender a hacer el bien, que se ejerce con hechos concretos:
“Él, el Señor, aquí dice tres cosas concretas, aunque hay tantas otras: 
busquen la justicia, socorran al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan la causa de la viuda… Cosas concretas. Se aprende a hacer el bien con cosas concretas, no con palabras. Con hechos… Por esto Jesús, en el Evangelio que hemos escuchado, reprocha a esta clase dirigente del pueblo de Israel, porque “dicen y no hacen”, no conocen lo concreto. Y si no existe lo concreto, no puede existir la conversión”.
El Santo Padre exhortó: “Aléjense del mal, aprendan a hacer el bien. ‘Ánimo, levántate, ven, hablemos y sigamos adelante’. – ‘Pero, yo tengo tantos pecados’, – ‘No te preocupes. Si tus pecados fueran como escarlata, se volverían blancos como la nieve’.
Este es el camino de la conversión cuaresmal. Simple. Es un Padre que habla, es un Padre que nos quiere, nos quiere mucho. Y nos acompaña en este camino de conversión. Sólo nos pide que seamos humildes. Jesús les dice a los dirigentes: ‘El que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado’”, dijo.
El Señor es capaz de “hacer este milagro”, es decir, “cambiarnos”, no de un día para el otro, sino en el camino: “Es un Padre que habla, es un Padre que nos quiere, nos ama. Y nos acompaña en este camino de conversión. Sólo pide de nosotros que seamos humildes. Jesús dice a los dirigentes: “El que se ensalce, será humillado y el que se humille será ensalzado”.
El Obispo de Roma concluyó su homilía señalando cuál es “el camino de la conversión cuaresmal”: Alejarse del mal, aprender a hacer el bien, levantarse e ir con Él. Entonces todos nuestros pecados serán perdonados”.
Zenit

La Conferencia Episcopal Española reelige presidente al cardenal Blázquez



La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE) se encuentra reunida desde ayer lunes, hasta el viernes viernes 17 de marzo en su 109º reunión. Durante estos días se procede a a la renovación de cargos para el trienio 2017-2020, excepto el del secretario general, que se elige para un período de cinco años.
El cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez Pérez, ha sido reelegido hoy martes, como presidente de la CEE en la primera votación, y permanecerá así en un segundo trienio consecutivo.
En cambio el arzobispo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares, ha sido elegido vicepresidente.

El orden del día de la Asamblea incluye además el estudio de los siguientes temas:
– Situación de la enseñanza de religión en España, en el proceso del pacto educativo.
– Reflexiones sobre la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis. Se contará con intervención de
Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero.
– Documento preparatorio para la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, sobre el tema “los Jóvenes, la Fe y el discernimiento vocacional”.

Un dato sobre la Iglesia en España, es que en el 2016 se han ordenado 138 nuevos sacerdotes. Al mismo tiempo, durante el presente curso 2016/2017, se forman en España 1.247 seminaristas mayores.
Zenit

Francisco, cuatro años del Pontificado de las reformas



El 13 de marzo de 2013 Jorge Mario Bergoglio fue elegido el primer Papa no europeo latinoamericano
Francisco de Asís recibió la misión de reconstruir la Iglesia, y restauró con sus propias manos la ermita de la Porciúncula. Más adelante pudo transmitir su mensaje de pobreza a toda la Iglesia de la que nació una verdadera renovación, una verdadera reforma. Ahora que estamos celebrando los quinientos años del inicio de la Reforma luterana, viene bien recordar –según palabras de Juan Pablo II− que «los verdaderos reformadores son los santos». Dejan que Dios actúe en ellos y, por medio de sus vidas, reforman de verdad la Iglesia.
El 13 de marzo del 2013 fue elegido el primer Papa no europeolatinoamericano, para más señas. Llegado «casi desde el fin del mundo», como él mismo se presentó en el balcón central de la basílica de San Pedro, se propuso reformar la Iglesia siguiendo los pasos del santo de Asís, del Vaticano II y de sus predecesores. El mensaje ha calado en el pueblo cristiano, a quienes pedía su bendición tras su elección, al comenzar su pontificado. Muchos de los más de 1200 millones de católicos han recuperado el orgullo de la fe, y un número incontable de personas vuelven a interesarse por el mensaje y la persona de Jesús.
La sencillez y el estilo evangélico de Bergoglio, su opción preferencial por los pobres y su empeño por mostrar una Iglesia misericordiosa, misionera y «en salida», han logrado el llamado «efecto Francisco» en todo el mundo. Incluso en lugares donde los cristianos son minoría, como el norte de África o Extremo Oriente, se siguen con atención sus gestos. Como decía Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger: «sus palabras llegan al corazón de los que creen y de los que no creen». Ser católico vuelve «a estar de moda», dicen con su habitual ironía y escepticismo los mismos romanos.
Casos de pederastia
Francisco está llevando a cabo la reforma de la curia en la ciudad eterna, a la que deben seguir las diócesis de todo el mundo. En estos cuatro años ha reforzado el control en los casos de pederastia y sobre las finanzas del Vaticano. Ha promovido por tanto una reforma que es limpieza. Para ayudarle en esta tarea creó un Consejo de cardenales con nueve purpurados de los cinco continentes. Había que intervenir de urgencia. Expresó su visión de la Iglesia con una de sus felices imágenes: «como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto».
Francisco se ha erigido en estos cuatro años como un indiscutible líder espiritual, mirado con simpatía también por otros cristianos como ortodoxos, anglicanos y protestantes. Y también por no creyentes. Esta buena imagen facilitó por ejemplo la mediación entre Cuba y Estados Unidos, logrando que se normalizaran las relaciones hasta ese momento. Su próximo golpe fue la encíclica dedicada a la ecología y el medio ambiente, publicada posiblemente antes de mitad de año. Después vino la «ecología del amor», presentado en ese apasionado canto titulado Laudato sí. Pueden venir más propuestas de reformas, sobre todo interiores. Permanezcan pues atentos a sus pantallas.
Pablo Blanco /ABC. Profesor de la Universidad de Navarra
Alfa y Omega

