martes, 28 de junio de 2016

Texto del saludo del Santo Padre Francisco al Papa Emérito Benedicto XVI:


Santidad, hoy festejamos la historia de una llamada que comenzó hace sesenta y cinco años con su ordenación sacerdotal en la Catedral de Frisinga el 29 de junio de 1951. ¿Pero cuál es la nota de fondo que recorre esta larga historia y que desde aquel primer inicio hasta hoy la domina cada vez más?
En una de las tantas bellas páginas que Usted dedica al sacerdocio, subraya que, en la hora de la llamada definitiva de Simón, Jesús, mirándolo, en el fondo le pregunta sólo una cosa: "¿Me amas?".
¡Qué bello y verdadero es esto! Porque está aquí, Usted nos dice, es en aquel "me amas" que el Señor funda el apacentar, porque sólo si existe el amor por el Señor Él puede apacentar a través de nosotros: "Señor, tú sabes todo, tú sabes que te amo" (Jn 21, 15-19). Esta es la nota que domina una vida entera gastada en el servicio sacerdotal y de la teología que Usted, no casualmente, ha definido como "la búsqueda del amado"; es esto lo que Usted ha testimoniado siempre y testimonia aún hoy: que lo decisivo en nuestras jornadas - con sol o con lluvia - sólo aquella con la que viene todo lo demás, es que el Señor esté verdaderamente presente, que lo deseemos, que interiormente estemos cerca de Él, que lo amemos, que verdaderamente creamos profundamente en Él y creyendo lo amemos verdaderamente.
Es este amar lo que verdaderamente nos colma el corazón, este creer es lo que nos hace caminar seguros y tranquilos sobre las aguas, también en medio de la tempestad, precisamente como sucedió a Pedro; este amar y este creer es lo que nos permite mirar hacia el futuro no con miedo o nostalgia, sino con alegría, incluso en los años ya avanzados de nuestra vida.
Y así, precisamente viviendo y testimoniando hoy de modo tan intenso y luminoso esta única cosa verdaderamente decisiva - tener la mirada y el corazón dirigido a Dios - Usted, Santidad, sigue sirviendo a la Iglesia, no deja de contribuir verdaderamente con vigor y sabiduría a su crecimiento; y lo hace desde aquel pequeño Monasterio Mater Ecclesiae en el Vaticano que se revela de ese modo algo muy diferente que uno de aquellos rincones olvidados en los cuales la cultura del descarte de hoy tiende a relegar a las personas cuando, con la edad, sus fuerzas decaen. Es todo lo contrario; y esto ¡permite que lo diga con fuerza Su Sucesor que ha elegido llamarse Francisco!
Porque el camino espiritual de San Francisco comenzó en San Damián, pero el verdadero lugar amado, el corazón pulsante de la Orden - allí donde la fundó y donde, en fin, entregó su vida a Dios - fue la Porciúncula, la "pequeña porción", el rinconcito ante la Madre de la Iglesia; cerca de María que, por su fe tan firme y por vivir enteramente del amor y en el amor con el Señor, todas las generaciones llamarán bienaventurada.
Del mismo modo, la Providencia ha querido que Usted, querido Hermano, llegara a un lugar por decirlo de alguna manera "propiamente franciscano", del que brota una tranquilidad, una paz, una fuerza, una confianza, una madurez, una fe, una entrega y una fidelidad que me hacen tanto bien y me dan tanta fuerza a mí, y a toda la Iglesia. Y me permito, que también de Usted viene un sano y alegre sentido del humor.
El anhelo con el que deseo concluir es, por tanto, un anhelo que dirijo a Usted, y junto a todos nosotros, a la Iglesia entera: ¡Que Usted, Santidad, siga sintiendo la mano de Dios misericordioso que lo sostiene, que experimente y testimonie el amor de Dios; que, con Pedro y Pablo, siga exultando con gran alegría mientras camina hacia la meta de la fe (Cfr. 1 Pt, 8-9, 2 Tim, 4)!

