domingo, 17 de julio de 2016

La opción por Cristo: la mejor parte. Cristianos perfectos

Una gran tentación que se les presenta a todos los cristianos es la de la prepotencia. Pensar que, por ser cristianos, ya se ha conseguido la salvación. Muchos especifican esta tentación con actitudes concretas: no asisten a la celebración dominical de la eucaristía, no acuden al sacramento de la reconciliación, y piensan que son más que los demás.
Otros, a lo mejor piadosos, se creen mejores por estar más o menos vinculados a la Iglesia o algunos de sus jerarcas...Y hay quienes siguen diciendo creer a su manera. Sin embargo, el evangelio nos recuerda algo: estamos en camino a la perfección. Es decir camino a crecer y a desarrollarnos como creyentes hijos de Dios. Así lo deja ver también la carta a los Colosenses: "Ese mismo Cristo a quien predicamos... a fin de que todos sean cristianos perfectos"
Para lograr la perfección mencionada se requiere ante todo la humildad para reconocer la inmensa necesidad que tenemos de Dios. Humildad para sabernos "hijos de Dios" y, por tanto "hermanos" de los demás seres humanos, sin distinción de ningún tipo. Con esta actitud de sencillez se puede abrir el corazón para llenarse de la sabiduría de Dios. Ésta se alcanza con el contacto directo con Él, sobre todo por medio de la Palabra de Dios y la enseñanza del Evangelio. La idea es conseguir el encuentro con Cristo de manera continua... ése es el camino de la perfección.
De hecho, en la Carta a los Colosenses se nos invita a dejarnos contagiar de la Gloria de Dios: "Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza del designio de salvación"... así se logrará que Cristo viva en nosotros mismos. En la carta a los Gálatas, Pablo lo dice de manera también clara y directa cuando afirma "no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí". Esto es importante tenerlo en cuenta. La finalidad de la evangelización incluye motivar y promover el encuentro con Cristo. Esto, en otras palabras, es "optar por Cristo". Pero esta opción no es algo que se queda en formalismos: es una decisión de vida; es decir llegar a tener los mismos sentimientos de Jesús y actuar en su nombre.
En el evangelio se nos relata un episodio donde se corrobora lo antes dicho: Marta se preocupa porque su hermana María no la ayuda en los afanes domésticos y se queda con Jesús. Éste dice una palabra que nos revela la actitud con la cual todo cristiano debe vivir, incluso en su vida cotidiana: "Ella ha elegido la mejor parte". No desautoriza a Marta, pero a la vez reafirma la importancia de la opción por Cristo: la mejor parte.
Y es algo que debemos tener muy en cuenta todos los discípulos de Jesús. Cualquiera que sea nuestra condición y nuestro trabajo, es en el nombre de Cristo como lo debemos hacer. El hacerlo requiere que se haga desde la opción y seguimiento de Jesús. La mejor parte se manifestará en la fidelidad de los esposos, en la solidaridad de los ciudadanos, en la responsabilidad de todos, en el cumplimiento de los deberes, en el ejercicio del sacerdocio ministerial, en la humildad y en la práctica de las bienaventuranzas...
En el mundo de hoy corremos el peligro de "creernos" salvados por ser cristianos. Sin embargo, estamos llamados a "caminar" por las sendas de la novedad de vida e ir creciendo; poner las manos en el arado con la vista puesta en el horizonte del Reino. Dejarnos llenar del Espíritu de Dios para poder decir que todo lo podemos en Cristo nuestra esperanza.
Frente a las tentaciones de "mundanidad espiritual" de las cuales nos habla el Papa Francisco, la mejor actitud de prevención y superación de dichas tentaciones es la de saber que somos discípulos, seguidores de Cristo, por quien hemos hecho una decidida opción.
(Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal)

Itinerarios espirituales: ¿Me pones con Dios?


