jueves, 27 de agosto de 2015

Me dio luz en todo’. Teresa de Jesús y fray Pedro de Alcántara

Con estas palabras, nos habla Teresa de Jesús la relación que tuvo con fray Pedro de Alcántara, reformador franciscano y consejero suyo:
Este santo hombre me dio luz en todo y me lo declaró, y dijo que no tuviese pena, sino que alabase a Dios y estuviese tan cierta que era espíritu suyo, que, si no era la fe, cosa más verdadera no podía haber, ni que tanto pudiese creer. Y él se consolaba mucho conmigo y hacíame todo favor y merced, y siempre después tuvo mucha cuenta conmigo y daba parte de sus cosas y negocios. Y como me veía con los deseos que él ya poseía por obra -que estos dábamelos el Señor muy determinados- y me veía con tanto ánimo, holgábase de tratar conmigo; que a quien el Señor llega a este estado no hay placer ni consuelo que se iguale a topar con quien le parece le ha dado el Señor principios de esto; que entonces no debía yo tener mucho más, a lo que me parece, y plega al Señor lo tenga ahora.

Libro de la Vida, 30, 5
Blog: Para Nos Nací
Lectura del santo evangelio según san Mateo 24, 42-51
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejarla abrir un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.
¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?
Pues, dichoso ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes.
Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, mandándolo a donde se manda a los hipócritas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes.»
Palabra del Señor

Santa Mónica, con su testimonio logró convertir a su marido, a su suegra y a su hijo, San Agustín

Mónica, la madre de San Agustín, nació en Tagaste (África del Norte) a unos 100 km de la ciudad de Cartago en el año 332. 

 Ella deseaba dedicarse a la vida de oración y de soledad pero sus padres dispusieron que tenía que esposarse con un hombre llamado Patricio. Este era un buen trabajador, pero de genio terrible, además mujeriego, jugador y pagano, que no tenía gusto alguno por lo espiritual. Tuvieron tres hijos : dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir por varias décadas. 

Patricio no era católico, y aunque criticaba el mucho rezar de su esposa y su generosidad tan grande hacia los pobres, nunca se opuso a que dedicará de su tiempo a estos buenos oficios.y Quizás, el ejemplo de vida de su esposa logro su conversión. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por su esposo y al fin alcanzó de Dios la gracia de que en el año de 371 Patricio se hiciera bautizar, y que lo mismo hiciera su suegra. Un año después de su bautizo, Patricio murió, dejando a la pobre viuda con el problema de su hijo mayor
Cuando murió su padre, Agustín tenía 17 años y empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez más preocupantes del comportamiento de su hijo. Adoptó las creencias y prácticas de una la secta Maniquea. Y Mónica, que era bondadosa pero no cobarde, ni débil de carácter, al volver su hijo de vacaciones y escucharle argumentar falsedades contra la verdadera religión, lo echó sin más de la casa y cerró las puertas, porque bajo su techo no albergaba a enemigos de Dios.

En Milán; Mónica conoce al santo más famoso de la época en Italia, el célebre San Ambrosio, Arzobispo de la ciudad. En él encontró un verdadero padre, lleno de bondad y sabiduría que le impartió sabios. Además de Mónica, San Ambrosio también tuvo un gran impacto sobre Agustín, a quien atrajo inicialmente por su gran conocimiento y poderosa personalidad. Poco a poco comenzó a operarse un cambio notable en Agustín, escuchaba con gran atención y respeto a San Ambrosio, desarrolló por él un profundo cariño y abrió finalmente su mente y corazón a las verdades de la fe católica. 

En el año 387, ocurrió la conversión de Agustín, se hizo instruir en la religión y en la fiesta de Pascua de Resurrección de ese año se hizo bautizar. 

