sábado, 21 de enero de 2017

TODOS IBAN A LA CASA DEL SEÑOR






Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,20-21):

En aquel tiempo, Jesús llegó a casa con sus discípulos y de nuevo se juntó tanta gente que no los dejaban ni comer. 

Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.


Palabra del Señor.

viernes, 20 de enero de 2017

20 de enero: san Sebastián, mártir


San Sebastián, mártir de la Iglesia, nació en Narbona en el años 256, si bien su educación transcurrió en Milán. Se decantó por la carrera de las armas y llegó a ser tribuno de la primera cohorte de la guardia pretoriana del Emperador Maximiano, que le tenía aprecio. Soldado disciplinado, San Sebastián cumplía las órdenes castrenses a rajatabla. Pero, cristiano convencido, rehusaba participar en los sacrificios paganos, por considerarlos idolatría. Es más: ejercitaba el apostolado entre sus compañeros y visitaba a los cristianos encarcelados.
Ante este escenario, el choque entre su profesión y su conciencia, como ocurre hoy muy a menudo, resultó inevitable. Cuando llegó el momento fatídico, san Sebastián optó por su conciencia, es decir, por su fe. Y lo pagó con el martirio: el principio del fin empezó con motivo del encarcelamiento de dos cristianos, Marco y Marceliano. A partir del martirio de estos últimos, san Sebastián empezó a ser reconocido como cristiano.
Cuando se enteró el Emperador, ordenó su detención y dispuso que muriera atravesado por las saetas lanzadas por sus verdugos. El plan se empezó a cumplir. Sin embargo, cuando fue dado por muerto, unos amigos descubrieron que estaba vivo. Le llevaron a un lugar seguro y le aconsejaron huir de Roma. San Sebastián se negó el redondo y, deseando correr la misma suerte que sus correligionarios, acudió ante un desconcertado Emperador -ya era Diocleciano- que está vez ordenó su muerte a azotes. Esta vez, los soldados no fallaron. Era el año 288.
J.M. Ballester Esquivias (@jmbe12)
Alfa y Omega

Objetivo: «infundir terror» en los territorios ocupados, de modo que los palestinos «quieran irse de su tierra»


Mientras el presidente palestino, Mahmud Abás, inauguraba la Embajada palestina ante la Santa Sede, obispos de Europa y América del Norte recorrían territorios ocupados en Tierra Santa de la mano de la organización Breaking the Silence, exsoldados israelíes que han decidido denunciar los asesinatos y abusos que comete el Ejército en la zona
«Debes disparar en el acto a cualquier persona sospechosa que veas en el barrio en el que estás, dentro de una distancia razonable –digamos, entre 0 y 200 metros–. No se requiere autorización». Esta fue la orden del comandante a un exsargento del Ejército israelí enviado a patrullar a los territorios ocupados de Deir-al-Balah, en la Franja de Gaza. «Llevábamos allí 48 horas y nadie nos había disparado, la situación estaba bajo control. Pregunté al comandante si dentro de esa orden entraba matar a cualquier civil que viera andando por la calle. Me dijo que sí. “¿El motivo?”, le pregunté. “Porque nadie que no sea un terrorista tiene motivos para pasar a menos de 200 metros de un tanque”, me contestó». La hipótesis errónea del Ejército israelí es que ningún civil pasaría por un área militarizada.
Este exsargento, que mantiene el anonimato por seguridad, es miembro de Breaking the Silence, una organización creada en 2004 por excombatientes que han servido en el Ejército israelí desde el comienzo de la Segunda Intifada. Su objetivo «es dar a conocer a la opinión pública el precio que pagamos los jóvenes soldados cuya responsabilidad es controlar la vida cotidiana de la población civil palestina. Esta institución busca que se ponga fin a la ocupación de sus territorios», señalan desde Breaking the Silence.
«Entramos en la Franja con una cantidad ingente de armamento. Un solo tanque disparaba entre 20 y 30 proyectiles al día. Teníamos una decena, así que acabamos disparando alrededor de 150 proyectiles en un barrio que, se supone, era un bastión de Hamás. Pero derribábamos vecindarios enteros», señala el exsargento. Según la organización, «los soldados que participan en este tipo de acciones militares tienen que ver a diario casos de abusos hacia los palestinos, saqueos y destrucción de propiedades». Pero, denuncian, «la sociedad israelí continúa haciendo la vista gorda e ignorando que todo esto se hace en nombre de la seguridad de nuestro país. Los soldados que vuelven a casa porque han terminado su servicio militar se ven obligados a ignorar lo que han visto y han hecho. Queremos que la sociedad israelí afronte la realidad que ha permitido».
Los soldados hablan sin miedo
Algunos de estos excombatientes han acompañado a la delegación de obispos de Europa y América del Norte que esta semana han visitado Tierra Santa con motivo del encuentro anual con la Asamblea de ordinarios. Monseñor Óscar Cantú, arzobispo de Las Cruces, en Nuevo México, es uno de los participantes en la peregrinación, y reconoce en conversación con Alfa y Omega, tras pasear por las calles de Hebrón, que «la ocupación afecta negativamente no solo a los palestinos, sino a la gente de Israel. A los soldados les afecta ver cómo usan y manipulan a la gente. Han decidido hablar de forma valiente, porque son una nueva generación que ve humanidad en los palestinos y que pone en duda a las instituciones».Las denuncias que hacen los miembros de esta organización van desde la llamada de atención sobre los procedimientos humillantes de inspección a palestinos que acuden a trabajar a los territorios israelíes «solo para buscar sustento para sus familias», al testimonio de un joven que cuenta como su compañero disparó a un anciano «a bocajarro, sabiendo que solo era un anciano», porque «cuando vuelves a casa desde la Franja todo el mundo te pregunta si mataste a alguien. Lo consideran un honor. Los soldados quieren salir de ahí con esa satisfacción». También hay entradas injustificadas en los hogares y derribos de edificios de los que salen familias con pañuelos blancos para no ser fusilados. Y hay soldados que se hacen fotos con los cuerpos inertes de los palestinos «porque son recuerdos de guerra». Estos, y muchos más –hasta 1.000– son los testimonios recogidos en breakingthesilence.org.il.
Tras caminar por los territorios ocupados, el arzobispo señala que «se siente la tensión. Los palestinos no pueden caminar libremente por las calles, que están vacías. Llaman a esta zona la ciudad fantasma», y recuerda uno de los testimonios de los exsoldados que les acompañan, que ha puesto de manifiesto ante decenas de obispos de la Iglesia católica que «uno de los objetivos del Ejército israelí es hacer sentir su presencia e infundir terror en los territorios ocupados. Por eso, para que los palestinos sientan la presión y vivan con tanto miedo que quieran irse de su tierra, cada noche entran a sus hogares de forma indiscriminada con la excusa de buscar terroristas. Despiertan a las familias, las humillan y luego se van a otra casa».
C.S.
Alfa y Omega