Desde hace unos años en España se extiende una nueva manera de hacer los Ejercicios en la vida ordinaria: los Itinerarios de Iniciación y Profundización en la experiencia de Dios. Su objetivo es ayudar al ejercitante a hacer la experiencia del encuentro y unión con Dios en la propia vida. Los Ejercicios son escuela de oración: con esta nueva manera la experiencia se hace más profunda y fructífera y repercute más en la vida personal y comunitaria del ejercitante.
Unas 1100 personas los han seguido durante este curso en España. Esta nueva manera de hacerlos no es exclusiva de la Compañía de Jesús, algunos sacerdotes y religiosas ya la han puesto en marcha en sus diócesis y plataformas apostólicas, y además de presencial, también se puede realizar online, donde hay unos 600 demandantes a los que todavía no se ha podido atender.
Para sus impulsores la novedad de los itinerarios es que ayudan "a buscar una espiritualidad que no aísle del mundo, sino que ayude a vivir en él". De esta manera "desde la espiritualidad ignaciana y partiendo de la realidad de la persona, ésta experimenta, por una parte, que la oración transforma la vida y, por otra, descubre que hay una nueva manera de mirar, oír, tocar gustar y sentir. Descubre que nos lo jugamos todo en lo cotidiano, en las relaciones de familia, en el trabajo, en la relación con los amigos...en nuestra manera de estar en el mundo".
Los itinerarios se siguen en muchas localidades y ciudades. En Sevilla, donde tienen ya ocho años de experiencia, este año los cursan más de doscientas personas. También hay grupos en Alicante, Elche, Valencia, Vitoria, Madrid, Palencia, Salamanca, Canarias, Asturias, Zaragoza, El Puerto de Santa María (Cádiz), Granada, Huelva, Málaga o Loyola.
En Segovia, donde no hay presencia de la Compañía, están implantados en parroquias, promovidos por varios sacerdotes y un equipo de laicos. También en Ciudad Real, promovidos por sacerdotes diocesanos, hay dos grupos siguiendo el primer itinerario. En Cantabria, promovidos por la diócesis, los coordinan un grupo de sacerdotes y de laicos, al igual que en Zamora. Y en Baleares son las religiosas de la Pureza de María, con la colaboración de un jesuita, las que los promueven.
Los itinerarios también son internacionales: en Vietnam más de cien personas en 14 grupos los están realizando, y en Mozambique hay otros tres grupos de 8 personas.

"Saborear a Dios en todo y en todos"
Una de las ejercitantes relata su experiencia de esta manera:
"Pensaba que esto no era para mí porque no llegaba a sentir nada en la oración. Incluso salía de mal humor a veces" y que, aunque le costó mucho entrar de lleno en los itinerarios, "ahora es todo diferente ... Sin darme cuenta veo las situaciones en mi vida de una manera distinta, a mi marido, a mis hijos...jamás lo hubiera pensado. Me siento agradecida".
Otra los describe de esta otra manera:
"Es como preparar la tierra para la siembra. Desde el principio ayuda a recuperar los cinco sentidos y todo el corazón (...) todo ayuda para adquirir el hábito de pararse y sentir la cercanía de Dios. Pero no se agota ahí, se aprende una nueva manera de mirar y de vivir que me permite descubrir y saborear a Dios en todo y en todos, en lo cotidiano, en las personas que voy tratando".
La experiencia de los guías
Para Reyes Terry, coordinadora de los Itinerarios en Sevilla, quienes se acercan son "personas que buscan a Dios, que quieren experimentarlo en sus vidas y tratan de responder a la invitación que Jesús nos hace en medio de los quehaceres cotidianos: rema mar adentro". Los grupos presenciales, nos dice, "no son grupos para aprender a rezar, ni de reflexión, ni siquiera de oración. Son algo más. Son Ejercicios Ignacianos inspirados en los Ejercicios que daban San Ignacio y sus primeros compañeros y tienen un claro objetivo,alcanzar la experiencia personal de una relación con Dios". Para ella, "el papel del guía es fundamental, propone pautas para la reunión de grupo y enmarca la materia de la semana. Escucha, anima, alienta y ayuda a reconocer la presencia de Dios".
Inmaculada Romero, acompañante desde hace varios años, entiende esta misión como "un don, es ser testigo de lo que Dios va haciendo en las personas, su obra en cada una. Intento colaborar en esa obra, agradecer el regalo que me hacen las personas a las que acompaño, de confiar y abrirse a mí para que pueda ser testigo". Su experiencia es muy positiva: "Creo que estos itinerarios son un medio que se adecúa a las personas, sea cual sea su proceso humano-espiritual. Ayudan a crecer como cristiano comprometido. Son un buen acercamiento a la vida de oración, discernimiento y espiritualidad ignaciana", afirma. Para ella son idóneos tanto para las personas cercanas a la espiritualidad ignaciana como para las que no la conocían.

Los guías o acompañantes (jesuitas, religiosas, sacerdotes y laicos) reciben formación continua en los Encuentros Anuales de Ejercicios en la vida diaria del Centro de Espiritualidad de Salamanca.

Origen y evolución
Este proceso comenzó el curso 1999-2000 en el Centro de Espiritualidad jesuita de Salamanca donde se empezaron a elaborar y practicar los primeros Itinerarios. En 2006, en un encuentro interprovincial de la Compañía de Jesús, realizado en Salamanca , el P. Provincial elige estos nuevos Itinerarios como la nueva manera de dar los Ejercicios en la vida.

