sábado, 5 de diciembre de 2015

Benedicto XVI acudirá a la apertura del Año Jubilar

El próximo martes, día de la Inmaculada
El Papa emérito Benedicto XVI ha aceptado la invitación del Papa Francisco a participar en la apertura de la Puerta Santa con la que dará inicio el Jubileo de la Misericordia el próximo martes 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción.
Así se asegura en un comunicado enviado a los medios por la Oficina de Prensa de la Santa Sede en el que se explica además que durante el rito estará presente en el atrio de la Basílica de San Pedro.
No es la primera vez que el Papa emérito deja los muros vaticanos, donde vive en el Monasterio Mater Eclesiae, y participa en alguna ceremonia. La última vez fue en el Consistorio para la creación de nuevos cardenales el pasado 14 de febrero, en la Misa que presidió el Papa Francisco.
También asistió por ejemplo a la canonización de Juan Pablo II y Juan XIII el 27 de abril de 2014.

(RD/Agencias)

El Papa, a los jóvenes: "La Biblia es un libro extremadamente peligroso"

La Biblia es "un libro extremadamente peligroso, tanto que en ciertos países quien posee una Biblia es tratado ¡como si ocultara granadas en el armario!". El Papa Francisco lo escribió en una carta a los jóvenes, que fue publicada como prefacio para una edición de la Biblia destinada a los chicos y chicas, que colaboraron con su discusión y sus comentarios, informa La Stampa.

'Quiero decirles una cosa -escribe Francisco en el prefacio publicado por 'La Civiltà Cattolica'-: hoy, mucho más que durante el inicio de la Iglesia, los cristianos son perseguidos; ¿cuál es la razón? Son perseguidos porque llevan una cruz y ofrecen testimonio de Cristo; son condenados porque poseen una Biblia. Evidentemente la Biblia es un libro extremadamente peligroso -subrayó-, tanto queº en ciertos países quien posee una Biblia es tratado ¡como si ocultara granadas en el armario!'.

'Mahatma Gandhi 'añade', que no era cristiano, una vez dijo: 'A ustedes los cristianos se encomendó un texto que tiene en sí una cantidad de dinamita suficiente como para hacer explotar en mil pedazos toda la civilización, para poner de cabeza al mundo y llevar la paz a un planeta devastado por la guerra. Pero lo tratan como si fuera simplemente una obra literaria y nada más''.

El Pontífice, por ello, pregunta a los jóvenes: 'Entonces, ¿qué tienen en la mano? ¿Una obra maestra de la literatura? ¿Una antología de antiguas y bellas historias? En tal caso, habría que decirle a muchos cristianos que son encarcelados y torturados por la Biblia: ‘De verdad, han sido necios y poco listos: ¡es solo una obra literaria!'. No, con la Palabra de Dios la luz vino al mundo y nunca más se apagará', dijo.
'En mi exhortación apostólica ‘Evangelii gaudium' escribí: ‘Nosotros no buscamos a tientas en la oscuridad, ni debemos esperar a que Dios nos dirija la palabra, porque realmente 'Dios ha hablado, ya no es el gran desconocido, sino que se ha mostrado a sí mismo''. Acojamos el tesoro de la Palabra revelada', finalizó el Santo Padre.


Adviento 2015: reflexión por Lorenzo de Santos


El tiempo del Adviento nos invita a releer y escuchar a los profetas. Estos profetas que anuncian la «consolación de Israel», la misericordia de Dios, la cercanía y liberación del Señor. Así lo proclamará el mismo Simeón, el anciano que acogió al niño Jesús cuando fue «presentado» en el templo cuarenta días después de su nacimiento (Lc 2,25: Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel;”). «Esperar la consolación», confiar en la misericordia de Dios encarnada en Jesús, forma parte de la verdadera esperanza cristiana.

José Luis Sicre en su libro Con los pobres de la tierra afirma que “los profetas no pretendían que los estudiásemos, sino que escuchásemos su voz y la pusiéramos en práctica”1.
Aprovechemos estos conocimientos y acercamientos a los textos proféticos para preguntarnos en este tiempo de Adviento cuál es la salvación que esperamos y si confiamos en la misericordia del Señor.