La Vicaría de Pastoral Social e Innovación se adhiere al llamamiento «para que no mueran de frío» los refugiados


Más de 430 entidades han firmado ya un llamamiento «para que no se mueran de frío», en el que se pide al Gobierno español y a la UE una operación eficaz y rápida a nivel europeo de protección de los refugiados ante las temperaturas extremas de los últimos días. La Vicaría de Pastoral Social e Innovación se ha sumado también al texto, que publicamos a continuación:

Más de 75.000 migrantes y refugiados llevan meses varados en Grecia, la antigua República yugoslava de Macedonia, Serbia, Eslovenia, Croacia, Hungría y Bulgaria, muchos de ellos a la espera de su reubicación a otros países de Europa. El sufrimiento de estas personas se ha agravado con la llegada del invierno, uno de los más fríos en los últimos años. Las temperaturas bajo cero por la ola de frío polar que azota Europa estas semanas, unido a las pésimas condiciones en que viven muchas de estas personas ha provocado numerosos problemas de salud, congelación de miembros o incluso, riesgo de muerte.
A pesar de los esfuerzos llevados a cabo, el hecho es que la preparación de todos los campamentos para el invierno no se ha completado y muchos refugiados continúan viviendo en tiendas.
«Se trata de salvar vidas, no de papeleos y de cumplir las disposiciones burocráticas», ha advertido el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR). Médicos Sin Fronteras ha denunciado el pasado jueves que se han registrado ya casos de congelación de miembros entre los alrededor de 2.000 migrantes y refugiados que se encuentran atrapados en Belgrado, donde en los últimos días se han registrado temperaturas bajo cero. «Estoy seguro de que el número de casos de congelación será mucho mayor al final de la semana», ha añadido Andrea Contenta, subrayando que el pasado fin de semana en la capital serbia se alcanzaron los 16 grados bajo cero y que la ciudad está cubierta por 30 centímetros de nieve.
La semana pasada, refugiados y asociaciones trabajando en los campos de Grecia explicaban en el manifiesto WAKE UP EUROPE las terribles condiciones de vida con la llegada del frío. También desde Grecia, el Servicio Jesuita a Refugiados denunciaba el sufrimiento de miles de personas: «En el Norte de Grecia, un refugiado afgano ha fallecido por congelación a causa de las temperaturas de 14 grados bajo cero», señalaba Cécile Deleplanque. «Los campamentos de las islas están abarrotados y muchas personas continúan viviendo en tiendas».
Las ayudas económicas destinadas a proteger a las personas refugiadas del invierno no parecen haber resultado del todo eficaces. El ACNUR alerta de la situación en la Isla de Samos donde unas 1.000 personas, incluidas familias con niños, se encuentran viviendo en tiendas de campaña sin calefacción. La situación en la ruta de los Balcanes es aún más grave, especialmente en la frontera entre Croacia y Hungría y Serbia, donde muchas personas refugiadas están afrontando las bajas temperaturas a la intemperie, ante el abandono e incluso hostigamiento de las autoridades.
El invierno es un fenómeno natural que no podemos controlar, pero sí podemos y debemos atender las necesidades inmediatas de estas personas vulnerables. Europa no puede dejar morir de frío a las personas refugiadas y es responsable de darles un trato digno.
Siempre que la magnitud de una emergencia sobrepasa las capacidades de respuesta de un país, el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea permite una asistencia coordinada de los Estados participantes. Este Mecanismo apoya y facilita la movilización de los servicios de protección civil de los Estados Miembros para responder a las necesidades inmediatas de los países afectados por una catástrofe o en riesgo de sufrirla.
El Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE) es el núcleo operativo del Mecanismo europeo de Protección Civil. El CECRE trabaja en estrecha colaboración con las autoridades de protección civil de los Estados participantes en el Mecanismo, para coordinar una respuesta rápida a nivel europeo. El CECRE proporciona capacidad logística las 24 horas del día para supervisar y coordinar la respuesta. Además de los Estados miembros de la UE, en el Mecanismo de Protección Civil de la Unión, participan Islandia, Noruega, Serbia, Turquía y la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Montenegro.
El Mecanismo europeo de Protección Civil se ha activado en algunos momentos de 2015 y 2016 para apoyo a los refugiados pero actualmente, sólo permanece abierto para Grecia -abajo figura el enlace a día 6 de enero- sin que se haya montado una operativa de emergencia específica con mayores medios para abordar la ola de frío actual.
Ante la emergencia humanitaria provocada por la llegada del invierno y la ola de frío polar en Europa, pedimos con carácter urgente:
1. Al Ministerio de Interior y al Gobierno de España, que solicite la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil para organizar una respuesta coordinada europea que de forma urgente, asista a los refugiados afectados por la ola de frío en Grecia y los Balcanes.
2. A la Comisión Europea, que ofrezca a Grecia y los países de los Balcanes la asistencia inmediata de dicho Mecanismo de Protección Civil para proteger a los refugiados de las bajas temperaturas que se dan estas semanas en Europa.
Infomadrid

