martes, 23 de agosto de 2016

"Hay demasiadas personas encerradas en el rencor"

El Papa Francisco ha lamentado que hay "demasiadas personas encerradas en el rencor" y ha pedido a los católicos que sean testigos de la misericordia "suscitando deseo y capacidad de perdón", en una carta dirigida a los participantes de la Semana Litúrgica Nacional que tiene lugar en Gubbio (Italia).
"La misericordia del Padre no puede ser bloqueada en actitudes intimistas o de autoconsuelo porque ella se demuestra potente en la renovación de las personas y les permite ofrecer a los demás la experiencia viva del mismo don", ha señalado Francisco en el mensaje firmado por el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, enviado al presidente del Centro de Acción Litúrgica, monseñor Claudio Maniago.
Sobre la liturgia, señala que debe ser el lugar "donde la misericordia es encontrada y acogida para ser donada" y donde el misterio de la reconciliación se hace "presente, anunciado, celebrado y comunicado". "Las específicas celebraciones de Sacramentos declinan el único grande don de la divina misericordia según las diversas circunstancias de la vida", agrega.
Asimismo, el Papa manifiesta que el rito de la penitencia debe ser concebido como una expresión de "Iglesia en salida" y como puerta a través de la cual se va al encuentro de las "periferias de una humanidad cada vez más necesitada de compasión".
En este sentido, llama a los católicos a anunciar el Evangelio a través de una "existencia reconciliada y reconciliadora". "Somos perdonados para perdonar; debemos ser testimonios de misericordia en todo ambiente, suscitando deseo y capacidad de perdón. Esta es una tarea a la que todos estamos llamados, especialmente ante el rencor en el que están encerradas demasiadas personas que necesitan encontrar nuevamente la alegría de la serenidad interior y el gusto de la paz", añade.

Francisco: ‘En la confesión resplandece particularmente el don la misericordia’

Uno es perdonado para poder perdonar. La misericordia del Padre se demuestra potente en el renovar a las personas y volverlas capaces de ofrecer a los otros la experiencia viva de este mismo don.
Es esto en síntesis el corazón del mensaje que el santo padre Francisco ha enviado al presidente del Centro de Acción Litúrgica, el obispo de Castellaneta, Claudio Maniago, con motivo de la 67° semana litúrgica nacional italiana que inició hoy en la ciudad de Gubbio, con el tema: “La liturgia lugar de la misericordia. Reconcíliate para reconciliar” y que concluye el 25 de agosto.
En el texto firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, el Papa exhorta a vivir el rito de la penitencia sacramental “como expresión de una ‘Iglesia en salida’, como ‘puerta’, no solamente para volver a entrar después de haberse alejado, sino también como ‘umbral’ abierto hacia las diversas periferias de la humanidad siempre más necesitada de compasión”.
Es en el sacramento de la Penitencia o reconciliación que de hecho “resplandece de manera toda particular” el don de la misericordia; en este sacramento “se cumple el encuentro con la misericordia recreadora de Dios de la cual salen hombres y mujeres nuevos para anunciar la vida buena del evangelio a través de una existencia reconciliada y reconciliadora”.
Citando las palabras de San León Magno, dice: “Lo que era visible y tangible en nuestro Redentor ha pasado a los sacramentos”. Esta idea, asegura Francisco, “nos ayuda a percibir toda la liturgia como un lugar donde se encuentra la misericordia para ser acogida y para ser donada, lugar en el que el gran misterio de la reconciliación se vuelve presente, anunciado, celebrado y comunicado”.
El deseo del Papa es por lo tanto que “de las reflexiones y de las celebraciones de la Semana litúrgica, se vuelva siempre más madura la compresión de la liturgia como fons et culmende una vida eclesial y personal llena de misericordia y de compasión, porque constantemente formada en la escuela del evangelio”.
La misiva concluye confiando “a la materna intercesión de María, Mater Misericordiae, los trabajos y las espectativas del importante evento litúrgico nacional”.
ZENIT