¿Qué deseamos en este tiempo de Adviento para nuestra Jerusalén, la que tiene nombres más actuales: mi vida, mi comunidad cristiana, mi entorno inmediato, la Iglesia? ¿Qué realidades aspectos de nuestra vida son páramo y desierto, auténtica esterilidad que requieren una mirada misericordiosa para renacer? ¿Cuáles son las esclavitudes cuyo final nos anuncia Dios?

 Estas son algunas de las preguntas que podemos hacernos con la escucha y acogida de estos textos.
Nuestro anuncio en estos días ha de seguir proclamando cómo la presencia de Dios en nuestras vidas, en nuestras comunidades y parroquias, en nuestra sociedad tiene la fuerza amorosa de signos de misericordia: de transformar la apatía en utopía, el cansancio en promesa, el individualismo en fraternidad, la oscuridad en un nuevo acontecer, el temor en esperanza. Porque “Dios con amor eterno se compadece”, y continúa transformando, amando, generando vida. Y nosotros hemos de seguir siendo cristianos que mantienen la Esperanza en ese amor misericordioso de Dios capaz de crear y engendrar.

El adviento es vendar viejas heridas y hacer que brille de alegría los rostros de los pobres, de los marginados, los que sufren, sobre todo de aquellos que se retuercen bajo el peso misterioso del dolor y de la angustia.  un reto de esperanzas para llenar los corazones afligidos, Nuestros signos, en este tiempo litúrgico, han de ser portadores de vida, manifestación de la misericordia. Nuestra corona de Adviento ha de iluminar cada semana alguna oscuridad, disipar algún temor, presentar algún signo de misericordia, que cada día de manera sencilla se perciba en nuestro mundo e ilumine nuestro camino en el encuentro con el Señor: la mano que se ofrece, la palabra que conforta, la fe que reza, la acción solidaria, la vida que se gasta….
 
Nuestras palabras de estos días, homilías, reuniones, conversaciones, diálogos tendrían que transformar la esterilidad en fecundidad de esperanza, de ilusiones, de paz, de luz, de vida, de impulsos misericordiosos; tendrían que ayudar a valorar lo positivo y la belleza de la Promesa, para suscitar esperanzas y deseo de abrirse al acontecimiento del encuentro misericordioso con el Señor.

También podemos nosotros anunciar en este tiempo de Adviento, como lo hicieron cada uno de los profetas en su tiempo, que el Señor que viene, no es un futuro, vendrá, ni un pasado terminado, vino, sino un presente, viene de manera continuada y su espíritu permanece en nosotros.

Este anuncio será creíble con la construcción de caminos de misericordia, senderos para el encuentro, rutas para la paz, itinerarios donde fluyan la justicia y el amor, donde brote la salvación. Proclamar, anunciar la dicha de un diálogo al borde de todas las vías que llevan al Señor de la vida, al Dios del amor y la misericordia.
Todo ello porque siguen resonando en nosotros la palabra del Señor:

“mi amor de tu lado no se apartará y mi alianza de paz no se moverá
dice el Señor, que tiene compasión de ti” (Is 54,10)

“Pero aunque nosotros nos hemos rebelado, el Señor, nuestro Dios, es compasivo y perdona.” (Dn 9,9)

“que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión;” (Lam(Lam 3,22)

Me casaré contigo para siempre, me casaré contigo en justicia y derecho, en amor y compasión” (Os 2,21).

Lorenzo de Santos, doctor en Teología.

Al ver a las gentes, se compadecía de ellas


Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 35-10, 1. 6-8
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:
- «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
A estos doce los envió con estas instrucciones:
- «Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios.
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»
Palabra del Señor.

viernes, 4 de diciembre de 2015

El Papa mantendrá "gestos personales" de su compromiso con los más pobres durante el Año de la Misericordia

El Jubileo arranca el 8 de diciembre, entre fuertes medidas de seguridad

Fisichella: "Hay una garantía total para todos los peregrinos que vengan a Roma"