Francisco a Benedicto: "Su fidelidad me hace mucho bien y me da mucha fuerza a mí y a toda la Iglesia"


Los dos Papa, de nuevo juntos. Francisco presidió el acto de homenaje por el 65 aniversario de la ordenación sacerdotal de Benedicto XVI, el Papa emérito. Cariño a raudales entre los dos Papas. Francisco le agradece su fidelidad, que le da fuerza a él y a toda la Iglesia. Y Benedicto le da las gracias y le pide que siga llevando a la Iglesia por el camino de la misericordia.
Nada más entrar en la Sala, Francisco se dirige a a abrazar a Benedicto, que se sienta en un sillón blanco cerca del estrado. A Ratzinger se le ve frágil, pero entero.
Algunas frases del discurso de Francisco
"Santidad, hoy festejamos la historia de una llamada iniciada hace 65 años con su ordenación sacerdotal"
"Una vida entera dedicada al servicio sacerdotal y de la teología, que usted mismo definió como la búsqueda del amado"
"Testimonia que la cosa decisiva en nuestras jornadas es que el Señor esté realmente presente, que lo deseemos, que seamos cercanos a Él, que lo amemos, que creamos realmente en Él"
"Este creer nos hace caminar tranquilos sobre las aguas"
"Para mirar al futuro no con miedo, sino con alegría y esperanza"

"Tener la mirada y el corazón vuelto al Señor"
"Usted sigue sirviendo a la Iglesia...desde el pequeño monasterio Mater Ecclesiae"
"Permita que lo diga con fuerza su sucesor, que eligió llamarse Francisco. Porque el camino espiritual de San Francisco se inició en San Damiano, pero el corazón de su orden fue la Porciuncula"
"La Providencia quiso que usted, querido cohermano, viviese en una lugar profundamente franciscano, desde el que emana tranquilidad, paz, fuerza, confianza, madurez, fe, dedicación y una fidelidad que me hancen tanto bien y me dan tanta fuerza a mí y a toda la Iglesia. Y me permito añadir: imncluso un sano y alegre sentido del humor".
"Que pueda seguir sientiendo la mano del Dios misericordioso. Que siga testimoniando el amor de Dios"
Francisco termina su discurso y Benedicto le hace un gesto de agradecimiento con las dos manos juntas. Después, baja del estrado y abraza de nuevo al Papa emérito.
A continuación, interviene el cardenal Müller, prefecto de Doctrina de la Fe. Tras su alocución, le entrega varios libros editados especialmente para la ocasión. Y Benedicto regala un ejemplar a Francisco.
Después del canto de una nueva antífona, interviene el cardenal Sodano.
Tras una nueva antífona, le acercan un micrófono a Benedicto y se lo bajan, para que hable sentado. Pero él se levanta e improvisa unas palabras de agradecimiento a los presentes.
Algunas frases de Benedicto
"Un hermano escribió una palabra en griego...que significa gracias"
"Gracias a todos. Gracia a usted Santo Padre, por su bondad. Me siento protegido"
"Esperemos que siga adelante con la vía de la misericordia divina"
"Gracias, eminencias, por sus palabras que me tocaron el corazón"
"Gracias al cardenal Müller por su labor"
"Cristo transformó en gracia y bendición la cruz y el sufrimiento"
"Que el mundo sea no de muerte, sino de vida. Un mundo donde el amor venza a la muerte"
"Que el Señor los bendiga a todos. Gracias, Santo Padre"
Y el acto concluyó con el besamanos de dos Papas a la vez. Cardenales, obispos y laicos de la Curia desfilaron ante Francisco y ante Benedicto. Primero a Francisco y, después, a Benedicto. Porque como recordó Bergoglio hace unos días, en la Iglesia no hay dos Papas, sino un Papa ereinante y otro emérito, "un abuelo sabio" que vela por su sucesor y sigue sirviendo a la Iglesia.
Francisco abraza de nuevo a Benedicto y se retira, poniendo punto final al acto de homenaje a su predecesor.

SEÑOR, GUÍAME CON TU JUSTICIA


Del Salmo 5: 

Señor, guíame con tu justicia

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia. 

Señor, guíame con tu justicia

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor. 

Señor, guíame con tu justicia

Pero yo, por tu gran bondad,
entraré en tu casa,
me postraré ante tu templo santo
con toda reverencia. 

Señor, guíame con tu justicia

¡SÁLVANOS, SEÑOR!



Evangelio según San Mateo 8,23-27. 

Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron. De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca. Mientras tanto, Jesús dormía. 

Acercándose a Él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: "¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!".