Llamó a los que quiso para que se estuvieran con él



Lectura del santo Evangelio según san Marcos 3, 13-19

En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso y se fueron con él.
E instituyo doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios:
Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo y Juan, el hermano de Santiago, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó.
Palabra del Señor.

JESÚS HA VENIDO PARA DESTRUIR LA INFLUENCIA DEL DEMONIO SOBRE NUESTROS CORAZONES




“La vita cristiana es una lucha. Dejémonos atraer por Jesús”. Fue la exhortación del Santo Padre Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. 

El Pontífice advirtió ante las tentaciones que nos conducen por el camino equivocado, y recordó que el Señor ha venido para destruir la influencia del mal sobre nuestros corazones.

Jesús y la muchedumbre

El Papa reflexionó sobre el Evangelio del día, que habla de la gran cantidad de gente que seguía a Jesús con entusiasmo, procedente de todas partes. Y ante la pregunta de por qué lo hacía, el Papa Francisco explicó que el mismo Evangelio relata que eran enfermos que querían curarse; pero también había personas a quienes les gustaba escuchar al Señor porque hablaba, no como los Doctores, sino “con autoridad”, por lo que llegaba a los corazones.

El Padre atrae a la gente hacia Jesús

Esta gente – prosiguió diciendo el Pontífice – “iba porque sentía algo”, hasta el punto de que el Señor tuvo que pedir una barca para alejarse un poco de la orilla:

“Esta muchedumbre ¿iba a ver a Jesús? ¡Sí! ¿Tenía necesidades? ¡Sí! Algunos eran curiosos, eran los escépticos, la minoría… Pero a esta muchedumbre la atraía el Padre: era el Padre el que atraía a la gente hacia Jesús. Hasta el punto de que Jesús no permanecía indiferente, como un maestro estático que pronuncia sus palabras y después se lava las manos. ¡No! Esta muchedumbre tocaba el corazón de Jesús. 

El mismo Evangelio nos dice: ‘Jesús se sentía conmovido, porque veía a esta gente como ovejas sin pastor’. Y el Padre, a través del Espíritu Santo, atraía a la gente hacia Jesús”.
De este modo, el Papa Francisco puso de manifiesto que la gente no se mueve a causa de razonamientos o “argumentos apologéticos”. No, dijo, “es necesario que sea el Padre quien te atraiga a Jesús”.

La vida cristiana es una lucha contra las tentaciones

Po otra parte, el Santo Padre observó que es “curioso” que en este pasaje del Evangelio de San Marcos, en el que se “se habla de Jesús, se habla de la muchedumbre, del entusiasmo y del amor del Señor”, termine con los espíritus impuros que cuando lo veían le gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”:

“Ésta es la verdad; ésta es la realidad que cada uno de nosotros siente cuando se acerca a Jesús. Los espíritus impuros tratan de impedirlo, nos hacen la guerra. ‘Pero, Padre, yo soy muy católico; voy siempre a Misa… Y jamás, jamás, tengo estas tentaciones. ¡Gracias a Dios, no!'. '¡Reza, porque estás por un camino equivocado!’. 

Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana: es ideológica, es gnóstica, pero no es cristiana. Cuando el Padre atrae a la gente hacia Jesús, hay otro que te atrae de modo contrario ¡y te hace la guerra dentro! Y por esta razón Pablo habla de la vida cristiana como de una lucha: una lucha de todos los días. ¡Una lucha!”.

Una lucha – reafirmó el Papa – “para vencer, para destruir el imperio de satanás, el imperio del mal”. Y para esto – dijo – “ha venido Jesús, ¡para destruir a satanás! Para destruir su influencia sobre nuestros corazones”. E insistió en que el Padre “atrae a la gente a Jesús”, mientras el espíritu del mal “trata de destruir, ¡siempre!”.

¿Estamos luchando contra el mal?

La vida cristiana – dijo el Papa al concluir su homilía – “es una lucha así. Si quieres ir adelante – fue su exhortación – “¡debes luchar! Sentir el corazón que lucha, para que Jesús venza”:

“Pensemos cómo es nuestro corazón: ¿Siento esta lucha en mi corazón? ¿Entre la comodidad o el servicio a los demás, entre divertirme un poco o hacer oración y adorar al Padre, entre una cosa y la otra? ¿Siento la lucha, las ganas de hacer el bien? ¿Creo que mi vida conmueve el corazón de Jesús? Si yo no creo esto, debo rezar mucho para creerlo, para que me sea dada esta gracia. 

Que cada uno de nosotros busque en su corazón cómo va la situación allí. Y pidamos al Señor ser cristianos capaces de discernir lo que sucede en el propio corazón y capaces de elegir bien el camino sobre el que el Padre nos atrae a Jesús”.