La Misa de La 2 triplica su audiencia media


La última emisión de la celebración alcanzó un 18,6 por ciento de share frente al 2,6 de la cadena
Este domingo, la emisión de la Misa en La 2 alcanzó un 18,6 por ciento de share. Este dato está muy por encima del 6,6 por ciento de media que recoge normalmente, más aún si tenemos en cuenta que la media de la cadena es del 2,6 por ciento. Así ha respondido España a la petición que Podemos, de manos de su secretario general, le hacía a RTVE exigiendo que se elimine las misas católicas de la programación con el pretexto de que «una televisión pública no es el espacio más sensato para ritos religiosos». Una idea a la que se sumó Albert Rivera, partidario de discutir la propuesta a través de la Comisión de control de RTVE.
La buena acogida de esta última misa se debe en gran parte a la respuesta de miles de personas que compartieron a través de las redes sociales su ánimo de convertir la emisión de ayer en una de las más vistas. «El domingo poned la TVE2 a las 10.30 para la celebración de la Misa, estés delante o no… Pero ponla, que después ellos cuentan la audiencia…Pablo Iglesias está pidiendo que suprima la misa de las 2. Cuando da un servicio a enfermos y ancianos que no pueden acercarse a sus parroquias. Pasadlo», decía una cadena de WhatsApp que ha llegado a decenas de personas.
Con el mismo pretexto se creó una entrada en Change.org que reune ya casi 56.000 firmas. «Con 89 años para Mariano ya no es fácil ir a Misa. Sufre problemas en las piernas que le impiden ir a la iglesia cada domingo. A veces puede ir, pero tienen que ayudarle constantemente sus hijos. Y aun así el dolor que padece es muy fuerte», expone la entrada en Charge.org. «Gracias a la Misa que retransmite cada domingo La 2 de Televisión Española, Mariano puede sentir la alegría de la fe en la celebración de la Eucaristía. ¡Y no te imaginas la ilusión de Mariano cuando la Misa la emiten con el Papa Francisco desde el Vaticano! Tendrías que ver su cara. Si tienes algún ser querido en esta situación sabrás a lo que me refiero. Porque Mariano no es el único que ve la Misa en La 2: más de 300.000 personas encienden su televisión en este canal para vivir la Misa cada domingo», añade.
En el escrito que Podemos presentó al Congreso dice que «en España conviven personas de muchas ideologías y de distintas creencias religiosas: católicas, islamistas, evangelistas, ortodoxas, ateas, agnósticas o judías». Sin embargo, el Centro de Investigaciones Sociológicas del pasado febrero indicaba que el 70,2 por ciento de la población de España se considera católica frente a tan sólo un 15 que dice no profesar ninguna religión.
ABC Play