Él les respondió: "¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?". Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.

Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: "¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?". 

Francisco: "La Iglesia debe pedir perdón a esta persona que es gay, a la que ha ofendido"


El Papa Francisco, tras concluir el 14º Viaje Apostólico internacional de su pontificado, en esta ocasión a Armenia, del 24 al 26 de junio, concedió como es costumbre, una rueda de prensa en el avión durante su viaje de regreso a Roma, en la que se trataron diversos temas de actualidad.
Al tomar la palabra, el Pontífice comenzó agradeciendo a los periodistas que han seguido sus pasos en tierra armenia. "Buenas tardes - dijo -. Les agradezco mucho la ayuda en este viaje por todo su trabajo que hace bien a la gente. Comunicar bien las cosas son buenas noticias y las buenas noticias hacen siempre bien. Muchas gracias, gracias".
La primera pregunta la formuló Artur Grygorian, de la Televisión Pública de Armenia, quien al recordar que el Papa Bergoglio tiene amigos armenios y ha tenido contacto con la comunidad armenia en Argentina, le preguntó si durante los tres días del viaje pudo "tocar", por decirlo de alguna manera, el espíritu armenio. ¿Cuál ha sido su sentir - le dijo - su impresión y cuál sería su mensaje y sus oraciones para nuestro futuro, el de los armenios?
Bueno, empezamos por el futuro y luego vamos al pasado. Yo deseo para este pueblo la justicia y la paz y rezo por esto porque es un pueblo valiente y rezo para que encuentre la justicia y la paz. Sé que muchos trabajan por esto y también me he sentido muy contento la semana pasada cuando he visto una fotografía del presidente Putin, con los dos presidentes armenio y azerbaiyano. Al menos hablan. Y también con Turquía: el Presidente de la República en su discurso de bienvenida ha hablado claro. Ha tenido el coraje de decir "pongámonos de acuerdo, perdonémonos y miremos al futuro". Esto es tener gran coraje. Un pueblo que ha sufrido mucho, ¿no?
El icono del pueblo armenio - y esto me ha venido a la mente mientras rezaba un poco hoy - es una vida de piedra y una ternura de madre. Ha portado cruces, pero cruces de piedra - se ven, ¡eh! -, pero no ha perdido la ternura, el arte, la música, aquellos cuartos tonos, tan difíciles de entender, y con gran genialidad... Un pueblo que ha sufrido mucho en su historia y sólo la fe, la fe lo ha mantenido de pie. Porque el hecho de que haya sido la primera nación cristiana, esto no es suficiente: ha sido la primera nación cristiana porque el Señor la ha bendecido, porque ha tenido santos, ha tenido obispos santos, mártires... Y por esto ha hecho en la resistencia esa piel de piedra - digámoslo así - pero no ha perdido la ternura de un corazón materno. Y Armenia también es madre. Ésta es la segunda pregunta. Y ahora vamos a la primera.
Sí, yo tenía muchos contactos con los armenios: asistía con frecuencia a sus Misas, tengo muchos amigos armenios. Una cosa que habitualmente no me gusta hacer para descansar, pero iba a cenar con ellos y ustedes hacen cenas pesadas..., ¡eh! Pero era muy amigo, muy amigo, tanto del Arzobispo Kissag Mouradian, de la Iglesia Apostólica Armenia, como de Boghossian, el católico. Pero entre ustedes más que la pertenencia o a la Iglesia Apostólica o la Iglesia Católica es la "armenidad" y esto yo lo entendí en aquellos tiempos. Hoy me saludó un argentino de familia armenia que cuando yo iba a las Misas el Arzobispo siempre lo hacía sentarse cerca de mí para que me explicara algunas ceremonias, algunas palabras que no entendía...
A continuación, Jeannine Paloulian de Nouvelles d'Armenie, hablando en francés agradeció al Santo Padre el encuentro de oración, durante el que pidió a la gente que sean artífices de reconciliación con Turquía y Azerbaiyán. Y le preguntó, teniendo en cuenta que dentro de algunas semanas estará en Azerbaiyán, ¿cuáles son los signos concretos - considerando hizo tantos en Armenia -, cuáles son los signos que ofrecerá en Azerbaiyán?