El papa Francisco mantendrá mensualmente visitas privadas durante el Año Santo Extraordinario que comienza el martes,"gestos personales" para destacar su compromiso con los marginados y los pobres, anunció hoy el Vaticano.
El presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Rino Fisichella, informó hoy en rueda de prensa de esta iniciativa, que se enmarca en los actos que tendrán lugar durante el Jubileo de la Misericordia.
El 18 de diciembre el papa cumplirá un "gesto simbólico" y abrirá una "puerta de la misericordia" en el albergue "Don Luigi di Liegro", un centro de la Caritas romana en el que desde hace veinticinco años son acogidas personas con problemas.
A partir de ese momento, Francisco "dará inicio a los gestos que un viernes al mes pretende ofrecer como expresión de las obras de misericordia", señaló Fisichella.
El monseñor, encargado de dirigir los preparativos del Jubileo, señaló que "estos gestos tendrán un carácter de visitas privadas por parte del Santo Padre para mantener en la medida de lo posible una relación personal de cercanía y solidaridad con las personas o las instituciones visitadas".
"Será un testimonio con el que el papa pretende subrayar las grandes formas de malestar, de marginación y de pobreza que están presentes en nuestra sociedad", dijo.
Rechazó que estas visitas estén envueltas en el misterio: "No es que haya un misterio sobre estos gestos, solo que siendo visitas privadas, si el papa quiere ir a ver un enfermo a su casa, lo hará. Deben ser vistos como encuentros personales del papa".
El Año Santo Extraordinario de la misericordia ha sido convocado por el papa Francisco, comenzará el próximo 8 de diciembre y concluirá casi un año después, el 20 de noviembre de 2016.
Será inaugurado el próximo martes 8 de diciembre con el rito de la apertura de la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, que solo permanece abierta durante el periodo jubilar.
Consistirá en una ceremonia "muy simple", según explicó Fisichella, que comenzará a las 9.30 locales (8.30 GMT): el papa cruzará el umbral de la Puerta Santa, seguido por cardenales, obispos, religiosos y religiosas y laicos que desfilarán en procesión hasta la tumba del Apóstol San Pedro.
Tras la eucaristía el papa recitará el Ángelus y, por la tarde, acudirá a la romana plaza de España para presidir los actos de la Inmaculada Concepción.
Por la tarde, en la fachada de la basílica vaticana y en su cúpula se proyectarán unaserie de fotografías que "presentan imágenes inspiradas en la misericordia, en la humanidad, en el mundo natural y en el cambio climático".
"Este evento quiere proponer la belleza de la Creación, también en ocasión de la Conferencia sobre el Clima de Naciones Unidas (COP21)" que se celebra en París, señaló Fisichella.
En cuanto a la seguridad del acto, el monseñor subrayó la colaboración bilateral entre la Santa Sede e Italia y dijo que cuenta con "todos los motivos para pensar que hay una garantía total para todos los peregrinos que vengan a Roma".
Asimismo consideró que "es necesaria la debida vigilancia como en cualquier otra parte del mundo".
Para extender el deseo de misericordia, el papa ha instado a abrir una puerta similar a todas las catedrales, santuarios y templos de relevancia del mundo a partir del día 13 de diciembre.

Además se enviará a los "misioneros de la misericordia", sacerdotes que a partir del Miércoles de Ceniza recorrerán el mundo perdonando pecados reservados a la sede apostólica y que ya se han postulado ochocientos.

Rescatan a más de 900 rehenes de terroristas de Boko Haram en Camerún

Más de 900 rehenes del grupo terrorista musulmán Boko Haram –socio del Estado Islámico– fueron liberados a fines de noviembre durante una operación militar multinacional realizada en Camerún, informó hoy el Ministerio de Comunicación de esa nación africana. En el mismo operativo fueron capturados cien yihadistas.
En un anuncio realizado en su cuenta de Twitter, el ministerio camerunés explicó que entre el 26 y 27 de noviembre se realizó una operación especial de búsqueda en las zonas de la frontera con Nigeria y Chad.
La operación fue realizada por fuerzas conjuntas de Camerún, Benin, Chad, Níger y Nigeria.
“900 rehenes en poder de Boko Haram fueron puestos en libertad durante esta operación”, indicó el Ministerio de Comunicación de Camerún y agregó que “un centenar de yihadistas fueron neutralizados”.
Durante la incursión militar, explicó el órgano de gobierno, fueron encontradas banderas del Estado Islámico, así como “un gran cargamento de armas y municiones”.
Las actividades terroristas de Boko Haram, creado de Nigeria, alcanzan actualmente a países vecinos en África, como Chad, Níger y Camerún.
Se estima que desde que inició sus actividades terroristas, en 2009, Boko Haram ha asesinado a más de 20 mil personas y desplazado de sus hogares a más de 2.3 millones.