Agustín, ya convertido, dispuso volver con su madre y su hermano, a su tierra, en África, y se fueron al puerto de Ostia a esperar el barco. Pero Mónica ya había conseguido todo lo que anhelaba es esta vida, que era ver la conversión de su hijo. Ya podía morir tranquila. Murió a los 55 años de edad del año 387.


miércoles, 26 de agosto de 2015

En las internas entrañas…


La gracia del dardo o transverberación,  cuya fiesta litúrgica se celebra hoy, es narrada por la propia Teresa de Jesús en el Libro de la Vida (29, 13) y a ella le dedicó también el  poema “Ya toda me entregué y di”.
La plasticidad de la escena explica su éxito en ámbitos como el arte y la literatura. Hoy nos unimos a esta fiesta con un poema de una de las más más queridas discípulas de Teresa, María de San José, quizá la primera en continuar la estela del tema, a través de estos versos, de los que existe también una versión más extensa y con notables variantes:
En las internas entrañas
sentí un golpe peregrino:
el blasón era divino
porque obró grandes hazañas.
Con el golpe fui herida,
y aunque la herida es mortal
y es un dolor sin igual,
es muerte que causa vida.
Si mata, ¿cómo da vida?
Y si vida, ¿cómo muere?
¿Cómo sana cuando hiere
y se ve con él unida?
Tiene tan divinas mañas,
que en un tan acerbo trance
sale triunfante del lance
obrando grandes hazañas
María de San José (Salazar)
Fuente: Blog Para Vos Nací

El papado romano. "Acompañar al Papa Francisco en su difícil tarea de renovar la Iglesia"