Hablaré a los azerbaiyanos de la verdad, de lo que he visto y de lo que escucho. Y también los alentaré. Me he encontrado con el presidente azerbaiyano y he hablado con él. Y diré también que no hacer la paz por un pedacito de tierra - porque no es gran cosa - significa algo oscuro, ¿no? Pero esto se lo digo a todos, a los armenios y los azerbaiyanos. Quizás no se ponen de acuerdo sobre las modalidades de hacer la paz y sobre esto se debe trabajar. Más que esto no sé qué decir. Diré lo que en el momento me vendrá al corazón, pero siempre en positivo, tratando de encontrar soluciones que sean viables, que vayan adelante.
Jean Luis De La Vassiere de la Agencia France Presse agradeció al Pontífice por su parte y por parte del semanario La Croix, y le preguntó: ¿Por qué ha decidido agregar abiertamente la palabra "genocidio" en su discurso en el palacio presidencial? En un tema doloroso como éste ¿cree que es útil para la paz, en esta región complicada?
Gracias. En Argentina cuando se hablaba del exterminio armenio, siempre se usaba la palabra genocidio. Yo no conocía otra. En la Catedral de Buenos Aires, en el tercer altar a la izquierda hemos puesto una cruz de piedra recordando el genocidio armenio, y ha venido el arzobispo, los dos arzobispos armenios, el católico y el apostólico cuando se ha estado inaugurada, también el arzobispo católico en la iglesia católica de San Bartolomé, ha hecho un altar en memoria de San Bartolomé.
Yo no conocía otra palabra. Yo vengo con esta palabra. Cuando llego a Roma escucho otra palabra: "El Gran Mal" o "la tragedia terrible", pero en armenio, que no sé decirla... y me dicen que aquella es ofensiva, aquella del genocidio, y que se debe decir ésta...
Yo siempre he hablado de tres genocidios del siglo pasado, siempre tres: el primero el armenio, luego el de Hitler y por último el de Stalin. Los tres.
Hay otro en África, pero, en la órbita de las dos grandes guerras están estos tres... He preguntado por qué pero algunos sienten que no es verdad, que no ha sido un genocidio. Un abogado me ha dicho esto que me ha interesado mucho: la palabra "genocidio" es una palabra técnica, es una palabra que tienen una tecnicidad que no es sinónimo de "exterminio".
Se puede decir exterminio pero decir genocidio comporta acciones de reparación... esto me ha dicho el abogado. El año pasado cuando preparaba el discurso he visto que San Juan Pablo II usaba las dos palabras: El Gran Mal y genocidio, y las he citado entre comillas, y no cayó bien, hubo una declaración del gobierno turco. Turquía en pocos días ha llamado a Ankara al embajador, que es un buen hombre, un embajador de lujo, que ha vuelto hace dos o tres meses, "un ayuno de embajador", pero es un derecho a la protesta y lo tenemos todos. ¿No?
En este discurso al inicio no estaba la palabra. Es cierto. Respondo por qué la he agregado. Luego de haber escuchado el tono del discurso del Presidente y también con mi pasado de esta palabra, y tras haber dicho esta palabra también el año pasado en San Pedro públicamente, habría sonado muy extraño no decir lo mismo al menos.
Pero allí yo quería subrayar otra cosa y creo, sino me equivoco, que he dicho: "En este genocidio como en los otros dos, las grandes potencias internacionales miraban a otra parte". Y esta ha sido la acusación.
En la Segunda Guerra Mundial algunas potencias tenían las fotografías de las ferrovías que llevaban a Auschwitz, tenían la posibilidad de bombardearlas y no lo han hecho.
Un ejemplo: en el contexto de la Primera Guerra estaba el problema de los armenios y en el contexto de la Segunda Guerra, donde estuvo el problema de Hitler y Stalin, después de Yalta y todo aquello de lo que nadie habla, se debe subrayar esto y hacer la pregunta histórica: ¿Por qué no han hecho esto? ustedes potencias. No acuso, es una pregunta. Es curioso, se miraba a la guerra pero no al pueblo.
No sé si es verdad pero me gustaría saber si es verdad que cuando Hitler perseguía tanto a los judíos una de las palabras que él habría dicho es: "Pero quién recuerda a los armenios, hagamos lo mismo con los judíos". No sé si es verdad, tal vez una cosa de esas que se dicen, pero he escuchado decir esto. Que los historiadores busquen y vean si es cierto. Pero esta palabra nunca fue dicha con ánimo ofensivo sino que ha sido algo dicho objetivamente.