Madrid celebra la canonización de la beata madre Teresa de Calcuta

El próximo 4 de septiembre, el Santo Padre canonizará en Roma a la beata madre Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad. En la solemne ceremonia, que se celebrará en la plaza de San Pedro, concelebrará, entre otros presbíteros, uno de los capellanes de las misioneras en nuestra ciudad, Alberto Andrés, canciller secretario del Arzobispado y canónigo de la catedral.
También desde la Delegación Episcopal de Misiones se ha organizado una peregrinación.
No todas las hermanas de la congregación fundada por la madre Teresa podrán ir a Roma, sino que solo viajarán un par de ellas por cada una de las provincias que tienen en el mundo. Por eso, al día siguiente, 5 de septiembre, festividad litúrgica de la beata, se celebrará una solemne Misa de acción de gracias en la catedral de Santa María la Real de la Almudena. Presidida por monseñor Osoro, y concelebrada por numerosos sacerdotes, la Eucaristía dará comienzo a las 19:00 horas.
Presencia en Madrid
Las Misioneras de la Caridad fueron fundadas por la madre Teresa de Calcuta en 1950 con el compromiso de atender a los más pobres. La orden consta actualmente de más de 4.500 monjas en más de 133 países. Deben hacer los votos de pobreza, castidad y obediencia, más un cuarto voto de servicio libre y de todo corazón a los más pobres de entre los pobres.
Los Hermanos de las Misioneras de la Caridad fueron fundados en 1963. Y una rama contemplativa de las hermanas, en 1976. En 1984, la Madre Teresa fundó junto al Padre Joseph Langford los Padres Misioneros de la Caridad.
En Madrid, las misioneras cuentan con una residencia y hogar para personas abandonadas y enfermos de sida, llamada Hogar Inmaculado Corazón de María. Está ubicada en el paseo de la Ermita del Santo, 46. Este hogar también es aspirantado para las hermanas de la Provincia Nuestra Señora de Lourdes, integrada por las casas de la congregación presentes en Suiza, Francia, España, Portugal y Marruecos.
Además, las misioneras tienen en la capital un comedor para pobres, en la calle Diligencia (Vallecas), desde el que reparten más de 250 comidas diarias, a partir de las 17:00 horas.
Desde ambas casas, las Misioneras reparten alimentos a los más necesitados.
Infomadrid

lunes, 22 de agosto de 2016

22 de agosto: santa María Virgen, Reina


Esta fiesta de la Virgen fue instituida por Pío XII en 1954, respondiendo a la creencia unánime de toda la Tradición que ha reconocido desde siempre su dignidad de Reina, por ser Madre del Rey de reyes y Señor de señores. La coronación de María como Reina de todo lo creado, que contemplamos en el quinto misterio glorioso del Santo Rosario, está íntimamente unida a su Asunción al Cielo en cuerpo y alma.
El dogma de la Asunción, que celebramos la pasada semana, nos lleva de modo natural a la fiesta que hoy celebramos, la Realeza de María. Ella fue trasladada al Cielo en cuerpo y alma para ser coronada por la Santísima Trinidad como Reina; así lo enseña el concilio Vaticano II: «terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores (cfr. Ap 19, 16) y vencedor del pecado y de la muerte». Esta verdad ha sido afirmada desde tiempos antiquísimos por la piedad de los fieles y enseñada por el Magisterio de la Iglesia.
Juan Pablo II, en la encíclica Redemptoris Mater, enseña: «La Madre de Cristo es glorificada como Reina universal. La que en la anunciación se definió como esclava del Señor fue durante toda su vida terrena fiel a lo que este nombre expresa, confirmando así que era una verdadera «discípula» de Cristo, el cual subrayaba intensamente el carácter de servicio de su propia misión: el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos (Mt 20, 28).
Por esto María ha sido la primera entre aquellos que, «sirviendo a Cristo también en los demás, conducen en humildad y paciencia a sus hermanos al Rey, cuyo servicio equivale a reinar» (Const. Lumen gentium, 36), y ha conseguido plenamente aquel «estado de libertad real», propio de los discípulos de Cristo: «¡servir quiere decir reinar! (…). La gloria de servir no cesa (…); asunta a los cielos, ella no termina aquel servicio suyo salvífico…».
Santa María es una Reina sumamente accesible, pues todas las gracias nos vienen a través de su mediación maternal.
En la institución de esta fiesta, Pío XII invitaba a todos los cristianos a acercarse a este «trono de gracia y de misericordia de nuestra Reina y Madre para pedirle socorro en las adversidades, luz en las tinieblas, alivio en los dolores y penas», quiso alentar a todos a pedir gracias al Espíritu Santo y a esforzarnos para llegar a aborrecer el pecado, «para poder rendir un vasallaje constante, perfumado con la devoción de hijos», a quien es Reina y tan gran Madre. Adeamus ergo cum fiducia ad thronum gratiae, ut misericordiam consequamur… Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de la gracia, a fin de que alcancemos misericordia y encontremos la gracia que nos ayude en el momento oportuno (Hb 4, 16).
De nuevo en la Biblia, concretamente en el Apocalipsis, leemos que «apareció en el cielo una señal grande, una mujer vestida de sol, con la luna debajo de sus pies y sobre su cabeza una corona de doce estrellas». Esta mujer, además de representar a la Iglesia, simboliza a María, la Madre de Jesús, confiada a Juan en el Calvario. Cuando, ya anciano, escribía estas visiones, María ejercía su realeza desde el Cielo.
Los tres rasgos descritos son símbolo de esta dignidad: vestida de sol, resplandeciente de gracia por ser Madre de Dios; la luna bajo sus pies indica la soberanía sobre todo lo creado; la corona de doce estrellas es la expresión de su corona real, de su reinado sobre los ángeles y los santos. Así se lo recordamos cada día en las letanías del Rosario: reina de los ángeles, de los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles, de los mártires, de las vírgenes, de todos los santos…
Pero también es nuestra Reina. De ahí que sea muy frecuente expresar este título de María mediante la costumbre de coronar las imágenes de la Santísima Virgen de forma canónica solemne, y que el arte cristiano haya representado a María como Reina, sentada en trono real, con las insignias de la realeza y rodeada de ángeles. El pueblo cristiano le levanta ermitas y santuarios donde recurre a Ella con esas oraciones –Salve Regina, Ave Regina coelorum, Regina coeli laetare…– tantas veces repetidas.
El reinado de María se ejerce diariamente en toda la tierra, distribuyendo a manos llenas la gracia y la misericordia del Señor. A Ella acudimos en cada jornada; pedimos su protección musitando aquella entrañable Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura, esperanza nuestra… ¡o cantándola!
Archimadrid.org

Francisco prepara su tercer consistorio para finales de noviembre.