Esa institución eclesiástica muy original y singular que hace historia sobre todo con su actual representante el papa Francisco. Jorge Mario Bergoglio, el primer papa latinoamericano que desde el comienzo ha llamado la atención por su originalidad y estilo sencillo tan en discordancia con la tradición de los papas romanos de la historia. Ha hecho historia su intervención para que el gobierno norteamericano termine con las sanciones impuestas a Cuba y últimamente ha tenido una larga entrevista con nuestra presidenta Michel Bachelet. Queremos explorar la tarea que tiene delante de sí nuestro papa Francisco. Así comprenderemos mejor muchas de sus actuaciones, algunas tan criticadas por elementos oponentes.
Ya Juan Pablo II, un predecesor tan distinto del Papa Francisco, se preguntaba cuál sería el “munus Petri” (“la tarea del sucesor de Pedro”). Tal vez estaría pensando en predecesores suyos como los Gregorios o los papas de la Edad Media o Moderna. El Papa Francisco, sin duda se ha hecho esta pregunta pero, según parece desde muy diversos planteamientos.
Encuentro enormemente significativo un gesto del Papa Francisco al comienzo mismo de su ministerio papal. Recién nombrado apareció en el balcón papal, quería dar la primera bendición a sus primeros súbditos, los fieles de Roma, porque al ser elegido Papa fue ante todo nombrado obispo de Roma. La plaza de San Pedro estaba llena de los fieles romanos que habían ido al llamado del humo blanco, anuncio de la elección papal y el papa Francisco en vez de darles la bendición, inclinó la cabeza y pidió al pueblo romano que el pueblo mismo lo bendijera. Ahí veo yo la expresión de toda una conciencia, de todo un programa, de toda una tarea que se imponía al haber sido elegido obispo de Roma. Francisco quiso que primero lo bendijera el pueblo. Hubiera querido tal vez que el pueblo le hubiera elegido “a mano alzada” como se hacía con los primeros papas y obispos. ¿Y por qué no se podría volver a lo mismo? La población de Roma era el “Pueblo de Dios”, era “la Iglesia”, lo normal es que la Iglesia escoja su Papa.
El fue elegido por electores escogidos por antecesores suyos, papas igualmente. ¿Es eso normal?, podría haberse preguntado razonablemente el Papa Francisco.
Linda tarea le espera, hacer que el pueblo romano y el pueblo de miles de diócesis sean realmente un pueblo de Dios consciente y responsable que pueda escoger en lo sucesivo a sus obispos y al mismo Papa.
Nos preguntamos qué podrá hacer el Papa Francisco atrapado en una situación no creada por él sino impuesta desde hace siglos. Desde siglos que la Iglesia lleva esa estructura de una sociedad dividida entre jerarquía arriba y fieles sin voz ni voto. ¿Cómo poner al día “aggiornar” una Iglesia tan sólidamente estructurada con esquemas ya establecidos en prácticas seculares?
El Papa había aceptado el desafío como la voluntad de Dios que lo embarcaba en una tarea casi imposible. Debía, como se ha dicho, saltar fuera de su propia sombra. Es decir como renegar de su ser para estructurarse nuevamente, lo que no hicieron los papas del concilio: Juan XXIII, Pablo VI y menos sus sucesores Juan Pablo II y Benedicto XVI. Esto sería su tarea en adelante. Nos preguntamos ahora cuáles podrán ser los colaboradores que puedan apoyar este camino del Papa Francisco. Los colaboradores espirituales tendrán como apoyo evidentemente el Espíritu Santo y el mismo evangelio de Jesús bajo la luz de un discernimiento espiritual.
En Evangelii Gaudium encontramos líneas trazadas bajo estas directrices. Los colaboradores sociales serán ante todo los que se comprometen con la meta propuesta por el Concilio Vaticano II en la creación de un Pueblo de Dios, de una Iglesia Pueblo de Dios conforme a una Iglesia construida desde las bases de un pueblo creyente y que se verifica como pueblo a partir de su fe. Un pueblo consciente de su misión que es el Reino de Dios ya desde este mundo respondiendo a las demandas de una humanidad que quiere ser libre, equitativa y fraternal.
Los pasos serán señalados y marcados por las realidades sociales que encontrará el Papa Francisco en su camino.
Habrá limitaciones muchas veces para lo que él se proponga hacer. Las limitaciones serían fundamentalmente las de la estructura eclesial en la que se encuentra metido el mismo papa Francisco. Sencillamente el de ser Papa con obispos nombrados por él y un clero que lo separa en cierta manera del pueblo fiel que es la Iglesia en su conjunto.
Creo que estamos empezando a ver cómo el Papa Francisco enfrenta estas coyunturas y las supera.
Algunos ejemplos de pasos típicos dados por el Papa Francisco: La convocatoria de los “pueblos postergados” en Roma hace dos años, el llamado a que se organicen; las iniciativas respecto al Sínodo sobre la Familia con sus reuniones de octubre a octubre; las intervenciones a favor de los pueblos de Cuba y el palestino; sus intervenciones a favor de los emigrantes del Africa.
Hemos de recordar que el Papa Francisco no es un avanzado ni menos un extremista, nunca lo ha sido. Recordemos que los cambios en la Iglesia han de ser procesos que toman tiempo. Advertimos que los mismos pasos que se han dado han sido cautelosos. Que el Sínodo de la familia ha tenido sus hándicaps y resistencias y que el mismo Francisco no ha sido insensible a ellas. A nosotros nos corresponde responder desde nuestra situación a los requerimientos del Espíritu y de la reforma del Concilio Vaticano II.
Finalmente derivemos de todo lo dicho nuestras conclusiones. ¿Cuál es en la presente coyuntura nuestra tarea? Acompañar al Papa Francisco en su difícil tarea de renovar la Iglesia desde una jerarquía marcada por estructuras antiguas y rígidas del pasado, y de nuestra parte cooperar al cambio de la Iglesia desde la libertad de los hijos de Dios.
José Aldunate, SJ
Residencia de San Ignacio en Santiago - 24 de junio de 2015


El espíritu de la oración devuelve el tiempo a Dios, dijo el Papa

Ni siquiera la muerte puede separarnos de la caricia de Dios
Tras haber reflexionado acerca de cómo vive la familia los tiempos de la fiesta y del trabajo, en su catequesis del último miércoles de agosto, y en el ámbito de la 100ª audiencia general desde el inicio de su pontificado, el Papa Francisco se detuvo a considerar, con los numerosos fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, el tiempo de la oración.