En total son 5 itinerarios que se pueden realizarse en unos siete años. Los dos primeros son de iniciación, los dos segundos de profundización y el quinto son los ejercicios espirituales ignacianos completos. Para hacer los presenciales se forman grupos de unas 8 personas. Una vez a la semana se reúnen y, dirigidos por un guía, analizan cómo les ha ido la semana, cómo han seguido los ejercicios de oración propuestos en las fichas de las Carpetas que fueron escribiendo, desde hace unos 16 años, el equipo del Centro de Espiritualidad de Salamanca formado por jesuitas, religiosas y laicos.

Estas Carpetas editadas por la Editorial Sal Terrae, actualmente del Grupo de Comunicación Loyola, se está traduciendo al euskera, al portugués, al vietnamita y se muestra interés en Estados Unidos para hacerlo al inglés.

Itinerarios on line
Los promotores de http://www.espiritualidadignaciana.org se preguntaron por qué no llevar los ejercicios espirituales a nuevos destinatarios en internet, aprovechando los recursos de los Itinerarios. Hace dos años comenzaron a ofrecerlos desde una plataforma Moodle donde los ejercitantes se descargan cada semana sus ejercicios. Para acompañar la experiencia, en vez de contrastarla con un grupo, se tiene una entrevista semanal por Skype con el acompañante.
Para Elena Rodríguez, que trabaja dentro y fuera de casa y tiene tres hijos, "esta era para mí la única opción de avanzar en mi oración y de profundizar en la espiritualidad ignaciana y en los ejercicios espirituales" Su experiencia está siendo "muy positiva, no creía que pudiera mejorar tanto mi relación con Dios, ni que me fuera a ayudar de manera tan natural a encontrar a Dios en los objetos cotidianos de mi vida, en las situaciones que nos depara cada jornada, en las personas con las que convivo a diario".
Esta modalidad on line la siguen 90 personas, un tercio de ellas desde Latinoamérica. Pero la demanda ha sido mucho mayor y ha habido que dejar fuera a 600 a las que no se podía atender por falta de acompañantes. Para esta opción hoy se cuenta con 50 guías entre España y Latinoamérica, de los cuales 11 son jesuitas, 26 son laicos/as y 13 religiosas. A ellos se ofrece también formación continua en la plataforma.
(Jesuitas)

Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor




Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10,38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. 


Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo:

 —«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.» 

Pero el Señor le contestó: —«Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.» 

sábado, 16 de julio de 2016

Necesitados de la experiencia y la caricia de los mayores. Don Carlos Osoro.


Esta semana quiero fijar la atención en los mayores, en los ancianos. También a ellos quiero decirles unas palabras en este tiempo de vacaciones. Todos debemos pensar en ellos; no son una carga, sino un tesoro. Ya os dije en otras ocasiones que la familia es el tesoro más grande, es el patrimonio de la humanidad más bello y el que mejor garantiza el crecimiento y desarrollo de la persona humana, ya desde antes del nacimiento y por supuesto desde su nacimiento hasta su muerte.
Estamos todos llamados a trabajar para que la familia asuma su ser y su misión. Y en ese ser y misión, no podemos olvidar a los ancianos.En mi vida he experimentado que los abuelos ocupaban un lugar especial y creo que esto pertenece al dinamismo del Evangelio.
¡Cómo no recordar aquel encuentro en el templo del Dios hecho hombre con aquellos dos ancianos: Simeón y la profetisa Ana! Cuando era un Niño recién nacido en Belén, sus padres lo presentan en el templo como era costumbre de los judíos. Él, que es la Vida y se asoma a la historia hecho hombre, se encontró con aquellos ancianos. Por una parte, Dios nos manifiesta así la necesidad de este encuentro con los mayores y, por otra, los ancianos manifiestan y constatan la necesidad del Niño entre los hombres, en la historia.
En esa imagen maravillosa, Dios nos quiere decir algo que pertenece a la esencia de la familia: niños y ancianos construyen el futuro de la humanidad. De ahí el cuidado de ambos y la necesidad de nos separarlos, pues los unos se enriquecen con los otros: unos dan esperanza y futuro; otros dan experiencia y serenidad, contagian confianza dando aquello que después de los años consideran y han visto que es lo más fundamental. Cuando no se da importancia a unos y a otros al mismo tiempo, el futuro está comprometido.
Nuestros mayores mejor que nadie saben tocar, acariciar y curar las heridas de Jesús que encuentran en los que les rodean. Dejemos que estén a nuestro lado, no los retiremos. Urge tener especialistas en tocar, acariciar y curar las heridas profundas del hombre; los mayores son especialistas en esta tarea, pues ellos:
1. Son testigos del pasado.
2. Son maestros de sabiduría para el presente.
3. Son cimientos fuertes del futuro.
4. Nos ayudan a clarificar la escala de valores humanos.
5. Nos hacen ver la continuidad de las generaciones y la interdependencia.
6. Rompen barreras de las generaciones y crean puentes.
7. Regalan cariño, comprensión, amor con sus ojos, palabras y caricias.
Con gran afecto, os bendice,
+Carlos, arzobispo de Madrid