La Iglesia pide a los cristianos "que se opongan a los asentamientos y a los muros" de Israel en Palestina


 "Cincuenta años de ocupación requieren acción". Éste es el título del rotundo comunicado con el que obispos de todo el mundo, reunidos en Tierra Santa, tachan de "escándalo" la ocupación israelí de los territorios palestinos, al tiempo que piden a los cristianos que se opongan a los asentamientos y a los muros".
Así lo reclaman en el comunicado final del encuentro de la Coordinadora de las Conferencias episcopales para la Iglesia en Tierra Santa y la Asamblea de Obispos de Católicos de Tierra Santa, 'Holy Land Coordination' (HLC), que ha tenido lugar del 13 al 19 de enero de 2017.

"Todos tenemos la responsabilidad de oponernos a la construcción de asentamientos. Esta anexión de facto de la tierra no sólo socava los derechos de los palestinos en zonas como Hebrón y Jerusalén Este, sino que, como reconoció recientemente la ONU, pone también en peligro la posibilidad de paz", señala el comunicado, que incide en la necesidad de "prestar atención al pueblo de Gaza" que "continúa viviendo en medio de una catástrofe humanitaria".
"Han pasado una década bajo bloqueo, agravado por un estancamiento político causado por la mala voluntad de todas las partes", añaden los obispos firmantes, que animan a "la resistencia no violenta" ante esta situación. Al tiempo, denuncian la "injusticia" de la construcción del muro del Valle de Cremisán.
"Todos los cristianos tienen la responsabilidad de promover una solución de dos Estados", concluye el texto, que incide en que "si Israel y Palestina no están de acuerdo en existir uno al lado del otro, reconciliados y soberanos dentro de fronteras mutuamente acordadas y reconocidas internacionalmente, la paz seguirá siendo un sueño distante y la seguridad una ilusión".
Este texto está firmado por los obispos Declan Lang y William Kenney (Inglaterra y Gales); Riccardo Fontana (Italia); Stephen Ackermann (Alemania); Peter Bürcher (Conferencia Episcopal de los Países Nórdicos); Oscar Cantú (EEUU); Christopher Chessun (Iglesia de Inglaterra); Michel Dubost (Francia); Lionel Gendron (Canadá); Félix Gmür (Suiza); Nicholas Hudson (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea; y William Nolan (Escocia); con el apoyo del secretario general del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa y Peter-John Pearson, de la Conferencia Episcopal de Sudáfrica.
Religión Digital

jueves, 19 de enero de 2017

Pablo D'ors presenta "Palabra y Vida 2017" en la iglesia de san Antón

“Cincuenta años de ocupación requieren acción”



 Durante cincuenta años, la Ribera Occidental (West Bank), Jerusalén Este y Gaza han languidecido bajo ocupación, violando la dignidad humana tanto de los Palestinos como de los Israelíes. Este es un escándalo al que nunca debemos acostumbrarnos. Así lo asegura en un comunicado la Coordinadora de las Conferencias episcopales para la Iglesia en Tierra Santa y la Asamblea de Obispos de Católicos de Tierra Santa, “Holy Land Coordination”  (HLC) que ha celebrado su encuentro anual del 13 al 19 de enero
Tal y como recuerdan ellos han pedido “justicia y paz cada año desde 1998”, pero “el sufrimiento continúa”. Así que esta llamada –añaden– debe hacerse aún más fuerte. Como obispos imploran a los cristianos de sus países de origen “que reconozcan nuestra propia responsabilidad en la oración, la conciencia y la acción”.
Los prelados recuerdan también que mucha gente en Tierra Santa ha pasado toda su vida bajo la ocupación, “con su segregación social polarizadora”, pero “todavía profesa esperanza y lucha por la reconciliación”. Por eso indican que ahora más que nunca, “merecen nuestra solidaridad”.
Todos tenemos “la responsabilidad de oponernos a la construcción de asentamientos”. Esta anexión de facto de la tierra  –explican– no sólo socava los derechos de los palestinos en zonas como Hebrón y Jerusalén Este, sino que, como reconoció recientemente la ONU, pone también en peligro la posibilidad de paz. Todos tenemos “la responsabilidad de prestar asistencia al pueblo de Gaza, que continúa viviendo en medio de una catástrofe humanitaria causada por el hombre”. Al respecto recuerdan que han pasado una década bajo bloqueo, agravado por un estancamiento político causado por la mala voluntad de todas las partes. Todos tenemos –prosiguen los obispos– la responsabilidad de alentar la resistencia no violenta que, como nos recuerda el Papa Francisco, ha logrado grandes cambios en todo el mundo. “Esto es particularmente necesario ante las injusticias tales como la construcción continua del muro de separación en tierras palestinas, incluyendo el Valle de Cremisán”, advierten.
Y subrayan que “todos tenemos la responsabilidad de promover una solución de dos estados”. Todos tenemos — concluyen los obispos– la responsabilidad de ayudar a la Iglesia local, sus agencias, voluntarios y ONG’s. En las circunstancias más probadas muestran una gran capacidad de recuperación y realizan un trabajo que cambia la vida. “Es nuestra fe en Dios que nos da esperanza. Es el testimonio de los cristianos en Tierra Santa y especialmente de los jóvenes que conocimos, lo que nos inspira”, finaliza el mensaje.
Zenit

430 entidades denuncian la pasividad de la UE ante la ola de frío polar que está afectando a los refugiados