20 de noviembre. Coincidiendo con el cierre del Año Jubilar dedicado a la Misericordia, el Papa Francisco podría celebrar el tercer consistorio de su pontificado, en el que crearía, al menos, 13 nuevos cardenales electores. Según señala Gerard O'Connell en America, Bergoglio podría anunciar los nombres a mediados de octubre.
Dos españoles se encuentran en todas las quinielas, los dos principales puntales, designados por Bergoglio para la reforma de la Iglesia en España. Se trata de los arzobispos de Barcelona, Juan José Omella; y Madrid,Carlos Osoro. Este último, además, contaría a su favor con el hecho de que, desde este fin de semana, su antecesor en la capital de España, Antonio María Rouco Varela, ha perdido su condición de elector, algo que sucederá el próximo año con el cardenal Sistach. No obstante, O'Connell subraya las posibilidades del titular de Barcelona.
El tercer consistorio de Francisco acabaría, a buen seguro, con la "mayoría absoluta" de Europa en un futuro cónclave. En la actualidad, de los 107 cardenales electores 51 provienen del Viejo Continente (casi la mitad de Italia); mientras que el centro y sur de América cuentan con 15; Norteamérica, 13; Asia, otros 13; África, 12; y Oceanía, 3. Hoy por hoy, existen electores de 59 países diferentes, pero Francisco quiere asegurar, aún más, la idea de universalidad en la Iglesia católica.
La idea de Bergoglio, como ya sucediera en los anteriores consistorios, es dar prioridad a las sedes de las "periferias" en lugar de a las diócesis históricamente cardenalicias. Así, apenas se esperan nombramientos en Europa (Barcelona y Bruselas, y tal vez Madrid), mientras que las designaciones en África y Asia podrían ser mayoría por primera vez en la historia de un consistorio.
Del mismo modo, tampoco se asegura que los nuevos nombramientos curiales lleven aparejada inmediatamente la púrpura. Sí que parecen seguros los birretes para los cardenales de Bangui, Yakarta o La Habana, sin descartar alguna sorpresa. ¿Tal vez un cardenal chino, o ruso?.
Jesús Bastante


"La puerta de la misericordia de Dios está siempre abierta de par en par para todos"


 "Nuestra vida no es un juego ni una telenovela; nuestra vida es seria y el objetivo al que llegar es importante: la salvación eterna". El Papa Francisco abordó el "camino de la salvación" que llega por la "puerta estrecha". Una puerta que no está cerrada a nadie, pero que precisa que dejemos fuera nuestros pecados, miedos y orgullos. "La puerta de la misericordia de Dios está siempre abierta de par en par para todos", aseguró el Pontífice.
En su alocucón, Bergoglio explicó a los fieles que esa imagen de la "puerta" es una metáfora en la que Jesús mismo es la "puerta" que nos conduce "a la comunión con el Padre". "No es una cuestión de número, de saber cuántas personas se salvarán, sino de que todos sepan cuál es el camino que lleva a la salvación", y será allí donde se encontrará "el amor y la protección".
"Todo camino -improvisó el Papa- tiene que tener una puerta. ¿Pero cómo es esa puerta? ¿Dónde está? ¿Quién es la puerta? Jesús es la puerta". Y es que "Jesús nos conduce a la comunión con el Padre", porque es allí "donde encontramos amor, comprensión y protección".
¿Por qué es una puerta estrecha? "No porque sea una puerta opresiva, sino porque constriñe nuestro egoísmo y nuestros miedos, y se abre a todos los que nos reconozcamos pecadores, necesitados de su perdón. Por eso es estrecha", añadió el Papa.
"La puerta de la Misericordia de Dios es estrecha, pero siempre está abierta para todos. Dios no hace preferencias, acoge siempre a todos sin distinciones. Una puerta es estrecha para ocultar nuestro orgullo y nuestro miedo", y abierta a "un flujo incesante de misericordia, que abate toda barrera, abre sorprendentes vías de luz y de paz. La puerta es estrecha pero está siempre abierta", porque "Jesús nos llama a la vida abierta, plena y feliz".
Jesús nos espera, no importa "cualquier pecado que hayamos cometido", para "abrazarnos, ofrecernos su perdón. El solo puede transformar nuestro corazón, dar sentido pleno a nuestra existencia, dándonos la verdadera alegría. Entrando por la puerta de Jesús, la puerta de la fe y del Evangelio, no podremos tener miedo de los egoísmos la usura, la mundanidad. Cuando entras en contacto con el amor y la misericordia de Dios, nuestra vida se ilumina con la lucha del espíritu, una lucha inextingible".
Como viene siendo habitual, el Papa se detuvo y pidió a los fieles meditar, en silencio "sobre las cosas que hay dentro de mí y que me impiden atravesar la puerta: mi orgullo, mi soberbia, mis pecados... y pensemos en la otra puerta, abierta por la misericordia de Dios, que del otro lado nos espera para darnos el perdón".
"El Señor nos da tanta oportunidades para entrar por la puerta de la salvación", recalcó Bergoglio, quien añadió que "no valen discursos académicos sobre la salvación", como "aquel que preguntó a Jesús sobre "cuanto se salvarán". "Tenemos que aprovechar las ocasiones de salvación".
Después de la oración del Ángelus, Francisco recordó y rezó por las víctimas del "sangriento atentado" ocurrido en Turquía este sábado en el que han muertos decenas de personas. El Papa rezó un Ave María por ellos y pidió "el don de la paz para todos".
Después saludó a los peregrinos italianos y a diferentes grupos de fieles llegados de diversos países del mundo como la Asociación Santísimo Redentor de Manfredonia y a los jóvenes del comedor de Cáritas Roma.
 Jesús Bastante