El arzobispo de Barcelona defiende el diálogo entre católicos y musulmanes en aras de la paz


El arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, aboga por el diálogo y las buenas relaciones entre la religión católica y el islam para que las dos grandes religiones se impliquen en trabajar por la distensión y la paz en el mundo.
Bajo el título de "El necesario diálogo con el Islam", el prelado dedica su carta dominical que mañana publicará la Hoja Parroquial de la archidiócesis de Barcelona, escrita antes del atentado de Niza (Francia) del pasado día 14, a alentar el diálogo interreligioso.
Omella recuerda en su glosa semanal que el pasado mes de mayo se produjo en el Vaticano un encuentro histórico entre el gran imán de la Universidad de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayeb, máxima autoridad del islam suní, y el Papa Francisco.
"Con un abrazo se reanudaba el diálogo que se interrumpió en 2011, a raíz de unas declaraciones de Benedicto XVI tras un atentado en la catedral copta de Alejandría. Entonces, el papa alemán habló sobre la responsabilidad de las autoridades locales en la defensa de los cristianos, lo que desde la Universidad de Al Azhar se consideró una interferencia occidental indebida", recuerda Omella.
El arzobispo de Barcelona rememora que "el discurso de Benedicto XVI en la universidad de Ratisbona también contribuyó a dificultar el diálogo y el acercamiento entre las dos religiones".

Francisco muestra su "profunda tristeza" y "proximidad" ante "la violencia ciega" que ha golpeado de nuevo a Francia


Inmediatamente informado de lo ocurrido en Niza, el Papa Francisco dirigió un telegrama de pésame al pueblo francés enviado al Obispo de Niza, Mons. André Marceau, por el Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin. A continuación el texto del mismo.
Mensaje del Cardenal Secretario de Estado
Monseñor André Marceau,
Obispo de Niza
Mientras que Francia celebraba su fiesta nacional, la violencia ciega ha golpeado una vez más al país, esta vez en Niza, causando numerosas víctimas entre las cuales niños. Condenando nuevamente estos actos, Su Santidad el Papa Francisco manifiesta su profunda tristeza y su proximidad espiritual al pueblo francés. Él confía a la misericordia de Dios las personas que han perdido la vida, y se asocia a los sufrimientos de las familias en duelo. Expresa su cercanía a las personas heridas, así como a todas aquellas que han contribuido a su socorro, pidiendo al Señor sostener a cada uno en esta prueba. Implorando de Dios el don de la paz y de la concordia, él invoca sobre las familias probadas y sobre todos los Franceses los parabienes de las Bendiciones divinas.
Cardenal Pietro Parolin
Secretario de Estado de Su Santidad

La Virgen del Carmen



En las palabras de Benedicto XVI, 15,VII,06: 

"El Carmelo, alto promontorio que se yergue en la costa oriental del Mar Mediterráneo, a la altura de Galilea, tiene en sus faldas numerosas grutas naturales, predilectas de los eremitas.
El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, quien en el siglo IX antes de Cristo defendió valientemente de la contaminación de los cultos idolátricos la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. 

Inspirándose en la figura de Elías, surgió la Orden contemplativa de los «Carmelitas»,familia religiosa que cuenta entre sus miembros con grandes santos, como Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús y Teresa Benedicta de la Cruz (en el siglo, Edith Sean).

Los Carmelitas han difundido en el pueblo cristiano la devoción a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, señalándola como modelo de oración, de contemplación y de dedicación a Dios.

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo.

Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar.  Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.

LAS NACIONES ESPERARÁN EN EL NOMBRE DE JESÚS




Lectura del santo Evangelio según san Mateo 12,14-21.

En aquel tiempo, los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. 

Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre Él he puesto mi Espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. 