Hablando en italiano el Santo Padre destacó que los cristianos lamentan con sinceridad la falta de tiempo para rezar más porque el corazón humano siembre busca la oración, incluso sin saberlo. Y afirmó que está bien creer en Dios con todo el corazón y esperar que Él nos ayude en las dificultades, al igual que sentirse en el deber de darle gracias. Sin embargo, Francisco invitó a preguntarnos si queremos al Señor, y si el pensamiento de Dios nos conmueve, nos sorprende y nos mueve a la ternura.

Lenguaje intensivo del amor

De ahí su invitación a pensar en el gran mandamiento que sostiene a todos los demás con su fórmula: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, que utiliza “el lenguaje intensivo del amor”. Por esta razón el Papa Bergoglio también formuló la pregunta de si logramos pensar en Dios como la caricia que nos mantiene en vida, antes de la cual no hay nada. Una caricia que ni siquiera la muerte interrumpe. O si pensamos en Él sólo como en el Omnipotente creador de todas las cosas, el Juez que controla todas la acciones, lo que también es verdad. Pero como dijo el Pontífice, sólo cuando Dios es el afecto de todos nuestros afectos, llega a ser pleno el significado de estas palabras. Entonces – añadió  el Papa – nos sentimos felices, y también un poco desconcertados, porque Él piensa en nosotros y, sobre todo – exclamó – ¡nos ama!

Se trata de algo impresionante, dijo Francisco, puesto que Dios podía  hacerse reconocer sencillamente como el Ser Supremo, impartir sus mandamientos y esperar los resultados. Y, en cambio, Dios ha hecho y hace infinitamente más que esto. Y, de hecho – prosiguió – un corazón en el que habita el afecto por Dios hace que también se vuelva oración un pensamiento sin palabras o una invocación ante una imagen sagrada o un beso hacia la Iglesia. Por eso es bello cuando las mamás enseñan a sus hijos pequeños a enviar un beso a Jesús o a la Virgen, porque en ese  momento – explicó el Santo Padre – el corazón de los niños se transforma en lugar de oración, que es un don del Espíritu Santo.

Por esta razón el Papa pidió que jamás olvidemos pedir este don para cada uno de nosotros, a fin de que el tiempo de la entera vida familiar esté envuelto en el amor de Dios con la búsqueda espontánea del tiempo de la oración.

Hacia el final de su catequesis el Pontífice afirmó que el espíritu de la oración devuelve el tiempo a Dios, y después de recordar el episodio evangélico de las hermanas de Lázaro, Marta y María, en que la primera aprendió que escuchar al Señor era verdaderamente lo esencial, la “parte mejor” del tiempo; Francisco sugirió leer en casa el Evangelio, meditándolo, en la familia, mientras se reza el Rosario, para que llegue a ser como un pan bueno que alimenta el corazón de todos.
Francisco concluyó invitando a descubrir la belleza de la oración en la familia para que rezando unos por otros seamos protegidos por el amor de Dios.