¡Ay de vosotros, guías ciegos!


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 13-22
En aquel tiempo, Jesús dijo:
-«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis digno de la “gehenna” el doble que vosotros!
¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"? ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro?
O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga". ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura por él y por cuanto hay sobre él; quien jura por el templo, jura por él y por quien habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él».
Palabra del Señor.

domingo, 21 de agosto de 2016

Mohamed VI pide a musulmanes, cristianos y judíos "permanecer unidos" contra el yihadismo


Con ocasión del 63 aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo, el rey Mohamed VI ha pronunciado un discurso a toda la Nación. En el mismo, el monarca ha insistido en la "fuerte unión de los ciudadanos marroquíes a su rey y su sacrificio por la libertad e independencia de la patria", así como de los lazos que unen, a través de este día, a Marruecos y a Argelia.
"El movimiento de resistencia marroquí dio un respaldo moral y material a la revolución argelina, que en ese momento se enfrentaba a una dura campaña contra la fuerza colonial", ha recordado.
Por ello, Mohamed VI ha pedido "que la solidaridad y el compromiso sincero que siempre han unido a Argelia y a los pueblos marroquíes vuelva a encenderse para que podamos seguir trabajando juntos, de forma honesta y de buena fe, para estar a la altura de los desafíos en África".
De esta manera, ha insistido en el potencial del continente para hacer frente a las adversidades a pesar de los desafíos que presenta y ha detallado que el compromiso marroquí con el desarrollo africano es una prioridad para la política exterior alauita. "Lo que es bueno para Marruecos es bueno para África", ha resumido.
Por otro lado, Mohamed VI ha querido dejar claro que, a pesar de que Marruecos pueda beneficiarse de ser la puerta del continente para otros países, no lo hace con la "intención de explotar los recursos naturales del continente, a diferencia de las prácticas neocolonialistas".
Además, el rey también ha hablado del drama de la migración y ha destacado que "Marruecos fue uno de los primeros países del Sur a adoptar una verdadera política basada en la solidaridad en lo que respecta a los migrantes subsaharianos.", ha señalado a la vez que ha solicitado una política más integradora hacia quienes se ven obligados a abandonar su hogar.
En este sentido, ha sostenido que muchos de ellos huyen de terrorismo y ha hecho un llamamiento a los marroquíes residentes en el exterior " a permanecer comprometidos con sus valores religiosos y a sus tradiciones consagradas en el tiempo ya que se enfrentan a este fenómeno extremista que no tiene nada que ver con su cultura".
El monarca alauita ha criticado a quienes acosan a los musulmanes equiparándolos con terroristas, dejando muy claro, no obstante que condena "enérgicamente la muerte de personas inocentes. Matar a un sacerdote está prohibido por la religión; asesinar dentro de una iglesia es una locura imperdonable, porque él es un ser humano y un hombre religioso --incluso si él no es musulmán".
"Aquellos que se involucren en el terrorismo en el nombre del Islam no son musulmanes. Su único vínculo con el Islam es el pretexto que uilizan en sus crímenes para justificar su locura. Ellos se han desviado del camino correcto, y su destino es permanecer siempre en el infierno", ha enfatizado.
Por último, Mohamed VI ha pedido a musulmanes, cristianos y judíos que permanezca unidos ·con el fin de hacer frente a todas las formas de extremismo, el odio y la reclusión".