Papa Francisco en el vuelo de regreso de Armenia

lunes, 27 de junio de 2016

Dame, Señor, un corazón (Oración)

Dame, Señor, un corazón que escuche,
un corazón capaz de escuchar
hasta lo más hondo de tu Palabra,
capaz de entender tu propio secreto.

Dame, Señor, un corazón capaz de escuchar
el sentido de la historia:
a tu Hijo, hecho historia y clavado en la cruz.

Dame, Señor, un corazón capaz de escuchar
ese momento de crucifixión,
de la entrega de su vida,
para entenderlo con mi propia vida.

Dame, Señor, un corazón capaz de escuchar
el rumor de los pobres
que sube hasta Ti clamando justicia.

Dame, Señor, un corazón capaz de escuchar
los anhelos y las esperanzas de los hombres de hoy,
para descubrir la presencia actual de tu Cruz
y la entrega que ahora me pides.

Dame, Señor, un corazón capaz de escuchar
la experiencia del hombre,
de cada hombre,
para ser así capaz de anunciarle tu Noticia Buena.

¡Dame, Señor, un corazón semejante al tuyo!.

Percival Cowley, SS.CC.

Dios en el monte Gurugú


«En el monte Gurugú rezaba todas las noches. Solo teníamos una oportunidad de llegar a Europa, y el único que te podía ayudar era Dios. Solo Dios. El único que podía contestar a mi deseo era Dios, porque un padre ayuda a todo lo que su hijo quiere»: así habla Ghislain, un camerunés de 30 años que lleva dos años en España y que gracias a la acogida de la Iglesia en Madrid acaba de recibir el Bautismo.
«A mí siempre me ha gustado la aventura, buscarme la vida», dice Ghislain; por eso intentó la aventura europea, y salió de su país en tren, autobús y a pie para atravesar las fronteras de Nigeria, Níger, Argelia y Marruecos. En el monte Gurugú, en Marruecos, estuvo un año y dos meses esperando el momento de saltar la valla de Melilla. Lo consiguió –lo recuerda bien– a las 5 de la mañana del 24 de mayo de 2014. Pasó tres meses en el CIE y después de pasar por un pueblo de Albacete recaló en Madrid hace algo más de un año. En la capital estudia español y realiza un curso de mantenimiento de edificios.
Ghislain creció con una tía materna, que «era católica pero nunca me llevó a bautizar». Y aunque de pequeño iba a la escuela de la misión de San Juan Bautista, nunca quiso seguir la catequesis: no le gustaba que «el sacerdote tratara de engatusarnos ofreciéndonos caramelos para ir a rezar…»
Acompañado por la capillanía africana
En Madrid consiguió una plaza en el albergue de San Juan de Dios, donde conoció a unos voluntarios de la Legión de María que le empezaron a hablar de Dios, «y como ahora tengo mucho tiempo libre he querido conocer más de la religión católica. Nunca he querido hacerlo antes porque a mí me gustaba mucho la aventura y el dinero y no quería perder el tiempo en catequesis. Pero dentro de mi cabeza siempre he tenido una inquietud por conocer más». Él sabía ya «algunas cosas, pero también he aprendido cosas que no conocía, como amar a los demás, porque siempre he vivido pensando solo en mí». Por eso, hoy, menos de dos semanas después de su bautismo, no deja de decir: «Estoy muy contento, estoy muy contento».
A Ghislain le ha acompañado en este proceso el responsable de la capellanía africana en Madrid, el padre congoleño Modesto Munimi, misionero del Verbo Divino, que explica que a los católicos africanos que llaman a su puerta les propone vivir su fe en sus parroquias respectivas, porque «el objetivo de la capellanía para aquellos católicos que vienen del continente africano es promover su integración en la vida diocesana, y que no se sientan aislados de la Iglesia local. Por eso solo tenemos una Eucaristía en común al mes. El resto de los domingos los invitamos a acudir a sus parroquias habituales».
Sentirse acogidos en las parroquias no es fácil, porque la forma de vivir la fe en España choca mucho con la suya. «El africano expresa su acción de gracias al Señor» con celebraciones muy festivas. «Esto es lo mejor que podemos ofrecer a la Iglesia local. Y también el venir a Misa como una familia, para celebrar juntos, aunque no nos conozcamos», afirma el padre Modesto. Por este motivo muchos acaban en las iglesias evangélicas, «ya que no terminan de sentirse a gusto en las parroquias de Madrid», aunque también hay motivos económicos o de amistad que favorecen este fenómeno.
Otro de los desafíos que plantea trabajar con estos inmigrantes es que, aunque todos ellos queden agrupados dentro de una sola capellanía, en realidad el continente africano abarca muchas culturas y muchas etnias y lenguas distintas; una dificultad que se suma a la elevada movilidad de los africanos en busca de trabajo, vivienda y una vida mejor que la que tenían en sus países.
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fuente; Alfa y Omega

"Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos".



Evangelio según San Mateo 8,18-22. 

Al verse rodeado de tanta gente, Jesús mandó a sus discípulos que cruzaran a la otra orilla. 


Entonces se aproximó un escriba y le dijo: "Maestro, te seguiré adonde vayas". 

Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza". 

Otro de sus discípulos le dijo: "Señor, permíteme que vaya antes a enterrar a mi padre". 

Pero Jesús le respondió: "Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos". 

Francisco y Karekin denuncian "la inmensa tragedia" de la persecución de los cristianos en Oriente Medio


El Papa Francisco y el líder de la Iglesia apostólica armenia (ortodoxa), Karekin II, urgieron hoy a la comunidad internacional aponer fin a la "inmensa tragedia" de la persecución contra los cristianos en Medio Oriente. En una "declaración conjunta" que ha sido preparada en las últimas horas, los dos líderes advierten que "innumerables personas inocentes" son "asesinadas, deportadas y obligadas a un doloroso e incierto exilio de continuos conflictos con base étnica, política y religiosa" en todo el mundo.
La firma tuvo lugar en un salón del Palacio Apostólico de Etchmiadzin, el "vaticano armenio" por ser la sede donde reside Karekin, cabeza religiosa del 90 por ciento de los cristianos de este país, que son ortodoxos.
El documento denunció que las minorías étnicas y religiosas se han convertido en el objetivo de persecuciones y de tratos crueles, al punto que tales sufrimientos con motivo de la pertenencia a una confesión religiosa se volvieron en una realidad cotidiana en diversos territorios.
"Juntos rezamos por un cambio en el corazón de aquellos que cometen tales crímenes y en aquellos que están en condiciones de frenar la violencia", indicó. "Imploramos a los jefes de las naciones escuchar la petición de millones de seres humanos, que esperan con ansia paz y justicia en el mundo, que piden el respeto de los derechos a ellos atribuidos por Dios, que tienen urgente necesidad de pan, no de armas", agregó.
La declaración no estaba prevista en el programa oficial del viaje papal a Armenia, que inició el pasado viernes y se extendió hasta este domingo. Pero los gestos de cercanía de Francisco para con Karekin acercaron posiciones.
En el texto, ambos constataron que se asiste actualmente a una presentación de la religión y de los valores religiosos en un modo fundamentalista, que es usado para justificar la difusión del odio, de la discriminación y de la violencia. Advirtieron que la justificación de tales crímenes sobre la base de ideas religiosas "es inaceptable", porque "Dios no es un Dios de desorden, sino de paz".
Sostuvieron que el respeto por las diferencias religiosas es la condición necesaria para la pacífica convivencia de las diversas comunidades étnicas. "Justamente porque somos cristianos, estamos llamados a buscar y desarrollar vías de reconciliación y de paz. En este sentido expresamos nuestra esperanza por una solución pacífica de las cuestiones correspondientes al Nagorno-Karabakh", apuntaron, haciendo referencia a la región ubicada en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán, disputada por ambos países desde hace décadas.