No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su Nombre esperarán las naciones».

viernes, 15 de julio de 2016

Obispo de Niza: "La muerte no tendrá la última palabra"

El obispo de Niza, monseñor André Marceau, señaló en un comunicado que tras el atentado terrorista que dejó unos 80 muertos, su diócesis se encuentra "golpeada y herida". Porque "la violencia ciega, el odio, y de otro lado la barbarie, han producido muerte". Ante este drama invita a no dejarse condicionar y responder dando testimonio del amor cristiano.
Mons. Marceau señala que todos están bajo shock, sea los familiares y amigos de las víctimas, quienes estaban allí presentes, así como los que realizaron la labor de socorro que trabajaron toda la noche. "No es posible comprender un acto tan inhumano. Nada puede legitimar la locura asesina y la barbarie" expresa.
Invita por ello a la población a no encerrarse en sí misma, a no discriminar o guardar odio. Y a no temer miedo de encontrar a sacerdotes o personas que puedan ayudarles. Solicita también a los habitantes de Niza que logren estar próximos de las demás personas, en los barrios y en las comunidades cristianas, en los lugares de encuentro, trabajo o asociaciones, llevando apoyo, esperanza y solidaridad.
Y recuerda que este Año de la Misericordia es un llamado para cambiar los corazones y que a través de la oración debemos "dirigirnos a quien es el maestro del amor. Porque Cristo fue golpeado en la cruz".
"De su corazón traspasado, de su corazón herido de muerte, el corazón de Dios, el agua y la sangre emanaron, nos dice el apóstol Juan. Ondas de amor fluyeron al suelo. No dejemos que este tesoro se pierda", escribe.
"Cristianos, católicos, llevemos este mensaje de amor entorno nuestro", concluye, "porque nuestra sociedad lo necesita".

COMENTARIO DEL P. CANTALAMESSA, PREDICADOR DE LA CASA PONTIFICIA, AL EVANGELIO según san Mateo 23, 8-12.


En el Evangelio los títulos de Cristo son como caras de un prisma, cada una de las cuales refleja un particular «color», esto es, un aspecto de su realidad íntima. Hoy nos encontramos con el importante título de Maestro: «Uno solo es vuestro Maestro, el Cristo». (...) La relación maestro-discípulo era muy importante en tiempos de Jesús, cuando no había libros y toda la sabiduría se transmitía por vía oral.

Sin embargo, en un punto Jesús se distancia de lo que ocurría en su tiempo entre el maestro y los discípulos: éstos se pagaban, por así decirlo, los estudios sirviendo al maestro, haciendo por él pequeños encargos y prestándole los servicios que un joven puede hacer a un anciano, entre los que estaba lavarle los pies. 

Con Jesús sucede al revés: es Él quien sirve a los discípulos y les lava los pies. Jesús no es verdaderamente de la categoría de los maestros que «dicen y no hacen». Él no dijo a sus discípulos que hicieran nada que no hubiera hecho Él mismo. Es lo contrario a los maestros amonestados en el pasaje del Evangelio en el que dice que «atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas»... Por ello Jesús puede decir con toda verdad: «Aprended de mí».

¿Pero qué quiere decir que Jesús es el único maestro? No quiere decir que este título no deba utilizarse de ahora en adelante por ningún otro, que nadie tiene derecho de hacerse llamar maestro. Quiere decir que ninguno tiene derecho de hacerse llamar Maestro con mayúsculas, como si fuera el propietario último de la verdad y enseñara en nombre propio la verdad sobre Dios. 

Jesús es la suprema y definitiva revelación de Dios a los hombres que contiene en sí todas las revelaciones parciales que se han tenido antes o después de Él. No se ha limitado a revelarnos quién es Dios, también nos ha dicho qué quiere Dios, cuál es su voluntad en nosotros. 

Esto hay que recordarlo al hombre de hoy tentado de relativismo ético. (...) No se trata de excluir un sano pluralismo de perspectivas sobre las cuestiones aún abiertas o sobre los problemas nuevos que se presentan a la humanidad, sino de combatir esa forma de relativismo absoluto que niega la posibilidad de verdades ciertas y definitivas.

Contra este relativismo el Magisterio de la Iglesia reafirma que existe una verdad absoluta porque existe Dios, que es el medidor de la verdad. Esta verdad esencial, ciertamente a identificar siempre con mayor esmero, está impresa en la conciencia. Pero ya que la conciencia se ha empañado por el pecado, por las costumbres y los ejemplos contrarios, he aquí el papel de Cristo, que ha venido a revelar de forma clara esta verdad de Dios; he aquí el papel de la Iglesia y de su magisterio, que explica tal verdad de Cristo y la aplica a las cambiantes situaciones de la vida.