El mundo vive la mayor crisis humanitaria desde 1945, según la ONU



En febrero la ONU alertó de que unos 20 millones de personas están en situación de hambruna o en riesgo creíble de caer en ella en los próximos seis meses
El mundo vive actualmente la mayor crisis humanitaria desde 1945, según advirtió este sábado la ONU, que hizo expresó de nuevo su alarma sobre el riesgo de hambruna de unos 20 millones de personas. «Estamos en un momento crítico de la historia. Ya a principios de año nos estamos enfrentando a la mayor crisis humanitaria desde la creación de Naciones Unidas», dijo al Consejo de Seguridad el jefe humanitario de la organización, Stephen O’Brien. A esa situación se suma ahora una posible hambruna en cuatro países -Sudán del Sur, Somalia, Yemen y el nordeste de Nigeria-, recordó O’Brien.
En febrero la ONU alertó de que unos 20 millones de personas en esas naciones están en situación de hambruna o en riesgo creíble de caer en ella en los próximos seis meses. La ONU solo utiliza el término hambruna cuando se reúnen en una zona ciertos niveles de mortalidad, desnutrición y hambre, situaciones extremas y muy poco habituales, con apenas una decena de casos en las últimas tres décadas. «Sin un esfuerzo global colectivo y coordinado, la gente simplemente morirá de hambre», insistió hoy O’Brien, que informó al Consejo de sus recientes visitas a Yemen, Sudán del Sur y Somalia para evaluar la situación humanitaria.
El responsable de Naciones Unidas dijo que es necesaria una «inyección inmediata de fondos» para atender a los necesitados en esos tres países y el nordeste de Nigeria. «Para ser precisos necesitamos 4.400 millones de dólares para julio y ese es un coste detallado, no una cifra para negociar», afirmó. En febrero, Naciones Unidas había señalado que era fundamental reunir esa cantidad antes de finales de marzo. Según explicaron hoy a Efe fuentes de la organización, las distintas fechas responden a la dificultad de determinar el plazo exacto en el que se necesita el total de los 4.400 millones de dólares y la realidad se aproxima más a lo indicado hoy por O’Brien. El dinero, insistieron, se necesita en cualquier caso de forma muy urgente para poder responder a estas crisis.
Efe/ABC
Alfa y Omega

No hacen lo que dicen



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».
Palabra del Señor.

Papa Francisco: Cuatro Años de Pontificado al servicio de Dios y de la Iglesia






El 13 de marzo de 2013, pasará a la historia como el día en el que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa de la Iglesia Católica, adoptando el nombre de Francisco y siendo el primer 
Pontífice latinoamericano. Han pasado ya cuatro años desde aquel día en el que el mundo conoció la voz  del Santo Padre. Hoy Los oyentes de Radio Vaticana desean felicitarlo y comparten a través de nuestro número de WhatsApp sus saludos y oraciones para el Sucesor de Pedro. Escuchemos:

lunes, 13 de marzo de 2017

El riesgo de la fe


Génesis 12, 1-4: “Deja tu país, para ir a la tierra que Yo te mostraré”
Salmo 32: “Señor, ten misericordia de nosotros”
Timoteo 1, 8-10: “Dios nos ha llamado a que le consagremos nuestra vida”
San Mateo 17, 1-9: “Su rostro se puso resplandeciente como el sol”