Monseñor Zenari: "Nos sentimos impotentes ante los oídos sordos de muchos"

En Siria, la situación se está volviendo "cada vez más grave", y "no se ve el final del túnel". Es más, en las últimas semanas se ha asistido a una "escalada de la violencia" que ha exacerbado aún más los términos del conflicto.
Lo declaró el nuncio apostólico en Damasco, Mons. Mario Zenari, en declaraciones a la agencia Asia News, en las que confirma las múltiples señales de alarma que llegan del país árabe, devastado por "cinco años y medio de un conflicto sangriento". "Se aguarda siempre llegar a ver el fin de la violencia -agrega el prelado- pero por el contrario, lo que surge es una intensificación de la guerra".
El enviado especial de la ONU para Siria, el italiano Staffan de Mistura, ha confirmado la suspensión de las actividades humanitarias de la task force de las Naciones Unidas, a causa de los continuos bombardeos que obstaculizan la distribución de ayuda. Él ha renovado el reclamo por una tregua de al menos 48 horas, sobre todo en Alepo convertida en epicentro del conflicto.
Y mientras en Siria está surgiendo un nuevo eje -Moscú, Teherán, Beijing- en las últimas horas, se ha vuelto símbolo del conflicto sirio la imagen de un niño de tan cinco años, llamado Omran Daqneesh, que apareció en un video filmado en Alepo. Sus ojos son el símbolo del conflicto.
"Continuamos haciendo llamamientos por la paz, por el fin de la violencia -concluye el prelado-, pero éstos caen en saco roto, y nos sentimos impotentes ante los oídos sordos de muchos. Sin embargo, es importante continuar relatando los sufrimientos" de un país y de un pueblo atormentando "por cinco años y medio de guerra".
Fuente: Religión Digital

LA UNIVERSALIDAD


Quizá este mes de agosto, tiempo en el que muchos viajamos y salimos de nuestro lugar habitual de residencia, es momento propicio para hacer una observación esperanzadora, al comprobar la diversidad de orígenes de las personas con las que se entabla relación y que expresan los mismos sentimientos religiosos.
Estos días estamos haciendo el Camino de Santiago, y es precisamente en su travesía donde de manera privilegiada se pueden intercambiar saludos con peregrinos procedentes de otros pueblos y naciones.
Justamente este domingo los “Amigos de Buenafuente” hacemos la invocación al Apóstol Santiago, momento de gran emoción, en el que veremos con nuestros ojos cumplirse la profecía que hoy se proclama como primera lectura: “Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua (…). Y de todos los países, como ofrenda al Señor, traerán a todos vuestros hermanos”.

El salmista rubrica la visión de Isaías y nos invita a entonar un himno de alabanza, junto con todos los creyentes del mundo, e incluso con quienes de buena voluntad viven en el respeto a la creación, y aman la paz: “Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos”.

Es Jesús quien de manera provocativa dice a su pueblo: “Vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios”. Estas palabras molestaron mucho a los contemporáneos del Maestro de Nazaret, y cabe que también sean una llamada de atención para quienes hemos heredado la fe cristiana y sin embargo vivimos con menos radicalidad que los peregrinos de países sin tantas raíces apostólicas.
El autor de la Carta a los Hebreo apela a la necesidad de la corrección para despertarnos de la posible inercia. Uno de los frutos que se perciben cuando se ve a otros vivir la fe es el estímulo de la sana emulación. ¡Ojalá que el tiempo de vacaciones se esté convirtiendo en el mejor ejercicio de salir de nosotros mismos, de enriquecimiento cultural, y de estímulo para vivir con mayor coherencia nuestra pertenencia a Jesucristo!
Al declinar el mes de agosto, no perdamos la ocasión de impregnarnos de universalidad, para que durante el tiempo de trabajo en nuestros lugares habituales, no perezcamos por pérdida de horizonte, y la memoria del testimonio de tantos creyentes, como ha sucedido en la JMJ de Cracovia, nos estimule a permanecer gozosos en la fidelidad al Evangelio.
Ángel Moreno de Buenafuente

No todo vale

Jesús va caminando hacia Jerusalén. Su marcha no es la de un peregrino que sube al templo para cumplir sus deberes religiosos. Según Lucas, Jesús recorre ciudades y aldeas «enseñando». Hay algo que necesita comunicar a aquellas gentes: Dios es un Padre bueno que ofrece a todos su salvación. Todos son invitados a acoger su perdón.
Su mensaje sorprende a todos. Los pecadores se llenan de alegría al oírle hablar de la bondad insondable de Dios: también ellos pueden esperar la salvación. En los sectores fariseos, sin embargo, critican su mensaje y también su acogida a recaudadores, prostitutas y pecadores: ¿no está Jesús abriendo el camino hacia una relajación religiosa y moral inaceptable?
Según Lucas, un desconocido interrumpe su marcha y le pregunta por el número de los que se salvarán: ¿serán pocos?, ¿serán muchos?, ¿se salvarán todos?, ¿solo los justos? Jesús no responde directamente a su pregunta. Lo importante no es saber cuántos se salvarán. Lo decisivo es vivir con actitud lúcida y responsable para acoger la salvación de ese Dios Bueno. Jesús se lo recuerda a todos: «Esforzaos por entrar por la puerta estrecha».
De esta manera, corta de raíz la reacción de quienes entienden su mensaje como una invitación al laxismo. Sería burlarse del Padre. La salvación no es algo que se recibe de manera irresponsable de un Dios permisivo. No es tampoco el privilegio de algunos elegidos. No basta ser hijos de Abrahán. No es suficiente haber conocido al Mesías.
Para acoger la salvación de Dios es necesario esforzarnos, luchar, imitar al Padre, confiar en su perdón. Jesús no rebaja sus exigencias: «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso»; «No juzguéis y no seréis juzgados»; «Perdonad setenta veces siete» como vuestro Padre; «Buscad el reino de Dios y su justicia».
Para entender correctamente la invitación a «entrar por la puerta estrecha», hemos de recordar las palabras de Jesús que podemos leer en el evangelio de Juan: «Yo soy la puerta; si uno entra por mí será salvo» (Juan 10,9). Entrar por la puerta estrecha es «seguir a Jesús»; aprender a vivir como él; tomar su cruz y confiar en el Padre que lo ha resucitado.
En este seguimiento a Jesús, no todo vale, no todo da igual; hemos de responder al amor de Padre con fidelidad. Lo que Jesús pide no es rigorismo legalista, sino amor radical a Dios y al hermano. Por eso, su llamada es fuente de exigencia, pero no de angustia. Jesucristo es una puerta siempre abierta. Nadie la puede cerrar, solo nosotros si nos cerramos a su perdón.
José Antonio Pagola