Después de su catequesis el Papa Bergoglio invitó a los presentes a participar, el próximo martes 1º de septiembre, en la Primera Jornada Mundial de Oración dedicada al cuidado de la creación, que el mismo Pontífice instituyó el pasado 6 de agosto, y que tendrá lugar en la Basílica Vaticana, a las 17.00, donde el Santo Padre presidirá la Liturgia de la Palabra.
Estas fueron sus palabras:
“El próximo martes, 1º de septiembre, se celebrará la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la creación. En comunión de oración con nuestros hermanos ortodoxos y con todas las personas de buena voluntad, queremos ofrecer nuestra contribución a la superación de la crisis ecológica que está viviendo la humanidad.
En todo el mundo, las diversas realidades eclesiales locales han programado oportunas iniciativas de oración y de reflexión, para hacer que esa Jornada sea un momento fuerte también con vistas a la asunción de estilos de vida coherentes.
Con los obispos, sacerdotes, personas consagradas y fieles laicos de la Curia romana, nos encontraremos en la Basílica de San Pedro a las 17.00 para la Liturgia de la Palabra, a la que desde ahora invito a participar a los romanos, a los peregrinos y a cuantos lo deseen”.
(María Fernanda Bernasconi - RV). 


Tarde os amé. San Agustín.


Señor, tú me sondeas y me conoces.

Sal 138, 7-8. 9-10. 11-12ab 

Señor, tú me sondeas y me conoces.
¿Adónde iré lejos de tu aliento, 
adónde escaparé de tu mirada? 
Si escalo el cielo, allí estás tú; 
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro.
Señor, tú me sondeas y me conoces
Si vuelo hasta el margen de la aurora, 
si emigro hasta el confín del mar, 
allí me alcanzará tu izquierda, 
me agarrará tu derecha.
Señor, tú me sondeas y me conoces
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, 
que la luz se haga noche en torno a mi»,
ni la tiniebla es oscura para ti, 
la noche es clara como el día.

Señor, tú me sondeas y me conoces

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados!


Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 27-32
En aquel tiempo, habló Jesús diciendo:
-« ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡ Colmad también vosotros la medida de vuestros padres! »
Palabra del Señor

martes, 25 de agosto de 2015

El cardenal Martínez Sistach visita Brasil. El arzobispo de Barcelona ofrece su visión de la evangelización de grandes urbes en Rio de Janeiro y Sao Paulo

La evangelización de las grandes ciudades constituye actualmente uno de los desafíos fundamentales para la Iglesia Católica. ¿Cómo hacer presente el Evangelio en los ambientes urbanos, en los que las relaciones impersonales se han convertido en actitud dominante? Para tratar sobre éste y otros temas está presente en Río de Janeiro, una de las megalópolis brasileñas, el Cardenal Martínez Sistach.

El Arzobispo de Barcelona ha sido convidado junto con los también cardenales Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y Peter Kodwo Appiah Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, por su colega el Cardenal Orani Tempesta, Arzobispo de la capital carioca.

Como informa la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, por sus siglas en portugués), y la propia Archidiócesis de Río de Janeiro, a lo largo de dos semanas, del 23 de agosto al 5 de septiembre, los tres purpurados llevarán a cabo diferentes actividades que puedan ayudar a encontrar caminos de evangelización.

Entre las actividades que están siendo realizadas cabe destacar el encuentro que Martínez Sistach ha tenido este lunes, 24 de agosto, con cerca de 40 obispos y vicarios episcopales, entre ellos el Presidente de la CNBB, Monseñor Sergio Rocha, arzobispo de Brasilia, y su vicepresidente, Monseñor Murilo Krieger, arzobispo de Salvador.

Al respecto de este encuentro, el Cardenal Orani Tempesta, organizador del evento, resalta la importancia del tema y la competencia del arzobispo de la capital catalana, pues fue Martínez Sistach el anfitrión del encuentro que tuvo lugar en noviembre del año pasado para abordar estos mismos aspectos, en el que se hicieron presentes diversos especialistas en esta área. Por eso, en opinión del arzobispo de Rio de Janeiro, este es un momento importante para "pensar soluciones y también para intercambiar experiencias".

Además del encuentro con los prelados brasileños, el cardenal Sistach realizará una serie de conferencias con sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos y visitará diversas realidades de la capital carioca en las que podrá conocer cómo se lleva a cabo el trabajo evangelizador en las favelas de Río.