Un fruto personal de la reflexión de hoy sobre el Evangelio sería redescubrir qué honor, qué privilegio inaudito, qué «título de recomendación» es, ante Dios, ser discípulos de Jesús de Nazaret. Pongamos también nosotros eso en la cumbre de todas nuestras «referencias». Que viéndonos u oyéndonos cualquiera pueda decir de nosotros lo que la mujer dijo a Pedro en el atrio del Sanedrín: «También tú eres uno de sus discípulos. Tu misma habla [mejor si se puede añadir: tu actuación] te descubre» .

EL QUE QUIERA SER EL PRIMERO, SEA VUESTRO SERVIDOR



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 8-12.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 

«Vosotros no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del Cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. 

El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

jueves, 14 de julio de 2016

La sabiduría de dialogar

Dialogar no es debilidad, sino madurez personal y social




VER
Se han programado mesas de diálogo entre el gobierno federal y los maestros, tanto del Sindicato Nacional (SNTE), como de la Coordinadora (CNTE), para abordar asuntos educativos, políticos y sociales. Es de alabar que se haya llegado a esta decisión, que es el mejor camino para encontrar soluciones a la inestabilidad social que se produjo con las movilizaciones de quienes están inconformes con la llamada reforma educativa, aprobada por el Congreso Federal.
En estos días, disfruté mucho que dos grupos antagónicos de una parroquia, que llevaban 25 años en una actitud de rechazo mutuo por sus diferentes posturas políticas y eclesiales, finalmente pudieron llegar a unos acuerdos básicos para integrar el Consejo Parroquial con 8 personas de cada grupo y empezar a programar acciones conjuntas. Se escucharon con respeto y unos aceptaron las propuestas de los otros. Desde hace 16 años, yo les había insistido en dar este paso. Fue como un milagro, que me parecía imposible. Con humildad de corazón, se avanza; con orgullo y prepotencia, todo se pierde.
Escucharse es abrir la mente y el corazón para ponerse en el lugar del otro y tratar de comprender su posición. Dialogar no es conceder todo lo que se pide, sino analizar qué se puede y qué no se puede hacer. Es “saber perder”, para que ganemos todos. Es hacer a un lado el egoísmo personal y grupal, para el bien social.
Dialogar no es debilidad, sino madurez personal y social. Una persona que se niega a dialogar, se considera como la única poseedora de la verdad; se diviniza, se absolutiza; y todo absolutismo es dictatorial. Sólo Dios es la verdad plena y El no se impone, no es dictador, porque es amor, es cercanía, es misericordia, es perdón, es paciencia. Estos son los atributos de un verdadero diálogo.
PENSAR
El Papa Francisco, en su Exhortación La alegría del amor, en los Nos. 136-141, ofrece unos criterios para el diálogo en la familia, valederos para todo tipo de diálogo:
El diálogo supone un largo y esforzado aprendizaje. El modo de preguntar, la forma de responder, el tono utilizado, el momento y muchos factores más, pueden condicionar la comunicación. Siempre es necesario desarrollar algunas actitudes que hacen posible el diálogo auténtico:
Darse tiempo, tiempo de calidad, que consiste en escuchar con paciencia y atención, hasta que el otro haya expresado todo lo que necesitaba. Esto requiere la ascesis de no empezar a hablar antes del momento adecuado. En lugar de comenzar a dar opiniones o consejos, hay que asegurarse de haber escuchado todo lo que el otro necesita decir. Esto implica hacer un silencio interior para escuchar sin ruidos en el corazón o en la mente: despojarse de toda prisa, dejar a un lado las propias necesidades y urgencias, hacer espacio.
Desarrollar el hábito de dar importancia real al otro. Se trata de valorar su persona, de reconocer que tiene derecho a existir, a pensar de manera autónoma y a ser feliz. Nunca hay que restarle importancia a lo que diga o reclame, aunque sea necesario expresar el propio punto de vista. Subyace aquí la convicción de que todos tienen algo que aportar. Es posible reconocer la verdad del otro, el valor de sus preocupaciones más hondas y el trasfondo de lo que dice, incluso detrás de palabras agresivas. Para ello hay que tratar de ponerse en su lugar e interpretar el fondo de su corazón.
Amplitud mental, para no encerrarse con obsesión en unas pocas ideas, y flexibilidad para poder modificar o completar las propias opiniones. Es posible que, de mi pensamiento y del pensamiento del otro pueda surgir una nueva síntesis que nos enriquezca a los dos. La unidad a la que hay que aspirar no es uniformidad, sino una unidad en la diversidad, o una diversidad reconciliada. También se necesita astucia para advertir a tiempo las interferencias que puedan aparecer. Es importante la capacidad de expresar lo que uno siente sin lastimar; utilizar un lenguaje y un modo de hablar que pueda ser más fácilmente aceptado o tolerado por el otro, aunque el contenido sea exigente; plantear los propios reclamos pero sin descargar la ira como forma de venganza, y evitar un lenguaje moralizante que sólo busque agredir, ironizar, culpar, herir”.
ACTUAR
Aprendamos a dialogar, que es escuchar, comprender, valorar, aprender, cambiar, controlar impulsos, pedir perdón, agradecer. Con la fuerza del Espíritu, se puede.
ZENIT