Vendrán de oriente y occidente y se sentarán a la mesa en el reino de Dios

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 13, 22-30

En aquel tiempo, Jesús, pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se encaminaba hacia Jerusalén.
Uno le preguntó:
- «Señor, ¿son pocos los que se salven?».
Él les dijo:
«Esforzaos en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo:
"Señor, ábrenos"; pero él os dirá:
"No sé quiénes sois".
Entonces comenzaréis a decir.
"Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas".
Pero él os dirá:
"No sé de dónde sois. Alejaos de mí todos los que obráis la iniquidad."
Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, a lsaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros os veáis arrojados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».
Palabra del Señor.

sábado, 20 de agosto de 2016

“Es el momento de los laicos”, explica el prefecto del nuevo Dicasterio creado por el Papa



En esta época en la cual el laicado católico está en el primer plano hay que promover el matrimonio cristiano. Y la vida tiene que se protegida en todos los niveles y edades. Lo afirma Mons. Kevin Farrell, obispo de Dallas, apenas nombrado por el papa Francisco prefecto del nuevo dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.
En una entrevista exclusiva concedida hoy a ZENIT, el obispo irlandés indica: “He deseado siempre promover a los laicos y ayudarles para que tengan el debido lugar en la Iglesia”.
El obispo explica sus expectativas y su experiencia en Estados Unidos, y como considera oportuno promover el matrimonio, la familia y la vida. También habla de su experiencia sobre los frutos de los dos últimos sínodos sobre la familia que se realizaron en el Vaticano.
Excelencia, ¿Por qué fue necesario unir laicos y familia en un mismo dicasterio?
— Mons. Farrell: Creo que se quiera coordinar este dicasterio con el espíritu de la Iglesia sobre estos tres diversos aspectos, los cuales tienen que ver con el mismo tema: la vida cotidiana del pueblo de Dios, sean laicos, solteros o casados.

Es igualmente importante que en esta fase histórica nos concentremos fuertemente sobre el matrimonio y la familia. Y por ello creo que el Papa ha convocado dos sínodos sobre estos temas y ha subrayado ‘la alegría del amor’ en su exhortación apostólica Amoris Laetitia.
Este documento es necesario difundirlo no solamente entre los laicos, sino de manera específica en las familias, o sea el lugar en donde generalmente los laicos encuentran su dimensión ideal. Rezo a Dios para que logremos hacer esto y nos empeñaremos en ello.
¿Qué herencia dejan estos dos últimos sínodos?
— Mons. Farrell: Considero que este documento orientará la labor del nuevo dicasterio durante muchos años. Pienso que continuará con el trabajo realizado por los dos pontificios consejos (Laycos y familia ndr.), pero con una nueva visión y una renovada energía.

Mi objetivo será el de entender exactamente lo que cada una de estas diversas secciones hace y con la ayuda de los laicos de todo el mundo evaluar qué puede ser desarrollado mejor y con más eficacia en esta época, pensando a los medios de comunicación social.
De otro lado el papa Francisco sugirió que ha llegado el momento de los laicos…
— Mons. Farrell: Sí, es justamente así. Al mismo tiempo el Santo Padre ha observado que este aspecto aún no es suficientemente relevante en la Iglesia.

¿Cree que con la creación de este dicasterio quien desea una mayor presencia de los laicos estará satisfecho?
— Mons. Farrell: Sobre todo creo sea este el tiempo de los laicos. El papa Francisco quiere promover a los laicos en todos los niveles de la administración de la Iglesia. Todos los órganos consultivos, en el interior de la Iglesia o de la Curia necesitan tener a laicos en roles especializados. Si se leen los estatutos del nuevo dicasterio, por la primera vez se ve que los subsecretarios de cada departamento deberán ser laicos; y los laicos tienen que estar presentes incluso en los órganos consultivos o en los que se ocupan de promove organizaciones internacionales, movimientos, estudios, etc.