Zenit

El arzobispo de Madrid preside una solemne Eucaristía en la parroquia Nuestra Señora de Europa en su 50 aniversario

Ubicada en el Paseo Doctor Vallejo Nájera, 23, la parroquia Nuestra Señora de Europa está celebrando durante este año el 50 aniversario de su erección canónica. Con este motivo, el próximo 6 de diciembre, domingo, el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, presidirá una solemne celebración de la Eucaristía. Está previsto que el prelado llegue a la parroquia a las 11:15 horas para mantener una reunión con los sacerdotes y el consejo parroquial. A las 12:00 horas dará comienzo la Santa Misa, que será concelebrada por el párroco, Lucas Berrocal, y numerosos sacerdotes. Durante la ceremonia se procederá a la bendición de una nueva imagen de la Virgen de Europa. Al concluir la Misa, monseñor Osoro impartirá la bendición papal a todos los asistentes.
Historia de una advocación
Nuestra Señora de Europa o la Virgen de Europa es una advocación a la Bienaventurada Virgen María cuya devoción se inició en Gibraltar y en menor medida en Algeciras. El continente europeo fue consagrado bajo la protección de Nuestra Señora de Europa en el siglo XIV desde el santuario en Gibraltar, donde la devoción todavía continúa hoy en día, después de 700 años. En 1979, el Papa Juan Pablo II concedió a Nuestra Señora de Europa el título de Patrona de Gibraltar, a la vez que se trasladó su festividad al 5 de mayo, coincidiendo así con el Día de Europa.
La advocación mariana de este templo parroquial está representada por la imagen de la Virgen con el Niño. Una imagen sedente de María, sosteniendo y ofreciendo a Jesús, que expresa elocuentemente la función maternal de María, estrella de la evangelización. Simbólicamente, junto con el anagrama de María, destaca el color azul y las doce estrellas. Estas imágenes y colores, tan de actualidad por ser símbolos de la Unión Europea, tienen un origen inconfundiblemente mariano. El azul es el color de la Virgen; la M y la A son el anagrama propio de María (Ave Maria ); la corona de doce estrellas recoge la descripción de la Mujer del Apocalipsis: «Después apareció una figura portentosa en el cielo: una mujer vestida del sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas» (Apocalipsis 12,1). En el lenguaje bíblico la mujer coronada de doce estrellas puede simbolizar la figura de la esposa fecunda (madre del pueblo de Dios), coronada (símbolo de realeza) con doce estrellas (las doce tribus de Israel, es decir, toda la humanidad redimida). La señal que aparece en el cielo manifiesta una doble realidad: es, a la vez, la Virgen María, la madre de Jesús, y la Iglesia, la madre de los creyentes; María es prototipo y realización perfecta de la Iglesia.
Templo
El templo de Nuestra Señora de Europa es de planta rectangular, una nave en planta -tres en alzado-, atrio y ábside en los extremos. En el presbiterio están situados como elementos principales el altar, la sede y el ambón. El altar está complementado por la cruz. El ambón, lugar de la proclamación de la palabra de Dios, tiene forma de libro abierto con los cuatro evangelistas esculpidos en sus dos caras. La sede es un único sillón que significa la presidencia de Jesucristo en la asamblea cristiana por medio de la sucesión apostólica. En la cabecera de la nave también se sitúan el baptisterio, el coro y la imagen de la titular de la iglesia.