Cáritas Española se suma a la petición de una operación eficaz y rápida, a nivel europeo, de protección contra el frío
Cáritas Española se suma a la petición que en las últimas 48 horas han suscrito 430 organizaciones de todo el país que trabajan en defensa de derechos humanos, migraciones y refugio, y de la sociedad civil, en apoyo del llamamiento «Para que no se mueran de frío», en el que solicitan una operación a nivel europeo de protección contra el frío de manera eficaz y rápida.
Las imágenes de los últimos días en las que decenas de miles de personas refugiadas están soportando la actual ola de frío polar sin un techo sobre sus cabezas, así como la congelación de miembros y muerte de varias de ellas, han impulsado a estas organizaciones (así como cientos de particulares que se han sumado de forma espontánea al documento) a solicitar a la Comisión Europea y al Gobierno español una operación eficaz e inmediata que disponga las medidas de emergencia necesarias de cara a garantizar las condiciones mínimas de habitabilidad de estas personas.
Las organizaciones firmantes manifiestan su profunda preocupación debido a que la situación actual de miles de refugiados en Grecia y los Balcanes pone en riesgo la vida de muchos de ellos y supone, en la práctica, un incumplimiento de las garantías mínimas que debe ofrecer la Unión Europea. La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en sus dos primeros artículos, se compromete a preservar, proteger y respetar la dignidad humana, así como el Derecho a la vida; dos elementos, que a juicio de los firmantes, se están poniendo en entredicho.
Por ello, las organizaciones firmantes solicitan al Gobierno de España y a la Comisión Europea un papel mucho más activo para poner en marcha urgentemente una operación europea contra el frío en coordinación con los gobiernos de Grecia y los países de los Balcanes, a través del Mecanismo europeo de Protección Civil u otras acciones de emergencia que puedan poner en marcha los propios Gobiernos de la Unión, que dé una solución urgente e inmediata a estas personas, de forma independiente a sus procesos de documentación y /o reconocimiento de su condición de persona refugiada.
Este es el texto del llamamiento:
Solicitud al Gobierno de España y a la Comisión Europea
PARA QUE NO SE MUERAN DE FRÍO:
LA UNIÓN EUROPEA DEBE CUMPLIR EL DEBER DE SOCORRO
430 entidades denuncian la pasividad de la Unión Europea
ante la emergencia humanitaria en Grecia y los Balcanes
Más de 75.000 migrantes y refugiados llevan meses varados en Grecia, la antigua República yugoslava de Macedonia, Serbia, Eslovenia, Croacia, Hungría y Bulgaria, muchos de ellos a la espera de su reubicación a otros países de Europa. El sufrimiento de estas personas se ha agravado con la llegada del invierno, uno de los más fríos en los últimos años. Las temperaturas bajo cero por la ola de frío polar que azota Europa estas semanas, unido a las pésimas condiciones en que viven muchas de estas personas ha provocado numerosos problemas de salud, congelación de miembros o incluso, riesgo de muerte.
A pesar de los esfuerzos llevados a cabo, el hecho es que la preparación de todos los campamentos para el invierno no se ha completado y muchos refugiados continúan viviendo en tiendas.
«Se trata de salvar vidas, no de papeleos y de cumplir las disposiciones burocráticas», ha advertido el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR). Médicos Sin Fronteras ha denunciado el pasado jueves que se han registrado ya casos de congelación de miembros entre los alrededor de 2.000 migrantes y refugiados que se encuentran atrapados en Belgrado, donde en los últimos días se han registrado temperaturas bajo cero. «Estoy seguro de que el número de casos de congelación será mucho mayor al final de la semana», ha añadido Andrea Contenta, subrayando que el pasado fin de semana en la capital serbia se alcanzaron los 16 grados bajo cero y que la ciudad está cubierta por 30 centímetros de nieve.
La semana pasada, refugiados y asociaciones trabajando en los campos de Grecia explicaban en el manifiesto WAKE UP EUROPE las terribles condiciones de vida con la llegada del frío. También desde Grecia, el Servicio Jesuita a Refugiados denunciaba el sufrimiento de miles de personas: «En el Norte de Grecia, un refugiado afgano ha fallecido por congelación a causa de las temperaturas de 14 grados bajo cero» señalaba Cécile Deleplanque. «Los campamentos de las islas están abarrotados y muchas personas continúan viviendo en tiendas».
Las ayudas económicas destinadas a proteger a las personas refugiadas del invierno no parecen haber resultado del todo eficaces. El ACNUR alerta de la situación en la Isla de Samos donde unas 1.000 personas, incluidas familias con niños, se encuentran viviendo en tiendas de campaña sin calefacción. La situación en la ruta de los Balcanes es aún más grave, especialmente en la frontera entre Croacia y Hungría y Serbia, donde muchas personas refugiadas están afrontando las bajas temperaturas a la intemperie, ante el abandono e incluso hostigamiento de las autoridades.
El invierno es un fenómeno natural que no podemos controlar, pero sí podemos y debemos atender las necesidades inmediatas de estas personas vulnerables. Europa no puede dejar morir de frío a las personas refugiadas y es responsable de darles un trato digno.
Siempre que la magnitud de una emergencia sobrepasa las capacidades de respuesta de un país, el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea permite una asistencia coordinada de los Estados participantes. Este Mecanismo apoya y facilita la movilización de los servicios de protección civil de los Estados Miembros para responder a las necesidades inmediatas de los países afectados por una catástrofe o en riesgo de sufrirla.
El Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE) es el núcleo operativo del Mecanismo europeo de Protección Civil. El CECRE trabaja en estrecha colaboración con las autoridades de protección civil de los Estados participantes en el Mecanismo, para coordinar una respuesta rápida a nivel europeo. El CECRE proporciona capacidad logística las 24 horas del día para supervisar y coordinar la respuesta. Además de los Estados miembros de la UE, en el Mecanismo de Protección Civil de la Unión, participan Islandia, Noruega, Serbia, Turquía y la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Montenegro.
El Mecanismo europeo de Protección Civil se ha activado en algunos momentos de 2015 y 2016 para apoyo a los refugiados pero actualmente, sólo permanece abierto para Grecia -abajo figura el enlace a día 6 de enero- sin que se haya montado una operativa de emergencia específica con mayores medios para abordar la ola de frío actual.
Ante la emergencia humanitaria provocada por la llegada del invierno y la ola de frío polar en Europa, pedimos con carácter urgente:
1. Al Ministerio de Interior y al Gobierno de España, que solicite la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil para organizar una respuesta coordinada europea que de forma urgente, asista a los refugiados afectados por la ola de frío en Grecia y los Balcanes.
2. A la Comisión Europea, que ofrezca a Grecia y los países de los Balcanes la asistencia inmediata de dicho Mecanismo de Protección Civil para proteger a los refugiados de las bajas temperaturas que se dan estas semanas en Europa.
Acción de la red Cáritas en la Frontera Este
La red Cáritas está redoblado sus esfuerzos de acogida y protección a los migrantes y refugiados que se enfrentan a condiciones de máxima precariedad ante el impacto de la ola de frío ártico que afecta a Grecia, Serbia y Europa sudoriental.
Con temperaturas nocturnas inferiores a 20 grados centígrados bajo cero en algunas áreas, miles de migrantes están durmiendo prácticamente a la intemperie, en campos de acogida o edificios abandonados. Estas personas –afganos, pakistaníes, sirios e iraquíes en su mayoría— han huido de situaciones de conflicto e, incluso después de que las rutas de migración desde Turquía a Grecia fueran cerradas el pasado mes de marzo, las personas siguen intentado entrar en Europa por vías alternativas.
En Grecia, Caritas está proporcionando ayuda de primera necesidad a los refugiados que están en perores condiciones, al norte del país. Como señala Maristella Tsamatropoulou, portavoz de Caritas Hellas, «no hay calefacción alguna. La población local les está dando madera para hacer pequeñas hogueras o alimentar estufas. Queman todo lo que pueda arder para mantener el calor».
En Serbia, más de 7.500 personas también están atrapadas en condiciones muy precarias, cerca de la frontera húngara, casi en estado de congelación. Según alertan responsables de la red Cáritas en la zona, «los campamentos en Serbia y Belgrado están superpoblados y miles de personas duermen a la intemperie».
«Caritas está en primera línea de la emergencia –añaden—, ofreciendo ropa, alimentos y ayuda médica a los migrantes y refugiados». «Hacemos todo lo que el Gobierno nos permite hacer, ya que la acogida a los inmigrantes en el país están bajo el control estricto del Gobierno y éste no quiere que las organizaciones de la sociedad civil operen de forma autónoma. Aunque tendríamos los medios para responder, no se nos permite hacerlo de forma adecuada».
Cáritas