Está previsto que una vez que encierre sus trabajos en Río de Janeiro, previstos hasta el día 26, el Arzobispo catalán se desplace a São Paulo, la otra gran ciudad de Brasil y una de las mayores del mundo.
Luis Miguel Modino. Religión digital

Papa Francisco: ¿Quién es Jesús para mi?

Desde la ventana del estudio del Palacio Apostólico del Vaticano, el Pontífice en su acostumbrada cita del domingo con los fieles, antes del rezo mariano, reflexionó sobre la lectura del “sexto capítulo del Evangelio de Juan”, sobre el "pan de vida", la secuela del milagro de los panes y de los peces. 

¿Para ti quién es Jesús? ¿estás con Jesús? ¿buscas conocerlo en su palabra? ¿lees el Evangelio todos los días, un paso del Evangelio para conocer a Jesús? ¿Tú llevas el pequeño Evangelio en el bolsillo para leerlo? Porque cuanto más estamos con Él, más crece nuestro deseo de quedarnos con Él”, dijo el Papa, que además indicó que es una decisión de fe libre, “¡no es encadenarse!”, es un camino siguiendo los pasos de Jesús.

 Para superar la dificultad de no entender a Jesús: 
 En este sentido, explicó que para salir de la crisis, Jesús mismo ofrece la clave “para superar la dificultad” en tres elementos:
 “Primero, su origen divino: Él ha bajado del cielo y subirá allí donde estaba antes (62)”.
Segundo, sus palabras se pueden comprender sólo a través de la acción del Espíritu Santo, Aquel que "da la vida" (n. 63). Y es precisamente el Espíritu Santo el que hace comprender bien a Jesús”, indicó. 
 Y, tercero: la verdadera causa de la incomprensión de sus palabras es la falta de fe: "hay entre ustedes algunos que no creen". (64), dice Jesús".
De esta manera, señaló que “muchos de sus discípulos se alejaron de Él y dejaron de acompañarlo”. Por ello, al final, el Papa pidió a la Virgen María “que nos ayude a ‘ir’ siempre a donde Jesús, para experimentar la libertad que Él nos ofrece, y que nos consiente limpiar nuestras opciones de las incrustaciones mundanas y de los miedos”, instó. 

SEÑOR, TÚ ME SONDEAS Y ME CONOCES

Del Salmo 138:

Señor, Tú me sondeas y me conoces

Señor, Tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.

Señor, Tú me sondeas y me conoces

No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.

Señor, Tú me sondeas y me conoces

Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior;
examíname y conoce los que pienso;
observa si estoy en un camino falso
y llévame por el camino eterno.

Señor, Tú me sondeas y me conoces

LO ESENCIAL DE LA LEY: JUSTICIA, MISERICORDIA Y FIDELIDAD




Evangelio según San Mateo 23,23-26.

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.

¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno!

¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.


lunes, 24 de agosto de 2015

Religioso en Siria: 'Esto parece el Apocalipsis'