Son como esas raras perlas que se encuentran con gran dificultad pero que hacen que el buscador renueve su optimismo y se enfrente a los obstáculos con mayor dedicación. Con ingenuidad el grupito de catequistas me platican sus proyectos y sus ilusiones para transformar su comunidad. No les importa que estén circundados de narcotraficantes, no les atemoriza que ya a alguno de ellos lo hayan amenazado, no se doblegan por las dificultades. Se sienten llamados por el Señor y no están dispuestos a renunciar a sus sueños. “Nosotros vivimos una experiencia de comunidad, de ayuda y de respeto a la naturaleza y ahora lo tenemos que recobrar. Ese sueño no se aparta de nuestras mentes. Si Abraham se levantó y tuvo fe, cuando no tenía nada, nosotros que ya hemos tenido una probadita no nos vamos a desanimar”. Disposición, fe decidida y un compromiso grande con Dios.
¿Qué es más difícil: iniciar o reconstruir? Cuaresma es el tiempo de conversión, de cambio, de renovación. Hay quien mira la Cuaresma como una larga estación que nos frena y nos pone en pausa, pero las lecturas de este día nos manifiestan todo lo contrario y nos la presentan como la búsqueda entusiasta, la inquietud constante, el estar siempre en tensión hacia un objetivo: el verdadero encuentro con Dios y con su Reino. Desde las palabras dirigidas por Dios a Abram, exigiendo que deje su país y sus parientes, pasando por las recomendaciones de Pablo a Timoteo que le recuerda que Dios nos ha llamado para que le consagremos la vida, hasta las palabras de Jesús a sus discípulos que no les permite que se queden sólo en la contemplación, sino que les ordena: “Levántense”, todo es una dinámica de búsqueda e inquietud que debe inflamar el espíritu del creyente. Parecería que Dios tiene una especial predilección por las palabras que mueven y motivan: “Deja tu casa”, “Síganme”, “Levántense”. Y nosotros que siempre buscamos las seguridades, que nos aferramos a nuestras posesiones, que nos encadenamos a nuestras ideas. Todas las palabras de este día parecerían querer infundirnos un entusiasmo que desinstale, nos ponga en marcha y en búsqueda.
Quien escucha la primera lectura y contempla a Abram instalado en su territorio, con sus posesiones y su parentela, difícilmente entiende que se entusiasme y que dejándolo todo, se lance en búsqueda de la tierra prometida, sostenido solamente por las palabras de un Dios que lo ha puesto en camino. Va en búsqueda de una tierra nueva y sólo lo sostiene su fe. Es modelo de todo cristiano que debe ponerse en movimiento y buscar el ideal manifestado por el encuentro con Dios. Hoy el hombre moderno, que se dice más libre que nunca, se descubre abotagado de bienes y de falsas ilusiones, que lo han hecho sacrificar la libertad, la conciencia y la autenticidad. No miramos las estrellas porque le tememos a la oscuridad y al riesgo del campo abierto, y preferimos permanecer resguardados en nuestras cuatro paredes. Es cierto, hay muchos riesgos en el camino pero se están buscando nuevos ideales. No nos es lícito permanecer indiferentes y acomodados, mientras el Señor nos invita a construir una casa para todos, a buscar una nueva tierra de hermanos. El verdadero cristiano se descubre por su entusiasmo y su ardor, por su fervor y dedicación al escuchar la Palabra que lo invita y lo desinstala. Es el hombre de fe que cree en el Dios de las promesas y que en Él pone toda su esperanza.
Jesús reta a sus discípulos para que tengan fe. No es la fe que protege y cubre como un manto, es la fe que acepta el riesgo y la aventura. Igual que Abram que deja sus cosas y toma la fe como su brújula y estrella, que abandona sus razones terrenas y se fía de las promesas, ahora Jesús pide a sus discípulos una nueva aventura en la construcción de su Reino. Al anunciar su pasión y su muerte, les ha puesto nuevas y radicales condiciones en su seguimiento. Mas no los deja en la oscuridad y les permite atisbar las razones de estas exigencias. Al transfigurarse, Dios mismo es quien habla y quien da su palabra para confirmar el camino de Jesús. La Transfiguración es un acontecimiento que busca animar y reorientar a los discípulos tan dispuestos a la búsqueda de los primeros lugares y tan reacios a la cruz. Manifiesta la gloria de Jesús y anticipa su victoria sobre la cruz. Pero la Transfiguración no tiene la intención de adormecer a los discípulos o asegurarles un triunfo terreno. Cuando Pedro, en el éxtasis de la contemplación, propone permanecer en las alturas, contemplando el triunfo de Jesús, es despertado bruscamente e invitado a levantarse sin temor. La Transfiguración devela el sentido misterioso y profundo de la vida de Jesús, pero de ninguna manera permite a los discípulos que se queden en contemplaciones y que abandonen la cruz. Deben volver a la realidad. Y es también la realidad del discípulo actual: no puede permanecer indiferente en la altura de la montaña. Puede subir a la montaña para llenarse de Dios, para discernir y descubrir su voluntad, para llenar su corazón de entusiasmo, pero no para alejarse de su compromiso frente a los hermanos.
El camino de la resurrección siempre pasa por el camino de la cruz y la Transfiguración nos descubre su verdadero sentido. La voz venida del cielo ordena a los discípulos que se fíen de la palabra de Jesús: “Éste es mi Hijo… escúchenlo”. Así, confiados en la Palabra, encontrarán la fuerza para bajar del monte y recorrer con el maestro el camino de la cruz. También para nosotros está dirigido el mensaje de Jesús: no puede ser verdadero discípulo quien se aísla de los hermanos, quien se instala cómodamente en la vida y tranquiliza su conciencia con visiones espiritualistas. Alejarse del compromiso con los hermanos y evadir el servicio a los más necesitados no es experiencia verdaderamente cristiana. La única forma de escuchar a Jesús es siguiendo su mismo camino: caminar y aprender con Jesús; caminar y ver con Jesús; caminar y descubrir el rostro de Jesús en los hermanos. Pedro, que ha descubierto la gloria y se ha extasiado en la contemplación, tiene ahora más razones para seguir a Jesús pero no para quedarse adormilado.
Subamos a la montaña con Jesús, contemplemos la transformación y belleza de su rostro, escuchemos la voz del Padre y después levantémonos dispuestos a cargar la cruz con Jesús. Nos pone el ideal para que no nos perdamos en el camino, nos enseña el rostro resplandeciente de Jesús, pero después nos invita a que lo acompañemos en la marcha de cada día, en el trabajo con los hermanos, en la carga cotidiana de la cruz.
Señor, Padre Santo, que nos mandas escuchar a tu amado Hijo, despiértanos de nuestras indiferencias y purifica nuestros ojos para que al contemplar a Cristo glorioso nos comprometamos a descubrir su rostro en cada uno de nuestros hermanos. Amén.