Esto nosotros ya lo habíamos hecho en nuestra diócesis de Dallas. Cuando llegué allí recogí todos los datos de los laicos que podían efectivamente realizar alguna labor. Mi deseo ha sido siempre el de promover al laicado para ayudarlo a obtene un espacio adecuado en la Iglesia.
¿Piensa por lo tanto empujar en este sentido?
— Mons. Farrell: Espero emplear mi tiempo para analizar y entender qué es necesario hacer exactamente. Y consultaré a los laicos para implementar todas las actividades que se puedan. Aquí en Estados Unidos las tareas están bien organizadas, pero aún no puedo hablar de la situación en Italia y en los otros países, pero sí que es mi deseo promove el matrimonio y la vida humana a todos los niveles y edades.

¿Se abre ahora un nuevo capítulo de su vida?
— Mons. Farrell: Como se podrá imaginar fue una gran sorpresa para mi el nombramiento, al punto que necesitaré algún tiempo para adaptarme a esta novedad… Estoy seguro que los fieles de Dallas, o al menos muchos de ellos, estarán tristes de perder a su obispo, como sucede en todas las diócesis.

No veo la hora de estar en Roma, amo esta ciudad, he vivido allí casi nueve años y allí está mi hermano Brian, secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. También esto será una novedad, porque como sacerdotes nunca nos sucedió tener que trabajar en la misma ciudad o país. Así están las cosas …
Zenit

20 de agosto: san Bernardo, abad y doctor de la Iglesia

Este hombre es un ciclón y un contemplativo. Parece como si los dos polos se hubieran dado cita en su grado máximo para estar presentes en la misma persona, que a veces se ve envuelta en torbellinos de agitación y, en otras ocasiones, casi sin solución de continuidad, arrebatado por embelesos de la más alta mística. Todo se encuentra en él en extraña y simpática mezcolanza: es soldado y asceta, político y director de almas, guerrero y apóstol, fundador de monasterios y pescador de vocaciones, místico y mediador de conflictos entre príncipes. Supo conjugar su condición de fraile pío, devoto, recogido y ensimismado en el amor con la de consultor de nobles, obispos y papas. Asiste a concilios, disputa con los herejes y predica la Cruzada; pero supo sacar tiempo para ser también prolífico escritor y predicador de Jesús y de su Madre, Santa María, amados con arrobamientos.
Es un borgoñón nacido en Dijon, cerca de la llamada Suiza francesa. Hijo de Tescelin y Aleta, que tuvieron siete hijos. El padre es oficial del duque de Borgoña y la madre está dentro de la parentela del duque. Por orden descendente, Bernardo hace el número tres. La madre murió pronto.
Hacía poco que Roberto de Molesme había fundado el monasterio del Cister. Bernardo quiere hacerse uno de sus monjes, pero tropieza con la general oposición familiar que las mismas amistades apoyan, cerrando filas. La sorpresa fue mayúscula al llegar a convencerlos a varios para que le acompañasen en la decisión de entrega y son en número de treinta los que van con él a pedir el hábito al abad, al que poco le faltó para el desmayo, porque, en los catorce años de fundación, se mantenían los mismos veintiuno que comenzaron sin que se hubiera aumentado ni siquiera una unidad.
A los dos años de monje, le nombran abad de Claraval, teniendo solo veinticinco años. Es tiempo de abundantes herejías y de desaliento en la Iglesia. Tuvo que intervenir con firmeza y empleando todos los recursos de la dialéctica; pero mostró siempre talante conciliador, dejando puerta abierta y mano tendida al adversario para facilitar la reconciliación, como se vio en la lucha casera entre los cluniacenses (monjes negros) y los cistercienses (monjes blancos).
En el concilio de Estampes, intervino con ocasión del cismático y enojoso asunto del antipapa Anacleto II (Pedro Petri Leonis), apoyado por el duque de Aquitania y Roger de Sicilia, contra el papa legítimo, y logrando que el antipapa se arrodillase y pidiese perdón al verdadero sucesor de Pedro, Inocencio II. Pero esta actitud reverente con el papado no impidió que, con santa libertad, censurara personalmente al papa Honorio por haberse dejado engañar por los diplomáticos franceses, poniendo en peligro a la Iglesia.
Sacó a la luz errores teológicos y demostró con fulminante dialéctica, en el concilio de Sens, diecisiete proposiciones heréticas de Abelardo, que era el teólogo de moda, sobre la Trinidad; pero lo hizo sin humillar.
Ya cansado, y esperando el fin de su vida, le llega otro encargo que convierte en aventura, desplegando una actividad prodigiosa. Tiene ya cincuenta y seis años, pero el papa Eugenio III –llamado también Bernardo– le encarga predicar la segunda cruzada para liberar los Santos Lugares del poder musulmán. Toca a asamblea y reúne en Vécelay al rey de Francia, prelados y caballeros, nobles de todas partes y gente del pueblo; enciende y convence a Francia, Alemania y Flandes; manda emisarios a España, Italia, Hungría y Polonia. Mucho movió para obtener con la pelea unos resultados desastrosos.
Igual que en su juventud se arrojó con decisión impetuosa a un estanque helado para apagar la tentación, puso idéntica fuerza y empeño en la atención y cuidado de pobres, enfermos y menesterosos, atribuyéndose a su intervención diversos milagros de curaciones.
Fue la piedad el motor de toda su actividad, pasando al recogimiento del monje más observante a continuación del ajetreo más desenfrenado. No fueron dos vidas las de Bernardo, sino una sola y plena de amor a la Humanidad Santísima de Jesucristo –síntesis y expresión del amor de Dios al hombre– y a la Santísima Virgen –Madre de Dios y de los hombres–; ante cuya contemplación se encontraba, a pesar de su ciencia, como con un balbuceo embelesante.
En la celebración de su octavo centenario, el 24 de mayo de 1953, el papa Pío XII publica la encíclicaDoctor Mellifluus, afirmando de la enseñanza de Bernardo que «Jesús es miel en los labios, melodía en los oídos y júbilo en el corazón». De María, desarrolla su papel medianero, afirmando que «nada quiso darnos el Señor que no viniera por manos de María», sentando premisas que no podrá desatender la mariología posterior, y condensando para la piedad de los fieles el contenido de la oración Memorare o Acordaos que ya rezaron nuestros bisabuelos.
La producción teológica del Doctor Bernardo no cabe en el espacio que me queda; baste como muestra de sus escritos apologéticos, Apología; de los teológicos, La Gracia y el libre albedrío; ascéticos, Los doce grados de humildad y del orgullo; místicos, Comentarios sobre el Cantar de los Cantares, y los Sermones en las fiestas de la Presentación, Anunciación y Asunción o sobre Las doce prerrogativas de la Virgen María.
El pintor sevillano Murillo (1517-1682) y su contemporáneo asturiano Juan Carreño de Miranda (1614-1685), Goya (1746-1828) y otros inmortalizaron en sus lienzos a Bernardo, expresando con pinceles los éxtasis místicos que la sola palabra es incapaz de expresar.
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“Pax vobis”, lema y logo del Viaje del Papa Francisco a Georgia