El Vaticano responde a Turquía: "El Papa Francisco no hace cruzadas"


El papa Francisco "no hace cruzadas" ni hizo declaraciones en contra de Turquía "con espíritu de cruzada", respondió el domingo el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, a las acusaciones del vice primer ministro turco, contra la declaración de "genocidio armenio" que hizo el Papa el viernes.
"Si escuchamos al papa, no hay nada [en sus palabras] que evoque un espíritu de cruzada. Su voluntad es construir puentes en lugar de muros. Su intención real es construir las bases para la paz y la reconciliación", aseguró en una rueda de prensa en Ereván (Armenia) el portavoz Federico Lombardi.
"Francisco rezó por la reconciliación de todos, no pronunció ni una palabra contra el pueblo turco. El papa no hace cruzadas, no intenta organizar guerras", insistió.
El gobierno de Ankara, a través de su viceprimer ministro, respondió de manera muy dura el sábado, hablando de "mentalidad de cruzadas", después de que el papa mencionara de nuevo el término "genocidio" delante de los políticos armenios.
Esta declaración es "muy desafortunada, no se trata de una declaración objetiva que corresponda con la realidad", dijo Nurettin Canlikli, citado por la agencia de prensa turca Anadolu.
"Se pueden observar todas las marcas y reflexiones características de la mentalidad de las Cruzadas en las actividades del papa", añadió el dirigente turco.
El papa mencionó dos veces el "genocidio" de los armenios durante el Imperio Otomano, primero en abril de 2015 en el Vaticano y después el viernes en Ereván.
Turquía niega el término genocidio para calificar las masacres ocurridas entre 1915 y 1917, afirmando que las víctimas, en el contexto de una guerra civil, fueron menos numerosas y eran tanto turcas como armenias.
Por otro lado, tal y como apuntó Lombardi, el papa Francisco y el patriarca de la Iglesia Apostólica armenia, Karekin II, firmarán hoy una declaración conjunta.
 (RD/Agencias)

domingo, 26 de junio de 2016

La vocación

Hoy es fácil encontrar el hilo conductor en las lecturas que nos propone la Liturgia. Se trata, sin duda, de la personalización de la llamada al seguimiento evangélico.
En la primera lectura, vemos que Elías elige a Eliseo, según le indica Dios: “El Señor dijo a Elías: -«Unge profeta sucesor tuyo a Eliseo, hijo de Safat, de Prado Bailén.» Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió: -«Déjame decir adiós a mis padres; luego vuelvo y te sigo.» Elías le dijo: -«Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?» (1Re).
Observamos una diferencia importante entre la tolerancia de Elías, que deja ir a Eliseo a despedirse de su padre, y la radicalidad de Jesús, que contesta con palabras al parecer incomprensibles al que le pide permiso para ir a enterrar a su padre: -«Sígueme.» É1 respondió: -«Déjame primero ir a enterrar a mi padre.» Le contestó: -«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.» (Lc)
Este contraste, sin duda, no es para afirmar que Jesús es insensible, sino para decir que el seguimiento de Elías es diferente del seguimiento del Maestro de Nazaret. Seguir a Jesús es vocación divina ante la que cabe exclamar: “El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano” (Sal).
La llamada de Jesús es identificativa y configuradora, crea unos vínculos mayores que la carne y la sangre; seguirlo a Él es el primer mandamiento, por lo que no se conculca el precepto de piedad de enterrar a los muertos, como no se quiebra el mandamiento de piedad con los padres cuando se abandona el hogar para formar una nueva familia.
La Palabra de Dios nos revela la prioridad que da el seguimiento a la opción de no anteponer nada al amor de Cristo. Y cuando se hace esta opción, el mismo Evangelio afirma que quien deja casa, familia, padres, bienes, recibirá cien veces más.
San Pablo acierta a definir lo que significa haber sido llamados por el Señor: “Hermanos, vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche la carne; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor”. (Gál)
Solo Jesús, por su identidad divina, tiene autoridad para exigir la radicalidad de seguirlo, sin mirar a los lados.
Ángel Moreno de Buenafuente

Sin instalarse ni mirar atrás. José Antonio Pagola

Seguir a Jesús es el corazón de la vida cristiana. Lo esencial. Nada hay más importante o decisivo. Precisamente por eso, Lucas describe tres pequeñas escenas para que las comunidades que lean su evangelio, tomen conciencia de que, a los ojos de Jesús, nada puede haber más urgente e inaplazable.
Jesús emplea imágenes duras y escandalosas. Se ve que quiere sacudir las conciencias. No busca más seguidores, sino seguidores más comprometidos, que le sigan sin reservas, renunciando a falsas seguridades y asumiendo las rupturas necesarias. Sus palabras plantean en el fondo una sola cuestión:
¿Qué relación queremos establecer con él quienes nos decimos seguidores suyos?
Primera escena
Uno de los que le acompañan se siente tan atraído por Jesús que, antes de que lo llame, él mismo toma la iniciativa: «Te seguiré adonde vayas». Jesús le hace tomar conciencia de lo que está diciendo: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros nido», pero él «no tiene dónde reclinar su cabeza».