Enrique Díaz Díaz

Zenit

Presentan el logotipo del viaje de Francisco a Colombia: «Demos el primer paso»


Al mismo tiempo que en la Oficina de prensa de la Santa Sede se daba a conocer el anuncio de la visita del papa Francisco a Colombia, del 6 al 11 de septiembre próximos, visitando las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena, en la sede de la Conferencia Episcopal Colombiana se realizó una rueda de prensa en la que fue presentado el logotipo del viaje apostólico.
En la imagen oficial se invita a los colombianos a que «demos el primer paso» para alcanzar la reconciliación y la paz.
La presentación estuvo a cargo monseñor Fabio Suescún Mutis, obispo castrense y responsable, por parte de la Iglesia, del Comité de la preparación para la visita del Santo Padre. El obispo explicó que con esta imagen la Iglesia propone a los colombianos ser misioneros de la reconciliación.
«La visita del Papa Francisco es un momento de gracia y alegría para soñar con la posibilidad de transformar nuestro país y dar el primer paso. El Santo Padre, es un misionero para la reconciliación. Su presencia nos ayudará a descubrir que sí es posible volver a unirnos como nación para así aprender a mirarnos de nuevo con ojos de esperanza y misericordia», explicó el obispo.
En la imagen, que tiene como fondo los colores del Vaticano – amarillo y blanco-, el Santo Padre camina para dar el paso y comenzar a construir y soñar; porque todo cambio comienza con la conversión del corazón, todo cambio necesita un momento para volver a encontrarnos y es un momento en nuestra historia para descubrirnos como país, que se refleja en la figura precolombina colombiana.
En este marco, dar el primer paso significa reconocer el sufrimiento de otros, perdonar a quienes nos han herido, volvernos a encontrar como colombianos, entender el dolor de los que han sufrido, sanar nuestro corazón, descubrir el país que se esconde detrás de las montañas y construir un país en paz.
«Dar el primer paso, es volver a acercarnos a Jesús, volver a encontrarnos con el amor de nuestras familias, desarmar las palabras con nuestro prójimo y tener compasión con quienes han sufrido», aseguró monseñor Fabio Suescún Mutis.
Zenit

COMENTARIO DEL PAPA FRANCISCO AL EVANGELIO DE HOY:




“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hemos escuchado el pasaje del Evangelio de Lucas: «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo» (v. 36)... Nos preguntamos: ¿Qué significa para los discípulos ser misericordiosos? Esto es explicado por Jesús con dos verbos: «perdonar» (v. 37) y «donar» (v. 38).

La misericordia se expresa, sobre todo, con el perdón: no juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados» (v. 37). Jesús no pretende alterar el curso de la justicia humana, no obstante, recuerda a los discípulos que para tener relaciones fraternales es necesario suspender los juicios y las condenas. 

Precisamente el perdón es el pilar que sujeta la vida de la comunidad cristiana, porque en él se muestra la gratuidad del amor con el cual Dios nos ha amado en primer lugar. ¡El cristiano debe perdonar! pero ¿Por qué? Porque ha sido perdonado. 

Todos nosotros hemos sido perdonados. Ninguno de nosotros, en su propia vida, no ha tenido necesidad del perdón de Dios. Y para que nosotros seamos perdonados, debemos perdonar. Lo recitamos todos los días en el Padre Nuestro: «Perdona nuestros pecados; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden». Es decir, perdonar las ofensas, perdonar tantas cosas, porque nosotros hemos sido perdonados por muchas, muchas ofensas, por muchos pecados. 

Y así es fácil perdonar: si Dios me ha perdonado ¿Por qué no debo perdonar a los demás? ¿Soy más grande que Dios? Este pilar del perdón nos muestra la gratuidad del amor de Dios, que nos ha amado en primer lugar. 

Juzgar y condenar al hermano que peca es equivocado. No porque no se quiera reconocer el pecado, sino porque condenar al pecador rompe el lazo de fraternidad con él y desprecia la misericordia de Dios, que por el contrario no quiere renunciar a ninguno de sus hijos. 