Infomadrid

Los pobres ayudarán al cardenal Tagle a abrir la Puerta Santa en la catedral de Manila

Abrirá un fondo especial para la asistencia a los enfermos y ancianos
"Tener misericordia durante el Año Santo significa, para cada hombre, abrir los ojos y los oídos para ver y escuchar a los pobres. Pero no es suficiente: tenemos que actuar para ellos y cambiar la propia forma de vida": lo ha dicho a la Agencia Fides el Cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, en el marco de la asamblea plenaria de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que tiene lugar en el Vaticano.
En relación con el contexto filipino, marcado por una riqueza nacional concentrada en las manos de pocas familias, el Cardenal Tagle dice: "Misericordia significa revisar la propia vida en la óptica del compartir y de una distribución equitativa de la riqueza".
Con este espíritu, ha informado de que el rito de la apertura de la Puerta Santa, que se celebrará el 9 de diciembre en Manila, contará con una dimensión y una presencia especial: la de los pobres, que ayudarán al cardenal a empujar las hojas de la Puerta, en un gesto que quiere simbolizar la "atención preferencial" para con los marginados y necesitados en el Año Santo.
Como señala una nota enviada a la Agencia Fides desde la Archidiócesis de Manila, durante el Año Santo, la iglesia local abrirá un fondo especial para la asistencia a los enfermos y ancianos necesitados que no pueden permitirse el lujo de cubrir el coste de la atención sanitaria. Se mejorará también el servicio de Cáritas Manila que tiene ya en marcha programas de educación para los hijos de las familias más pobres y planes de ayuda humanitaria a las víctimas de los desastres naturales que han afectado al país en los últimos años.


Jesús cura a dos ciegos que creen en él


Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 27-31
En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, gritando: - «Ten compasión de nosotros, hijo de David.»
Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo: - «¿Creéis que puedo hacerlo?»
Contestaron: - «Sí, Señor.»
Entonces les tocó los ojos, diciendo: - «Que os suceda conforme a vuestra fe.»
Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente: - «¡Cuidado con que lo sepa alguien!»
Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca
Palabra del Señor.

Francisco: "La Iglesia vive y crece 'en salida', tomando la iniciativa y haciéndose prójimo"


"Rezad y trabajad para que la Iglesia se asemeje cada vez más al modelo de los Hechos de los Apóstoles"

Al recibir a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el primer jueves de diciembre, que analizaron el futuro de la misión "ad gentes", el Papa Francisco los saludó recordando lo que él mismo pudo ver durante su reciente viaje apostólico al continente africano:
"Estoy de regreso de mi primer viaje apostólico a África, donde he tocado con las manos el dinamismo espiritual y pastoral de tantas jóvenes Iglesias de aquel continente, como también las graves dificultades en que vive buena parte de la población. He podido constatar que, allí donde hay necesidades, casi siempre hay una presencia de la Iglesia dispuesta a curar las heridas de los más necesitados, en los que reconoce el cuerpo llagado y crucificado del Señor Jesús. ¡Cuántas obras de caridad, de promoción humana! ¡Cuántos anónimos buenos samaritanos trabajan cada día en las misiones!".
Tras destacar que la Iglesia es evangelizadora por su misma naturaleza y aludir al Decreto conciliar Ad gentes y a la Encíclica Redemptoris missio, de San Juan Pablo II, documentos inspiradores de esta Plenaria, el Papa Bergoglio se refirió a la investigación que este Dicasterio llevó a cabo en los meses pasados acerca de la vitalidad de las Iglesias jóvenes, para comprender cómo hacer más eficaz la obra de esta misión "ad gentes", teniendo en cuenta también la ambigüedad a la que hoy suele estar expuesta la experiencia de la fe.

Por esta razón el Pontífice afirmó que el mundo secularizado, incluso cuando se muestra acogedor hacia los valores evangélicos del amor, de la justicia, de la paz y de la sobriedad, no muestra la misma disponibilidad hacia la persona de Jesús, a quien no lo considera Mesías ni Hijo de Dios, sino al máximo, "un hombre iluminado". Y agregó que es vital que en el momento presente la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, "sin demora, sin repulsiones y sin miedo" (Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 23).
"En efecto, la misión es una fuerza capaz de transformar a la Iglesia en su propio interior antes que la vida de los pueblos y de las culturas. Por tanto, que cada parroquia haga propio el estilo de la missio ad gentes. De este modo, el Espíritu Santo transformará a los fieles rutinarios en discípulos, los discípulos desapegados en misioneros, sacándolos de los miedos y de las cerrazones y proyectándolos hacia cada dirección, hasta los confines de la tierra (Cfr. Hch 1,8)".
Después de destacar que los primeros evangelizadores, como los apóstoles Pablo y Bernabé no disponían de un Dicasterio misionero como ahora, el Papa Francisco les agradeció la labor que realizan diciendo textualmente:

"Les agradezco su trabajo de animación y cooperación misionera, con el que recuerdan a toda las Iglesias que, si están constreñidas en sus propios horizontes, corren el riesgo de atrofiarse y apagarse. La Iglesia vive y crece "en salida", tomando la iniciativa y haciéndose prójimo. Por eso ustedes animan a las comunidades a ser generosas también en los momentos de crisis vocacional".
Además el Papa les recordó que "la misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana", dando nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones" (Redemptoris missio, 2).
"En los tantos senderos de la missio ad gentes ya es visible el alba del nuevo día, como lo demuestra el hecho de que las jóvenes Iglesias saben dar, y ni sólo recibir".
El Santo Padre Francisco al final de su alocución los invitó a rezar y a trabajar para que la Iglesia se asemeje cada vez más al modelo de los Hechos de los Apóstoles, dejándose impulsar por la fuerza del Evangelio y del Espíritu Santo. Y se despidió con estas palabras:

"Que María Santísima, Madre de Dios, san Francisco Javier y santa Teresita del Niño Jesús, patronos de las misiones, iluminen nuestros pasos en el servicio al Evangelio del Señor Jesús. Los acompaño con la bendición apostólica y les pido, por favor, que recen por mí".

jueves, 3 de diciembre de 2015

SAN FRANCISCO JAVIER

Son pocos los hombres que tienen el corazón tan grande como para responder a la llamada de Jesucristo e ir a evangelizar hasta los confines de la tierra.  San Francisco Javier es uno de esos.  Con razón ha sido llamado: "El gigante de la historia de las misiones" y e l Papa Pío X lo nombró patrono oficial de las misiones extranjeras y de todas las obras relacionadas con la propagación de la fe. La oración del día de su fiesta dice así: "Señor, tú has querido que varias naciones llegaran al conocimiento de la verdadera religión por medio de la predicación de San Francisco Javier". 

Francisco nació cerca de Pamplona (España) en el castillo de Javier, en el año 1506. Era de familia que había sido rica, pero que a causa de las guerras había venido a menos. Desde muy joven tenía grandes deseos de sobresalir y de triunfar en la vida, y era despierto y de excelentes cualidades para los estudios. Dios lo hará sobresalir pero en santidad.

Fue enviado a estudiar a la Universidad de París, y allá se encontró con San Ignacio de Loyola, el cual se le hizo muy amigo y empezó a repetirle la famosa frase de Jesucristo: "¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si se pierde a sí mismo?" Este pensamiento lo fue liberando de sus ambicione er.s mundanas y de sus deseos de orgullo y vanidad, y lo fue encaminando hacia la vida espiritual. Aquí se cumplió a la letra la frase del Libro del Eclesiástico: "Encontrar un buen amigo es como encontrarse un gran tesoro". La amistad con San Ignacio transformó por completo a Javier
Francisco fue uno de los siete primeros religiosos con los cuales San Ignacio fundó la Compañía de Jesús o Comunidad de Padres Jesuitas. Ordenado Sacerdote colaboró con San Ignacio y sus compañeros en enseñar catecismo y predicar en Roma y otras ciudades.

Empezó a ser misionero a los 35 años y murió de sólo 46. En once años recorrió la India (país inmenso), el Japón y varios países más. Su deseo de ir a Japón era tan grande que exclamaba: "si no consigo barco, iré nadando". Fue un verdadero héroe misional.

Son impresionantes las distancias que Francisco Javier recorrió en la India, Indostán, Japón y otras naciones. A pie, solamente con el libro de oraciones, como único equipaje, enseñando, atendiendo enfermos, obrando curaciones admirables, bautizando gentes por centenares y millares, aprendiendo idiomas extraños, parecía no sentir cansancio.