COMENTARIO DE SAN JUAN PABLO II AL EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS (3,7-12)


“Jesús da a conocer claramente esta misión suya de librar al hombre del mal y, antes que nada del pecado, mal espiritual. Es una misión que comporta y explica su lucha con el espíritu maligno que es el primer autor del mal en la historia del hombre. 

Como leemos en los Evangelios, Jesús repetidamente declara que tal es el sentido de su obra y de la de sus Apóstoles. Así, en Lucas: “Veía yo a Satanás caer del cielo como un rayo. Yo os he dado poder para andar... sobre todo poder enemigo y nada os dañará” (Lc 10, 18-19). Y según Marcos, Jesús, después de haber constituido a los Doce, les manda “a predicar, con poder de expulsar a los demonios” (Mc 3, 14-15). Según Lucas, también los setenta y dos discípulos, después de su regreso de la primera misión, refieren a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos sometían en tu Nombre” (Lc 10, 17).

Así se manifiesta el poder del Hijo del hombre sobre el pecado y sobre el autor del pecado. El nombre de Jesús, que somete también a los demonios, significa Salvador. 

Sin embargo, esta potencia salvífica alcanzará su cumplimiento definitivo en el sacrificio de la cruz. La cruz sellará la victoria total sobre Satanás y sobre el pecado, porque éste es el designio del Padre, que su Hijo unigénito realiza haciéndose hombre: vencer en la debilidad, y alcanzar la gloria de la resurrección y de la vida a través de la humillación de la cruz. También en este hecho paradójico resplandece su poder divino, que puede justamente llamarse la “potencia de la cruz”. (...) 

Sí, todos los “milagros, prodigios y señales” de Cristo están en función de la revelación de Él como Mesías, de El como Hijo de Dios: de Él, que, solo, tiene el poder de liberar al hombre del pecado y de la muerte, de Él que verdaderamente es el Salvador del mundo”.

(De la catequesis de San Juan Pablo II el 25-11-1987)

TÚ ERES EL HIJO DE DIOS




Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,7-12):

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. 

Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón.

Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.

Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante Él, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios.»