Seguir a Jesús es toda una aventura. Él no ofrece a los suyos seguridad o bienestar. No ayuda a ganar dinero o adquirir poder. Seguir a Jesús es «vivir de camino», sin instalarnos en el bienestar y sin buscar un falso refugio en la religión. Una Iglesia menos poderosa y más vulnerable no es una desgracia. Es lo mejor que nos puede suceder para purificar nuestra fe y confiar más en Jesús.
Segunda escena
Otro está dispuesto a seguirle, pero le pide cumplir primero con la obligación sagrada de «enterrar a su padre». A ningún judío puede extrañar, pues se trata de una de las obligaciones religiosas más importantes. La respuesta de Jesús es desconcertante: «Deja que los muertos entierren a sus muertos: tú vete a anunciar el reino de Dios».

Abrir caminos al reino de Dios trabajando por una vida más humana es siempre la tarea más urgente. Nada ha de retrasar nuestra decisión. Nadie nos ha de retener o frenar. Los «muertos», que no viven al servicio del reino de la vida, ya se dedicarán a otras obligaciones religiosas menos apremiantes que el reino de Dios y su justicia.
Tercera escena
A un tercero que quiere despedir a su familia antes de seguirlo, Jesús le dice: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios». No es posible seguir a Jesús mirando hacia atrás. No es posible abrir caminos al reino de Dios quedándonos en el pasado. Trabajar en el proyecto del Padre pide dedicación total, confianza en el futuro de Dios y audacia para caminar tras los pasos de Jesús.

¡Te seguiré adonde vayas!


Evangelio según San Lucas 9,51-62. 

Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén 

y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. 
Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. 
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: "Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?". 
Pero él se dio vuelta y los reprendió. 
Y se fueron a otro pueblo. 
Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!". 
Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza". 
Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre". 
Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios". 
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos". 
Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios". 

Turquía acusa al Papa de tener "la mentalidad de los cruzados" por volver a denunciar el genocidio armenio


Turquía esperó más de 24 horas en reaccionar ante las palabras del Papa, este viernes, volviendo a recordar el "genocidio armenio", lo que indica que no quería que las palabras de Francisco generaran un nuevo conflicto diplomático. El año pasado, Ankara retiró a su embajador en el Vaticano y lo mantuvo alejado de sus funciones durante 10 meses.
"Por supuesto que la declaración del Papa es muy desafortunada", dijo a periodistas el viceprimer ministro turco, Nurettin Canikli. "Por desgracia, es posible ver todas las reflexiones y las huellas de la mentalidad de los Cruzados en las acciones del papado y del Papa".
Turquía acepta que muchos cristianos armenios que vivían en el Imperio Otomano murieron en los enfrentamientos con las fuerzas otomanas durante la Primera Guerra Mundial, pero discrepa en las cifras y niega que las muertes hayan sido orquestadas sistemáticamente y que constituyan un genocidio.
El viceprimer ministro turco llega incluso a decir que «la declaración del Papa no es objetiva y no es consistente con la realidad. Todos lo sabemos, el mundo entero lo sabe. Y los armenios también lo saben».
Según Canikli, tanto el reconocimiento del genocidio llevado a cabo el pasado 2 de junio por el Bundestag alemán como las referencias de Francisco el viernes y sábado en Armenia no se corresponden con los hechos históricos sino que «son declaraciones políticas, basadas en factores religiosos».
Por su parte, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, recordó en la noche del viernes a los periodistas que acompañan la delegación vaticana que "el Papa usó la palabra genocidio para recordar la herida y sanarla, no para reabrirla y renovarla; es una memoria para construir reconciliación y paz en el futuro".
Francisco culminará hoy su viaje a Armenia con una oración en el Monasterio de Khor Virap, en la  frontera con Turquía, cerrada desde hace años. Allí tiene previsto soltar dos palomas de la paz.