El Papa recuerda a los tantos anónimos buenos samaritanos que trabajan en las misiones

Al recibir a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el primer jueves de diciembre, que analizaron el futuro de la misión “ad gentes”, el Papa Francisco los saludó recordando lo que él mismo pudo ver durante su reciente viaje apostólico al continente africano:

“Estoy de regreso de mi primer viaje apostólico a África, donde he tocado con las manos el dinamismo espiritual y pastoral de tantas jóvenes Iglesias de aquel continente, como también las graves dificultades en que vive buena parte de la población. He podido constatar que, allí donde hay necesidades, casi siempre hay una presencia de la Iglesia dispuesta a curar las heridas de los más necesitados, en los que reconoce el cuerpo llagado y crucificado del Señor Jesús. ¡Cuántas obras de caridad, de promoción humana! ¡Cuántos anónimos buenos samaritanos trabajan cada día en las misiones!”.

Tras destacar que la Iglesia es evangelizadora por su misma naturaleza y aludir al Decreto conciliar Ad gentes y a la Encíclica Redemptoris missio, de San Juan Pablo II, documentos inspiradores de esta Plenaria, el Papa Bergoglio se refirió a la investigación que este Dicasterio llevó a cabo en los meses pasados acerca de la vitalidad de las Iglesias jóvenes, para comprender cómo hacer más eficaz la obra de esta misión “ad gentes”, teniendo en cuenta también la ambigüedad a la que hoy suele estar expuesta la experiencia de la fe.
Por esta razón el Pontífice afirmó que el mundo secularizado, incluso cuando se muestra acogedor hacia los valores evangélicos del amor, de la justicia, de la paz y de la sobriedad, no muestra la misma disponibilidad hacia la persona de Jesús, a quien no lo considera Mesías ni Hijo de Dios, sino al máximo, “un hombre iluminado”. Y agregó que es vital que en el momento presente la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, “sin demora, sin repulsiones y sin miedo” (Exhortación apostólica Evangelii gaudium, 23).

“En efecto, la misión es una fuerza capaz de transformar a la Iglesia en su propio interior antes que la vida de los pueblos y de las culturas. Por tanto, que cada parroquia haga propio el estilo de la missio ad gentes. De este modo, el Espíritu Santo transformará a los fieles rutinarios en discípulos, los discípulos desapegados en misioneros, sacándolos de los miedos y de las cerrazones y proyectándolos hacia cada dirección, hasta los confines de la tierra  (Cfr. Hch1,8)”.

Después de destacar que los primeros evangelizadores, como los apóstoles Pablo y Bernabé no disponían de un Dicasterio misionero como ahora, el Papa Francisco les agradeció la labor que realizan diciendo textualmente:

“Les agradezco su trabajo de animación y cooperación misionera, con el que recuerdan a toda las Iglesias que, si están constreñidas en sus propios horizontes, corren el riesgo de atrofiarse y apagarse. La Iglesia vive y crece “en salida”, tomando la iniciativa y haciéndose prójimo. Por eso ustedes animan a las comunidades a ser generosas también en los momentos de crisis vocacional”.

Además el Papa les recordó que “la misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana”, dando nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones” (Redemptoris missio, 2).

“En los tantos senderos de la missio ad gentes ya es visible el alba del nuevo día, como lo demuestra el hecho de que las jóvenes Iglesias saben dar, y ni sólo recibir”.
El Santo Padre Francisco al final de su alocución los invitó a rezar y a trabajar para que la Iglesia se asemeje cada vez más al modelo de los Hecho de los Apóstoles, dejándose impulsar por la fuerza del Evangelio y del Espíritu Santo. Y se despidió con estas palabras:

“Que María Santísima, Madre de Dios, san Francisco Javier y santa Teresita del Niño Jesús, patronos de las misiones, iluminen nuestros pasos en el servicio al Evangelio del Señor Jesús. Los acompaño con la bendición apostólica y les pido, por favor, que recen por mí”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Bendito el que viene en nombre del Señor.


Sal 117, 1 y 8-9. 19-21. 25-27a 
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de los hombres,
mejor es refugiarse en el Señor
que fiarse de loa jefes.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Abridme las puertas del triunfo, 
y entraré para dar gracias al Señor. 
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrarán por ella. 
Te doy gracias porque me escuchaste 
y fuiste mí salvación.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Señor, danos la salvación; 
Señor, danos prosperidad. 
Bendito el que viene en nombre del Señor, 
os bendecimos desde la casa del Señor; 
el Señor es Dios, él nos ilumina.
Bendito el que viene en nombre del Señor.