"Pax vobis", es el lema de la próxima Visita Apostólica del Papa Francisco a Georgia, que se realizará del 30 de septiembre al 2 de octubre, donde también visitará Azerbaiyán.
Las dos palabras, tomadas del capítulo 20 del Evangelio de San Juan, han sido reproducidas en dos lenguas, el latín y el georgiano y están inscritas en el logo de la visita pontificia. La elección del tema de la paz - señala el Osservatore Romano - quiere subrayar la coincidencia del Viaje del Papa con el Año Santo de la Misericordia y representa unllamado a la pacificación del mundo y de aquella región asiática en particular.
El mismo Papa Francisco, al anunciar su visita a estos países durante la Audiencia Jubilar del pasado 30 de junio, indicó los objetivos de su viaje: "De una parte, valorizar las antiguas raíces cristianas presentes en aquellas tierras - siempre con el espíritu de diálogo con las otras religiones y culturas - y de otra parte,promover la esperanza y los caminos para la paz".
En el logo del viaje a Georgia se representa una cruz estilizada, cuya forma recuerda la tradicional cruz de Santa Ninó (también conocida como Cristiana, Ninón o Ninny), quien fue la más grande evangelizadora de este país. Los colores amarrillo y rojo evocan aquellos presentes en las banderas del Estado de la Ciudad del Vaticano y de Georgia.
Programa del viaje a Georgia
El Pontífice llegará a Tiflis, en Georgia, la tarde del 30 de septiembre. Después de la ceremonia de bienvenida, alrededor de las 3 de la tarde está prevista la visita de cortesía al Presidente de la República. En el patio del Palacio Presidencial se realizará el saludo a las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático. En cambio, en el Palacio del Patriarcado se llevará acabo el encuentro con Su Santidad y Beatitud Ilia II, Catholicós y Patriarca de toda Georgia. El abrazo con la Comunidad Asirio-Caldea tendrá lugar en la iglesia católica caldea de San Simón el Curtidor.
Visita a Azerbaiyán
El sábado 1 de octubre, el Pontífice presidirá la Santa Misa en el estadio M. Meskhi, luego encontrará a los sacerdotes, religiosos y religiosas en la iglesia de la Asunción. Posteriormente, el Papa encontrará a los asistidos y los operadores de las Obras de Caridad de la Iglesia frente al Centro de asistencia de los Camilianos. Finalmente tendrá lugar la visita a la Catedral Patriarcal Svetitsjoveli de Mskheta.
El domingo 2 de octubre, después de la ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Tiflis, el Papa Francisco se dirigirá a Azerbaiyán. La visita a estos dos países, completa los viajes pontificios a la región del Cáucaso que tuvo su primera etapa con el Viaje a Armenia en el mes de junio pasado.