No tenemos el poder de condenar a nuestro hermano que se equivoca, no estamos por encima de él: tenemos más bien el deber de devolverlo a la dignidad de hijo del Padre y de acompañarlo en su camino de conversión.

A su Iglesia, a nosotros, Jesús indica un segundo pilar: «donar». Perdonar es el primer pilar; donar es el segundo pilar. «Dad y se os dará: [...] Porque con la medida con que midáis se os medirá» (v. 38). 

Dios dona mucho más allá de nuestros méritos, pero será todavía más generoso con cuantos en la tierra hayan sido generosos. Jesús no dice qué ocurrirá a quienes no donan, pero la imagen de la «medida» constituye una advertencia: con la medida del amor que damos, somos nosotros mismos los que decidimos cómo seremos juzgados, cómo seremos amados. 

Si miramos bien, hay una lógica coherente: en la medida en la cual se recibe de Dios, se dona al hermano, y en la medida en la cual se dona al hermano, ¡se recibe de Dios!

El amor misericordioso es por eso, el único camino que hay que recorrer. Cuánta necesidad tenemos todos de ser un poco más misericordiosos, de no hablar mal de los demás, de no juzgar, de no «desplumar» a los demás con las críticas, con las envidias, con los celos. Debemos perdonar, ser misericordiosos, vivir nuestra vida en el amor”. 

...Pero no se olviden de esto: misericordia y don; perdón y don. Así el corazón se ensancha, se ensancha el amor. En cambio el egoísmo, la rabia, empequeñecen el corazón, que se endurece como una piedra. ¿Qué preferís? ¿Un corazón de piedra o un corazón lleno de amor? Si preferís un corazón lleno de amor, ¡sed misericordiosos!”

(Papa Francisco, catequesis del 21 de septiembre de 2016)

EVANGELIO DE HOY: LA MEDIDA QUE USÉIS, LA USARÁN CON VOSOTROS



Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,36-38):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. 

La medida que uséis, la usarán con vosotros.»

Vamos a misa


Contaba el Padre Estanislao, de los Sagrados Corazones, que un día, en un pequeño pueblo de Luxemburgo, estaba un capitán de guardias forestales en animada conversación con un carnicero, cuando llegó una mujer anciana. Ella le pidió al carnicero que le diera gratis un pedazo de carne para la comida, pues no tenía dinero para pagarle. Solamente le prometió rezar por él en la Misa adonde iba.

El carnicero le dijo:

- “Muy bien, usted va a Misa a rezar por mí. Cuando vuelva le daré tanta carne cuanto pese la Misa.”

La anciana se fue a la Misa y después de una hora regresó. El carnicero, al verla, le dijo:

- “Vamos a ver, voy a escribir en un pedazo de papel: ‘Usted asistió a Misa por mí’. Le daré tanta carne cuanto pese este papel.”

El carnicero puso un pedacito de carne, pero pesaba más el papel. Después, puso un hueso grandecito y lo mismo. Colocó un pedazo grande de carne y el papel pesaba más. A estas alturas, ya no se reía el carnicero. El capitán, que estaba presente, estaba admirado de lo que veía. El carnicero, miró su balanza a ver si estaba en buenas condiciones, pero todo estaba bien. Entonces, colocó una pierna entera de cordero, pero el papel pesaba mucho más.

Esto fue suficiente para el carnicero. Allí mismo se convirtió y le prometió a la buena mujer que todos los días hasta su muerte le daría una ración diaria de carne, incluida la pierna de cordero que había puesto en la balanza.

En cuanto al capitán, también Dios tocó su corazón y a partir de ese día iba a Misa todos los días. Con su buen ejemplo y sus oraciones, dos de sus hijos llegaron a ser sacerdotes, uno de ellos jesuita y otro de los Sagrados Corazones.

El Padre Estanislao terminó este relato, diciendo que él era ese religioso de los Sagrados Corazones y que su padre era el capitán que había visto con sus propios ojos que la Misa pesa y vale más que todo lo que hay en el mundo.

Deberíamos asistir a la Misa cada día para recibir las inmensas bendiciones que Dios nos tiene preparadas, como lo hacían los primeros cristianos (Hechos 2, 46). Pero, al menos, no debemos perdernos nunca la Misa del domingo, pues el domingo es el día del Señor, el día de los cristianos, el día de la fe, el día de la Iglesia y de la fraternidad universal.