Pero Él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

Palabra del Señor

Papa: La vida cristiana es una lucha contra las tentaciones

“La vita cristiana es una lucha. Dejémonos atraer por Jesús”. Fue la exhortación del Santo Padre Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice advirtió ante las tentaciones que nos conducen por el camino equivocado, y recordó que el Señor ha venido para destruir la influencia del mal sobre nuestros corazones.
Jesús y la muchedumbre
El Papa Bergoglio reflexionó con el Evangelio del día, que narra acerca de la gran cantidad de gente que seguía a Jesús con entusiasmo, procedente de todas partes. Y ante la pregunta de por qué lo hacía, Francisco explicó que el mismo Evangelio relata que eran enfermos, que querían curarse; pero también había personas a quienes les gustaba escuchar al Señor porque hablaba, no como los Doctores, sino “con autoridad”, con lo que llegaba a los corazones.
El Padre atrae a la gente hacia Jesús
Esta gente – prosiguió diciendo el Pontífice – “iba porque sentía algo”, hasta el punto de que el Señor tuvo que pedir una barca para alejarse un poco de la orilla:
“Esta muchedumbre ¿iba a ver a Jesús? ¡Sí! ¿Tenía necesidades? ¡Sí! Algunos eran curiosos, pero estos eran los escépticos, la minoría… Pero a esta muchedumbre la atraía el Padre: era el Padre el que atraía a la gente hacia Jesús. Hasta el punto de que Jesús no permanecía indiferente, como un maestro estático que pronunciaba sus palabras y después se lavaba las manos. ¡No! Esta muchedumbre tocaba el corazón de Jesús. El mismo Evangelio nos dice: ‘Jesús se sentía conmovido, porque veía a esta gente como ovejas sin pastor’. Y el Padre, a través del Espíritu Santo, atraía a la gente hacia Jesús”.
De este modo, Francisco puso de manifiesto que la gente no se mueve a causa de razonamientos o “argumentos apologéticos”. No, dijo, “es necesario que sea el Padre quien te atraiga a Jesús”.
La vida cristiana es una lucha contra las tentaciones
Po otra parte, el Santo Padre observó que es “curioso” que en este pasaje del Evangelio de San Marcos, en el que se “se habla de Jesús, se habla de la muchedumbre, del entusiasmo y del amor del Señor”, se termine con los espíritus impuros que cuando lo veían le gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!”:
“Ésta es la verdad; ésta es la realidad que cada uno de nosotros siente cuando se acerca a Jesús. Los espíritus impuros tratan de impedirlo, nos hacen la guerra. ‘Pero, Padre, yo soy muy católico; voy siempre a Misa… Pero jamás, jamás, tengo estas tentaciones. ¡Gracias a Dios, no!'. '¡Reza, porque estás por un camino equivocado!’. Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana: es ideológica, es gnóstica, pero no es cristiana. Cuando el Padre atrae a la gente hacia Jesús, hay otro que te atrae de modo contrario ¡y te hace la guerra dentro! Y por esta razón Pablo habla de la vida cristiana como de una lucha: una lucha de todos los días. ¡Una lucha!”.
Una lucha – reafirmó el Papa – “para vencer, para destruir el imperio de satanás, el imperio del mal”. Y para esto – dijo – “ha venido Jesús, ¡para destruir a satanás! Para destruir su influencia sobre nuestros corazones”. E insistió en que el Padre “atrae a la gente a Jesús”, mientras el espíritu del mal “trata de destruir, ¡siempre!”.
¿Estamos luchando contra el mal?
La vida cristiana – dijo el Papa al concluir su homilía – “es una lucha así. Si quieres ir adelante – fue su exhortación – “¡debes luchar! Sentir el corazón que lucha, para que Jesús venza”:
“Pensemos cómo es nuestro corazón: ¿Siento esta lucha en mi corazón? ¿Entre la comodidad o el servicio a los demás, entre divertirme un poco o hacer oración y adorar al Padre, entre una cosa y la otra? ¿Siento la lucha, las ganas de hacer el bien? ¿Creo que mi vida conmueve el corazón de Jesús? Si yo no creo esto, debo rezar mucho para creerlo, para que me sea dada esta gracia. Que cada uno de nosotros busque en su corazón cómo va la situación allí. Y pidamos al Señor ser cristianos capaces de discernir lo que sucede en el propio corazón y capaces de elegir bien el camino sobre el que el Padre nos atrae a Jesús”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).
(from Vatican Radio)

miércoles, 18 de enero de 2017

Carta del cardenal arzobispo de Madrid: «Me haréis creíble si estáis unidos»