Testimonio del padre Ibrahim Sabbagh en el Meeting de Rímini. "Los terroristas aquí destruyen todo, pero nosotros ofrecemos nuestro sufrimiento por su salvación", dice el párroco de Alepo
Los asistentes al Meeting de Rímini han conocido este domingo la situación de extrema dificultad que viven los cristianos en Oriente Medio. “Vivimos en el caos. Sufrimos bombardeos cada día, que siembran el miedo y el terror; no hay piedad ni siquiera hacia los niños y los ancianos, ni las iglesias o las mezquitas. Es prácticamente imposible comer carne o beber leche. La gente no puede más, y ahora también nos falta agua y medicinas, porque los yihadistas que controlan la distribución impiden su llegada. Parece que esté teniendo lugar el Apocalipsis, sobre el que medito cada día”. Este ha sido el testimonio del padre Ibrahim Sabbagh, párroco de la maltratada Alepo, en Siria, dividida en dos y asediada por los milicianos islamistas.
El religioso franciscano vive en el convento de San Francisco de Asís, “a cincuenta metros de la zona controlada por los yihadistas”. Todos los días trata con personas privadas de su dignidad. “Cuando una mujer llama a mi puerta para pedirme agua, no miro si lleva velo o no, si es cristiana o musulmana, para mí solo cuenta que tiene sed. El sufrimiento de Jesucristo se ve en la humanidad de Alepo, tanto en cristianos como musulmanes”, ha asegurado durante su intervención.
El padre Ibrahim ha organizado con su parroquia un servicio para llevar agua a las casas de los que no tienen. Diariamente consigue transportarla con camiones cisterna a unas 35 familias. “Pero en nuestra lista están inscritas 500 familias”, ha lamentado. “De vez en cuando me río de mí mismo”, ha reconocido, “porque yo soy un apasionado de los libros, un amante del estudio, y me encuentro teniendo que alimentar el fuego, haciendo de enfermero, vigilante... y solo en último lugar, sacerdote”. “Pero esto es bonito porque mi hábito ha sido hecho para ensuciarse al servicio de los demás: esta es nuestra vocación cristiana”, ha proseguido.
“Lo que cuenta para nosotros, cristianos, es testimoniar a Jesucristo amando y perdonando a todos. Los terroristas aquí destruyen todo, pero nosotros ofrecemos nuestro sufrimiento por su salvación, rezamos por ellos, los perdonamos”, ha destacado el fraile. Una forma de actuar de la que todos se dan cuenta. En esta línea, ha relatado como “hace pocos días llegó un musulmán al pozo de la parroquia donde distribuimos el agua. Hay colas largas, pero de gente entera, que sonríe. Él, que ha recorrido Alepo buscando agua y ha visto que en otros sitios se mata por obtenerla, en voz baja me dijo al oído: 'Padre, yo me maravillo porque veo gente distinta, llena de paz y de gloria'”.
Así, el padre Ibrahim ha señalado que “basta la sal de pocos cristianos para dar sabor a la olla que es Alepo. Muchos se quieren ir, y esto es comprensible. Pero Dios nos ha plantado aquí y no tenemos derecho a arrancar esta planta. Nuestra presencia es una misión y, por tanto permanecemos aquí; no nos rendimos, sino que amamos más, perdonamos más, continuamos este vía crucis, que no es un paseíto”. “Nosotros tenemos una razón para vivir y morir: Jesús. Debemos ser radicales en el vivir la fe. Gracias a esto, hemos hecho un descubrimiento: cada vez estamos más llenos de gratitud por aquello que Dios nos da”, ha concluido.

Zenit

El estilo de tu vida depende de tu libertad



Los últimos momentos de cualquier ser humano tienen un especial aire de solemnidad. Los últimos momentos de un gran hombre son todavía mucho más especiales.

Los últimos momentos de Sócrates fueron narrados por Platón hace ya mucho tiempo. El maestro se encontraba en la cárcel, sentado entre sus más fieles amigos. Se acercaba el momento de ejecutar la sentencia capital. Faltaban pocos minutos para que llegase el verdugo con el veneno, y todo acabaría. Bueno, no todo, pues el Sócrates que presenta Platón es un hombre que está convencido de que le espera una vida mejor, una vez franqueadas las fronteras de la muerte.

El misterio de la muerte nos pone ante el gran problema de la vida, de nuestra vida humana. Aquí las preguntas son muchas: ¿somos animales sofisticados que pasamos un tiempo en este planeta herido y contaminado, para luego desaparecer y ser recordados por unos cuantos íntimos? ¿O hay algo más allá de la muerte? La pregunta resulta fundamental, hoy como ayer, a la hora de orientar todo lo que queremos y realizamos. Si todo termina en el "gran teatro del mundo”, cuando baje el telón no habrá nada que temer: la muerte nos absorberá, cesará toda sensación, todo pensamiento, y una oscura tiniebla nos engullirá entre sus entrañas escabrosas, como en un abrazo letal. Pero si hay algo más después de la agonía...