Francisco: "En vez de hablar del pecado ajeno, reconozcamos el nuestro y a Él, que se hizo pecado por nosotros"


 Visita del Papa a la parroquia de Santa Maddalena di Canossa, en la periferia norte de Roma. Francisco ha querido recordar en el sermón de la misa que celebró allí el rostro brillante de Jesucristo en la transfiguración y resurrección, pero también el rostro desfigurado que asumió en su Pasión, cuando "se hizo pecado por nosotros". Semejanza que nos ayuda a fijarnos en los pecados propios en vez de en los de los demás.
La celebración de la misa comenzó con una sentida rendición del himno "Cantemos al Señor", con guitarras y voces de todas las edades. La primera lectura -la del día, de Génesis- de la llamada a Abram: "Deja tu país, a tu parentela y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te mostraré". El salmo, el 32: "Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado".
La segunda fue de la segunda carta a Timoteo: "Dios es quien nos ha salvado y nos ha llamado a que le consagremos nuestra vida, no porque lo merecieran nuestras buenas obras, sino porque así lo dispuso él gratuitamente".
La aclamación antes del Evangelio, del episodio de la transfiguración: "A la nube luminosa sube mi hijo".
La transfiguración de Jesús, dijo el Papa en su sermón, es uno de los dos episodios en el Evangelio que se refieren a la belleza de Jesús. Una belleza "brillante, llena de alegría y de vida". La perícopa de hoy remite a la de la resurrección, momento en que Jesús "tendrá la misma cara brillante".
Pero, ¿qué más podemos decir sobre esta conexión entre transfiguración y resurrección? La otra transformación a la que el Señor tendrá que someterse revelará una cara más fea que la del episodio de hoy. "Una cara fea, desfigurada, torturada, despreciada, sangrada". "Jesús es Dios y el Padre se complace en él", afirmó Francisco, pero eso no evita el que "se humilló a sí mismo para salvarnos". Para explicar el concepto, el Papa quiso usar "una palabra fuerte, quizás de las más fuertes del Nuevo Testamento: se hizo pecado por nosotros". "Él pagó por todos nosotros: Jesús se convirtió en la maldición de Dios por nosotros", explicó.
"El pecado es una bofetada a Dios", continuó exclamando el Papa: concepto del que tenemos que acostumbrarnos a hablar con más frecuencia. Hablamos del pecado en el contexto de la confesión, cuando nos acordamos de que Jesús lo asumió por nosotros, pero además de este hábito hemos caído en la tentación de "hablar del pecado ajeno". "En vez de hablar del pecado ajeno", propuso el Papa, no es que tengamos que hacernos pecados a nosotros mismos, pero sí "reconocer el nuestro y Él que se hizo pecado" por nosotros.
Francisco concluyó su homilía perfilando "el camino hacia la Pascua con la seguridad de la transfiguración". "Seguir adelante y fijarnos en esta cara radiante que será la misma que encontraremos en el cielo, esta cara que fue hecha pecado".
"Esta contemplación de las dos caras nos anima a seguir adelante en la vida cristiana", animó Francisco. "A pedir perdón por nuestros pecados, no pecar tanto, tener fe. Porque siempre está dispuesto a perdonarnos y sólo tenemos que pedir".
(C.D./Agencias)