Busquemos la unidad de los cristianos; oremos por ella. La unidad la da Jesucristo. La unidad y la comunión son esencia de nuestra identidad, de nuestro ser cristianos
Del 18 al 25 de enero celebramos la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Nunca podemos olvidar que el gran deseo de Cristo es que todos los discípulos seamos uno, que permanezcamos unidos. Y sin embargo no lo estamos. Y es un deseo del Señor que se nos torna necesario para realizar la misión que Él entregó a su Iglesia, pues sin unidad, sin comunión plena, no hay un anuncio con la sólida fuerza creíble del Evangelio para los hombres. Circunstancias diversas hicieron que los discípulos de Jesús rompiésemos la comunión y hoy, la situación histórica que vivimos los hombres, nos está mostrando la urgencia de la unidad. Hay que decir a todos los hombres que solamente en el Evangelio de Jesús está la salvación esperada y deseada, «porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el cual ellos deben ser salvados» (Hch 4, 12).
Busquemos la unidad de los cristianos; oremos por ella. La unidad la da Jesucristo. Por eso es normal que cuando queremos algo pongamos nuestra vida en sus manos. Siempre lo hacemos así, aunque estos días pedimos al Señor con especial intensidad que nos otorgue la unidad y la comunión. Esta Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos tiene un lema que arranca de lo más profundo de nosotros esa petición, y está sacado de una frase del apóstol san Pablo en una de sus cartas: «Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia» (2 Cor 5, 14-20). Es verdad que la unidad y la comunión son esencia de nuestra identidad y, por tanto, de nuestro ser de cristianos. Esa esencia nos la entregó el Señor el día de nuestro Bautismo al darnos su misma Vida. Pero nos sucede como al apóstol, que hacemos lo que no queremos y queremos lo que no hacemos. El tesoro precisamente es eso que puso el Señor en nosotros, la unidad y la comunión, pero la vasija que cada uno somos se rompe, y hace que lo estropeemos y se vacíe.
¡Qué maravilloso es entrar en los escritos de san Pablo y ver cómo usa y qué sentido da a la palabra koinonía! Con ella expresa la participación de todo cristiano en Cristo, en los bienes cristianos entre los que se encuentran la unidad y la comunión y que también tienen su expresión en la comunidad de los fieles entre sí. Según el apóstol, los discípulos de Cristo estamos llamados a la comunión con el Hijo, y precisamente este el motivo por el que se llama al Padre fiel o justo: «Pues fiel es Dios, por quien habéis sido llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro» (1 Cor 1, 9). Así, todos los creyentes somos compañeros de Cristo, en una comunión que está en el presente y se desarrolla en el futuro, en una comunión que se realiza mediante la fe, en una comunión que se realiza en una misión de vida con Él. El momento de esta unión es el Bautismo, en él se con-muere con Cristo para con-resucitar con Él. Es una comunión que se crea y recrea también en la Cena del Señor, en el Misterio de la Eucaristía.
El proyecto pastoral del Papa Francisco, que nos propone llevar a la tierra y a todos los hombres la alegría del Evangelio, no se puede hacer sin la espiritualidad de comunión. La comunión que se tiene en la fe con el Padre y el Hijo solo puede expresarse en la comunión con los hermanos. Es necesario volver a meditar este pasaje del Evangelio de Juan y hacerlo vida en nosotros: «Permaneced en mí como yo en vosotros. Si un sarmiento no permanece en la vid, no puede dar fruto solo; así también vosotros, si no permanecéis en mí» (Jn 15, 4). Y de la misma manera, este otro: «Para que todos sean una sola cosa. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean una sola cosa en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado» (Jn 17, 21). Descubrir y experimentar que Cristo está en nosotros, que damos fruto y servimos tanto en cuanto permanecemos en Él, y que la credibilidad en este mundo pasa por ser uno en Él, se convierte para nosotros en petición constante al Señor, en tarea y en misión.
Os invito a descubrir tareas esenciales para vivir la unidad y la comunión. Os convoco a descubrir que el contenido, la gracia y la fuerza de la comunión pertenecen al poder de Dios en Jesucristo y no pueden ser sustituidos por ninguna otra cosa. De tal manera que en el anuncio gozoso de la salvación está también la fuerza para construir la unidad. Asumamos estas tareas:
1. Extendamos la mirada al panorama social que nos rodea: observemos los problemas, las necesidades, las posibilidades, los deberes que reclaman nuestro interés y servicio a todos los hombres. Hemos de buscar soluciones valientes y pacíficas, pongamos a prueba la sabiduría que nos regala Jesucristo para dar su esperanza y su amor. Podemos construir una sociedad más justa, sólida y pacífica. Pero ello nos está pidiendo unidad a los cristianos.
2. Tengamos la seguridad de que el cristianismo encierra un mensaje esencial para construir ya este mundo: en un mundo cada vez más inteligente y desarrollado, más metido en la esfera de lo visible y de lo experimental, orgulloso de sus inventos, satisfecho de sí, ¿qué falta? Si queremos ser coherentes con nuestra propia racionalidad, debemos retornar a Dios, dialogar humilde y noblemente con Dios, ver cómo el Evangelio puede dar al mundo una historia y una gloria nueva. Se percibe en los pensadores, en los científicos, en el corazón de los pueblos. Urge la unidad. Salgamos los cristianos al mundo como Cristo ha querido: unidos para dar ese mensaje de la alegría del Evangelio.
3. Regalemos el amor de Cristo a nuestro tiempo, a la humanidad: empeñemos la vida en dialogar con nuestro mundo, en ofrecer regeneración, solidez y paz. Nuestro mundo está pidiendo no solamente progreso humano y técnico, sino también justicia, fraternidad, paz, suspensión de hostilidades entre los hombres y pueblos, atmósfera de confianza. Ofrezcamos a la humanidad el remedio a los males y la respuesta a sus peticiones; ofrezcamos a Cristo y sus insondables riquezas.
4. Abramos nuestra vida a todos los que se enorgullecen del nombre de Cristo: ¡Con qué nombre más bonito les llamamos! Nada más ni nada menos que hermanos. Tengamos la pasión por restablecer la unidad rota en el pasado. Que encuentre en nosotros eco una voluntad ferviente y una plegaria emocionada desde la misión que nos regaló Jesús, «que también ellos sean una sola cosa en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado» (Jn 17, 21).
Con gran afecto, os bendice,
+Carlos Card. Osoro Sierra, arzobispo de Madrid

JESÚS CURA EN SÁBADO




Lectura del santo evangelio según san Marcos (3,1-6):

En aquel tiempo, entró Jesús otra vez en la sinagoga, y había allí un hombre con parálisis en un brazo. Estaban al acecho, para ver si curaba en sábado y acusarlo.

Jesús le dijo al que tenía la parálisis: «Levántate y ponte ahí en medio.»

Y a ellos les preguntó: «¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer lo bueno o lo malo?, ¿salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir?»
Se quedaron callados. Echando en torno una mirada de ira, y dolido de su obstinación, le dijo al hombre: «Extiende el brazo.»

Lo extendió y quedó restablecido. En cuanto salieron de la sinagoga, los fariseos se pusieron a planear con los herodianos el modo de acabar con Él.

Palabra del Señor