El mundo de hoy vive, por un lado, de las herencias cristianas, y, por otro, de los progresos científicos. Entre los investigadores encontramos hoy un número no pequeño de neurólogos que quieren comprender lo que es el pensamiento, la conciencia, las emociones, el amor. Exploran el cerebro, hacen nuevos experimentos, lanzan teorías. Algunos pretenden explicar la reflexión humana como si fuese el resultado de la actividad de redes neuronales, actividad que termina cuando el "aparato” (eso que llamamos cerebro) es incapaz de coordinar eficazmente las 100 mil millones de neuronas que lo componen. Y nos muestran, con gráficas interesantes y comprensibles, las distintas zonas de la corteza cerebral responsables de la palabra, de la imaginación, de la creatividad, de los sueños. Hace poco alguno dijo que había descubierto la zona de la corteza que regula algunas experiencias religiosas...

Quizá sería bueno volver a escuchar al inquieto Sócrates para poner en duda parte de estas interesantes propuestas. En la narración de Platón, Sócrates hace una reflexión fundamental: es cierto que yo no estaría aquí, sentado y en diálogo con mis amigos, si no tuviese tendones, músculos, huesos, pulmones, aires, etc. Pero todo ello no es más que la condición (el instrumento) que me permite realizar algo más profundo: un acto de voluntad. He aceptado conscientemente la condena a muerte, porque he creído que ese era mi deber. Esta es la explicación verdadera del porqué me encuentro aquí, esperando la cicuta. De lo contrario, haría ya un buen tiempo que estas piernas y estos tendones habrían escapado lejos de Atenas para huir de una muerte deshonrosa...

Las reflexiones de Sócrates pueden estimular a los neurólogos de hoy. Es cierto que sin el cerebro no podemos pensar, ni amar, ni decir un disparate o escribir una poesía. Pero también es verdad que todo acto profundamente humano, todo pensamiento y todo amor, va más allá de lo que pueda ser un complicadísimo sistema de neuronas. En pocas palabras, y según el ejemplo de Sócrates, el cerebro es condición del pensamiento y del amor, pero no su explicación profunda. Al otro lado de la frontera inicia el mundo del espíritu, algo que escapa a los microscopios más sofisticados y a los experimentos más geniales.

Desde luego, habrá quien crea que los pobres espiritualistas, los que creen en la posibilidad de amar y de pensar (de vez en cuando, claro está) de modo inteligente, son víctimas de alguna ilusión que radica en alguna lesión de su cerebro, o en un desarrollo particular de tal o cual zona de la corteza. Pero será bueno ver, como afirmaba un abogado interesado en los temas científicos, Philip E. Johnson, si estos escépticos serán capaces de encontrar la parte de masa gris que hace que ellos piensen en clave materialista, que les lleve a no creer en el espíritu...

Desde luego, la vida más allá de la muerte será siempre un misterio. Sólo el día en que nos toque atravesar el dintel de ese momento dramático, se resolverán las dudas, y quizá haya más de alguna sorpresa inesperada. Mientras llega el momento, sigue siendo estimulante aquella intuición de Pascal: ¿quién tiene más miedo del mas allá, aquel que vive creyendo que no existe, pero comportándose de forma que podría merecer el infierno, o aquel que vive creyendo que sí hay otra vida, y busca merecer el premio definitivo? Aquí radica la diferencia entre un Hitler, un Stalin, un Sócrates, un Francisco de Asís o una Madre Teresa de Calcuta. El estilo de vida que cada uno escoja depende de su libertad. Y ahora, mientras las neuronas nos permitan mantenernos lúcidos, podemos decidirlo. Quizá después ya no podamos cambiar la opción de vida, que quedará fijada para siempre...
P.Fernardo Pascual