domingo, 12 de marzo de 2017

Ángelus del Papa: el Señor nos indica hacia dónde lleva la cruz


Queridos hermanos y hermanas. ¡buenos días!
El Evangelio de este segundo domingo de Cuaresma nos presenta el relato de la Transfiguración de Jesús (Cfr. Mt 17, 1-9). Llevados aparte a tres de los Apóstoles, Pedro, Santiago y Juan, Él subió con ellos a un monte elevado, y allí se produjo este fenómeno peculiar: el rostro de Jesús “resplandeció como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz” (v. 2). De este modo el Señor hizo resplandecer en su misma persona aquella gloria divina que se podía entender con la fe en su predicación y en sus gestos milagrosos. Y a la transfiguración se acompaña, en el monte, la aparición de Moisés y Elías, “que hablaban con Él” (v. 3).
La “luminosidad” que caracteriza este evento extraordinario simboliza su finalidad: iluminar las mentes y los corazones de los discípulos, a fin de que puedan comprender claramente quién es su Maestro. Es un destello de luz que se abre improvisamente sobre el misterio de Jesús e ilumina toda su persona y toda su vicisitud.
Ya decididamente encaminado hacia Jerusalén, donde deberá padecer la condena a muerte por crucifixión, Jesús quiere preparar a los suyos a este escándalo – el escándalo de la cruz –  a este escándalo demasiado fuerte para su fe y, al mismo tiempo, preanunciar su resurrección, manifestándose como el Mesías, el Hijo de Dios.
Y Jesús los prepara para aquel momento triste y de tanto dolor. En efecto, Jesús se estaba demostrando un Mesías diverso con respecto a las expectativas, a lo que ellos se imaginaban sobre el Mesías, a cómo debería ser el Mesías, un Mesías diferente con respecto a las expectativas: no un rey poderoso y glorioso, sino un siervo humilde y desarmado; no un señor de gran riqueza, signo de bendición, sino un hombre pobre que no tiene donde posar la cabeza; no un patriarca con descendencia numerosa, sino un célibe sin casa y sin nido. Es verdaderamente una revelación de Dios invertida y el signo más desconcertante de este escandaloso cambio es la cruz. Pero precisamente a través de la cruz Jesús llegará a la gloriosa resurrección, que será definitiva, no como esta transfiguración que duró un momento, un instante.
Jesús transfigurado en el monte Tabor ha querido mostrar a sus discípulos su gloria, no para evitarles que pasen a través de la cruz, sino para indicar hacia dónde lleva la cruz. El que muere con Cristo, con Cristo resucitará. Y la cruz es la puerta de la resurrección. El que lucha junto a Él, con Él triunfará. Éste es el mensaje de esperanza que contiene la cruz de Jesús, exhortando a la fortaleza en nuestra existencia. La Cruz cristiana no es un adorno de la casa o un ornamento que ponerse, sino que la cruz cristiana es  una llamada al amor con la que Jesús se ha sacrificado para salvar a la humanidad del mal y del pecado.
En este tiempo de Cuaresma, contemplamos con devoción la imagen del crucificado, Jesús en la cruz: es el símbolo de la fe cristiana, es el emblema de Jesús, muerto y resucitado por nosotros. Hagamos de modo que la Cruz marque las etapas de nuestro itinerario cuaresmal para comprender cada vez más la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado, a todos nosotros.
La Virgen Santa ha sabido contemplar la gloria de Jesús escondida en su humanidad. Que Ella nos ayude a estar con Él en la oración silenciosa, y a dejarnos iluminar por su presencia, para llevar en el corazón, a través de las noches más oscuras, un reflejo de su gloria.
(from Vatican Radio)

TRANSFIGURACIÓN


No es indiferente que la Iglesia escoja para el segundo domingo de Cuaresma el relato de la Transfiguración de Jesús. Con ello intenta aplicar la misma pedagogía que tuvo el Maestro con sus discípulos más íntimos, cuando se los llevó a un monte alto y su rostro resplandecía de luz, y sus vestidos tomaban el color de la gloria, blancos como ningún batanero los podía dejar,

El misterio de la Encarnación nos hace capaces de contemplar la belleza que contiene la materia, toda realidad, hasta incluso la Cruz, como gesto supremo de amor.

El monte de la Transfiguración es la escuela donde se aprende a ver con los ojos de Dios toda la historia. Jesús, en diálogo con Moisés y Elías, que simbolizan la ley y los profetas, envuelto en luz habla, de su próxima muerte, y anticipa a los apóstoles amigos el resplandor de la gloria, para que superen el dolor que les producirá el sufrimiento de la Pasión.
La belleza no consiste solo en expresar canónicamente la realidad a través de formas áureas, con la perfección estética de la medida y de la proporción. En muchos casos la belleza está sumergida en la hondura de la materia, en su posibilidad. Así el escultor, al ver un bloque de mármol en el que nadie quizá repara, ve ya el volumen susceptible de que en él se pueda esculpir la imagen más bella.


Al igual que el místico plasma en el icono la luz del misterio que ve en su corazón, también cabe el ejercicio del servicio amoroso y gratuito, la donación total de la persona en lo que hace de manera humilde, discreta y sencilla.

Sorprende que para que una obra de arte sea duradera tenga que estar soportada por materiales ocultos que resisten el transcurso del tiempo. No da igual el lienzo que sostiene la pintura, ni el bastidor que mantiene terso el lienzo, ni la cola que endurece, ni el barniz que fija el dibujo; apenas se ven, y lo que brilla y atrae es la figura plástica, que no habría subsistido sin los materiales que la sostienen. Me impresionó la observación de que un tapiz hermoso no es posible sin los nudos del envés que mantiene los hilos; pero nadie mira el tapiz por el reverso.
De alguna manera, en el Monte Alto, término que se corresponde con la expresión “levantado en alto”, Jesús nos enseña que la luz se mantiene con la cruz y que la cruz es el fundamento de la gloria. ¡Cuánto amor permanece oculto en las entrañas de una madre! ¡Cuánta ofrenda secreta en los monjes! ¡Qué desbordamiento de amor en el Crucificado! Iconos de la mayor belleza. Cada uno podemos transfigurar la realidad con el amor que pongamos en ella.
Ángel Moreno de Buenafuente