Francisco sobre los ultraconservadores: "Ellos hacen su trabajo y yo hago el mío"


El ruido y la furia del mundo parecen cesar en Santa Marta. La vida transcurre en un ambiente de serenidad y silencio. Es la casa del Papa. Francisco ingresa en la ya célebre sala de su residencia. Y dice, directo y preciso: "Yo no tengo ningún problema con el presidente Macri. No me gustan los conflictos. Ya me cansé de repetir eso".

- ¿Cómo se lleva con los ultraconservadores de la Iglesia?

Ellos hacen su trabajo y yo hago el mío. Yo quiero una Iglesia abierta, comprensiva, que acompañe a las familias heridas. Ellos le dicen que no a todo. Yo sigo mi camino sin mirar al costado. No corto cabezas. Nunca me gustó hacerlo. Se lo repito: rechazo el conflicto. Y concluye con una sonrisa amplia: "Los clavos se sacan haciendo presión hacia arriba. O se los coloca a descansar, al lado, cuando llega la edad de la jubilación". Genio y figura del papa Bergoglio.

Parte de  una entrevista al Papa Francisco por Joaquín Morales Solá

Los ultraconservadores lanzan una campaña de desobediencia al Papa Francisco.


Un grupo de 45 "prelados, académicos, profesores, autores y sacerdotes católicos" han escrito al cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio, pidiendo que los cardenales y patriarcas de la Iglesia católica pidan al Papa Francisco que "repudie una lista de proposiciones erróneas" que, supuestamente, contiene la exhortación apostólica Amoris laetitia.
El documento que se ha mandado al cardenal Sodano -detalles del cual solo se conocen, por ahora, por la nota de prensa publicada por este grupo de disidentes- cita 19 pasajes de la exhortación "que parecen estar en conflicto con las doctrinas católicas".
Según el comunicado difundido por el grupo,los axiomas con los que chocarían las enseñanzas contenidas en Amoris laetitia incluirían "la posibilidad real de obedecer a los mandamientos con la gracia de Dios, el hecho de que ciertas conductas son malas en cualquier circunstancia, la superioridad del esposo, la superioridad de la virginidad consagrada sobre la vida matrimonial y la legitimidad de la pena capital en ciertas circunstancias".
Es más, el manifiesto del grupo discrepante sostiene que la exhortación apostólica post-sinodal "socava la enseñanza de la Iglesia que los católicos divorciados o casados por lo civil que no se hayan comprometido a la continencia no pueden ser admitidos a los sacramentos mientras se mantengan en ese estado".
"No estamos acusando al papa de herejía", dice Joseph Shaw -portavoz y único miembro del grupo, hasta ahora, en dar a conocer su nombre públicamente- "pero consideramos que numerosas proposiciones en Amoris laetitia pueden interpretarse como heréticas en una lectura natural del texto".
"Otras ideas en el documento podrían incluirse bajo otras censuras teológicas establecidas, como escandalosas, erróneas o ambiguas, entre otras", continuó Shaw, que además es académico de la Universidad de Oxford y presidente de la Sociedad para la Misa Latina del Reino Unido.
Como también ha explicado Joseph Shaw, lo que busca este grupo disidente en su petición al cardenal Sodano -manifiesto que, además, será traducido a varios idiomas y mandado a los 218 cardenales y patriarcas vivientes actualmente- es que los jerarcas de la Iglesia presionen al Papa Francisco con el fin de que el pontífice condene "de forma definitiva y final" los errores contenidos en la exhortación apostólica y que "declare con autoridad que Amoris laetitia no requiere que nadie se los crea [a los supuestos errores] o considere correctos, de ninguna manera".
Afirman estar actuando al amparo del artículo del Código Canónico que establece que los fieles "tienen el derecho ... de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia" (212, 3), y solo con el propósito de aclarar el verdadero significado de la exhortación apostólica, que ya ha dado lugar a debates hasta incluso entre cardenales.
"Esperamos que al buscar del Santo Padre un repudio definitivo de estos errores podamos ayudar a aliviar la confusión que ya ha producido Amoris laetitia entre pastores y fieles", manifestó Shaw en su nota de prensa.
"Esta confusión solo puede disiparse, de forma efectiva, con una afirmación por el sucesor de Pedro de la auténtica doctrina católica, sin ambigüedades", dijo este representante del grupo.
En vez de un mayor grado de claridad o precisión, no obstante, la súplica del grupo de Joseph Shaw parece más bien haber traído, hasta ahora, más dudas y confusión. El  otro único miembro del grupo disidente que ha hablado con la prensa a la hora de publicar este artículo -que de nuevo no ha querido revelar su nombre- ha manifestado al National Catholic Register que los signatarios de la misiva prefieren mantener su anonimato porque "temen represalias".
"Están preocupados por repercusiones a su comunidad religiosa, o si tienen una carrera académica y una familia, temen por sus trabajos", afirmó esta fuente anónima a la web católica estadounidense.
Pero no es tanto por un verdadero miedo a revanchas que los firmantes del manifiesto han escogido ocultar sus identidades, en la opinión de Michael Sean Winters - corresponsal del National Catholic Reporter quien ha sido uno de los primeros en reaccionar a esta nueva campaña de desobediencia al Papa Francisco- en su opinión, se trata, más bien, de"mera cobardía". Un acto en el que unos 45 malcontentos de entre una Iglesia de más de mil millones de almas "han tirado la piedra y escondido la mano".

COMENTARIO DEL PAPA FRANCISCO AL EVANGELIO según san Mateo 11,28-30




“Queridos hermanos y hermanas,

En el Evangelio de hoy encontramos la invitación de Jesús. Dice así: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré». Cuando Jesús dice esto, tiene ante sus ojos a las personas que encuentra todos los días por los caminos de Galilea: mucha gente sencilla, pobres, enfermos, pecadores, marginados... 

Esta gente lo ha seguido siempre para escuchar su palabra —¡una palabra que daba esperanza! Las palabras de Jesús dan siempre esperanza— y también para tocar incluso sólo un borde de su manto. Jesús mismo buscaba a estas multitudes cansadas y agobiadas como ovejas sin pastor (cf. Mt 9, 35-36), y las buscaba para anunciarles el Reino de Dios y para curar a muchos en el cuerpo y en el espíritu. Ahora los llama a todos a su lado: «Venid a mí», y les promete alivio y consuelo.

Esta invitación de Jesús se extiende hasta nuestros días, para llegar a muchos hermanos y hermanas oprimidos por precarias condiciones de vida, por situaciones existenciales difíciles y a veces privados de válidos puntos de referencia. 

En los países más pobres, pero también en las periferias de los países más ricos, se encuentran muchas personas cansadas y agobiadas bajo el peso insoportable del abandono y la indiferencia. La indiferencia: ¡cuánto mal hace a los necesitados la indiferencia humana! Y peor, ¡la indiferencia de los cristianos! 

En los márgenes de la sociedad son muchos los hombres y mujeres probados por la indigencia, pero también por la insatisfacción de la vida y la frustración. Muchos se ven obligados a emigrar de su patria, poniendo en riesgo su propia vida. Muchos más cargan cada día el peso de un sistema económico que explota al hombre, le impone un «yugo» insoportable, que los pocos privilegiados no quieren llevar. 

A cada uno de estos hijos del Padre que está en los cielos, Jesús repite: «Venid a mí, todos vosotros». Lo dice también a quienes poseen todo, pero su corazón está vacío y sin Dios. También a ellos Jesús dirige esta invitación: «Venid a mí». La invitación de Jesús es para todos. Pero de manera especial para los que sufren más.

Jesús promete dar alivio a todos, pero nos hace también una invitación, que es como un mandamiento: «Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11, 29). 

El «yugo» del Señor consiste en cargar con el peso de los demás con amor fraternal. Una vez recibido el alivio y el consuelo de Cristo, estamos llamados a su vez a convertirnos en descanso y consuelo para los hermanos, con actitud mansa y humilde, a imitación del Maestro. La mansedumbre y la humildad del corazón nos ayudan no sólo a cargar con el peso de los demás, sino también a no cargar sobre ellos nuestros puntos de vista personales, y nuestros juicios, nuestras críticas o nuestra indiferencia.

Invoquemos a María santísima, que acoge bajo su manto a todas las personas cansadas y agobiadas, para que a través de una fe iluminada, testimoniada en la vida, podamos ser alivio para cuantos tienen necesidad de ayuda, de ternura, de esperanza.
(Papa Francisco, Ángelus del 6 de julio de 2014)